¡Huy, por poco!
Han transcurrido 12 años desde que inicié esta página. Fue el 26 de julio de 2014 y ese día fueron 7 las visitas totales. Un mes más tarde la cifra había subido a las 3.504 (un poco más de 100 diarias) y en septiembre ya fueron 6.012 mensuales (200 diarias). En esos dos meses escribí solo del Donbás y de Palestina. Ya con esas 200 visitas diarias me daba por satisfecho con la consolidación de la página y en octubre de ese año comencé a abordar, poco a poco, otros lugares y otras situaciones. Hasta ahora.
El título de la primera entrega fue "¿Alguna duda sobre el antifascismo en el Donbás ucraniano?", porque cuando decidí iniciar esta página ya comenzaba a estar harto de las estupideces habituales de los supuestos "progres", que defendían el golpe nazi en el Maidán como "golpe antioligárquico" y se negaban a ver la posterior represión contra los habitantes del Donbás que se rebelaron contra las imposiciones nazis. Eso, incluso, está documentado por la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa y así mismo lo reconocieron indirectamente tanto el ex-presidente de Francia, Hollande, como la ex cancillera alemana Merkel.
Pese a las evidencias, los supuestos "progres" nunca vieron esa rebelión como anti-nazi sino como una "injerencia rusa". En eso siguen, por cierto. El desconocimiento de la historia es grande, muy grande, y sería suficiente solo con repasar un poco, solo un poco, la II Guerra Mundial y el papel que en ella tuvo el Donbás y cómo en Kursk (que igual os suena ahora tras otra aventura neonazi, en este caso del país 404, en esta zona) se terminó de romper la espina dorsal nazi, ya muy golpeada tras la derrota en Stalingrado.
La memoria es corta, muy corta, por interés. Y selectiva. Se olvida todo. Como, por ejemplo, Yugoslavia y quién atizó su desmembramiento (Alemania), el precedente de Kosovo y cómo lo que servía a los intereses occidentales no sirvió para los no occidentales. Deberíais echar un vistazo a esto que escribí en 2022 sobre Kosovo como el principio de todo. Y entonces, solo entonces, alguien se podrá hacer dos preguntas: la primera, si es cierto o no que Europa tiene razón cuando hay quien dice que tiene motivos para estar nerviosa y sentirse amenazada al ver que otros hacen lo que ella hizo (y hace); la segunda, si ya era hora de que Europa (y Occidente, tan expertos en intentar eludir su responsabilidad) se merezcan lo que les está pasando por aquello del ojo por ojo. Hay mucha gente que niega la realidad, convirtiéndose en "hombrecillos grises" (y mujerecillas, que luego se enfadan por semejante tontería) que quieren robar el tiempo pasado, la Historia. Pero cuando no se conoce la historia no se tiene presente y mucho menos futuro. A ellos, a sus constantes renuncias de todo tipo, hasta históricas, se debe principalmente el auge del fascismo que se vive en todo el mundo.
Cuando terminó febrero de este año el número de visitas a esta página fue de 85.215 y había previsto hacer algo como esto cuando llegase a las 100.000 visitas. Pero el último día de ese mes, el 28, el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, y EEUU atacaron a Irán y la más que digna y heroica respuesta de este país ante esa agresión, de la que me hice eco de inmediato, ha disparado el número de visitas desde entonces. Una prueba de lo que digo es que durante este mes de julio, donde casi se ha llegado a las 200.000 visitas, tres de las entradas más vistas han sido referentes a Irán.
Así que he decidido conmemorar este 12 aniversario haciendo este autobombo, máxime teniendo en cuenta que en agosto el Estado español cierra casi por completo -ya se está cerrando, aprovechando el fin de semana, como veis en las visitas de hoy- y que yo mismo estaré unos días inactivo porque estaré participando en un par de escuelas de verano.
Que una página como esta haya alcanzado casi las 200.000 visitas mensuales, a buen seguro que muchas más que cualquier página convencional de las pretendidamente "alternativas" (y puede que de las otras), indica alguna que otra cosa. De esas 7 visitas diarias se ha pasado a casi 7.000 diarias y eso es por algo. No solo por lo que dice, sino por cómo se dice: un lenguaje fácil de entender, sin pretensiones de quedar bien (hay quien dice que insulto mucho), pero es que a estas alturas no quiero, ni necesito, quedar bien. Es más, es aborrecible quedar bien porque entraría dentro del mundo insulso y sin color de los "políticamente correctos" (los "hombrecillos grises" de más arriba) y que siempre están más interesados y preocupados en agradar a la burguesía que otras cosas. Solo están satisfechos cuando la burguesía les da palmaditas en la espalda, como buenos chicos y chicas que son. Unos amigos de toda la vida, cuando había una manifestación que convocaban sus organizaciones, lo primero que hacían al día siguiente era comprar los periódicos -compraban varios- para ver si había salido y qué habían dicho. Mal, muy mal cuando toda la aspiración presuntamente "emancipatoria" es ver si te hace caso la burguesía. De entonces viene esa tamaña simpleza de hablar de "falsimedia".
Como decía mi abuelo, un hombre de pueblo, en el sentido literal y político, del pueblo, "los papeles [refiriéndose a los periódicos] solo dicen dos verdades: la fecha y el precio". Mi abuelo era de un pueblo de Segovia e iba una vez a la semana a esta ciudad, los jueves, porque era ese día cuando se celebraba el mercado de ganado y granos. Cuando estaba de vacaciones a veces yo iba con él y me mandaba a comprar "el papel" (periódico) mientras vendía o compraba. No porque tuviese ningún interés en leerlo, por lo que antes he dicho, sino porque entonces "el papel" cumplía dos o tres funciones importantes: envolver el bocadillo, envolver los arenques para aplastarlos con el quicio de la puerta y limpiarse el culo. Por ello, "el papel" solía durar siete u ocho días en casa de mi abuelo y por eso lo compraba cada semana en el mercado de ganado y granos donde, por cierto, bastaba un apretón de manos con un salivazo en ellas para sellar un trato que nadie rompía. De eso no hace tanto, aún queda un rato para los 50 años. Tal vez me venga de ahí el calificar como estercolero mediático a los medios de propaganda occidentales.
Esta frase lapidaria de mi abuelo la podéis utilizar siempre que queráis porque la cosa no ha cambiado mucho. Y eso que él nunca leyó a Marcuse y no sabía que había dicho algo muy parecido a lo que él decía: "los medios de comunicación, con su mezcla de verdades, medias verdades y mentiras manifiestas, conducen a la inercia, a la sumisión y a la renuncia a cambiar". Ya sé que hoy apenas tiramos del "papel", pero esto vale también para internet.
Hay cosas que no cambian y esta es una de ellas salvo que cambie la sociedad, por supuesto.
Al contrario de quien me critica porque dice que soy grosero con las expresiones, también hay quien dice que se enganchó a la página por cómo utilizo el lenguaje ("sencillo, pero no simple","con una clara mala leche"), a la ironía y a la forma personal "incisiva e irreverente" sobre mi visión de lo que acontece. También hay quien dice que mi estilo "es como una película de Tarantino" y hay quien habla de la música. Me alegro que sea así y que bien el lenguaje, bien la ironía, o bien el estilo, o la música sirvan de enganche. Además de los temas que abordo, por supuesto.
Así que pasad y ved. Un placer seguir a pie de calle con quienes os molestáis en leer esta página.
El Lince

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