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lunes, 6 de marzo de 2023

Algún ojo cerrado se va abriendo

Muy pocos aún, lamentablemente. Hace unos días os hablé de cómo el Occidente colectivo se niega a ver la realidad cerrando los ojos, como los niños cuando se los tapan diciendo que se esconden. Para un niño, taparse los ojos significa que los demás tampoco los ven a ellos. En el loco e ignorante mundo occidental, el cerrar los ojos significa seguir viviendo en el mundo de hadas habitual: bonito en la ficción, pesadilla en la realidad.

Por ejemplo: la rebelión anticolonial en África es de tal calibre que va de norte a sur y de este a oeste: es todo el continente el que ya se atreve a plantar cara a los neocolonialistas occidentales, aunque en Occidente se oculta. A fin de cuentas, son negros y los negros no pueden dar lecciones a los blancos. Un ejemplo os lo relaté cuando en la reunión de la Unión Africana de mediados de febrero se leyó la cartilla a los neocolonialistas occidentales negándose a secundar las condena a Rusia. Entonces quien llevó la voz cantante fue el representante de Uganda. No han pasado ni dos semanas de eso y ahora es Namibia quien lee la cartilla a Alemania. Ya lo hizo hace un tiempo, ahora vuelve a hacerlo.

Queda claro una vez más que el comportamiento neocolonial de Occidente no cambia y no va a cambiar porque, de hacerlo, recuperarían la cordura. Pero como estamos gobernados por locos y psicópatas, esto es, simplemente, imposible. Por eso cada vez más gente en más partes del mundo se planta y les planta cara a estos psicópatas occidentales. Y les dicen que ya basta. 

Ayer, sin ir más lejos, el presidente de Congo hizo lo mismo con Macron, que insistía en el tema de Rusia y sus "mercenarios" como peligro para África y el congoleño le recordó la responsabilidad de Francia en el genocidio de Ruanda en 1994 añadiendo que Rusia no había perpetrado ningún genocidio en el continente africano. Macron está de gira por las antiguas colonias francesas en África para intentar parar la rebelión anticolonial que lidera Malí. Aquí hay otra muestra de esa rebelión anti-occidental, aunque no recoge la reprimenda del presidente congoleño por el genocidio francés. Y el lenguaje corporal tanto de Macron como del embajador alemán en el vídeo primero dicen todo: no están acostumbrados a que los esclavos se les rebelen. Y, también por supuesto, nada de esto lo veréis en los muy democráticos medios de propaganda occidentales.

Los dos presidentes, de Namibia y de Congo, tienen toda la razón del mundo: porque para Occidente si no es Rusia, es China. El caso es que Occidente se deshace, pierde su hegemonía y no duda en asustar y amenazar, las únicas armas que le quedan porque ya incluso a nivel económico tampoco pinta mucho. Mirad este gráfico, oficial, de cómo se mueve el dinero en el mundo a través del SWIFT. Pinchad en él para hacerlo más grande y verlo mejor.

Lo que se ve es que el renmimbi chino -sin estar internacionalizado aún- es ya de forma clara la tercera moneda con la que comercia el mundo en esta plataforma occidental, pisando los pies al zombi europeo. Os explico las otras monedas, que os pueden ayudar a abrir los ojos sobre lo que está pasando y por qué la reacción occidental en el país 404, antes conocido como Ucrania, es agónica: JP es Japón, TH es Tailandia, ID es India, SA es Sudáfrica, AE es Emiratos Árabes Unidos, GB es Gran Bretaña y AU es Australia. Es decir, todas las monedas no occidentales suben y todas las monedas occidentales bajan

El predominio del dólar es absoluto en el SWIFT, por eso lo de las sanciones. Pero desde que se impusieron a Rusia, muchos países han optado por prescindir del dólar en sus transacciones financieras internacionales y no pasan por el SWIFT. Esto os ayudará a entender mejor una tendencia que ya es irreversible, guste o no a Occidente. Es el caso de los 26 países que ya han anunciado que su comercio con China tendrá el renminbi como moneda preferente.

Esto me lleva a lo que están recogiendo de forma machacona los medios de propaganda occidentales como "peligro chino": que supera a EEUU en casi todos los rubros tecnológicos.

El "peligro chino", como veis, es el "riesgo de monopolio", mientras que lo poco que controla ya EEUU es inexistente en la práctica. Una mentira manifiesta porque si fuese así no habría ese desaforado intento de EEUU de imponer sanciones en estos sectores. Pero Occidente no puede poner puertas en el campo. No sirven para nada. Aunque tengo que decir que esta lista es, para mí, muy cuestionable porque no aparece Rusia en un sector que domina de forma clara desde hace mucho tiempo: el espacio y las armas hipersónicas. 

Y algo que enlaza con lo anterior: Europa es inexistente en todo. No pinta nada ni a nivel cultural, ni económico, ni político ni, mucho menos, militar. Por una vez, y sin que sirva de precedente, un medio de propaganda da en el clavo.

Tanto va el cántaro a la fuente que termina rompiéndose y eso le ha servido a alguien para abrir un poco los ojos sobre lo que está pasando. Porque, además, en esta revista alemana se cuenta algo sorprendente pero que refleja lo que está pasando y lo que el mundo piensa de Occidente: en la cumbre de ministros de Asuntos Exteriores del G-lo que sea, antes conocido como G-20, la ministra alemana de Exteriores, la fanática Annalena Baerbock, no fue recibida por ningún representante oficial del gobierno indio sino por un simple funcionario de protocolo. Y lo compara con el recibimiento de los ministros ruso y chino, recibidos con todos los honores y por su colega indio en Asuntos Exteriores.

En un mundo occidental de ojos cerrados, el que aparezcan cosas como estas indica que se comienza a abrir un poco los ojos. Como en el tema del país 404, antes conocido como Ucrania. Ahora, cuando ya todo el mundo se da cuenta de cómo se ha mentido, y se sigue mintiendo, sobre las bajas rusas comienzan a aparecer gráficos y datos que demuestran que el Mossad israelí tenía razón cuando se filtró, y eso no es desinteresado, su informe a mediados de enero y que solo recogieron los chinos y los turcos. Incluso ahora se reconoce que las bajas rusas serían algo menores, salvo que en este gráfico no aparezcan las del Grupo Wagner. El Mossad hablaba de 19.000 muertos rusos, aquí se habla de 11.000 solo.

Hay que indicar que esto está sacado de un medio inglés que no se preocupa por las bajas ucranianas, que siguen siendo un misterio oficial, que no oficioso. Pero cuando alguien del calibre de Jeffrey Sachs recoge las cifras ucranianas, hay que echarse a temblar y dar la razón a Rusia cuando habla de "desmilitarizar y desnazificar".


 Es otro que está abriendo los ojos. Buscad por ahí quién es es este hombre. Y al igual que pasó con el informe de Hersh sobre la volaruda del gasoducto Corriente del Norte 2, rápidamente ha sido vilipendiado como "izquierdista", "pro Putin" y las chorradas habituales de los ignorantes de siempre. 

Lo de Sachs está recogido de su canal de youtube y de una de sus apariciones, y también le viene a dar la razón al Mossad aunque si el espionaje israelí habla de 157.000 muertos ucranianos, aquí la cifra sube a los 259.000, incluyendo los heridos que murieron en hospitales tras ser evacuados del frente. 

En lo que sí vienen a coincidir las cifras es en el número de heridos: el Mossad habla de 234.000 y aquí se habla 247.000, unos pocos más. Lo mismo ocurre con los prisioneros: 17.000 frente a 28.000.

Si estas cifras son ciertas, y lo serán porque la tendencia es la que veis, Occidente es directamente responsable y culpable de enviar al matadero a tanta gente.

Y más, sin comentarios porque hablan por sí solas. "Falsos sueños de hegemonía" de EEUU.

"Rusia puede ganar"


Ya hay alguien en Occidente que está comenzando a abrir los ojos. Lo lamentable es que los psicópatas, locos y mentirosos patológicos que nos gobiernan aún siguen cerrándolos y haciendo que los cerremos. Porque los dejamos.

El Lince

viernes, 28 de mayo de 2021

Una disculpa, pero sin respeto

En estos tiempos en los que el pidoperdonismo está de moda, Alemania acaba de subir el listón. Llevamos un tiempo oyendo a López Obrador, presidente de México, exigiendo al Estado canalla (más conocido como España) que pida perdón por la colonización y ese mismo tiempo -al menos dos años- a España diciendo que nanai y, por el contrario, lanzando una ofensiva diplomática para que México deje de insistir en ese tema. Otros países, como Venezuela, también lo han hecho pero sin insistir mucho en ello y, sobre todo, sin presionar.

A la chita callando, esta semana dos países han pedido perdón por su pasado. Pero de aquella manera, como si pidiendo perdón se corriese un tupido velo sobre la historia, pasada y presente. Han sido Francia, reconociendo su responsabilidad en el genocidio de Ruanda, y Alemania. En este país me voy a detener por ser quien es y porque ese perdón ha sido negociado con la cartera. Y eso, con la cartera muy pequeña.

Hoy los gobiernos de Namibia y Alemania han firmado un acuerdo por el que Alemania reconoce oficialmente el exterminio de los pueblos Herero y Nama durante unos pocos años (1904-1908) de la colonización del país africano, calificandolo como genocidio y se va a indemnizar a los descendientes. Han sido 5 años de negociación y Alemania considera que con este acuerdo "se encuentra un camino común hacia la reconciliación genuina en memoria de las víctimas".

Es un avance, desde luego, porque ha sido negociado entre los dos países pero donde el más poderoso, la antigua metrópoli, ha hecho doblar la cerviz (otra vez) al menos poderoso. 

Según el acuerdo, Alemania va a destinar 1.100 millones de euros para la reconstrucción y desarrollo de Namibia durante 30 años (poco más de 36 millones al año) y básicamente en las zonas Herero y Nama para cuestiones de agricultura, suministro de agua y formación profesional.

Pero... Alemania se ha asegurado que el acuerdo cierre todas las futuras peticiones de indemnización por los desastres de la colonización que vayan más allá de estos dos pueblos. Satisfacer lo pequeño para evitar lo grande, esa es la conclusión de todo. Disculparse, pero sin respeto. 

El meollo de todo está en la palabra genocidio. Para Alemania, este término no implica ninguna obligación legal sino moral. En una palabra: no existe obligación para las "reparaciones económicas", es decir, indemnizaciones. Y esta es la clave. Es cierto que Alemania fue una más de las potencias coloniales europeas y que no fue la única que reprimió hasta casi el exterminio a los colonizados. Pero también es cierto que con este acuerdo ha marcado un camino claro para otros países colonialistas y si es que alguna vez están dispuestos a revisar y reparar su pasado colonial (cada vez más presente en sus actuaciones).

Para los antropólogos, este es el primer genocidio del siglo XX. Los historiadores tardaron mucho tiempo en hacer suyo el calificativo. Fueron decenas de miles los herero y namas asesinados, muertos por desnutrición, enfermedades y trabajos esclavos (a lo mejor os suena en otras latitudes). El acuerdo se limita a solo cuatro años de los 30 que Namibia fue colonia alemana. Y se centró en los dos pueblos que encabezaron, y casi sostuvieron ellos solos, la rebelión anticolonial. No se sabe con certeza, pero se calcula que al menos 70.000 de ellos murieron.

Parte del monumento a las víctimas de la lucha anticolonial en Windhoek, capital de Namibia.







El Lince