martes, 17 de julio de 2018

¿Y si Trump fuese un revolucionario?

Fuerte, ¿verdad? Se ha hablado de revoluciones con tanta facilidad como nos cambiamos de ropa: que si "las revoluciones árabes", que si "la revolución siria", que si la de las flores, que si... Se han dicho tantas tonterías que yo voy a utilizar ese mismo lenguaje para abordar una hipótesis: ¿y si Trump fuese un revolucionario?

Ya estoy viendo a mucha gente llevándose las manos a la cabeza. Que si las manifestaciones, que si hace esto o lo otro, que si...

La reunión con Putin ha sido todo y nada al mismo tiempo. Jano, otra vez, en estado puro. Las dos caras.

Todo porque Trump ha puesto patas arriba al llamado "estado profundo" en EEUU. Nada porque no se ha llegado a acuerdo concreto alguno. Esta portada es total, y lo es porque representa el sentir del "estado profundo".


No hubo acuerdos concretos, pero tanto EEUU como Rusia han reconocido la importancia del otro. Y lo más importante: Trump ha roto la retórica de los "progres" (Clinton, Obama, el Partido Demócrata) negando o rechazando el papel de Rusia en geopolítica. Lo que dijo Trump sobre Siria es lo suficientemente relevante para justificarlo. Siguen las discrepancias en Ucrania, el Donbás, los gasoductos... Pero se ha entrado en la fase 2, en las negociaciones sectoriales y eso será en los próximos meses, después de noviembre.

Porque hay que entender una cosa: en noviembre hay elecciones en EEUU, para el Congreso y para un tercio del Senado. Eso es en lo que está pensando Trump, y no en otra cosa. Todo lo que está haciendo tiene como horizonte esa fecha. Hacer del Partido Republicano "su" partido, que ahora no lo es, y derrotar con más rotundidad al Partido Demócrata son sus objetivos centrales. Todo lo demás es secundario.

Por partes. La única virtud de su triunfo fue su intención de llegar a unas buenas relaciones con Rusia (que no con China). Eso significa que sus críticas a la OTAN (aunque formalmente aún siga dándole pábulo) van en esa dirección porque lo contrario (la ciénaga en la que chapotean el Pentágono, los burócratas de la OTAN y la propia UE) es una reliquia de la Guerra Fría que hoy ya no existe. Y si no existe ¿por qué mantener a 35.000 soldados en Alemania? Porque eso es lo que dijo, sin decir, a Merkel. Eso es un montón de dinero que paga EEUU, no Alemania.

¿Alguien recuerda que es algo que ya dijo en Singapur, cuando la reunión con Kim Jong-un sobre la presencia de 29.000 soldados en Corea del Sur? Flaca memoria. Trump utilizó entonces casi las mismas palabras. Siempre os he dicho que hay que mirar sin orejeras, ver mucho más allá.

Esta es la principal razón del pánico de la UE y del Pentágono. La OTAN está débil, es una institución agresiva, sí, pero derrochadora. Si hay que derrochar, que se haga con armas estadounidenses, no con soldados.

Trump está buscando tiempo. Lo necesita como el comer para irse deshaciendo de todo esa pléyade de parásitos de Washington y Bruselas. Parásitos guerreristas. La OTAN tiene 4.000 funcionarios solo en Bruselas. Añadid lo que hay en los 28 países que la componen. Y a los fabricantes de armas. Y a los contratistas. Es decir, que toda esta gentuza vive de "la amenaza rusa". Si desaparece la amenaza, desaparecen ellos. Y Trump ha dado un pasito para que eso comience, por lo menos, a pensarse. La reacción de medio mundo, o también del otro medio, ha sido entre histérica y escéptica. Pero el acercamiento de Trump a Putin tiene un relieve importante. Ha sido la escenificación más clara de que EEUU no se enfrenta a un enemigo mortal. Igual que con Corea del Norte. Al mismo tiempo, deja bien claro que su preocupación es otra: la primera, China; la segunda, Irán.

Así hay que interpretar su gira por Europa y Helsinki: se ha iniciado un cambio, veremos si histórico, en la política exterior de EEUU porque ha rechazado las premisas fundamentales en las que se asentaba hasta ahora porque ha culpado de las malas relaciones con Rusia no a los rusos, sino al establecimiento estadounidense. Y, de rebote, a sus vasallos europeos.

Y tal vez, solo tal vez, Trump ha intuido que lo que dice Putin es verdad: las armas rusas son tan superiores que dejan al complejo militar-industrial con el culo al aire. Ahora mismo están muy por detrás y eso son miles de millones de dólares que hay que invertir y para los que se necesita un enemigo. Es la guerra de las galaxias al revés. Putin y Trump coinciden en algo: quieren centrarse en el frente interno antes que en el externo. Este es el mensaje de la reunión de Helsinki.

PD.- Acabo de ver unas nuevas declaraciones de Trump en las que se desdice un poco sobre Rusia. El Partido Republicano le está dando para el pelo (y el Demócrata no digamos), con llamamientos a un golpe militar incluido (como lo oís, por "traición") y ha tenido que retroceder un tanto.


El Lince

sábado, 14 de julio de 2018

¡Demócratas!

El Estado español (España, para otras latitudes) es un estado canalla. Con todas las palabras.

En Pamplona se ha denunciado a los vecinos de un barrio por colocar pancartas denunciando el asesinato de un militante comunista en 1978, Germán Rodríguez.


Nunca se juzgó a los responsables. El crimen sigue impune 40 años después. La policía y los responsables políticos del Estado canalla han denunciado a los vecinos por "contenido injurioso contra las instituciones del Estado", además de "formar parte de una campaña de incriminación, desprestigio e incitación al odio contra la policía española".

En Catalunya hay hoy una manifestación por la libertad de los presos políticos independentistas y por el regreso de los exiliados. Y como no se pueden parar las ansias de libertad, ni con detenciones ni con intimidaciones, de nuevo la música (aunque hay 12 artistas procesados o encarcelados, el número más alto del mundo).


"¡Ni un paso atrás!", es el título de la canción. Es una adaptación del tema de Bruce Springsteen "No surrender".

Una solidaridad que llega, también, desde un histórico de la música y de la reivindicación: Tom Morello. Ex Rage Against de Machine y hoy en Prophets of Rage, no tiene ningún empacho en hacer pública su solidaridad con Catalunya.


Los Comités de Defensa de la República han ocupado el símbolo de la represión franquista en Barcelona, la antigua cárcel de la Modelo, ahora gestionado el espacio por el Ayuntament de Barcelona y que la empresa de seguridad que lo "cogestiona" no ha podido impedir la entrada de los y las militantes.


El Lince

lunes, 9 de julio de 2018

El sueño del loco

El miércoles y el jueves se reúne la OTAN. Mientras los pueblos de los países que la integran languidecen, este engendro militar se reúne en una sede que ha costado 1.021 millones de euros (1.200 millones de dólares). Están de estreno. Y tal vez de entierro.

Pese a toda la parafernalia la OTAN está más débil que nunca y asistiremos a un tira y afloja por gastar el 2% de los Productos Interiores Brutos de los diferentes países en temas militares. La clave de todo la tiene Trump. Como siga empeñado en el tema, la OTAN saltará por los aires. Pero no hay que adelantar acontecimientos porque la reunión se celebrará unos días antes de la que realmente importa: Trump-Putin.

Como se llegue a acuerdos entre ellos lo que adopte la OTAN va a ser irrelevante y este engendro, el único en el que hoy se aferra la hegemonía occidental -especialmente la europea-, va a quedar históricamente tocado. La disminución de las tensiones con Rusia no está en su médula espinal, todo lo contrario, por lo que si Trump decide que hay que dar el paso de reconciliarse con Rusia la OTAN y su parafernalia militarista va a quedar con el culo al aire. La OTAN, la moribunda Europa y el Pentágono son hoy la tríada que está cruzando los dedos para que la cumbre Trump-Putin sea un fracaso.

La OTAN lleva 24 años riéndose de Rusia, cuando el "progre" Bill Clinton decidió pasarse por el forro las promesas hechas a Gorbachov sobre la no ampliación al Este. Una genocida como Madeleine Albright, esa que justificó la muerte de medio millón de niños iraquíes en aras de la "democracia", fue quien dio cuerpo "intelectual" a la expansión hacia el Este. Esta genocida fue la que acuñó el concepto de "amenaza rusa" que sigue vigente hoy. Esto de los "valores democráticos" de Occidente, y de la OTAN, es tan grotesco que no merece ni una palabra.

Sólo un loco, y sólo cuando sueña, es capaz de aceptar semejante estupidez. Pero los locos son imprevisibles e impredecibles. La OTAN es un antro de locos, pero no en el concepto de Roland Laing cuando defendía a los locos argumentando que son aquellos que se niegan a cumplir las normas. Sin una introspección sobre cómo se ha llegado a este grado de paranoia es imposible hablar en serio de la OTAN, que está débil y en un callejón sin salida.

En 2017 la OTAN realizó 28 ejercicios militares, más de dos al mes. Y quien empujó para ello fueron los países europeos. Eso son miles de millones de euros, y de dólares, y eso es lo que pone de los pelos a Trump porque el 80% de toda la carga financiera y militar de la OTAN es de EEUU.

Los rusófobos (Polonia y los países bálticos, sobre todo) están presionando tanto a la OTAN como a EEUU. Hungría, Grecia, Italia y Bulgaria dicen que no, que hay que normalizar relaciones con Rusia. Alemania está entre la espada y la pared con el gasoducto Corriente del Norte 2. Francia también da una de cal y otra de arena... Es decir, ese zombi que es la UE vuelve a mostrar sus grietas. Apuntalar la "solidaridad euroatlántica" frente a la "amenaza rusa" es cada vez más difícil y se está volviendo cada vez algo más ilógico.

Y aquí aparece Trump, un tipo que no ve beneficio alguno en esta historia y que se siente utilizado cada vez más. El G-7 dio una buena muestra de ello. ¿Es Rusia un enemigo existencial? Esa es la gran pregunta que se resolverá en la reunión Trump-Putin y que puede hacer obsoleta a la OTAN. Porque la OTAN, que va de estupidez en estupidez como la que acaba de decir al felicitarse porque "cuatro países de la OTAN acaparan el mundial de fútbol" (sic), se ha quejado públicamente porque no ha sido tenida en cuenta para planificar esta reunión trascendental. Eso lo ha reconocido el coordinador de Merkel para los temas otánicos.

La plutocracia de Bruselas está nerviosa. Habla de que esa reunión Trump-Putin "puede descarrilar la OTAN". Los vasallos que no se rebelan por los aranceles, piden aún más a su señor. Pero el señor se está cabreando. La semana pasada dijo en un mitin que "somos los idiotas que estamos pagando por todo, (…) nos matan en el comercio".

¿Cumbre de la OTAN? Atenderla, sí, pero con la mirada puesta en lo importante: el 16 de julio y la reunión en Helsinki entre Trump y Putin.

El Lince

sábado, 7 de julio de 2018

La primera grieta (y grande)

El zombi que es la Unión Europea está mostrando grietas cada vez más grandes tras la imposición de aranceles por parte de EEUU. Os dije que la plutocracia de Bruselas había rechazado la alianza ofrecida por China para hacer frente a la guerra comercial de EEUU. Y eso está generando, ya, la aparición de grietas que va a ser muy difícil taponar. La primera, y grande, es la que acaba de aparecer en el Este. Si, ese Este rusófobo resulta que ahora es prochino. Es una primera rebelión entre los vasallos.

Resulta que 16 países de Europa Central y Oriental, dentro y fuera de la UE (dentro Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia; fuera Albania, Bosnia y Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia y un tercero que está dentro, Grecia, está como observador de todo lo que ocurra) van a mantener una reunión con China a finales de este mes para hablar de comercio e inversión. Mientras que la plutocracia de la UE (representada por Alemania y Francia) insiste en que China quiere "dominar los mercados globales" (como es sabido no es algo que haga Occidente, ¡qué va!) y que "China representa una amenaza para las instituciones políticas de Occidente mediante el uso de la influencia económica para socavar y amenazar a la UE" (sic) estos países tienen otro criterio.

O traducido a un lenguaje más comprensible: mientras que la plutocracia se mantiene a bordo del Titanic mientras se hunde al mismo ritmo que se hunde la hegemonía occidental, hay algunos pasajeros que apuestan por utilizar las balsas. Son países pequeños, sí, y su volumen comercial con China no es grande pero saben lo que está en juego, conocen el potencial de la Nueva Ruta de la Seda y no quieren quedarse al margen.

La plutocracia de Bruselas ha reaccionado en su forma habitual, con prepotencia e irritación: "Eso obstaculiza a la UE para que adopte una posición unificada en cuestiones globales clave como la defensa del derecho internacional (sic) y los derechos humanos". Encantadora esa mención al derecho internacional cuando se lo comieron con patatas al bombardear Siria, o cuando se niegan a denunciar a EEUU ante la Organización Mundial del Comercio, o apoyan a Israel frente a las demandas palestinas reconocidas por ese derecho internacional que dicen defender, o...

Os he dicho y reiterado que la UE está muerta y lo que está ocurriendo no es más que la constatación de ello. Ya Hungría se negó a firmar una carta común contra China el año pasado y Grecia bloqueó una declaración de la UE contra China por sus movimientos marítimos en el Mar del Sur de China.

No lo han hecho con Rusia, por cierto, puesto que sí han apostado por mantener las sanciones otros seis meses más, pero sí están rebelándose por China. Y es que poderoso caballero es don dinero. Un dinero que no llega desde una UE en decadencia y que sí va a llegar desde la que es ya la primera potencia económica del mundo.

Los vasallos rebeldes no se han quedado callados ante la prepotencia de la plutocracia de Bruselas. Uno de los más parlanchines, el húngaro Orban, ha dicho de forma muy gráfica el por qué de la actitud de estos países con China: "Europa central necesita capital para construir nuevas carreteras y gasoductos [¿no es eso la Nueva Ruta de la Seda, entre otras cosas?]. Si la UE no puede proporcionar suficiente capital, simplemente lo cogeremos de China".

Fin de la Historia.

El Lince

miércoles, 4 de julio de 2018

No hay honor entre los vasallos

La Unión Europea está muerta, no es más que un zombi que intenta a la desesperada vivir de los sueños coloniales (ver el comunicado del G-7) a mayor gloria de un señor que desprecia a todos y cada uno de sus componentes.

Estamos a dos días del inicio de la guerra comercial que va a poner patas arriba el mundo, una guerra desatada por EEUU contra China, sobre todo, y contra el resto del planeta. El viernes EEUU impondrá aranceles exorbitantes a China y China responderá en igual medida. El principio del fin,

China no quiere de ninguna manera esa guerra, pero no la va a rehuir. Mientras, está haciendo todo lo que está en su mano para que no se produzca, pero los resultados no son sorprendentes. Ha buscado la alianza de la UE dentro de la OMC y no la ha conseguido. Ha buscado una alianza con la UE prometiendo abrir más su economía a las empresas europeas y ha recibido un portazo en la cara. Los países de la UE vuelven a demostrar que son buenos vasallos de su señor, aunque les apalee y escupa de forma permanente. A pesar de los aranceles sobre las exportaciones europeas y las sanciones contra las empresas automovilísticas europeas, ese zombi que es la UE sigue manteniendo su sumisión a EEUU y manteniendo el discurso del patrón sobre el intento de China de "dominar los mercados globales". Es más, no es en absoluto descartable que la UE de un pasito más y haga lo mismo que con Rusia: imponga sus propios aranceles a los productos chinos.

Occidente está herido de muerte y su hegemonía se está deshaciendo. occidente, sus muy democráticos valores, importan una mierda y son despreciados una y otra vez en el intento de evitar lo inevitable

El mundo está en vísperas del caos. La guerra comercial que se iniciará el viernes va a cambiar la percepción del mundo sobre el "orden" global hegemonizado por Occidente y va a acelerar el proceso de des-occidentalización. La globalización que con tanto ardor ha defendido Occidente tras la desaparición de la URSS ha provocado algo con lo que Occidente no contaba: el surgimiento de mercados emergentes como China o India, por ejemplo. Esto ha cambiado la correlación de fuerzas y lo que está ocurriendo muestra la desesperación de Occidente, que vuelve a intentar reescribir las reglas.

La moribunda UE no se alía con China contra EEUU aunque sí comparte la visión china de que los aranceles "causan una seria disfunción en el mercado y el sistema comercial global". Pero del dicho al hecho hay un trecho, que la UE se niega a recorrer. Por el contrario, otros países vasallos de EEUU como Japón y Corea del Sur sí se han acercado a China por el tema de los aranceles. Esto ocurrió el pasado día 1 en un encuentro de ministros de comercio de países asiáticos.

Que a nadie le queda duda alguna que China va a responder y que la guerra será sangrienta.

El Lince

lunes, 2 de julio de 2018

López Obrador y el parecido con Dilma

Jano era un dios romano de dos caras, el pasado y el futuro. Tal vez eso mismo se pueda decir de López Obrador, el flamante nuevo presidente de México.

Su triunfo ha sido arrollador, con independencia del porcentaje final que saque en todo el país y que ahora está en más del 53% con la mitad de los votos contados. No es probable que la tendencia disminuya mucho más ese porcentaje. Sin embargo, con ser interesante este dato queda empequeñecido con lo ocurrido en estados emblemáticos como Tabasco (81%), Chiapas (66%), Campeche (64%), Baja California y Baja California Sur (62%), Colima (58%)…

El apoyo social con que cuenta es de los que hacen época, y eso hay que hacérselo saber. Tiene todos los mimbres necesarios para realizar un cambio profundo en México. Otra cosa es que quiera, y digo "quiera" y no "pueda". Su partido ha ido en coalición con una formación de derechas y otra de izquierda. Pero lo más importante: los principales cargos de los que se ha rodeado en la campaña, y que muy probablemente le acompañarán en la presidencia, son o están vinculados al empresariado mexicano. Algunos de ellos son de lo más rancio, por mucho que ahora se autocalifiquen de "centro" y muestren su preocupación por las "desigualdades".

López Obrador ha recorrido el mismo camino que hizo Dilma Rousseff en Brasil, optando por ir de la mano con los empresarios. Y supongo que la historia de Dilma es conocida y cómo terminó. Pues bien, los de siempre, esos con los que ahora va de la mano, están a punto de aprobar en el Senado una Ley de Seguridad Interior que va a hacer posible que en México se recorra el mismo camino que en Brasil: el golpe interno para deponer a quien esté en la presidencia. Porque en México hay una guerra no reconocida contra la propia población y en la que la plutocracia se asienta para ir controlando más y más recursos geoestratégicos, dentro o fuera de las ciudades. Y la preocupación por la seguridad ha sido uno de los factores por los que la gente ha votado a López Obrador y a los candidatos de su coalición Juntos Haremos Historia.

López Obrador no es un revolucionario, es un reformista. No va a tocar prácticamente nada de lo que se ha hecho a nivel macroeconómico, sobre todo en cuestiones energéticas que comenzó a privatizar Peña Nieto. No es probable que se oponga al Tratado de Libre Comercio con EEUU y no hará nada que choque con EEUU en este ámbito aunque sí puede que lo haga con la emigración. Ese es un caballo de batalla fácil para unir a la gente.

Pero López Obrador ha devuelto, al menos momentáneamente, algo de aire a la progresía latinoamericana, prácticamente asfixiada por la ola neofascista que recorre el continente americano del norte al sur.

El Lince


viernes, 15 de junio de 2018

Explicando el mismo final de dos cuentos

Otra vez el alfa y el omega, el principio y el fin. El otro día no tuve tiempo de explicarlo, así que lo hago ahora con un cierto detenimiento. La Organización de Cooperación de Shanghái no es que sea el futuro, es que es el presente. El G-7 no es que sea el presente, es que es el pasado. Así de sencillo.

La cumbre del G-7 fue un desastre, la de la OCS fue todo un éxito. Las dos no hicieron otra cosa que presentar la realidad, algo que también reconocen las propias estructuras en las que se asienta el G-7 como el Fondo Monetario Internacional. Este gráfico es de abril y es mucho más clarificador que cualquier palabra.

Cuando se vive de sueños coloniales cuesta asumir la realidad. Pero es la que es y al igual que no se pueden poner puertas al campo, tampoco se puede evitar la decadencia. Occidente sabe que la eterna juventud no existe, aunque lleva unos cuantos años intentando resistirse a la idea. La hegemonía occidental es humo y en geopolítica tiene fecha de caducidad: el 2025. Todo lo que se está haciendo, por una parte y por otra, va en esa dirección. Unos, para acelerarlo; otros, para evitarlo. En el 2025 estará operativa la práctica totalidad de la Nueva Ruta de la Seda, con todo lo que eso conlleva y, especialmente, la desdolarización de la economía mundial. Ese es el fin de Occidente.

Los documentos que se aprobaron en las cumbres son totalmente antagónicos.

El G-7 (G-6, puesto que no firmó EEUU) es la reiteración de más de lo mismo: Rusia amenaza la seguridad del mundo, tiene que dejar de apoyar al gobierno sirio, tiene que dejar de apoyar al Donbás ucraniano..."Si sus acciones lo hacen necesario, también estamos dispuestos a tomar nuevas medidas restrictivas para aumentar el costo de Rusia", se dice textualmente. Es decir, sanciones pese a que son ilegales según el derecho internacional si no son impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Corea del Norte es mala, China "está impidiendo la libertad de navegación en el Mar de China" (sic), "el programa de misiles balísticos de Irán es una amenaza para la paz y la seguridad internacionales" (sic), "condenamos todo apoyo financiero para el terrorismo, incluidos los grupos terroristas financiados por Irán" (sic), y así casi hasta el infinito. Son los viejos tics coloniales que ya a nadie interesan ni asustan. No valen ni el papel en el que están impresos.

Por el contrario en la declaración de la OCS no hay ni una sola amenaza o condena a nadie, aunque sí hay un toque de atención: "la OCS se afirma como una autoridad única, influyente y autorizada de organización regional" cuyas tareas "se desarrollarán en la estrategia de desarrollo descrita hasta el año 2025". Es decir, la fecha emblemática para el fin de la hegemonía occidental. Y, al contrario que el G-7, con o sin EEUU, hay una firme apuesta por el derecho internacional: "La OCS defiende sistemáticamente la solución de las crisis en Afganistán, Siria, Oriente Medio y la península de Corea, así como otros conflictos regionales, en el marco de las normas y principios generalmente aceptados del derecho internacional". Nada de sanciones ni injerencias ni cosas parecidas.

Se firmaron 20 documentos conjuntos entre los asistentes. Para la gente profana diré que la OCS tiene 8 miembros de pleno derecho, 4 países observadores, 6 socios de diálogo, 5 invitados y 5 interesados (aquí merece la pena mencionar que, aunque sea el último escalón, pertenecen a esta categoría Siria, Egipto y Palestina, así como otro país problemático para India, como Bangladés, y Serbia). Entre esos documentos hay uno vital: el Plan de Acción para el 2018-2022 que implementará el Tratado de Vecindad a Largo Plazo, Amistad y Cooperación entre los Estados Miembros de la OCS. Esto va a ayudar a resolver el histórico enfrentamiento entre India y Pakistán, ahora los dos miembros de la OCS.

Es lo que los chinos llaman "las cuatro ces": confianza, comunicación, coherencia y no coacción. Comparad eso con el G-7 o G-6.

Tal vez lo más importante es la certificación de que la OCS se ha convertido en la "capa protectora" (sic) del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), que está en plena expansión, y se da "prioridad" a la Nueva Ruta de la Seda (el nombre oficial es "Un cinturón, una carretera"). Ante las reticencias de India, como os dije, para los días 25 y 26 de este mes se ha previsto una reunión del BAII (del que India es el segundo país en aportación de capital, después de China) en la ciudad de Mumbai.

Es por eso que el documento final de la OCS "hace un llamamiento a todos los países para que abandonen la obsoleta mentalidad de buscar alianza o confrontación, actuar según la tendencia de los tiempos, tratarse mutuamente como iguales, valorar las consultas y el entendimiento mutuo y explotar alianzas incluyentes y constructivas en lugar de enfocarse en un imaginado enemigo".

El G-7 sólo es otra prolongación de EEUU. Ninguno de los otros países que lo integran es soberano, son simples vasallos de EEUU. Si el patrón se enfada, nada de lo que allí se diga tiene relieve alguno. Ni siquiera aunque aparezca en documentos. Y si se quieren muestras, está el tema de los aranceles, y el de Irán, y el de... la OTAN. 

No es posible convencer por las buenas a los colonizadores de que su tiempo ha terminado, y me temo que tampoco a los colonizados que se niegan a descolonizarse o tienen miedo a esa descolonización. Como es el caso de la práctica totalidad de los pueblos europeos. La UE está muerta. Su rusofobia (la de los políticos, que no la de los empresarios: ejemplo, los alemanes con el gasoducto Corriente del Norte 2 que ha obligado a Merkel a aceptarlo) casi supera a la de EEUU. Ahí está el caso de la absoluta estupidez española acusando a Rusia de alentar el fenómeno independentista en Catalunya.

Por el contrario, la OCS es una suma de intereses y lo más importante: de estados soberanos. Tal vez se pueda discutir esta apreciación con Tayikistán, Uzbekistán o Kirguistán, y relativamente, pero no con el resto. Sobre todo porque tienen armas nucleares y eso es una garantía de casi todo. Rusia es un problema para la UE y para EEUU porque insiste en su soberanía. China, no digamos.

Hay dos puntualizaciones que hacer sobre lo que dijo Trump de que Rusia tenía que estar dentro del G-7 otra vez y si Rusia quiere o no estar en él. Ahora mismo, a Rusia le da igual. Putin, en su discurso en la OCS no hizo mención alguna al G-7, algo que hay que hacer notar. Dijo que las principales áreas de trabajo de Rusia son la ONU, la OCS, los BRICS y el G-20 (sic). El orden es importante.

Los pro-occidentales del Kremlin claro que quieren volver al redil (palabra que utilizo conscientemente, lugar donde se acoge al rebaño), pero no los euroasiáticos. Aunque lo interesante será ver cómo, por una parte, Trump quiere romper la alianza ruso-china (y por eso dice que Rusia tiene que volver al G-7, lo que da alas a los pro-occidentales) y cómo, por otra, los euroasiáticos del Kremlin dan cuerda a los pro-occidentales para intentar romper la alianza de la UE con EEUU.

Esto da para otra entrega, sin duda. Porque el problema aquí reside en la fantasiosa idea yeltsiniana de que Rusia necesita a Occidente para sobrevivir. Y servirá para dar entrada a una explicación del neoliberalismo imperante en el Kremlin y apoyado por Putin.

El Lince

miércoles, 13 de junio de 2018

Dos cuentos con un mismo final

Alfa y omega, el principio y el fin. O lo que es lo mismo: la Organización de Cooperación de Shanghái y el G-7. Las dos reuniones no han podido ser más clarificadoras de lo que está ocurriendo en el mundo. Lo nuevo y lo viejo, lo nuevo que está naciendo y lo viejo que está muriendo. Gramsci en estado puro.

Dos reuniones, dos cuentos. Un mismo final: la hegemonía occidental ya es (casi) historia. Hemos asistido a una muestra clara del cambio histórico en el "orden" global. Occidente se deshilacha con cada paso que da, como los zombis que van perdiendo carne con cada paso que dan, mientras que Eurasia muestra un nuevo camino de multipolaridad, buen hacer, pacifismo y cooperación sin grandes estridencias. Las ambiciones unipolares de Occidente -y ahí está el comunicado final que no firmó EEUU- que inevitablemente fomentan el conflicto porque conllevan injerencia con afanes hegemónicos por una parte y por otra la multilateralidad basada en la asociación y en la hegemonía de un poder que no se impone sobre los otros.

EEUU ha mostrado un desdén evidente por sus vasallos, ha optado por minimizar lo irrelevante y dar relieve a lo relevante (la reunión con Corea del Norte). No sé si habéis reparado en un hecho que pone, otra vez, de manifiesto qué está ocurriendo: Kim Jong-un y su delegación llegaron a Singapur en un avión chino, con la bandera china en su fuselaje. Algo más que un símbolo.

Europa ha mostrado su indignación por la actitud de Trump y, sobre todo, porque no firmase el comunicado final que no es otra cosa que un cúmulo de más de lo mismo: Rusia, sanciones, Siria, agentes químicos, Ucrania, Donbás… El G-7, creado hace 43 años, mantiene la ficción de entonces, cuando eso de "los países más industrializados del mundo" era cierto y su poder, también. Ahora no son una cosa ni tienen la otra, pero siguen actuando como si la realidad no fuese con ellos. Viven de los sueños coloniales sin tener en cuenta que ya nadie hace caso a un ente moribundo.

Por el contrario, la OCS hizo un alarde de unidad incluso en aspectos que cuentan con planteamientos enfrentados. Por ejemplo, entre China e India por cómo se debe enfocar la Nueva Ruta de la Seda que India ve con reticencia pero que eso no fue obstáculo para que este país firmase el documento final donde se vincula a la OCS con la NRS aunque los chinos, haciendo alarde de su tradicional sutileza, introdujesen en el redactado final que sólo incumbe a los países que apoyan "sin reservas" la NRS. Un guiño a India y una muestra de buen hacer muy alejado de las normas del G-7.

Aunque no fue discutida la incorporación de Irán a la OCS (pero sí se hizo hincapié en el apoyo al acuerdo nuclear mientras que está por ver si la UE lo va a hacer), sí se centró la cuestión en normalizar la relación entre India y Pakistán en lo que es el nuevo paradigma geopolítico de Eurasia: evitar cualquier conflicto en esa zona y entre países asiáticos. Estos dos países era la primera vez que participaban como miembros de pleno derecho de la OCS y han salido con nota.

OCS frente a G-7. Respeto a la diversidad cultural, confianza mutua y consenso para resolver las contradicciones versus "exclusividad moral y de valores" y gusto por la injerencia con quienes no les comparten (casi siempre, más débiles que el G-7). Diálogo en Oriente contra "orden" desde una posición de fuerza (o supuesta) por Occidente.

La hegemonía occidental ya no lo es más. Si hay alguna imagen que ilustra la historia de dos cuentos con el mismo final  es esta:


El Lince

viernes, 8 de junio de 2018

No durmáis este mes

Comienza el verano y ya se sabe: siempre se ha considerado a esta época del año como en la que están más revueltas las hormonas sexuales, o más activas, lo que lleva a las personas a relacionarse más y a coquetear con más garbo que en otras épocas del año. Es decir, que aumenta la fantasía y esta fantasía, en algunas ocasiones, se transforma en enamoramiento.

Y fantasía es lo que vamos a tener este mes, otra cosa es el enamoramiento con lo que va a pasar. Porque este mes se va a definir el nuevo mundo que está surgiendo y en el que la hegemonía occidental se deshace como el azucarillo en una taza de café.

9 de junio

1.- Mañana da comienzo en Qingdao, una ciudad china, la XVIII Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. A ella pertenecen China, Rusia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán, India y Pakistán. Es decir, el 44% de la población mundial pertenece a ella. Y ya que me meto en cifras, allá van otras: el 17'5% de las reservas probadas de petróleo del mundo, el 50% de las reservas conocidas de gas natural, el 21% del Producto Interior Bruto del mundo...

O sea, que aquí está el meollo del futuro, el eje de Eurasia sobre el que ya está pivotando todo el siglo XXI.

¿Qué tiene de especial esta reunión? Pues que es probable que haya una mejora del status de Irán en la OCS, que ahora tiene la categoría de "miembro observador". Si se produce, y aquí habrá que ver la postura de Rusia tras su último acercamiento a Israel, será el empujón definitivo del concepto de Eurasia y, de rebote, su expansión hacia Oriente Próximo porque habrá otro país que estará obligado a dar otro paso similar al iraní: Turquía. Ahora los turcos son "socios de diálogo", el escalón por debajo a observador. Si Irán es admitido como miembro de pleno derecho, Turquía no tiene otra opción que subir de rango a observador. Y eso, en un país que sigue siendo miembro de la OTAN, prácticamente significa que ya tiene un pie fuera del engranaje bélico dirigido por EEUU. De todas formas, además de la incógnita de Rusia está la de Tayikistán, donde Arabia Saudita tiene mucha influencia y puede bloquear el ingreso de Irán porque se necesita unanimidad.

No voy a entrar ahora en otras cuestiones que se abordarán, como la creación de zonas de libre comercio entre los países de la OCS, la firma de un Programa de Cooperación Comercial y Económica Multilateral, la creación de un Comité Industrial de la OCS y una Asociación Interbancaria, así como el reforzamiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, la vinculación de la OCS con la Nueva Ruta de la Seda o la firma de tratados bilaterales de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación a Largo Plazo (y ya se ha anunciado uno de ellos entre China y Kirguistán) porque con lo que os cuento basta.

2.- Para contrarrestar esta reunión el atajo de mentirosos que se presentan a sí mismos como "los países más industrializados del mundo" (sic), o sea, el llamado G-7 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá) -que no estén los chinos ya habla por sí mismo de tamaña estupidez- también mañana se van a reunir. El G-7 es un anacronismo, un intento de mantener algo que ya se ha ido, hace mucho tiempo.

Pero si la OCS está unida, el G-7 está a la greña. Los vasallos están algo alborotados por la política de sanciones y aranceles de EEUU. Pero a ello hay que sumar un elemento común con la OCS: Irán. Si la OCS va a discutir su incorporación o no, el G-7 va a discutir sobre si hay rebelión o no contra EEUU por haber abandonado el acuerdo nuclear y la imposición de sanciones que también tocan, y mucho, a sus vasallos. Eso será determinante para comprobar el grado de vasallaje respecto a EEUU.

12 de junio

3.- Reunión entre EEUU y Corea del Norte. Toda una incógnita, aunque las recientes visitas de Kim Jong-un a China y del ministro de Exteriores ruso Lavrov a Pyongyang indican que al menos hay una cierta coordinación de los norcoreanos con sus "aliados".

Aquí también aparece el mismo elemento que une las dos reuniones anteriores: Irán. Después de la postura de EEUU de retirarse del acuerdo con Irán, Trump no puede permitirse el lujo de mantener dos crisis internacionales de este calibre de forma simultánea. Y lo que le preocupa es Irán porque es lo que preocupa a Israel. Además, Corea del Norte tiene una baza que deliberadamente perdió Irán: el desarrollo de sus armas nucleares. Esa es la baza de los norcoreanos, por muy tocados que estén ahora con las sanciones. El principal interés, por no decir único, de EEUU es eliminar los misiles intercontinentales que pueden llegar a su territorio. Todo lo demás es secundario. Esa es la gran baza de Corea del Norte.

14 de junio

4.- Con el mundial de fútbol como excusa (hay un partido Rusia-Arabia Saudita) Putin y Mohammed Bin Salman van a mantener una reunión oficial. Ya se sabrá si Irán ha subido de status dentro de la OCS y si los vasallos de EEUU se han rebelado. Por lo tanto, será una reunión crucial en la que se abordará, sobre todo, el acuerdo sobre el sur de Siria. Os dije que también los saudíes estaban en el ajo. Además, Rusia y Qatar están haciendo manitas con el bloqueo y Arabia Saudita dice que quiere atacar a Qatar si compra los misiles S-400 a Rusia.

17 de junio

5.- Elecciones presidenciales en Colombia. Sólo tangencialmente una cuestión geopolítica y porque Colombia se acaba de unir a la OTAN como "socio global". La descripción que hace la propia OTAN de "socio global" es bien clara: "desarrollar la cooperación con la OTAN en áreas de interés mutuo, incluidos los desafíos de seguridad emergentes (…). Un vínculo íntimo entre este país y la estructura de la OTAN implica una estrecha colaboración en la mayoría de las áreas militares". En contra de todo y de todos, a mí no me cae bien Gustavo Petro (como no me cae bien Dilma Rousseff o Rafael Correa, por ejemplo) pese a que siempre haya quien considere bueno a lo menos malo. La cuestión aquí está en saber si Petro va a reconducir la política exterior de Colombia o no. Y por lo que he visto por ahí, hay mucho más que dudas.

Y otra cuestión: en el año 2014 la Comunidad Económica de América Latina y el Caribe (CELAC) aprobó una declaración sobre América Latina como una "zona de paz". Con la OTAN de por medio eso es ahora una ilusión, y no lo de Petro.

24 de junio

6.- Elecciones en Turquía, aunque con el añadido del punto 1 sobre la OCS y en el punto 4 sobre Siria. Lo que aquí está en juego es algo más que interno de Turquía. Si Erdogan permanece en el poder las relaciones con Occidente (EEUU y UE) se van a deteriorar aún más y a EEUU sólo le queda ya una baza que jugar: los kurdos. Son una baza doble para EEUU, para jugar en Siria y para jugar en Turquía. No hay que olvidar los intentos de compra del S-400, las amenazas de sanciones si lo hace, las contra-amenazas de no utilizar la base aérea de Incirlik por los aviones de EEUU...

¿Ya podemos dormir?, preguntaréis. Pues no. Porque si contabais con ello al acabar junio, el 1 de julio hay elecciones en México y de nuevo está la historia de López Obrador y los fraudes electorales que ha sufrido en anteriores ocasiones. Y ahora, además, con la amenaza de Trump de no renovar el Tratado de Libre Comercio, y los aranceles, y el muro, y... (y Ayotzinapa aún sangrando, casi cuatro años después).

Tanto tiempo despiertos sólo puede ser bueno si nos enamoramos. Seis historias, tal vez siete ¿cuál recordaremos dentro de unos años al rememorar este mes?

El Lince


miércoles, 6 de junio de 2018

… y mandó parar

A Rusia se le ha subido a la cabeza su postura en Siria. El giro que ha dado hacia Israel es tan evidente que le está llevando a cometer errores. Solo que con quien ha dado resulta que es un hueso muy duro de roer.

Rusia quiere acelerar todo el proceso de diálogo político. Ha presionado al gobierno de Damasco para que nombre ya a los representantes de la comisión Constitucional y ha llegado a un acuerdo con Israel sobre el control de las fronteras del sur por parte del gobierno sirio a cambio de la retirada de esa zona de los iraníes y de Hizbulá (los primeros sí están en muy pequeño número y desde hace tiempo no participan en combates allí, los segundos no están). Subida en la cresta de la ola, acaba de comprobar que puede ser dura la caída.

Porque Rusia ha sufrido una humillación en Siria y no ha sido de los enemigos, sino de los amigos.

Os conté que Rusia tiene un acuerdo de colaboración con Hizbulá y que se ha negado en dos ocasiones a que la ONU considere a Hizbulá como "organización terrorista", iniciativas ambas que llegaron desde Arabia Saudita. Sin embargo, ahora ha cometido un error del que como no lo reconozca pronto va a tener graves consecuencias. Es lo que tiene la prepotencia.

Ese error ha sido subestimar a Hizbulá y pensar que es una organización que le dice "sí" a cualquier cuestión que proponga Rusia. Y no. Aquí se puede parafrasear la vieja canción del cubano Carlos Puebla cuando decía "...llegó el comandante y mandó parar".

La historia es, cuando menos, curiosa porque se da entre aliados.

Hace dos días Rusia intentó un despliegue de soldados en la frontera de Siria con Líbano, en la zona del Qalamún. Esa zona fue la primera victoria sonada de Hizbulá en la guerra siria, hace de ello ya tres años. Desde entonces las fuerzas de Hizbulá han controlado la frontera e impedido la presencia de la "contra" siria en Líbano. Ayer las tropas rusas quisieron hacerse con el control de tres posiciones de Hizbulá en las localidades de Qusair y Jusé. Hizbulá se negó y no sólo eso: pidió la retirada inmediata de las fuerzas rusas. Rusia se negaba. Hizbulá presionó aún más diciendo que no se había coordinado el movimiento con ellos y que sin su aprobación, nada de nada porque la zona está fuera del ámbito de actuación de Rusia y allí no hay "contra" y, ni mucho menos, el llamado Estado Islámico por lo que el movimiento ruso no tenía otra razón de ser que complacer a Israel.

Hizbulá dijo, además, que no aprobaba ese movimiento ruso. Dicen que tuvo que intervenir el mismísimo Al-Assad para que los rusos se retirasen y Hizbulá mantuviese sus posiciones. La 11 División del Ejército de Siria se está moviendo ahora hacia la zona en lo que oficialmente se considera "un paso descoordinado de Rusia". Mientras, Hizbulá mantiene sus posiciones y las mantendrá aun cuando llegue el ejército sirio.

Rusia ha metido la pata. Es la primera vez desde que se alcanzó el acuerdo que Rusia y Hizbulá chocan o, si se quiere, muestran su desacuerdo. Y Rusia ha salido perdiendo. El afán por reconciliarse con EEUU (pretensión estúpida porque EEUU no quiere reconciliación, sino vasallaje) de la mano de los judíos israelíes está provocando errores que va a pagar caro como esto siga así.

El extraño movimiento de Rusia se produce cuando en Líbano se está comentando que hay una propuesta de demarcación de fronteras por parte de Israel. Las principales son las marítimas, donde hay importantes reservas de gas que Líbano ha comenzado a intentar explotar firmando acuerdos con empresas de Francia, Italia y Rusia. Los libaneses dijeron -y eso fue antes de las elecciones, donde el triunfo fue para Hizbulá y sus aliados- que sólo discutirían el tema si se enmarcaba en la Línea Azul (la demarcación fronteriza entre Líbano e Israel establecida por la ONU tras la vergonzosa retirada de Israel del sur de Líbano al ser derrotado por Hizbulá en el año 2000). Israel se retiró de casi toda la zona. Casi, porque mantuvo ocupadas las Granjas de la Shebaa. En esta zona son frecuentes los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá (ver aquí y aquí, por ejemplo).

Según el presidente del parlamento libanés, que es quien ha dado a conocer la propuesta israelí, la idea es "terminar la disputa marítima que ha impedido la explotación de gas y petróleo". Impedir para Israel, puesto que ya he dicho que Líbano ha comenzado el proceso de explotación. Y Líbano lo hace porque Hizbulá dijo muy palmariamente: "atacaremos sin dudar a la entidad sionista si establece alguna plataforma de prospección (…) Reiteramos nuestra posición, firme e inequívoca, de enfrentar ferozmente cualquier agresión a nuestros derechos de petróleo y gas, defendiendo así los activos del Líbano y protegiendo su riqueza".

El régimen fascista de Israel sabe que el único escollo para ello es Hizbulá, que ahora está en una posición de mayor fuerza dentro del gobierno libanés, y con mayor influencia en el mismo, y que este movimiento político-militar no habla por hablar. Rusia también lo sabe, de antes y de ahora, cuando Hizbulá ha mandado parar. Y Rusia ha tenido que hacerlo.

El Lince

lunes, 4 de junio de 2018


El arte de equilibrar o...

...el cambio de rumbo. Depende del punto de vista. Es la botella medio llena o medio vacía.

Es la historia de Rusia. Dentro y fuera de su territorio. Dejaré por el momento lo de dentro -que tiene tela, con Putin reforzando a todo el sector neoliberal y dándoles, de nuevo, todo el poder económico- y me centraré en el externo. En Siria.

Rusia acaba de confirmar que ha llegado a un acuerdo con Israel para que el ejército sirio se haga cargo del control de las fronteras del sur del país a cambio de que los iraníes y Hizbulá no participen en la ofensiva y que se mantengan alejados de la frontera de Israel. Esto es más simbólico que importante, puesto que desde hace tiempo ni iraníes ni Hizbulá participan en operaciones militares, puesto que el ejército sirio ya tiene la capacidad suficiente y los efectivos necesarios para hacerlo. De hecho, ahora está licenciando a soldados, lo que indica que la época dura de escasez de soldados ya pasó.

Es decir, todas esas tonterías que se estuvieron diciendo un tiempo sobre que el régimen fascista de Israel se preparaba para la guerra con Rusia no son otra cosa que tonterías. Porque a diferencia de EEUU, donde el lobby judío está en Washington, el lobby judío ruso está en Tel Aviv. Son dos millones de judíos rusos los que viven en Israel y es aquí donde se hace presión, una presión diferente a la de EEUU porque viven sobre el terreno la situación. Y Rusia no puede desoírles. Eso ayudará a entender la estrecha relación que hay entre Rusia e Israel y el por qué de los viajes de Netanhayu a Moscú y el por qué Israel cuenta con que Rusia suele mirar para otro lado cuando ataca a Irán o a Hizbulá en territorio sirio.

Además, esta gente de origen ruso se ha comprometido a presionar a EEUU para una normalización de relaciones de Rusia con EEUU, y eso suena a música celestial para los neoliberales pro-occidentales rusos. Teniendo en cuenta que ahora Putin les ha reforzado a nivel interno, se entiende mucho más qué está pasando y por qué Rusia no dio un golpe encima de la mesa cuando los ataques de EEUU y sus vasallos europeos a Siria. Putin considera que el frente euroasiático ya está suficientemente desarrollado y que ahora llega el momento de intentar la reconciliación con Occidente.

Rusia es un aliado de Irán. Lo fue durante las sanciones, pese a que las apoyó en la ONU, y lo es ahora. Sin embargo una cosa es ser un aliado táctico y otra estratégico. El aliado estratégico de Irán es China, no Rusia. El aliado estratégico de Rusia en la zona es Israel. Así hay que entender los últimos movimientos rusos, cada vez más proclives a Israel y más críticos con Irán.

Por ejemplo, Putin criticó a Irán en el Foro Económico de San Petersburgo el pasado 25 de mayo. Y lo hizo con un lenguaje muy similar al utilizado por Netanhayu. Este es un foro tradicional de los neoliberales rusos en el que se quiere emular al Foro de Davos y que sólo tiene una pretensión: lograr la distensión con Occidente y, en especial, con EEUU.

Está claro que Rusia está cambiando de rumbo. La guerra está ganada en Siria a nivel militar, otra cosa es la cuestión política. Y aquí Rusia está claramente presionando a Siria en una doble vía: para que sea más flexible en la composición de la Comisión Constitucional que se aprobó en Astaná y en que modere su presencia en el "eje de la Resistencia" contra Israel. Rusia quiere acelerar el acuerdo político y aprovechar el tirón para coger un gran trozo de pastel en la reconstrucción de Siria. Porque intuye que los chinos ya se están adelantando.

En el primer asunto, hay un enfrentamiento claro entre los intereses de Rusia, que habla -al igual que EEUU, Arabia Saudita y la "contra"- de elaborar una nueva Constitución, y los de Damasco, que insiste en que sólo hay que revisar algunos aspectos de la misma. En el segundo, Rusia no quiere que haya la menor amenaza para Israel mientras que Siria mantiene que la presencia de Irán y Hizbulá ha sido a invitación suya, al igual que hizo con Rusia, y que será Damasco quien decida cuándo y cómo se tienen que retirar esas fuerzas.

Rusia lleva unas semanas responsabilizando a Irán de aumentar las tensiones con Israel, no al revés. Es decir, consciente o inconscientemente -y en política exterior no se hace nada al azar- se está dando pábulo a lo que dicen EEUU y los sionistas. Rusia está claramente intentando que "su" lobby presione para una normalización de relaciones con EEUU utilizando un lenguaje que suena bien a EEUU. Eso tiene algo que ver con lo que se está diciendo de que una hipotética entrevista entre Putin y Trump puede producirse después del verano.

Quien vea la botella medio llena podrá decir que la postura rusa lo único que pretende es un equilibrio entre unos y otros. Gracias a Rusia se ha ganado la guerra. Gracias a Rusia se pusieron en marcha "zonas de desescalada" bélica en Siria que ha ido sirviendo para que el ejército fuese recuperando terreno al silenciar varios focos a la vez, lo que le ha permitido centrarse en uno y luego en otro. Los casos de Guta y Yarmuk son claros. Gracias a Rusia se puede llegar a un acuerdo, como el que se acaba de reconocer, por el que el ejército sirio llegará a las fronteras del sur sin tener que pelear en exceso lo que supone, lisa y llanamente, el reconocimiento por todo el mundo, Israel incluido, de Basar al-Assad y una reducción significativa de la influencia de la "contra" en esa zona. Sólo quedaría la cuestión de Idlib y los kurdos.

Eso implica también a otros patrocinadores de la "contra" siria como Arabia Saudita. Desaparecida la financiación de Qatar, solo queda la de Turquía, al norte, y la de Arabia Saudita y EEUU, al sur (quitando a los kurdos). Un acuerdo como el que se acaba de reconocer por parte de Rusia solo sería posible si también forma parte de él Arabia Saudita. Una cosa es que sea Israel quien lo negocia y otra que Israel tenga influencia sobre los grupos de la "contra". Puede que la tenga con alguno, pero es Arabia Saudita quien les financia. Por lo tanto, también Arabia Saudita está metida en el ajo. La constatación la tendremos si no hay enfrentamientos y se llega a un acuerdo para el que ya se da un plazo: quince días.

Concluyendo, el gobierno sirio obtendrá un reconocimiento expreso de su existencia, su ejército controlará los pasos fronterizos con Jordania -sin descartar una retirada de EEUU de la zona que ocupa en Al-Tanf-, con lo que todas las vías principales estarán abiertas y eso redundará en una rápida mejora de la situación económica, y a cambio Irán se irá retirando progresivamente del país aunque no lo abandonará, como es lógico. Eso también va en el interés de Irán ahora mismo, que necesita no tener más frentes abiertos de cara a afrontar las sanciones de EEUU tras la retirada de este país del acuerdo nuclear.

Es lo que los rusos llaman "el arte del equilibrio". Si tiene éxito está por ver. Pero si no lo tiene será considerado un cambio de rumbo muy perjudicial para los intereses gesoestratégicos de Rusia y su papel no solo en Oriente Próximo sino en otras partes.

El Lince

jueves, 31 de mayo de 2018

Evitar el fin de todos los Stalingrado

Stalingrado venció porque había un pueblo que estaba dispuesto a luchar hasta la muerte. Los soviéticos, las soviéticas, dentro y fuera de la ciudad, hicieron de la misma casi su razón de ser. Stalingrado tenía que ser la tumba del fascismo. Y lo fue.

Stalingrados ha habido muchos en todo el planeta, unos más grandes que otros. Uno de ellos fue Sesto San Giovanni, en las afueras de Milán. Emblemático durante la resistencia contra el fascismo. Durante 50 años nada entraba ni salía, nada se hacía sin el visto bueno del Partido Comunista de Italia. Durante 50 años el PCI tuvo siempre más del 60% de los votos. Era una ciudad obrera, con fábricas emblemáticas en la lucha obrera y sindical como la Magnetti Marelli y otras. Hoy es un desierto industrial. Y cuando el PCI comenzó a socialdemocratizarse fue perdiendo su poder. Ahora, siendo el Partido Democrático, ya no es nadie en la ciudad y cuenta este partido con 4 concejales de un total de 21.

El PD no es ni siquiera socialdemócrata. Es un zombi de algo que una vez fue un partido político respetado. El PD no sólo ha perdido el "Stalingrado italiano", como se conoció desde siempre a Sesto San Giovanni. Ha perdido la decencia. El PD es el hermano mayor de todos los partidos europeos que todavía tienen el atrevimiento de considerarse si no de "izquierda", sí "progresistas". Su apoyo a las políticas neoliberales que condujeron a la crisis económica y su abandono de la calle en aras de la "lucha institucional" ha sido suicida y el abono de los partidos neofascistas que han recogido el malestar obrero y popular. Lo poco que queda de él. El apoyo del PD al presidente italiano rechazando al gobierno por ser proclive, que no es que lo fuese a hacer, a abandonar el euro es de vergüenza. Lo mismo ha hecho el principal sindicato, la CGIL.

El auge del fascismo en toda Europa hay que buscarla, también, en las renuncias de todo este personal supuestamente "progre". Esta gente, esta pretendida "izquierda", son los causantes de las frustraciones que dan auge al fascismo. Es la pretendida "izquierda" que llena hasta reventar el Círculo de Bellas Artes de Madrid para escuchar a un tipo infame como Zizek equiparando a Hitler con Stalin y a las movilizaciones británicas de apoyo a la monarquía con las celebraciones de la Revolución de Octubre en la URSS. Es gente no sólo sin moral ni decencia, sino sin cerebro.

No hay que tener piedad alguna con esta gente. Ni siquiera darles el beneficio de la duda. Decía Marx que "nuestra tarea es la de la crítica despiadada, y mucho más contra los amigos ostensibles que contra los enemigos abiertos; y al mantener esta nuestra posición, renunciamos gustosamente a la popularidad democrática barata". El enemigo ya sabemos cómo actúa y quién es. Pero cuando el enemigo se viste de amigo, y te acompaña, es cuando corres más peligro. Porque es quien te apuñala.

Toda esta gente es co-responsable de la situación en la que estamos. Incluso instituciones nada sospechosas de izquierdismo como el World Inequality Report han tenido que reconocer que la desigualdad de ingresos en Occidente ha aumentado exponencialmente desde la crisis, una crisis en la que se ha antepuesto a los "mercados", a Europa, frente a los ciudadanos. En los diez años transcurridos, si no desde antes, la pretendida "izquierda" ha sido cómplice por acción o por omisión  de todo ello.

La batalla de Italia está abierta, aunque ya hay signos de que gana, otra vez, el miedo. Como ha ganado el miedo en Catalunya plegándose el gobierno de la Generalitat a las condiciones impuestas por el gobierno español y que no son otra cosa que una rendición. En Italia ya se está diciendo que no hay que presentar la batalla contra el presidente del país, que es como decir que contra la UE porque lo que ha hecho este tipo es anteponer la UE, o sea, el euro, a Italia y ahora se está diciendo que hay que cambiar al candidato a ministro causante de todo por su conocida crítica contra el euro. Uno de los dos partidos neofascistas que componen el gobierno, aún no nato, ya lo ha planteado de forma abierta. El otro se lo está pensando. Es decir, de nuevo la plutocracia gana.

Sólo la "extrema izquierda" está movilizándose en Italia, contra unos y contra otros. Es lo poco que queda de los otros Stalingrado. Al igual que con el Stalingrado histórico, nuestro deber es apoyar a los pocos resistentes que aún persisten en la lucha, además de convertirnos nosotros mismos en resistentes también.

Los partidarios de la UE, nueva o vieja, ya nos habían acostumbrado a su cinismo y a su estupidez. Eso de que los pueblos deciden no es más que un cuento y cada vez más sangriento. Eso de que otra Europa es posible, y más social, dentro del marco institucional de los tratados actuales y de la moneda única, o sea del euro, es simplemente ridículo además de imposible. Otra vez más, se acaba de dar una genuina muestra de eso. Es la soga con la que nos ahorcan. Y los "progres" que defienden la UE están tirando de ella muy gustosos.


El Lince

martes, 29 de mayo de 2018

¿Qué izquierda?

En la moribunda Unión Europea no hay izquierda alguna. Ver el sangrante caso de Grecia sería suficiente si no fuese porque ayer ocurrió algo en Italia que hace casi irrelevante el caso griego. En Grecia ganó la "izquierda radical" de Syriza. ¿Os acordáis? Mejores capataces no han tenido nunca los patronos capitalistas. Ahora en Italia pasa lo mismo, solo que aquí han ganado los neofascistas. Y la moribunda UE ha actuado igual en un caso que en otro. Lo que vote la gente es lo de menos, lo que importa es Europa. Y quien manda, también.

En Italia, el presidente se ha negado a aceptar la nominación del gobierno porque a quien habían elegido como ministro de Economía era un tipo partidario de abandonar el euro. Que fuese eso no quiere decir que lo hiciese, puesto que en el programa de gobierno presentado hay una referencia expresa a mantenerse dentro del euro, así como dentro de la OTAN. Pero no. Ha bastado ese gesto para que todas las alarmas se hayan encendido y se ponga de manifiesto lo que son los famosos "valores democráticos" europeos: la gente tiene que votar bien. El presidente italiano lo ha dicho buen claro: "nadie puede decir que yo pusiese obstáculos para el nuevo gobierno, porque sólo la propuesta del ministro de Finanzas era problemática; la pertenencia al euro es fundamental para Italia".

En Italia se está a un paso de repetir las elecciones hasta que la gente vote bien y no haga estupideces. Eso es lo que acaba de decir un comisario alemán de la Comisión Europea: "los mercados y unas perspectivas más pesimistas enseñarán a los votantes italianos a no votar a partidos populistas en las próximas elecciones".

 El presidente de Italia ha rechazado al gobierno propuesto por los neofascistas y propugna uno dirigido por un tipo que fue alto ejecutivo del Fondo Monetario Internacional. Y la "izquierda", aplaudiendo. La respuesta de Bruselas: aplaudiendo también, como queda reflejado con el comentario del tipejo mencionado antes.

En Italia los neofascistas han llamado a movilizaciones "contra la arrogancia de las instituciones". Eso recuerda mucho a Mussolini, pero es que la "izquierda", o sea, las otras expresiones de la derecha porque ya no queda apenas izquierda en Europa, está asumiendo el discurso más rancio, conservador y sostenedor del status quo. Es deprimente ver a la "izquierda", o sea, las otras expresiones de la derecha, defender el euro o la OTAN. Y no hablo solo del Partido Democrático, ex Partido Comunista, sino de periódicos vinculados antaño al comunismo como Il Manifesto. Ahora también han defendido al presidente de Italia, que es militante del PD, y a su veto, aunque en el caso de Il Manifesto dando una de cal y otra de arena. De vergüenza.

Los medios de propaganda, como de costumbre, han salido en tromba a defender al presidente italiano diciendo que actuó "dentro de sus poderes y de la Constitución". Vamos, lo mismo que en el Estado español se dijo cuando se reprimió, detuvo y encarceló a gente por el referéndum en Catalunya. Todos los países europeos están gobernados por las grandes finanzas, con tanta fortaleza que imponen su voluntad a través de golpes de estado blandos, todavía sin derramamiento de sangre pero todo llegará.

El discurso, eso de los "valores democráticos", dice que el pueblo es el portador de la soberanía. El parlamento catalán votó a un impresentable, pero le votó, y este decidió nombrar a sus consejeros. También fueron rechazados. En Catalunya las fuerzas independentistas, o soberanistas si se quiere, tienen mayoría parlamentaria. Eso no ha sido aceptado. O claudican o nada de nada. En Italia se votó a fuerzas euroescépticas, neofascistas. El comportamiento europeo ha sido el mismo en uno y otro caso, como antes en Grecia y como lo será en cualquier otro sitio. Eso es Europa. Los resultados de las tan alabadas elecciones -esas que no han reconocido en Venezuela, por ejemplo- sólo son aceptados si responden a la voluntad de las élites europeas. Si no, no. Supongo que no hará falta recordar lo que hizo Europa cuando varios países rechazaron en referendos integrarse en la UE. Se desconocieron los resultados o se volvió a repetir la consulta hasta que salió lo que se quería que saliese.



Los tratados internacionales no son inmutables. Pueden ser cuestionados, renegociados, reescritos sin problemas. Es solo una cuestión política, de subordinación o no. Hasta ahora tanto Grecia como Italia han apostado por la subordinación. Lo mismo que otros países, como el Estado español. Lo que estaba diciendo el gobierno no nato italiano, aunque fuese de cariz neofascista, era que había que renegociar la posición de Italia en la UE.

Con independencia de que sean los neofascistas quienes se han rebelado ahora contra la plutocracia europea, ha quedado en claro que se han caído las máscaras, por si había alguna duda tras Grecia, y que todos los países europeos tienen una soberanía nacional limitada. Quienes mandan son los "mercados".

No hay nada más estúpido que seguir manteniendo la ficción de que "otra Europa es posible". Solo es posible saliendo de ella.

Hace un par de días la policía militarizada española, más conocida como Guardia Civil, detuvo -"retuvo", es el argot utilizado- a Evaristo Páramos, el cantante de uno de mis grupos de referencia, La Polla Records, ya disuelto, por las letras de una de sus canciones con su nuevo grupo, Gatillazo, y por supuestos insultos a la policía en uno de sus conciertos. Un rapero condenado por las letras de sus canciones está huido en Bélgica. Unos titiriteros estuvieron encarcelados cinco días por supuesta "apología del terrorismo". Mucha gente está siendo juzgada por sus tuits. Esto es el Estado español y sus valores. Esto es Europa, en definitiva.

Esta canción es de su etapa antigua, que aún sigue cantando porque sigue siendo totalmente actual. Dedicada a los "progres" que duermen pensando que son de "izquierda". Y en solidaridad con él.



El Lince

domingo, 27 de mayo de 2018

Estábamos ahí, y estamos

Catalunya, 1 de octubre de 2017. Colegio "Pau Claris", Casco Antiguo de Barcelona. La gente defendiendo las urnas. Esa es la gente de paz.


Os recuerdo la página donde Julian Assange recopiló 365 vídeos de la represión de aquel día.

El Lince

miércoles, 23 de mayo de 2018

La venta de Palestina ya está hecha

Insisto: hay que ver las cosas como un todo. Quedarse sólo en un movimiento es un error. Eso lo sabe cualquiera que juegue al ajedrez. Y el ajedrez es de origen persa, por cierto.

Hemos visto las movilizaciones en Palestina, no, en Gaza porque en Cisjordania los colaboracionistas o no se han sumado a ellas o las han impedido. Hemos visto las elecciones en Líbano. Hemos visto la retirada de EEUU del acuerdo con Irán sobre el programa nuclear. Hemos visto el traslado de la embajada de EEUU y otros países latinoamericanos (Paraguay y Guatemala) a Jerusalén. Hemos visto cómo el gobierno sirio recupera terreno una y otra vez. Lo que no hemos visto es que estos hechos están interrelacionados entre sí.

Hace más de medio año escribí un articulito titulado "Vender Palestina para comprar Irán". En él anunciaba lo que está pasando: los árabes están soltando el lastre de Palestina, al que consideran un impedimento para normalizar relaciones con el régimen fascista de Israel, y lograr el derribo de Irán.

Voy por partes. La indiscutible victoria de Hizbulá en las elecciones de Líbano, la indiscutible victoria del gobierno sirio recuperando terreno y el reciente reconocimiento por parte de Hamás de que sus vínculos con Hizbulá e Irán son "fuertes" -como reacción a la postura timorata de los países árabes al cambio de embajada estadounidense y al declarado intento de normalizar relaciones con Israel-, así como la fuerza recobrada en las manifestaciones por el derecho al retorno, han acelerado el proceso de venta de Palestina y se ha incentivado la compra de la agresión contra Irán. Una cosa va de la mano de la otra.

Es muy probable -me mantengo conscientemente en el terreno de la hipótesis, pero no creo equivocarme- que una vez finalice el Ramadán (o sea, para este verano) se ponga en marcha la venta final de Palestina. EEUU y el régimen fascista de Israel han constatado que es el momento oportuno para centrarse en el objetivo final de toda la estrategia: Irán. Es el momento oportuno porque los árabes han sido incapaces de reaccionar con fuerza a las matanzas de gazatíes, han sido timoratos (por ser benévolo) con el traslado de la embajada a Jerusalén y han aplaudido con las orejas ante la retirada de EEUU del acuerdo nuclear con Irán.

Me atrevo a decir que este traslado, implementado mucho antes de lo previsto (casi dos años antes) ha sido el globo sonda que se necesitaba para el golpe de gracia contra Palestina. Se ha podido constatar cómo las reacciones árabes e internacionales han sido de risa ante una violación flagrante, otra más, del derecho internacional si es que esto es algo que exista.

Por lo tanto, el momento es ahora no vaya a ser que por alguna razón, como una hipotética guerra entre el régimen fascista de Israel e Irán, o entre los sionistas y Hizbulá (con resultados impredecibles, y no hay que olvidar que esta organización derrotó dos veces al "invencible" ejército sionista) o, incluso, con la propia Siria volviese a agitar la calle árabe y centrase el foco en Israel otra vez y destruyese el argumentario contra Irán. Es necesario tener las manos libres y para ello hay que presentar un "plan de paz" definitivo sobre Palestina.

Eso es lo que ahora está a punto de concretarse. Dicho plan será presentado por EEUU, ha sido elaborado por Israel y cuenta con el reconocimiento de los países árabes. El hecho de que los dos países árabes que mantienen relaciones diplomáticas con Israel, Egipto y Jordania, no hayan retirado sus embajadores tras las matanzas de Gaza es un indicativo más que suficiente. El hecho de que los países árabes no hayan reaccionado y la cumbre de emergencia islámica haya tenido que ser convocada por Turquía (y los países árabes no han tenido más remedio que acudir, pero sin la relevancia necesaria puesto que no fue ni un solo primer ministro a excepción del jordano y el propio Erdogan) indica lo que se está cociendo.

El hecho de que Hamás haya decidido "suspender" las movilizaciones sobre el derecho al retorno también tiene que ver con todo ello. Hamás está bajo una fuerte y doble presión: por una parte, de Egipto; por otra, entre sus dos tradicionales sectores, el que quiere negociar y el que no. Egipto presionó a Hamás para que suspendiese las movilizaciones a cambio de abrir el paso fronterizo de Rafá durante todo el mes de Ramadán y así lograr que los miles de heridos puedan ser atendidos en hospitales egipcios y que la población se abastezca. Hamás se debate ahora mismo en un duro enfrentamiento interno entre quienes quieren mantener las movilizaciones y quienes plantean que hay que llegar a una tregua de 10 años y lograr algún tipo de acuerdo para poner fin o suavizar el bloqueo a Gaza.

Egipto está siendo el policía bueno, y Hamás lo ha entendido así. El policía malo son los otros países árabes, que han amenazado con suspender todo tipo de ayuda, por simbólica que sea, si se reinician las movilizaciones. Si durante todo este mes la calma se mantiene será el momento de dar el paso final: el "acuerdo de paz".

Dicho acuerdo establece que se transferiría -condicional, aunque no creo equivocarme- a los palestinos unos 720 kilómetros cuadrados del Sinaí egipcio (aunque este país recuperaría ese territorio con una cesión similar del Negev de la Palestina histórica) incluyendo dos ciudades, El-Arish y Sheij Zuweid, en las que se construiría un puerto nuevo y un aeropuerto, respectivamente. En la esa zona ha sido muy activo el llamado Estado Islámico y muchas de las aldeas que ahora hay en ese territorio están dañadas, o sus edificios destruidos, por los bombardeos del ejército egipcio y gran parte de su población se ha desplazado hacia otros lugares. No es una zona deshabitada, pero sí poco poblada. Sería algo parecido a la zona reflejada en este mapa, ampliando el espacio hacia la frontera con Gaza como es lógico.





El "plan" no supone una Palestina independiente, o no del todo. Tendría una soberanía limitada, incluiría incluso la parte de Cisjordania que ahora controla -es un decir- la mal llamada Autoridad Palestina, incluido el barrio árabe de Jerusalén Este, pero la ciudad vieja jerosimilitana pasaría a ser parte de Israel, así como el Valle del Jordán. La mezquita de Al-Aqsa quedaría bajo supervisión palestino-jordana y la capital sería Abu Dis, como también os dije Jordania es otro país que está presionando para que este plan se ponga en marcha.

Desaparecería el derecho al retorno y se establecería un "sistema económico para compensar a los refugiados" (es decir, los países petroleros pagarían porque se quedasen donde están). Y por supuesto que desaparece, otra vez, el llamado derecho internacional puesto que no se recoge nada de las fronteras de 1967 como exigen las resoluciones de la ONU.

Si la mal llamada Autoridad Palestina se negase a aceptar este plan, desaparecería todo tipo de ayuda financiera (200 millones de dólares están ahora mismo bloqueados), así como toda la ayuda del programa de la ONU para los refugiados. 
Quien se hace pasar por presidente de Palestina, el infame Mahmoud Abbas, no quiere pasar a la historia como un traidor y está intentando hacer un último y desesperado intento por enfrentar lo que se avecina. Después de negarse durante años (desde la agresión a Gaza del 2014) a llevar al régimen fascista de Israel a la Corte Penal Internacional, ahora lo acaba de hacer. Fue ayer martes y se dice sin rubor alguno ahora que "tiene que realizarse una investigación exhaustiva de los abusos contra los derechos humanos" por parte de Israel.

Y mientras Hamás se debate en su lío, también ayer hizo un movimiento extraño: pidió la celebración de un nuevo Consejo Nacional Palestino bajo los auspicios de Egipto. El 30 de abril tuvo lugar la última convocatoria de esa entidad, a la que no asistieron ni Hamás, ni la Yihad Islámica, ni el Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General, ni el histórico Frente Popular para la Liberación de Palestina. 


El Lince

lunes, 21 de mayo de 2018

De la ilusión a la estupidez

Lo fácil sería hablar de las elecciones en Venezuela y del triunfo, por poco (en cuanto a participación), pero triunfo de Maduro. Pero no. Con ser importante, no es relevante a nivel geopolítico. En una circunstancia, digamos normal, sin duda lo habría abordado hoy y puede que lo haga otro día. Pero hay que seguir con las sanciones a Irán por parte de EEUU y la "respuesta" de la moribunda Unión Europea.

Estoy leyendo muchas tonterías sobre la "rebelión" de Europa, incluyendo a los supuestos "progres" (¡madre mía, qué gente!). Quien dice eso es un absoluto ignorante. Ni la hay ni la habrá. No sé qué es peor, si la ilusión o la estupidez.

Es obvio que ahora mismo hay tensiones entre Europa y EEUU. Es obvio que hay malestar en la moribunda UE y que hay quien cree las estupideces del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ese que no quería que las multinacionales pagasen impuestos, por ejemplo, o a quienes acogía por una miseria en su país, cuando dice que "Europa debe tomar el lugar de EEUU como líder mundial". Los "progres" se han puesto a dar palmas con las orejas porque pareciese que se da alas a esa estupidez de "otra Europa es posible".

A la UE la encantan las grandes palabras, tan vacías somo insustanciales. Los únicos que pueden decir algo son Alemania y Francia, y lo que dicen no es otra cosa que ladridos de perros pequeños cuando ven al grande: parece que le hacen frente, pero en realidad sólo ocultan su miedo. Si los perros pequeños actuasen al unísono, a lo mejor podría significar algo, pero cada uno va a su albedrío. Sólo Alemania muestra alguna rebelión, sobre todo en cuanto al gasoducto Corriente del Norte 2, mientras que Francia se va a tener que tragar la pérdida de sus principales intereses en Irán.

Merkel estuvo el viernes pasado en Moscú hablando de ello. Y dijo que ofrecería "una cooperación más estrecha" a EEUU en el campo del gas (o sea, que EEUU le suministre gas licuado, mucho más caro que el ruso) a cambio de mantener el gasoducto Corriente del Norte 2 y una exención permanente de lor aranceles sobre el acero y del aluminio. Porque las empresas alemanas están siendo muy afectadas por las sanciones que impuso EEUU a Rusia en el aluminio, por ejemplo. Intenta salir del atolladero pero siempre mirando de reojo a EEUU porque Washington sigue amenazando con poner sanciones si se continúa con el gasoducto.

Escuchar a los vasallos europeos decir que hay que "alejarse del nombre de acuerdo nuclear" con Irán y "agregar algunos elementos adicionales", en la línea de lo que plantea EEUU (pruebas con misiles, presencia de Irán en Siria, donde está de forma legal y por invitación de los sirios, al contrario que los europeos y EEUU, por ejemplo, que deje de apoyar a Hizbulá, etc.), es seguir siendo un buen vasallo. EEUU está dejando bien patente que los europeos son mucho más tontos de lo que son, y está haciendo que se vean a sí mismos como unos vasallos repugnantes.
Europa es una mierda, desunida y con un guirigay impresionante entre los diferentes países. Lo único interesante es que la mini-rebelión de Alemania, buscando un cierto acercamiento a Rusia, está ahora acompañada con la postura del nuevo gobierno italiano diciendo que hay que poner fin a las sanciones contra Rusia. Sólo un acercamiento a Rusia y un alejamiento de EEUU sería la única tabla de salvación para una entidad zombi. Eso se verá cuando el mes que viene se vuelva a discutir sobre las sanciones a Rusia, que se vienen prorrogando cada seis meses desde 2014. La UE está, ahora mismo, en una crisis existencial aún mayor de la que ya tenía.
Pero de lo que nadie habla, absolutamente nadie, es que la UE no puede hacer nada que vaya contra EEUU. El vínculo de vasallaje de la UE respecto a EEUU tiene un nombre: la OTAN.
La OTAN y la UE son siamesas, dos cuerpos unidos a una sola mente pensante: EEUU.
El Tratado de la Unión Europea Consolidado, que se re-firmó en Lisboa en el año 2009, establece claramente que "la UE respetará las obligaciones de los estados miembros de la OTAN y será compatible con la política de la OTAN". Supongo que no hará falta explicar lo que significa este texto, pero como siempre hay alguien que vive de ilusiones diré que la carta constitucional de la UE está subordinada a la OTAN, y es EEUU quien domina legal y estructuralmente la OTAN.
Esa alianza se volvió a reiterar en el año 2016 y está escrito, de nuevo. Lo recogí aquí entonces y lo reitero ahora: el documento donde se resalta la relación siamesa entre la OTAN y la UE recoge en su punto 78 que ambas instituciones son complementarias y se refuerzan mutuamente en los ámbitos políticos pero también, de forma especial en los militares. Si os molestáis en leer el documento de entonces, aún vigente, se dice (punto 121 y siguientes) que "la Unión Europea sigue siendo un socio único y esencial para la OTAN", además de alabar la "asociación estratégica" entre ambas.
Nunca, jamás, acaso, ni será posible que haya otra Europa, o que Europa se enfrente a EEUU mientras se mantenga la unión con la OTAN. Nunca como ahora se ha puesto más de manifiesto la necesidad imperiosa de salir de esa trampa.
Sin ir más lejos, hoy EEUU ha presentado una lista de 12 condiciones que tiene que cumplir Irán si no quiere tener "las sanciones más duras de toda la historia" (sic).

El Lince





jueves, 17 de mayo de 2018

Sanciones contra Irán: y el ganador es... ¡China!

Los vasallos europeos están un poco revueltos con su señor. Las sanciones de EEUU contra Irán están poniendo a la Unión Europea contra las cuerdas: si se rebelan, malo; si no se rebelan, peor. No saben cómo contestar a las sanciones, por mucho que anden hablando y diciendo que se oponen, que no les gustan, que...

La Comisión Europea ha dicho hoy que va a activar mañana una ley similar a la que se puso en marcha para intentar mantener el comercio con Cuba cuando se aprobó la Ley Helms-Burton que suponía una extraterritorialidad de las normas estadounidenses. Entonces funcionó, pero ahora está muy lejos de hacerlo. Entonces la UE era más fuerte que ahora. Entonces la UE protegía a sus empresas, ahora ya no puede. Tan es así que el pequeño Bonaparte, Macron, ha dicho que el acuerdo con Irán se centra en la seguridad, no en el comercio, y que "no nos volveremos en un aliado de Irán contra EEUU".

Eso significa, lisa y llanamente, que la moribunda UE agoniza un poco más puesto que no va a imponer contra-sanciones a las compañías estadounidenses.

Todo lo que se está diciendo de que la UE va a comerciar en euros con Irán (propuesta hecha por Irán) está bien, sirve para distraer, pero no es real a corto plazo porque eso supone, lisa y llanamente, que la UE aceptaría entrar en el proceso de desdolarización de la economía mundial. Si finalmente se optase por ello sería temporal, sólo hasta ver si dentro de seis meses, el tiempo que ha dado el propio EEUU a la UE para que se retire de Irán, fuese posible renegociar de nuevo el acuerdo nuclear con Irán, incluyendo otros aspectos que ahora no están recogidos como las pruebas de misiles, por ejemplo.

Difícil, cuando el objetivo último de EEUU y lo que está detrás de su decisión de retirarse del acuerdo es el derrocamiento del gobierno iraní, siguiendo las presiones de Israel.

Para que nos hagamos una idea, la UE sólo puede intentar una transacción comercial que favorezca a EEUU como, por ejemplo, aceptar la compra de gas licuado estadounidense a cambio de que EEUU no imponga aranceles y sanciones a las empresas europeas que comercian con aluminio ruso, por ejemplo. Alemania ya protestó por ello hace un tiempo, sin resultados hasta ahora. Precisamente mañana Merkel estará en Moscú hablando de estas y otras cosas, sobre todo del gas.

Son cientos de empresas europeas las que ven ahora peligrar sus inversiones en Irán. Y el acuerdo en sí está también en el alero puesto que Irán ha dicho que respetará el mismo solo si las empresas iraníes pueden continuar operando normalmente.

Una de ellas, tal vez la más potente, es la petrolera francesa Total. En su momento, 2015, cuando llegó a Irán tras el acuerdo, se dijo que era "el símbolo de la eficacia del acuerdo sobre el programa nuclear". Desde entonces ha invertido 2.000 millones de euros que ahora puede perder. Negocio redondo.

¿Y quién se va a beneficiar? Pues China. Los chinos ya han puesto los ojos en la participación de Total en el principal yacimiento de gas y de petróleo de Irán y que es del 50'1%. Si se tiene en cuenta que Irán es el tercer suministrador de petróleo de China, y que ese comercio se hace en yuanes, la jugada de EEUU y el vasallaje de Europa pone una alfombra bajo los pies de China.

Cuando China puso en marcha el petroyuan, el 26 de marzo, en pocos días se hizo con el control del 6% del comercio del petróleo. Pues bien, ayer la participación de los contratos de crudo respaldados por el petroyuan alcanzó el 12% de todo el comercio mundial. Que sea coyuntural o que se convierta en tendencia se concretará en las próximas semanas y en función de lo que finalmente haga la UE. Pero lo cierto es que la espectacular subida de contratos en petroyuanes sólo es achacable a la retirada de EEUU del acuerdo con Irán. Porque dos de los principales competidores de China en la zona, Japón y Corea del Sur, ya han anunciado que se retirarán del comercio, sobre todo petrolífero, con Irán y ese vacío, sin duda alguna, lo va a llenar China. Traducción: la desdolarización de la economía mundial acaba de dar un acelerón muy importante.

Otra cosa: hoy China y la Unión Económica Euroasiática han firmado un acuerdo de cooperación económica y comercial. Eurasia da otro gran paso, también acelerando la decadencia de Occidente.

Y, por cierto, el día 20 hay elecciones en Venezuela. Se admiten apuestas sobre cuánto tiempo tardará EEUU en imponer sanciones con el argumento de que han sido amañadas y demás. Y esas sanciones van a ir al único sitio donde realmente puede hacer daño: el petróleo. Si la situación de PDVSA ya es mala, puede convertirse en peor en muy poco tiempo.

El Lince