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viernes, 21 de abril de 2023

El portazo en las narices

La peregrinación de políticos a China para hablar con quien pita en el mundo, que no es Occidente precisamente, tiene su parte cómica: EEUU protesta porque se recibe a todo el mundo menos a ellos. ¡Vaya, el país más poderoso suplicando una entrevista!

EEUU está viendo qué es lo que pasa y está pasando de la indignación a la irritación. Y eso es bueno. Primero, habló de "descuido"; luego de "falta de interés", y ahora de "intento de asustar a EEUU para que huya del Pacífico". Nunca en la historia reciente de la diplomacia se había visto con tanta intensidad lo que duele un portazo en las narices.

El bufón del país 404, antes concido como Ucrania, también está llamando y llamando sin contestación. ¿Os acordáis de cuando tras la visita de Xi a Rusia se hablaba y hablaba de que Xi llamaría a Zelensky? Pues no, no lo ha hecho. Y ya ha pasado un mes desde esa histórica visita. China está muy ocupada y no tiene tiempo para "los insinceros" (sic) y "con intenciones maliciosas" (sic).

La cosa viene a cuento porque EEUU lleva 5 meses intentándolo, y nada. Ni se recibe a Blinken, Secretario de Estado, que pidió una reunión tras la reunión de ministros de Exteriores del G-7 de esta semana, ni al ministro de Defensa, que ha llamado ya dos veces, la última con motivo de urgencia tras la visita del ministro de Defensa chino a Rusia también esta semana.

De estos dos intentos, el más importante es el portazo en las narices que ha dado China al que hace de ministro de Defensa de EEUU porque, como digo, lo que pretendía era "poner condiciones" a la colaboración entre China y Rusia. Una colaboración que va a más cada vez. 

Lo que se ha publicado en China sobre las dos visitas, la de Xi y la del ministro de Defensa, a Rusia es más que esclarecedor de algo que va hacia adelante. Resumo:

- "En marzo de este año, el presidente Xi Jinping realizó una exitosa visita de Estado a Rusia. Este camino de amistad, cooperación y paz ha dado un nuevo impulso al desarrollo de la asociación estratégica integral chino-rusa en la nueva era, agregó más estabilidad a la compleja situación internacional y desempeñó un papel vital en la promoción de la multipolaridad del mundo y democracia.

(...)

- "Del 16 al 19 de abril, el Consejero de Estado y Ministro de Defensa Li Shangfu fue invitado a Rusia  (...) Los ministros de defensa de los dos países acordaron implementar plenamente el importante consenso alcanzado por los dos jefes de estado, continuar para intensificar la comunicación de alto nivel, mejorar el mecanismo de intercambio entre las dos fuerzas armadas y ampliar el teatro de operaciones. La cooperación entre las fuerzas armadas y las academias ha enriquecido el nuevo significado de la asociación estratégica integral chino-rusa. (...) Rusia y China desarrollarán el comercio militar, así como la cooperación militar y técnico-militar: la asociación de los países en estas áreas alcanzará un nuevo nivel. (...) Las partes mantuvieron un profundo intercambio de opiniones sobre la situación en el campo de la seguridad internacional y regional y confirmaron que continuarían apoyándose mutuamente en asuntos que afectan los intereses fundamentales de cada uno y resistirían conjuntamente los intentos de las fuerzas externas de interferir en los asuntos internos".


Hay dos menciones que hay que tener en cuenta, las que he subrayado: ampliar el teatro de operaciones y el nuevo nivel de la cooperación militar y técnico-militar. Eso es lo que ha debido encender todas las alarmas en EEUU. Porque en el primer caso significa, lisa y llanamente, que Rusia apoyará a China en el contencioso con Taiwán. En el segundo, que Rusia compartirá con China todo el material, de EEUU y de la OTAN, que caiga en sus manos en el país 404, antes conocido como Ucrania. De ahí la llamada urgente, no aceptada, de EEUU, que ahora lo sigue intentando a través de su embajador en Beijing. A pesar de los portazos, los chinos son diplomáticos y, por cortesía, celebrarán alguna reunión sin importancia con el representante de los "insinceros". Pero no tengáis la menor duda: es China quien decide cuándo y con quién se ve y habla. Los tiempos de todo ya no los marca el Occidente colectivo. Eso pasó. Ahora son otros. Y Occidente tiene que mendigar esos contactos.

Al hilo de todo esto, y mientras el fantasmagórico y congelado G-7 amenaza con sanciones totales a Rusia, o sea, que ninguno de los países de ese fantasmagórico grupo (EEUU, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia) va a exportar nada a Rusia, en el zombi europeo -más conocido como UE- se reconoce que ya no se pueden imponer más sanciones (ilegales, según el derecho internacional). 

Y es que ni una les sale bien. El caso del petróleo, por ejemplo, y el intento de que Rusia no lo venda por encima de 60 dólares. Pues bien, ayer se reconoció que los recortes de la OPEP+ están haciendo que Rusia supere ese tope impuesto por Occidente. Se llega a decir, con temor, que "es probable que las cargas de petróleo de los puertos del oeste de Rusia en abril alcancen su nivel más alto desde 2019" y que el precio medio al que lo vende es de 65 dólares por barril. O sea, ni boicot ni sanciones. El comercio petrolero ruso goza de buena salud.

El precio actual del barril es de 81 dólares. Rusia lo vende con descuento a los países "amigos" (India y China, por ejemplo) de 14-17 dólares por lo que queda esa cifra que tiene que reconocer con pesadumbre Occidente. Os recuerdo que toda esta historia del "tope del precio" viene desde primeros de diciembre del año pasado; seis meses ya han transcurrido y nadie lo ha practicado. Y, por si fuese poco, Rusia se garantiza nuevos "amigos", como Pakistán. Acaba de cerrar un trato para vender a este país petróleo a 50 dólares, con la finalidad de "ayudar a que Pakistán salga de la crisis". O sea, le acaba de decir a Occidente: "no quieres caldo, pues toma dos tazas". Traducido: es Rusia quien decide a quién y en cuánto vende el petróleo, pasando olímpicamente de Occidente. Otro portazo en las narices al Occidente colectivo y otro amigo más para los rusos.

Y los dos que dan portazos en las narices a Occidente han dado otro conjunto: los suministros de petróleo ruso a China en enero-marzo aumentaron un 32'7% interanual, superando los 25'2 millones de toneladas. Solo en marzo las ventas subieron un 67'7% respecto a febrero, según los datos de las aduanas chinas. ¿Boicot, tope, sanciones? Los congelados occidentales cada vez se congelan más mientras el mundo avanza por otro lado, hacia el este. Y Rusia no está aislada como día tras día dicen los "analistas" (de anal, o sea, que piensan con el culo) occidentales. Por el contrario, el declive histórico de Occidente es cada vez mayor.

Por ejemplo: ya tenemos el primer resultado del viaje del ministro de Exteriores ruso a América Latina. Aunque no ha visitado Bolivia, este país ha llegado a un acuerdo sorprendente con Rusia: el comercio bilateral se hará en las monedas nacionales. La desdolarización continúa. Esto es muy relevante porque Occidente quiere hacerse con el control del litio latinoamericano (principalmente en Bolivia, Argentina y Chile), y Bolivia es el principal exportador del continente sur y uno de los principales del mundo. Hay que recordar que el golpe fascista de Bolivia de noviembre de 2019 tenía como objetivo reconocido el establecer el control occidental sobre los recursos naturales bolivianos. También hay que recordar que el golpe fascista fue respaldado por Occidente.

El presidente boliviano, Luis Arce, ha dicho públicamente que EEUU lleva tiempo amenazando a Bolivia por ello: “Es importante reflexionar, decía yo que hay amenazas externas y, más aún, aquí en Potosí, porque el Comando Sur de Estados Unidos, tres veces ya, nos ha mandado un mensaje que a ellos les interesa el litio boliviano, nuestras reservas de litio”. El pasado 8 de marzo, en una reunión en el Congreso de EEUU, la jefa del Comando Sur dijo textualmente: "El litio es asunto de seguridad nacional para EEUU. Esta región está llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios, que se aprovechan de ello aparentando que están invirtiendo cuando, en realidad, están extrayendo”.

Es más que probable que los países que está visitando Lavrov (Brasil, Cuba, Nicaragua y Venezuela) hagan lo mismo que Bolivia y comiencen a comerciar con Rusia en sus monedas. Por cierto, el ministro ruso se ha reunido en Caracas con los embajadores en Venezuela de Bolivia y San Vicente y Las Granadinas. Ha invitado a Arce a visitar Rusia.

Y en Francia sigue la rebelión contra la subida de la edad de jubilación: ayer ocuparon el edificio de la bolsa. 

El Lince

jueves, 13 de enero de 2022

El mal interno y el de los vecinos

A medida que se van aclarando las cosas en Kazajistán, lo interesante es intentar responder a las preguntas que me hice el otro día: a quién beneficiaba la revuelta (a nivel interno, el externo es evidente) y si Rusia consultó con China el movimiento de envío de las tropas de la OTSC.

1.- A nivel interno la revuelta favorecía a los clanes oligárquicos vinculados a Occidente y ahora hay un claro reposicionamiento.

Como en todas las ex repúblicas de la ex URSS, incluida Rusia, se produjo una privatización a gran escala en la que los antiguos dirigentes comunistas se convirtieron en oligarcas. Es el caso de Nazarbayev, que se convirtió en el dueño y señor del país tras la independencia. Los vencedores acusan ahora a una de sus hijas de haber sacado del país 300 millones de dólares durante la revuelta. Este es Nazarbayev durante su etapa como "comunista".

En su discurso tras la revuelta, el presidente Tokayev acusó formalmente al clan de Nazarbayev de haber formado "un club de super ricos, incluso según los estándares internacionales". Sin mencionar expresamente a Nazarbayev, todo su "séquito" (palabra utilizada, es decir, a todos los que lo rodean pero no él) ha quedado marcado. Es decir, se reconoce -y esto es una victoria para los trabajadores, aunque pírrica- que los grupos oligárquicos se han convertido en los principales beneficiarios de la desaparición de la URSS y de la economía capitalista seguida desde entonces. Por lo tanto, todos estos clanes "deben rendir homenaje al pueblo de Kazajistán". ¿De qué forma? Pues el gobierno kazajo dice que va a aprobar unos fondos económicos que estarán surtidos, básicamente, de entregas de capital "voluntarias" que estos clanes deben hacer a la nación "para hacer frente a las necesidades de los ciudadanos" y que esas cantidades tendrán caracter anual. Se está siguiendo el modelo chino de forma clara, el de "recomendar" a las grandes empresas que donen una parte de sus beneficios para mejoras sociales. Esto, en sí, ya da una pista de cuáles son los clanes ganadores y los perdedores.

Un dato: el clan Nazarbayev y quienes han medrado bajo su sombra, se han enriquecido gracias a las empresas extranjeras occidentales. Eso no quiere decir que el gobierno, el vencedor, vaya a arremeter contra estas empresas sino que va a vigilar su funcionamiento y, al mismo tiempo, va a contrarrestar su presencia e influencia otorgado concesiones a empresas rusas y chinas. Anuncia, también, que "se fortalecerán los cuadros técnicos nacionales", es decir, que se prescindirá a medio plazo de los técnicos extranjeros que ahora están presentes en el país y que en su gran mayoría son occidentales. Para ello hay que crear infraestructuras, y ya se ha dado un primer paso: se anuncia la apertura de sucursales de la principales universidades técnicas de Rusia en Kazasjistán. Esto también da otra pista de hacia dónde mira el gobierno, el clan (o clanes) vencedor.

Al mismo tiempo, se anuncia una congelación de los sueldos de los altos cargos del gobierno (ministros, viceministros, gobernadores, etc.) durante 5 años, la cancelación definitiva del aumento de las tarifas de combustible y la presentación antes de septiembre de una serie de medidas económicas que "ayuden a reducir la desigualdad social".

Uno de los datos que está publicando el gobierno es que durante la revuelta se atacaron edificios y empresas de propiedad rusa y china, pero no turca u occidental. Por supuesto, hay imágenes de ello y los propios turcos están alarmados por la visibilización de este hecho, que da pie al discurso oficial de que ha habido presencia islámica. Si durante la revuelta Turquía reprochó la "represión antiislámica" ahora está viendo las orejas al lobo. "Los estados turcos bajo amenaza", se dice en Turquía. Y es que Nazarbayev una de las cosas que hizo fue aliarse con Turquía no solo por una cuestión económica, sino para lanzar el Consejo de Cooperación de los Estados de Habla Túrquica u Organización de Estados Turcos. Como primera medida, en 2017, se aprobó una ley que cambia el alfabeto ruso al latino basado en el alfabeto turco en un proceso gradual que tendría que terminar el 2025. 

Turquía teme ahora que este proceso se revierta o se haga mucho más lentamente. Incluso que quede estancado. Si Turquía dio un paso importante en la guerra de Nagorno-Karabaj al apoyar a Azerbaiyán, ahora ha retrocedido exponencialmente mucho más. Sobre todo porque dentro de la OTSC está Armenia, que ha enviado también sus soldados a Kazajistán. Algo más que una ironía y un aviso.

2.- Al contrario de lo que se piensa, si bien Kazajistán es un estado clave en la Nueva Ruta de la Seda, la presencia de empresas chinas en el país no es tan importante como la de las empresas occidentales. Por eso es sorprendente que las grandes huelgas obreras, con sindicatos prohibidos, se hayan dado en empresas chinas preferentemente. Porque las empresas chinas no pagan ni mejor ni peor, pagan igual y se comportan igual que las occidentales. Pero eso no es relevante.

Hay algo que sí lo es: la frontera. Siempre que se habla de una situación concreta, y sobre todo en Asia, hay que tener a mano un mapa. Mirad este.

La práctica totalidad de la frontera china con Kazajistán tiene que ver con Xinjiang. Justo el quid de la cuestión para entender la campaña occidental contra China y las formas de debilitar a este país. En toda la zona sur de Kazajistán, de forma especial en Almaty, es donde han sido más violentas las protestas y donde más presencia islámica ha habido. La propia Turquía reconoce que es aquí donde más presentes están sus empresas. Y es aquí donde el gobierno kazajo dice que ha habido "campos de entrenamiento para extremistas islámicos" provenientes tanto de Oriente Próximo (especialmente Siria) como de Afganistán en cifras que oscilan entre los 20.000 y los 8.000 que estarán exageradas pero que indican que cuando el río suena, agua lleva. Con independencia de que el cauce sea grande o pequeño. 

Por lo tanto, no sería sorprendente que Rusia hubiese si no consultado sí comunicado a China la presencia de la OTSC en Kazajistán. Lo que están publicando los medios chinos va en esa dirección, sin ser tan explícitos. Se sabe que desde hace días, la última el día 10, los ministros de Exteriores de los dos países han estado en contacto estrecho y la postura de China, oficial, es que "China y Rusia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y países vecinos y amigos de Asia Central, deben evitar que estalle el caos o la guerra en la región". 

Fijaos en dos cosas: primero, se recoge de forma clara su poder de veto en el Consejo de Seguridad e la ONU, o sea, está avisando a los países occidentales (EEUU, Francia y Gran Bretaña) de que no vayan por ahí porque nada de lo que propongan saldrá. Segundo, cuando habla de "países vecinos y amigos" está hablando de fronteras y dice cuál es el mínimo común que tienen, evitar el caos o la guerra en la región. China está enviando claras señales a los sospechosos habituales, léase Occidente.

China es el país que más fronteras tiene con otros, hasta con 14 países. Por lo tanto, todo lo que pasa en los países vecinos es importante para ella. Por eso China siempre dice que con sus vecinos habla de evitar "los tres males: terrorismo, extremismo y separatismo". Esto está directamente relacionado con la seguridad nacional de China o lo que es lo mismo: China no se va a cruzar de brazos en nada de lo que suceda en ellos. 

Occidente es sordo, por eso no escuchará que cuando China habla tras la revuelta de Kazajistán de "evitar que estalle el caos o la guerra en la región" es que está marcando sus líneas rojas, como Rusia las suyas, que no deben cruzarse ni acercarse a ellas. Y hay algo que debería hacer recapacitar a mucha gente: China ha propuesto que si se dan otras revueltas de este tipo en la zona no sea la OTSC la que intervenga, sino la Organización de Cooperación de Shanghai. En la OTSC no está China, en la OCS sí. 

Estamos entrando en un nivel mucho más alto. Y decisivo.

El Lince

viernes, 22 de mayo de 2020

Y se ha hecho mayor

Que el siglo XXI ya está pivotando sobre Eurasia no solo es una realidad. Nació en 2008, cuando la otra gran crisis capitalista, y ahora se ha hecho mayor. Si hay alguien que haya estudiado historia entre quienes leéis esto, apuntad que este mes de mayo ha comenzado "el siglo asiático" de forma irreversible.

Occidente sigue sumido en el caos más absoluto por la pandemia del coronavirus, con EEUU no sabiendo cómo reaccionar más que con las habituales amenazas fuera y sin nada dentro, y con la UE mostrando su máscara muerta porque 76 días después de que se extendiese la pandemia no ha tomado ninguna decisión pese a todas las tonterías que se han ido apuntado y con las grietas entre las tres UE, o cuatro si contamos al frente franco-alemán, ensanchándose cada vez más.

Mientras tanto, allá en el lejano Oriente, las cosas van por otro lado y sin mirar solo a China. Así que mientras espero a lo que salga del Congreso Nacional del Pueblo, la gran reunión anual parlamentaria de China, os apunto algunas cosas de allá que tendrían, por lo menos, que haceros pensar que eso de la hegemonía occidental es un cuento de hadas.

No solo China, sino Vietnam, Corea del Sur, Singapur o Taiwan mismamente llevan ya mucho tiempo rehaciéndose de la pandemia, social y económicamente. Si hay que hacer caso a los datos, la recuperación económica asiática es consistente, tanto como su éxito al combatir la pandemia. Los datos frente a Occidente son abrumadores, y no los veréis en ningún medio de propaganda habitual de esos que se llenan la boca con las chorradas habituales: por no abrumaros diré solo que la tasa de mortalidad del COVID-19 en estos países que tomo como referencia es menos de una centésima parte de las de España, Italia, Gran Bretaña o Francia y que en el caso de EEUU es casi de una milésima parte. En este país, y a día de hoy, son ya 1'6 millones los contagiados y 95.000 los muertos.

El desastre está ahí, es visible y si se quiere, cuantificable. Se pueden poner datos uno tras otro, como las caminatas de la oruga procesionaria, y no terminaría nunca.

No solo es el éxito de unos sistemas muy diferentes a los nuestros, culturales sobre todo, sino también en cómo precisamente por lo anterior el continente asiático trabaja en la prevención de enfermedades mientras que Occidente se centra en curar (a mayor gloria de las farmacéuticas, ¡viva el mal, viva el capital!). No hay que perder de vista cómo en Asia tene un importante papel, reconocido oficialmente en China, la medicina tradicional.

Pero no quiero hablaros de eso sino de Eurasia como eje del siglo XXI. Desde 2008, y a iniciativa de China y de Rusia (por este orden), el continente asiático ha dado una vuelta a su sistema económico y ahora actúa como un bloque económico muy cohesionado, tanto o más que la moribunda UE por hablar de algo cercano: en solo 12 años ya el 60% de todo el comercio de los países asiáticos es entre ellos, un porcentaje algo superior al de la UE, por ejemplo. Y la UE lleva ya funcionando 60 años y 20 desde sus ampliaciones.

Ni qué decir que China es el gran motor y que sus iniciativas como la Nueva Ruta de la Seda han dado impulso y puesto los cimientos para ello. Por eso es importante el Congreso Nacional del Pueblo, porque lo que salga de ahí, especialmente en nuevas tecnologías e inteligencia artificial, va a ser determinante. Porque, además, en unos momentos en los que la agresión estadounidense va a ir a más, China tiene que replantearse muchas cosas (como los tratados comerciales) y ahí entra de nuevo Eurasia y cómo se va a canalizar eso en la Nueva Ruta de la Seda.

Hay que añadir que tanto el Congreso Nacional del Pueblo (Parlamento) como la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (órgano de consulta) son en gran parte ceremoniales y lo que hacen es ratificar el trabajo realizado por las comisiones permanentes que trabajan todo el año, por lo que no es probable que haya variaciones a lo que ya se conoce (aunque siempre hay alguna sorpresa), como que no se establece un porcentaje de crecimiento (aunque se estima que puede ser del 3%, superior al 1'2% que pronosticaba el FMI en su "informe de primavera") y que, en cualquier caso, seguiría estando muy por encima de Occidente, este sí sumido en una profunda recesión como también reconoce el FMI en ese informe.

Lo interesante, para mí al menos, es cómo quedará el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social en el que se marcarán los objetivos para "una sociedad socialista moderadamente próspera" y que tendría que ser (utilizo el condicional porque esto es lo que no tengo claro) un plan quinquenal en una situación normal, pero ahora no lo es. Y lo digo porque en 2008, cuando la otra crisis -que no tiene nada que ver con esta- China puso en marcha un plan masivo de inversión pública de casi 450.000 millones de euros con el objetivo de que no afectase ni al empleo ni a la sociedad en general. Y está claro que lo logró.

El Lince

miércoles, 4 de abril de 2018

Unidad, fuerza y golpes

Acción, reacción, acción. Un concepto clásico. El Occidente moribundo presiona a Rusia con las sanciones. Rusia responde con el anuncio de las armas hipersónicas, imbatibles. Occidente presiona a Rusia con el cuento para niños del envenenamiento de espías. Rusia anuncia que tiene un sistema alternativo al SWIFT y a Internet que puede poner en marcha en cualquier momento si hay más sanciones. EEUU presiona a China con los aranceles. China responde con más aranceles y poniendo en marcha el petroyuan. 

Cuando en 2008 Rusia y China se dieron cuenta del declive occidental iniciaron, por separado, sus propios caminos para poner en marcha el nuevo mundo multipolar alejado del injerencista occidental mundo unipolar. Dos años más tarde terminaron viendo que hacían el tonto yendo cada uno por su lado y unificaron esfuerzos. Desde entonces no han hecho otra cosa que fortalecer su cooperación, hoy elevada al rango de "asociación estratégica". Para hablar con exactitud, el nombre oficial es "Asociación de Coordinación Estratégica Global entre China y Rusia" que implica una mayor coordinación e integración de ambos países en la Unión Económica Euroasiática, que hegemoniza Rusia, y la Nueva Ruta de la Seda que hegemoniza China. Estoy hablando de algo tan importante como redes de infraestructura, energía, seguridad, finanzas, inversión e información.

Y la estupidez y ceguera occidental y sus comportamientos para asustar a los niños -como acaba de hacer Gran Bretaña hablando de "la malignidad rusa"- no hacen otra cosa que fortalecer esa asociación. Ayer estuvo en Moscú el Ministro de Defensa de China y lo que dijo debería hacer pensar a Occidente, si es que hay alguien que piensa ahí: "EEUU debe saber qué tan cerca están los ejércitos de China y de Rusia". Junto a esta impactante declaración hay que anotar que es el primer viaje del ministro de Defensa chino desde que asumió el cargo, tras el crucial XIX Congreso del PCCh, lo que indica cuáles son las preferencias de China.

China y Rusia ya tienen un acuerdo de cooperación militar en marcha que incluye la "coordinación estratégica entre los dos países para favorecer el trabajo conjunto de las dos partes para hacer frente a las nuevas amenazas y desafíos de seguridad y para mantener la paz y la estabilidad regionales". Ahora, con estas declaraciones, se ha dado un paso más y se agrega "la estabilidad mundial".

El viaje del ministro de Defensa chino, se enmarca en la resolución adoptada por el XIX Congreso del Partido Comunista de China de fortalecer la relación bilateral con el único país, Rusia, con el que China tiene una asociación colaborativa estratégica global mutua, lo que refleja el nivel que han adquirido los vínculos chino-rusos y el nivel sin precedentes de las relaciones entre ambos.

Acordaos también de que Rusia es el tercer contribuyente (después de China y de India) del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) y veréis lo que supone esta asociación, ahora mucho más sólida tras la declaración del ministro de Defensa chino. 

Rusia está hoy por hoy muy por encima de Occidente en armamento de calidad. China está consolidando su posición como primera fuerza económica y asestando duros golpes como el petroyuan. Rusia y China, China y Rusia ayer dieron una muestra de unidad y de fuerza sin parangón. Unidad y fuerza contra la prepotencia occidental.

Con ello, Rusia ha dejado muy claro que apoya a China en el Mar Meridional. China ha dejado muy claro que apoya a Rusia frente a las estupideces agresivas de Occidente. Rusia y China, China y Rusia han enfatizado su "posición unida en el ámbito internacional" (sic). Como dijo el ministro chino, Wei Fenghe, "hemos querido enviar un mensaje claro a las potencias occidentales" (sic).

¿Queréis más? Pues el anuncio de que los dos países se unen para crear un sistema integrado de navegación basado en el Sistema Global de Navegación por Satélite de Rusia (Glonass) y el BeiDou chino. Ello va a cubrir toda Eurasia. De nuevo, adiós, Occidente, adiós. 

La iniciativa de fusionar dos sistemas separados tiene como gran objetivo crear un sistema mundial conjunto de navegación por satélite que cubra a todos los países de la Organización de Cooperación de Shanghái (China, Rusia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán, India y Pakistán). Si se tiene en cuenta que es más que probable que este verano la OCS acepte a Irán como miembro de pleno derecho, os daréis cuenta de lo que está pasando. Sumad a los países de la Unión Económica Euroasiática que no están en la OCS (Bielorrusia y Armenia), a los países observadores de ambas instancias (como Siria de la UEE, Mongolia y Afganistán de la OCS) y otros como Vietnam que ya tienen un Tratado de Libre Comercio con la UEE. Y a Filipinas, que está a punto de firmar una alianza con China para explotar de forma conjunta los recursos del Mar Meridional. Incluso sin perder de vista a Corea del Norte, que está desplegando una inaudita ofensiva diplomática con China y Rusia para salir del atolladero y que no sería muy sorprendente que se sumase a cualquiera de estas iniciativas una vez se hayan suavizado un poco las sanciones.

Es decir, que el paso que se da hacia la Asociación Gran Eurasia es de tal calado que deja casi en la insignificancia a Occidente, por población y por recursos.


La demostración de unidad y fuerza ruso-china no sólo va a ser militar. Se está muy cerca del punto de inflexión definitivo, que es la incorporación oficial de Rusia al petroyuan, y no hay que perder de vista lo que está haciendo Rusia acaparando oro dado que el petroyuan se apoya, precisamente, en el oro. Es decir, que habrá una demostración de fuerza y unidad monetaria también.

Por cierto, China da otro golpe a EEUU: acaba de anunciar que impone aranceles a los productos de EEUU por un importe de 50.000 millones de dólares. Entre los productos, la soja, la gran base electoral de Trump y que había quedado fuera de los primeros aranceles de represalia y que supone ni más ni menos que la tercera parte de toda la soja que exporta EEUU. Esto es importante porque ahora se fortalecerá el eje BRICS ya que es Brasil el segundo gran exportador de soja hacia China. Junto a los que impuso el otro día, por valor de 3.000 millones, ya está a muy poca distancia de los aranceles que impuso EEUU a China por valor de 60.000 millones. También se incluye el maíz, con lo que la industria agrícola estadounidense va a sentir un dolor inaudito, lo que va a conllevar un enorme efecto indirecto en EEUU con un fuerte impacto político.

La guerra no ha hecho más que comenzar. Es la guerra definitiva de Occidente contra el mundo, especialmente contra China y Rusia, para intentar impedir lo inevitable: su decadencia como poder hegemónico mundial. Os dije que estamos en el siglo de Eurasia. Cuanto antes nos vayamos dando cuenta de algo tan evidente, mejor.

El Lince

sábado, 16 de diciembre de 2017

Otro clavo en el ataúd

Febrero de 2018. Irán entra a formar parte de la Unión Económica Euroasiática (UEE), de la que forman parte Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Armenia. No, no es ciencia-ficción, es lo que se acaba de aprobar en Sochi esta semana que termina. Es el final de la Doctrina Brzezinski, eso de crear un caos en Asia Central para solidificar ad aeternum la hegemonía de EEUU sobre el mundo. Es otro clavo en el ataúd de la hegemonía occidental y su monomanía de sanciones y más sanciones pensando que el mundo sigue siendo tan plano como cuando ellos lo dominaron.

Rusia está proporcionando los clavos y las estructuras para que cada país vaya dando sus propios martillazos. Está empujando sin tanta contención como los chinos y lo hace porque el tiempo corre a su favor.

Nunca habrá que agradecer tanto a Occidente sus guerras como la que lanzó contra Siria en 2011. La intervención rusa, a instancias del gobierno sirio, ha supuesto un terremoto del que una y otra vez vemos secuelas que están reconfigurando el mundo. Rusia ha solidificado su alianza con Irán, ha acercado -peligrosamente para la OTAN y EEUU- a Turquía a su terreno y ha logrado casi lo imposible, que turcos e iraníes estén hora en unas excelentes relaciones.

La beligerancia occidental con sus constantes sanciones contra todo el mundo que no se doblega a sus intereses es el factor más importante que hay que tener en cuenta a la hora de valorar todos estos movimientos porque obliga a una mayor coordinación de objetivos económicos y de política exterior entre los agredidos. Rusia y China se convierten, gracias a la patológica estupidez occidental, en los grandes polos de atracción para estos países.

Eso es lo que intentó evitar Obama cuando aceptó, a regañadientes, el acuerdo nuclear con Irán. Trump ha recorrido exactamente el camino contrario. ¡Bien hecho!, el mundo es ahora mucho más claro y cada vez con mayores garantías de ser más seguro. Porque el mundo es seguro a medida que decrece la hegemonía occidental, injerencista e imperialista hasta la náusea.

¿Por qué hablo de Siria? Porque Siria ha puesto de relieve que EEUU cada vez tiene menos que decir (y ese zombi que es la UE, mucho menos) y que se acerca mucho (junto con ese zombi que es la UE) a la incompetencia tanto militar como diplomática. Es Rusia quien ha derrotado al llamado Estado Islámico, es Rusia la que ha establecido nuevos parámetros para la paz en ese país (como acaba de reconocer el enviado de la ONU al certificar el fracaso, otra vez, de las nunca realizadas Conversaciones de Ginebra) y quien con su apuesta por Astaná marca el calendario y ha logrado fortalecer un nuevo triángulo estratégico (Rusia-Irán-Turquía) que está dejando fuera de juego al tradicional EEUU-Israel-Arabia Saudita.

La entrada de Irán en la UEE abrirá de par en par la puerta para el ingreso de nuevos miembros. Turquía acaba de pedir, también en Sochi, el estatuto de observador. Tayikistán y Uzbekistán son observadores. Pakistán se lo está pensando y Molvadia, Siria y Turkmenistán han presentado a sus parlamentos iniciativas para la adhesión "en el futuro". En el caso de Siria este futuro está muy próximo, tras la victoria en la guerra aunque aún queden flecos de violencia con diferente importancia.

China ha propuesto una Zona de Libre Comercio entre ella y la UEE y ya hay un acuerdo, suscrito el 13 de diciembre, entre Rusia y China y que establece que el marco idóneo de ello será la Organización de Cooperación de Shanghái. Eso supone que hay dos instrumentos, la UEE y la Nueva Ruta de la Seda, que se complementan mutuamente y que dejan fuera de juego a Occidente porque, por si fuese poco, tiene la cobertura político-militar de la OCS.

Sólo quedan los BRICS, también en fase de expansión, para cerrar el círculo que aprisionará a Occidente. La nueva sobre los BRICS es que su banco, el Nuevo Banco de Desarrollo, está estudiando "un panorama amplio de proyectos a financiar en Asia" en un claro desafío al Banco Asiático de Desarrollo hegemonizado por EEUU y Japón. Ni qué decir tiene que son Rusia y China quienes están detrás de ello.

Sumad a todo esto el anuncio oficial de que el gasoducto Corriente Turca (Turk Stream) ha terminado su recorrido por tierras rusas (y por el Mar Negro) y ya se está comenzando a construir en territorio turco, que Irán acaba de anunciar una ampliación del gasoducto con Pakistán y que este país, como he dicho, se está pensando pedir su ingreso en la UEE.

Con el ingreso de Irán la UEE rompe el comercio de gas a nivel mundial. Si ahora produce el 21% del gas natural del mundo y el 15% del petróleo, la entrada de Irán va a colocar a la UEE en un lugar preferente y de referencia para el resto del mundo. Si se tiene en cuenta, además, que China y Rusia han firmado un memorando de entendimiento para la compra de petróleo en moneda propia u oro (el petroyuan) el impacto a nivel global va a ser enorme y a nivel interno iraní va a suponer una menor dependencia de la importación de gasolina refinada puesto que la paradoja de Irán es que es un gran productor de petróleo pero tiene muchas dificultades para su refinamiento.

No por casualidad, al mismo tiempo que se anuncia todo esto Gazprom, la empresa rusa controlada por el Estado que monopoliza el gas, dice que su producción ha aumentado el 13% este año. Pregunta tonta, de las mías: ¿qué país ha sido el causante de este aumento con su consumo de gas? ¿no se os ocurre? Pues China.

La Asociación Gran Eurasia está en marcha y cambia radicalmente las reglas del juego, puesto que en la reunión de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN) del 11 de noviembre varias naciones expresaron su interés en establecer Tratados de Libre Comercio con la UEE. Vietnam ya ha dado el paso.

Esto es lo que está en marcha (y el mapa ya es antiguo puesto que este verano pasado India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho de la OCS y es más que probable que el año que viene lo sea Irán). Id sumando y seguid con los sueños, cada vez más estúpidos, sobre la hegemonía Occidental.

El Lince

lunes, 17 de julio de 2017

Entre la tozudez y el miedo

La reiteración ayuda a comprender mejor el mensaje, pero corre el riesgo de aburrir. Así que voy a dejar, por ahora, lo de la decadencia de Occidente pero lo voy a hacer a lo grande.


¿Qué es? preguntaréis. Pues es el indicativo más claro de que eso de la decadencia de Occidente es tan real como que hay noche y día.

Dice Toxo que quiere que Occidente deje de manejar el mundo, pero que no quiere que la alternativa sean Rusia y China. Pues lo siento doblemente: primero, porque si quiere que Occidente deje de manejar el mundo debería hacer todo lo posible porque así sea, incluyendo un cuestionamiento claro de cuáles son sus valores. Dudo que lo haga.

Occidente no conquistó el mundo por la superioridad de sus valores, sino por su superioridad a la hora de imponer la violencia organizada. Es decir, la superioridad militar. Desde Roma así ha sido a lo largo de la Historia. El único vestigio que le queda a Occidente hoy en día, y al que se aferra como a un clavo ardiendo, es la OTAN. Rechazar la OTAN es vital para que ello sea así. No vale con cuestionar, ni criticar. No. Eso ya no vale para nada. Hay que rechazarla de plano porque la OTAN es hoy la soga que tienen los pueblos europeos sobre su cuello. Os recuerdo el documento que aprobó la OTAN en julio del año pasado en el que se dice que la OTAN y la Unión Europea son "complementarias y se refuerzan mutuamente" no sólo en los ámbitos políticos sino, de forma especial, en los militares. En ese documento se dice también que hay una "asociación estratégica entre ambas" y que "la UE sigue siendo un socio único y esencial para la OTAN". Leedlo porque es muy instructivo. Y os recuerdo que en el Estado español (España, para otras latitudes) hubo un referéndum en el que se aceptó la pertenencia a la misma pero excluyendo la participación en su estructura militar. Esa voluntad popular se la pasó por el forro el PSOE, ese que tanto gusta ahora a los progres, y que estos mismos progres ni se plantean sacar a relucir el tema no vaya a ser que pierdan cacho (ahora que están pillando).

Supongo que es sabido que la OTAN está intentando cercar a Rusia, que se está intentando expandir por el Pacífico para hacer lo mismo con China y que incluso tiene planes para hacer lo mismo en América Latina (el caso de Colombia es el más paradigmático). Así que, querido Toxo, si de verdad no quieres que Occidente mangonee y tienes miedo de que lo hagan Rusia y China sólo tienes una opción: demuéstralo impulsando, allá donde te muevas, el rechazo frontal a la OTAN y a cualquier otra estructura militar en la que se encuadre o impulse Occidente. Y, de rebote, rechazando a quienes de forma tan timorata como tú muestras con Rusia y China se callan ante la fragante violación de la voluntad popular expresada en ese referéndum. Te voy a poner un ejemplo para que lo entiendas: el referéndum que ha hecho la llamada oposición venezolana no es vinculante legalmente, pero todo el mundo en el Estado español está diciendo que "el pueblo venezolano ha dicho no a Maduro" y que, por consiguiente, se tiene que ir. Pues si eso, que no es vinculante, vale para Venezuela, también lo vale para el Estado español la no pertenencia a la estructura militar de la OTAN puesto que lo decidió el pueblo español en un referéndum que legalmente tampoco era vinculante -pero lo fue en la parte que le interesó al PSOE- y quienes lo defienden en el caso venezolano lo niegan en el caso español.

Segundo, porque según está hoy el mundo sólo hay dos polos sobre los que va a pivotar: el occidental tradicional, en franca decadencia, y el que está surgiendo con fuerza y que no es otro que Eurasia. Y vuelvo al mapa que os he puesto más arriba.

China es el país del mundo donde las nuevas tecnologías están arrasando. En China ya es casi inexistente el uso del papel moneda e, incluso, de la moneda misma. Casi todo el mundo -sobre todo en las ciudades- está utilizando el teléfono móvil para pagar cualquier cosa. En los restaurantes los camareros te preguntan si quieres pagar con moneda, con tarjeta o con WeChat o Alipay, que son las dos opciones que hay en China para el pago por teléfono. Y son muy pocos quienes utilizan la moneda y la tarjeta.

Pero no sólo China, sino Rusia, India, Indonesia, Vietnam...

Esto ha puesto de los pelos a Occidente, sobre todo a EEUU. Mastercard fue quien dio la señal de alarma con el no uso de sus tarjetas en el mundo porque, y cito, "las grandes economías desarrolladas de Occidente están siendo dejadas muy atrás puesto que otras economías en desarrollo siguen los pasos de China".

Las implicaciones que tiene todo eso son fáciles de adelantar si seguís lo que he venido publicando sobre las cosas tan trascendentales que están haciendo tanto China, sobre todo, como Rusia y que van desde tener sus propias tarjetas de pagos (eliminando tanto de China como de Rusia casi totalmente el uso de las tarjetas occidentales tipo Visa, Mastercard, etc.) y sus propios sistemas de pagos en transacciones internacionales hasta los los precios de referencia del oro y, ahora, del petróleo alternativos a Occidente. Esto tiene implicaciones de largo alcance para un reequilibrio de poder total, incluyendo el económico.

Si habéis observado con atención el mapa -elaborado por una instancia occidental con gran alarma por los resultados- veréis que Eurasia destaca sobremanera en nuevas tecnologías y en el no uso de tarjetas y sí del pago por el teléfono móvil (junto con algunos países latinoamericanos) y que hay dos, Turquía e India, que se suman al carro chino-ruso de forma decidida. Es decir, que son los BRICS quienes llevan la delantera y no habría que sorprenderse de que al mismo grupo se incorporasen otros como Indonesia o la misma Turquía; que hay un resurgimiento casi mundial (y casi una rebelión, por pequeña que sea) que deja fuera de juego a Occidente, y que Occidente se apaga como el pabilo de una vela que lleva ya mucho tiempo encendida. Demasiado.

El mundo está en una transformación completa, en todos los sentidos. El pivote está claro dónde está, por mucho que no le guste a Toxo: en Eurasia. Por mucho miedo que dé a los más pusilánimes, los datos son cada vez más tozudos. Y lo único que se echa en falta es, otra vez, gente como Fidel Castro, o Gamal Abdel Nasser, o Tito para encontrar otro mundo en el que los pueblos tuviesen un mejor acomodo. Pero ya no está, lamentablemente, ninguno de ellos. Ya os dije que extrañaba a Fidel Castro. Nunca con mayor razón.

El Lince