Mostrando entradas con la etiqueta Unión Económica Euroasiática. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Económica Euroasiática. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de marzo de 2022

Ya está aquí

Tres semanas, este es el tiempo que lleva ya el "conflicto" (definición de la ONU) en Ucrania desde que se desató el "ataque" (definición de la ONU) ruso. Algún balance se puede hacer ya. 

El primero, que el empujón ruso nos ha metido a todos en un nuevo mundo en el que la hegemonía occidental desaparece. Porque lo que se temía todo el mundo, y estaba más que anunciado, ya está aquí: hoy el Ministerio de Finanzas de Rusia ha anunciado el pago de la deuda en yuanes. Aunque ha dicho que esta medida es temporal y que la pretensión rusa es pagar su deuda en rublos (con lo que los occidentales salen perdiendo por la depreciación de la moneda rusa) el salto que va a dar el yuan en las transacciones finacieras es espectacular y hay quien ya anuncia que va a llegar al 10% antes del 2030. Ahora está en el 3'20%. Os recuerdo que el dólar es utilizado en el 39'92% de las transacciones internacionales y que el euro lo es en el 36'56% según el SWIFT. El revuelo que ha provocado la noticia es de los que hacen época.

El anuncio ruso se produce en un momento clave: hoy están reunidos EEUU y China porque EEUU pide a China que medie en la crisis aunque, como siempre, dice que amenaza con represalias si China ayuda a Rusia a evadir las sanciones. Las típicas tonterías neocoloniales del que era, pasado, el gran señor y que sabe que se va a reproducir por todos los loros ignorantes a lo largo del mundo.

Pero la realidad es otra muy diferente. El encuentro de hoy EEUU-China da la medida exacta de cuánto ha cambiado el mundo en estas tres semanas, y os hago un recuento cronológico.

1.- La aceleración de las conversaciones en Viena para revivir el acuerdo nuclear con Irán, muerto después de que en 2018 lo abandonase unilateralmente. Desde entonces se impuso a Irán "sanciones del infierno" y "de máxima presión" que fuera de lo bien que quedan en los titulares, no ha sido así porque Irán ha sabido sortearlas (donde el apoyo ruso y chino ha sido importante). Pero ahora a EEUU y vasallos es corre prisa desatascar el tema porque necesitan petróleo, dado que ellos mismos se han metido en un pantano al sancionar al petróleo y gas rusos. Y no he podido contener una sonrisa con el bombardeo iraní contra lo que ha definido como un centro del Mossad en el Kurdistán iraquí. Como es conocido el amiguismo israelí con los kurdos, lo creo.

2.- El intento de EEUU de presionar a Venezuela en el mismo sentido. Durante años se ha bloqueado a este país, se ha mantenido la ficción del Juanito Calamidad como "presidente interino" y ahora EEUU va corriendo en sentido contrario porque necesita el petróleo.

3.- China se convierte el el último recurso para evitar la hecatombe económica a que se va a enfrentar el mundo, pero principalmente Occidente. Otro país sancionado al que ahora se le viene a decir eso de "pelillos a la mar" aunque se le sigue amenazando.

EEUU está actuando a la desesperada y muestra la produndidad del dilema a que se enfrenta pese a sus bravatas de matón de barrio. Frenado en seco por Rusia (y su instrumento otánico) -y ahí está el tema de los aviones polacos-, China se convierte en su último recurso. 

Pero siempre hay peros. Uno de los más importantes es la congelación de más de un tercio de las reservas de divisas rusas por las sanciones, algo sin precedentes y que ha puesto en la picota no solo al dólar sino al euro. Muchos son los países que ya han visto lo que supone el militarizar la economía ante la debilidad en otras esferas, sobre todo militares. Por eso es importante, mucho, el anuncio ruso de hoy.

Uno de los gurús capitalistas, analista del Credit Suisse, habla abiertamente de que se está destruyendo el marco monetario existente. "Estamos presenciando el nacimiento de Bretton Woods III, un nuevo orden mundial monetario centrado en monedas basadas en productos básicos en el Este que probablemente debilitará el sistema del eurodólar y también contribuirá a las fuerzas inflacionarias en el Oeste". Está hablando de que tanto Rusia como China están proponiendo que sus monedas estén respaldadas por el petróleo, en el primer caso, y en el oro, en el segundo. 

La rusofobia occidental se paga, y eso explica las decisiones que está tomando EEUU con Irán, Venezuela y China. Sobre todo, con China. Que se produzca esta reunión, a petición de EEUU, indica que estamos en el punto más alto de la crisis hegemónica de EEUU, y por supuesto, de sus vasallos.

Me atrevo a adelantar que China no va a ceder, y menos después de la declaración conjunta ruso-china del 4 de febrero. Hay quien dice que China tiene grandes intereses en Ucrania, pero es una verdad a medias, como siempre en el caso de lo que vemos, oímos y leemos en Occidente. Como decía Umberto Eco, "los medios de comunicación intoxican más que el vino". Ucrania cedió a las presiones de EEUU y canceló un acuerdo ya firmado con China para la compra de una gran fábrica de motores, Motor Sich, que fue lo primero que se privatizó tras la desaparición de la URSS. Hay cosas que China no olvida, y esta es una de ellas.

Al escribir esto no he visto nada de lo que haya salido de esa reunión, que supongo poco si es que ha salido algo. Porque cuando se ha acusado, y se acusa, a China de genocidio en Xinjiang, de todo tipo de perrerías en Hong Kong (con los dos partidos al unísono con los ladridos) y más, imagino que no hace falta ser muy listo para sacar conclusiones de cuál será la respuesta.

El segundo balance, que los territorios históricos del Donbás están a punto de ser liberados por completo. Luganks sobre todo, que ya lo está en un 90% y que ha emitido un decreto que recupera los nombres históricos de las poblaciones, que habían sido cambiados por los nazis. O sea, la "descomunistización" se revierte.

PD.- Para la desnazificación, física y mental.

1.- La física: el golpe ruso contra el campo de entrenamiento para los "voluntarios" nazis extranjeros. Los rusos hablan de 180 nazis menos, los ucranianos hablan de 35. Doy más credibilidad a los rusos que a los ucranianos y aquí hay un audio de viene a corroborar lo primero. Muchos ya están de vuelta con el rabo entre las piernas.

2.- La mental: "La psicología de masas del fascismo", de Wilhelm Reich. Un libro que tiene casi 100 años, pero que no pierde actualidad. Estamos en el momento que Reich definió como "el fascismo cotidiano", cuando la población interioriza la ideología de la burguesía en el poder y que aparece a través de los "valores" y las "necesidades" que hace aceptar a través de su visión del "orden" y la "justicia", a través de la utilización del lenguaje sobre lo "moderno" y lo "obsoleto" (por ejemplo, la lucha de clases) y que lleva a desconocer y rechazar la lucha obrera (con las huelgas como máxima expresión)... Reich decía que o se hace frente a este tipo de discursos o no se podrá decir que las masas han sido engañadas por el fascismo, sino que lo habrán deseado.

Adenda importante: al hilo de lo primero, se acaba de conocer otra cuestión de órdago a la grande. La Unión Económica Euroasiática y China desarrollarán un proyecto para un sistema monetario y financiero internacional independiente. Se basará en una nueva moneda internacional, que se calculará como un índice de las monedas nacionales de los países participantes y los precios de las materias primas.

Y otra: Bielorrusia y Rusia acuerdan eliminar el dólar en las operaciones de los recursos energéticos.

Y más: India y Rusia están explorando la posibilidad de utilizar el yuan chino como moneda de referencia para valorar el mecanismo comercial de la rupia y el rublo.

El Lince

jueves, 3 de marzo de 2022

Y ahora, vamos a lo serio

Lo serio es la pérdida de la hegemonía occidental en todos los aspectos. Ucrania es solo un eslabón en esa lucha agónica por parte de Occidente de no perder su hegemonía. Estábamos entrando en una nueva era de forma evidente, pero Rusia nos ha metido del todo de un empujón. Nos fijamos en la guerra, en los tiros, pero esa no es la guerra importante.

Y como el empujón es definitivo, Occidente solo tiene una respuesta, que no es militar porque está en inferioridad de condiciones, ni siquiera la OTAN en su conjunto. Rusia tiene superioridad cualitativa, aunque no cuantitativa. Y lo saben. Por eso han utilizado la única arma que les queda: la económica. Se está atacando a una economía del G-20 y es un precedente, que los chinos están mirando con detenimiento, de lo que está dispuesto a hacer Occidente para no perder su hegemonía. 

Solo con las sanciones Occidente se ve a sí mismo como el guardián del "orden basado en reglas" y las instituciones financieras son las únicas palancas que tiene para ello.

Se han congelado los activos en el extranjero del Banco Central de Rusia (¿os acordáis de la estupidez de Venezuela con su dinero fuera del país e incautado por Gran Bretaña para dárselo a Guaidó? porque hay cosas que las oligarquías no terminan de entender en su manía de quedar bien con los ladrones) para que Rusia no pueda maniobrar con su moneda. Eso solo significa que se intenta hacer colapsar el sistema financiero ruso.

Si esto no abre los ojos definitivamente a todos los países del mundo que quieren liberarse de la cárcel occidental, ya nada lo hará. Sin duda es un buen golpe, pero para nada definitivo. Sin duda, Rusia es consciente de ello y del riesgo de tener dólares como moneda de reserva, aunque en estos momentos es muy limitada, a solo el 17%, pero el euro y la libra están en una proporción más o menos igual por lo que casi la mitad de las reservas rusas están amenazadas.

Pero Rusia no está sola, tiene a China y el camino ruso es un camino sin retorno... para el dólar. El empujón ruso es también el empujón definitivo al dólar como moneda de reserva global porque al igual que con Venezuela, o Irán, o Afganistán (dineros robados por Occidente) el mensaje que se lanza, una y otra vez, y esta es la defintiva, es que el dinero de los países no es en realidad el dinero de los países, sino de Occidente, que deja o no deja usar a su discrección. Es el momento para crear un nuevo orden monetario en el que los países sean mucho menos susceptibles a la influencia de EEUU o Europa. Un nuevo orden monetario en el que se va a volver al oro para respaldar las monedas y algo así es lo que tienen en mente los chinos para reforzar su moneda.

El dólar está en mínimos, y bajando, como moneda de reserva global. El FMI ha reconocido en su último informe, cerrando el año 2021, que "los países han abandonado el dólar de manera gradual". Con la guerra, el yuan se está comenzando a convertir en la moneda reserva del capitalismo

La ocasión es única, y Occidente lo sabe. A lo mejor Rusia también y es el gran objetivo, más allá de la desnazificación de Ucrania.

Como no me canso de repetir, y aunque sé que es muy difícil, a quienes hay que seguir (y hacer caso) es a los chinos. Mirad esto. Si pincháis en el cuadro lo veréis mejor.



Es la alternativa al SWIFT china, el Sistema de Pagos Interbancarios de China, al 31 de enero de este año. Como pòdéis ver, tiene ya activos 43 bancos e instituciones de África, 159 de Europa, 943 de Asia (de ellos 541 son chinos), 23 de Oceanía, 29 de América del Norte y 17 de América del Sur. Eso hace un total de 1.214 bancos e instituciones que están ya conectadas al sistema chino, bien de forma total o parcial (como es el caso de los europeos y estadounidenses, sobre todo). Esto significa que en estos momentos el sistema chino ya está trabajando con el 11% de lo que engloba el sistema SWIFT. Y eso significa que todos están utilizando ya las transacciones fronterizas en renminbi-yuan porque es la única moneda que utiliza. Y eso que los chinos consideran que su sistema está aún en las primeras fases. De hecho, hablan de CIPS 1 y CIPS 2.

Formalmente ningún país excluido del SWIFT puede utilizar el dólar, el euro, la libra esterlina, el yen y el renminbi. Formalmente, porque siempre hay rendijas. Pero eso no ocurre ni con el sistema chino ni con el propio sistema ruso, el Sistema de Transmisión de Mensajes Financieros -que ya tiene nuevas incorporaciones, como os conté-, que pueden utilizar las monedas que consideren aunque se da preponderancia tanto al renmimbi en un caso (y en exclusiva) como al rublo en otro. 

Cuando a Irán se le expulsó del SWIFT en 2012, exclusión que duró tres años, el daño a su economía se calcula que fue de entre un 30% y un 50% por las dificultades para vender su petróleo. Se dice que fue eso lo que obligó a Irán a aceptar el acuerdo nuclear que se firmó en 2015. Se dice. Los iraníes, como es lógico, siempre lo han negado. Y entonces no había alternativas al SWIFT. 

Ahora Irán no está excluído del SWIFT, pero sí sujeto a sanciones "de máxima presión" que le impiden utilizar el dólar, tiene restringido el euro (por el miedo europeo a las sanciones de EEUU) y otras monedas occidentales, por lo que a ver si adivináis por dónde se está escapando y por qué no se ha hundido en el mar desde que EEUU violó el acuerdo en 2018 e impuso sus sanciones, ilegales según el derecho internacional (que no según su "orden basado en reglas" y que tan entusiastamente siguen sus vasallos). Y aunque la Corte Internacional de Justicia de La Haya emitió una sentencia en octubre de 2018 favorable a Irán y diciendo que no se podían sancionar recursos financieros para compras humanitarias, a Occidente le dio igual: su orden y sus reglas.

Todo esto es para indicar que las vías de salida de Rusia son muchas más de las que nos cuentan. A 12 de febrero, últimos datos conocidos, es decir, justo antes de la guerra, el 17% del comercio entre Rusia y China se hacía en renminbis-yuanes y el 12% de todas sus reservas monetarias son en esta moneda, por dar un par de datos. No hay duda que a corto plazo habrá algún retroceso, pero no a medio ni mucho menos a largo plazo. Occidente está ansioso de dos cosas: de demostrar que sigue teniendo poder y de conseguir alguna victoria. Y la única que tiene es la propaganda. En eso, sin duda, es un maestro. Por eso vemos lo que vemos todos los días.

Un dato relevante es que el SWIFT no mantiene fondos ni administra cuentas, solo proporciona un servicio de transmisión de mensajes. Es decir, que si entre el que vende y el que compra hay acuerdo, por ejemplo en la forma de pago, sin intermediario alguno, el comercio se mantiene como de costumbre. Se acaba de conocer: Rusia e India "estudian" la posibilidad de incrementar su comercio en rublos y rupias. A lo mejor os ayuda a entender la abstención de India en la votación del CS de la ONU.

Por supuesto que si el sistema chino ya contiene un 11% del SWIFT es más que probable que con la guerra en Ucrania se incremente. Debido a los hábitos, a las dependencias (mentales y económicas) de Occidente por parte de muchos países aún queda un camino para que el SWIFT pierda su predominio, pero cada vez se acortan más los plazos.

Aún hay más. El otro día os comentaba que el Banco Central de Rusia había informado que bancos de otros países asiáticos y alguno más se habían sumado al sistema ruso. Esos bancos son de la Unión Económica Euroasiática y resulta que la UEE ya tiene su comercio desdolarizado en un 70%, centrándose en las monedas locales. 

No solo es esto. Desde el ombligo occidental solo se ve una perspectiva, la del ombligo: hemos sancionado a Rusia con el SWIFT y la vamos a hundir. No se hundió a Irán hace seis años, y es más débil que Rusia. Da igual, la narrativa es la narrativa y Occidente tiene siempre la verdad.

Todavía hay más, mucho más a lo que os he comentado. Rusia ya vende una gran cantidad de petróleo a China (ayer se anunció un incremento de los envíos de 2'22 millones de toneladas a 2'48 millones mensuales), por lo que el camino natural es que Rusia se una al mercado de petróleo de Shanghai y lo que eso significa: más comercio en renminbi-yuan en el mercado petrolero. 

Seguro que no solo China. Irán también se está frotando las manos. ¡Más madera, es la guerra! 

Otra cosa, esta guerra también se está librando en otro sitio, en Viena: las conversaciones para reanudar el acuerdo nuclear con Irán. Como es lógico, Irán ve ahora reforzadas sus posiciones y ha aprovechado la ocasión para apretar a EEUU y sus vasallos (Gran Bretaña, Francia y Alemania) diciendo que no habrá acuerdo si EEUU no cumple, sin rechistar, tres condiciones que para él son básicas. La primera, y principal, es la garantía escrita de EEUU de que no volverá a incumplir el acuerdo.

Nada más comenzar el ataque ruso a Ucrania el inefable Borrell, jefe de la diplomacia de la UE, llamó a Irán pidiendo que el tema no interfiriese en las negociaciones. Las diatribas de la condesa de la UE contra Rusia por Ucrania no son solo consecuencia de su rusofobia (su abuelo fue un notorio nazi que participó en la campaña contra la URSS) sino porque la UE sabe que ahora Rusia no presiona a Irán por el acuerdo.

El Lince

jueves, 17 de mayo de 2018

Sanciones contra Irán: y el ganador es... ¡China!

Los vasallos europeos están un poco revueltos con su señor. Las sanciones de EEUU contra Irán están poniendo a la Unión Europea contra las cuerdas: si se rebelan, malo; si no se rebelan, peor. No saben cómo contestar a las sanciones, por mucho que anden hablando y diciendo que se oponen, que no les gustan, que...

La Comisión Europea ha dicho hoy que va a activar mañana una ley similar a la que se puso en marcha para intentar mantener el comercio con Cuba cuando se aprobó la Ley Helms-Burton que suponía una extraterritorialidad de las normas estadounidenses. Entonces funcionó, pero ahora está muy lejos de hacerlo. Entonces la UE era más fuerte que ahora. Entonces la UE protegía a sus empresas, ahora ya no puede. Tan es así que el pequeño Bonaparte, Macron, ha dicho que el acuerdo con Irán se centra en la seguridad, no en el comercio, y que "no nos volveremos en un aliado de Irán contra EEUU".

Eso significa, lisa y llanamente, que la moribunda UE agoniza un poco más puesto que no va a imponer contra-sanciones a las compañías estadounidenses.

Todo lo que se está diciendo de que la UE va a comerciar en euros con Irán (propuesta hecha por Irán) está bien, sirve para distraer, pero no es real a corto plazo porque eso supone, lisa y llanamente, que la UE aceptaría entrar en el proceso de desdolarización de la economía mundial. Si finalmente se optase por ello sería temporal, sólo hasta ver si dentro de seis meses, el tiempo que ha dado el propio EEUU a la UE para que se retire de Irán, fuese posible renegociar de nuevo el acuerdo nuclear con Irán, incluyendo otros aspectos que ahora no están recogidos como las pruebas de misiles, por ejemplo.

Difícil, cuando el objetivo último de EEUU y lo que está detrás de su decisión de retirarse del acuerdo es el derrocamiento del gobierno iraní, siguiendo las presiones de Israel.

Para que nos hagamos una idea, la UE sólo puede intentar una transacción comercial que favorezca a EEUU como, por ejemplo, aceptar la compra de gas licuado estadounidense a cambio de que EEUU no imponga aranceles y sanciones a las empresas europeas que comercian con aluminio ruso, por ejemplo. Alemania ya protestó por ello hace un tiempo, sin resultados hasta ahora. Precisamente mañana Merkel estará en Moscú hablando de estas y otras cosas, sobre todo del gas.

Son cientos de empresas europeas las que ven ahora peligrar sus inversiones en Irán. Y el acuerdo en sí está también en el alero puesto que Irán ha dicho que respetará el mismo solo si las empresas iraníes pueden continuar operando normalmente.

Una de ellas, tal vez la más potente, es la petrolera francesa Total. En su momento, 2015, cuando llegó a Irán tras el acuerdo, se dijo que era "el símbolo de la eficacia del acuerdo sobre el programa nuclear". Desde entonces ha invertido 2.000 millones de euros que ahora puede perder. Negocio redondo.

¿Y quién se va a beneficiar? Pues China. Los chinos ya han puesto los ojos en la participación de Total en el principal yacimiento de gas y de petróleo de Irán y que es del 50'1%. Si se tiene en cuenta que Irán es el tercer suministrador de petróleo de China, y que ese comercio se hace en yuanes, la jugada de EEUU y el vasallaje de Europa pone una alfombra bajo los pies de China.

Cuando China puso en marcha el petroyuan, el 26 de marzo, en pocos días se hizo con el control del 6% del comercio del petróleo. Pues bien, ayer la participación de los contratos de crudo respaldados por el petroyuan alcanzó el 12% de todo el comercio mundial. Que sea coyuntural o que se convierta en tendencia se concretará en las próximas semanas y en función de lo que finalmente haga la UE. Pero lo cierto es que la espectacular subida de contratos en petroyuanes sólo es achacable a la retirada de EEUU del acuerdo con Irán. Porque dos de los principales competidores de China en la zona, Japón y Corea del Sur, ya han anunciado que se retirarán del comercio, sobre todo petrolífero, con Irán y ese vacío, sin duda alguna, lo va a llenar China. Traducción: la desdolarización de la economía mundial acaba de dar un acelerón muy importante.

Otra cosa: hoy China y la Unión Económica Euroasiática han firmado un acuerdo de cooperación económica y comercial. Eurasia da otro gran paso, también acelerando la decadencia de Occidente.

Y, por cierto, el día 20 hay elecciones en Venezuela. Se admiten apuestas sobre cuánto tiempo tardará EEUU en imponer sanciones con el argumento de que han sido amañadas y demás. Y esas sanciones van a ir al único sitio donde realmente puede hacer daño: el petróleo. Si la situación de PDVSA ya es mala, puede convertirse en peor en muy poco tiempo.

El Lince

sábado, 16 de diciembre de 2017

Otro clavo en el ataúd

Febrero de 2018. Irán entra a formar parte de la Unión Económica Euroasiática (UEE), de la que forman parte Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Armenia. No, no es ciencia-ficción, es lo que se acaba de aprobar en Sochi esta semana que termina. Es el final de la Doctrina Brzezinski, eso de crear un caos en Asia Central para solidificar ad aeternum la hegemonía de EEUU sobre el mundo. Es otro clavo en el ataúd de la hegemonía occidental y su monomanía de sanciones y más sanciones pensando que el mundo sigue siendo tan plano como cuando ellos lo dominaron.

Rusia está proporcionando los clavos y las estructuras para que cada país vaya dando sus propios martillazos. Está empujando sin tanta contención como los chinos y lo hace porque el tiempo corre a su favor.

Nunca habrá que agradecer tanto a Occidente sus guerras como la que lanzó contra Siria en 2011. La intervención rusa, a instancias del gobierno sirio, ha supuesto un terremoto del que una y otra vez vemos secuelas que están reconfigurando el mundo. Rusia ha solidificado su alianza con Irán, ha acercado -peligrosamente para la OTAN y EEUU- a Turquía a su terreno y ha logrado casi lo imposible, que turcos e iraníes estén hora en unas excelentes relaciones.

La beligerancia occidental con sus constantes sanciones contra todo el mundo que no se doblega a sus intereses es el factor más importante que hay que tener en cuenta a la hora de valorar todos estos movimientos porque obliga a una mayor coordinación de objetivos económicos y de política exterior entre los agredidos. Rusia y China se convierten, gracias a la patológica estupidez occidental, en los grandes polos de atracción para estos países.

Eso es lo que intentó evitar Obama cuando aceptó, a regañadientes, el acuerdo nuclear con Irán. Trump ha recorrido exactamente el camino contrario. ¡Bien hecho!, el mundo es ahora mucho más claro y cada vez con mayores garantías de ser más seguro. Porque el mundo es seguro a medida que decrece la hegemonía occidental, injerencista e imperialista hasta la náusea.

¿Por qué hablo de Siria? Porque Siria ha puesto de relieve que EEUU cada vez tiene menos que decir (y ese zombi que es la UE, mucho menos) y que se acerca mucho (junto con ese zombi que es la UE) a la incompetencia tanto militar como diplomática. Es Rusia quien ha derrotado al llamado Estado Islámico, es Rusia la que ha establecido nuevos parámetros para la paz en ese país (como acaba de reconocer el enviado de la ONU al certificar el fracaso, otra vez, de las nunca realizadas Conversaciones de Ginebra) y quien con su apuesta por Astaná marca el calendario y ha logrado fortalecer un nuevo triángulo estratégico (Rusia-Irán-Turquía) que está dejando fuera de juego al tradicional EEUU-Israel-Arabia Saudita.

La entrada de Irán en la UEE abrirá de par en par la puerta para el ingreso de nuevos miembros. Turquía acaba de pedir, también en Sochi, el estatuto de observador. Tayikistán y Uzbekistán son observadores. Pakistán se lo está pensando y Molvadia, Siria y Turkmenistán han presentado a sus parlamentos iniciativas para la adhesión "en el futuro". En el caso de Siria este futuro está muy próximo, tras la victoria en la guerra aunque aún queden flecos de violencia con diferente importancia.

China ha propuesto una Zona de Libre Comercio entre ella y la UEE y ya hay un acuerdo, suscrito el 13 de diciembre, entre Rusia y China y que establece que el marco idóneo de ello será la Organización de Cooperación de Shanghái. Eso supone que hay dos instrumentos, la UEE y la Nueva Ruta de la Seda, que se complementan mutuamente y que dejan fuera de juego a Occidente porque, por si fuese poco, tiene la cobertura político-militar de la OCS.

Sólo quedan los BRICS, también en fase de expansión, para cerrar el círculo que aprisionará a Occidente. La nueva sobre los BRICS es que su banco, el Nuevo Banco de Desarrollo, está estudiando "un panorama amplio de proyectos a financiar en Asia" en un claro desafío al Banco Asiático de Desarrollo hegemonizado por EEUU y Japón. Ni qué decir tiene que son Rusia y China quienes están detrás de ello.

Sumad a todo esto el anuncio oficial de que el gasoducto Corriente Turca (Turk Stream) ha terminado su recorrido por tierras rusas (y por el Mar Negro) y ya se está comenzando a construir en territorio turco, que Irán acaba de anunciar una ampliación del gasoducto con Pakistán y que este país, como he dicho, se está pensando pedir su ingreso en la UEE.

Con el ingreso de Irán la UEE rompe el comercio de gas a nivel mundial. Si ahora produce el 21% del gas natural del mundo y el 15% del petróleo, la entrada de Irán va a colocar a la UEE en un lugar preferente y de referencia para el resto del mundo. Si se tiene en cuenta, además, que China y Rusia han firmado un memorando de entendimiento para la compra de petróleo en moneda propia u oro (el petroyuan) el impacto a nivel global va a ser enorme y a nivel interno iraní va a suponer una menor dependencia de la importación de gasolina refinada puesto que la paradoja de Irán es que es un gran productor de petróleo pero tiene muchas dificultades para su refinamiento.

No por casualidad, al mismo tiempo que se anuncia todo esto Gazprom, la empresa rusa controlada por el Estado que monopoliza el gas, dice que su producción ha aumentado el 13% este año. Pregunta tonta, de las mías: ¿qué país ha sido el causante de este aumento con su consumo de gas? ¿no se os ocurre? Pues China.

La Asociación Gran Eurasia está en marcha y cambia radicalmente las reglas del juego, puesto que en la reunión de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN) del 11 de noviembre varias naciones expresaron su interés en establecer Tratados de Libre Comercio con la UEE. Vietnam ya ha dado el paso.

Esto es lo que está en marcha (y el mapa ya es antiguo puesto que este verano pasado India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho de la OCS y es más que probable que el año que viene lo sea Irán). Id sumando y seguid con los sueños, cada vez más estúpidos, sobre la hegemonía Occidental.

El Lince