lunes, 23 de febrero de 2026

Escribiendo en el desierto

Mientras unos contienen la respiración por el posible ataque de EEUU (con el apoyo de sus vasallos "democráticos") a Irán y otros andan contando las monedas que supone el aparente revés a los aranceles trumpianos el resto del mundo sigue caminando, como diría Calle 13 en su icónico "Latinoamérica". Aunque no es Latinoamérica quien camina, precisamente. Son los BRICS, como os comenté en la entrega anterior con la bolsa de cereales. Es África, que acaba de celebrar la 39 sesión de la Unión Africana. Es el Sahel.

La UA se reunió los días 14 y 15 de este mes con tres conclusiones claras: compromiso con la autonomía financiera, la reforma institucional y el reposicionamiento global. Aquí hay que hacer una mención oficial a la legitimidad que se otorgó a los dirigentes de Burkina Faso, Malí y Níger (satanizados en Occidente como "golpistas"). Porque sin ellos, sin lo que están haciendo estos países que se están liberando del colonialismo francés y, por lo tanto, europeo, no se hubiese llegado a esos consensos mencionados más arriba y que constituyen un desafío sistémico a la arquitectura internacional establecida tras la II Guerra Mundial y mantenida tras los procesos formales de descolonización durante los años 60 y 70 del siglo pasado. Por ejemplo, en el rapapolvo que se echó al secretario general de la ONU, presente en esta reunión anual de la UA, sobre la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, donde tiene que haber al menos un país africano, y la afirmación de que "la gobernanza global sin una representación africana equitativa es estructuralmente ilegítima".

Por supuesto que a Occidente esto no le interesa en absoluto, por eso la UA acordó insistir en que "es una cuestión de justicia histórica el reconocer que ciertos actos cometidos durante la esclavitud, la deportación y la descolonización son genocidio". Al situar la verdad, la justicia restaurativa y la dignidad en el centro de la agenda, la UA aborda el fundamento simbólico de las antiguas potencias coloniales europeas, como lo demuestra la adopción de la Declaración de Argel sobre la criminalización del colonialismo en noviembre de 2025, en la que se "exige a las antiguas potencias europeas el reconocimiento público de crímenes y reparaciones por daños materiales, humanos y ambientales", definiendo además la práctica de torturas y expolios como "crímenes imprescriptibles".

Un poco más tarde, el 21, Burkina Faso, Malí y Níger fueron un poco más allá marcando el camino hacia la definitiva descolonización de África: crearon las Fuerzas Unidas de la Alianza de Estados del Sahel. Es una fuerza militar unificada, con 5.000 soldados en total, equipados con recursos aéreos, terrestres y de inteligencia. Esto marca una nueva etapa en la cooperación en materia de seguridad entre estos tres Estados del Sahel. Bajo el mando de un general burkinés, estas FUAES combatirán "el terrorismo y los grupos armados activos en la región, en particular en las zonas fronterizas, actualmente marcadas por un alto nivel de inseguridad debido a la escalada de ataques yihadistas y la persistente inestabilidad alimentada por la movilidad transfronteriza de los grupos armados".

Es un paso que refuerza el objetivo estratégico que se fijó la AES en su creación en septiembre de 2023 de promover el desarrollo socioeconómico de la zona "reconstruyendo" toda la red comercial que estaba bajo dominio de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, es decir, de hecho bajo el dominio de Francia. Estos tres países de la AES se retiraron de la CEDEAO en enero de 2025 criticándola por su ineficacia en la gestión de las crisis de seguridad y por la influencia excesiva y el papel hegemónico de Francia. Al mismo tiempo, los tres países están diversificando sus alianzas militares y diplomáticas, con nuevas asociaciones, particularmente con Rusia y China.

En estos dos años y medio se ha creado el Banco de Inversiones de la AES (15 de diciembre de 2025), que ya cuenta con un capital equivalente a los 900 millones de euros, y este año está previsto que entre en funcionamiento el Fondo de Estabilización con el que los tres países esperan consolidar la viabilidad del proyecto de soberanía de la AES "buscando la estabilidad monetaria y la independencia económica".

Con estos dos instrumentos en funcionamiento la AES espera implementar proyectos conjuntos para brindar seguridad alimentaria a la población, garantizar el acceso a la tierra, el agua y la atención sanitaria, así como a la educación y la formación profesional orientadas al empleo y, desde una perspectiva más estrictamente económica e inmediata, controlar los recursos minerales y energéticos, asegurar la industrialización y la comercialización de productos, y fortalecer las infraestructuras, el transporte, las comunicaciones y las telecomunicaciones. Paralelamente, el objetivo es aumentar el control de los recursos minerales y energéticos y los procesos de industrialización local.

Todo esto no es un programa temporal, sino a largo plazo y que cuenta con el apoyo masivo de la población de los tres países. Y más allá. Otros, como Chad, Guinea y Togo, están acercándose cada vez más a la AES.

Los colonialistas de siempre ya están diciendo que es un salto en el vacío geopolítico. No entienden nada porque ven como "vacío" lo que es una pérdida de hegemonía y un claro proceso de descolonización. No pueden entender cómo unos "salvajes" se atreven a caminar fuera de la "civilización" que, como se ha remarcado en la Conferencia de Munich, sigue siendo la esencia blanca y occidental.

La UFAES nace con unas fuerzas modestas, pero la figura política que dibuja es más que relevante. Lo que subyace es claro: se crea por la ineficacia en la gestión de las crisis de seguridad y, sobre todo, la excesiva influencia francesa que ha dejado hacer, cuando no colaborado con los yihadistas. Por eso la AES ha buscado a Rusia y China como socios alternativos a nivel militar, económico y de infraestructura.

Es un pasaje que en Occidente, en Europa en concreto, se lee a menudo como "deslizarse en la órbita de Moscú". Pero para los tres gobiernos sahelianos la narrativa es diferente: es un proceso de “soberanización” de las políticas de defensa y desarrollo. Una palabra que hay que entender como descolonización y que encuentra un muy mayoritario consenso en sociedades marcadas por la pobreza crónica, la inestabilidad política y más de 8.000 muertes vinculadas a la expansión de grupos yihadistas en los últimos años.

El desafío es grande, con un entrelazamiento evidente entre lo militar y lo estatal: control del territorio, servicios públicos, confianza en las instituciones. Pero en este mundo donde la hegemonía occidental declina con rapidez, el Sahel se sitúa a la vanguardia. Y cada vez hay más evidencias de la resistencia de los colonialistas, Francia y EEUU, para impedir que esto fructifique. 

Pero, mientras tanto, son los pueblos africanos quienes están reescribiendo el equilibrio global y regional en el desierto. Y no es un detalle marginal para aquellos que continúan considerando África solo como el tablero de ajedrez de otros.

El Lince 

lunes, 16 de febrero de 2026

El pan para mañana

Hay un refrán castellano que dice "pan para hoy, hambre para mañana". Con ello se quiere decir que cuando se piensa solo en lo inmediato se está ya apostando por problemas en el mañana. Dicho de otra manera: las soluciones a corto plazo son la mejor forma de encontrar problemas en el futuro. 

Este año India preside los BRICS y aparentemente está dando una de cal y otra de arena (otro refrán castellano: cuando las cosas contrarias, positivas y negativas, se alternan) como lo del acuerdo con EEUU sobre la no compra de petróleo ruso (y esto está por ver) y la compra del venezolano en sustitución (y algo de esto sí está pasando). Y, sin embargo, ya hay un anuncio de India que si llega a puerto y se concreta para la cumbre programada en octubre va a cambiar todo el panorama del mañana porque ya no habrá hambre.

India está acompañando esta iniciativa con otra también de calado porque representa un paso significativo en la reestructuración de las liquidaciones globales. Su objetivo es crear un puente entre las monedas digitales de los bancos centrales de los BRICS. Es decir, implementar un mecanismo de liquidación PvP (pago contra pago), mediante el cual las monedas se intercambian simultáneamente y sin riesgo crediticio. Esto significa que las liquidaciones entre, por ejemplo, el renminbi digital y la rupia electrónica podrían realizarse directamente a través de un libro de contabilidad distribuido, sin el uso de SWIFT occidental ni la participación obligatoria del dólar.

India no lo hace porque sí, sino que cumple con el compromiso alcanzado entre los BRICS el año pasado, bajo la presidencia de Brasil, en la que se pedía la "interoperabilidad de los sistemas de pago de los países miembros para mejorar la eficiencia de las transacciones transfronterizas".

Pero no lo hace solo por eso: el petróleo ruso se ha convertido en una de las palancas de presión de EEUU hacia India y este país necesita un canal de pagos adicional, menos vulnerable al control externo. La propuesta de las monedas digitales que hace es una de las pocas opciones que puede promocionarse como un proyecto tecnológico sin ser etiquetado como antidólar porque no es formalmente una moneda alternativa. Así se evita un berrinche (o lo mitiga) de EEUU pero, a la vez, supone si no una independencia sí una autonomía financiera respecto al dólar y a las presiones de EEUU. 

En cualquier caso, esto sirve para comprar el pan de mañana. Pero ese pan hay que hacerlo, elaborarlo con harina y la harina sale principalmente del cereal. Por lo tanto, en lo que están los BRICS es en la creación de una bolsa de cereales que garantice el pan de mañana. Esto va mucho más adelantado que el puente de monedas digitales porque ya se ha debatido y acordado en una reunión del grupo de trabajo sobre competencia en los mercados alimentarios, celebrada en Egipto la semana pasada (los días 12 y 13). Aquí se acordó que esta bolsa comience con "cultivos de cereales clave" (trigo, maíz, centeno, avena y arroz) para posteriormente ampliarlo a otros como la quinoa (un guiño a Bolivia, que acaba de cambiar a un gobierno derechista) y, más adelante, a otros productos alimenticios como la carne y el pescado.

Con ello, "los BRICS crean una oportunidad para que el mercado de granos sea más justo y predecible (...), protegiendo a productores y consumidores de la escasez artificial y la especulación de precios. El proyecto pretende convertirse en una herramienta importante para fortalecer la seguridad alimentaria y promover la competencia"

El lanzamiento de una bolsa de cereales intra-BRICS permitirá a los miembros y socios de la asociación económica interestatal cambiar a pagos en monedas nacionales, reduciendo su dependencia del dólar. También garantizará precios de cereales y fertilizantes independientes de Occidente (ahora es la bolsa de Chicago la que dicta los precios de ambos) y simplificará la logística para los países fortaleciendo su seguridad alimentaria. 

Esto fortalece la posición de los BRICS como centro agrícola global porque genera independencia financiera con el abandono de las transacciones en dólares y reduce el riesgo de sanciones occidentales (Rusia es el primer país productor de trigo del mundo), proporciona precios justos y reduce los costos para los principales productores (China, India y Rusia lo son de trigo; China y Brasil de maíz; China, India, Indonesia y Vietnam de arroz) y consumidores (China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, Egipto, Sudáfrica..., es decir, todos los BRICS y por defecto el Sur Global, también gran parte de Europa, pero es otro cantar).

Todo lo que está pasando hay que enmarcarlo en estos movimientos anti-occidentales, y EEUU es el primero que se ha dado cuenta del calado de todo ello. Dividir los BRICS, o debilitarlos, ha sido desde el primer momento uno de los objetivos de la Administración Trump y no solo con el tema de la desdolarización. Esta es otra razón para ello.

El Lince

viernes, 13 de febrero de 2026

Algo está pasando aquí, y puede ser bueno

La lucha entre los euroatlánticos y euroasiáticos en Rusia está adquiriendo rasgos épicos. En los últimos 10 días hemos visto cuatro apariciones del mejor ministro de Asuntos Exteriores del mundo, Lavrov, diciendo cosas que están en las antípodas del manido discurso que mantienen los euroatlánticos. Todo lo que dice Lavrov se resume en una frase: el "espíritu de Anchorage" está prácticamente muerto. Es decir, que el acuerdo al que llegaron Putin y Trump en Alaska en agosto del año pasado es ya agua pasada. 

En castellano, la expresión "espíritu de un acuerdo" se refiere a la "intención, propósito o finalidad subyacente que las partes perseguían al firmarlo". Es decir, que la cosa se refiere tanto al por qué como al para qué. El por qué es la superioridad rusa en el campo de batalla en el país 404, antes conocido como Ucrania. El para qué es para iniciar un hipotético proceso de paz. Según lo que va soltando el sector euroasiático, Rusia aceptó la propuesta de Trump de controlar todo el Donbás (Donetsk y Luganks) y no ir más allá de lo que ha logrado en Jersón y Zaporoje (nombre ruso). Es decir, tal y como os comenté en octubre del año pasado, lo que aceptó es la medalla de plata rechazando la medalla de oro.

En esas apariciones de Lavrov, entrevistas y reuniones, lo que dijo fue muy extenso: desde el orden económico emergente hasta la guerra en el país 404 y lo enmarcó en la poca fiabilidad de EEUU como socio negociador. Esta expresión, hecha el día 9 y apoyada por el Ejército, ha sido determinante para la reacción de los euroatlánticos diciendo que no es así. O que todavía no es así. El contraataque declarativo ha venido del portavoz del Kremlin, Peskov, y ha sido expresamente apoyado por Kirill Dmitriev (el único negociador con EEUU, directamente nombrado por Putin) y los oligarcas rusos.

Lo que dijo Lavrov fue lo siguiente: "A pesar de todas las declaraciones de la administración del presidente Donald Trump en el sentido de que la guerra en Ucrania iniciada por el presidente Biden debe terminar, que debemos llegar a un acuerdo y eliminarla de la agenda, y que supuestamente entonces veremos perspectivas brillantes y claras de inversión mutuamente beneficiosa entre Rusia y Estados Unidos y otras interacciones, la administración no ha cuestionado todas las leyes adoptadas por Joe Biden para 'castigar' a Rusia tras el inicio de la operación militar especial. En abril de 2025, prorrogaron la Orden Ejecutiva 14024, sobre el régimen de emergencia, cuyo núcleo es el 'castigo' a Rusia y las sanciones contra nuestro país, incluyendo la congelación de las reservas rusas de oro y divisas. Ese documento menciona 'actividades extranjeras perjudiciales del Gobierno de la Federación Rusa'. Los ejemplos incluyen los esfuerzos para socavar la celebración de elecciones en Estados Unidos (algo que el presidente estadounidense Donald Trump rechaza a diario, rechazando categóricamente todo esto) y la violación del derecho internacional y los derechos humanos. ¡Allí encontrarán de todo!

Todo esto es puro 'bidenismo', que el presidente Trump y su equipo rechazan. Sin embargo, han logrado aprobar fácilmente la ley y las sanciones contra Rusia, que siguen vigentes. Han impuesto sanciones contra Lukoil y Rosneft. Y lo hicieron en otoño, un par de semanas después de una fructífera reunión entre el presidente Putin y el presidente Trump en Anchorage. Nos dicen que el problema de Ucrania debe resolverse. En Anchorage, aceptamos la propuesta estadounidense. Si la consideramos 'caballeros', significa que la propusieron y la aceptamos, por lo que el problema pudo resolverse. El presidente Putin ha dicho en numerosas ocasiones que a Rusia no le importa lo que digan Ucrania y Europa; podemos ver claramente la rusofobia primitiva de la mayoría de los regímenes de la Unión Europea, con raras excepciones. La postura estadounidense era importante para nosotros. Al aceptar su propuesta, parece que hemos completado la tarea de resolver el problema ucraniano y avanzar hacia una cooperación a gran escala, amplia y mutuamente beneficiosa.

Hasta ahora, la realidad es todo lo contrario: se imponen nuevas sanciones y se libra una 'guerra' contra los petroleros en alta mar, violando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Intentan prohibir a India y a nuestros demás socios comprar recursos energéticos rusos baratos y asequibles (Europa lleva mucho tiempo vetada) y los obligan a comprar GNL estadounidense a precios exorbitantes. Esto significa que los estadounidenses se han impuesto el objetivo de lograr el dominio económico. Además, si bien aparentemente presentaron una propuesta con respecto a Ucrania y estábamos dispuestos a aceptarla (ahora no lo están), tampoco vemos un futuro prometedor en el ámbito económico. Los estadounidenses quieren controlar todas las rutas para abastecer de recursos energéticos a los principales países del mundo y a todos los continentes."

El contraataque de Peskov fue ese mismo día: "El 'espíritu de Anchorage' refleja un conjunto de entendimientos mutuos entre Rusia y Estados Unidos capaces de lograr un avance significativo, incluyendo el acuerdo entre Moscú y Kiev. Existe una amplia gama de entendimientos alcanzados en Anchorage, que ya se discutieron incluso antes de Anchorage, durante la visita del Sr. Witkoff. Y fue después de esto que surgió la necesidad de una cumbre. Este conjunto de entendimientos alcanzados es precisamente el espíritu de Anchorage. Estos entendimientos, alcanzados en Anchorage, son fundamentales, y son estos entendimientos los que pueden impulsar el proceso de solución y permitir un avance significativo". 

Observad que uno habla en pasado y otro en presente. Los euroatlánticos se aferran a eso contra toda evidencia, como bien refleja Lavrov. Entre otras cosas, porque han pasado 7 meses y EEUU no ha cumplido nada de lo supuestamente acordado. 

El revuelo causado por todo esto es tan grave que hasta Rusia Today ha tenido que salir, dos días después, a decir que "esta es la política de doble vía de Washington: diálogo en el papel, presión en la práctica. En Moscú, esa contradicción se ha cristalizado en una división del trabajo. Un grupo de funcionarios continúa probando el compromiso transaccional con Washington. Otro ha comenzado a decir abiertamente que no es posible. En una vía está Kirill Dmitriev, el financiero educado en Harvard y director del fondo soberano de riqueza de Rusia, encargado de mantener el diálogo y explorar acuerdos económicos a gran escala con Occidente. En la otra está Sergei Lavrov, estimado diplomático y el ministro de Asuntos Exteriores con más años de servicio en el mundo. Él es cada vez más el hombre que dice públicamente lo que Moscú cree en privado: que Estados Unidos está negociando en palabras mientras escala en la práctica. Ese contraste ha salido a la luz tras una serie de entrevistas que Lavrov concedió respectivamente a RT, TV BRICS y en declaraciones públicas posteriores”. 

Supongamos que es así, que hay una división del trabajo. Pero entonces no se entiende cómo Lavrov volvió a la carga el día 11, el mismo del artículo de RT, diciendo que "los dramáticos acontecimientos de principios de este año, incluyendo la invasión armada de Venezuela por parte de Estados Unidos, la escalada de la presión estadounidense sobre Cuba, los intentos de desestabilizar la situación en Irán y la crisis en torno a Groenlandia —todos ellos vistos y escuchados—, han confirmado nuestra evaluación de que el mundo ha entrado en una era de cambios rápidos y profundos. Algunos expertos incluso afirman que es una era de agitación. Sin embargo, algo está claro: no se trata de un acontecimiento fugaz ni temporal, sino de una nueva fase en el desarrollo global, quizás incluso una era que podría durar muchos años, incluso décadas. Nos solidarizamos con los pueblos de Venezuela y Cuba, quienes, como se mencionó anteriormente, se encuentran bajo una fuerte presión externa. Nos proponemos brindar a nuestros amigos todo el apoyo necesario, junto con otros socios afines: todos aquellos para quienes los ideales de libertad, igualdad soberana, autodeterminación de las naciones y democracia en los asuntos internacionales no son meras palabras".  

Lavrov está poniendo los puntos sobre las íes y está obligando al Kremlin a ir mucho más allá de lo que quiere en su pretensión de no molestar a EEUU. A Trump, en concreto. Por eso, después de una tímida condena al nuevo bloqueo contra Cuba, ahora se habla de enviar directamente petroleros a la isla para paliar la falta de combustible. Aquí hay que remarcar que el último envío de petróleo ruso a Cuba fue... ¡en febrero de 2025! Entonces fueron 100.000 toneladas, ahora no se ha dicho la cantidad.  

Por cierto, y esto va para los miopes, todo lo que se está diciendo de Claudia Sheinbaum y el apoyo de México a Cuba hay que matizarlo: el envío de ayuda calificada de humanitaria está bien, pero es insuficiente. México había estado enviando alrededor de 22.000 barriles de petróleo diarios a la isla, pero esa cifra se redujo a unos 7.000 hacia finales de 2025 tras el secuestro de Maduro y las amenazas de Trump. 

Volviendo a Rusia, hay un acuerdo de cooperación técnico-militar con Cuba. El envío de petróleo debería enmarcarse ahí y no como hace México de "ayuda humanitaria". Será interesante ver cómo se hace, si de esta forma para no enfadar a Trump o enfrentándole directamente. Porque la ayuda humanitaria por sí sola no resolverá el problema en más de unos meses. Se necesitan medidas más drásticas. Por ejemplo, ¿cómo responderá Rusia al bloqueo naval y aéreo estadounidense de la isla? ¿De la misma manera que lo ha hecho con Venezuela? 

Rusia y China son oficialmente "países hostiles y adversarios peligrosos" para EEUU. ¿Hasta dónde va a seguir tragando Rusia? Y, sobre todo, si Rusia y China no colaboran para proteger a Cuba ¿dónde queda el mundo multipolar? ¿en palabras? China no tiene el petróleo de Rusia, por lo que le corresponde a este país dar el primer paso. Y aquí volvemos a la obsesión, y dependencia, de los euroatlánticos con respecto a EEUU. Y a lo que dice Lavrov, ahora convertido en el portavoz de los euroasiáticos.

Aquí hay que hacer una advertencia: cuidado con lo que se lee. Bloomberg, por ejemplo. Aquí la he citado alguna vez, pero lo cortés no quita lo valiente. Y lo valiente es que hay que decir que lo que esta agencia publica sobre Rusia hay que cogerlo con pinzas. Por ejemplo, esto.

Lo que dice es que hay un planteamiento, que denomina "Plan Dmitriev", que abarca siete áreas para alinear los intereses económicos de Rusia y EEUU tras la resolución del conflicto en Ucrania y que se resumen en contratos a largo plazo para la modernización de la flota aérea rusa con la posible participación de empresas estadounidenses; la creación de empresas conjuntas en el sector del petróleo y el gas, incluyendo la producción en alta mar y en yacimientos complejos, con compensación por pérdidas para las empresas estadounidenses; condiciones preferenciales para el retorno de las empresas estadounidenses al mercado ruso; cooperación en energía nuclear e inteligencia artificial; retorno a las liquidaciones en dólares, incluyendo las transacciones energéticas; producción conjunta de materias primas estratégicas como litio, cobre, níquel o platino, y promoción de los combustibles fósiles como alternativa a las políticas de bajas emisiones.

Insisto: hay que ver esto con mucha precaución. Porque entonces hay que volver a RT y su historia de la división del trabajo, algo así como lo del policía bueno y lo del policía malo. Y explicar el papel de Rusia en la desdolarización, si sigue adelante o no. Y el por qué Rusia acaba de anunciar que Dmitriev se incorpora formalmente a la delegación negociadora con EEUU, o al menos va a hablar con los estadounidenses antes, y el país 404 que se va a celebrar en Ginebra los días 17 y 18. Por cierto, Rusia había dicho que no se producirían reuniones en países que hubiesen apoyado de una forma u otra al país 404, y Suiza organizó en 2024 una cumbre favorable al país 404 y a la que no se invitó a Rusia. Esto, ya en sí, es otra concesión de calibre de Rusia a EEUU.

El Lince

lunes, 9 de febrero de 2026

Un romance masivo

Occidente está en caos. El zombi conocido como Unión Europea está sumido en una profunda desesperación. Su patrón, el jefe de la mafia, se ríe de los psicópatas que nos gobiernan, los ridiculiza abierta y repetidamente. Dos de las escenas más indignantes y degradantes de estos vasallos ocurrieron cuando Trump les sentó delante de su escritorio en la Casa Blanca para sermonearles como a escolares y cuando el infame secretario general de la OTAN le llamó "papi". ¿Dignidad en Europa? ¿Valores? No me hagáis reír.

Y, de repente, tras años de lanzar infamias contra China, acuden todos en peregrinación para ver al real líder del mundo. España, Finlandia, Francia, Irlanda y ahora Alemania (que a finales de otoño ya fue rechazada en la figura del Ministro de Asuntos Exteriores por su beligerancia antichina) acuden a Beijing para "revitalizar las relaciones" (sic), unas relaciones que rompió o dificultó el zombi por su sumisión a EEUU. Fuera del zombi, Australia, Canadá y Gran Bretaña han hecho lo mismo. Y los que llegarán.

Ha sido al menos desde el COVID cuando estos psicópatas se opusieron a China, la sancionaron (con el tema de los coches eléctricos como referente, además de Huawei y otras historias), hablaron de "amenaza china" y todo eso fue a los borregos, a nosotros, y se ideologizó hasta el punto de hablar de "desafío autoritario" y todas esas chorradas tan habituales en alguien que no tiene cerebro. Y la Unión Europea es un zombi. Pues ahora todos esos corren presurosos a Beijing afirmando que "China es un socio fiable". 

Es una especie de romance masivo, donde todos estos psicópatas se dan codazos pidiendo a China que les apunte en su carnet de baile. Y China dice que sí, que les apunta pero que bueno, que espera que no se enamoren de ella. Sabe que todo esto no es más que un calentón pasajero, una especie de amor de verano -de invierno, en este caso- que pasará cuando en Washington haya otro presidente. Entonces se volverán arrebolados a echar en sus brazos. Ya lo han dicho en la oficina de quien se llama "alta representante de la política exterior de la UE": "las dificultades coyunturales surgidas en las relaciones entre la UE y EEUU son totalmente superables y no deben ser exageradas".

Sabe que todos estos pretendientes consideran un logro en sí mismo el que China les haya apuntado en su libreta de baile, que haya bailado una pieza con ellos porque viven en una sociedad donde el simbolismo se vende a cambio de un modesto baile, de un modesto alivio o contrato comercial. Sabe que las cosas son como son con los occidentales y la sumisión de ellos a EEUU es imperecedera.

La situación del zombi europeo, el descrédito político, la decadencia económica y la descomposición actual, es la consecuencia de la rusofobia insoportable en que vive la mal llamada Unión Europea, que ha destinado 200.000 millones de euros al país 404, antes conocido como Ucrania, destruyendo con ello su propio tejido industrial. En Francia la producción industrial ha descendido el 35% desde 2022, cuando comenzó todo en el país 404. Solo las pérdidas en el sector del automóvil alcanzan los 70.000 millones de euros. En Alemania se sigue en recesión, con un descenso en diciembre del 1'9% en su producción industrial, según la Oficina Federal de Estadística, siendo determinante la caída del 17'6% en el rubro de mantenimiento y montaje de vehículos, del 8'9% en la industria automotriz y del 6'8% en la ingeniería mecánica. Todo esto de Francia y de Alemania, dos que están cortejando ahora a China, frustra cualquier esperanza que hubiese de impulsar la economía dentro del zombi europeo.

China ve este romance masivo como un hecho de importancia estratégica que va más allá de los beneficios económicos y comerciales. Es una forma de ampliar aún más su influencia con Occidente, de tener más influencia en las negociaciones económicas y políticas. Y geoestratégicas. Sabe con quién está bailando, con un caballo de Troya de EEUU. Y actúa en consecuencia. China tiene muy presente qué está haciendo el zombi europeo, y el resto de occidentales, en el país 404 dificultando todo tipo de solución negociada porque quieren la rendición de Rusia. Vamos, similar al volver a lo de "amenaza china" en cuanto puedan.

Al hilo de todo esto, por enlazarlo con el escrito anterior y por terminar momentáneamente con esta trilogía, China ha dado un paso más en su decisión de convertir al renminbi (RMB) en la moneda de reserva global a largo plazo. Ahora ha prohibido la emisión de monedas estables vinculadas al RMB y a lo que se conoce como "activos del mundo real tokenizados". La prohibición se aplica tanto a los emisores nacionales como a los extranjeros, que solo lo podrán hacer con un permiso expreso de los departamentos pertinentes, especialmente del Ministerio de Industria y Tecnología. El comunicado del Banco Central de China que lo anuncia indica que "este es el último paso de un proyecto de varios años: mantener las criptomonedas especulativas fuera del sistema financiero formal, mientras se promueve activamente el uso de e-CNY, la CBDC soberana emitida por el Banco Central de China”. 

China no tiene intención de perder el control del yuan (RMB), especialmente en su forma digital ahora que, desde el 1 de enero, ha sido lanzado internacionalmente y que ya está siendo utilizado por 19 países. Al actuar así China dice que elimina un riesgo para la política monetaria, la estabilidad financiera y la seguridad nacional. A partir de ahora, las criptomonedas, incluyendo Bitcoin y las monedas estables, no son de curso legal, y cualquier actividad comercial que las involucre dentro del país se considera ilegal. De esta forma, China deja claro que la transformación digital del yuan solo es posible bajo pleno control estatal, sin alternativas privadas ni extranjeras.

A esto se añade el anuncio de hoy: la cantidad total de dólares, en bonos del Tesoro de EEUU, que tiene China se sitúa en los 683.000 millones de dólares, la cantidad más baja desde 2008. China sigue deshaciéndose de una moneda tóxica como es el dólar y evitando el riesgo de que pierda valor, ya que no es posible un hipotético robo de estos fondos como ha ocurrido con Rusia porque estos fondos no están fuera del país asiático, en caso de conflicto con EEUU por Taiwán, por ejemplo.

Y por si fuese poco, y por recalcar que la derrota de Occidente hoy pasa inevitablemente por la cuestión económica, el día 6 pasó totalmente desapercibido algo de suma importancia si cuaja y no pasa como con el petro venezolano, que fue pan de un día porque no logró ninguna implantación regional por la animadversión del resto de países latinoamericanos al gobierno venezolano: Bahrein anunció la puesta en marcha de una moneda estable petrolera a la que ha llamado Oil 1 que supone un golpe directo al modelo del petrodólar dado que el dólar es tanto medio de pago como unidad de medida del petróleo. Con la aparición de su propia "moneda petrolera", la necesidad del dólar disminuye drásticamente.

Conociendo ese mundo, Bahrein no se hubiese atrevido a dar este paso sin el consentimiento de Arabia Saudita, que ya en 2011 acudió en su auxilio cuando se produjeron unas importantes manifestaciones y revueltas contra la monarquía bahrení. Solo así se entiende que esta Oil 1 esté respaldada "por las reservas físicas de petróleo del Golfo". El mencionar ese enclave geográfico es determinante, porque la cosa va más allá de ese pequeño país. 

Si, además, se tiene en cuenta que Arabia Saudita tiene un convenio con China por el que el 15% del petróleo que vende al país asiático se hace en yuanes y no en dólares se ve que también en esa zona hay un movimiento global en favor de la desdolarización. 

Por supuesto que hay que andar con pies de plomo todavía. Los países del Golfo están ante la espada y la pared si hay un ataque a Irán y están buscando si no una independencia y un ataque directo al dólar sí una mayor autonomía financiera.

El Lince

miércoles, 4 de febrero de 2026

La voluntad del dragón

China va a por todas. No tiene otra opción, como os decía: o se rinde, como quieren los pro-occidentales del "konsomol", y de ahí la purga contra los generales, entre otros, o va a la guerra. Y, por supuesto, va a la guerra. Pero hoy la guerra son algo más que tiros y bombas. El anuncio hecho público por la revista teórica del Partido Comunista, "Qiushi" ("Teoría"), sobre la decisión de convertir al renminbi (yuan) en la moneda de reserva global para el comercio internacional ha puesto los pelos tiesos a todo Occidente.

Es el fin del dominio del dólar que se deriva, sobre todo, de la transformación de las relaciones de producción y el comercio internacionales. Luego se puede hablar de otras cosas, como la reestructuración completa de los intercambios monetarios internacionales dentro de un marco multipolar. El hecho de que China mantenga convenios con 28 países para comerciar en sus propias monedas sin usar ninguna moneda occidental, el que los BRICS certifiquen que su comercio intra BRICS supera los 500.000 millones de dólares (el 65% de esa cantidad no es en moneda occidental) y la creación y fortalecimiento de centros financieros alternativos a Wall Street o la City de Londres, como son Shanghái o Hong Kong, indica que no hay vuelta atrás. 

Pero hay más: China es un país formalmente socialista (ya podéis poneros a elucubrar otra vez si mucho, poco o nada) y es un país de estas características quien altera profundamente la naturaleza de la transformación geopolítica que estamos viviendo.

Durante mucho tiempo en esta página he venido abordando este hecho, la desdolarización. Ayer, en una conferencia en la que participé, hice una comparación entre la situación pre-Stalingrado que había hace 80 años, donde se asistía a unas amplias alianzas no ideológicas entre diferentes sectores -desde la burguesía nacional a los partidos comunistas- pero con el objetivo común de la derrota del fascismo, que entonces tenía que ser obligatoriamente militar, con la que se está dando ahora, también una especie de pre-Stalingrado, con unas amplias alianzas tácticas (los BRICS) que con todos sus conflictos y contradicciones también tienen un objetivo común que es la derrota de la hegemonía occidental y hoy esta es obligatoriamente económica.

El estado desastroso de las cuentas nacionales de EEUU, que minan la verdadera competitividad del sistema productivo estadounidense (y por eso la presión con los aranceles), al tiempo que dificultan la capacidad para atraer la inversión, debilita profusamente al dólar. De ahí que haya comenzado el año en su nivel más bajo en 50 años, con el 46% del total de las reservas monetarias del mundo.

Es un proceso que viene desarrollándose desde 2008, la crisis capitalista de la que no se ha salido todavía, y que se ha acentuado tras el puñetazo encima de la mesa que dio Rusia en el año 2022 con su decisión de dar una lección a los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, y sus amiguitos otanistas occidentales, principalmente europeos. De esa crisis se salió parcialmente gracias a China, esa China a la que ahora se sataniza por todos lados. Porque en China habían recalado toda una pléyade de empresas occidentales, en su gran mayoría de EEUU, que buscaban mano de obra barata. Seguían el canon clásico del capitalismo: la búsqueda del máximo beneficio. 

Se suponía que con la desaparición de la Unión Soviética se había acabado el enemigo ideológico y económico, que el triunfo del "libre mercado" era incuestionable y que el sistema liberal y supuestamente democrático iban a gobernar el mundo por los siglos de los siglos. Ya lo dijo con arrogancia Fukuyama: el fin de la historia. Y en todo ello iba a estar, y todo ello iba a ser gestionado por, una única potencia: EEUU.

Que ya el déficit de EEUU fuese exorbitante era lo de menos. No habría quien se pusiese a su nivel, ni quien le pidiese cuentas, ni pagos, ni nada de nada. Es como la fábula de la liebre y la tortuga. Y la tortuga ha ganado la carrera. De hecho, dos tortugas: Rusia, que a pesar de no tener la fuerza demográfica ni industrial necesaria para superar o igualar a EEUU sí ha recuperado su lugar y su fuerza en términos militares y estratégicos; y China, por supuesto, que no solo tiene un enorme peso demográfico sino industrial (por lo tanto, económico) y cada vez más militar.

Y en medio de todo ello, y mientras esta carrera se producía, el zombi conocido como Unión Europea se beneficiaba de la energía barata proveniente de Rusia, lo que le permitía competir, por poco que fuese, con EEUU. Pero todo eso se acabó. Se acabó cuando se inició el conflicto en el país 404 y EEUU cortó, u obligó a cortar, como prefiráis, esa sonda de oxígeno industrial que le llegaba a Europa desde Rusia. La prepotencia occidental ante ello fue de tal calibre que al imponerse las sanciones se dijo que se pretendía "provocar el derrumbamiento de la economía rusa".  Ha sido al revés. Y, además, ha logrado un aspecto que la prepotencia occidental ni siquiera llegó a sospechar: la alianza entre Rusia y China.

Occidente está muerto. EEUU está actuando como el peor jugador de ajedrez, el que ante la vista de la partida hace un movimiento zugzwang, mueve porque está obligado a mover mientras no abandone, sabiendo que su situación empeora con cada movimiento. Da igual que sea en Venezuela, en Groenlandia, en Cuba o en Irán. Nada puede parar la derrota a medio plazo. 

No es una cuestión solo de EEUU, es de todo Occidente aunque EEUU sea el referente principal. Este es el momento que está aprovechando China. ¿Quieres guerra? Pues la vas a tener. Y la vas a tener donde más te duele: en la economía, en el dólar. Aunque los BRICS no han logrado generar una moneda capaz de reemplazar al dólar en el comercio internacional, sí se han dado pasos para ir erosionando su poder. Eso ya se ha logrado. Ahora hay que dar el paso definitivo, y eso solo lo puede dar China porque no basta con lo anterior, sino que hay que ofrecer al mundo, al Sur Global sobre todo, una alternativa. Esa alternativa es el anuncio hecho por Xi Jinping y publicado en la revista teórica del PCCh: China tiene la fuerza económica para ofrecer una alternativa al dólar, y por ello anuncia que trabaja para que el renminbi se convierta en la moneda de reserva global. Por el momento, en una de ellas.

La revista "Qiushi" es de teoría, crítica y práctica marxista. Que en ella aparezca desarrollado que China deba tener "una moneda poderosa que pueda utilizarse ampliamente en el comercio internacional, la inversión y los mercados de divisas, y alcanzar la categoría de moneda de reserva" es algo más que sensacional: es el desafío público a la hegemonía de EEUU no sólo en las esferas monetaria y financiera, sino también en la política y geoestratégica.

Xi propuso esto en 2024, que se haga público ahora no solo se hace en el marco del XV Plan Quinquenal, sino cuando la situación geopolítica lo requiere. Desde 2024 hasta ahora China ha ido preparando el escenario (acumulación de oro, bolsa de oro de Shanghái, renminbi digital, precio en yuanes para el gas natural licuado y el níquel, entre otras), dando un fuerte impulso a su Banco Central y a las instituciones mencionadas al principio de este escrito.

Se da a conocer, además, en unos momentos de una gran incertidumbre en los mercados globales, con el dólar bajo presión debido a la creciente burbuja financiera, la imprevisibilidad e irregularidad de las acciones de Trump que están llevando no solo a muchos operadores financieros, sino incluso los bancos centrales (Alemania está reclamando su oro depositado en EEUU) a reducir su tenencia de dólares (de ahí el descenso como moneda de reserva global).

No hay un plazo para lograr que la moneda china sea la de reserva mundial. Primero, el objetivo es que se sitúe firmemente en la tercera moneda de reserva (ahora es la quinta) en unos 5-10 años y luego dar el salto definitivo. A China no le interesa por ahora que el dólar pierda su hegemonía. Recuerda lo que dijo Napoleón, lo de no interrumpir a un enemigo cuando comete errores. China, un país, un pueblo milenario, con una historia milenaria, tiene otra concepción del tiempo que Occidente. Por eso desde hace tiempo se marcó la fecha de 2035 para lograr lo que llama "la modernización socialista". Hay que cimentar bien el camino, no andar a saltos ni a la ligera.

Por el momento, a lo que asistimos tras este anuncio es a la voluntad del dragón sobre la conversión del renminbi en una moneda "competitiva", para usar una palabra capitalista, y, sobre todo, de uso común en la zona de influencia china, es decir, en Asia. Con una moneda y un sistema de pago diferente al occidental se limita sustancialmente la influencia y la presión de EEUU en un sistema financiero que se está fragmentando, al igual que el mercado global.

Aún hay trabajo por hacer, pero el camino ya está trazado y la voluntad del dragón es firme.

El Lince

jueves, 29 de enero de 2026

Una limpieza necesaria

Vuelvo con lo de la sociedad del espectáculo: la burguesía dice que miremos lo que le interesa, no lo que nos interesa a nosotros. Esto ni siquiera lo dijo Guy Debord en 1967, sino el emperador romano Augusto en el siglo I antes de nuestra era: panem et circenses, pan y circo. Ahora tenemos circo, pero no tenemos pan. Pese a ello, la plebe está entretenida y no se dedica a enredar. Y los psicópatas que nos gobiernan, tan tranquilos.

Toda la atención está centrada en estos momentos en Irán, y toda la atención que tenemos es la que nos dice el estercolero mediático que tenemos que tener. Puede que EEUU, con la colaboración de Occidente (y aquí incluso la reciente decisión de varios países europeos, entre ellos el Estado español -España, para otras latitudes- de considerar "organización terrorista" al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, allana un poco más el camino para la agresión), ataque y hay bastantes papeletas para ello. Pero puede que no y lo que no se debe hacer es seguir el juego a toda esta peña un día sí y otro también.

Una de las cosas que se están haciendo es comparar Venezuela con Irán, y fuera de la quinta, sexta o séptima columna hay pocas comparaciones posibles. Sobre todo porque Irán lo está teniendo muy en cuenta. Seguro. Y ha preparado alternativas. Seguro.

Quien también está teniendo muy en cuenta la agresión de EEUU contra Venezuela ha sido China. Fuera de los elogios, bastantes veces infundados, de los chinófilos sobre lo mucho que hay hecho China por y con Venezuela, hay algo que no se tiene en cuenta: la purga al más alto nivel que está haciendo China con los militares. China no va a dejar ni un resquicio a que los pro-occidentales, denominados "Konsomol", tengan la mínima posibilidad de vender, y venderse, a EEUU como lo han hecho los militares en Venezuela. Esto es lo que hay detrás del caso del general Zhang Youxia, recientemente destituido de su cargo en la Comisión Militar Central (el máximo órgano militar de China, que incluye no solo a líderes de la industria militar y de defensa, sino también a funcionarios y líderes del partido) y que orgánicamente solo estaba por debajo de Xi Jinping.

En China hay desde hace mucho tiempo una masiva campaña anticorrupción que ha servido para investigar y sancionar a 1'5 millones de militantes, cuadros y dirigentes del Partido Comunista, de los que 200.000 han sido expulsados, un ínfimo porcentaje si se tiene en cuenta que el PCCh tiene 100 millones de militantes, pero significativo de que la corrupción era un problema importante. Se inició a gran escala tras la llegada a la secretaría general de Xi Jinping en 2012 en lo que se considera la llegada al poder en China de la "quinta generación de líderes" desde la creación del PCCh.

Pero esta campaña ha arreciado desde noviembre del año pasado, cuando la Comisión Central de Control Disciplinario del PCCh anunció que había iniciado una investigación contra Liu Xiwen, subsecretario del Comité Municipal de Pekín del PCCh y jefe del Departamento de Trabajo Organizativo bajo la acusación de "graves infracciones disciplinarias", una expresión que suele implicar cargos de corrupción. Luego le tocó el turno a un miembro del Comité Municipal de Shanghái del PCCh y, a partir de ahí, se ha ido subiendo a todos los estamentos del Partido.

Es lo que en China se llama "Los grandes tigres que cayeron de sus caballos" u "Operación Manos Limpias". En eso es en lo que se está y en lo que hay que enmarcar la investigación y destitución de muchos de militares, alcanzando a la cabeza del Ejército Popular de Liberación. El estercolero mediático occidental (y, curiosamente, en Rusia) está dando pábulo a la teoría de que este general ha filtrado información sobre armas nucleares a EEUU. Es una forma de echar mierda, por supuesto, porque nada de lo que he leído en China (y la siempre eficaz Meili está tras ello desde hace días) hace suponer que sea cierto. Hasta el momento no es más que una suposición del estercolero mediático porque el ex director ejecutivo de la Corporación Nacional Nuclear de China testificó en su contra. Y a esto hay que añadir que también se está diciendo que es consecuencia de un intento de golpe de Estado contra Xi el pasado día 18 de enero. Contra los adversarios de Occidente todo vale. Como la historia que está apareciendo ahora en el estercolero de que son 30.000 los muertos en Irán tras las protestas. Quienes tenían tantos reparos en dar por buenas las cifras del Ministerio de Salud de Gaza sobre los asesinatos sionistas ahora lanzan cifras alegremente sin ningún tipo de rubor.

Lo que hay de cierto es que los cargos contra el general son "aceptar sobornos para ascensos, crear camarillas políticas, intentar construir redes de influencia que socavan la unidad del partido y abuso de poder en el máximo órgano militar del Partido Comunista". Y que lo declarado oficialmente de "graves violaciones de la disciplina y la ley" implica acusaciones de corrupción. Y que altos oficiales militares fueron informados de los cargos durante una sesión informativa especial. 

El general en cuestión era miembro del "Konsomol", los pro-occidentales dentro del PCCh que comenzaron a ser purgados en el verano de 2022 de forma pública y notoria. Os dije no hace mucho que este sector no ha desaparecido, pero que tiene menos poder del que tenía. El golpe que acaba de recibir ahora refuerza el de hace cuatro años. El "Konsomol" sigue defendiendo que se debe restablecer la interacción con EEUU y que el "aislamiento" de China perjudica la economía china. Es un sector que vive en el pasado, integrado por quienes han mantenido contactos prolongados con EEUU o estudiado allá y que no tienen en cuenta cómo ha evolucionado el mundo desde 2022, cuando Rusia dio el puñetazo encima de la mesa con el país 404, antes conocido como Ucrania.

Aquí tengo que hacer una aclaración para mentes calenturientas, sobre todo las occidentales. Cuando se acusa a este general de "crear camarillas políticas" no se está refiriendo a una actividad fraccional dentro del PCCh, sino a la formación de una clientela en torno a una figura política, es decir, un círculo personal de influencia compuesto por subordinados, camaradas de armas, personas de la misma provincia o incluso familiares aliados o en deuda con ellos. 

El principal periódico militar de China, "Jiefangjun Bao" ("Diario del Ejército Popular de Liberación") acaba de publicar un artículo titulado "Ganando resueltamente la larga y difícil batalla integral contra la corrupción en el ejército" en el que dice que el general en cuestión violó gravemente la confianza del Comité Central del PCCh y de la Comisión Militar Central, "socavando el sistema de rendición de cuentas del Presidente de la Comisión Militar Central" (es decir, Xi Jinping). También ha causado enormes daños a la "construcción política del ejército, el ecosistema político y el desarrollo de la capacidad de combate" y "ha ejercido una influencia extremadamente perjudicial en el Partido, el Estado y el ejército" (una acusación muy grave). Alcanzar estándares más altos en China es esencial, especialmente dado que el Ejército Popular de Liberación cumplirá 100 años en 2027 y se insta a las fuerzas armadas a unirse aún más en torno al Comité Central del PCCh, con Xi como su núcleo. Además, el XXI Congreso Nacional del PCCh se celebrará en 2027.

Recuerda este periódico del ejército chino que el Departamento de Desarrollo de Equipos de la Comisión Militar Central instó a denunciar prácticas corruptas de adquisición de equipos militares ya en 2017, renovado el llamamiento en julio de 2023, y que como consecuencia de ello se produjeron ceses que llegaron hasta el propio ministro de Defensa. Y que justo detrás del ministro estaba el general ahora cesado e investigado. Entonces se salvó, pero tras el secuestro de Maduro y la traición militar que lo facilitó, su cabeza pendía de un hilo. Y ha caído. No era muy lógico que se destituyese al ministro por corrupción y que su segundo siguiese en el cargo, fuese cómplice o no. Ese momento ha llegado tras Venezuela.

También hay que reseñar que desde que en noviembre del año pasado arreció la campaña anti-corrupción, otro general, aunque no tan alto en el escalafón del PCCh como este del que hablo, fue destituido por cargos de corrupción. No son los primeros y no serán los últimos, desde luego. Pero todo el mundo debe tener claro que el ejemplo de Venezuela está siendo cortado de raíz.

Además, y para mí es una razón relevante, este caso es impactante porque se está llegando a una coyuntura crítica, como lo ponen de relieve Venezuela e Irán, dos países con importantes reservas de petróleo y fuentes de suministro (Venezuela poca, Irán bastante) a China: o China se rinde, como plantea el "Konsomol" pro-occidental, o se va a la guerra. China está mostrando sus cartas y que está estudiando con todo detalle los movimientos de EEUU. Sobre todo, en Venezuela. La limpieza que se está haciendo en el Ejército es no solo necesaria, sino un contragolpe y un golpe de efecto en el escenario venezolano.

Para relajar un poco la cosa, o no, la multinacional alemana Puma ha sido comprada por una empresa china. Puma se seguirá llamando así porque, muy al estilo chino, ellos no buscan crear una nueva marca y gastar miles de millones en publicidad, como hace EEUU con su famoso "Consejo de Paz" como una nueva ONU, sino que compran una marca ya conocida por la gente. Y hablando del engendro del "Consejo de Paz", EEUU anunció ayer con orgullo que se habían sumado al mismo Bulgaria y El Salvador.

Ahora sí. Esto es la China de hoy. Nada que ver con Occidente. Ni en niños ni en adultos.



El Lince

lunes, 26 de enero de 2026

¿De qué lado estás?

La hermana de un muy buen amigo mío, a la que veo cuando le viene a ver, vive en Minneapolis desde hace 12 años. Me escribió el sábado hablando un poco de lo que está pasando y lo que cuenta es que no es una ciudad con mucha inmigración, precisamente, puesto que se calcula que no llega al 15% de la población y que de ese porcentaje casi las dos terceras partes son latinos (el 10% del total de inmigrantes), en su práctica totalidad de origen mexicano. Cuenta que la reacción popular es muy grande ante los asesinatos recientes y que la organización social es importante en cuestiones vecinales (con una fuerte implantación de las viviendas comunitarias), con luchas significativas por mejoras en infraestructura, seguridad y servicios públicos lo que les enfrenta la mayoría de las ocasiones al alcalde, del Partido Demócrata. Y que hay un importante segmento de cooperativas de alimentos. 

En su correo dice textualmente: "ayer una vasta red de sindicatos, organizaciones progresistas y miembros del clero encabezaron un cierre económico y una movilización masiva, que resultó en el cierre de cientos de empresas y escuelas en protesta contra la aplicación violenta de las leyes de inmigración de Trump por parte de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)". 

Ella lee habitualmente esta página y dice que tras todo lo que critico a EEUU tal vez llegue el momento de echar una mano al movimiento que se está desarrollando allí.

Así que lo hago a través de mis clásicos, y nadie mejor que Pete Seeger y una de sus icónicas canciones dentro del movimiento obrero estadounidense y no muy conocida fuera de allá. La letra la escribió una sindicalista, Florence Reece, en 1931 tras una larga y sangrienta lucha de mineros. Tal vez por ello quienes la han versionado han sido preferentemente mujeres, de las que os voy a poner dos versiones y la última con un añadido en la letra que no os podéis perder.

Pete Seeger, "Which Side Are You On?" (¿De qué lado estás?)

 Natalie Merchant 

 Ani DiFranco y Melissa Ferrick


Que las disfrutéis. Y especialmente E. en Minneapolis, que participa en Vecinos Unidos por el Cambio (espero que haga llegar esto a su colectivo), y dedicadas a quienes pelean en EEUU más allá de Trump.

El Lince