miércoles, 29 de abril de 2026

Entre el ingenio y la solidaridad

Dejando por un momento a Irán, hay que mirar a Cuba. Y no por las amenazas del majara, sino porque está en un proceso de aceleración de la transición energética con el apoyo de China y de Rusia, aunque hay que insistir en que el bloqueo estadounidense sigue complicando, y mucho, la existencia de Cuba como país independiente.

Cuba lleva meses viviendo entre colapsos totales a nivel económico, apagones no solo intermitentes sino casi totales también, con fábricas paralizadas, con campos sin riego, con... Y eso en una isla con un clima caluroso por definición. La culpa, casi totalmente, se debe al bloqueo energético impuesto por EEUU. Ahora que el zombi conocido como Unión Europea está hablando del "derecho de navegación", refiriéndose a Ormuz, no estaría demás que apelase al derecho de navegación para los propios cubanos y apelase a levantar el bloqueo organizando una "coalición de dispuestos" como dice que quiere hacer con Ormuz (es broma, los vasallos europeos nunca, jamás, acaso, ni, se enfrentarán a su amo y señor; quien diga que lo han hecho en Irán no tiene ni idea: los europeos fueron imprescindibles en el prólogo de la agresión porque extendieron a través de sus embajadas los satélites Starlink para la coordinación de las protestas de enero y su "inactividad" de debió a que creyeron, y apoyaron, que Irán caería "en tres días"). O Venezuela, que está más cerca y también se está comportando como una buena vasalla de su señor.

Pero Cuba es mucha Cuba. En Cuba se resumen las dificultades con un dicho: "no es fácil". Y no lo es. Por eso su ministro de Energía da la cara una vez sí y otra también y explica a la población qué se está haciendo, qué es lo que pasa, qué se puede esperar para el futuro y el por qué es importante otra característica cubana, el ingenio. Por ejemplo, diciendo que a pesar de todos los pesares, Cuba ha logrado un hito: frenar el descenso de producción nacional de petróleo y aumentar un poco su extracción, un rubro que estaba de capa caída por la falta de recursos tanto financieros como de repuestos. Poco a poco se ha ido recuperando hasta llegar a la mitad (2'2 millones de toneladas) de lo que se extraía antes de la nueva agresión de EEUU. 

 
Con la ayuda de China y de Rusia, la previsión es que se termine el año 2026 con una producción de 3'3 millones de toneladas, con lo que se habrá recuperado dos terceras partes de la producción total (4'2 millones de toneladas) que había en situación normal, antes del secuestro de Maduro a primeros de este año. Pero eso, como veis, no soluciona los problemas porque la producción no es suficiente para el consumo de los hogares y de las fábricas. Sigue necesitando combustible importado. Aquí es donde entra Rusia.

A finales de marzo envió un petrolero con 100.000 toneladas de petróleo. No es la solución porque Cuba necesita casi 1'5 millones de toneladas más para mantener el mismo nivel que antes de la agresión de EEUU, pero es una ayuda concreta. Eso son 10 barcos al mes, y no solo de petróleo sino de diésel, gasolina y gas. Pero Cuba se las ingenia y dado que tiene un alto nivel científico, ha logrado por sus propios medios refinar su petróleo -muy viscoso, con mucho azufre y otros contaminantes- en diésel y fuel oil para reducir la dependencia externa. Lo del petrolero ruso es una ayuda, sin duda, pero se necesita aún más y Rusia ha dicho que enviará otro (aunque en el momento de escribir esto aún no hay nada confirmado con fecha), pero si el ritmo es el de uno al mes o cada dos meses no será más que un parche. Importante, pero parche. E insuficiente. 

Aquí hay que hacer una puntualización: Rusia no quiere, bajo ningún concepto, enfrentarse a EEUU porque todavía sigue anclado en lo que los euroatlánticos del Kremlin llaman "espíritu de Anchorage", los acuerdos alcanzados entre Putin y Trump en agosto de 2025 sobre el país 404, -antes conocido como Ucrania- y que no se han cumplido por parte estadounidense. Por eso tanto Rusia como EEUU han salido con la cabeza alta con este petrolero enviado: los primeros, por haber desafiado "el cerco estratégico" impuesto por los piratas estadounidenses, los segundos por haber actuado "con benevolencia" al haber aceptado su paso porque era "ayuda humanitaria". Así los dos han salvado la cara. Siempre habrá quien diga ¿y lo del apoyo a Irán? No es un enfrentamiento con EEUU, el apoyo a Irán es más diplomático que otra cosa, y Rusia se está aprovechando, y mucho, del precio del petróleo (hoy está a 114'6 dólares, casi el triple de lo que pretendía la UE -44'10 dólares- en su paquete de sanciones aprobado en enero).

Además, ha habido un problema con este petrolero enviado: no pudo entrar en la bahía de Cienfuegos, donde se encuentra la principal refinería de Cuba, por lo que hubo que transportar el petróleo a otros barcos que sí podían entrar, y eso alargó el tiempo para que pudiese ser usado. Y luego está la distribución una vez refinado. Una distribución que no llega a todos los sitios porque hay que priorizar. En estos momentos, según dice el ministro de Energía, Cuba distribuye 800 toneladas diarias, la mitad más o menos de lo que se necesita, por dos razones: para evitar apagones inmediatos por el rápido consumo y para tener un margen de maniobra ante la situación.

¿Y cuál es el papel de China? Pues como es un país que necesita el petróleo para su propio consumo, una parte importante de él importado, solo puede ayudar a Cuba de una manera: con las energías renovables. En 2025 se calculaba que la energía renovable suponía en Cuba el 3%, ahora se estima que es del 10% de la generación de energía. Esto se debe a China, que ha enviado instalaciones solares y sistemas de almacenamiento. Su principal función es, como dice el ministro, "estabilizar la frecuencia de una red debilitada por el envejecimiento de las centrales termoeléctricas". Para que os hagáis una idea, una de las ganancias de China por la agresión a Irán es que está vendiendo tecnología limpia, paneles solares, vehículos eléctricos y baterías, como churros. Las ventas en los dos meses de agresión a Irán se han incrementado un 30%. A Cuba se la están suministrando gratis, por solidaridad e internacionalismo.

También aquí Cuba está haciendo lo mismo que con el petróleo: priorizar. Priorizar la agricultura (arroz, maíz, soja, tabaco) y a las industrias que producen para la exportación. ¿Doloroso para la gente? Seguro, pero necesario para evitar una quiebra de la producción.

También prioriza con el gas licuado, del que importa el 80% y que se está destinando únicamente a hospitales, comedores y producción estratégica.  

¿Difícil, verdad? El "no es fácil". Pero de nuevo el ingenio cubano: se ha puesto en marcha lo que llaman "transición cultural" y en la que los molinos de viento y las plantas de biogás están cumpliendo una importante función. Muchos de ellos y de esas plantas se habían abandonado y ahora vuelven a estar activos porque es más fácil su conexión a la red eléctrica y esto ayuda a los paneles solares portátiles que se destinan a profesores, a médicos y a los niños. 

Esto es Cuba, haciendo malabares con el ingenio y la solidaridad. Poco o mucho, dos países muy lejanos están ayudando o intentando ayudar. Y lo hacen en mayor medida que México, Brasil y Colombia, los países supuestamente "progresistas" de América Latina y que podrían, si quisieran, romper el bloqueo enfrentándose a EEUU. Porque de Venezuela mejor no hablar. Como lo cortés no quita lo valiente, México sí ha hecho pequeños gestos de "ayuda humanitaria", pero lo que necesita Cuba es petróleo, y ahí se ha echado para atrás. Recuerdo lo que dijo su presidenta a principios de este mes. Son países que protestan "enérgicamente" contra este nuevo bloqueo, contra esta piratería marítima, contra esta violación de la libertad de navegación y del derecho internacional, contra esta ley del más fuerte y la selva, pero que se cuidan, sin embargo, de no quebrantarla ellos mismos.

El ingenio no es solo en estos casos. Hay ciencia detrás. Como en el innovador fármaco cubano para el tratamiento del Alzheimer que se está produciendo en Cuba y que pone de manifiesto la resiliencia de una nación que se esfuerza por innovar bajo las limitaciones del bloqueo estadounidense y las amenazas de una invasión. Se llama NeuroEPO, de producción nacional y una lucha pionera contra la progresión de la enfermedad de Alzheimer. NeuroEPO, también conocido como NeuralCIM, es un aerosol nasal que revierte o ralentiza los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. 

Se ataca a Cuba por su sistema político. Un medicamento que combate la pérdida de memoria y afecciones de salud relacionadas es algo más que un mensaje sorprendente: un proyecto socialista financiado con fondos públicos que, lamentablemente, no puede ayudar a millones de personas que lo necesitan en todo el mundo debido a las agresiones de EEUU y a la inacción de (casi) todo el mundo. 

Para endulzar algo más la cosa, en Cuba hay un grupo infantil que es un fenómeno, "La Colmenita". Os dejo con él y una canción de Silvio Rodríguez. También es una nuestra del ingenio y creatividad cubana.

El Lince

lunes, 27 de abril de 2026

Respuesta a mis detractores

Los ataques contra la Relatora Especial de la ONU sobre la situación en los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, se están intensificando por su inestimable labor de denuncia del genocidio que el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, comete contra los palestinos con la connivencia y beneplácito del muy "democrático" Occidente y sus "valores". Ahora llega el turno de Francia, desde donde su ministro de Exteriores exige su dimisión tras su nuevo informe, de finales de marzo, sobre el mismo tema: el genocidio. Solo que en este informe, añade un dato más: la tortura. 

En él se dice que la tortura sistemática se utiliza contra todos los palestinos, incluyendo menores, y que es un "patrón deliberado" como coerción. Esto es lo que ha molestado a los "demócratas" occidentales, de quienes Francia es ahora su vanguardia pidiendo la dimisión de Francesca. Esta ha respondido así:

"Anatomía de una difamación: Respuesta a mis detractores"

Durante más de dos años, mi mandato ha sido objeto de controversias cuidadosamente orquestadas y de creciente virulencia. El 8 de febrero, un miembro del parlamento francés me atacó personalmente basándose en declaraciones truncadas que me atribuían que Israel "es el enemigo común de la humanidad", cuando mi discurso iba dirigido a los países que han armado a Israel, así como a los medios de comunicación y los algoritmos de las redes sociales que han amplificado el discurso genocida (1).

Sin molestarse en verificar el contenido exacto de mis declaraciones ni examinar los hechos, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, se hizo eco inmediatamente de estos ataques a nivel internacional, condenando como «indignantes y reprobables» declaraciones que nunca hice y anunciando que Francia remitiría el asunto al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para exigir mi dimisión.

Sus homólogos italiano, alemán y checo hicieron lo mismo, sin siquiera realizar la verificación básica de los hechos que exigían sus cargos. El 19 de febrero, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reiteró públicamente la misma exigencia.

Si bien la crítica es inherente a cualquier función pública, y más aún cuando se trata de derechos humanos, este caso revela un aspecto preocupante: la implacabilidad con la que algunos Estados prefieren atacar al mensajero en lugar de intentar refutar el mensaje.

La naturaleza sin precedentes y corrosiva de este ataque contra un experto independiente designado por las Naciones Unidas no solo radica en la violencia de las acusaciones y la deliberada invención de mentiras, sino también, y sobre todo, en el hecho de que los más altos niveles del gobierno dirigen y avalan esta maniobra. Por lo tanto, ya no se trata de una simple controversia, sino de un síntoma de la bancarrota de un sistema construido sobre promesas solemnes y tratados internacionales que se invocan en tiempos de paz, pero que se olvidan en cuanto su aplicación resulta inconveniente.

Designada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, soy Relatora Especial desde el 1 de mayo de 2022 y desempeñaré mis funciones hasta 2028. Soy la octava persona en ocupar este mandato —y la primera mujer en este cargo— y asumí este compromiso voluntario tras una trayectoria profesional dedicada a la defensa de los derechos humanos, principalmente en las Naciones Unidas —en particular en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y en el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (ONURP) en Jerusalén— y a la investigación académica sobre Palestina.

La atención prestada a Israel no es ni una elección personal ni un sesgo: proviene de la resolución 1993/2A del Consejo de Derechos Humanos, adoptada el 19 de febrero de 1993 en respuesta a casi treinta años de ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

Acusarme de «falta de neutralidad» equivale a una distorsión deliberada de este mandato. Ninguno de los otros catorce relatores especiales de la ONU con mandatos sobre países es objeto de tales ataques; nadie acusa a los relatores responsables de Afganistán, Rusia o Irán de «obsesión» en el cumplimiento de su misión. Pero en cuanto Israel se ve involucrado, el cumplimiento ordinario de un mandato se convierte, a ojos de algunos, incluso dentro de los gobiernos, en una falta que justificar en lugar de un deber que cumplir.

Mi trabajo consiste en establecer y clasificar jurídicamente los hechos en los territorios ocupados, donde impera un dualismo jurídico institucionalizado: la ley civil se aplica a los colonos israelíes y la ley militar a los palestinos, incluidos los niños.

En efecto, Israel es el único país del mundo donde los niños son procesados ​​sistemáticamente en tribunales militares. Describir este sistema como apartheid ejercido contra los palestinos en forma de dictadura militar no es una provocación, sino una aclaración jurídica. Mis informes iniciales presentados a la ONU en 2022-2023 documentaron la obstrucción sistemática del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, la privación arbitraria y sistemática de libertad y el impacto estructural de la ocupación en los niños (2).

Un panóptico al aire libre

El derecho a vivir libremente como pueblo, a decidir su propia voz política, a gestionar sus recursos, a forjar su propio futuro: la autodeterminación es un requisito indispensable para el ejercicio de todos los demás derechos. Su negación constituye la base de todo proyecto de asentamiento colonial. 

Durante décadas, la fragmentación territorial, la expansión de los asentamientos, las restricciones a la libertad de movimiento, al trabajo, a la educación y al acceso a la justicia, la confiscación de tierras, la demolición de decenas de miles de viviendas, el aislamiento de Gaza y las casi 6.000 muertes, entre ellas aproximadamente 1.200 niños, causadas por los ataques israelíes entre 2008 y 2022, han hecho improbable cualquier posibilidad de una vida libre e independiente.

En todo el territorio palestino ocupado, Israel ha establecido un régimen carcelario —de intensidad y métodos variables— que restringe todas las dimensiones de la vida cotidiana. Constantemente vigilados, con sus movimientos obstaculizados por puestos de control, muros y una opresiva red burocrática, y expuestos perpetuamente a arrestos y detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, los palestinos viven en lo que equivale a un panóptico al aire libre (3).

Mi informe sobre la infancia, finalizado justo antes y presentado inmediatamente después de los atentados del 7 de octubre de 2023, es a la vez el más contundente y el menos comentado. Aborda el proceso de «desnudamiento infantil», término acuñado por la académica israelí-palestina Nadera Shalhoub-Kevorkian (4), para describir la vida cotidiana de niños privados de protección e inocencia, que crecen en medio de una violencia generalizada: asesinados, mutilados, huérfanos, testigos de la muerte o la humillación perpetua de sus seres queridos y de la destrucción de sus hogares. Ignorar su desesperación es renunciar a una parte de nuestra humanidad y violar la obligación más sagrada del mundo y del derecho internacional: proteger a la infancia.

Mi informe de marzo de 2024 sigue este mismo enfoque; también se centra en las víctimas de un sistema estructurado. Titulado "Anatomía de un genocidio (5)", documenta los primeros cinco meses de ataques israelíes contra Gaza tras las masacres cometidas por Hamás el 7 de octubre de 2023: asesinatos, graves daños físicos y mentales, y sometimiento a condiciones de vida destinadas a la destrucción del grupo, todo ello en un contexto de retórica deshumanizadora por parte de funcionarios estatales.

Durante este período, Israel disfrazó sus acciones con un "camuflaje humanitario", expresado en un lenguaje tranquilizador —"conflicto", "daños colaterales", "zonas seguras", "órdenes de evacuación"— para justificar la progresiva desaparición de Gaza y su identidad, la supresión de la capacidad de los palestinos para existir como comunidad, para habitar su tierra, para transmitir su memoria.

En el siguiente informe, "El borrado colonial a través del genocidio (6)", mostré cómo este genocidio se extiende a Cisjordania y Jerusalén Este a través de la limpieza étnica, todo lo cual constituye el resultado lógico de una empresa colonial de asentamiento: borrar para reemplazar, destruir para apropiarse.

No soy el único que ha llegado a estas conclusiones. Ya en enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que existía un riesgo plausible de violación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y ordenó medidas provisionales. En julio de 2024, la Corte también dictaminó que la presencia de Israel en el territorio palestino ocupado era ilegal y exigió su cese inmediato e incondicional. Finalmente, la Corte halló pruebas de discriminación sistémica, violaciones de la prohibición de la segregación racial y el apartheid, así como de políticas de anexión.

Innumerables instituciones y organizaciones han llegado a la conclusión de que Israel está cometiendo genocidio contra el pueblo palestino en el pequeño territorio que queda de Palestina.

El historiador israelí Raz Segal dio la voz de alarma en octubre de 2023. En 2024, historiadores israelíes especializados en el Holocausto, como Amos Goldberg y Omer Bartov, también creían que su país estaba cometiendo genocidio (7).

Unos meses más tarde, Amnistía Internacional llegó a la misma conclusión y, en julio de 2025 (8), la organización israelí B'Tselem publicó un informe en ese sentido bajo un título condenatorio, aún más impactante cuando uno lo imagina en hebreo: "Nuestro genocidio" (9).

Finalmente, y entre muchos otros, en septiembre de 2025, la comisión internacional independiente de investigación, con mandato de la ONU, también declaró que se estaba produciendo un genocidio en Gaza (10).

A pesar de la meticulosa documentación de los crímenes cometidos, estos informes recibieron escasa o nula atención de los medios de comunicación y los gobiernos occidentales. Ante la ausencia de una decisión judicial formal, la comisión de investigación representa lo más cercano a una conclusión cuasi judicial basada en el establecimiento de los hechos y un análisis del derecho.

En cualquier caso, la obligación de prevenir el genocidio surge en cuanto se identifica un riesgo grave. En enero de 2024, cuando la CIJ reconoció un riesgo plausible en Gaza, los Estados tuvieron que actuar, empezando por suspender las transferencias de armas.

Mi análisis sobre la complicidad de ciertas empresas, publicado en julio de 2025, provocó las reacciones más virulentas. En él, describo la «economía del genocidio (11)»: una red de actores privados que, mediante sus inversiones, tecnologías, servicios y cadenas de suministro, sustentan materialmente la realidad descrita en informes anteriores.

Dicha implicación conlleva una responsabilidad. Poner fin al genocidio también significa desmantelar las estructuras económicas que lo hacen posible y rentable.

Este informe llevó a Estados Unidos a imponerme sanciones draconianas a partir de agosto de 2025, una práctica que ya se aplica a jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) y a varias organizaciones palestinas.

Me encuentro aislada económicamente del mundo. Cualquier persona con vínculos conmigo, incluidos miembros de mi familia (soy madre de una hija que es ciudadana estadounidense), se enfrenta a multas de un millón de dólares y veinte años de prisión. Mi capacidad para desempeñar mis funciones y, sencillamente, para vivir mi vida, se ve gravemente obstaculizada.

Aunque estos ataques cuentan con el apoyo de mi país, Italia, y ante la falta de apoyo concreto de otros Estados, he continuado mi misión. Mi informe más reciente describe el genocidio en Gaza como un «crimen colectivo (12)», porque fue posible y financiado por el apoyo político y militar inquebrantable de varios Estados, incluidos aquellos que ahora me atacan con mayor virulencia.

Estados Unidos sigue siendo, con diferencia, el mayor proveedor de armas a Israel, mientras que varios estados miembros de la Unión Europea continúan impulsando estas transferencias; la Unión también sigue siendo el mayor socio comercial de Tel Aviv.

Salvo algunas excepciones, como España o Eslovenia, los estados del Viejo Continente han optado por la inacción o la complicidad.

Francia, por ejemplo, ha permitido repetidamente que Benjamin Netanyahu sobrevuele su espacio aéreo a pesar de la orden de arresto emitida por la CPI en su contra. París ha continuado comerciando con equipo militar, ha facilitado el tránsito por sus puertos y aeropuertos y ha mantenido intensas relaciones comerciales con Israel.

Los principales bancos franceses financian empresas vinculadas a la industria militar israelí y a los asentamientos, mientras que varios miles de franco-israelíes sirven en el ejército israelí.

Criminalizar la solidaridad

Al mismo tiempo, se intensifica la represión de las protestas: se prohíben las manifestaciones, se censuran las conferencias académicas, se acusa a activistas y periodistas de "apología del terrorismo" y las intervenciones policiales son violentas.

Alemania, Italia, Francia y el Reino Unido encabezan esta represión, bajo el pretexto de una lucha legítima contra el antisemitismo.

Los proyectos de ley proponen equiparar la lucha esencial contra el antisemitismo y todas las formas de racismo con la prohibición de cualquier crítica a Israel como Estado. Presentada como algo evidente, esta equiparación de nuestros hermanos y hermanas judíos con la política israelí forma parte de una ofensiva política: instrumentalizar la lucha contra el antisemitismo para criminalizar las expresiones de solidaridad con el pueblo palestino y justificar campañas de desprestigio.

Debido a que critican las políticas de Tel Aviv, los ciudadanos israelíes y los judíos de todo el mundo son objeto de las mismas campañas de desprestigio. Sus voces son silenciadas y su lealtad puesta en duda.

El antisemitismo, horrible y odioso, es odio hacia los judíos: no tiene nada que ver con la labor de quienes defienden los derechos humanos, que se centra en el análisis de las acciones de un Estado.

Todo el sistema de derecho internacional se fundamenta en el principio de responsabilidad estatal. Los Estados asumen obligaciones jurídicas y son quienes deben responder, ante todo, por sus violaciones. Israel no es una excepción: las críticas al Estado de Israel no se dirigen a lo que es ni a la religión que profesa, sino a sus acciones, en particular con respecto al derecho internacional, que viola gravemente, reiteradamente y con persistente impunidad.

La cuestión que se plantea no es ideológica, sino jurídica: ¿está Francia respetando sus obligaciones internacionales al adoptar tales medidas? Mi mandato como Relatora Especial me enseñó algo fundamental: cuando se desafía al poder, este no debate, sino que ataca. Difamar para desacreditar, intimidar para silenciar; la violencia denota nerviosismo, no fortaleza.

Mi trabajo sigue la estela de mis predecesores: John Dugard, Richard Falk y Michael Lynk. Ellos también fueron acusados ​​de antisemitismo o complicidad con el terrorismo. Contra ellos también se empleó la táctica de sustituir los hechos documentados por polémicas y el análisis jurídico por ataques personales. Este mecanismo está ya bien establecido.

Grupos proisraelíes, liderados por UN Watch, con sede en Ginebra, llevan años publicando informes difamatorios contra cualquiera, especialmente dentro de las Naciones Unidas, que documente violaciones del derecho internacional cometidas por Tel Aviv. Con el pretexto de contrarrestar el “trato desproporcionado a Israel”, estos grupos aíslan y fragmentan las declaraciones para distorsionar su significado, y luego amplifican y repiten su desinformación hasta que parece cierta.

Tras un análisis más detenido, los supuestos informes de estos grupos resultan poco creíbles. Dentro de las Naciones Unidas, su naturaleza mendaz y difamatoria es de sobra conocida. Las acusaciones de que justifiqué las atrocidades del 7 de octubre de 2023, negué la violencia sexual o minimicé el sufrimiento de los rehenes se basan en esta invención, a pesar de que he condenado de forma inequívoca e implacable los ataques contra civiles israelíes del 7 de octubre y los crímenes de Hamás en general.

Los he condenado inequívocamente como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, cuyos autores deben ser llevados ante la justicia mediante procedimientos internacionales. He condenado la violencia sexual cometida contra víctimas israelíes, tal como lo documentó la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas (13), y, de conformidad con el derecho internacional, considero que la violación utilizada en un contexto de hostilidad es un arma de guerra que puede constituir un crimen de guerra y, según las circunstancias, un crimen de lesa humanidad.

La justicia internacional no opera mediante la indignación selectiva ni la manipulación política. Se basa en la clasificación jurídica de los hechos, el establecimiento de responsabilidades individuales y el respeto al debido proceso para todos, sin excepción.

Aunque mi condena de las masacres y otros crímenes contra civiles israelíes ha sido inequívoca, he cuestionado la afirmación generalizada, especialmente en Francia por alguna razón que se me escapa, de que fueron motivados principalmente por el antisemitismo (14): como han señalado eminentes especialistas del Holocausto y el antisemitismo, esta lectura es errónea y peligrosa, porque oscurece las causas estructurales de la violencia y distorsiona su análisis (15).

Si bien el antisemitismo puede haber desempeñado un papel a nivel individual para algunos de los atacantes, estas masacres, como afirmó el Secretario General de las Naciones Unidas, el Sr. António Guterres, tuvieron lugar en el contexto de cincuenta y seis años de ocupación asfixiante (16).

Ningún delito justifica otro. Pero ignorar el contexto perpetúa una interpretación distorsionada que corre el riesgo de alimentar el ciclo de violencia en lugar de resolverlo, poniendo en peligro tanto a palestinos como a israelíes.

Debemos señalar lo que revela esta campaña: la energía desplegada para difamarme contrasta fuertemente con el silencio que rodea los crímenes que se siguen cometiendo en Gaza y la inacción respecto a las personas sujetas a órdenes de arresto internacionales ante la CPI. Bajo el pretexto de "exigir responsabilidades a la ONU", el verdadero objetivo es redefinir la defensa de los derechos humanos como una postura partidista.

La ironía es evidente. En septiembre de 2025, Francia reconoció al Estado de Palestina, un gesto aclamado como una señal contundente, un punto de inflexión simbólico. Pero reconocer a un Estado cuyo ocupante se apoya activamente, sin ejercer presión para garantizar que el ocupante respete el derecho internacional y proceda con la retirada incondicional de los territorios ocupados exigida por la CIJ, es más una cuestión de postura diplomática que de compromiso jurídico y político.

Reconocer un Estado sin territorio, sin soberanía, sin que se ponga fin a la ocupación, no es más que mera retórica vacía, sobre todo cuando se pretende intimidar a los expertos encargados de documentar con precisión las violaciones que imposibilitan la creación efectiva de dicho Estado. No se puede reconocer a Palestina el lunes y luego intentar silenciar a sus defensores el resto de la semana.
Los líderes que participan en este juego no solo me atacan personalmente. Están sacrificando el orden jurídico internacional y acelerando el desmantelamiento del derecho internacional humanitario y las instituciones que lo garantizan, justo en el momento en que su supervivencia está en juego.

Es posible huir de la verdad, pero mucho más difícil ocultarla. Es solo cuestión de tiempo antes de que la justicia llame a la puerta de los responsables de los crímenes en Gaza y sus cómplices.

La destrucción de Gaza ha despertado conciencias que se creían anestesiadas y ha puesto de manifiesto lo que muchos se negaban a ver: no solo la brutalidad de la ocupación, sino también la complicidad activa de nuestras democracias occidentales en su perpetuación.

Porque Israel no es una anomalía en el orden mundial; en muchos aspectos, es su espejo, en el que descubrimos lógicas de excepción, jerarquías coloniales entre vidas dignas de duelo y vidas que deben ser sacrificadas, una retórica de seguridad que garantiza la impunidad.

La mayoría de los gobiernos occidentales no se enfrentan a Israel, porque hacerlo pondría en entredicho su propia imagen.

¿Patria de los derechos humanos?

Por eso resulta a la vez instructivo y triste que Francia, la autoproclamada patria de los derechos humanos, se encuentre en primera línea, no para defender un principio, sino para proteger un statu quo; no para promover el derecho internacional, sino para neutralizar a sus guardianes.

Sin embargo, algo ha cambiado. Ha surgido un movimiento —en los campus universitarios, en las redes sociales, en las calles, en los tribunales— que exige verdadera justicia social, respeto efectivo por los derechos humanos, multilateralismo decolonial y la universalidad de sus principios sin excepción.

Una universalidad que rechaza el apartheid, incluso cuando lo practica un Estado aliado con las capitales occidentales.

Este movimiento no será silenciado por campañas de desprestigio. No se dejará amedrentar por sanciones ni represión.

Crece y se fortalece a medida que se revelan las mentiras y distorsiones que buscan desacreditarlo.

(1) Véase el texto completo de mi declaración en el Foro de Al-Jazeera (Foro AJ), X (ex-Twitter), 9 de febrero de 2026.

(2) Véanse los informes del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 (A/77/356), la privación arbitraria de libertad en el territorio palestino ocupado: la experiencia de los palestinos en prisión y en libertad (A/HRC/53/59) y la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 (A/78/545), del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, de 21 de septiembre de 2022, 28 de agosto de 2023 y 20 de octubre de 2023, respectivamente.

(3) Cf. Michel Foucault, Vigilar y castigar: El nacimiento de la prisión, Gallimard, París, 1975.

(4) Nadera Shalhoub-Kevorkian, Infancia encarcelada y la política de la deschildización, Cambridge University Press, 2019.

(5)  “Anatomía de un genocidio” (A/HRC/55/73), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 1 de julio de 2004.

(6)  “El borrado colonial mediante el genocidio” (A/79/384), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 1 de octubre de 2024.

(7) Cf. Raz Segal, “Un caso de libro de texto de genocidio” , JewishCurrents, 13 de octubre de 2023; Amos Goldberg, “Lo que está sucediendo en Gaza es un genocidio, porque Gaza ya no existe” , Le Monde, 29 de octubre de 2024; Omer Bartov, “Un historiador del genocidio frente a Israel” , Orient XXI, 5 de septiembre de 2024.

(8)  “Israel y el territorio palestino ocupado. La investigación de Amnistía Internacional concluye que Israel está cometiendo genocidio contra los palestinos en Gaza” , Amnistía Internacional, 5 de diciembre de 2024.

(9)  “Nuestro genocidio” , B’Tselem, julio de 2025.

(10) Véase el Boletín Informativo de la ONU , 16 de septiembre de 2025.

(11)  “De una economía de ocupación a una economía de genocidio” (A/HRC/59/23), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 2 de julio de 2025.

(12)  “Genocidio de Gaza: un crimen colectivo” (PDF), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 20 de octubre de 2025, www.ohchr.org

(13) Cf. “Conclusiones detalladas sobre los ataques perpetrados a partir del 7 de octubre de 2023 en Israel” (PDF), Naciones Unidas, 10 de junio de 2024.

(14) Cf. “La “prohibición” simbólica de Israel no debe desviar la atención de los crímenes atroces en Gaza: UN experto” , Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 15 de febrero de 2024.

(15) Cf. Omer Bartov, Christopher R. Browning, Jane Caplan, Debórah Dwork, David Feldman et al., “Una carta abierta sobre el mal uso de la memoria del Holocausto” , The New York Review of Books, 20 de noviembre de 2023.

(16) Véase “Observaciones del Secretario General ante el Consejo de Seguridad — sobre el Medio Oriente” , 24 de octubre de 2023.

Francesca Albanese

jueves, 23 de abril de 2026

La asamblea del majara

Hacer mención a los desvaríos del demente Trump solo es perder el tiempo de la forma más miserable. Un día ha dicho que amaba a Xi Jinping, otro que odiaba a Xi Jinping, que el bloqueo es un éxito, que el bloqueo no lo es porque se necesitan más barcos y más personal, que habría acuerdo, que caerían bombas, que ha impedido un nuevo Hitler en Irán, que ha salvado al IV Reich sionista... y que habría ganado en Vietnam. Eso después de repetir durante casi un año, desde el anterior ataque contra Irán en junio del año pasado, que había destruido "por completo" la capacidad nuclear de Irán.

Todos los desvaríos, todas las tonterías, las constantes jactancias de victoria táctica de Trump contra Irán ignoran el hecho fundamental de que ha perdido la guerra. Es evidente que se hablará cuando Irán quiera, con independencia de que haya más agresiones o no.

Trump es un majara en un país de majaras, además de ignorantes. Majara es un término coloquial en castellano que significa loco, chiflado, demente. El calificativo le cae a Trump, y a todo su séquito, como anillo al dedo. La Administración Trump está llena de majaras.

Mientras tanto, supongo que sabéis que youtube ha cerrado el canal de vídeos iraníes con los muñecos Lego que os puse aquí. Pero no se pueden poner puertas en el campo y hay otros canales donde se colocan, duren lo que duren. Este es brutal.


Cuando estudiaba Políticas nos enseñaban que se puede considerar a una superpotencia cuando tiene la hegemonía en el aspecto político, cultural, económico y militar. A EEUU hoy solo le queda el económico, y cada vez menos. 

Lo de Irán con los Lego es no solo para ridiculizar a EEUU, sino para estudiar cómo hoy todo el mundo puede moverse con muy buen resultado en la guerra cognitiva. Por mucho que el estercolero mediático occidental se empeñe, con estos elementos simples se ridiculiza a los que aparecen como todopoderosos aunque son unos simples majaras. Sangrientos, pero majaras. Por el contrario, los iraníes aparecen como el contrapunto apoyados por música de todo tipo y a ritmo de meme y de situaciones irónicas.

Durante décadas Occidente, EEUU y el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, han hecho de todo por reducir a Irán a una imagen burda y retrógrada. Hollywood lo repitió hasta la náusea en "300" y en "Argo".  El estercolero nos ha machacado con imágenes de mujeres tapadas hasta las orejas, sin contar que a lo mejor tienen llagas purulentas porque no tienen acceso a los medicamentos por las sanciones. Es un decir. Se reduce un país a una caricatura, a una imagen y ya tenemos la coartada para que los borregos, nosotros, aceptemos lo que nos echen y lo defendamos. Criticar los bombardeos a los gazatíes está bien, salimos a la calle, pero no se ha salido en la misma proporción ni mucho menos con los bombardeos a Irán y a Líbano. Guste o no que lo diga, Palestina fue una ola emocional que dejó bien claro que no hay sustancia política detrás. Si la hubiese, hoy estaríamos al mismo nivel que entonces con las agresiones de los mismos a Irán y Líbano. Por eso puede que los Lego iraníes ayuden a desentumecer no solo los músculos faciales porque nos hacen sonreír, sino las conciencias.

Los Lego iraníes son simpáticos e imparables. Rompen moldes y estereotipos. En la guerra cognitiva que vivimos, mientras el majara manifiesta sus desvaríos y tonterías Irán moldea una imagen más que creíble no solo de Trump, sino de Netanyahu y otros secuaces. No hay diálogo oficial estos días. Puede que lo haya o puede que no. Pero lo que sí que hay es un lenguaje común, fácil de entender, por parte de Irán con el mundo, incluido el Occidental, a través de los Lego. 

El estercolero mediático occidental esparce mierda. Irán esparce sonrisas, se rebela contra esta mierda cotidiana. Es un punto de conexión con el nuevo mundo en marcha. Con los muñecos nos está diciendo una verdad como puños: Irán no solo ha resistido golpes muy fuertes, sino que nunca ha disparado primero, siempre ha sido agredido, y ha respetado el derecho internacional, incluso con el estrecho de Ormuz.

El majara desvaría con cualquier cosa, pero todas las pretendidas razones para atacar se han ido diluyendo una tras otra. Por eso la guerra cognitiva de Irán es buena, porque los agresores están débiles en todos los aspectos. Incluido el cultural. Puede, seguro, que EEUU y el IVRS hayan matado a los propagandistas de, digamos, la "vieja escuela", pero aquí tenemos a la nueva escuela, a una generación que puede, seguro porque ya lo habían hecho, que critique al sistema clerical iraní pero que sale en defensa de su país tras la agresión. Y lo hace por donde nadie esperaba, otra vez: en las llamadas redes sociales.

Aquí también EEUU y el IVRS están perdiendo la guerra. Porque los Lego iraníes han invertido los conceptos: son los agresores quienes representan la "vieja escuela" propagandística, con sus declaraciones, ruedas de prensa y chorradas similares que retransmite el estercolero mediático occidental. Los Lego iraníes son ágiles, rápidos, se comparten pese a youtube. Porque son reconocibles.

Reconocibles por su simpleza, aunque no van a lograr manifestaciones como las de Gaza. Eso era fácil y menos comprometido que esto. No van a cambiar nuestra opinión sobre Irán, pero sí cumplen una labor importante: poco a poco reduce la resistencia occidental a entender a otros pueblos, a Irán en este caso. Salen de nuestro pequeño círculo contestatario. Por eso son importantes. Por eso están siendo censurados.

Pero eso no ha logrado disminuir su impacto, sino acrecentarlo como ahora veis con ese vídeo que os he puesto. Cada vez que youtube cierra un canal es porque se ha dado en el clavo, y hace daño a la hegemonía estadounidense y occidental. En esas estamos. Todo un modelo propagandístico occidental está siendo dañado por unos simples muñecos, medio siglo de campaña satanizadora contra Irán está siendo cuestionada por unos muñecos que todo el mundo reconoce. Hasta la asamblea de majaras que es EEUU lo hace.

El Lince

lunes, 20 de abril de 2026

Invertir los términos de la prosperidad

A la espera de una nueva andanada en la agresión de EEUU y el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, las consecuencias que están sufriendo sus vasallos con épicas. Tal vez lo estén haciendo público ahora para evitar otro ataque, pero los psicópatas estadounidenses y sionistas no están por la labor de escuchar. Mejor. Cuanto más resista y contraataque Irán, mejor porque es otro ladrillo más que se derrumba de la famosa "normalización" de los estados árabes con el IVRS. Estamos asistiendo a la demolición no controlada de los famosos "Acuerdos de Abraham". Los palestinos pueden hoy respirar un poco más tranquilos.

La historia viene a cuento porque la cuestión del colapso de las economías del Golfo es más que una hipótesis: es ya una realidad, y la situación es grave. Ellos se van a derretir este verano, nosotros nos vamos a congelar en invierno.

Qatar ha hecho público que fuera del petróleo y del gas, su índice de compras y ventas de su sector no energético ha caído un 38'7% en estos 51 días transcurridos desde el inicio de la agresión contra Irán. Ahora mismo, el país se sitúa en estos parámetros en los niveles que tenía en 2017. Junto a esta cifra demoledora, otras: el aumento de precios, que están en su nivel más alto de los últimos 15 meses; la pérdida de nivel adquisitivo de los salarios, prácticamente congelados y con perspectivas que ni una cosa, precios, ni otra, salarios, se van a normalizar en lo que queda de año. Y eso que Qatar no ha sido uno de los países que más han recibido de los ataques de represalia iraníes contra intereses estadounidenses y sionistas en el Golfo.

Pero hay que hablar de ello porque el modelo de gobierno de Qatar es el mismo que el del resto de países de la zona: tomar capital y tecnología occidentales, desarrollar yacimientos de petróleo y gas, vender energía a Asia y distribuir las rentas de los recursos naturales. Tan pronto como Irán cerró el estrecho de Ormuz, todo se paralizó. Estas economías del Golfo son frágiles, pese a que nadan en dinero como consecuencia del petróleo. Menos de dos meses después de la agresión a Irán las sociedades de estos países tienen claro que las casas con aire acondicionado no se sostienen si los drones iraníes cumplen su función, como lo han hecho hasta ahora, y si no hay un suministro fiable de agua y alimentos. Y no lo habrá si los psicópatas estadounidenses bombardean la infraestructura civil, como han amenazado, porque la respuesta iraní será simétrica sin duda alguna.

Y los alimentos, el agua y los coches no aparecen por arte de magia; todos tienen que transportarse por mar y pagarse en moneda extranjera. Una moneda que está dejando de ser el dólar. Si lo anterior hace referencia a Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, los más pro-estadounidenses y pro-sionistas de la zona, amenazan ahora abiertamente con abandonar el dólar en el comercio de petróleo si EEUU no otorga a este pequeño país "apoyo financiero si hay una crisis prolongada". Los EAU ya están muy tocados como centro financiero global, están agotando sus reservas de divisas y lo que hasta hace 51 días era un "refugio seguro" para el capital mundial ya no lo es. Es por eso que ya en los EAU se dice que "es hora de plantearse el cierre de las bases estadounidenses, ya que representan una carga y no un activo estratégico".

La cosa no es baladí y es algo más que una amenaza. En 2025 el comercio multilateral entre China y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) alcanzó los 300.000 millones de dólares (una parte de ellos en yuanes), lo que subraya la posición de China como principal socio comercial de la región. Si bien históricamente estas inversiones se limitaban al sector energético y a proyectos portuarios, el contexto de la posguerra está impulsando a ambas partes a explorar una integración mucho más profunda. Por ejemplo, en dos sectores donde China es clave porque los controla: los coches eléctricos y la energía verde. En esta última, China representa más del 80% de la capacidad mundial de fabricación de paneles solares. En los coches eléctricos, el 70%.

Ya os comenté que los estados del Golfo han demostrado hasta ahora ser leales a EEUU, pero siguen siendo oportunistas como siempre lo han sido. La situación ahora para ellos es mala, muy mala, y saben que tienen que diversificar su dependencia. No van a abandonar la dependencia de EEUU, pero sí la van a reducir si quieren mantener su supervivencia a medio y largo plazo. El giro al Este va a ser evidente.

El hecho es que Qatar y Emiratos ya están reconociendo de forma abierta que están en problemas, en muchos problemas. Por lo tanto no es descabellado pensar que Arabia Saudita, Kuwait y Bahrein están en la misma situación, pese a que no lo digan abiertamente. Lo van diciendo poco a poco. Por ejemplo, la Kuwait Petroleum Corporation ha declarado fuerza mayor para todos los envíos de petróleo crudo y productos refinados después de que el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz hiciera imposibles las exportaciones. La situación en Kuwait es "más que catastrófica" en este aspecto y claramente, si se mantiene, desencadenará un efecto dominó en la economía.

Sumad a eso que Occidente en general (EEUU y sus vasallos europeos y asiáticos) también está mostrando signos de inestabilidad económica y financiera y tendréis un diagnóstico muy aproximado de lo que está pasando realmente. Mantener la obsesión en la superioridad occidental y en su hegemonía del mundo es suicida. Y ya hay quien lo está viendo entre los países del Golfo.

Así que estamos en que llega el invierno en plena primavera para unos cuantos. El invierno para los vasallos occidentales de EEUU, y para el propio EEUU. El decadente EEUU ha pretendido utilizar la agresión contra Irán para confrontar el auge de China. El tiro le está saliendo por la culata. En China es habitual dar la vuelta a un caracter, 福 (Fú), que significa felicidad y fortuna. Al colocarlo del revés se considera que la felicidad y la fortuna ya han llegado. Al poner patas arriba la zona con la agresión a Irán, EEUU y el IVRS han invertido los términos de la prosperidad, acercándola aún más a China.

Mientras tanto, propaganda por propaganda. Me quedo con esta. Dicen que es la situación en Teherán este fin de semana.

El Lince

jueves, 16 de abril de 2026

El mercado, la pitón y el bufón

Estamos en el bloqueo del bloqueo y en los discursos para tontos (ellos, nosotros, los occidentales) que nos creemos todas las tonterías manifiestas que se vomitan desde EEUU y el IV Reich sionista, antes conocido como Israel. Que si no pasan barcos, que sí que pasan. Cada cual se cree lo que se quiere creer, aunque el hecho es que algunos barcos sí pasan. En cualquier caso, hay que seguir haciendo algún análisis del momento histórico que estamos viviendo.

Puede que la situación se mantenga o puede que no. Por lo tanto, la probabilidad de acertar es del 50%, aunque es probable que se mantenga por el hecho de que se haya logrado otro alto el fuego de 10 días en Líbano por evidente presión de Irán, aunque el colaboracionista primer ministro libanés dice que ha sido por méritos de otros y no de Irán. Si bien los gobiernos del IVRS y de Líbano intentan desesperadamente presentar este alto el fuego como el resultado de negociaciones directas, es evidente que se trata de una consecuencia de la presión iraní previa a una segunda ronda de conversaciones en Islamabad. aunque con el IVRS siempre hay un pero: ha sido Trump quien lo ha anunciado sin la aprobación del IVRS.

Lo cierto es que estamos en lo siguiente: la principal demanda de Irán es una garantía permanente por parte de Estados Unidos de que no declarará la guerra a Irán en el futuro y la retirada de su presencia militar en Oriente Próximo. La principal demanda de EEUU se centra en la apertura del estrecho de Ormuz. Otras demandas, como el abandono por parte de Irán de su programa de armas nucleares y la entrega del uranio enriquecido, ya se habían casi logrado en las negociaciones previas a la guerra y fueron saboteadas por EEUU; mientras que el "cambio de régimen" ha desaparecido hace tiempo de las demandas estadounidenses, aunque no del IVRS. Precisamente porque las demandas principales de ambas partes no eran excluyentes, y porque Irán accedió a abrir el estrecho de Ormuz durante las negociaciones, este alto el fuego que está a punto de concluir (o no) ha sido posible, salvando así las apariencias de Trump.

Pero Irán obtuvo algo tangible. Antes de la guerra, Ormuz era una vía marítima internacional de libre circulación, sobre la cual Irán no tenía control. Mediante esta guerra, Irán recuperó ese derecho. Las exigencias de Estados Unidos se centran en la apertura de Ormuz, no, como debería ser, en el restablecimiento de la libertad de navegación. En otras palabras, el control iraní del estrecho de Ormuz se ha convertido en un hecho consumado, a pesar de que, de hecho y de derecho, supone una violación del derecho internacional pero ¿a quién le importa eso hoy, cuando está siendo pisoteado por Occidente desde hace 27 años, desde la agresión contra la ex Yugoslavia? El derecho internacional está muerto, por lo que no merece la pena insistir en ello, mal que nos pese.

Tras el anuncio del alto el fuego en Líbano, asistimos a una, por no decir la principal lucha de poder fuera de la mesa de negociación entre EEUU y el IVRS, si le puede contener el primero al segundo, porque Irán sí puede lograr -como ya hizo en Irak- que sus aliados acepten cualquier decisión que tome. 

Sin embargo, el resultado final de esta guerra de agresión iniciada por EEUU y el IVRS ya está decidido. Independientemente de si el desenlace es otra vez la guerra, la paz o, más probablemente, una combinación de negociaciones y combates, las ganancias y pérdidas de EEUU, el IVRS y el propio Irán son claras.

1.- Asistimos a la reconfiguración del panorama de Oriente Próximo donde las ganancias y las pérdidas de cada cual hay que ponerlas en la balanza para ver cuáles son las determinantes. 

Por ejemplo, es evidente que Irán ha sufrido grandes pérdidas en dirigentes, duras a nivel económico (con decenas de universidades bombardeadas, por dar un dato) y eso provoca que los daños, ya cifrados por Irán en 270.000 millones de dólares, sean difíciles de recuperar en poco tiempo aunque no tanto como se estima en Occidente. Sin embargo, las ventajas de Irán superan con creces sus desventajas. En primer lugar, el sistema iraní es más fuerte. Los ataques de EEUU y el IVRS han propiciado una gran convergencia entre el nacionalismo iraní y la teocracia, que antes eran muy diferentes. Por lo tanto, el espíritu combativo del gobierno y la población iraní es más fuerte, mientras que los llamados moderados que pierden el culo por Occidente no tienen margen de maniobra. 

2.- Se ha consolidado la posición de Irán como potencia regional y ha permitido a Hizbulá resurgir y demostrar su formidable capacidad de combate; mientras que en Irak las milicias shiíes han logrado lo que no había conseguido el gobierno: la expulsión de las tropas occidentales del país. 

3.- Sentarse a negociar con EEUU no solo ha expuesto y exacerbado las contradicciones entre EEUU y el IVRS, como ahora se ve en el caso del alto el fuego en Líbano, sino que también ha puesto al descubierto las contradicciones dentro del equipo de Trump. Esto beneficia claramente a Irán, y puede, tal vez, acaso, que esta haya sido la recomendación de China a Irán. 

4.- Se ha destrozado el mito de EEUU como "guardián de la seguridad" en Oriente Próximo. La mayoría de los países del Golfo están que trinan. Han sufrido ataques a gran escala por parte de Irán debido a las bases militares estadounidenses situadas dentro de sus fronteras y la presencia militar estadounidense se convirtió en un riesgo para la seguridad de estos países, además de las pérdidas económicas que están sufriendo. Hay de todo, pero la desilusión con EEUU es mayoritaria entre la población y gran parte de las élites. Esto es ya, en sí, una victoria estratégica de gran alcance para Irán en esta guerra.

5.- El IVRS ha sufrido grandes pérdidas, por mucho que la censura quiera impedir su conocimiento concreto, y está en una situación muy difícil. Irán ha asestado un duro golpe a la hegemonía del IVRS en Oriente Próximo.

6.- La imagen pública de EEUU y el IVRS está por los suelos, incluso dentro de los EEUU. Esto representa el daño más significativo para el IVRS.

7.- La alianza implícita entre el IVRS y los estados suníes contra Irán ha sido otro pilar fundamental de la seguridad sionista. Esto ya se comenzó a tambalear cuando China hizo su entrada a lo grande en Oriente Próximo impulsando la reconciliación saudí-iraní a principios de 2023. Después de esta agresión es difícil imaginar que se pueda recuperar esa alianza (salvo con los Emiratos Árabes Unidos). Aquí hay que tener en cuanta los intentos de mediación de cuatro países suníes: Pakistán, Arabia Saudita, Egipto y Turquía.

8.- EEUU puede intentar venderlo como quiera, pero el hecho es que está perdiendo a nivel externo e interno. La economía ha sufrido un duro golpe debido al aumento de los precios de la energía. El índice de aprobación de Trump ha caído al 39%, el más bajo desde que asumió el cargo. 

9.- Pero lo que está detrás de todo el desbarajuste de EEUU es una fuerte caída del mercado bursátil y el enorme riesgo de un colapso financiero. Este es el talón de Aquiles de EEUU. El mayor daño causado por esta guerra ha sido el enorme impacto que está teniendo en la economía mundial y en el (des)orden internacional. No solo ha puesto en entredicho la seguridad energética de medio mundo, sobre todo de Occidente, sino también la estabilidad del orden financiero global. El dólar está más débil que nunca y el petrodólar está a punto de pasar a la historia. Irán ha resultado ser un adversario más que digno, pero el verdadero es el famoso mercado. Trump no está derrotando ni al petróleo ni a la bolsa de EEUU. Irán puede resistir un bloqueo, pero la bolsa no. Lleva toda la semana como los dientes de una sierra, pero cada vez que sube ese diente está mellado. La sensación que se tiene es que ahora mismo es como una serpiente pitón que se enrosca alrededor de la Administración Trump y está comenzando a apretar en firme. 

10.- No ayuda para nada el reciente informe del Fondo Monetario Internacional que ha tenido que "reconsiderar la trayectoria de crecimiento en el mundo" dados los efectos desastrosos de la agresión estadounidense y sionista contra Irán. En su último informe, publicado la primera semana de abril, el FMI rebaja sus previsiones económicas para 2026-2027, advirtiendo que "la inestabilidad geopolítica podría desencadenar la mayor crisis energética de los tiempos modernos". Si os molestáis en leerlo, está aquí. Seguro que en EEUU se ha hecho. En cualquier caso, dice que loa inflación va a llegar al 4'4% de media, que las materias primas van a subir el 19% y que la estanflación (alza de precios, paro y recesión) está a la vuelta de la esquina como la guerra contra Irán no pare. Esta es la única posibilidad que tiene hoy el mundo de evitarlo, parar la agresión a Irán. Y, sin que sirva de precedente, dice algo que alborotará a los armamentistas descerebrados de Occidente: "los riesgos asociados al aumento en el gasto en defensa también pueden generar presiones inflacionarias, debilitar la sostenibilidad fiscal y externa, y poner en riesgo el gasto social". Como siempre, dependerá de nosotros el que nos dejemos camelar con lo del rearme, la amenaza rusa y demás zarandajas.

El Lince

lunes, 13 de abril de 2026

El factor 100 y la magia negra

¿Qué habéis observado de curioso en la agresión a Irán de los neonazis de EEUU y del IV Reich sionista, antes conocido como Israel, agresión de la que hoy se cumplen 45 días? Pista: mientras que en las revueltas de enero todo el estercolero mediático seguía casi al minuto el número de víctimas, ahora no hay ni una referencia a las mismas. El gobierno iraní reconoció 3.117 víctimas entonces, el estercolero mediático occidental las elevó a 30.000 y hubo quien rizó el rizo hablando de más de 40.000. ¿Y ahora? El gobierno iraní ha cifrado en 3.375 las víctimas, pero en el estercolero mediático occidental no veréis ni una cifra.

Es lo que se conoce como "el factor 100". Esto lo inventaron durante la guerra contra Vietnam los psicólogos estadounidenses para aliviar las tensiones internas y mantener a la gente calladita. El factor 100 era muy simple: si los muertos son nuestros, dividimos por 100; si son del VietCong, multiplicamos por 100. Desde entonces lo han aplicado siempre, y los medios de propaganda occidentales con especial diligencia. Una y otra vez. Como ahora.

Hoy, ese "factor 100" se ha modernizado y se le denomina "Territorio Cognitivo Estratégico" donde "se debe incluir a psicólogos y sociólogos para convertir los perfiles del inconsciente colectivo en contenido convincente" (...) "y expandir su conectividad a los principales canales de comunicación para llegar a su público objetivo tanto como sea posible". 

Y cuando eso falla o no es suficiente, aparece la magia negra, esa enfocada a causar daño, manipular y/o corromper las conciencias. Hoy día también se puede decir que la magia negra se ha modernizado y es lo que podríamos llamar programación neurolingüística que crea una conexión inmediata y rápida con los más crédulos e ignorantes. Solo basta con leer los escritos de Trump, que a cualquiera de nosotros nos parecen fanáticos y desquiciados, para darse cuenta de la enorme cantidad de técnicas de manipulación y patrones de la programación neurolingüística que utiliza (victoria, la armada más poderosa del mundo, el ejército más poderoso, derrota total, prosperidad, riqueza, haremos mucho dinero,etc.) como elementos que funcionan muy bien con audiencias psicológica y mentalmente vulnerables e inestables, como las de EEUU. Por eso allí el tema religioso, o lo que ellos entienden como religión, es tan chabacano y tan parecido a la magia negra. 

¿Síntomas de demencia? No tanto. Simplemente, no le queda otro camino. Las conversaciones con Irán han fracasado, como era más que predecible. Por eso estamos en el inicio de una nueva fase de la agresión. A pesar de los grandilocuentes escritos de Trump, de su magia negra o de su programación neurolingüística (aunque dudo que sepa lo que es), el Estado iraní ha seguido funcionando con firmeza y su estructura militar, básicamente el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, sabe qué hacer en cada momento. Todo esto a pesar de que EEUU, con Trump y su magia negra a la cabeza, llevan más de mes y medio repitiendo que se ha destruido todo lo militar destruible. Y eso, con la censura que tanto EEUU como el IVRS han impuesto para que los siempre ignorantes estadounidenses y los sionistas no conozcan la magnitud del desastre que están sufriendo. 

Además, el cierre parcial del estrecho de Ormuz impuesto por Irán a los barcos de los países beligerantes o co-beligerantes ha provocado un enorme aumento en los precios de la energía, tanto del petróleo como del gas, y sobre todo corre el riesgo de obligar a las economías con un alto consumo neto de energía (Europa, India y Extremo Oriente, ante todo) a racionarla, incluyendo a EEUU que ya está viendo un notable aumento del precio de la gasolina. Es bastante curioso también observar cómo los iraníes no tienen miedo a morir, pero los estadounidenses sí tienen miedo al aumento de la gasolina, lo que dice mucho de uno y otro pueblo. Por eso EEUU necesitaba algo de tiempo, para pensar y/o desarrollar una nueva estrategia. Por eso las conversaciones.

Todas las bases estadounidenses en la zona han sido bombardeadas con decenas de misiles y han quedado prácticamente inutilizadas durante años. Además, las flotas de ataque estadounidenses se han mantenido a cientos de kilómetros de la costa iraní gracias a la presencia de un gran número de misiles antibuque de largo alcance, tal vez de fabricación china. Por eso va a ser curioso observar cómo EEUU va a materializar el nuevo órdago de Trump con lo del bloqueo naval y la captura de los barcos que negocien con Irán. 

Este es el nuevo giro en la guerra. Todo un hallazgo: el bloqueo del bloqueo. Para EEUU, esto no es uno más uno dos, sino uno menos uno cero. El objetivo de ahora, de hoy, puede que no de mañana a la espera del nuevo escrito de Trump y su programación neurolingüóistica (o magia negra), es privar directamente a Irán de una importante fuente de ingresos económicos, lo que debilitaría su voluntad de luchar. Buena suerte con eso después de haber sido testigos de la enorme cohesión social y la envidiable resistencia que han demostrado los iraníes. Junto a eso, el intento de demostrar al mundo que Irán no tiene el control de Ormuz. 

Pero aquí pasa algo. Con el bloqueo del bloqueo las petromonarquías del Golfo, hasta ahora vasallas de EEUU, van a sufrir aún más pérdidas económicas. Fijaos en lo que representa Ormuz para sus economías.


No hace falta ser un lince para ver hacia dónde se van a dirigir varios de estos países: hacia China. Os recuerdo que Arabia Saudita ya tiene un acuerdo con este país para vender en yuanes parte de su petróleo (el 15%), una medida intolerable para EEUU pero que no ha podido evitar. El porcentaje es pequeño, pero no dudéis que China aprovechará la ocasión para ampliarlo. 

Estos vasallos han demostrado hasta ahora ser leales, pero siguen siendo oportunistas como siempre lo han sido. Tienen sumas astronómicas en deuda externa de EEUU y en bonos del tesoro, como os comenté aquí, añadiendo, además, que son países que mantienen sus monedas vinculadas al dólar estadounidense. Porque hay un dato que hace daño: en los 45 días de la agresión a Irán el dólar ha perdido el 0'54% de su valor, continuando con su proceso de devaluación y marginación como moneda de reserva global.

El bloqueo del bloqueo les perjudica porque hay otra variable: el estrecho de Bab el-Mandeb, en manos de los hutíes. De lo que hagan o no hagan los vasallos del Golfo dependerá la solución final. Porque ya hay un precedente que a buen seguro van a tener en cuenta: tras el nuevo ejercicio de magia negra de Trump, Rusia ya ha dicho que está dispuesta a suministrar a Europa la energía que pueda necesitar... siempre que quede algo procedente de otros clientes. Y es improbable que Europa tenga suficiente si el estrecho de Ormuz permanece cerrado a China. En otras palabras, en esta inmensa guerra energética, Rusia ha decidido apoyar a China, dejando a Europa a su suerte. Es por eso que mañana el ministro de Asuntos Exteriores ruso, que hasta ahora estaba casi en un ostracismo impuesto (solo roto por sus declaraciones críticas contra el llamado "espíritu de Anchorage" que siguen defendiendo los euroatlánticos del Kremlin), va a iniciar una visita a China. 

EEUU puede rebozarse en "el factor 100" y en su magia negra o programación neurolingüística (les hemos derrotado, destruido todo, etc.) pero está en una tesitura: o se rinde o provoca una escalada bélica que arrastre a sus vasallos. Es más, no es nada descartable que tras eso de eliminar toda una civilización se esconda el mismo patrón que en la ex Yugoslavia en 1999: atacar objetivos civiles y económicos de Irán para forzar a su población a ceder y rendirse. Entonces fue la clase media de las ciudades la que presionó al gobierno de Milosevic a rendirse para que la OTAN no siguiese bombardeando (recordad que fue entonces cuando el psicópata Javier Solana, militante del PSOE en activo y secretario general de la OTAN, acuñó la expresión de "daños colaterales" para referirse al bombardeo de objetivos civiles). No es muy descabellado pensar en esto: si la población no satisface sus necesidades más básicas la presión sobre el gobierno iraní será muy alta.

Ya hay un gran daño económico como en la producción de acero, con las fábricas bombardeadas (se calcula que casi el 50% de su producción ha sido dañada), y lo mismo con la principal empresa petroquímica. Ya Teherán está sufriendo cortes generalizados de agua y electricidad por los bombardeos. Pero el malestar no se está notando ahora. Todo lo contrario: hay una fuerte sensación de ira y de búsqueda de venganza.

Por lo que leo por ahí, los capitalistas globales no le dan mucho tiempo a Trump. La posible destrucción de la industria de refinación de petróleo de la región del Golfo con la nueva estrategia del bloqueo del bloqueo hace que la intervención de China en el último minuto, como ha sido con el preludio de las conversaciones ahora fracasadas, parezca inevitable. 

Si bien esta guerra claramente no ha terminado, la buena noticia es que el mundo ha presenciado la naturaleza de tigre de papel del imperialismo estadounidense, por mucho factor 100 que use o por mucha magia negra de la que se rodee Trump. Y esa naturaleza se ha constatado con la sangre y la decisión de resistir del pueblo iraní.

 El Lince

viernes, 10 de abril de 2026

El radif

Una de las cosas que han sido bombardeadas en Irán por los neonazis de EEUU y del IV Reich sionista, antes conocido como Israel, han sido las escuelas de música. Antes de que estos neonazis descerebrados y ahistóricos intenten destruir del todo la cultura de ese país milenario, y tras la muestra del otro día de la destrucción del patrimonio cultural ancestral, merece la pena que nos paremos unos minutos en conocer algo de este pueblo que está dando una más que digna muestra de cómo hay que hacer frente al imperialismo y al sionismo. 

Desde el año 2009 la UNESCO ha incluido el radif, el repertorio tradicional de la música clásica iraní, dentro del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El radif es la esencia de la cultura tradicional persa y recojo lo que dice la UNESCO al incorporarla dentro del patrimonio cultural inmaterial: "Cuenta con más de 250 unidades melódicas, denominadas gushe y organizadas en ciclos, y posee un sustrato modal de base que viene a ser el telón de fondo al que se añaden los motivos melódicos más diversos. Aunque la interpretación de la música tradicional iraní se basa esencialmente en el arte de la improvisación –en función del estado de ánimo del artista y las reacciones del auditorio–, los músicos dedican varios años a dominar el radif por contener éste el conjunto de elementos imprescindibles para sus interpretaciones y composiciones. El radif puede ser vocal o instrumental y se interpreta con instrumentos que exigen técnicas de ejecución diversas: laúdes de mástil largo llamados tār y setār; cítara santur, cuyas cuerdas se golpean con macillos; vihuela de péndola kamānche; y flauta de caña ney. Transmitido oralmente de maestros a discípulos, el radif encarna a la vez la estética y la filosofía de la cultura musical persa. Su aprendizaje exige como mínimo diez años de dedicación, durante los cuales los alumnos no sólo deben memorizar su repertorio, sino también ejercitar una ascesis musical encaminada a abrirles las puertas de la espiritualidad. Médula de la música iraní, este tesoro musical refleja la identidad cultural y nacional del pueblo de Irán".

 Saba Pashaee, "Lluvia".


 Majid Derakhshani y Mahbanoo Ensemble, "Juan enamorado".


Ali Ghamsari, "La hoja"

Que las disfrutéis.

El Lince