miércoles, 20 de enero de 2021

El gambito danés

No hay manera, los "progres" siguen, una y otra vez, la estela que marca la burguesía y juegan (por utilizar una expresión de Zizek, que es partidario de "jugar dentro del sistema)" con las reglas y hasta donde dice la burguesía. La burguesía es como el portaaviones, los "progres" son los barcos que siguen al portaaviones pero siempre siguiendo su mismo rumbo y estela, aunque a veces lo hagan en el ala izquierda. 

Todos los supuestos medios "alternativos" o "progres" han "informado" -es un decir- de la misma manera que los medios de propaganda de la burguesía sobre el regreso y encarcelamiento del don nadie ruso Navalny. Buscad por ahí y lo veréis. Estaba más que claro que era una estrategia para domar al que puede ser el sucesor de Merkel en Alemania, a priori partidario de normalizar un poco las relaciones con Rusia, por un lado, y volver a parar el gasoducto Corriente del Norte 2 que ya está en aguas danesas y que está a 150 kilómetros de terminar su recorrido. Las dos cosas ya se han puesto de relieve, una vez más, y los "progres" sin enterarse o, como suelen hacer, agachando la cabeza.

La ignorancia de los "progres" es proverbial, especialmente en política internacional. Pero no solo. También en el ajedrez, si es que saben lo que es este juego que, además, es de origen persa. Por eso viene al pelo hablar ahora del gambito danés, una modalidad de apertura que sacrifica no uno, sino dos peones con la esperanza de amenazar al enroque. Se suele realizar jugando con blancas para amenazar con los dos alfiles al enroque negro y, si sale bien, el negro queda muy debilitado en pocas jugadas y, si sale mal, las blancas son derrotadas de inmediato.

Eso es lo que está pasando con Navalny: es el gambito danés de EEUU. 

Nada más ser detenido a su regreso a Moscú, como era previsible porque tenía una orden judicial en ese sentido, EEUU impuso nuevas sanciones contra el barco que está finalizando el gasoducto. La detención fue el domingo, las sanciones el martes. Primer movimiento.

En Alemania, aunque "se toma el anuncio (de sanciones) con pesar" se arremete contra Rusia por la detención del "líder opositor" (estaría bien que se utilizase esa expresión por los "progres" españoles, por ejemplo, respecto a Puigdemont y otros catalanes) y se anuncia que el tema será abordado "de urgencia" en la reunión que el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE va a tener el lunes 25. Dinamarca ya ha dicho hoy, miércoles, que puede "revertir" el permiso para continuar el gasoducto por sus aguas. Segundo movimiento.

EEUU ya ha movido sus dos peones. Pero hay un pero: da por hecho que Rusia se va a enrocar, y no suele ser el caso ruso. Prefiere el contraataque, por lo que las blancas (EEUU y sus vasallos) van a quedar muy desprotegidas y con sus defensas al descubierto. No conviene olvidar de dónde han surgido los grandes jugadores de ajedrez de toda la historia: Alejin, Botvinnik, Jalifman, Karpov, Kasparov, Kramnik, Petrosian, Smyslov, Spaski, Tal... Simplificando: más de la mitad de los campeones del mundo de ajedrez de toda la historia eran soviéticos y/o rusos.

El Lince

lunes, 18 de enero de 2021

Dime de qué presumes

... y te diré de lo que careces. Es un refrán popular castellano que se aplica a casi todo, especialmente a Occidente y sus famosos "valores". 

Acaba de llegar a China la misión de la Organización Mundial para la Salud para investigar el origen del COVID-19. Supongo que no hace falta recordar cómo durante todo un año se ha estado vilipendiando a China con lo del "virus chino" y la campaña que se ha hecho contra este país no solo por ello, sino por haber sido capaz de derrotar sin paliativos una pandemia que sigue haciendo estragos en Occidente, además de ayudar a otros como en África y Asia de forma notoria. Se acusó al país de todo lo habido y por haber -recordad toda la propaganda de entonces- porque se utilizaba el coronavirus como "el último paso" en la escalada geopolítica occidental para destruir al país que pone patas arriba su hegemonía. Desde entonces, lo más recurrente es calificar su sistema político como autoritario, en el mejor de los casos, o directamente hablar de comunismo como el gran Satán. Merkel usó los dos calificativos, por ejemplo, cuando en el verano parecía que Alemania había vencido a la pandemia -contraponiendo la "democracia" a China- y ahora anda llorando por las esquinas porque no ha sido así, como no lo es en ningún país occidental. Quitad Alemania, poned el nombre de cualquier país occidental y veréis el mismo patrón de comportamiento.

Sea consecuencia de ello o no, y en política exterior no hay casualidades, la moribunda Unión Europea acaba de publicar un documento "para luchar contra la desinformación y la manipulación extranjera", con apartado relevante sobre la pandemia. Y quien lo hace público es el mismísimo Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. O sea, el español Josep Borrell.

Borrell es un histórico bocazas que ha pasado por todos los estamentos políticos internos (del Estado canalla, más conocido como España) a externos. Lleva en el cargo desde julio de 2019 y sus meteduras de pata son sonadas, desde Catalunya (arremetiendo contra los jueces belgas o pidiendo al parlamento europeo "contundencia" contra el independentismo catalán) a China (hablando de "intencionalidad política" con la donación de mascarillas en los comienzos de la pandemia, en marzo) y pasando por la doble vara de medir por la "violencia policial" en EEUU (inaceptable) y la de Catalunya con el referéndum del 1 de octubre de 2017 (inexistente, llegando a calificarla de "noticias falsas") y arremetiendo contra la vacuna rusa Sputnik (acusando a Rusia tanto de "interés" en su venta como de "burlarse" de Occidente).

El paso natural era el que acaba de dar (28 de diciembre): elaborar un "manual de combate" sobre las "batallas de información" y que no es otra cosa que la continuación de la postura de EEUU. 

Atención a lo que dice, textualmente; "Durante la «infodemia» de covid-19, muy especialmente, hemos podido ver lo extensas y dañinas que pueden ser las injerencias extranjeras y la desinformación para nuestra sociedad, nuestra seguridad y nuestra democracia. Combatir la desinformación es, por lo tanto, una necesidad urgente. (...) No estamos, obviamente, ante un fenómeno nuevo. Sin embargo, con las posibilidades que ofrece Internet, la desinformación se propaga ahora más rápidamente que nunca, llegando directamente cada día a los hogares de los ciudadanos. Algunos agentes estatales, como Rusia y China, participan activamente en estas actividades, intentando socavar y deslegitimar nuestros sistemas democráticos y los valores de libertad y pluralismo, así como los sistemas de contrapoderes institucionales en los que se basan". ¿La UE se inmiscuye en algo socavando sistemas y gobiernos? ¡Jamás! Hong Kong es parte integral de China, Navalny un reputado actor de teatro, Guaidó no existe, la Juanita Calamidad de Bielorrusia un ente de ficción y el apoyo al golpe contra Evo Morales en Bolivia fue un espejismo malévolo de los de siempre. Y de Siria para qué hablar. O de Yemen. O...

Menos mal que aquí está nuestro aguerrido ejército democrático para combatir a esos facinerosos rusos y malévolos chinos: "Gracias a la cooperación con nuestros socios internacionales, como el G7 y la OTAN, podemos seguir también las tendencias mundiales y prepararnos para hacerles frente. Los verificadores de datos, periodistas, ONG y grupos de reflexión están también contribuyendo enormemente a frenar la propagación de la desinformación". Pasmaos y reflexionad sobre si estos encantadores muchachitos y muchachitas son tan inofensivos y bellas personas como parecen. Todos en el mismo barco, para que no haya dudas.

Estos demócratas de postín son los que han "informado" verazmente y verificado datos sobre los "chalecos amarillos" franceses, sobre los independentistas catalanes, sobre los yihadistas de Siria, sobre las elecciones en Venezuela, sobre el golpe en Bolivia, sobre... Sabido es que aquí está la aquiescencia del "periodismo independiente" y la "sociedad civil".

Por eso la UE no solo lucha para que la verdad resplandezca dentro de su territorio, sino que "la UE está desarrollando un proyecto para hacer frente a la desinformación sobre la covid-19 en los países africanos y en Oriente Próximo. Estamos creando asociaciones con verificadores de datos en todos los países de la Asociación Oriental y los Balcanes Occidentales, y seguimos apoyando al periodismo independiente a través de la Dotación Europea para la Democracia en nuestra vecindad y fuera de ella". Si no pilláis la diferencia entre "ayuda" e "injerencia", recurrid a ese ente medio muerto que es la UE para que os lo explique mejor.

Uno de los lugares donde la Dotación Europea para la Democracia está más activa es Bielorrusia, tal como reconoce nuestro encomiable bocazas (y es que no lo puede evitar). Si el documento que os comento es del 28 de diciembre, el 25 concede una entrevista a un medio de propaganda alemán (gracias a mis amigos de Leipzig por el envío) en donde cuenta qué está haciendo la UE. Entre otras cosas, se ayuda a "la oposición democrática", a la sociedad civil y a los periodistas independientes "con finanzas" (o sea, los compran para que defiendan sus intereses) aunque, eso sí, sin exagerar "porque no podemos empujar a Bielorrusia a los brazos de Moscú". Ya lo dije, Juanita Calamidad y los suyos, cada vez menos, pueden seguir con sus apariciones circenses para ganarse la vida, pero sin muchas esperanzas de derrocar a Lukashenko. Exactamente igual que el otro Juanito Calamidad (Guaidó) y los suyos, viviendo de esas "ayudas" occidentales y saqueando los activos públicos venezolanos. 

Y todavía hay quien piensa que este zombie de la UE es referente de algo. De todas maneras esto es antes del simpático espectáculo de la toma del Congreso en EEUU y el derrumbe definitivo del sueño de la superioridad de Occidente. El mundo -que es mucho más que la famosa y mentirosa "comunidad internacional" con que nos bombardean los medios de propaganda- ha tomado buena nota de ello y no aceptará las conferencias (e injerencias) morales habituales de unos muertos vivientes.

PD.- El don nadie ruso Navalny, que estaba en Alemania, ha sido detenido en Moscú al bajar del avión. En Alemania el partido de Merkel ha elegido esta semana como sucesor a un tipo que, a priori, es partidario de regularizar las relaciones con Rusia. Teniendo en cuenta que se han restablecido los trabajos para completar el gasoducto Corriente del Norte 2, que ha terminado su desarrollo en Alemania y está comenzando los últimos kilómetros en Dinamarca, es un evidente intento de volver a poner palos en la rueda. Otro Juanito Calamidad a añadir a la lista de títeres occidentales.

El Lince

lunes, 11 de enero de 2021

Más de lo mismo (y el camino a la perestroika capitalista)

Tras el paréntesis del espectáculo de EEUU -que visualiza para todo el mundo la decadencia occidental, encabezada por EEUU- vuelvo con lo mismo: los datos económicos que lo certifican. Si previamente os había puesto lo que dice el Fondo Monetario Internacional sobre la caída del mito del G-7 y sobre la nueva caída del dólar como moneda de reserva global, llega el momento de referirse a lo que dice la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de la que forman parte 37 países sobre todo europeos pero también otros como Chile, México, Turquía, Israel, Australia, Nueva Zelanda, Corea y Japón. Es decir, todos los tradicionales vasallos de EEUU y que se pueden englobar dentro de la categoría de "occidentales" en cuanto a "valores" y sistema económico.

La OCDE acaba de hacer público su balance de 2020 y sus previsiones para 2021 y lo que se recoge en él son "perspectivas sombrías" (sic) para Occidente porque si bien dice que "la economía de China está creciendo con fuerza nuevamente" eso no significa que haya recuperación mundial dado que "muchas de las naciones más ricas del mundo no se recuperarán por completo hasta 2022 como muy pronto". Y eso no significa que se vuelva a la "normalidad", que nunca se recuperará, sino que se situarán ya siempre por detrás de otros países, especialmente asiáticos. Fijaos en las previsiones, muy parecidas a lo que vaticina el FMI.

Son ya tantos los indicadores que lo anuncian que nadie debería sentirse sorprendido, y ya os lo he venido reiterando: cuesta hacerse a la idea, pero cuanto antes lo hagamos será más fácil encontrar alternativas, internas y externas, ante un derrumbe inevitable. No son los rojos nostálgicos quienes lo dicen, sino todos y cada uno de los instrumentos capitalistas clásicos que conocemos. El que ahora se sume la OCDE muestra la altísima preocupación que existe en esa pérdida de la hegemonía que sitúa a todos en otra perspectiva. 

Ni qué decir tiene que la pandemia del coronavirus, y cómo Occidente se está enfrentando a ella, ha sido determinante. Pero todos insisten también en un hecho: no solo. La decadencia occidental se viene arrastrando desde la crisis del 2008 y lo de ahora solo lo ha acelerado. 

La diferencia entre lo que dicen la OCDE y el FMI es que países como India, México y Brasil tampoco lo tienen fácil dado el número de contagios y de muertos. Y dice la OCDE que "muchos millones de trabajadores del sector informal se van a ver obligados a regresar a sus aldeas y barrios marginales urbanos para hacer frente a la pobreza masiva e incluso al hambre". Algo que también vaticina, por cierto, la ONU.

Y una cosa en la que coinciden tanto el FMI como la OCDE: "la redistribución de la riqueza y los ingresos mediante impuestos más altos podría dar a los gobiernos occidentales más recursos para hacer frente a las víctimas de la pandemia, pero será políticamente difícil en una recesión continua".

Por eso estamos viendo, también, desesperados intentos del capitalismo para sacar la cabeza y no morir ahogado. 

La pandemia ha destrozado empleos, ha polarizado sociedades y terminado con las ilusiones de la supremacía occidental. A partir de ahora los problemas solo pueden agravarse (como el espectáculo de EEUU) sin descartar el colapso de la estructura social que ahora conocemos. Por eso el capitalismo se mueve, y rápido. El Foro Económico Mundial ya está preparando su reunión de Davos de este año (este mes de enero): "en 2021 y más allá, nuestras sociedades tendrán que encontrar un nuevo camino político si queremos alejarnos de la profundización de la desigualdad social, así como evitar el malestar político, el descontento social y el riesgo sistémico".

Cómo lo hagan está por ver, pero el miedo les está recorriendo la espina dorsal. ¿Puede ser una Renta Básica Universal? No es descartable. El capitalismo buscando utopías, no está mal. Es por eso por lo que ahora se habla del "gran reinicio" o de "capitalismo responsable". Siendo malo, podría decir que el capitalismo está ahora en su "perestroika" y que ya sabemos a dónde llevó a la URSS. 

Lo que debería estar ya claro para todo el mundo es que la vida nunca volverá a la "normalidad" y que el mundo que creíamos conocer antes de este 2020 ya no está ni existe, ni existirá.

Como no existe el Boni, el guitarrista y una de las voces -junto al Drogas- de Barricada, uno de mis grupos de referencia, que acaba de morir. Os dejo uno de sus temas por excelencia como recuerdo. Porque son tiempos que arden.

El Lince

jueves, 7 de enero de 2021

Sin pizca de ironía

Simpático espectáculo en EEUU, sin pizca alguna de ironía. Se lo merecían. O si queréis, es el karma.

Esta vez no hay manifestaciones de circunstancia y duelo como con los atentados del 11-S. Esta vez el mundo ha sido testigo visual del derrumbe del mito del "corazón de la democracia mundial". Ya hay otros indicadores, no visuales, de ese derrumbe pero lo de ayer no tiene parangón porque se ha visualizado de forma irreversible. 

Por eso hay que entender la consternación de todos los países vasallos de EEUU y las sonrisas de todos los países donde la "exportación de la democracia" y la "defensa del mundo libre" ha creado sistemáticamente la desestabilización y la violencia que se ha vivido ahora principalmente en Washington pero también en Atlanta, Georgia, Phoenix, Santa Fe y otros lugares.

Lo fácil sería hacer comparaciones como lo que ha hecho EEUU (y sus vasallos) con Hong Kong o Bielorrusia, por mencionar solo los dos más recientes, de cómo se ha saludado a los "valientes luchadores por la democracia" y de cómo se ha tratado a los asaltantes de ahora. El "coraje" que se alababa entonces es denostado ahora. Los valientes de entonces son fascistas ahora cuando son lo mismo entonces y ahora.

Lo de ayer no es más que el primer acto visible (y entendible por todos) de la tragedia occidental: la pérdida de su hegemonía en todos los aspectos, incluyendo ya la más visual. 

La sonrisa de buena parte del planeta por lo ocurrido encubre una clara irritación y enfado con los famosos "valores" occidentales de una pandilla cada vez más loca y desprestigiada y no solo en EEUU. El estado real de Occidente, de esos países que durante siglos han mantenido el colonialismo y el neocolonialismo en el planeta y que continúan reforzando todas las divisiones dentro de sus sociedades, se demuestra ahora y solo queda, a modo del bálsamo de Fierabrás, el mantra de las elecciones para anestesiar conciencias (y depende de qué elecciones y de qué resultados, con Venezuela como más reciente ejemplo y sin olvidar la Bolivia de Evo Morales y el golpe contra él que se avaló por el muy "democrático" Occidente). Y, en el caso europeo, unas elecciones que no valen nada de nada porque todos quedan subordinados a las decisiones de la plutocracia de Bruselas.

El Lince


lunes, 4 de enero de 2021

Sobre el auge y el declive

Cuesta hacerse a la idea, pero cuanto antes lo hagamos mejor será para nosotros. Todos los indicadores apuntan en la misma dirección, guste o no, esté en índices clásicos o no. Si el Fondo Monetario Internacional es capaz de decir que este 2020 ha sido el año en que ha caído el mito del G-7 (debido a la pandemia, pero no solo) es también el año en que se certifica la caída del dólar como moneda hegemónica. Y, de nuevo, la pandemia se convierte en determinante (pero no solo).

La posición del dólar estadounidense como moneda de reserva global está cada vez más amenazada y así, y solo así, hay que interpretar todos los espasmos agónicos que está realizando EEUU con sus sanciones, aranceles y otras formas de guerra no clásica. 

El año 2020 comenzó con el dólar situándose en el 61'63% de todas las reservas monetarias internacionales (y eso era ya una pérdida de 10'3 puntos respecto al porcentaje del 71'93% con que había comenzado el siglo XXI). Pues bien, el año 2020 ha terminado con una nueva pérdida, pasando a ser ahora mismo del 60'5% de todas las reservas monetarias mundiales. ¿Sabéis quién lo dice? Pues el FMI. Otra vez. Y eso que son datos solo de los tres trimestres primeros del 2020, faltando el cuarto. 

Así estaba la cosa al comienzo del 2020.

¿Quién ha cogido el relevo? Pues todas las otras monedas que el FMI incluye en su canasta de divisas, formalmente llamadas Derechos Especiales de Giro (euro, renminbi chino, yen japonés, libra británica, franco suizo, dólar canadiense, dólar australiano). Aquí hay que hacer algunas apreciaciones: la primera, que el euro no ha aprovechado la circunstancia como se esperaba, consecuencia de la desastrosa situación y gestión de la pandemia (el aumento ha sido del 20'35% al 20'5%); la segunda, que el yen japonés ha cogido un poco más de fuerza (del 5'41% al 6%); la tercera, que el renminbi chino sigue su camino ascendente (pasa del 1'97% al 2'13%) a pesar de todos los ataques y sin que China lo haya convertido aún en moneda mundial (para lo que esperará al 2022 cuando se ponga en marcha de forma oficial el renminbi-yuan digital). Y habría una cuarta: el FMI certifica que cada vez más países hacen transacciones comerciales en sus propias monedas. Incluso habría una quinta: el Brexit no ha pasado factura a la libra británica, que también ha subido un pelín. Por lo tanto, todos se han beneficiado de la caída del dólar, en especial el yen, el renminbi y el euro.



Pase lo que pase con la pandemia, ya no hay vuelta atrás. Occidente cae, los "emergentes" (como dice el FMI) suben. Lo que también dice el FMI es que el estancamiento del euro es notable porque no ha aprovechado la ocasión (la pandemia) para hacer realidad el sueño de ser una moneda "en paridad con el dólar". Para el FMI el estancamiento del euro tiene dos razones: una actual, la pandemia; otra algo vieja, la quiebra de Grecia hace cinco años.

La hegemonía del dólar como moneda de reserva mundial ha permitido a EEUU financiar sus impresionantes déficits comerciales. Su constante caída altera sustancialmente esa situación. Aunque no es el caso, por ahora, del FMI, hay quien vaticina que para el 2027 el dólar estará rondando el 50% de todas las monedas de reserva. Tal vez sea esto lo que temía el centro británico que no hace mucho afirmaba que para el 2028 China será la primera potencia económica mundial (aunque según el FMI ya lo sea).

Y algo a tener en cuenta: el acuerdo comercial de la UE y China que fortalecerá sus dos monedas sin duda alguna.

En este marco, y aunque no tenga nada que ver con lo anterior (o sí), hay un dato que me ha llamado poderosamente la atención: Venezuela dice que va a ser el primer país en pasar a un sistema monetario 100% digital como forma de enfrentar el bloqueo y la agresión de EEUU. Hasta ahora, solo China había manifestado su intención de desarrollar el yuan digital en 2022, pero ahora Venezuela acelera y supera a los chinos. 

El viernes pasado Maduro lo afirmó en una entrevista en Telesur, dando datos sorprendentes como que solo el 18'6% de todas las transacciones comerciales venezolanas son el dólares mientras que el 77'3% se realizan con tarjetas de débito y que sólo el 3'4% de la población usa moneda física. Lógico por el bloqueo a que está sometido el país y la dificultad para comerciar normalmente. De hecho, Venezuela está técnicamente aislada del SWIFT (las transacciones financieras internacionales en dólares) por el bloqueo y las sanciones. Ahora adquiere más peso lo que os contaba hace unos meses sobre cómo Venezuela sorteaba el bloqueo comerciando en petros.

El Lince

martes, 29 de diciembre de 2020

Sobre el reino de las sombras

Videojuegos, Tolkien, Lovecraft... y ahora el Fondo Monetario Internacional. Todo un mundo para hablar de lo mismo: el reino de las sombras que es Occidente y de cómo nos siguen oscureciendo la realidad: el fin de su hegemonía.

El Fondo Monetario Internacional está, como todo el mundo, haciendo balance de fin de año y lo que publica no solo es revelador de lo anterior sino de cómo ese gran castillo de naipes que es Occidente ni siquiera resiste ya un soplido. Lo penúltimo, porque lo último está aún por escribirse, es que el tan cacareado G-7, los supuestos países más industrializados del mundo (EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia), no es más que una estafa a gran escala que sigue aparentando algo que no es real.

Porque el G-7 real es otra cosa, por este orden: China, India, Corea del Sur, Rusia, Brasil, Indonesia y México. 

Casi, casi, lo mismo que dice el Centro de Investigación Económica y Empresarial británico que ha hecho fortuna estos días con su informe sobre que China superará a EEUU como la primera economía del mundo en 2028. Aunque la estrategia de los medios de propaganda es clara: reflejar algo y ocultar el todo. Como el iceberg. Porque lo que dice el centro británico es una mentira manifiesta dado que desde 2017 China supera económicamente a EEUU, según el propio FMI. Pero como estamos en navidades, no hay que destrozar la ilusión de los niños con la verdad, así que alejemosla un poco más y sigamos en nuestra inocencia y oscuridad.

La diferencia entre uno y otro es que los británicos siguen aferrándose a la historia y a la histeria de la supremacía occidental mientras que el FMI no. El centro británico sigue insistiendo en que el G-7 sigue siendo casi, casi el G-7 con el que Occidente sueña, mientras que el FMI no. Los británicos dicen que China liderará, pero que también hay que tener en cuenta a India, que entraría en el "nuevo" G-7 en detrimento de Italia mientras que los otros se mantienen. El FMI es mucho más claro al respecto e introduce un elemento determinante: la pandemia.

Los británicos la consideran coyuntural, mientras que el FMI la considera determinante para el vuelco. No obstante, el centro británico -que tiene metido el miedo en el cuerpo- solo puede reconocer lo obvio, aunque lo oculte: "otras economías asiáticas se están disparando en la tabla de clasificación", aunque no las menciona. Si os fijáis, cuatro de los países del nuevo y real G-7 son asiáticos: China, India, Corea del Sur e Indonesia. Cinco, si contamos a Rusia como asiático.

El FMI es claro, los británicos no: "El adelantamiento se produjo ayudado por la pandemia, pero no solo. La crisis pandémica ha impactado más en las economías de los países más industrializados y ha llevado a los mercados emergentes a superar el PIB del G-7" (...) "Esto ha hecho que el PIB de los países emergentes se sitúe en los 39.672 billones de dólares frente a los 38.137 billones de dólares de los países del G-7".

El FMI no augura nada bueno para los países occidentales porque, aún considerando que en el 2021 habrá un "repunte económico" de los países del G-7 lo mismo ocurrirá en los países emergentes y que "en los próximos cuatro años" estos países "crecerán casi el doble que las economías avanzadas"

Desde luego, a buen entendedor pocas palabras bastan. Pero hay que ser buen entendedor y Occidente es no solo sordo, sino ciego y mudo.

Lo último, pero no menos importante, es que la deuda pública de los países que el FMI llama "emergentes" -pero que ya son una realidad- es significativamente menor que la de los del famoso e irreal G-7. Esto hace que su crecimiento sea mucho más sostenible, y más cuanto hay que añadir otra cuestión: que todos ellos, sin excepción (sobre todo China, Rusia, India y Brasil, como integrantes de los BRICS) han realizado un desacoplamiento del dólar e incentivado el comercio en sus propias monedas.

Así que nada, terminemos el año comparando civilizaciones, viendo cómo Occidente desaparece en su nihilismo reaccionario, lleno de seres rotos y aislados que siguen creyendo que están en la cúspide de todo y sobre todos. El neoliberalismo está muerto y el capitalismo herido, de ahí su intento de reconstrucción con diversos nombres y figuras. Es hora de cambiar este modelo que ya no se sostiene, hora de enfrentar las sombras y luchar contra el oscurantismo y la opresión.

 
 
El Lince

martes, 22 de diciembre de 2020

Por arriba, por abajo y en el medio

El fin de la hegemonía occidental es incuestionable. Antes del verano, Ángela Merkel se enorgullecía de que Alemania había vencido la pandemia con medidas "democráticas" y "alejadas del autoritarismo chino". Ahora no solo Alemania, sino todo Occidente, está sumida en una ola de COVID-19 más extensa y letal que entonces y la pequeña reina del Liliput europeo llora amargamente. Macron está aislado, Gran Bretaña cierra todo lo cerrable... y así el resto.

Si lo anterior es incuestionable, también lo es que el sol sale por el este y que Occidente es hoy lo más parecido a las tierras sombrías de cualquier videojuego, a las historias oscuras de Tolkien y sus orcos o a las historias sombrías de Lovecraft. 

Porque este año se despide no solo con el hecho incuestionable del triunfo de China sobre la pandemia, sino con tres elementos que certifican dónde está Occidente hoy día: en la más absoluta miseria. Estos tres elementos tienen que ver, también, con China y certifican su supremacía por arriba, por abajo y en el medio. Ya apenas hay espacio para Occidente en nada, a pesar de todas las estupideces habituales y los delirios de grandeza de unos (Biden) y otros (UE y OTAN, buenos vasallos de su señor).

Supongo que habréis oído hablar del éxito chino en la luna, donde su sonda ha logrado traer a la Tierra casi dos kilos de rocas lunares. Supongo que no sabéis que su otra expedición exitosa a la luna aún sigue allí y realizando trabajos desde hace casi dos años. Y que en este tiempo ha recorrido casi medio kilómetro recopilando información científica valiosísima porque nunca nadie había recorrido tanto trecho en la luna (hay que tener en cuenta que un día lunar equivale a 14 de la Tierra, y la noche otro tanto). 

Pues bien, al hilo de este indudable éxito chino hay movida que tiene que ver con la envidia y el desprecio occidental. China se ha convertido en el tercer país que logra traer rocas lunares después de la Unión Soviética y EEUU. La diferencia es que nunca se había traído roca del subsuelo, y eso es lo que han hecho los chinos. Rápidamente, desde EEUU, la UE, Japón y Rusia se ha pedido a China que sea tan amable de hacerles llegar alguna muestra de eso para que ellos también lo puedan estudiar. Y aquí está el problema.

China es paciente, su sentido del tiempo no tiene nada que ver con el nuestro (y su filosofía y sistema, tampoco). Como consecuencia, sabe esperar y reaccionar en consecuencia. Y China recuerda cómo en 1978 la NASA estadounidense regaló un gramo, sí, habéis leído bien, un gramo de polvo lunar a China de las muestras traídas por una misión del Apolo para que pudiesen ser estudiadas. Esto es exactamente lo que recibió China.

Ni qué decir tiene que los científicos chinos consideraron humillante este "regalo" que, por otra parte, ponía de relieve de carácter nada subliminal la superioridad tecnológica de EEUU. Pese a ello, los científicos chinos se pusieron a estudiar cada grano lunar y han llegado donde están ahora y logrando dar un vuelco a la situación. Son ellos ahora quienes exhiben su superioridad técnica y tecnológica. Y en China, en los ámbitos científicos, hay una acalorada discusión sobre si hay que corresponder a EEUU con la misma moneda, un gramo, o demostrar magnanimidad. Pero hay un pero: las sanciones introducidas por EEUU impiden "cualquier programa de cooperación o intercambio" con China en estos ámbitos. Si China "regala" uno o diez gramos, lo que sea, será ahora una humillación evidente para EEUU, tanto si EEUU acepta como si lo rechaza por las sanciones. Bonito asunto para Biden.

Como dato, la mitad de las rocas traídas de la luna se almacenarán en la ciudad natal de Mao.

Si la superioridad por arriba es incuestionable, lo mismo se puede decir de la de por abajo. Ayer regresó a su base el buque oceánico que ha logrado la mayor inmersión marítima con humanos en la Fosa de las Marianas, llegando hasta los 10.909 metros en el Abismo Challenger, la parte más profunda. También de aquí se han traído innumerables muestras de lo desconocido. Y también de aquí se están reclamando datos por parte de otros países.

Y queda la superioridad por el medio: China ha superado a EEUU en supercomputadoras cuánticas.O sea, cuando se demuestra que con 200 segundos se hace un cálculo que llevaría 2.000 millones de años en hacer utilizando la supercomputadora más rápida existente en la actualidad está todo dicho. La patología occidental por dominar el mundo tiene la misma estabilidad que un castillo de naipes.

China no solo adelanta a Occidente, sino a sí misma. El año que viene será el año del buey en China, un buen año para la mecánica y la ingeniería. Así que si este 2020 hemos visto todo esto en medio de una pandemia, podemos prepararnos para lo que nos deparará el 2021 cuando unos suben y otros caen. Irremediablemente.

El Lince