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jueves, 28 de noviembre de 2024

Retorno al pasado

Al país 404, antes conocido como Ucrania, le sigue el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, y ahora la ofensiva yihadista en Siria, curiosamente tras el acuerdo de alto el fuego temporal en Líbano. Todo está coordinado por Occidente, en su intento agónico de perpetuar su hegemonía. Nada es casual y es una muestra del nivel de desesperación que hay, aunque los psicópatas aparenten que todo sigue igual. Ellos quieren una vuelta al pasado, cuando Occidente controlaba el mundo.

Pero ese regreso al pasado tiene otra vertiente, como lo que acaba de pasar tras el acuerdo de alto el fuego (otro más) entre el IV Reich sionista y Hizbulá. Porque estamos, de nuevo, en 2006. Entonces se constató que el IV Reich sionista había sido derrotado por Hizbulá y ahora se puede decir casi lo mismo. Casi. El IVRS se ha visto obligado a aceptar esa vuelta al pasado y Hizbulá acepta volver al pasado para recuperar fuerzas.  Se ha declarado una tregua de 60 días, porque de eso se trata, por ahora. No es una tregua definitiva, ni mucho menos.

Tanto el IVRS como Hizbulá están debilitados, más el primero que el segundo (pese a la desaparición de muchos de sus dirigentes políticos y militares). Y eso porque el IVRS ha perdido todo, no solo credibilidad interna sino externa. Ya nada será igual, ni para el IVRS ni para un Occidente, psicópata y asesino, que ha amparado no solo el genocidio en Gaza sino la agresión contra Líbano. Se puede discutir si ha habido un vencedor o no porque no ha habido una victoria clara militarmente, pero no se puede negar la victoria moral de Hizbulá, que no solo se ha enfrentado al IVRS sino a EEUU y Gran Bretaña. Y tampoco se puede negar que el IVRS ha sufrido bajas inimaginables, además de no poder asentarse en ninguna aldea en casi dos meses de agresión. Eso por no hablar de la destrucción, no tanta como la que ha causado el IVRS en Líbano, pero destrucción al fin y al cabo en ciudades como Haifa. Un ejemplo, de la víspera de la tregua.

 


Se puede vender como se quiera, pero el hecho innegable es el "agotamiento" (sic) del IVRS tras Gaza y Líbano, donde no ha podido ni con la resistencia palestina ni con Hizbulá. La escasez de reservistas es reconocida incluso por el gobierno sionista, a lo que hay que añadir una amplia mayoría de opinión (54% frente al 38%) a favor del alto el fuego con Hizbulá. Por eso se pueden ver cosas como estas en el estercolero sionista. "Dudas y desconfianza". Pues claro, no ha habido victoria alguna de los sionistas.

Y lo más importante: la aceptación de la tregua por parte de Hizbulá cuando había dicho que solo sería posible si se hacía primero en Gaza no ha roto la alianza con Hamás y las otras fuerzas de la resistencia palestina. Esto es lo que ha dicho Hamás del acuerdo: "Elogiamos el papel clave desempeñado por la Resistencia Islámica en el Líbano en el apoyo a la Franja de Gaza y la Resistencia Palestina, así como los enormes sacrificios realizados por Hizbulá y su liderazgo, encabezados por el Secretario General Shahid Seyyid Hassan Nasrala. Apreciamos la resiliencia del hermano pueblo libanés y su constante solidaridad con el pueblo palestino frente a la ocupación y su brutal agresión, orando a Dios Todopoderoso para que proteja al Líbano y a su pueblo de todo mal y daño. La aceptación por parte del adversario del acuerdo con el Líbano sin cumplir las condiciones que fijó es un hito importante en la destrucción de las ilusiones de Netanyahu de cambiar el mapa de Medio Oriente por la fuerza, así como sus ilusiones de derrotar o desarmar a las fuerzas de la Resistencia".

Tiene toda la razón. El IVRS no ha logrado ninguna de sus condiciones: el acuerdo (temporal) se remite a la Resolución 1701 de la ONU, aprobada en 2006, y casi con las mismas palabras. Hay, sí, una referencia a la creación de un Comité Técnico Militar (punto 8 del acuerdo) en el que estarán presentes EEUU y Francia (pero no Gran Bretaña y Jordania, como quería el IVRS) y una mención a que dicho comité "trabajará para fortalecer la capacidad y la capacitación de las Fuerzas Armadas del Líbano para inspeccionar y desmantelar sitios e infraestructura no autorizados, tanto en la superficie como bajo tierra, confiscar armas no autorizadas y prevenir la presencia de grupos armados no autorizados" (punto 9, b). Eso es lo único que cuenta como novedoso de ese retorno al pasado de 2006. Todo lo demás, el papel del Ejército libanés, de las fuerzas de la ONU y la supuesta retirada de Hizbulá al norte del río Litani (30 km de la frontera con el IVRS) ya se recogía entonces.

Es por eso que en Líbano el acuerdo se ha acogido como una victoria. Porque ha habido destrucción, pero mutua, y muy poco ha cambiado. Es por eso que nada más entrar en vigor la gente partió de forma masiva hacia sus lugares de origen, devastados por el IVRS. Eso es lo que provocó no solo decepción entre los colaboracionistas de siempre. Nadie en el frente de los locos, de los psicópatas, esperaba lo que sucedió ayer en el sur de Líbano y en valle de la Bekaa. Hasta el punto que el IVRS amenazó a todos los que se acercaran a las aldeas (rompiendo así ya a los pocos minutos el acuerdo de alto el fuego) y se apresuró a solicitar "la intervención de EEUU con el ejército libanés" para evitarlo. Incluso disparó contra civiles y periodistas. 

No se ha hecho caso. El presidente del parlamento libanés fue el primero en decir que los desplazados tenían que regresar a sus hogares y que ese retorno no se puede desalentar. Sus palabras textuales: "Aunque tengáis que vivir sobre los escombros, volved a vuestras tierras que la resistencia ha convertido en brasas que no se pueden pisar".


En el IVRS se habla de "sumisión del gobierno libanés a los dictados de Hizbulá". Es algo que los occidentales no entienden: Hizbulá es una organización libanesa, integrada en el espectro libanés hasta tal punto que erradicarla es imposible. Y como libanesa, en estos momentos ha priorizado Líbano frente a Gaza, aunque su apoyo a Gaza en este tiempo no se puede cuestionar, como bien reconoce Hamás en su comunicado y el resto de organizaciones de la resistencia palestina. Pero también es evidente que este rápido retorno dificulta, si es que era posible, lo del desmantelamiento de sitios e infraestructura de Hizbulá en la zona que recoge el acuerdo de alto el fuego. Por eso las prohibiciones de los sionistas, a las que no están haciendo caso.

Porque, además, el acuerdo no recoge una pretensión del IVRS de "libertad de movimiento", sino que otorga a ambas partes el "derecho a la autodefensa". Eso ya se recoge en la Resolución 1701. Es decir, que cualquier ataque del IVRS contra cualquier individuo, funcionario, centro o instalación perteneciente a la resistencia en cualquier región del Líbano, recibirá una respuesta inevitable. De vuelta al pasado. 

Y lo más importante: el acuerdo no incluye la pretensión del IVRS y sus apoyos occidentales de "una zona de amortiguación". 

El acuerdo de alto el fuego de 2006, del que la Resolución 1701 es su colofón, llevó a la zona a 18 años de relativa calma. Esa Resolución 1701 vuelve a estar ene l centro de este nuevo acuerdo de alto el fuego. Veremos ahora durante cuánto tiempo dura la calma. Porque los dos necesitan tiempo para recuperar fuerzas. Por eso lo del retorno al pasado.

Y no hay que olvidar dos cosas, sobre quién ha ganado y quién ha perdido: el IVRS es un Estado, Hizbulá es un actor no estatal. El poder de uno y otro no es igual. Así que pensad un poquito y sacad vuestras propias conclusiones.

El Lince

viernes, 15 de noviembre de 2024

Hay pasos y pasos

Que la cosa no va nada bien para el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, es evidente. No va nada bien en Gaza, aunque los palestinos están (casi) solos, y no va bien en Líbano, donde el IVRS no ha sido capaz de avanzar ni un milímetro en su "invasión limitada".

Con todo el mundo entretenido en lo que hace o deja de hacer Trump con su nuevo gobierno, si es más sionista que el de Biden o no, y esas cosas, como al IVRS se le está dando para el pelo los movimientos que se están dando comienzan a ser importantes porque revelan mucho nerviosismo tanto en el IVRS como en sus patrocinadores occidentales. Por cierto, este fin de semana podéis comparar lo que está haciendo Trump con sus nombramientos con una excelente película, "El bueno, el feo y el malo", donde ya comenzaba a notarse el genio musical de Ennio Morricone, histórico militante del Partido Comunista Italiano, lo que le costó que no le dieran ningún Oscar hasta unos pocos años antes de morir a los 91. Así podéis entreteneros haciendo cábalas sobre quién, o quiénes, son el bueno, el feo, y el malo en la nueva administración Trump.

Esos movimientos se están circunscribiendo, por el momento, a Líbano y el estercolero mediático no está perdiendo el tiempo en anunciarlo como "un regalo de Netanyahu a Trump". En síntesis, lo que se está moviendo es un borrador "con participación de las potencias atlánticas", es decir, EEUU y la ex colonizadora Francia, que sirva de "acuerdo de alto el fuego" y en el que se exige la retirada de Hizbulá hasta el río Litani (30 km de la frontera sionista), un reforzamiento de las fuerzas de la ONU en la zona y un mayor control del ejército libanés. O sea, lo de siempre.

La diferencia con lo de siempre es que "las potencias atlánticas" serían las "garantes" del "desmantelamiento de todas las estructuras militares de Hizbulá sobre o bajo tierra". Y a esas "potencias atlánticas" se sumaría Gran Bretaña (otra potencia colonial de la zona) y Jordania (conocido colaboracionista). Por el momento el gobierno libanés se resiste, argumentando el problema interno que le supondría "la presencia de países extranjeros" y su papel en la supervisión de ese hipotético alto el fuego. Pero como siempre que está Occidente por medio, hay una amenaza latente: "o se acepta o se dará carta blanca [¿más aún?] a Israel para atacar en profundidad". Porque el gobierno libanés, por ahora, siempre por ahora, resiste haciendo una tenue mención a Gaza y a que todo empezó por ahí, por la agresión sionista a la Franja. Y, como es lógico, lo hace sabiendo que Hizbulá no se ha pronunciado al respecto.

Porque lo poco que se está diciendo en el IVRS indica que las bajas sionistas en Líbano no hacen más que crecer. De hecho, hay un relato muy curioso en uno de esos medios del estercolero sionista que define con claridad lo que está pasando. Ese medio se llama Canal 12 y habla de los "incidentes" que está sufriendo la Brigada Golani sionista en Líbano y termina diciendo que nunca ha tenido tantas bajas como ahora y que hay que remontarse a 1948 para hacer una comparativa semejante. Primero se cura en salud hablando de la "censura militar" que impide que se conozcan con exactitud esas bajas, pero sus cuentas hablan de 22 oficiales y 37 suboficiales muertos (no hay cifras de soldados rasos) en un mes y medio. Y relata el último "incidente", de ayer, en el que "tres terroristas de Hizbulá emboscaron a una unidad de la Brigada Golani saliendo de un túnel subterráneo y, a corta distancia, causaron la muerte a 6 combatientes, incluido un teniente". 

No son frecuentes estos relatos y el solo hecho de que se publique algo así indica el nivel de lo que está pasando en el sur de Líbano y la constatación de que el IVRS es muy bueno bombardeando barrios y destruyendo mezquitas, pero muy malo en el cuerpo a cuerpo cuando se enfrenta a soldados y no a civiles.

Además, mis amigos en zapatillas, Ansarolá, también siquen a lo suyo y han derribado otro avioncito de EEUU en el Mar Rojo.


Con este son 12 los aviones MQ-9 Reaper (30 millones de dólares cada uno) derribados en los 13 meses de genocidio sionista en Gaza. Otra segadora que es segada. No está nada mal.

Como nota simpática y alentadora, aquí está lo que ha hecho un hotel italiano.

"Buenos días. Les informamos que los israelíes, como responsables del genocidio, no son bienvenidos en nuestro establecimiento. Por lo tanto, si desean cancelar su reserva, lo haremos con mucho gusto y les ofreceremos la cancelación gratuita". 

Es un paso pequeño, muy pequeño, pero es hacia adelante mientras que el que se está intentando dar en Líbano por el IVRS y sus patrocinadores occidentales es hacia atrás. 

Este fin de semana no, pero si para otro pensáis iros de vacaciones a Italia, al Véneto, a Selva di Cadore en concreto, pensad en este hotel. El sitio, además, es espectacular.

El Lince

miércoles, 2 de octubre de 2024

Las tres reglas

Irán respondió al IV Reich sionista, antes conocido como Israel, y volvió a demostrar que llega donde quiere. Y volvió a mostrar moderación, pese a todo. Antes del ataque, y fue lo que me confundió, había visto unas declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores en las que hablaba de los BRICS y daba a entender que Irán se contendría en su respuesta a los ataques del IVRS para no enturbiar una cumbre (22-24 de octubre) en la que están depositadas muchas esperanzas. Así que me equivoqué cuando dije que Irán no haría nada hasta esa cumbre.

Desde esas declaraciones hasta ayer las cosas se han movido muy rápido, sobre todo porque el presidente iraní dijo, y no ha sido desmentido, que EEUU prometió a Irán después del asesinato de Haniye en Teherán que si demostraba autocontrol obligaría al IVRS a establecer un alto el fuego en Gaza. No solo no ocurrió, sino que el IVRS fue más allá y asesinó a Nasrala. Eso obligó a Irán a dejar la moderación inicial, estratégica, y a actuar, con los resultados ya vistos.

Eso significa que todo el mundo tiene que tener presente las tres reglas:

1.- Nunca confíes en Occidente.

2.- Nunca confíes en Occidente.

3.- Si Occidente te habla de paz, prepárate a luchar.

Un día después del momento histórico vivido ayer, toda la putrefacción occidental permite otra vez oler todo el hedor que desprende Occidente cuando minusvaloran la respuesta iraní: no hubo daños apenas, casi todo fue derribado, etc. A falta de imágenes satelitales, esas que son tan prontas en aparecer cuando el país 404, antes conocido como Ucrania, realiza tal o cual ataque a Rusia, hay que hacer caso a quien más sabe de todo esto: Rusia. No en vano su primer ministro estaba en Irán la víspera de la respuesta armada y seguro que se le comunicó que la iba a haber, de ahí la extraña reunión de Putin en el Kremlin con el gabinete de seguridad ese mismo día. Y los rusos consideran que la efectividad de los misiles lanzados fue de entre el 60% y 70%, rebajando la cifra del 80% dicha por Irán y despreciando la occidental de que no pasó casi nada y que los daños fueron menores.

Una pequeña demostración de la mentira sionista y occidental.

Internet está llena de vídeos así con las llegadas y eso, por sí solo, ya desmiente al estercolero mediático occidental. Pero eso es casi lo de menos. Por supuesto que ningún miembro del estercolero recogerá que Irán ha comunicado a la ONU que “La República Islámica de Irán ha ejercido únicamente su derecho a la defensa legítima, conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas (ONU), y ha dirigido sus ataques exclusivamente contra las bases militares y de seguridad del régimen sionista”. Cuando a Occidente se le llena la boca con eso del "derecho a la autodefensa", que no tiene porque el IVRS es una potencia ocupante, como ha dicho la Corte Internacional de Justicia, lo oculta cuando son otros quienes, con toda la razón, lo proclaman.

El viernes el ayatolá Jamenei dirigirá la oración. No lo hace desde 2020 después de los ataques con misiles de Irán a las bases estadounidenses en Irak tras el asesinato del general Soleimani. Lo que diga será determinante para el mundo, incluido el IVRS.

Mientras tanto, el IVRS ha entrado unos pocos cientos de metros en Líbano y ya tiene las primeras bajas, que oscilan entre los 14 y los 35 muertos, según a quien creas. Y contando. Una actitud combativa de Hizbulá que contrasta con la cobardía del ejército libanés y de su presidente, que dice que el ejército "puede hacer lo que considere apropiado para proteger al Líbano y al establecimiento militar", a la luz de la agresión israelí. Lo más apropiado para Líbano debe ser que destruyan una parte sin que haya protesta alguna. Y, como os comenté, sigue Occidente comprando a personajes como este: anuncia la "entrega inmediata" de 200 millones de dólares.

Por el momento, hay enfrentamientos en cuatro aldeas, que son las que están en rojo en este mapa. Los puntos azules indican la zona del IVRS que ha sido declarada "cerrada" por el IVRS sionista. La parte reflejada en azul claro dentro de esas líneas azules son las Granjas de la Shebaa, ocupadas por el IVRS desde 1981 (sin que Occidente proteste).


El Lince

lunes, 30 de septiembre de 2024

Solo un hombre

 

Adenda del 1.- Me equivoqué. Irán está atacó al IVRS. Las llegadas de misiles a Tel Aviv y otros lugares son épicas.



Vaya por delante que el golpe proporcionado por el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, a Hizbulá es importante. Pero solo importante. El asesinato de Nasrala es importante, pero Nasrala era solo un hombre. 

Es cierto que Hizbulá está ahora en una encrucijada, o responde o se enfrenta a la derrota no tanto militar como política. Hizbulá es una fuerza terrestre y sigo pensando que el IV Reich sionista tiene una capacidad limitada para ir más allá de las fronteras. No es descartable que reciba una paliza. El IVRS lo sabe. Tiene superioridad aérea, hace gala de una impresionante infiltración en las altas estructuras de Hizbulá, pero otra cosa es el combate terrestre. Lejos de haber desmoralizado a los militantes les ha proporcionado una mayor motivación. Tal vez quieran probarlo.

Es ahora a Hizbulá a quien le corresponde moverse porque está bajo una enorme presión. Un movimiento que había derrotado dos veces al IVRS se enfrenta ahora a un panorama diferente porque el discurso que se está trasladando en los países árabes (que, recuerdo, son sunníes, es decir, enemigos religiosos de los shiíes, a quienes consideran "rafaditas", es decir, herejes) es que "Hizbulá es una fuerza agotada". Para nada.

Hizbulá tiene una estructura de mando duplicada y si bien la figura de Nasrala era significativa, tiene ya designado un sucesor. Como cualquier otro comandante. Para quienes solo tienen como referencia el estercolero, además de sus prejuicios, tendré que decir que la estructura de Hizbulá va mucho más allá de un hombre.

Esto es Hizbulá, un movimiento político-militar con una presencia significativa en Líbano.

- El secretario general, hasta ahora Nasrala, supervisa el Consejo de la Shura, que está compuesto por siete personas, y que es la autoridad que toma las decisiones del movimiento. Es una dirección colectiva, no personal.

- Luego están el Consejo Judicial, el Político, el Ejecutivo (que se encarga de las comunicaciones, la educación, la salud, la economía y los sindicatos), el Parlamentario y la Jihad.

- Es este, el Consejo de la Jihad, quien coordina las actividades militares, en las que se encuadran la Fuerza Radwan (operaciones especiales), la Unidad 910 (seguridad externa, es decir, inteligencia).

- Además está el Fondo de los Mártires, que brinda apoyo a las familias de los militantes muertos, el Centro de Defensa Civil, que atiende las emergencias y que tiene dos subdivisiones, una dedicada a la restauración de viviendas e infraestructuras destruidas, así como la construcción de viviendas sociales, y una organización benéfica de servicios sociales.

Matar a Nasrala es importante, pero no destroza a Hizbulá. Lo debilita, sí, pero ni mucho menos termina con la organización. Aunque es evidente que se espera algo más que una respuesta simbólica si quiere mantener su prestigio. Y aquí entra el dilema: evitar un mayor destrozo aéreo, dada la superioridad del IVRS en el aire, o ir a por todas. Ya me aventuro a decir qué pasará: Hizbulá, como organización libanesa, tiene que demostrar ante todo que es capaz de proteger a su propio pueblo porque, no hay que olvidarlo, la división sectaria del país, producto del colonialismo francés, hace que sea prioritario para Hizbulá mantener la paz entre las diversas comunidades religiosas. Unas comunidades religiosas que, como es sobre todo el caso de los cristianos, están dando cobijo y acogiendo a las decenas de miles de desplazados del sur y del Dahiye que son shíies. Tal vez por esto, el IVRS ha atacado un edificio residencial en el barrio cristiano de Cola, en Beirut, donde reside uno de los principales dirigentes cristianos, Najah Wakim, que siempre se ha mostrado solidario y partidario de la colaboración con Hizbulá.

No tener esto en cuenta es no solo una muestra absoluta de desconocimiento de un país y de una situación, sino de un mal análisis. Lo repito: el golpe es importante, pero eso no va a paralizar a la organización porque está más que preparada para absorber impactos como este. 

Cuando en 2008 el IVRS mató a Imad Mughniye en Damasco se dijo que las capacidades militares de Hizbulá estaban acabadas. Se equivocaron de medio a medio. Lo mismo va a pasar ahora. Nasrala no era una figura mitológica, era solo un hombre y queda mucho aún por ver.

Lo más sangrante de todo es que la FINUL, las supuestas fuerzas de paz de la ONU, no han movido un dedo para evitar no solo los ataques, sino los vuelos amenazadores de los aviones sionistas. Y ahora se vuelve a plantear una "redefinición" de la frontera, más allá de lo que se conoce como Línea Azul, que incluya la destrucción de las capacidades militares de Hizbulá. Eso implica un "amplio despliegue" del ejército libanés "en coordinación efectiva con la FINUL", es decir, que es la FINUL quien mandará y no Líbano. Lo que se conoce es que Hizbulá debe retirar sus fuerzas en un plazo de tres días y diez días después comenzarían las negociaciones de redefinición de fronteras. Esto acompañado de "grandes incentivos económicos a Líbano".

O sea, que no lo que se puede hacer en el país 404, antes conocido como Ucrania, ni en otras partes sí se puede hacer aquí a mayor beneficio del IVRS. Esto es otra muestra más de la putrefacción occidental, de sus "valores" y de su "orden internacional basado en reglas". Su orden y sus reglas. No en vano el IVRS mantiene la invasión y ocupación militar de los Altos del Golán (Siria) desde 1967 y de las Granjas de la Shebaa (Líbano) desde 1981. ¿Alguna protesta del muy "democrático" Occidente por ello? ¿Y eso de oponerse a la violación de la soberanía y la seguridad del país 404, pero no de Líbano?

Es una jugada a dos bandas, la barbarie sionista acompañada por la "diplomacia" occidental. Lo que no se logró en la década de 1980-2000 y en el 2006 se pretende lograr ahora, la retirada de Hizbulá de todo el sur del país. Y como entonces, será baldío el intento. Y una cosa que debe quedar clara como el agua: el IVRS hace lo que hace porque cuenta con el apoyo incondicional de Occidente, del muy "democrático" Occidente. Así de simple.

Por cierto, para los angustiados de siempre: este mes de octubre se celebrará la crucial reunión de los BRICS. Haya o no nuevas incorporaciones, ninguno de sus miembros, y en especial Irán, va a hacer nada para enturbiar esa cumbre.

Además, ¿sabéis que Google maps falló unos minutos antes de que el IVRS lanzase el ataque contra Hizbulá que mató a Nasrala? Los chinos lo han denunciado. Textual: "nuestros compatriotas en el Líbano encontraron errores de navegación y posicionamiento, que pueden haber sido causados ​​por interferencia del GPS. La interferencia de GPS es un método de guerra electrónica que utiliza varios métodos de interferencia para interferir o destruir las señales de GPS, lo que hace que el equipo de GPS no funcione correctamente o que disminuya la precisión del posicionamiento. Generalmente, la interferencia del GPS se divide en "interferencia engañosa" o "interferencia de bloqueo". Teniendo en cuenta el problema generalizado de las malas señales en el Líbano, esto significa que los aviones de guerra electrónica israelíes pueden utilizar sus instrumentos de guerra electrónica de alta potencia para interferir con las señales del GPS en un lugar. Se realizó en una amplia zona del Líbano. Muchos chinos informaron que sus teléfonos móviles tenían problemas al utilizar Google Maps y que su ubicación se mostraba incorrectamente en Jordania. El servicio de navegación se interrumpió tan repentinamente que algunos chinos que viajaban lejos se perdieron en el camino de regreso, pero finalmente fueron devueltos a sus hogares por gente local de buen corazón". Otra colaboración más de los asesinos tecnológicos (Google, Facebook, Meta, etc) con los asesinos materiales, no solo del IVRS.

Ya en 2016 el IVRS recibió al pope de Google con esto


porque la visita de este tipo supuso que Google dio 18 millones de dólares para una iniciativa de ciberseguridad desarrollada por el exjefe de la Unidad 8200, una unidad de inteligencia israelí. Fue el anticipo de un acuerdo de mucho mayor calado, por valor de 1.200 millones de dólares, firmado en 2021 sobre "tecnología de vigilancia digital". Si tengo tiempo os lo ampliaré.

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El problema de los palestinos son los propios palestinos, los colaboracionistas. Un año después del genocidio, un año después de la matanza en Gaza, tres meses después de la ampliación a gran escala de ambas cosas a Cisjordania, la mal llamada Autoridad Palestina ha firmado un acuerdo de seguridad con el IVRS para "pacificar" Cisjordania. Esto se conoció el viernes 27. Cuando van cerca de 11.000 detenidos en Cisjordania por hacer frente a la ocupación, a los colaboracionistas hay que darles el mérito de ser coherentes, y a los palestinos que no les derrocan, el de ser incoherentes. Según el acuerdo, 500 policías palestinos tendrán como prioridad desmantelar los dispositivos explosivos preparados por la resistencia para atacar a las fuerzas de ocupación durante las redadas.

Salvo Hizbulá y Ansarolá, además de la resistencia palestina, hay muchos árabes que sueñan con arrojar al mar a toda la resistencia. Incluidos muchos palestinos. Esta gente, los colaboracionistas, son peores que los sionistas. Firmar acuerdos con este, cuando las fuerzas de ocupación (como dice la Corte Internacional de Justicia) están intensificando sus crímenes y campañas de arrestos en Cisjordania no tiene nombre. Esto deberían tenerlo en cuenta todos esos payasos "progres" que todavía hablan de dos estados.

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Mientras tanto, y aunque el IVRS ataca zonas de Ansarolá, esta organización sigue demostrando con hechos que continúa su solidaridad (internacionalismo, desde luego) con los palestinos y los libaneses y acaba de responder a esos ataques derribando otro avión de reconocimiento estadounidense MQ-9 'Reaper' . Y van 11 desde que hace un año comenzó el genocidio en Gaza, que continúa ahoa con la matanza en Líbano.


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Dicho esto, hay que hablar de la otra cosa importante, cuando no determinante: la creación del "Grupo de Amigos de la Paz sobre la crisis en Ucrania", que asumen el plan de China y Brasil para intermediar en el conflicto del país 404, antes conocido como Ucrania. Ya os dije que aprovechando la Asamblea General de la ONU se iba a presentar dicha iniciativa de la mano de Brasil. Fue este país el promotor de la iniciativa y por lo que he visto no fue abierta a todo el mundo, sino solo a unos cuantos países del Sur Global.

La iniciativa no es cerrada, sino una plataforma abierta con la finalidad de "mantener un diálogo inclusivo" sobre el tema y "desempeñar un papel constructivo en la solución política de la cuestión ucraniana". Es claramente la alternativa, ya formal, a la pantomima organizada por Suiza este verano y que no fue nada más que una pasarela para los neonazis y sus apoyos. Y, si cuaja, será una iniciativa que vaya más allá del país 404 y se enfoque en Oriente Próximo.

Acudieron 23 países a la reunión convocada por Brasil, y de ellos 13 integran el grupo. Los otros 10 países dijeron que no tenían facultades para firmar o rechazar la iniciativa, que la habían escuchado y que la trasladarían a sus respectivos gobiernos.

Así que el grupo de "Amigos de la Paz" está compuesto por Argelia, Bolivia, Brasil, China, Colombia, Egipto, Indonesia, Kazajstán, Kenia, México, Sudáfrica, Turquía y Zambia.

Lo curioso del caso es que Suiza ha dicho que se quiere integrar en el mismo. Quien fue el patrocinador del bluf del verano, fracasado e infructuoso, ahora da un giro total.

El bufón Zelenski habló solo ante un tercio de los componentes de la ONU (es decir, no llegaron a 70 los países que lo oyeron) y se dedicó a criticar no solo a Rusia sino a este plan chino-brasileño. Se olía la tostada. Que se haya creado en la propia ONU es ya un buen indicativo de cómo están las cosas. Porque no sé si notáis que están países de África, Asia y América Latina. No fueron invitados los países occidentales. De hecho, en la fracasada cumbre de Suiza apenas hubo presencia de los países del Sur Global.

Lo interesante es que los "Amigos de la Paz" expresan su preocupación por el riesgo de una mayor escalada bélica, y lo hacen cuando Occidente apuesta por permitir ataques de largo alcance contra Rusia y la respuesta de este país rebajando el nivel de uso nuclear.

Y también es interesante la referencia a los Principios de Bandung, rememorando la creación del Movimiento de Países No Alineados de 1955 y que tenían como subtítulo "Crisis de los imperios coloniales y emergencia del tercer mundo". Retomar eso en estos momentos dice mucho de cómo ve el Sur Global a Occidente: vuelve el gen neocolonial (que nunca se fue) en plena crisis de su hegemonía.

Pero, para mí, lo relevante es que hay una mención a que los integrantes del grupo "Amigos de la Paz" estarán atentos a "todos los conflictos" que hay en el mundo. Sin mencionarlos ahí están Gaza y Líbano, principalmente.

El Lince

Adenda del 1.- Me equivoqué. Irán está atacnado al IVRS en estos momentos. Las llegadas de misiles a Tel Aviv son épicas.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

Maniobrar, retroceder, esperar

Mañana el secretario general de Hizbulá dará un discurso. No suele hablar por hablar y lo que diga habrá que tenerlo muy, pero que muy en cuenta. Es innegable el reciente éxito del IV Reich sionista contra Hizbulá, cuando miles de buscas ordinarios se convirtieron en armas casi letales... que afectaron a mucha más gente que a los combatientes. Muchos libaneses comunes y corrientes están entre las víctimas de lo que es uno de los "actos terroristas" (calificativo que no se ha oído en Occidente, por supuesto, y sí lo de "operación de inteligencia israelí") de los últimos tiempos.

Todo el mundo dice que la empresa taiwanesa que fabricó los buscas está en pánico, pese a que dice que no fue ella sino una empresa húngara a la que dieron la licencia. Da igual. Nos solemos perder en el árbol que impide ver el bosque.

Tener que explicar a estas alturas la estrecha coordinación entre Taiwán y el IVRS es como comenzar a alfabetizar a alguien. Tener que explicar que Taiwán fue el factor determinante para que Netanyahu abandonase la inicial pretensión de su gobierno de apoyar el proyecto chino de la Franja y la Ruta es de parvulitos, o primaria, como se dice ahora. La conexión entre ellos puede parecer insignificante, pero ambos son dos gemelos del sistema estadounidense de dominio global. ¿Hace falta mencionar que hay también una razón entre China y el genocidio en Gaza? Esa razón es el papel cada vez mayor de China en Oriente Próximo, especialmente después de haber patrocinado el acuerdo de normalización de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán, ambos ahora miembros de los BRICS. Porque la postura de China en la ONU con el genocidio de Gaza se ha ido endureciendo día tras día, al tiempo que se está moviendo cada vez con más soltura en la zona y haciendo de "hombre bueno", por ejemplo, con Arabia Saudita e Irán para que mantengan sus buenas relaciones.

Así que si es sorprendente el ataque contra Hizbulá, que lo es, no lo es el cómo ha sido posible. Porque supongo que nadie es tan crédulo como para imaginar a unos tipos metiendo a mano el explosivo en miles de busca. Eso solo se pudo hacer a nivel industrial, en la cadena de montaje. Da igual que eso haya sido hecho en Taiwán o en Hungría. Y aquí tanto Taiwán como el IVRS pueden haber cometido un gran error. Pueden, es una hipótesis.

Por ejemplo, Taiwán depende de la industria electrónica. Es su principal producto de exportación, que representa el 70% del total. Tras esto es fácil imaginar cómo va a repercutir en las ventas en Oriente Próximo, guste o no Hizbulá. Y en otros países no contentos con Occidente. Indirectamente, China está siendo la ganadora aquí porque Taiwán es un poco más endeble hoy que ayer.

La otra pata de la hipótesis es el IVRS. Lo más probable es que tuviera la intención de activar toda la red al comienzo de la guerra a gran escala contra Hizbulá (y Líbano). Hizbulá utiliza los busca como una de las principales herramientas, no la única, de mando militar. Cegando esa vía de órdenes, se ciega a la organización y su capacidad de respuesta. Pero algo salió mal. Ese algo es la prepotencia e ineptitud del propio IVRS.

He dicho muchas veces que no hay que perder el tiempo con el estercolero mediático occidental, que hay que leer en otras partes. Así tal vez sea relevante saber que la semana pasada, el domingo, para mayor exactitud, los árabes recogieron lo que se publicaba en el IVRS, que el gabinete de seguridad de Netanyahu había aprobado un plan para librar una guerra contra el Líbano con el pretexto de devolver a los colonos israelíes a sus colonias en la parte norte de la Palestina histórica y que han tenido que abandonar desde octubre del año pasado debido a las acciones de Hizbulá. Y que así se lo habían expresado a los estadounidenses, que lo rechazaron argumentando que no querían un conflicto más amplio porque perjudicaría a Biden y los demócratas en las elecciones.

Y el lunes ocurrió algo imprevisto que dio al traste con todo ello: el lunes 16 la aviación del IVRS lanzó miles de panfletos en árabe sobre el sur de Líbano, hasta la altura del río Litani, en los que se ordenaba a los residentes que abandonaran sus hogares y se advertía que los civiles que permanecieran en ellos se convertirían en objetivos legítimos del IVRS. Y se daba una hora, las 4 de la tarde hora local, para terminar la evacuación. Alguien o cometió un error o saboteó ese acuerdo, en connivencia con EEUU, porque de inmediato se desmintió y se achacó a "un error". Pero los panfletos ya habían sido errojados sobre todo el sur de Líbano. Por lo tanto, Hizbulá ya estaba advertido. De ahí la operación de ayer, que si afectó a las estructuras de Hizbulá (sobre todo las civiles) a buen seguro que no afectó a las militares, o más bien poco.

¿Existe una conexión entre los dos casos? Es probable, pero el segundo es la consecuencia del primero. Si el objetivo del ataque de ayer con los busca era interrumpir los canales de comunicación, ha sido un logro relativo. 

Para los alarmistas de siempre hay que hacerse una pregunta de muy fácil respuesta: ¿por qué Hizbulá no utilizó canales confiables para esos busca, buscándolos en China, o en Irán, o donde fuese menos en Taiwán? O bien por exceso de confianza o bien porque es un actor no estatal que no tiene tantos canales y un pedido grande es muy fácil de rastrear. Los árabes también dicen que Hizbulá había comenzado a sospechar debido al sobrecalentamiento regular e inmotivado de los dispositivos, por lo que el IVRS decidió actuar antes de lo previsto.

Hizbulá puede haber perdido una parte de su capacidad, pero una parte. La restaurará, seguro. 

Hace algún tiempo visité Líbano (son cuatro veces las que he estado allí), y ya os he comentado varias veces cosas de ese maravilloso país. La primera fue en 2015. Pero podéis pinchar en el apartado Líbano para haceros una idea más completa de lo que digo.

Una de las sorpresas fue cuando en la casa de un dirigente de Hizbulá en el barrio del Dahiye de Beirut me encontré con una extensa biblioteca marxista y tuvimos una agradable charla sobre Gramsci y la hegemonía. Este hombre sabía de qué hablaba. Así que recordando ese momento, sacaré a colación una frase de Lenin cuando dentro de los bolcheviques se discutía muy ferozmente sobre si había que firmar la paz con Alemania y sus secuaces (la paz de Brest-Litovsk, marzo de 1918) o había que continuar la guerra. La revolución de Octubre llevaba muy poco tiempo, apenas cinco meses, y ya enfrentaba grandes desafíos no solo a nivel interno sino externo. Lenin ganó el pulso argumentando que había que proseguir y afianzar lo que se había logrado hasta ese momento y que para ello la consigna era "maniobrar, retroceder y esperar" si era necesario para sostener las posiciones conquistadas.

Maniobrar, retroceder, esperar si es necesario. Esto es válido para quien se enfrenta a un Occidente loco y agónico. Irán lo está haciendo muy bien. Y no me cabe duda que lo mismo hará Hizbulá. Si es necesario.

El Lince

Adenda del día 19.- No sirve de nada, pero retrata al mundo. Votación de ayer en la Asamblea General de la ONU dando un plazo de un año al IVRS, antes conocido como Israel, para que "ponga fin sin demora a su presencia ilegal en los territorios palestinos ocupados, incluido Jerusalén Este (...) y que lo haga no más tarde de doce meses tras la adopción de esta resolución".

Y la reacción en Líbano: ataques, por ahora solo con piedras, a las fuerzas de la ONU a las que se acusa de trabajar para el IVRS. Esto es en Tiro, al sur del país.

jueves, 9 de noviembre de 2023

La paciente impaciencia

Esta vez no es un título mío, sino que es el de un libro de uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua: Tomás Borge. Es un libro autobiográfico, pero fuera de este ámbito literario. Hace de Matagalpa, donde tuve la suerte de conocerle, el eje de su relato y de su vida. Como Comala lo es de Juan Rulfo en "Pedro Páramo". O, rizando el rizo, como el Macondo de Gabriel García Márquez en "Cien años de soledad". Pero esto no es lo que importa, sino el relato que en él hace de la fundación del FSLN, del tránsito del "foco guerrillero" a la "guerra popular prolongada", de cómo se situó en esta tendencia frente a los "terceristas" y a los "proletarios", de cómo se unieron intentando superar las divergencias internas, de cómo superar las caídas y pérdidas de militantes, de cómo se encaró la ofensiva final para el triunfo. Buscadlo por ahí, tal vez os merezca la pena su lectura.

Esto viene a cuento de la impaciencia por el discurso del Secretario General de Hizbulá de la semana pasada, de lo que dijo y de lo que tendría que haber dicho yo aquí. Un discurso que mañana va a tener su continuidad, porque dará otro. Si ese se enmarcaba en el "Día de los mártires de Jerusalén", el de mañana lo hará en el "Día de los mártires de Hizbulá". Así que, mis queridos impacientes, un poco de paciencia.

Lo primero que hay que hacer es saber leer, y cuando lo anuncié ya dije que "con independencia de lo que diga, hay que estar atentos a la simbología". Porque aquí es donde fallan todos o casi todos los occidentales, que no tienen mucha idea de esa simbología y de cómo es tanto, o más, importante que el relato. Los occidentales somos, inevitablemente, eurocentristas (por no decir etnocentristas), nos miramos el ombligo e interpretamos todo en función de ese ombligo. Y no, para nada y menos en el mundo árabe es así.

Por eso las expectativas del discurso eran tan altas, porque todo el mundo, occidental y árabe, estaba pendiente de él porque se esperaba, esperaban, poco menos que una declaración de guerra que diese la oportunidad a EEUU y sus lacayos de deshacerse del Eje de la Resistencia y, sobre todo, de Irán. Ese y no otro es el objetivo y la razón de los portaaviones y submarinos de EEUU. No tiene nada que ver con el IV Reich sionista

Hizbulá es shií, por lo tanto no es santo de devoción de los sunníes que ya en 2006, cuando derrotó a las fuerzas del IV Reich sionista, vieron cómo el miedo les recorría la espina dorsal y se apresuraron a desempolvar una iniciativa árabe de 2002 para "solucionar de una vez por todas la cuestión palestina". Han pasado 20 años de eso y los árabes la volvieron a arrojar al baúl de los recuerdos. Curiosamente, ahora la están volviendo a desempolvar. Otra vez. Es normal ver a Hizbulá caracterizado así en los medios árabes.

Esto era Al Jazeera no hace mucho, y el otro día esta cadena retransmitió en directo el discurso de Nasralá, lo que da una idea de lo que os decía antes. Y lo que hay que decir es que Occidente y los gobiernos árabes han respirado con el discurso porque no ha declarado la guerra. Después de tanta demonización, resulta que no es tan fiero el león como lo pintan. Eso es lo que piensan. Nada más lejos de la realidad.

Primero, porque Hizbulá es un actor no estatal; segundo, es una organización libanesa y tiene muy en cuenta la situación de Líbano, donde los musulmanes sunníes son absolutamente dependientes de los estados del Golfo, de Arabia Saudita en particular. Sabe que mucha gente no solo es dependiente, sino inmigrante en esos países y siempre hay una espada de Damócles sobre ellos: la expulsión. En la correlación de fuerzas libanesa, estos aspectos no son menores.

Pero no se olvida del IV Reich sionista ni de sus apoyos occidentales. Por eso Nasralá dijo varias cosas que hay que tener en cuenta: que el frente desde el Líbano hasta Siria y Gaza es uno y que todos los miembros de los campos de resistencia lucharán juntos, que apuesta por la victoria de la resistencia palestina, que el frente norte (la frontera Líbano-IV Reich sionista) sigue abierto y se puede profundizar el enfrentamiento, que EEUU no causa ningún miedo a los resistentes y que si Líbano es atacado por EEUU "Hizbulá tomará represalias" contra EEUU. Para corroborar sus palabras, tres días más tarde Hizbulá presentó sus misiles antibuques. ¿Por qué lo hace? Pues muestra confianza total en sus fuerzas y está diciendo a las claras que lo que hizo en el 2006 con un destructor del IV Reich sionista no es nada con lo que puede hacer ahora. Estos misiles son mucho más mortíferos que los que utilizó entonces.

Hay una contención mutua, sin duda. Un esperar y ver, y ya va un mes desde el audaz ataque de la resistencia palestina y del genocidio sionista sin que el IV Reich pueda presentar grandes resultados más allá del "cementerio de niños" en que ha convertido Gaza, según el secretario general de la ONU. Mientras tanto, Hizbulá sigue con su estrategia de "mil cortes" al IV Reich: por primera vez usó un misil con una capacidad de carga estimada en 300 kg contra una base militar del IV Reich. La famosa "Cúpula de Hierro" ni se enteró. Un aviso en toda regla de lo que está por venir, si llega el caso.


Otra vez el recuerdo, que también os comentaba el otro día: "Hizbulá expulsó a los sionistas del sur de Líbano en el año 2000 y les volvió a derrotar en el 2006, esta vez con la ayuda del Partido Comunista de Líbano (esta colaboración es poco conocida, pero resultó determinante)". Tened claro que no hay dos sin tres.
 
Al hilo de todo esto, Nasralá se hizo eco de la petición de Irán de que los países productores de petróleo boicoteasen al IV Reich sionista en el suministro. Arabia Saudita ya ha dicho que no está dispuesto a usar el petróleo "como arma" ni siquiera para lograr un alto el fuego. En contrapartida, dice que organizará tres cumbres por separado con árabes, islámicos y países africanos "destinadas a promover una solución pacífica al conflicto palestino".

Como muchos de los "hermanos árabes", a lo suyo. Que no es Palestina, precisamente. Pero hay otros "hermanos árabes" que están demostrando que sí lo son. Es el caso de los hutíes de Yemen, que acaban de derribar un dron de reconocimiento y ataque estadounidense MQ-9 Reaper. Ayer, el Pentágono inicialmente negó la pérdida del dron, pero luego admitió lo obvio. Los hutíes han demostrado una vez más que el éxito de su defensa aérea en la lucha contra los drones saudíes no es en absoluto accidental. Por supuesto, estos éxitos se basan en una sólida base iraní.
 
Lo mismo se puede decir de las milicias iraquíes y sirias, que siguen atacando las bases estadounidenses en Irak y Siria. El Centro Médico Walter Reed en Bethesda (Maryland, EEUU) está repleto en estos momentos de personal militar estadounidense herido en ataques recientes a esas bases.
 
Sin embargo, hay un sin embargo. Arabia Saudita e Irán mantienen sus recién estrenadas buenas relaciones, gracias a China, por lo que el discurso infantil occidental del "eje del mal" Rusia-China-Irán no está calando más allá de los enloquecidos "cerebros" (?) occidentales. Los países árabes no pueden seguir como hasta ahora (y el gesto obsceno de Jordania enviando un cargamento aéreo a Gaza, con la aprobación del IV Reich es una prueba) y los movimientos que se están produciendo inquietan a Occidente: ayer China y Emiratos Árabes Unidos presentaron una iniciativa conjunta en la ONU para parar el genocidio. Será vetada, por tercera vez, por Occidente, pero son síntomas de lo que se está cociendo y de cómo la hegemonía occidental ya solo se sustenta en el genocidio, la limpieza étnica y el apartheid. Y eso lo está viendo el Sur Global.

Y como buena noticia, los estibadores de Barcelona siguen los pasos de sus homólogos belgas y se niegan a cargar y descargar material bélico con destino al IV Reich sionista. Lo mismo pasa en el puerto de Génova (Italia).
 
P.D.-  El volumen de negocios comercial entre Rusia y China en enero-octubre aumentó un 27'7%, alcanzando los 196.480 millones de dólares, con lo que el objetivo de llegar a los 200.000 millones este año se sobrepasará sobradamente (hay que recordar que este comercio es ya en el 80% en sus propias monedas, no en dólares); por el contrario, el volumen de negocios comercial entre China y los Estados Unidos disminuyó un 13'2%, ascendiendo a 550.770 millones de dólares.

El fantasmagórico G-7 ha reconocido que el petróleo ruso ya se vende a 74 dólares por barril, 14 más del famoso "tope" impuesto hace un año, y que eso "ya no es una tendencia, sino una realidad" puesto que son ya nueve meses sobrepasando el famoso tope de 60 dólares. Frente a ello ya no tienen ninguna posibilidad de volver a insistir en otra estrategia fallida.

El zombi europeo ha perdido la friolera de 250.000 millones de euros debido a las sanciones impuestas a Rusia. Es lo que se llama "una estrategia vencedora", como dijeron al imponerlas.

El Lince

martes, 18 de agosto de 2020

Cuando se ven los trucos, el mago deja de ser mago

La actitud de la izquierda con Bielorrusia es bastante curiosa. Hay, claramente, un intento de cambio de gobierno impulsado por Occidente y hay, también, una muy mala (y tardía) respuesta por parte de los partidarios del sistema político actual. Para el primer caso no hacen falta muchos más argumentos ni siquiera menciones. Para el segundo hay que mencionar el tema de las huelgas y de las protestas laborales de un colectivo harto de cargar siempre con la peor parte. Este es el factor determinante a nivel interno, si las huelgas se extienden o se circunscriben a pequeñas empresas y por pequeños colectivos de trabajadores. Hasta el momento, y en contra de lo que dicen los apologistas del cambio de gobierno, no son muy numerosas y se está lejos de paralizar la actividad industrial.

Los pro-occidentales no descansan nunca. Al igual que en Venezuela no se acepta ninguna otra disyuntiva que la derrota de Maduro, o en Nicaragua la de Daniel Ortega, o en Bolivia la de Morales (como se vio tras el golpe), en Bielorrusia no se acepta nada que no sea la derrota de Lukashenko. Ninguna otra cuestión es aceptable.

Como no lo es que el tan esperado Tribunal Internacional para el Líbano haya exculpado formalmente a Hizbulá y a Siria del atentado que mató al primer ministro Rafik Hariri hace 15 años. Durante todo este tiempo se ha hecho lo posible y lo imposible porque el discurso se amoldase a la realidad, y este tribunal -auspiciado por la ONU bajo la presión de EEUU- ha invertido todo este tiempo en encontrar algo en que sustentar todo lo que se dijo entonces y en este tiempo. No ha sido posible, pero 15 años después ¿a quién le importa? No, desde luego, a sus patrocinadores, aunque los pro-occidentales libaneses hayan montado en cólera por lo que consideran "absolución" de Hizbulá. Porque ese, y no otro, era el objetivo.

Con Bielorrusia pasa igual. El domingo, partidarios de unos y otros midieron sus fuerzas. Por primera vez, los partidarios del gobierno salieron a la calle. Y aquí está la novedad: que gran parte de la izquierda bielorrusa salió a defender al gobierno conscientes de lo que hay detrás de los pro-occidentales y que no es otra cosa que la destrucción del sistema público que domina la práctica totalidad del tejido social y laboral del país. Eso a pesar de la paternalista política gubernamental en sueldos, pensiones, políticas de juventud o de vivienda.

Junto a esta constatación, otra: no hay deserciones entre las fuerzas del gobierno o, al menos, significativas (sí algún embajador y algún funcionario intermedio). Esto significa una cosa: la élite gobernante que rodea o de la que se rodea Lukashenko es bastante monolítica y sin divisiones ideológicas notorias. Por lo tanto, Lukashenko puede resistir mucho tiempo aún y dar la vuelta a la tortilla con relativa facilidad. En este caso, el tiempo juega a su favor.

Lo pinten los medios de propaganda como lo pinten, lo cierto es que la llamada oposición no es mayoría y no tiene el monopolio de la calle como se ha trasladado en estos 10 días. Está claro que es el intento más serio de los pro-occidentales en los últimos años (y son varios los intentos, siempre coincidiendo con las elecciones) y que aún queda bastante para salir de la crisis. Pero la reacción del gobierno, tardía, pero menos da una piedra, está comenzando a poner las cosas en su sitio (con la excepción de las huelgas; el factor obrero es determinante).

¿Cuáles son las motivaciones de los trabajadores que están impulsando las huelgas? Sinceramente, no lo tengo tan claro porque hay bastante de todo. Pero hay un factor a tener en cuenta: los directores de fábricas están impulsando algunas de ellas. Esto solo tiene una explicación: están preparando el terreno para la privatización y su papel en ella tras el derrocamiento de Lukashenko. Al igual que en la descomposición de la URSS los directores fueron los primeros en beneficiarse de la privatización y se convirtieron en propietarios (y de ahí vienen los nuevos clanes oligárquicos en Rusia) lo mismo quieren hacer ahora en Bielorrusia. Pero eso no quiere decir que sean clientes occidentales porque también hay grandes intereses capitalistas rusos en las empresas bielorrusas y no les vendría nada mal una privatización, total o parcial. Lukashenko, de alguna manera, se refirió a esto en el mitin del domingo cuando dijo que "si uno no quiere trabajar no lo arrastraremos (...) pero los rusos, los canadienses, los alemanes y los estadounidenses se alegrarán".

Es evidente, como también os dije, que los neo-marxistas bielorrusos tienen una actitud negativa hacia ese paternalismo de Lukashenko y que no apoyan a la oposición pro-occidental porque tienen sus propios proyectos y defienden intereses sociales que no están en la mente de los pro-occidentales, al tiempo que consideran a Lukashenko un exponente tanto del capital estatal como del privado.

 Esta es otra batalla en Bielorrusia: al igual que en Ucrania la burguesía logró neutralizar a la clase obrera con mucha facilidad, a excepción del Donbás, hay un intento de hacer lo mismo en Bielorrusia y en ello tiene mucho que ver la política gubernamental de los últimos años, cada vez más alejada de los parámetros "soviéticos" que hasta entonces definían al país y con claras muestras de fortalecimiento del capital privado en detrimento de lo público y mirando siempre hacia el "mercado".

Lukashenko es visto casi como un padre por mucha gente, dentro y fuera de Bielorrusia, por su estilo y por sus políticas paternalistas. Pero no es oro todo lo que reluce.

En primer lugar, se está poniendo de relieve algo que los romanos ya iniciaron cuando un grupo de guerrilleros lusitanos mataron a uno de los grandes jefes que luchaban contra el imperialismo romano: Viriato. De ahí viene el dicho "Roma no paga a traidores". Pues eso es lo que le está ocurriendo a Lukashenko, un viejo tahúr.

Una de sus políticas estrella de los últimos años ha sido el "equilibrio" entre Occidente y Rusia, un equilibrio que nunca ha sido tal y que siempre ha sido apoyarse en uno más que en otro e intentar casar beneficio de uno y de otro alternativamente. Rusia, como dije, se cansó de este costoso (para su bolsillo) juego. Y ahora está pasando lo mismo con Occidente.

Como contrapartida al fin de las sanciones que la Unión Europea impuso a Bielorrusia en 2004 por lo de siempre, por elecciones no fiables, fraudes y demás, se permitió la libertad de acción sin restricciones a las fundaciones y ONGs europeas y estadounidenses. El 90% de ellas se dedicaron a trabajar entre la juventud al estilo de lo sucedido en Serbia: básicamente, formando cuadros especialmente en la parte más occidental, es decir, la más cercana a Polonia y los países bálticos para que estos países sirviesen como "espejo democrático". De esos polvos vienen estos lodos. No es extraño que Polonia tenga en sus presupuestos generales del estado una partida para financiar a los "medios de comunicación independientes" en Bielorrusia desde hace ocho años y que en este país se asiente la principal red de mensajes que están utilizando los pro-occidentales para la desestabilización actual.

Uno de los artífices de esta política de "equilibrio" es el ministro de Exteriores, un tipo incombustible que anda sin problemas con cualquiera de los dos pies en función casi de cómo se levante ese día. Y este hombre en los últimos tiempos solo ha caminado sobre el pie occidental. No es extraño que suene como reemplazo de Lukashenko y sea cortejado por Occidente en estos momentos. No es extraño porque fue él quien impulsó a Lukashenko para estrechar las relaciones con EEUU, hasta el punto de hablar de "asociación prioritaria" entre los dos países y abrir una "superembajada" (sic) en Minsk, entre otras lindezas.

Este "equilibrio" se sustentaba en una de cal y dos de arena y ha fracasado estrepitosamente. A la última jugada de Lukashenko de enviar un memorando a Rusia para volver a hablar la cuasi-fusión diciendo que los dos países "son como hermanos" Rusia ha respondido en el único ámbito en el que puede responder con rapidez: el militar. Su disposición de ayuda sirve para lanzar un mensaje a Occidente y reforzar, un poco, a Lukashenko. Pero un poco solo. Está dejando que el viejo tahúr, o el viejo mago, muestre sus trucos para constatar que la única opción realista que tiene ahora es volverse a Moscú. Lo que rechazó en los últimos años tendrá que hacerlo ahora, pero con otras condiciones y menos favorables.

Esta es su gran baza, porque Occidente se dará cuenta que presionar más a Lukashenko lo empujará más hacia Rusia. Por lo tanto, Occidente tendrá una victoria pírrica con la aprobación de "sanciones" contra unos cuantos dirigentes, incluido Lukashenko.

Ya prácticamente no le quedan trucos a Lukashenko. Por eso en su discurso del domingo habló de la introducción de reformas constitucionales (un guiño a los menos beligerantes de la oposición pro-occidental), de redistribución de poderes (sin especificar) y otras medidas más vagas pero que indican ciertas concesiones a derecha e izquierda.

El Lince

lunes, 10 de agosto de 2020

Como pollos sin cabeza

La explosión en el puerto de Beirut ha tenido consecuencias no previstas para los occidentales, además de destruir un sistema basado en un reparto sectario del poder impuesto por el colonialismo francés como condición para aceptar la independencia de Líbano en 1943, aunque no fue efectiva hasta que las tropas coloniales abandonaron el país en 1946.

Aunque las protestas y tomas de edificios oficiales del sábado han sido orquestadas por ellos -y rápidamente terminadas tras el aviso de Hizbulá de contrarrestarlas con su gente- está claro que tiene que haber un nuevo gobierno. El de ahora es de tecnócratas y el primer ministro ha prometido elecciones anticipadas que no van a solucionar nada porque seguirán los mismos parámetros sectarios dado que si no se reforma la Constitución todo lo que se haga será papel mojado. Pero mientras tanto, todo el mundo se está moviendo y el impulso internacional para reconstruir el sistema político tiene que partir de nuevas bases. Y se está muy lejos de todo ello.

En primer lugar, porque tiene que haber un gobierno representativo de todas las partes y el sostenido por la Constitución establece un presidente cristiano, un primer ministro sunnita y un presidente del parlamento shií. Eso era porque entonces, en 1943, los cristianos eran mayoría y los shiíes minoría. Sin embargo, se mantuvo tras los acuerdos de Taif que supusieron el fin de la guerra civil en 1989. Ni en 1989 era así la correlación de fuerzas, sino al revés, por lo que la Constitución seguirá igual para defender los privilegios de los de siempre. Por ejemplo, los cristianos, en sus diversas variantes, y los musulmanes, en sus diversas variantes, tienen 64 escaños cada uno aunque se reparten por religiones (maronitas 34, ortodoxos 14, católicos orientales 8, sunníes 27, shíies 27, etc). Eso se vendió como un logro pese a que los musulmanes, en sus diversas variantes, son mayoría social. Por eso, para evitar que se extienda la necesidad de una reforma constitucional es por la que una parte de los parlamentarios cristianos, los críticos con Hizbulá, y los sunnitas están dimitiendo, para evitar el quorum parlamentario y evitar esa reforma.

El gobierno libanés, o lo que sea, ha terminado sin duda. Y con él el sistema político sectario. Pero...

Aquí está el quebradero de cabeza de Occidente. Tras las elecciones de 2018 Hizbulá y sus aliados, incluidos algunas formaciones cristianas y una pequeña minoría de sunnitas, consiguieron una cómoda mayoría y por eso se dice que el gobierno "está controlado por Hizbulá". El simplismo propagandístico occidental de siempre, pero no es así. Es, básicamente, un gobierno de tecnócratas aunque Hizbulá suele dar el visto bueno casi siempre.

Lo que no se dice, como en el caso de Venezuela, por ejemplo, es que Líbano está prácticamente bloqueado desde ese momento, cuando Occidente negó ayudas y créditos o los condicionó a que no fuesen a los "ministros de Hizbulá", que solo tiene dos y menores. El objetivo era, como en Venezuela, estrangular al Líbano "rebelde" que se había atrevido a rechazar las presiones occidentales eligiendo esa coalición. Pero aquí hay una diferencia: si en Venezuela no solo se trata de estrangular un gobierno, sino de matarlo, aquí solo se pretendía estrangular para reforzar de esta forma a los pro-occidentales.

No ha salido bien. La explosión se ha llevado por delante los planes occidentales, y por eso la rápida llegada de Macron, para galvanizar a los pro-occidentales y garantizar su apoyo a un cambio de gobierno que rompa los vínculos, incipientes, que comenzaba a haber con China (además de Irán). Macron ha actuado como el presidente de una metrópoli colonial, y así lo han recibido sectores cristianos en Beirut. Por que lo que no se dice es que hay una campaña abierta para que Líbano vuelva a estar bajo dominio francés. Vamos, igual que las colonias de Martinica, Guadalupe o Nueva Caledonia. No es broma, es lo que hay.

Lo que estamos viendo es un intento de internacionalizar la crisis, y ya se han comenzado a dar los primeros pasos en forma, supuestamente, humanitaria. Como siempre. Y se ha empezado por el puerto, distribuyendo a ciertos países el trabajo de las tareas de rescate en el mismo. Echad un vistazo.


Aquí lo importante es el papel de Francia y de Rusia (China está ausente, pero no hay que desdeñar el papel de Rusia). Los dos países están en el epicentro de la explosión, por lo que a priori son quienes encontrarán más pruebas de lo que pasó, si fue una explosión accidental o provocada. Francia quiere una "investigación internacional", el presidente de Líbano lo ha rechazado. De ahí la presencia rusa, para contrarrestar a Francia. Junto a ellos están la República Checa, Grecia, Qatar, Países Bajos, EEUU y Polonia (el papel vasallo de Polonia es de primera, no se puede negar).

Es decir, Occidente sabe que está a punto de perder otro país y que sus herramientas para mantenerlo son limitadas porque la idea de un "gobierno neutral" (es decir, sin Hizbulá) está fuera de toda discusión por el reparto sectario, y más con las elecciones anticipadas sobrevolando el escenario. Por cierto, Macron no mencionó en ningún momento las elecciones anticipadas; quería, simple y llanamente, la renuncia del gobierno y su sustitución por los pro-occidentales. Por eso presiona con la calle, porque quienes estaban saliendo eran los pro-occidentales. Esta es una de las pancartas exhibidas que sirve como ejemplo de lo que hay detrás. Por si quedan dudas.


El enojo popular es evidente con la situación, pero va mucho más allá de lo que nos venden y los cambios, que se darán, aún no están claros. Occidente apuesta por una recomposición del sector cristiano, especialmente que los ortodoxos y un sector de los maronitas abandonen a Hizbulá. Y eso, por el momento, no se está produciendo. Ahora mismo, los pro-occidentales son como pollos sin cabeza: se mueven, sí, pero dando bandazos y sin coordinación alguna. Solo esperan que la gallina (pongamos, francesa) les guíe y acoja bajo sus alas.

 El Lince

jueves, 6 de agosto de 2020

Lo simple, lo de siempre y lo complejo

Bueno, ya está aquí la histeria y la manipulación. Otra vez. La explosión de Beirut es la de un sistema que se resiste a morir, o se resistía. Y como no se pueden poner puertas al campo, hay que hacer dos cosas: mentir, de nuevo, y correr, otra vez. Son dos movimientos paralelos y que se complementan.

Ayer os hablé de la pelea entre pro-occidentales y pro-asiáticos en Líbano. Los primeros no pueden ayudar, los segundos ya se han puesto en movimiento. Y como los primeros no pueden ayudar, tienen que aparentar que lo hacen. Así, la ex potencia colonial, Francia, envió tres aviones (dos menos que Rusia) pero su presidente, Macron, corrió hacia Beirut para galvanizar a los pro-occidentales. Y lo que ha dicho no tiene desperdicio: "esta visita tiene como objetivo discutir cómo se puede ayudar porque este hecho [la explosión] representa una amenaza para la estabilidad interna del Líbano y las consecuencias que pueden tener para la seguridad europea". O sea, lo que os dije: la explosión ha derrumbado repentinamente todo el entramado político-económico establecido tras la guerra civil y la división sectaria impuesta por el colonialismo francés que se mantuvo inalterable tras la guerra civil que terminó hace casi 40 años. Pero al añadir lo de "seguridad europea" se está insistiendo en lo de siempre: el terrorismo, que, en el caso libanés, se circunscribe al movimiento político-militar Hizbulá, considerado "organización terrorista" por la UE a instancias de EEUU e Israel.

Y aquí entran los de siempre: los medios de propaganda, que no de comunicación, de la burguesía. Al unísono, desde Gran Bretaña a Francia, pasando por EEUU, se está acusando a Hizbulá de utilizar nitrato de amonio, la causa de la explosión, en sus bombas. No han tardado mucho, por cierto. Si se tiene en cuenta que el payaso de Trump habló de "algún tipo de bomba" como origen de la explosión, se cierra el círculo de la estupidez.

Al hecho se añade lo que os comenté, que uno de los muertos es el secretario general del partido Kataeb, la Falange Libanesa -integrada por cristianos maronitas- de la que hay que recordar algunas cosas. La primera, que se llama así porque se inspiró en la Falange Española de 1930, es decir, es una organización fascista. La segunda, que siempre ha actuado como aliada de Israel y de EEUU y, de hecho, sus integrantes perpetraron las matanzas de palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila, en 1982, colaborando con las fuerzas invasoras sionistas durante la invasión de ese año y a las órdenes de Ariel Sharon. La tercera, que es un furibundo detractor de Hizbulá.

Por lo tanto, los medios de propaganda hacen una ecuación simple: si Hizbulá utiliza nitrato de amonio y uno de los muertos no es un cualquiera, Hizbulá es responsable. Y tan panchos.

Ni se les pasa por la cabeza hacerse preguntas tan simples como por qué Hizbulá, con la infraestructura que tiene, actuaría en "terreno hostil", puesto que el puerto de Beirut está en zona cristiana, y no lo trasladó hacia sus zonas. La segunda, que los cristianos están tan divididos como los musulmanes y que una parte muy significativa, el Movimiento Patriótico Libre, es aliada de Hizbulá. La historia viene de lejos, de 2004 y se concretó en el 2006, cuando al bombardear Israel el barrio del Dahiye, en el sur de Beirut, casi en su totalidad poblado por shiíes, los militantes del MPL abrieron sus casas en el barrio colindante de Ain Al-Rumaneh para acoger a los shiíes, en su mayioría militantes de Hizbulá.

Para saber estas cosas no hace falta conocer al país, ni a sus gentes, sino investigar un poco. Y, por ejemplo, y dentro de la pelea que os llevo citando entre pro-occidentales y pro-asiáticos hay una historia a tener en cuenta: el puerto de Beirut.

Cuando apareció en escena China, una de las cosas de las que se habló fue del puerto de Beirut, de su ampliación para incrementar el comercio marítimo. Y varias facciones cristianas, entre ellas el Kataeb, se negaron con los argumentos de EEUU sobre el control por el Estado chino, del Partido Comunista, y bla, bla, bla. La entrada de China suponía el fin de la influencia histórica de los cristianos -establecida por el colonialismo francés, no hay que olvidarlo- en el comercio marítimo. Y eso era, simplemente, inaceptable. Así que los medios de propaganda ya tienen otra historia para sus neuras.

La explosión ha destrozado el puerto, por lo que Líbano se queda sin uno de envergadura dado que los que hay, sobre todo el de Trípoli (bajo influencia sunnita), no cubre ni de lejos lo que ofrecía el de Beirut (por el que pasa el 82% de todas las exportaciones e importaciones).

Y, curiosamente, cobra mayor relieve el puerto de Tartus en Siria (y una parte de este puerto es una base naval rusa), el único que podría, condicional, utilizar indirectamente Líbano. Pero EEUU aprobó la "Ley César" para dificultar todo tipo de comercio hacia Líbano por vía siria. Ahora Líbano está hundido y EEUU no puede acudir a socorrerlo.

¿Entendéis un poco más la carrera de Macron por aparecer? China observa en silencio, pero muy de cerca. Si alguien tiene dinero hoy, es China.

La explosión ha hundido el sistema libanés, lo repito, el sistema sectario y de reparto de poder establecido por el colonialismo francés y respaldado por Occidente. Pero la explosión también ha puesto al desnudo los intereses que estaban detrás de él y que no eran, precisamente, populares.

Las preguntas son, también, muy simples. Dado que Occidente no está en condiciones de acudir en apoyo de Líbano, que la reconstrucción del puerto requiere tiempo e inversiones multimillonarias ¿serán capaces los políticos libaneses de desafiar a EEUU y la "Ley César" para mantener su capacidad de exportación e importación marítima o se hundirán aún más en la miseria por el seguidismo servil hacia EEUU? Porque resulta que desde 2002 Líbano y Siria tienen un acuerdo de cooperación para utilizar sus puertos "en casos excepcionales". Ahora es uno de esos casos.

Os comenté antes de estas vacaciones que iba a ser divertido seguir las vicisitudes del gobierno libanés, si se somete a las presiones de EEUU mientras pierde las opciones chinas e iraníes (y siguen los cortes de electricidad, el hambre y demás) o muestra una valentía de la que hasta ahora carece. La explosión ha hecho que ya no sea divertido, sino trágico. O apuesta por la soberanía y la supervivencia o por la sumisión. No hay camino intermedio.

El Lince

miércoles, 5 de agosto de 2020

La explosión de un sistema

Han pasado bastantes cosas estos días de asueto que intentaré retomar, perola explosión en Beirut de ayer merece un pequeño apunte porque es la explosión de un sistema y tendrá consecuencias devastadoras en el futuro socioeconómico del Líbano. La lucha entre los prooccidentales y los proasiáticos se va a recrudecer, pero el margen de maniobra de los primeros se ha reducido sustancialmente.

Occidente no tiene dinero y Líbano lo necesita desesperadamente. EEUU impone sanciones y más sanciones (ilegales según el derecho internacional) y ha hundido, literalmente, la economía libanesa. Se había instaurado un gobierno de tecnócratas que negociaba con el FMI créditos y préstamos condicionados, como siempre, a privatizaciones y destrucción de lo poco público que hay en Líbano. Eso ya no será posible. La explosión ha derrumbado repentinamente todo el entramado político-económico establecido tras la guerra civil y la división sectaria impuesta por el colonialismo francés que se mantuvo inalterable tras esa guerra, terminada hace ya casi 40 años.

Además, la parte más castigada de la ciudad es el barrio cristiano, el más prooccidental, y uno de los muertos es el secretario general del Kataeb, el Partido Falangista responsable de las matanzas contra refugiados palestinos en esa guerra civil y fuerte detractor no solo de Hizbulá sino de todo lo que no sea Occidente. Si la solidaridad occidental no llega pronto, y no llegará, el shock irá mucho más allá de los efectos de la explosión.

Las palabras de condolencia de Occidente están bien, pero son insuficientes. Mientras tanto, Hizbulá ha desplazado a su personal sanitario y de protección civil hacia las zonas afectadas y Rusia ya ha anunciado el envío de cinco aviones con técnicos, médicos y equipos sanitarios. Han sido los más rápidos. Francia, Irán, Túnez, Qatar e Irak también anuncian envíos, aunque menores. Y la Unión Europea se conforma con enviar cien bomberos porque no puede hacer más, está exhausta con el coronavirus. Desde luego, en Líbano se toma nota.

El Lince

martes, 7 de julio de 2020

Capital: Beirut

Una gente que suele trabajar el mundo árabe me dijo hace un tiempo que "lo de Líbano" estaba interesante. Pues sí, pero no como lo interpretaban. Las revueltas comenzaron a finales de octubre del año pasado, se reprodujeron en enero y han resurgido otra vez, con timidez, tras el primer relajamiento de la pandemia. Al principio fueron impulsadas por el Partido Comunista contra el robo, la explotación y la corrupción. Luego se fueron extendiendo y se planteó como un desafío a un sistema (sancionado por la Constitución, impuesta por el colonialismo francés en 1943 antes de conceder la independencia) de reparto religioso y confesional, con los cristianos en posición dominante, los sunnitas como segundos y los chiítas como los parias. Pero de eso han pasado 80 años y aunque se ha reformado en algunos aspectos sigue sancionando la división de poder como entonces.

Se decía que quienes protestaban iban más allá de la división religiosa y que por primer vez se protestaba también contra Hizbulá, que es la principal fuerza que sostiene al gobierno aunque solo tiene dos ministros y no en carteras importantes. Pero cometieron un error: apoyar un gobierno de tecnócratas para, supuestamente, eludir el reparto de poder sectario y religioso. Y resultó que los tecnócratas son lo que son: gentes afines, o a sueldo, del FMI y/o Banco Mundial y/o grandes multinacionales occidentales.

Y en esas se está, resumiendo mucho el tiempo transcurrido desde entonces. La última movilización de más o menos importancia fue a finales de abril. Hasta ahora. Y ahora resurge de nuevo. La pregunta es por qué.

Pues porque Beirut se va a convertir en la capital del mundo y los dos mundos en puja, el occidental y el oriental, están peleando por ella. Me explico.

Los tecnócratas que reclamaban los manifestantes, tan alabados por los medios de propaganda occidentales, hacen lo único que saben hacer: dirigirse al FMI y/o al BM para pedir dinero, préstamos que hay que devolver en condiciones leoninas como es conocido. Pero el FMI y/o el BM exigen una serie de condiciones para conceder tales préstamos, sobre todo privatizaciones (más aún) y destrucción de lo poco público que hay en Líbano. Supongo que la canción os suena.

Y entonces surge la reacción donde no se esperaba: en Hizbulá. Porque este partido, o este movimiento político-militar, como prefiráis, sin el que nada es posible en Líbano, hizo un anuncio que trastocó todo (y lo aceleró): dijo que había que dejar de mirar hacia Occidente y sus instrumentos y que había otras posibilidades, como China.

Shock total. ¿Hizbulá pidiendo ayuda a China? Pues sí. Simplificando, así es.

Si en Oriente Próximo hay alguien que no habla por hablar es Hizbulá. Y cuando su secretario general dijo eso el pasado 16 de junio todo el mundo entendió. Por lo tanto, hay que darse prisa. Y una forma de darse prisa es recuperar las movilizaciones para que así, presionando al gobierno de tecnócratas, se llegue a un acuerdo en las condiciones que pretenden el FMI y/o el BM. Hay que parar como sea a China.

Tanto lo entendió todo el mundo que EEUU aceleró la aprobación de la llamada "Ley César" para apretar aún más las tuercas a Siria y a Líbano, país que depende comercialmente de su vecino tanto para importar como para exportar. Cerrar la puerta siria es cerrar la puerta libanesa. Es decir, de nuevo un tanto para que los tecnócratas hagan lo que tienen que hacer, y rápido. Entre otras cosas, porque el FMI y/o el BM ya han dicho que van a añadir cláusulas a sus préstamos para que los ministerios que controla Hizbulá no puedan acceder a ellos.

Lo que dijo Nasralá fue muy sencillo: "hay que buscar un realineamiento con China para poner fin a la dependencia de Líbano de Occidente". Y dijo algo más: "tengo información que es absolutamente definitiva, si no estoy seguro de ello no lo diría, de que las compañías chinas están listas para traer dinero para infraestructuras".

Porque China se ha dirigido formalmente al gobierno libanés para invertir en electricidad, gas, puertos, carreteras y ferrocarriles. Vamos, la Nueva Ruta de la Seda.

Eso ha provocado una gran conmoción al gobierno (y a la sociedad). Por una parte, teme a EEUU; por otra, tiene la oferta china en la mano. La exclusividad del FMI y/o BM ya no son las únicas cartas de la baraja. Pero las manifestaciones tienen como función precisamente romper esa ecuación porque, ¡oh sorpresa!, se dice que no a China. Y se dice con un anticomunismo primario dado que es la compañía Sinohydro, estatal, la que encabeza la oferta (aunque hay otras que son privadas). Al ser Sinohydro estatal se añade la coletilla que ahora es habitual, "el propietario es el Partido Comunista de China", y se sataniza la oferta. Aunque eso, precisamente, es una garantía en sí porque es inmune a las sanciones (ilegales, según el derecho internacional) de EEUU y que se impondrían sin duda alguna.

Si el gobierno fuese sensato aceptaría la propuesta china porque, además, China ofrece negociar una parte del pago en moneda local, o sea, la libra libanesa, algo totalmente impensable para el FMI y/o BM. Pero no se habla de sensatez, sino de vasallaje.

En esas está la cosa cuando aparece otro jugador: Irán. De nuevo de la mano de Hizbulá, aunque Irán nunca ha estado fuera de Líbano. E Irán hace la misma oferta que hizo a Venezuela: combustible. Y a pagar en libras libanesas.

Supongo que pilláis que en los dos casos el dólar desaparece como moneda de las transacciones financieras. Y supongo que pilláis lo que eso significa en un país que una vez fue llamado "la Suiza del mundo árabe".

Va a ser divertido seguir las vicisitudes del gobierno libanés, si se somete a las presiones de EEUU mientras pierde estas opciones chinas e iraníes (y siguen los cortes de electricidad, el hambre y demás, o sea, por lo que protestaban los manifestantes que consiguieron la aparición de los tecnócratas) o muestra una valentía de la que hasta ahora carece. Y eso vale, también, para quienes participaron y/o participan en las revueltas.

La aparición de Irán tiene otro componente: en unos momentos en los que muy probablemente ha sido atacado de nuevo (las explosiones recientes en sitios de investigación nuclear), el ofrecer combustible a Líbano supone presionar tanto a Egipto, porque los petroleros tienen que pasar por el Canal de Suez, como a EEUU que se ve en una tesitura muy similar a la de Venezuela. Y con el estrecho de Ormuz como fondo recordando que esa es la gran baza iraní. Incluso siendo mal pensado, sería más que probable que Irán y Egipto llegasen a un acuerdo para que los barcos no llegasen a Líbano pero sí a Siria y desde allí transferirlo a Líbano rompiendo la famosa "Ley César".

El Lince

miércoles, 6 de junio de 2018

… y mandó parar

A Rusia se le ha subido a la cabeza su postura en Siria. El giro que ha dado hacia Israel es tan evidente que le está llevando a cometer errores. Solo que con quien ha dado resulta que es un hueso muy duro de roer.

Rusia quiere acelerar todo el proceso de diálogo político. Ha presionado al gobierno de Damasco para que nombre ya a los representantes de la comisión Constitucional y ha llegado a un acuerdo con Israel sobre el control de las fronteras del sur por parte del gobierno sirio a cambio de la retirada de esa zona de los iraníes y de Hizbulá (los primeros sí están en muy pequeño número y desde hace tiempo no participan en combates allí, los segundos no están). Subida en la cresta de la ola, acaba de comprobar que puede ser dura la caída.

Porque Rusia ha sufrido una humillación en Siria y no ha sido de los enemigos, sino de los amigos.

Os conté que Rusia tiene un acuerdo de colaboración con Hizbulá y que se ha negado en dos ocasiones a que la ONU considere a Hizbulá como "organización terrorista", iniciativas ambas que llegaron desde Arabia Saudita. Sin embargo, ahora ha cometido un error del que como no lo reconozca pronto va a tener graves consecuencias. Es lo que tiene la prepotencia.

Ese error ha sido subestimar a Hizbulá y pensar que es una organización que le dice "sí" a cualquier cuestión que proponga Rusia. Y no. Aquí se puede parafrasear la vieja canción del cubano Carlos Puebla cuando decía "...llegó el comandante y mandó parar".

La historia es, cuando menos, curiosa porque se da entre aliados.

Hace dos días Rusia intentó un despliegue de soldados en la frontera de Siria con Líbano, en la zona del Qalamún. Esa zona fue la primera victoria sonada de Hizbulá en la guerra siria, hace de ello ya tres años. Desde entonces las fuerzas de Hizbulá han controlado la frontera e impedido la presencia de la "contra" siria en Líbano. Ayer las tropas rusas quisieron hacerse con el control de tres posiciones de Hizbulá en las localidades de Qusair y Jusé. Hizbulá se negó y no sólo eso: pidió la retirada inmediata de las fuerzas rusas. Rusia se negaba. Hizbulá presionó aún más diciendo que no se había coordinado el movimiento con ellos y que sin su aprobación, nada de nada porque la zona está fuera del ámbito de actuación de Rusia y allí no hay "contra" y, ni mucho menos, el llamado Estado Islámico por lo que el movimiento ruso no tenía otra razón de ser que complacer a Israel.

Hizbulá dijo, además, que no aprobaba ese movimiento ruso. Dicen que tuvo que intervenir el mismísimo Al-Assad para que los rusos se retirasen y Hizbulá mantuviese sus posiciones. La 11 División del Ejército de Siria se está moviendo ahora hacia la zona en lo que oficialmente se considera "un paso descoordinado de Rusia". Mientras, Hizbulá mantiene sus posiciones y las mantendrá aun cuando llegue el ejército sirio.

Rusia ha metido la pata. Es la primera vez desde que se alcanzó el acuerdo que Rusia y Hizbulá chocan o, si se quiere, muestran su desacuerdo. Y Rusia ha salido perdiendo. El afán por reconciliarse con EEUU (pretensión estúpida porque EEUU no quiere reconciliación, sino vasallaje) de la mano de los judíos israelíes está provocando errores que va a pagar caro como esto siga así.

El extraño movimiento de Rusia se produce cuando en Líbano se está comentando que hay una propuesta de demarcación de fronteras por parte de Israel. Las principales son las marítimas, donde hay importantes reservas de gas que Líbano ha comenzado a intentar explotar firmando acuerdos con empresas de Francia, Italia y Rusia. Los libaneses dijeron -y eso fue antes de las elecciones, donde el triunfo fue para Hizbulá y sus aliados- que sólo discutirían el tema si se enmarcaba en la Línea Azul (la demarcación fronteriza entre Líbano e Israel establecida por la ONU tras la vergonzosa retirada de Israel del sur de Líbano al ser derrotado por Hizbulá en el año 2000). Israel se retiró de casi toda la zona. Casi, porque mantuvo ocupadas las Granjas de la Shebaa. En esta zona son frecuentes los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá (ver aquí y aquí, por ejemplo).

Según el presidente del parlamento libanés, que es quien ha dado a conocer la propuesta israelí, la idea es "terminar la disputa marítima que ha impedido la explotación de gas y petróleo". Impedir para Israel, puesto que ya he dicho que Líbano ha comenzado el proceso de explotación. Y Líbano lo hace porque Hizbulá dijo muy palmariamente: "atacaremos sin dudar a la entidad sionista si establece alguna plataforma de prospección (…) Reiteramos nuestra posición, firme e inequívoca, de enfrentar ferozmente cualquier agresión a nuestros derechos de petróleo y gas, defendiendo así los activos del Líbano y protegiendo su riqueza".

El régimen fascista de Israel sabe que el único escollo para ello es Hizbulá, que ahora está en una posición de mayor fuerza dentro del gobierno libanés, y con mayor influencia en el mismo, y que este movimiento político-militar no habla por hablar. Rusia también lo sabe, de antes y de ahora, cuando Hizbulá ha mandado parar. Y Rusia ha tenido que hacerlo.

El Lince

martes, 8 de mayo de 2018

Las flores salen en primavera, pero entre la nieve

Este domingo ha habido elecciones en Túnez y el Líbano. En Túnez, donde comenzó la mal llamada "primavera" árabe, el triunfo ha sido de los islamistas de Enhada. En Líbano el triunfo ha sido de Hizbulá. En Túnez la participación ha sido de poco menos del 30%. En Líbano ha sido del 50%. Pero los resultados no han podido ser más divergentes y, sobre todo, la importancia recae en Líbano puesto que Hizbulá, el odiado por Occidente Hizbulá (considerado "terrorista") deja bien claro qué representa, a quién representa y cuál es el grado de apoyo con el que cuenta. Porque la lista de Hizbulá-Amal (otro partido shií)  ha logrado apoyos de todos los sectores sociales y confesionales de Líbano: no sólo los shíies, que se daba por hecho, sino de los sunníes, de los cristianos, de los drusos...

Líbano significa "blanco", en referencia a las cumbres nevadas de las montañas de la cordillera que atraviesa el país de norte a sur y que hace que las nevadas sean espectaculares. El Monte Líbano nevado es una belleza. Si alguna vez tenéis ocasión de ir para allá no os centréis en la costa, id hacia el interior y ver las montañas. Entenderéis el por qué. Y el por qué de los cedros, el árbol nacional.

Para que entendáis mejor qué ha pasado, os dejo la distribución de escaños. Y así podréis ver la magnitud del triunfo de Hizbulá-Amal. Es decir, que ha recibido apoyos y ha contado con aliados en todas las confesiones religiosas. En sus listas han logrado escaños 10 cristianos, sunníes y drusos. Sumados sus escaños a los de sus fuerzas aliadas, logran un total de 67 de los 128 escaños del parlamento libanés.


El golpe dado a Occidente, a EEUU y a Arabia Saudita (incluso a Israel) ha sido de tal magnitud que aún no saben muy bien cómo reaccionar, a parte de las amenazas habituales. De nada ha servido la compra de votos realizada por Arabia Saudita (hay grabaciones de políticos sunníes ofreciendo dinero por el voto).

Es una gran victoria política y electoral del "Eje de la Resistencia" contra Israel, de la constatación de lo acertado de la presencia de Hizbulá en Siria y de su papel, fundamental, para la derrota tanto del llamado Estado Islámico como de Al-Qaeda.

Al mismo tiempo, veremos cómo Occidente renegará de la ayuda económica ofrecida a Líbano antes de las elecciones en un desesperado e inútil intento de favorecer a sus aliados sunníes y cristianos. Impondrá condiciones y dificultará el acceso a los préstamos prometidos, lo que creará las condiciones para que Rusia entre en escena con fuerza dado que ya Rusia firmó un acuerdo con el gobierno anterior para el uso de puertos y aeropuertos libaneses. Teniendo en cuenta que Rusia y Hizbulá mantienen acuerdos directos en Siria, no es de extrañar que con el nuevo gobierno, que dependerá del apoyo con que cuente de Hizbulá-Amal, esos acuerdos se solidifiquen e, incluso, se incrementen.

El Lince