El espíritu Youyu
Mientras me pongo un poco al día de lo acontecido esta semana larga que he estado por ahí, os dejo con un excelente y sorprendente artículo de la entrañable Meili Yueguang.
"Este año se conmemora el 105º aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh), y también el primer año del XV Plan Quinquenal de China (2026-2030). En febrero, el PCCh puso en marcha una campaña de estudio y educación a nivel de todo el Partido sobre cómo establecer y poner en práctica una visión correcta del desempeño de la gobernanza.
He de decir que soy miembro del PCCh desde septiembre del año pasado y en mi decisión de solicitar la militancia influyó el paso dado por el Partido de aprobar un código de conducta conocido como "Reglas de Ocho Puntos" y que supone un compromiso claro sobre la gobernanza en el camino de la modernización china.
Creo que vale la pena que a través de mis amigos españoles, representados por esta página, conozcan un poco en qué consiste.
Como en muchas campañas similares el Partido ha presentado tanto casos modelo como casos de advertencia. Este es un método muy común en este tipo de campañas: utilizar casos concretos para indicar a todo el Partido qué se debe defender y qué errores se deben evitar en la medida de lo posible.
Uno de esos casos modelo es el que atañe a la protección ecológica y que aquí, en China, es conocido como "el espíritu Youyu". En estos momentos del cambio climático, donde ha habido lugares de China en los que se han alcanzado los 50 grados, me ha parecido conveniente contarlo. Sé que va a sorprender porque he estudiado en España y conozco algo de Europa, pero si se analiza al Partido Comunista Chino desde una perspectiva histórica más amplia, se constata que siempre ha otorgado una importancia considerable a la ecología. Durante los años de la guerra revolucionaria, el PCCh llevó a cabo actividades de plantación de árboles y reforestación en las zonas de base revolucionaria. Hubo aciertos y errores, por supuesto, pero no se puede negar que desde el primer momento se comenzó a promover la construcción de una civilización ecológica en todo el país. Uno de esos sitios es el condado de Youyu, en la provincia de Shanxi, al norte de China, en la región autónoma de Mongolia interior. Es decir, una zona en la que los fuertes vientos y las tormentas de arena eran frecuentes.
En junio de 1949 llegó a esta ciudad Zhang Ronghuai como primer secretario del PCCh. Ese día el viento era muy fuerte. Zhang lo dejó escrito: "No era un viento cualquiera. Era de esos que teñían el cielo de un color marrón amarillento. A plena luz del día, no se podía ver con claridad la cara de la persona que estaba enfrente. La arena golpeaba la cara de la gente con tanta fuerza que dolía". Así que habló con los vecinos, con otros camaradas y convocó una reunión donde se decidió que la única solución era plantar árboles que sirviesen de freno a las tormentas y, a la larga, ayudasen al cambio del clima.
Esto marcó el inicio de una serie de iniciativas en las que 22 secretarios del Partido del condado de Youyu, a lo largo de 76 años, lideraron a la población local en la plantación de árboles. Si bien los 22 secretarios del Partido a nivel de condado sirvieron en épocas distintas y tenían personalidades y métodos de trabajo diferentes, ninguno vaciló en la cuestión de plantar árboles. Algunos plantaron pérgolas, otros arbustos y otros bosques con fines económicos. La idea se fue perfeccionando con el tiempo, pero la dirección nunca cambió.
En la década de 1980, cuando la economía de mercado cobró fuerza, en Youyu algunos comenzaron a argumentar que la reforestación ya había alcanzado su límite, que ya había suficientes árboles y que era hora de desarrollar la industria. En las ciudades cercanas se abrieron minas de carbón y se establecieron fábricas. En Youyu se comprobó que había reservas de carbón comprobadas de 500 millones de toneladas. Se comenzaron a hacer números de lo que se podía ganar. Se volvió a convocar una reunión. Y se decidió por abrumadora mayoría seguir plantando árboles y no abrir minas de carbón.
Youyu, la ciudad, el condado que una vez estuvo al borde de la desertificación por el viento y la arena, se ha convertido ahora en una importante barrera ecológica que protege la región de Beijing-Tianjin. Cada año, reduce en un millón de toneladas la cantidad de sedimentos que desembocan en el río Huang He (Amarillo). La reforestación se ha convertido en una industria verde consolidada. Hoy ya no se plantan árboles a mano, sino con drones. Un solo dron transporta 120 plantones al día. Así se ha llegado a los 130 millones de árboles que se considera existen hoy en el condado. 76 años plantando, 76 años luchando. Hoy se ven los resultados.
Solo quiero añadir un par de detalles más. La tradición era que durante el festival Qingming (Día de la Limpieza de Tumbas) se quemaba papel de incienso recordando a los antepasados. Hoy la gente de Youyu conmemora a sus ancestros ofreciendo flores en lugar de quemar papel para proteger los bosques y el medio ambiente. Cuando Zhang Ronghuai lideró la campaña de plantación de árboles en 1949 había 30 especies de aves en el condado, hoy son 160. Esto es lo que se conoce en China como "el espíritu Youyu".
El verdadero logro político no reside únicamente en la cantidad de hitos que un funcionario genere durante su mandato, sino, más importante aún, en la solidez de las bases que deja para el desarrollo futuro. 76 años. 22 secretarios del Partido a nivel de condado. 130 millones de árboles. 160 especies de aves. Detrás de estas cifras se esconde una visión del desempeño gubernamental que trasciende al individuo, el mandato y los intereses inmediatos. Es "el espíritu Youyu", porque, como se dice allí, "quienes plantan árboles tal vez no vean el día en que se conviertan en un bosque, pero no pueden negarse a plantarlos solo porque no lleguen a verlo".
Este tipo de dilema no es fácil, ya que a veces la gente tiende a elegir lo que les beneficia a corto plazo o a buscar la novedad para diferenciarse de sus predecesores. Por eso, la historia de Youyu es realmente impresionante. Y lo quería compartir con mis amigos, para lo que ayudará este vídeo".
Meili Yueguang














