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jueves, 6 de julio de 2023

Todo lo que sube, baja

"Todo lo que sube tiene que bajar". Es algo que dijo Newton hace 400 años. Es la ley de la gravitación universal. En castellano coloquial se dice que "todo lo que sube, baja" en referencia al éxito, que suele ser efímero. Occidente está aquí en estos momentos. Se acabó su hegemonía, su prepotencia, su chulería. En todo. Ni es un jardín, ni tiene valores, ni poder militar, ni nada de nada. Es todo una farsa. Y hasta ahora, ha vivido de los réditos de esa farsa.

En 2018 China inició un movimiento que, entonces, fue acogido con sonrisas y encogimiento de hombros por Occidente: comenzó a editar sus propias revistas científicas al margen de las occidentales. Los académicos chinos llevaban años quejándose de que las revistas científicas occidentales solo de vez en cuando publicaban artículos suyos. Hablaban de Nature, Science y similares. Porque hubo una etapa en China, sobre todo antes de la llegada de Xi Jinping a la secretaría general del PCCh, en la que se incentivaba a los académicos a publicar en Occidente y pasó lo que tenía que pasar, que hicieron lo mismo que los occidentales, o sea, firmar por firmar, cuanto más mejor, en pro de mejores prebendas académicas, mejores rankings universitarios, etc. Hasta ese 2018 en que, parafraseando al entrañable Carlos Puebla, "llegó el comandante y mandó parar". 

Previamente había habido bastantes revueltas universitarias, protagonizadas por alumnos -sobre todo- y profesores que rechazaban la "occidentalización de la educación" y se desarrolló un movimiento, "Más Marx, menos Occidente", que trajo de cabeza al poder. Hasta que se vio obligado a ceder. Eso comenzó en 2014 y en 2018 el cambio en los métodos de enseñanza comenzaron a gran escala. En el caso del que hablo, se comenzó a considerar que los estándares académicos en las instituciones de educación superior no pueden guiarse significativamente por las ideas o estándares occidentales. Y desde entonces, aunque se sigue publicando en algunas de estas revistas científicas occidentales, China edita las suyas propias y las universidades tienen prohibido utilizar las citaciones de artículos publicados en revistas como las citadas (costumbre usual en Occidente) como condición previa al momento de contratar personal. Se dice, y con razón, que así se fortalece la presencia de las nuevas generaciones entre los investigadores porque suelen ser los viejos los que acaparan todos los artículos.

Ese movimiento fue seguido de otro: en marzo del año pasado tres universidades chinas se retiraron del ranking de clasificaciones universitarias internacionales con el argumento de que "hay que centrarse menos en Occidente y más en la autonomía educativa china y sus características". Las tres, Renmin, Nanjing y Lanzhou, dijeron que "el objetivo de mejorar en las clasificaciones internacionales ya no es un objetivo importante". El gobierno chino apoyó la decisión, claramente como forma de presión por si no era oído y dar el visto bueno a que otras universidades hiciesen lo mismo: “No podemos seguir ciegamente a otros o simplemente copiar estándares y modelos extranjeros cuando construimos nuestras propias universidades de clase mundial. En cambio, debemos partir de las realidades de nuestro país y abrir un nuevo camino para desarrollar universidades de clase mundial basadas en las condiciones chinas y con características chinas y que sirvan al pueblo y no a los mercados", dijo Xi Jinping un poco más tarde.

Esta vez no hubo sonrisas ni encogimiento de hombros en Occidente. Comenzaron a ver las orejas al lobo y las instituciones que hacen estos rankings, como Times Higher Education World University Rankings se vieron obligadas a reconocer que "este movimiento puede hacer que las clasificaciones internacionales de ranking universitario sea menos representativo a nivel mundial" por lo que anunciaron que "es evidente que el enfoque de las clasificaciones tiene que comenzar a evolucionar un poco". A la fuerza ahorcan, dicen en mi pueblo.

Ese "poco" era gatopardismo puro porque es Occidente quien elabora esas calificaciones, con sus reglas y sus métodos, pero ante un movimiento que podía provocar un tsunami cambió algo las normas. Pero ese "poco" ha sido brutal para Occidente. Aunque sigue haciendo trampas para intentar mantener la ficción de que sus universidades son las mejores del mundo y sigue diciendo que "China está atrasada" (por ejemplo, con el tema de los semiconductores) y que fuera de Occidente lo que hay es una jungla llena de salvajes ignorantes (en palabras del bocazas Borrell, Alto Representante de la Política Exterior de la UE) no puede continuar poniendo puertas al campo ni negando la realidad que es, como dijo Newton y el castizo de mi pueblo, que todo lo que sube, baja. Occidente estuvo arriba, ahora está abajo.

Por ejemplo, en las universidades de ciencias. La propia Nature lo tiene que reconocer, a su pesar.

 De las 20 mejores universidades del del mundo, 10 son chinas. Entre ellas una de las "rebeldes" del año pasado, Nanjing. Y la primera, la Academia China de Ciencias, lo es con mucha holgura sobre las occidentales, por lo que estará ahí muchos años. ¿China atrasada? Eso es lenguaje para bobos, o sea, para los occidentales. A lo mejor esto os ayuda a entender el por qué de la obsesión estadounidense con las sanciones, ilegales según el derecho internacional.

Son las ciencias naturales (que incluye las ciencias físicas, la química, las ciencias ambientales y de la Tierra y las ciencias biológicas) y que Nature, con pesar, tiene que reconocer cuando se entra en comparaciones con el año 2021: "Las últimas tablas anuales de Nature Index subrayan una tendencia inconfundible en las ciencias naturales: las naciones occidentales están perdiendo terreno mientras que China continúa ganando". Bueno, si a esto llama "perder terreno" en vez de paliza total es para que los occidentales no tengamos pesadillas. Porque todas las universidades occidentales bajan y todas las chinas suben.

Y tras el movimiento chino con sus propias revistas, las occidentales se vieron obligadas a publicar muchos más artículos de científicos y académicos chinos, hasta una proporción de la que se enorgullece Nature: "la participación  de China en las revistas multidisciplinarias Nature y Science aumentó un 26% entre 2021 y 2022". Imaginaos el nivel que había antes y explicaos el por qué del cabreo chino y de la decisión de romper con todo el tinglado occidental. O irse separando, o dando un toque, que siempre habrá gente que diga que soy muy radical.

No es el caso solo de China, por supuesto. Hay otros países en la misma senda, aunque muy por debajo de China. Es el caso de India, que se mantiene según Nature, sin subir ni bajar. Curiosamente no aparece Rusia, pero Nature dice que es consecuencia de la crisis del país 404.

Así que la conclusión es la que es porque no puede ser otra: “Estamos viendo un mundo multipolar donde nuevas potencias están entrando en escena. Es una imagen más diversificada de la ciencia global”.

Ha tenido que llegar una crisis como la del país 404, antes conocido como Ucrania, para que entre un pequeño, muy pequeño, rayo de luz en algún cerebro occidental. Incluso casi me felicito por ello. Aunque, para variar y casualidad o no, el Pentágono acaba de publicar una lista negra de institutos de investigación chinos, en su mayoría vinculados a las universidades chinas que superan con mucho a Occidente, que supuestamente "participaron en actividades problemáticas en un intento de infiltrarse en investigaciones clasificadas del Departamento de Defensa en colegios y universidades de EEUU". Pregunta: si las universidades chinas comienzan a estar a años luz de distancia de las occidentales, ¿para qué lo necesitarían? Lo dicho múltiples veces: Occidente es irrecuperable y solo su destrucción podrá salvar a la humanidad.

Y si tenéis seis minutos de vuestro tiempo, echad un vistazo a los países que gradúan a más ingenieros. A lo mejor os lleváis una sorpresa, así que sentaos cómodamente.

 P.D.- ¿Y qué me decís de la valentía occidental callando ante el ataque "no justificado", como dicen de Rusia, al campamento palestino de Yenín? La magnitud de la destrucción es de las que hacen época porque el régimen israelí arrasó con excavadoras las calles, dejando a los residentes sin luz ni agua ni internet. Una destrucción de la infraestructura civil que incluyó hospitales, escuelas, mezquitas y la iglesia católica, por lo que hasta el Patriarcado Latino de Jerusalén ha protestado. ¿Habéis visto a los medios de propaganda, o a los muy democráticos gobiernos y sus valores, decir algo al respecto, algo así como "brutalidad", "vandalismo", o similar? Por supuesto que no. Estos son los "valores democráticos" del "jardín el flor" occidental.

Lo mismo para Francia, donde ya hay un muerto por una bala de goma policial. No veréis a los embajadores europeos yendo al lugar donde cayó a depositar flores, como hicieron en Bielorrusia con el caso del único muerto en la revuelta del año 2020. Porque como lo que hay en Francia son "hordas salvajes" y no "valientes luchadores por la libertad", a una semana del follón los únicos culpables de todo son los padres del primer muerto, las redes sociales, los videojuegos y La Francia Insumisa. Porque aunque los integrantes de LFI (PCF, PS y Los Verdes) han hecho un llamamiento a la calma, poniéndose, de hecho, del lado del gobierno y la policía, LFI como tal no lo ha hecho y habla de "revuelta" y no de "vandalismo". Los medios de propaganda y el gobierno están atizando a LFI por ello, diciendo que "LFI no pertenece al bando republicano porque no defiende la República". En este caso, hay que reconocer el valor de Melenchon quedándose prácticamente solo frente a tanto mamarracho "progre" hablando de "precariedad laboral, segregación urbana, racismo institucional y una estigmatización cultural que sigue arraigando en una parte importante de la opinión pública, agitada por los profesionales empresarios del racismo que han hecho de él una forma de ascenso y de ingresos políticos, como la familia Le Pen". LFI firma un manifiesto unitario con asociaciones y sindicatos que lleva por título "Nuestro país está de luto y enojado", pero no lo hacen ni el PCF, ni el PS ni Los Verdes, integrantes de LFI. Estos son los "progres", allí y en todas partes.

Por cierto, para "prevenir" revueltas como estas el Parlamento francés, a petición de Macron, acaba de aprobar una ley que autoriza "activar de forma remota las cámaras y el sonido de los teléfonos y cualquier otro dispositivo electrónico sin notificar a las personas que están siendo interceptadas sin previo aviso". Supongo que no es nuevo, pero ahora se hace abiertamente. Otro ejercicio más de democracia pura del Occidente colectivo y sus valores.

En Argelia, país del que proceden los padres del joven asesinado por la policía hace una semana, el origen de la protesta, la cosa está que arde contra Francia y las acusaciones de "revivir el pasado colonial" resuenan con fuerza. El término árabe que utilizan es "hogra", algo que designa al mismo tiempo desprecio, exclusión, injusticia y opresión contra los inmigrantes de origen árabe. Y hablan de "la verdadera cara del jardín occidental, que demuestra que no es tal: la Unión Europea -no sólo París- sale con los huesos rotos respecto a su capacidad de atraer, o de autorrepresentarse ante los ojos de millones de norteafricanos como un jardín frente a su jungla".

Además, Argelia acaba de pedir su inclusión en la Organización para la Cooperación de Shanghái como estado observador, el paso previo antes de pedir ser miembro de pleno derecho. El año pasado formalizó su petición de ser miembro de pleno derecho de los BRICS.

El Lince

martes, 30 de agosto de 2022

El miedo y el pánico

En la cumbre de la OTAN, celebrada con todo boato a finales de junio, se aprobó un documento en el que se amenaza a todos los países que no siguen las imposiciones occidentales, su traído y llevado "orden basado en reglas", su orden y sus reglas. A pesar de ello, he venido manteniendo que no es más que un bluff, un meter miedo como se atemoriza a los niños con el "hombre del saco" que no tiene ninguna base real hoy por hoy y que eso no fue más que un acto a la desesperada por parte del Occidente colectivo para, apoyándose en ese miedo, intentar mantener su hegemonía.

El reposicionamiento mundial que se venía produciendo antes de la crisis de Ucrania es evidente y desde entonces, y como consecuencia de lo que se está viendo y, en gran medida, por la agresión de Occidente contra Rusia (el robo de reservas monetarias, sobre todo), se ha acentuado. 

Así, hoy Egipto acaba de anunciar que emitirá bonos en yuanes por valor de 2.000 millones de dólares. Es un movimiento natural que se une a lo que ya ha hecho Israel al anunciar que añadía el yuan a sus reservas de divisas (os lo comenté también el en artículo del enlace anterior) y al más que probable que haga, antes de finalizar esta año, Emiratos Árabes Unidos. Y hay que prestar mucha atención al viaje programado de Xi Jinping a Arabia Saudita.

Las Islas Salomón, un archipiélago situado en Oceanía, ha prohibido oficialmente a los buques de guerra de EEUU ingresar en sus puertos. La decisión ha sido acogida por EEUU como suponéis, pero ha sido el perro faldero de EEUU en la zona, Australia, quien ha dado el ladrido más fuerte: está empezando el relato de que China va a crear en el archipiélago una "base de poder hostil", concepto repetido hasta la saciedad por los medios de propaganda australianos utilizando el fantasma de la creación de una base naval china. El acuerdo actual entre los dos países no establece nada parecido, pero en los "valores democráticos" occidentales hay una norma muy clara: lo que yo digo es la verdad, para eso soy democrático y tú no.

Y el gobierno de las islas no se ha quedado callado y ha prohibido a los medios de propaganda australianos la presencia en el archipiélago por "intento deliberado de sabotear la relación entra China y las Islas Salomón" promocionando información falsa. Como es lógico, ya se habla de "ataque a la libertad de expresión" y "chantaje a los medios". Supongo que los censusados por Occidente medios rusos están sonriendo.

Y pasado mañana se inician los "ejercicios militares" Vostok 2022 en Rusia. Vostok significa Oriente (Este, en sentido literal) y participan nada menos que 14 países. Es la primera vez que el número es tan alto, pero lo relevante es quiénes participan en ellos: Azerbaiyán, Argelia, Armenia, Bielorrusia, India, Kazajstán, Kirguistán, China, Laos, Mongolia, Nicaragua, Siria, Rusia y Tayikistán.

Id tomando nota de algo más que curiosidades: Argelia, Nicaragua y Siria, por una parte. Armenia y Azerbaiyán, enemigos enfrentados en un conflicto no hace mucho, por otra. India y China, lo mismo con un conflicto fronterizo irresuelto desde hace la pila de años y que anduvieron a palos hace unos tres años por ello.

Es evidente que algo se está moviendo aquí, que el mundo se está dirigiendo hacia un nuevo sistema de relaciones internacionales en el que las alianzas tácticas (como estas) están superando, y con mucho, a los viejos estándares que representa el Occidente colectivo, con OTAN o sin OTAN. Unas alianzas que con sus conflictos, diferencias y contradicciones están mostrando de forma clara cómo la hegemonía occidental decae a velocidad de vértigo y cómo el miedo desaparece en unas partes del mundo, a pesar del "hombre del saco", y aparece en otras, en las que hasta ahora amenazaban.

Es evidente que Occidente está en pánico ante otro ejercicio de estas características y lo que supone: el fortalecimiento de las relaciones entre Rusia y China en el ámbito militar. Los chinos han ido un poquito más lejos en esta ocasión. Dicen que su participación tiene como objetivo "mejorar la capacidad de respuesta conjunta a diversas amenazas a la seguridad, independientemente de la situación internacional y regional actual" (sic). Como siempre, miran hacia el futuro.

El Lince

domingo, 20 de agosto de 2017

Sensatez

Acabo e llegar de un viaje relámpago a la Cabilia argelina y me encuentro con todo el follón que ha generado al postura sensata, otra vez, de la CUP catalana diciendo que no irá a la manifestación de Barcelona en repulsa al atentado si va Felipe de Borbón y todos los politicastros chupan cámara en los primeros lugares.

No hace falta decir que la monarquía española tiene unas relaciones privilegiadas con la monarquía saudita, los wahabitas que financian las mezquitas, las madrasas y desde las que salen las expresiones que estamos viendo en todo el mundo, con especial virulencia en Irak y Siria. Y con el resto de monarquías y emiratos del Golfo. Y con la monarquía marroquí, que en estos momentos está reprimiendo todo el movimiento popular del Rif.

Su padre, Juan Carlos, no tuvo reparos en estrechar manos a los genocidas argentinos (Videla) y nunca quiso hacer una visita de Estado a Cuba, en contraposición a su conchabeo con los genocidas argentinos y chilenos. La única vez que lo hizo fue para asistir a una Cumbre Ibreoamericana que se celebró en La Habana, allá por 1999, pero nunca en visita oficial. Así que, de tal palo, tal astilla. Y con estos palos y con estas astillas no hay que ir a ninguna parte. Y, por si fuese poco, la monarquía, los reyes y las reinas, ni en los cuentos.

La CUP tiene toda la razón del mundo. Yo, que no reniego de "lo viejo", como algunos "progres" consideran a gente como Karl Liebknetch, mantengo que no se puede estar en el mismo lado que este tipo de gente, que hay que hacerse una autocrítica e irse. ¿O se quiere repetir el espectáculo del Carlie Hebdo francés, cuando la gente desfiló tras personajes como Poroshenko o Netanhayu (por no hablar del resto, comenzando por el propio Holande)? Mi postura la dejé clara entonces y lo vuelvo a hacer ahora.

El Rif marroquí, la Cabilia argelina y otros territorios de estos dos paises, así como de Túnez y en menor medida de Libia y Mauritania forman parte del Amazigh, un pueblo que siempre se ha caracterizado por su tradición igualitaria y que opuso una fuerte resistencia, desde siempre, a la invasión y conquista árabe. Pero no voy a entrar en ello ahora.

Simplemente quiero hacer mención a ello y dejaros esta joya. Quiero también agradeceros los comentarios, de forma concreta a Heywwod R. Floyd y a Nadia306090, a quienes no he tenido ocasión de contestar antes. En este viaje relámpago he pasado mucho tiempo escuchando a Idir, un ídolo en la zona en la que he estado. Este tema se llama "Padre mío" y tiene uno de los ingredientes clásicos de todo concierto que se precie, el zaghareet (sagarit), el grito de las mujeres que sirve para casi todo, para expresar alegría o pena, pero también éxito, ánimo, felicitaciones y despedidas. Como la que me dieron a mí.


El Lince