viernes, 16 de enero de 2026

La trampa estratégica

Lo primero: nunca he estado en Irán, por lo que lo que escribo no proviene de un conocimiento directo de la situación sino de mis propios análisis. Unos análisis que, como ya he dicho en alguna ocasión, suelo que vengan precedidos de una declaración de honestidad: hasta quien se considere el más objetivo especialista está prisionero de sus experiencias, de los valores dominantes de su sociedad, de las tradiciones, de los estereotipos de su entorno (como somos europeos tendemos a aportar a todo una visión eurocéntrica, casi me atrevería a decir etnocéntrica). Cualquier teórico y/o académico que se aproxima a las relaciones internacionales lo hace desde la perspectiva de su ámbito cultural, nacional o ideológico y establece una elaboración teórica según esos valores. Por lo tanto, nadie es independiente; el teórico y/o académico se puede aproximar más o menos a la objetividad, pero nunca a la independencia. 

Si no tenéis esto claro es que no tenéis claro nada de nada.

Lo primero que hay que decir es que Irán tiene 90 millones de habitantes y que, como muchas otras naciones, ha vivido durante décadas en un contexto geopolítico marcado por la injerencia imperialista, golpes de estado, bloqueos y sanciones occidentales, con EEUU como primer ejecutor de todas estas modalidades injerencistas. El punto de inflexión en esta presión injerencista creciente se produjo en 2018, cuando EEUU se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear e inició una nueva ronda de sanciones económicas, posteriormente reforzadas por el zombi conocido como Unión Europea. Desde entonces, el régimen de sanciones se ha ampliado y endurecido progresivamente. 

Como dijo Eduardo Galeano, de cuya muerte pronto se van a cumplir 10 años, siempre que oigamos hablar de que EEUU interviene por el bien de las naciones siempre vemos masacres y locuras. Esto no solo es aplicable a EEUU, sino a todo un Occidente putrefacto que está dispuesto a conservar su menguada hegemonía matando a todo lo que se mueva en contra. Pero, como digo, Galeano murió hace 10 años y en este tiempo las condiciones geopolíticas han cambiado, especialmente desde que Rusia se plantó en 2022 con el inicio de su "operación militar especial" en el país 404, antes conocido como Ucrania. Y así, vemos cómo hoy no todo es un camino de rosas para los injerencistas sino que hay muchos riesgos a la hora de abordar las potenciales ganancias. Esto vale para Venezuela, pero también para Irán. 

Entre otras cosas, porque ni Venezuela ni Irán son problemas periféricos, sino que hay muchos otros parámetros detrás (Rusia, China, BRICS...) y Occidente, EEUU en particular, ya no es capaz de gestionar todas las consecuencias de su injerencismo y su margen de maniobra es cada vez más estrecho. 

Dicho esto, que se suma a esa declaración de honestidad anterior, hay que tener muy en cuenta que todo lo que leemos está muy sesgado. Si es desde supuestas posiciones de izquierda, lo que hay que preguntarse es cuál es la presencia local que se tiene dentro de Irán y cuál es su base de apoyo. Nos podemos encontrar con antiimperialistas baratos que con unas pocas ideas superficiales repiten como loros (es decir, que hablan, pero no saben lo que dicen) toda la propaganda imperialista. 

En el mundo de hoy, las condiciones de batalla no son tan lineales para pensar solo en la cuestión interna. Existe la necesidad de contener a un Occidente que ha entrado en su fase destructiva más que nunca y ahí Irán juega un papel central: se ha convertido en un gran obstáculo para el control de las rutas energéticas por parte de Occidente, de EEUU en particular. Pero esto no significa que los conflictos que estallan por todas partes sean únicamente producto del injerencismo occidental. Cuando la sociedad, o una parte de ella, reclama cambios es por algo y el poder tiene que estar atento a ello... manteniendo la conciencia de cuál es el enemigo principal. Y aquí hay que evitar romper una lanza por una generación joven que piensa más en el consumo que en la pertenencia a una clase. 

Jamás se me ocurriría reemplazar a quienes están sobre el terreno, aunque sí comparto la idea de que lo peor es que el imperialismo, Occidente, controle la situación. Por eso hay que partir de un análisis lo sufientemente sosegado para acercarse a lo que está pasando. Y lo que está pasando ese que desde hace casi 50 años se nos está anunciando que la caída de Irán, de la República Islámica de Irán, es inminente. Hemos visto protestas y revueltas, pero en contra de lo que nos ha transmitido el estercolero mediático occidental, han sido dispersas desde el punto de vista geográfico o social. Esto es muy importante y lo que hay que tener en cuenta porque unos nos cuentan que ha habido consignas contra el islamismo, otros que a favor de la monarquía, otros que a favor de la mujer, otros que en contra de la ayuda a Gaza o Líbano (y esto último es una cuestión que influyó en una medida importante en la elección de los pro-occidentales actualmente en el gobierno, el que se criticaba la "excesiva" aportación que se daba a los movimientos de resistencia en detrimento de los asuntos económicos internos). Y así casi hasta el infinito. Cada uno ve lo que quiere ver. 

Lo cierto es que hay un común denominador: las reivindicaciones económicas. Esto es importante porque están directamente asociadas al funcionamiento y a la estructura política existente en Irán. Y tiene que ver con el rechazo de las facciones más conservadoras al presupuesto que presentó el gobierno el 23 de diciembre y con el que se intentaba atacar en cierta medida, solo en cierta medida, la acaparación de la riqueza en pocas manos. En síntesis, se proponía terminar con las múltiples tasas de cambio y, por lo tanto, con la entrega de divisas a una tasa de cambio preferencial: la tasa de cambio oficial es de 280.000 riales por dólar, contra 1.400.000 en el mercado "libre". Esa tasa preferencial se aplicaba para las compras prioritarias, pero esas compras están en gran parte monopolizadas por personalidades e instituciones cercanas al poder que, a su vez, desde hace décadas alimentaban una economía paralela y una fuga masiva de capitales. Junto a esta medida, había otras que endurecían el control de las importaciones por canales poco claros, el control de cuentas bancarias vinculadas a estos chanchullos y medidas similares. Pero esto tuvo un efecto contrario al buscado: la revuelta de los comerciantes medios y grandes, pero no demasiado grandes, que se beneficiaban también de la corrupción de las élites al actuar de esa manera. 

Este es el origen de las protestas: una revuelta corporativa de los comerciantes del bazar de Teherán que se extendió como una mancha de aceite a otros bazares de las pequeñas ciudades. Y aquí es donde empezaron a pescar otros sectores, básicamente monárquicos y asociados a los pro-occidentales Mujaidín del Pueblo. Que ha habido otros actores realmente izquierdistas, como el Partido Tudeh (comunista), y la Organización de Fedajines del Pueblo (comunista) tampoco es cuestionable, aunque su fuerza, muy mermada por la represión islamista, es cuestionable.

Fue precisamente por este factor, el del bazar, por el que Jamenei dijo que "comprendía" las causas de las protestas y que había que aislar esta demanda de las de los "alborotadores". La referencia no era tanto a las fuerzas comunistas como a las otras, apoyadas claramente desde el exterior. Por eso es por lo que las protestas han sido, en contra de lo que nos ha transmitido el estercolero mediático, dispersas, porque no ha habido, y no hay fuera de lo que se propugna desde el exterior, ninguna fuerza o dirigente con una perspectiva política clara y realmente arraigada en las masas.

No hay que perder de vista que las denominadas sanciones no son medidas simbólicas ni limitadas a los sectores militar o gubernamental, sino un conjunto de restricciones que afectan el funcionamiento general de la economía iraní. Afectan al sistema bancario y de pagos internacional, a las importaciones de bienes esenciales y el acceso a medicamentos, equipos médicos y repuestos industriales. El resultado ha sido un aumento de los costos de producción, el bloqueo de las cadenas de suministro y una presión inflacionaria persistente. También en los salarios. Desde el 2018, cuando se incrementan las sanciones, los trabajadores han perdido el 50% de su poder adquisitivo porque, aunque los salarios han ido aumentándose cada año, la inflación ha crecido mucho más rápidamente que ellos hasta hacer ineficaz esos aumentos. Para eso, y no para otra cosa, están diseñadas las famosas sanciones occidentales.

Es evidente que el gobierno, formalmente pro-occidental pero cada vez más dividido sobre cuánto hay que ofrecer a Occidente y cuánto hay que hacer para fortalecer los acuerdos con Rusia y China, no tiene ni recursos ni voluntad para ir a por los oligarcas que acumulan poder y privilegios. Si bien el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica es intocable, no lo es un clero encerrado en un islam tradicional y patriarcal, con cada vez menos base social e intelectual aunque todavía una gran parte de la población, sobre todo fuera de Teherán, está apegada, muy apegada, al islam. Aquí está el quid de la cuestión.

No se puede dejar que Occidente, EEUU de forma especial, controle el país y por eso el CGRI es intocable, porque es el único que puede impedirlo. Es necesario ser consciente de lo que representa Irán en el equilibrio o desequilibrio global, en el reforzamiento y expansión del nuevo orden multipolar que ya estamos viviendo o en el regreso a una hegemonía occidental que está desapareciendo.

No se puede perder de vista que durante casi 50 años EEUU ha considerado a Irán un obstáculo importante para su dominio en Oriente Próximo. Se han multiplicado las sanciones, las operaciones encubiertas, los ciberataques y las amenazas militares, pero sin resultados decisivos. Es lo que yo llamo una trampa estratégica para EEUU, para Occidente. Porque hay una convergencia de factores, de fuentes de tensión que hacen que sea muy complicado acertar: el malestar interno en Irán, la creciente hostilidad regional hacia la presencia estadounidense, la creciente influencia de China y el deterioro de la situación en Venezuela, donde el Departamento de Estado ha emitido una alerta de Nivel 4, instando a los estadounidenses a abandonar el país "debido a secuestros, disturbios civiles y grupos armados" lo que se junta a que las principales compañías energéticas estadounidenses consideran a Venezuela un país "sin inversión", alegando riesgos de seguridad e inestabilidad política.

Todo esto hay que verlo junto y no separado.

Atacar a Jamenei como se hizo con Maduro, o matarlo, es abrir la caja de Pandora porque Jamenei no es solo una figura política; es una importante autoridad religiosa chiita. Puede que el llamado Eje de la Resistencia esté debilitado, pero no está muerto y una situación así supondrá una guerra asimétrica, pero total, en Irak,  Líbano y Yemen cuando menos, además del propio Irán. Las repercusiones de esto destruirán a las monarquías del Golfo, además de afectar en donde más le duele a Occidente: los mercados energéticos. Eso sin contar con la baza que tiene y tendrá siempre Irán: el cierre del estrecho de Ormuz.

Lo mismo se puede decir de cualquier ataque a la infraestructura civil y económica iraní (refinerías de petróleo, redes eléctricas, puertos, oleoductos y redes de transporte) y, al mismo tiempo, fomentar la inestabilidad interna. Esta estrategia busca el colapso social pero aquí sí las fuerzas de izquierda, por muy débiles que estén, tienen un campo amplio para crecer y desarrollarse poniendo en riesgo el hipotético triunfo de los colaboracionistas monárquicos y de los mujaidines pro-occidentales. Eso si no hay ataques de represalia a bases, embajadas, centros logísticos y demás occidentales en la zona y más allá.

Queda el factor sirio, el apoyo a los grupos armados (tipo kurdos y/o separatistas de matiz sectario, es decir, no chíitas), pero eso es a largo plazo y no es tiempo lo que tienen ni EEUU ni sus vasallos occidentales. En cualquier caso no hay más que ver cómo está la Siria de hoy: en el caos.

Y, sobre todo, queda el que Irán no es Venezuela. Ha dejado muy claro que cualquier acción militar de EEUU tendrá represalias. Y no solo será el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, el que las reciba.

Ante todo esto ¿cómo van a actuar Rusia y China? Está por ver y no tengo muchas esperanzas en Rusia. Ya no estamos ante la Unión Soviética, que actuaba por ideología además de por intereses. Aunque hay quien dice que la ayuda rusa para descubrir y destruir la red satelital Starlink distribuida por Occidente a los llamados "disidentes" fue decisiva para parar y controlar las protestas. 

Pero sí en China, puesto que Irán es un eslabón crucial para la seguridad energética, la estabilidad regional y los corredores terrestres y marítimos que conectan Oriente Próximo con Asia Central y Europa. Perder Irán es un riesgo sistémico para China porque consolidaría , y mucho, la influencia estadounidense sobre centros estratégicos de energía y tránsito además de suponer un plus añadido a la presión sobre China. 

Por eso hablo de trampa estratégica, porque si EEUU ataca a Irán lo hace también a una red interconectada que no puede ser sometida mediante bombardeos sin incendiar todo el sistema. Si lo hace la pregunta es si EEUU puede sobrevivir a la reacción en cadena que desencadenaría tal ataque. Apuesto a que no. Y con él cae todo Occidente.

Conviene siempre tener un mapa a mano cuando nos enfrentamos a situaciones tan complejas. Por eso digo, y repito, que todo hay que verlo en su conjunto y no son fenómenos separados. Aunque la decisión de China de poner en marcha el Renminbi Digital el 1 de enero se había tomado mucho antes de ese día, EEUU lo sabía y de ahí que no haya que perder de vista que las protestas en Irán comenzasen el 28 de diciembre (aún teniendo la versión interna muy presente) ni que el secuestro de Maduro fuese el 3 de enero (suponiendo también que se hiciese para hacerlo coincidir con el de Noriega en 1989). Las dos situaciones, Venezuela e Irán, están interconectadas. Fijaos en este gráfico del Informe Estadístico de la Energía Mundial 2025 del Instituto de Energía que he encontrado en una página china (y repito: a quien hay que hacer caso es a los chinos).

Transcribo: "El panel izquierdo refleja el consumo global de energía primaria. A pesar de dos décadas de transición energética en curso y la ardua batalla para reducir las emisiones de carbono, con decenas de billones de dólares invertidos en la economía verde, la humanidad aún obtiene el 86% de su energía primaria de combustibles fósiles (el negro es carbón, el rojo petróleo, el morado gas natural, el rosa la energía nuclear, el azul la hídrica y el verde la de energías renovables, esto lo digo yo).

El punto clave de este gráfico es que el petróleo es la fuente más importante de energía primaria humana: una de cada tres unidades de energía a nivel mundial se genera mediante la quema de productos derivados del petróleo. Y ningún país ha dejado aún de depender del petróleo. Para todas las economías, sin excepción, el petróleo es un recurso fundamental. Sin petróleo, todo se paralizaría en cuestión de días.

El gráfico derecho muestra el consumo agregado de energía primaria por macrorregión. Y lo más importante, más de la mitad de la energía primaria mundial se consume en el Sudeste Asiático y la región de Asia-Pacífico. China es particularmente rica, pero los países de la región, en crecimiento y densamente poblados, también se están atiborrando de petróleo, gas y carbón.

Mientras tanto, el derecho internacional establecido en las últimas décadas, la libre navegación comercial y el suministro estable "a demanda" han creado un sistema de suministro energético muy delicado y frágil. ¿Para qué mantener enormes almacenes de petróleo, gas y carbón cuando miles de petroleros y graneleros están listos para entregarlos a los consumidores de inmediato?

Los intentos de controlar Venezuela e Irán son un deseo de apoderarse de dos productos petroleros enlatados, o del petróleo de mediados de este siglo. Sin el petróleo iraní y venezolano, el delicado equilibrio energético de Asia se volverá extremadamente escaso hoy, y aún más en el futuro. En otras palabras, al controlar Irán y Venezuela, todos los países asiáticos que son importadores netos de petróleo están bajo un estricto control. ¿Venden tierras raras? ¡Aquí tienen un embargo petrolero! ¿No quieren comprar productos farmacéuticos estadounidenses? ¡Les cortaremos el suministro de combustible!

Básicamente, las aventuras de Trump no tienen como objetivo luchar contra socialistas y ayatolás, sino tratar de obligar a la China comunista a recurrir a la buena y vieja Quimérica: ustedes nos dan bienes de consumo, tierras raras y cobre, y nosotros les daremos dólares a cambio".

El Lince

10 comentarios:

  1. La relación ruso - iraní parece ser tenue
    16 ene 2026
    Detalles de la converación telefónica entre Putin y el presidente de Irán
    "Se señaló que Rusia e Irán apoyan firmemente una rápida reducción de las tensiones en torno a Irán y en la región en su conjunto, y que los problemas emergentes se resuelven exclusivamente por medios políticos y diplomáticos"
    "Ambas partes reafirmaron su compromiso mutuo de seguir fortaleciendo la asociación estratégica ruso-iraní y la implementación práctica de proyectos económicos conjuntos en diversos ámbitos"

    Y también complicada
    2016-08-24
    Desde el 16 de agosto y durante tres días consecutivos, bombarderos rusos despegaron de la base de Hamadan, en el oeste de Irán, para atacar objetivos terroristas en Siria.
    Apenas una semana después de haber permitido el acceso a su base militar, Irán anuló el lunes el permiso para que bombarderos rusos -que atacan las posiciones de yihadistas en Siria- utilizaran estas instalaciones argumentando que el Kremlin había sido inaceptablemente público y arrogante sobre tal privilegio.

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    1. En cambio dos años más tarde:
      ”Por primera vez, Irán lanza una prueba de un nuevo misil transcontinental hacia el mar de Siberia. El misil atraviesa la atmósfera rusa tras obtener la aprobación de Moscú.”

      Acordarse de Santa Barbara cuando truena o más vale tarde que nunca.

      Los proyectos ruso e iraní son divergentes (tampoco opuestos), sólo están unidos por enemigos comunes. Podrán ser aliados pero no amigos, tampoco conviene olvidar ese detalle.

      El nudo gordiano para los rusos es que no buscan la desaparición del Ente Genocida pero tampoco lo quieren como hegemón regional porque es una avanzada del enemigo (la jugada inicial de Stalin le salió al revés). Irán, en cambio, entiende que la convivencia con anglosionistas como un tal Netanyahu es imposible: donde están ellos sobran todos los demás.

      Saludos.

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    2. Quisiera decirle Sr. Eduardo, que Rusia, nunca va ayudar a Irán directamente, en el caso que entre en una guerra directa contra el imperialismo (Rusia le proporciona armas a irán y nada más, y no de todo tipo, por que sabe muy bien que si le diese misiles como el Kinzhal, a los tres meses Irán, los hubiesen mejorado en todo) esa es la diferencia que hay (y no es poca) de ayudar con armas, como directamente. Todos sabemos que Rusia con su diplomacia, siempre ha salido trasquilada (y para muestra, lo que esta sucediendo en el país 404) cuantos años lleva para destruir a estos otanazis, judíonazis, y ucranazis? 14 años y? Ahí siguen, y lo que te rondare morena, Putin tiene muchísimos euroatlantistas y judíos Jázaros dentro del Kremlin, que están deseando volver a los brazos de los otanazis y europerros, y mientras los auténticos militares de la madre rusa, no se pongan bien serios, esta guerra y ayudas a Irán (como a Venezuela) serán solamente palabras vanas. Al perro rabioso se lo mata, no se le lleva al veterinario.

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    3. Los rusos dejaron bien claro que no van a ayudar a quien no se ayude, ya tuvieron su Afganistán. La cuestión no es qué hicieron los rusos en Venezuela, sino qué hicieron (o “no hicieron”) las fuerzas venezolanas, máxime cuando hubo más bajas entre los cubanos que entre los bolivarianos. En Siria combatieron mientras el ejército sirio estuvo en pie e incluso bombardearon puntualmente en Noviembre de 2024 y cuando vieron que las fuerzas sirias se descomponían recogieron los bártulos y se quedaron en sus bases del Mediterráneo. En el Sahel africano han tenido decenas de muertos pero los que han salido escaldados han sido los occidentales, lo que no significa que el trabajo esté terminado, ¿por qué siempre se olvida ese frente?. Y en Ucrania ya han dejado clara su estrategia de desgaste para quien quiera entenderla. Las guerras antes de hacerlas hay que prepararlas: a Stalin le llevó casi dos décadas preparar a la URSS para la guerra con el Occidente imperialista, y aún con eso entre 1941 y 1942 pagaron un precio altísimo en vidas porque el trabajo estaba incompleto.

      Que hay un grupo sionista en el Kremlin se sabe, pero no tiene ni la sombra del peso que tuvo en los 90 o en los primeros años del mandato de Putin. Por eso ahora muchos de ellos residen fuera de Rusia, formando parte de la oposición en la mayoría de los casos.

      Que Rusia no va a confrontar directamente a Israel es obvio. Se ha explicado media docena de veces que hay más de un millón de israelíes de origen ruso, o que incluso conservan “el otro” pasaporte. Le recuerdo de paso que las relaciones con los iraníes no fueron muy buenas ni durante el zarismo ni después: de hecho la URSS ayudó a Irak en la guerra contra Irán en los años 80. Así que sin ser amigos del alma al menos ahora no están en trincheras enfrentadas, lo que ya es un gran paso.

      Saludos.
      PD: los kinzhal no son caramelos. No se puede andar cediendo equipo de última generación a un país que ha demostrado tener auténticos coladeros en su servicio secreto y los yanquis matarían por echar mano a uno de esos misiles. Bueno, de hecho matan por todo. Una cosa es usar equipos de guerra electrónica con operarios y seguridad rusos y otra munición de alta tecnología que no van a controlar directamente sobre el terreno. Los SU35 y los Mil Mi-28 son aparatos muy buenos pero no tienen tecnología crítica de la que carezca la OTAN.

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    4. Quisiera discrepar con Usted, en su comparación de Siria Venezuela, con Irán, es como comparar la noche con el día. Primero. Siria, dejaron de combatir contra los terroristas, por falta de una cultura patriótica, y digo esto, por que ellos sabían muy bien, qué, Rusia los estaba ayudando (pero esta, al ver que no hacían nada, dejaron de ayudarles) por lo tanto, seguro que algo habría, corrupción, traidores sobornados por el exterior, y mucho más, que yo desconozco. Pero lo que si que pienso, que cuando no hay una cultura de patriotismo ( pero no la cultura del consumo) siempre surgen estas desgracias... Segundo. Afganistán también es muy diferente a Irán, allí, Rusia no estaba en condiciones de enfrentarse a la OTAN pero ahora sí, y lo está demostrando en el país 404, con esto quiero decir, qué sí puede ayudar a Irán directamente contra el imperialismo, pero no lo va hacer, porqué? Porque Rusia (Putin) es muy moderado (por no decir demasiado) y siempre pondrá disculpas con la operación especial, cómo ha hecho con Venezuela. Y en lo que concierne con Israel, tres cuartos de lo mismo (cuando el sabe muy bien, que esos "rusos" que viven allí, ya no se consideran rusos) pero las disculpas quedan siempre muy bien, ante los otanistas, otanazis, y judíonazis, y la verdad que Putin, lleva muchos años sentado en dos sillas a la vez, y eso no es serio, ni de ser patriota (donde ha quedado la promesa a las viudas rusas? Que le dijeron que llegase hasta el final, para desnazificar el país 404, y hay más, las prometió otra reunión, para este año pasado, y sin embargo, se ha dejado en el cajón del escritorio, porqué? es es el talón de Aquiles que tiene Putin, el estar sentado en dos sillas. también quiero decirle, que los iraníes son serios y fieles a sus promesas, no como los de los paises del Golfo (un nombre muy apropiado para todos ellos) que sacan las facas, cuando te van abrazar.

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  2. Hace un tiempo atrás, uno de los antiguos jefes del Mossad, Yossi Cohen, publicó un libro en el que informaba que Rusia e Israel habían concertado los ataques sionistas contra la infraestructura y el personal militar iraní en Siria.

    "Former Mossad Chief Yossi Cohen, in his new book, writes that he visited the Kremlin and got permission from Russian President Vladimir Putin to strike Iranian arms shipments in Syria and Iraq headed for Hezbollah and various Iran-backed militias.

    The Russian and Israeli Deputy Chiefs of Staff decided to set up a direct phone line, coordinating every strike, with Russia explicitly giving the green light for Israeli attacks.

    Cohen says this Russian cooperation was 'essential' in dismantling Iranian supply networks in the region, because Russian-operated S-300 and S-400 systems in Syria would have been a threat to Israeli aviation."

    Fuente: @Middle_East_Spectator

    No sé que tan cierto será esta afirmación. Por principio tiendo a no creer nada de lo que dicen los sionistas, pero... Hubo muchos rumores en torno a esta cuestión y no todos ellos procedían de fuentes nazi-sionistas.

    Además, los hechos dejan claro que si no hubo tal cooperación, por lo menos hubo indiferencia rusa desde que ninguno de los sistemas de defensa aérea desplegados por Rusia en Siria evitó jamás un ataque sionista contra tropas persas desplegadas en ese país árabe en apoyo a Al Asad.

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    1. Es un rumor muy dudoso. Sí hubo un acuerdo oficial con los anglosionistas para que no bombardearan las centrales nucleares que la Rosatom está construyendo en el país persa (a todo esto ¿qué piensa Netanyahu de que los rusos le hagan centrales nucleares a los iraníes, y cada vez más?)
      https://www.hispantv.com/noticias/energia-nuclear/632083/iran-rusia-acuerdo-construir-centrales-nucleares

      Sí veo bastante probable que desde algún sector del ejército o de la administración se filtrara esa información sin autorización. Sigue habiendo quinta columna en Rusia, como la hay (y más) en Irán. Y si Irán cae el Cáucaso ruso se incendia y la rama anti occidental se debilita.

      En cuanto a la política exterior, los rusos buscan erosionar a los occidentales todo lo posible allí donde pueden. Donde no es el caso, contemporizan. Sobre si hay ideología o no habría mucho que debatir porque incluso el pragmatismo se orienta a una finalidad específica, sólo cambia la naturaleza del discurso. ¿Por qué los chinos no arrían las banderas rojas o los rusos siguen celebrando el Día de la Victoria? ¿Por pragmatismo? Hay algo más, porque sacar a pasear la hoz y el martillo en España o en EEUU no sería para nada "pragmático", por ejemplo. Y en Polonia, Chequia o Ucrania sería ilegal.

      Naturalmente la élite rusa no ha iniciado una cruzada contra el imperialismo por convicciones emancipatorias ni nada por el estilo: quieren desgastar a sus rivales hasta que no les quede otra que negociar o hasta que dejen de ser una amenaza, y en eso son como los chinos: encantados de hacer negocios, pero no me pise los callos. Otra cosa es que la dirigencia rusa haya llegado más tarde que la china a la certeza de que “hombre blanco habla con lengua de serpiente” y que con él hay que negociar sentado encima de un cañón.
      https://www.youtube.com/watch?v=D2ev3SPsGn8

      Los rusos andan repitiendo una versión paródica de cierta frase atribuida al zar Alejandro III: “Rusia sólo tiene dos aliados, su ejército, su armada y Corea del Norte”

      Saludos

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  4. He aquí la opinión traducida con google de un iraní al respecto.

    Fuente: Middle East Spectator

    "Lamentablemente, como siempre he dicho, Rusia no es aliada de Irán, sino simplemente un socio estratégico. Cuando les conviene, cooperan con nosotros, pero cuando no les conviene, no lo hacen. Así de simple.

    No creo que esto sea una "traición", ni creo que Rusia sea intrínsecamente deshonesta. Simplemente anteponen sus propios intereses nacionales, pase lo que pase. Y no los culpo; ¿no es eso lo que se supone que debe hacer todo país?

    Me encantaría que Rusia apoyara a Irán basándose en una ideología o visión del mundo compartida, pero simplemente no es así. Rusia es pragmática, Irán es ideológico; Rusia trabaja con quien mejor les conviene, Irán trabaja principalmente con aliados ideológicos; Rusia es flexible, Irán es consecuente.

    Como mínimo, Rusia es honesta en su enfoque pragmático, a diferencia de Estados Unidos, que constantemente finge actuar desde una visión de mundo basada en valores y luego viola esos mismos valores (democracia, derechos humanos, libertad, etc.) a diario.

    Al trabajar con un país como Rusia, es importante comprender que la cooperación solo llegará en la medida en que existan intereses compartidos. Cualquier cosa más allá de eso es incierta y no debe confiarse en ella, y mucho menos darse por sentada."

    Sigue

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  5. "Lo mismo ocurre con China. Atrás quedaron los días en que China operaba desde una visión del mundo basada en ideologías. Su política exterior, una vez más, es muy simple: hacer lo que más beneficie a China.

    A Rusia le interesa apoyar a Irán, al menos hasta el punto de mantener la estabilidad de su gobierno y permitir que su ejército resista las hostilidades básicas, pero no mucho más. En caso de cualquier amenaza fundamental a la continuidad del gobierno iraní, no cuenten con el apoyo de Rusia; ya estarán ocupados negociando con los "nuevos", como hicieron con Jolani durante la caída de Assad a finales de 2024.

    Y como dije, desde una perspectiva de "realpolitik", este enfoque pragmático tiene todo el sentido. ¿Para qué malgastar miles de millones en apoyo militar cuando se pueden forjar vínculos preventivos con el nuevo gobierno en ciernes?

    En fin, lo que intento decir es que la ilusión de que Rusia alguna vez acudirá en ayuda de Irán ha desaparecido. Siempre he respetado a los rusos y seguiré haciéndolo, no basándome en falsas nociones de una perspectiva ideológica compartida, sino más bien en un enfoque de cooperación basado en intereses mutuos."

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