martes, 13 de abril de 2021

Cal, arena y adobe

Hay un dicho castellano que dice "una de cal y otra de arena" y que significa que para hacer una buena argamasa hay que mezclar un material consistente (la cal) y otro menos o más ligero (la arena) y así se hace un buen adobe. Traducido a política, lo de siempre: hay que dejarse de radicalismos, de extremismos e ir al centro, eso de "centro-izquierda y centro-derecha". 

Esta es la norma de todos, absolutamente todos, los llamados "progresistas" en América Latina en los últimos tiempos. Todo el mundo se las prometía muy felices tras la victoria del MAS en las elecciones presidenciales de octubre del año pasado y se volvió a la fanfarria de que se había parado "la ola neoliberal" y cosas así. Ni mucho menos. Hay resistencias, y las habrá, pero mientras no se rompa con lo establecido ni hay ni habrá alternativa.

Este domingo han pasado tres cosas curiosas: en Ecuador el candidato oligárquico ha ganado y con mucho; en Bolivia el MAS ha quedado hecho girones por la derecha y por la izquierda, y en Perú un desconocido que va por ahí con las fotos del Ché y de Mariátegui, habla de nacionalizaciones y tiene un lapicero como símbolo ha ganado la primera vuelta.


En Ecuador esta elección no es importante, pese al revuelo. La elección importante es en mayo, cuando la CONAIE renueve su dirigencia y se vea hacia dónde se encamina, si a hacer más de lo mismo que ahora, o sea, a conseguir prebendas para los dirigentes y a hablar de reformas para dar mayor participación a los indígenas para así frenar cualquier movimiento revolucionario (y no hay que perder de vista lo que ha venido haciendo hasta ahora, en ese término) o plantar cara de forma abierta. Cal y arena.

Ahora que está de moda hablar de la lucha de las minorías (y es significativo el cambio dado por organizaciones como el Partido Comunista Marxista-Leninista de Ecuador poniendo la bandera arcoiris en la cabecera de su periódico y que se ha posicionado con el otro candidato anti-Correa que quedó tercero en la primea vuelta y pidiendo el voto nulo ahora) no estaría mal recordar a una de esas minorías: el Partido Pantera Negra de EEUU cuando dijo que "hay dos tipos de nacionalismo: revolucionario y reaccionario. El primero depende de una revolución popular cuyo objetivo final es poner al pueblo en el poder. El segundo no es más que mantener el sistema de opresión de otra manera, suavizándola". Esto vale, y es vigente todavía, para las protestas en EEUU por mucho que caigan bien los del Black Lives Matter.

Sí es importante la de Bolivia, donde el MAS ha perdido por la derecha y por la izquierda. El MAS viene navegando en zig-zag desde octubre (el penúltimo giro: decidir no participar en las reuniones donde esté la OEA en protesta por el papel de este engendro en el golpe contra Evo Morales, pero sin atreverse a abandonar este engendro ahora que el gobierno boliviano está en posición de fuerza) y está cosechando lo que siembra. La prepotencia y la imposición de dirigentes en contra del deseo de las bases le ha pasado factura. El propio Álvaro García Linera lo ha reconocido diciendo que hay "un problema estructural" dentro del MAS y "falta de regeneración". A collejas van a reaccionar, pero no hacia el lado interesante porque de inmediato añade que todo ello tiene que llevar a "capturar la atención incluso de la oposición", es decir, a que se les vote.  A fin de cuentas es lo que dijo el vicepresidente David Choquehuanca en su discurso de toma de posesión: "Nuestra verdad es muy simple: el cóndor solo despega cuando su ala derecha está en perfecto equilibrio con su ala izquierda". Cal y arena.

Y queda Perú, donde un maestro ha puesto en jaque a todo el sistema (por el momento) y a quien se vincula con la organización armada Sendero Luminoso. Aquí van a hacer toda la sangre en la segunda vuelta. De hecho, ya están haciendo simbolismos con la estrategia de Sendero de cercar las ciudades desde el campo y la estrategia electoral de Castillo: primero hacer campaña en las regiones, darse a conocer y asegurar sus votos para luego avanzar hacia Lima. Ahora ha tomado desprevenido al poder, pero para la segunda vuelta se habrá recompuesto sin la menor duda. Si gana sería una sorpresa absoluta porque serían materiales para hacer una nueva casa prescindiendo de la cal y la arena (al menos, eso ha dicho en su campaña). Y a lo mejor esa casa ya no es de adobe.

El Lince

jueves, 8 de abril de 2021

Salvar a la condesa

De nuevo al charco. De cabeza. Quienes sigáis esto ya sabéis que es mi especialidad. Quienes lleguéis ahora, ya sabéis a qué ateneros.

Menuda se ha montado con la visita de ese zombi que es la Unión Europea a Turquía. Desde la carcundia más carca a la progresía más progre todo el mundo ha montado en cólera, con mayor o menor impostura, por aquello del "protocolo machista" que ha relegado a Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, a un segundo plano cuando se supone que está al mismo nivel que el presidente del Consejo Europeo, que fue el que se sentó al lado del presidente turco en la foto oficial.

Todos se han puesto de acuerdo en salvar a la condesa (no es broma, von der Leyen es condesa por su marido -de quien ha tomado el apellido-, un tipo que viene de una familia aristocrática que hizo mucho, pero que mucho dinero con fábricas textiles durante los siglos XVIII y XIX donde, por otra parte, los obreros trabajaban entre 12 y 18 horas diarias) como si no importase nada lo que ha hecho y está haciendo en la UE. 

Tanto para la carcundia más carca como para la progresía más progre es más importante salvar a la condesa que a los miles de migrantes que la condesa no quiere en la muy democrática UE y que están retenidos en Turquía desde hace años. Por ejemplo. Retenidos a cambio de 3.000 millones de euros al año para evitar otra oleada como la de hace años y que, por cierto, fue alentada por el empresariado alemán (que la condesa conoce muy bien) como mano de obra barata y que tenía como objetivo, también, sensibilizar a la llamada "opinión pública" sobre lo malo que era el presidente sirio y por qué había que derrocarlo. Como Assad ganó, los refugiados ya no tienen ningún papel, son molestos y por eso no se los quiere. Y se paga por ello. 

La presidenta de la UE no es ajena a ello, ni a lo que se avecina con la pandemia porque, recordad, después del verano del año pasado ya anunció que "tiene que haber una implementación efectiva de reformas" si los países quieren el dinero prometido para intentar salvar a la ciudadanía tras la pandemia. Traducido: más destrucción de lo público en beneficio de lo privado. Salvar a la condesa sí, salvar a la ciudadanía no. Curioso.

Turquía dice que se respetó el protocolo y la UE dice que no. A mí me da lo mismo porque lo que pone de manifiesto todo esto es lo poco que cuenta ese muerto viviente que es la UE en el mundo. Dije hace poco que ya nadie tiembla cuando Occidente habla, sanciona o amenaza. Ese tiempo ya pasó, por mucho que "la gran esperanza para la democracia", como definió el esperpéntico Lula a Biden no hace mucho, esté haciendo lo posible por cumplir con el ADN de los demócratas estadounidenses: iniciar guerras. Pero si las hay, ya no será un camino de rosas para EEUU.

La UE ha recibido tres bofetadas en poco tiempo: el repaso que se llevó el Alto Representante de la Política Exterior de la UE en Rusia en febrero, las contrasanciones aplicadas por China a mediados de marzo y lo de ahora en Turquía. Los más pusilánimes podrán decir que la UE se desmorona. Yo voy más allá diciendo desde hace mucho que es un ente muerto.

El comportamiento de la UE durante la pandemia, y ya va un año largo, es deleznable (y la condesa tiene mucho que ver en ello), actuando sólo como quieren los grandes grupos económicos, tanto industriales como financieros, y solo se tiene algún atisbo medianamente humano (que no es un lugar en un protocolo, precisamente) cuando se llenan las plantas de cuidados intensivos en los hospitales públicos, reducidos y extenuados gracias a las políticas de gente como la condesa, gran depredadora de lo público en beneficio de lo privado.

Un año largo después de la pandemia en Europa, con casi 550.000 muertos, no se ha desembolsado ni un euro todavía y eso cuando se aprobó un plan de 750.000 millones de euros (poco, si se tiene en cuenta que EEUU, por ejemplo, con menos población que Europa ha destinado casi 6 veces más; por no hablar de China, que está en la estratosfera directamente) pero con imposiciones, de nuevo, leoninas como más arriba os comento (y la condesa tiene mucho que ver).

Toda la estrategia de ese zombie que es la UE ha estado centrada en esperar las vacunas (y el papel de la condesa ha sido determinante) y todo está siendo un enorme fiasco. Porque la falta de autonomía productiva en el campo de las vacunas ha llevado a la firma de contratos suicidas con las grandes multinacionales farmacéuticas -occidentales, por supuesto- con un boicot abierto a las vacunas rusas, chinas y cubanas (y la condesa tiene mucho que ver en ello). Y cuando esas multinacionales no cumplen con lo acordado en los contratos, la condesa mira para otro lado.

Por si no lo sabéis, la UE (y la condesa tiene mucho que ver en ello) se ha opuesto en la Organización Mundial del Comercio a la solicitud de India y Sudáfrica de liberalizar las patentes. Salvar a las multinacionales y no a la gente es lo que quiere la condesa, aunque ahora la carcundia más carca y la progresía más progre se rasgen la ropa para salvar a la condesa.

Lo mismo con todo lo demás. Si con Trump parecía que la UE tenía alguna, mínima, voluntad de tener cierta autonomía en política exterior, la llegada de Biden ha vuelto a silenciar a los vasallos (aunque ahora parece que están algo activos con el acuerdo nuclear con Irán) y ahí están las actitudes matonas y chulescas con Rusia y China, por ejemplo, por no hablar de Venezuela, Siria o Cuba.

La UE esá muerta, por más que carcas y progres hayan salido en tromba a salvar a la condesa. Aislar a la condesa de lo que representa es una estupidez. Otra más.

El Lince

domingo, 4 de abril de 2021

 ¡Malditos comunistas!

Una amiga me mandó hace poco este vídeo:


En unos momentos en los que hay elecciones locales en Madrid (capital del Estado canalla más conocido como España) en las que el lema de la derecha neofascista es "comunismo o libertad", asumido con algunas pequeñas manifestaciones por las otras derechas (incluida la nueva, o sea, los que se dicen socialdemócratas), me ha parecido oportuno hablar de ello. Eso por no hablar de la obsesión estadounidense, occidental ahora, contra "el comunismo chino", el nuevo ser maligno.

El vídeo está bien por dos razones: la primera, porque quien lo hace habla chino, dice que vive en Shanghai y conoce algo de la cultura e historia china; la segunda, porque a pesar de la mochila occidental que llevamos todos (cultura, y demás, como el comentario sobre el estado del bienestar en Europa, ya casi inexistente tras la primera crisis capitalista de 2008 puesto que se ha destruído lo público en beneficio de lo privado, incluyendo la educación y la sanidad) sus comentarios no son ofensivos y retrata bastante bien lo que ve. 

Sin embargo, comete el error clásico de los occidentales: no profundizar en algo que, en estos momentos, es crucial en China. Habla de "la última comuna maoísta", pero no es cierto. Aunque no he podido conseguir la cifra exacta, en China hay en estos momentos aproximadamente 10.030 comunas de este estilo. Esta es una comuna urbana llamada Nanjie (o Nanjiecun, en chino) en la provincia de Henan y justo al lado, en Hebei, otra prefectura fronteriza con Henan, está la comuna maoísta rural de  Zhoujiazhuang

 La comuna de Nanjie tiene 4.000 habitantes y 18.000 la comuna de Zhoujiazhuang. No he visto ninguna cifra de cuántos chinos hay viviendo en este sistema comunal, aunque sí la referencia a que 438.000 pueblos y aldeas "han completado la reforma del sistema de derechos de propiedad colectiva, han establecido un nuevo mecanismo de operación económica colectiva que cumple con los requisitos de la economía de mercado", lo que da a entender que el modelo comunal en sentido maoísta no es impulsado por el gobierno. Por lo tanto hay que hablar en hipótesis. Si se hace una media de 11.000 habitantes por comuna, teniendo en cuenta la cifra de 10.030 que hay al menos (en todas las partes he visto la expresión "más de 10.000" y solo en una la cifra de 10.030) eso nos daría un total de unos 110 millones de chinos viviendo en un sistema comunal maoísta, más o menos puesto que seguro que habrá algunas diferencias entre unas comunas y otras. En lo que sí están de acuerdo todos los que hablan de ello es que estas dos comunas son "las más maoístas", o "maoístas auténticas". Si se tiene en cuenta que China tiene 1.400 millones de habitantes aproximadamente el 8% de su población vive en este sistema comunal.

Esto ya no es hipótesis, sino realidad. Las dos comunas, Nanjie y Zhoujiazhuang, tienen el mismo comportamiento. En el caso de Nanjie, como bien refleja el vídeo, todos sus integrantes entregan sus salarios a la comunidad, que retiene el 70% y entrega el 30% restante. Con ello, la comuna garantiza la gratuidad total de enseñanza, sanidad, vivienda (incluyendo muebles), agua, gas, electricidad, ropa, calzado, comida, boda y entierro. También hay una residencia de ancianos, totalmente gratuita. Las casa más grande tiene 92 metros cuadrados y la más pequeña 74, la diferencia estriba en el número de habitantes de una y otra. No hace falta decir que el salario es igualitario entre todos sus integrantes. Y que cuando alguien quiere ir a la universidad, la comuna corre con todos los gastos del/la estudiante. El porcentaje de universitarios que retornan a Nanjie al terminar la carrera es del 73%, lo que dice mucho del nivel personal e ideológico, y se incorporan a las fábricas.

Eso no solo ha reducido la desigualdad, hasta hacerla prácticamente inexistente, sino que ha generado los suficientes recursos como para tener en funcionamiento, en el caso de Nanjie y como bien dice el vídeo, fábricas de cerveza, chocolate, harina, fideos instantáneos, licor, medicinas y especias. Eso ha atraído a miles de personas que trabajan en ellas. 

Estas personas trabajadoras de las fábricas de Nanjie cobran su salario íntegro y si quieren formar parte de la comuna lo pueden hacer de dos formas, o bien residiendo en Nanjie o en calidad de "ciudadano honorario". En los dos casos tienen que aceptar el sistema comunal y reciben los mismos derechos, aunque en el caso de los "honorarios" no en su totalidad dado que no residen dentro de la comuna. En estos momentos Nanjie tiene 4.000 residentes y 1.000 "ciudadanos honorarios".

¿Cómo ha llegado Nanjie a esto? Primero, resistiendo al embate capitalista iniciado por Deng Xiaoping en 1978 (como también se dice en el vídeo) por votación popular (algo idéntico a todas las otras comunas, aunque hay alguna nueva creada tras todos estos años) y, segundo, porque tras la llegada de Xi Jinping a la secretaría general del Partido Comunista se han dado facilidades a estas comunas para acceder a créditos estatales, por ejemplo. Y cuando el PCCh está inmerso en los prolegómenos del 100 aniversario de su fundación, este tipo de comunas se están volviendo a reconsiderar y a popularizar (aunque con limitaciones como lo que digo más arriba de"cumplir con los requisitos de la economía de mercado"), en muchas ocasiones como "focos de turismo rojo". Y eso, también, son ingresos para las comunas. Imagino que es en este marco en el que el autor del vídeo se ha acercado por allí.

Como no hay nada mejor que ir a las fuentes, aquí tenéis la página de vídeos china que es mucho más popular que youtube y donde se habla de Nanjie con algo más de detenimiento. Está en chino, pero las imágenes os dan una idea de cómo son estos malditos comunistas.

 https://www.bilibili.com/s/video/BV1SE411H7sE

El Lince

sábado, 27 de marzo de 2021

Detrás de la exitosa respuesta pandémica de Cuba


Cuando se imprimió The Lancet Infectious Diseases , Cuba debía lanzar un ensayo de fase 3 de su vacuna conjugada de subunidades contra COVID-19. Soberana-2 es una de las cuatro vacunas COVID-19 candidatas en desarrollo en Cuba. Es producido por el Instituto Finlay de La Habana. Sobre la base de los resultados aún no publicados de los ensayos clínicos en etapa inicial, Vicente Verez-Bencomo, director general del Instituto Finlay, espera que la vacuna muestre una eficacia en la región del 80-95%. “Somos muy optimistas”, dijo. Si todo sale según lo planeado, Cuba podría iniciar un programa de vacunación masiva para sus 11,2 millones de ciudadanos en algún momento del verano.

Después de mantener a raya al SARS-CoV-2 durante la mayor parte de 2020, Cuba experimentó un aumento repentino de infecciones en 2021. Al 8 de marzo, el país había reportado 55 693 casos de COVID-19 y 348 muertes. Solo en febrero se produjeron 23 093 casos nuevos, casi el doble de los ocurridos en todo el 2020. Cuba todavía está mucho mejor que la mayoría de los demás países de la región, pero se necesita una vacuna con urgencia.


Se planea una segunda fase 3 de prueba de Soberana-2 para Irán, como parte de una asociación entre el Instituto Finlay y el Instituto Pasteur de Irán. Se ha programado un ensayo de fase 2/3 para Soberana-1, que también fue desarrollado por el Instituto Finlay. El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (La Habana, Cuba) está detrás de las otras vacunas candidatas. Abdala y Mambisa, un aerosol nasal, entraron en ensayos de fase 1/2 a fines del año pasado.

Soberana significa soberano en español. Abdala es el título de un poema de un revolucionario cubano, y Mambisa lleva el nombre de las guerrillas que lucharon contra los colonialistas españoles en el siglo XIX. Todo lo cual indica que la campaña de vacunas es un motivo de orgullo nacional. El presidente Miguel Díaz-Canel ha visitado el Instituto Finlay en tres ocasiones durante el transcurso de la pandemia de COVID-19. En casa y en el exterior, la identidad cubana posrevolucionaria siempre ha estado ligada a la salud. En 1960, Cuba se unió al esfuerzo de socorro después del terremoto de Chile. En 1963, envió trabajadores de la salud para ayudar al estado recién independizado de Argelia.

La Brigada Henry Reeve de Cuba se estableció en 2005. Ha enviado cuadros de profesionales de la salud por todo el mundo para combatir desastres y epidemias. Los médicos cubanos estuvieron en la escena en Haití durante el brote de cólera que siguió al terremoto de 2010; llegaron a África occidental durante la crisis del ébola de 2013-16. Y cuando COVID-19 se extendió a Europa, dos equipos de Henry Reeve aterrizaron en Italia. A fines de abril de 2020, más de 1000 trabajadores de la salud cubanos estaban ayudando a países extranjeros a responder al COVID-19.

“El programa de salud internacional se trata de solidaridad; Cuba cree que las poblaciones saludables son la base de la sociedad global y quieren apoyar eso de cualquier manera que puedan ”, dijo Clare Wenham, profesora asistente de política de salud global en la London School of Economics and Political Science (Londres, Reino Unido). En Cuba se han erradicado la malaria, la poliomielitis, el tétanos y el sarampión. La respuesta exitosa de la isla al COVID-19 fue en gran parte el resultado de años de inversión en atención primaria y atención asidua a la salud de la población. El país cuenta con atención médica universal integral y una de las proporciones de médico por paciente más altas del mundo.

Los equipos de médicos y enfermeras están integrados en la comunidad local. “Todo el mundo tiene un chequeo de rutina anual, y si no va, el médico vendrá a buscarlo”, dijo Wenham a The Lancet Infectious Diseases . “Significa que los médicos identifican proactivamente los problemas; hay un énfasis real en la prevención ”. Los brotes de enfermedades se pueden detectar de forma más o menos inmediata. Bajo un modelo conocido como CARE, los pacientes se estratifican en cuatro categorías: aparentemente sanos, en riesgo de enfermedad, indispuestos y en rehabilitación o recuperación. Aquellos en riesgo de enfermedad incluyen personas con sobrepeso, diabetes o hipertensión. Cuando Cuba registró su primer caso de COVID-19 el 11 de marzo de 2020, ya conocía el paradero de sus ciudadanos más vulnerables.

En entrevista con MEDICC Review , la médica de familia Marta Gálvez destacó las ventajas del sistema cubano: “Lo primero que debe saber cualquier médico que se precie es la situación de salud de la población a la que atiende”, explicó. “El principal objetivo de un médico de atención primaria es la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, por eso hay que conocer a su comunidad para diseñar una estrategia que se adapte a sus necesidades. CARE es una herramienta vital: es por eso que sé que tengo 658 adultos mayores en una población total de 1093 personas, y 42 de los ancianos viven solos ”. Aproximadamente uno de cada cinco cubanos tiene más de 60 años.

“La red de salud pública es muy fuerte en Cuba, pero a costa de las libertades civiles”, dijo Wenham. “Cuba es un contexto muy específico; no muchos países van a aceptar ese tipo de vigilancia médica estrecha, y la mayoría de los gobiernos no tienen un control tan estricto sobre sus ciudadanos ”. Luego de que el SARS-CoV-2 ingresara a la isla, más de 28 mil estudiantes de medicina lideraron un programa de pesquiza activa que en pocas semanas llegó a 9 millones de cubanos. Cuba había comenzado a prepararse mucho antes de su primer caso de COVID-19. Rápidamente cerró sus fronteras y estableció centros de aislamiento y un sistema eficiente de prueba y rastreo. Pero poco después de que Cuba se abriera a fines del año pasado, los casos comenzaron a aumentar.

La pandemia ha sido extremadamente cara. El producto interno bruto se redujo un 11% en 2020. En lugar de los 4 millones de turistas habituales, Cuba acogió a solo 80 000. El bloqueo económico de larga data impuesto por Estados Unidos ha cobrado un gran precio. “Los centros de salud y las clínicas se enfrentan a desabastecimientos regulares de medicamentos básicos, como paracetamol, y otros equipos como vendajes”, señala Fiona Samuels, investigadora principal y profesora asociada honoraria de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (Londres, Reino Unido) . “El personal está muy bien capacitado, pero la infraestructura de salud está deteriorada y, a menudo, carecen de los elementos básicos que les permitan hacer su trabajo de manera eficaz”.

La industria de la biotecnología de Cuba surgió como respuesta al bloqueo de Estados Unidos. Está formado por más de 30 instituciones de investigación y fabricantes, bajo la égida del conglomerado estatal BioCubaFarma. A fines de la década de 1980, Cuba desarrolló la primera vacuna antimeningocócica B del mundo. Produce ocho de las diez vacunas que se utilizan habitualmente en el país y envía cientos de millones de dosis al exterior. Pero la obtención de materias primas es una lucha constante, especialmente tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses durante la presidencia de Donald Trump. “Hay situaciones en las que los proveedores de componentes importantes para nuestra industria durante varias décadas se han visto obligados a pararse repentinamente; hace que todo sea más caro y complicado, y es una preocupación real ”, dijo Verez-Bencomo.

El turismo trae un flujo de moneda muy necesaria, especialmente desde que se ha prohibido a los cubanoamericanos enviar remesas, pero con los turistas viene el virus. El Gobierno cubano reconoce que más del 70% de los casos actuales de COVID-19 están vinculados a recién llegados al país.

Si Soberana-2 tiene éxito, Cuba planea exportarlo a bajo costo una vez que hayan terminado los esfuerzos nacionales de vacunación. El sistema de atención de salud centralizado significa que es poco probable que el despliegue nacional sea problemático, aunque es difícil acceder a zonas de la isla.

Verez-Bencomo calcula que a finales del verano el país tendrá capacidad para producir 10 millones de dosis de vacuna al mes. Los cubanos están entusiasmados con el esfuerzo. “Cuando llamamos a voluntarios para ensayos clínicos, siempre tenemos dos o tres veces más personas de las que necesitamos”, dijo Verez-Bencomo. “En la calle, dondequiera que voy, todo el mundo pregunta por la vacuna”.

The Lancet

martes, 23 de marzo de 2021

Ya nadie tiembla

Solo los miedosos, por supuesto (aplíquese a los supuestos "progres"). Un par de semanas alejado del mundo mundial y cuando vuelvo está patas arriba, con alguna cosa interesante en América Latina y no es Lula, precisamente, porque parece que la cárcel le ha embotado aún más el cerebro de lo que ya lo tenía, sino Bolivia metiendo en cintura a algunos golpistas. Intentaré hablar de ello más adelante.

La historia va, cómo no, del matón de barrio y los matoncillos y sus sanciones, amenazas y comportamientos. Todo previsible, muy previsible antes, durante y después de las elecciones en EEUU como apuntó Biden en su discursito de 20 minutos apenas 20 días después de tomar posesión. Todo lo que dijo entonces se está llevando a la práctica ahora. Y en menos de tres días puesto que en ese lapso de tiempo amenazó a Alemania (Corriente del Norte 2), a India (misiles S-400), a China (uigures y otros varios) y a Rusia (asesino Putin) ¡A ver quién lo supera! (y Lula diciendo que este tipo es una esperanza para la democracia, en fin). No os quepa duda que echaremos de menos a Trump.

Sin embargo, ya nadie tiembla ante las estupideces occidentales (solo los miedosos, y aplíquese a los supuestos "progres"). Un poco después de las fanfarrias occidentales, de las respuestas rusa y china, llegó la que es la mejor definición de lo que ocurre: "cuanto más tumultuoso se vuelve el mundo, más China y Rusia están decididas a consolidar los lazos y promover la cooperación para contrarrestar las depredaciones del Occidente liderado por EEUU". Dos palabras claves: consolidar y contrarrestar. Fortalecimiento y enfrentamiento. Biden ha logrado ya, en tres meses, lo que no consiguieron Obama y Trump: la asociación estratégica de Rusia y China. Porque el párrafo anterior es del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, de su ministro titular que, además, es Consejero de Estado. O sea, una de las 14 personas que tienen todo el poder en China porque, en contra de lo que se nos suele decir en Occidente, la dirección china es colectiva.

Este hombre se llama Wang Yi y ha ido un poco más allá: "la unión de China y Rusia seguirá siendo un pilar de la paz  y estabilidad mundiales. Cuando más inestable es el mundo, mayor es la necesidad de llevar adelante la cooperación China-Rusia. China y Rusia deben ser el apoyo estratégico, la oportunidad de desarrollo y el socio global del otro. Esta es una experiencia adquirida a partir de la historia y un imperativo en las circunstancias actuales". Otras palabras clave: apoyo estratégico y socio global. Nunca, hasta ahora, un cargo tan alto chino se había expresado con tanta claridad. ¡Biden, tío, lo estás bordando (y Lula a por uvas, entre otros)!

A este paso dado, ya sin vuelta atrás después de lo hecho por el matón y sus matoncillos, solo le queda una última cosa: la alianza militar. Aún no se está aquí, pero a poco que sigan el matón y sus matoncillos con sus estupideces tendrá lugar. Rusia ya lo ha ofrecido: seguridad integral que cubriría no solo el área militar sino también la económica (energía y banca) y la informativa. Y los dos países tienen un camino intermedio: la Organización de Cooperación de Shanghai, donde algo de esto ya se está probando. China se resiste no solo porque confía en sí misma, sino porque no olvida el papel de un Yeltsin y su sumisión incondicional a Occidente. Pero eso no quiere decir que los dos países no colaboren militarmente, todo lo contrario.

Y aquí entra la visita que el ministro ruso de Exteriores (Lavrov) acaba de hacer a China y no un día cualquiera, sino despúes de que EEUU y China se enseñansen los dientes en Alaska y en el marco del 20 aniversario del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia. O sea, no solo se ratifica sino que se le da un nuevo empuje. El matón y sus matoncillos deberían prestar mucha atención a la "asociación estratégica integral de coordinación" chino-rusa y lo que supone: comercio bilateral superior a los 100.000 millones de dólares y creciendo cada año, Rusia como principal suministrador de petróleo a China, China como mayor socio comercial de Rusia... y encima cooperación científico-tecnológica en el espacio y más allá. 

El consenso estratégico es casi total, el giro hacia el Este es total. 

Sumad a eso el llamamiento oficial de Lavrov a que Rusia y China dejen de utilizar sistemas de pago controlados por Occidente en dólares (algo que ya está en marcha y no solo desde estos dos países) o el que China está acelerando la internacionalización del yuan probando ya su moneda digital en países como Thailandia, Emiratos Árabes Unidos y reguladores financieros globales radicados en Hong Kong. Incluso Indonesia y Singapur están haciendo sus pequeñas incursiones en esta internacionalización del yuan.

Y tampoco hay que perder de vista otros aspectos: "Todos los países deben salvaguardar firmemente el sistema internacional con las Naciones Unidas en el centro y el orden internacional con el derecho internacional como base" (comunicado final). Esto se contrapone y se enfrenta al "orden internacional basado en reglas" que reclaman EEUU y la UE como nueva definición del orden internacional y los valores universales para intentar mantener su hegemonía y con los que amedrentan ("depredaciones") a otros países. Multilateralismo frente a "comunidad internacional". 

El comunicado final es una declaración conjunta. Es la primera vez que China y Rusia ponen en común sus ideas sobre derechos humanos, democracia, derecho internacional y esas cosas. Ya os dije que no hay una concepción única respecto a esto a escala planetaria, es decir, adaptada a todas las naciones y pueblos, por toda la comunidad jurídica internacional, y que quien diga lo contrario, miente. Pues aquí está una prueba. Y de calado. Lo que siempre se ha pretendido desde Occidente ha sido control geopolítico, pero ahora hay quien le para los pies. Porque ya nadie tiembla ante Occidente.

El Lince



jueves, 4 de marzo de 2021

Las orejas del lobo

Mientras Occidente sigue actuando como si no pasara nada, como si siguiese siendo el ombligo del mundo (las sanciones contra Rusia por el bufón Navalny -recordad a Assange como contrapunto-) la realidad es la que es y ayuda un poco a interpretar qué es lo que está pasando. Y lo que está pasando es que Occidente se cae a pedazos y que EEUU cada vez tiene más grietas, internas y externas, que ya no se pueden ni ocultar ni reparar.

El penultimo ejemplo es el reconocimiento de la deuda, interna y externa, de EEUU: la friolera de 28 billones de dólares.

 

Todavía Occidente sigue su viejo y gastado discurso de que EEUU es la principal economía del mundo. No es así, como ya os he comentado aquí y aquí, por ejemplo, pero dejémosle tranquilito con su discurso. 

En toda esta historia hay un hecho cierto: EEUU nunca ha dejado de pagar su deuda. La explicación no es que EEUU sea un excelente país que cumple sus compromisos, sino que lo hace porque no tiene nada que perder dado que es el dólar la moneda que ocupa el lugar central en el sistema de cambios internacional. Pagar en dólares significa retroalimentarse a sí mismo.

Pero eso ha ido perdiendo poder de año en año, casi de mes en mes. Y eso es lo que pone de los pelos a EEUU y ayuda a entender el por qué no hay, ni habrá, ninguna diferencia entre la presidencia de Trump y la de Biden. A nivel interno, Biden ya se ha desdicho de una de sus promesas estrella, subir el salario mínimo a 15 dólares la hora, por dar un dato (supongo que el "izquierdista" Bernie Sanders estará comiéndose sus manoplas). A nivel externo, ya lo dejó claro en su discurso de 20 minutos y lo está cimentando con el bombardeo a las fuerzas iraquíes (denominadas pro-iraníes) en la frontera sirio-iraquí, en volver a reconocer al Juanito Calamidad venezolano y acusar a Venezuela de "amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de EEUU" y en las sanciones contra Rusia a lo que se acaba de sumar el llamamiento "imperativo" a que China "cumpla los acuerdos económicos firmados con Trump y denominados Fase 1" con los que se firmó la tregua en la guerra de aranceles (comenzada por EEUU, no hay que olvidarlo).

La cuestión es que ahora la deuda externa de EEUU se considera uno de los mayores riesgos mundiales por la caída del dólar como moneda de reserva mundial. Os lo repito: en 2020 el dólar suponía el 61'63% de todas las reservas monetarias internacionales, en 2021 ha comenzado siendo solo del 60'5%, y descendiendo

Aunque hay quien dice que eso no es un problema real porque EEUU solo tiene que incrementar la impresión de dólares para pagar (una ventaja nada despreciable porque otros países lo tienen que hacer en su propia moneda y luego pagar en dólares, con lo que al final pagan más), Biden está preso de sus promesas de reformas internas (que tampoco hará) y eso generaría una mayor inflación y, consiguientemente, una pérdida de confianza entre sus votantes que reforzaría no solo a los republicanos sino a Trump, que ya ha dicho que va a volver.

Aunque el 65% de esa deuda es interna, el resto es el problema. Es decir, unos 10 billones. Uno de los temores de EEUU es que China, que es el principal acreedor (con casi el 12% de los bonos del tesoro de EEUU en su poder), se deshaga de ellos con lo que automáticamente el dólar se desplomaría por debajo del 50% como moneda de reserva mundial. El otro gran acreedor es Japón, con casi otro 12% y muy por detrás están Gran Bretaña y Brasil con apenas el 3% cada uno. 

Está claro que esta es la gran baza china, pero que no usará mientras no se sienta obligada a ello y menos en una situación como la de ahora en la que su prestigio y capacidad de recuperación económica se ha disparado tras vencer la pandemia mientras que Occidenrte sigue sumido en el pozo (y no digamos EEUU).

Aunque Japón, Gran Bretaña y Brasil son vasallos de EEUU y no se van a atrever a darle la espalda, la otra parte del problema es que los países se vayan retirando del mercado financiero estadounidense porque hay otras alternativas al dólar. Y esa es la situación ahora y el por qué de la importancia de los datos sobre el déficit de EEUU. 

Es conocido que China va a poner en marcha el renmimbi digital el año que viene y que el Sistema de Pagos Interbancarios de China, la alternativa al SWIFT occidental, estaba siendo utilizado por bancos iraníes y rusos, además de chinos, para eludir y mitigar el impacto de las sanciones occidentales. Es conocido, también, que Venezuela o Siria habían manifestado su interés en la alternativa china para luchar contra las sanciones. En definitiva, que estos países ya están renunciando al dólar.

En pocas palabras: Occidente, y EEUU en particular, está viendo las orejas al lobo. Por lo tanto, no han tenido más remedio que aplicar el viejo dicho de que si no puedes vencer a tu enemigo te tienes que unir a él. Es lo que acaba de hacer EEUU por la puerta de atrás al aceptar que el SWIFT, el sistema de pagos transfronterizos internacionales controlado por el dólar, haya establecido una empresa conjunta con China. Es decir, se asume la internacionalización del yuan en detrimento del dólar, se reduce la exposición de este país a las sanciones de EEUU (y, de rebote, las de Rusia e Irán, abriendo la puerta a otros países que se pueden acoger a la moneda china de forma oficial en sus transacciones financieras internacionales), y supone una amenaza abierta en el medio plazo al euro y al yen, las otras grandes monedas de reserva internacional. Esto es, en la práctica, lo que ha ocurrido aunque EEUU también se asegura que durante un tiempo el dólar va a seguir siendo predominante en el mercado financiero mundial.

¿Por qué todo esto? Pues porque si el yuan o renmimbi había comenzado este 2021 habiendo subido al 2'13% como moneda de reserva global (el 1'97% en 2020), dos meses más tarde se sitúa ya en el 2'42%. Todo va rápido, muy rápido, y es el efecto más visible de la pandemia y de cómo la ve el mundo.

Es evidente que aún la moneda china, que no se ha internacionalizado formalmente, no olvidéis esto, sigue teniendo una participación pequeña en las reservas mundiales, pero cada vez más países la están viendo como un refugio seguro frente al dólar y al euro. Y ese incremento en solo dos meses ha vuelto a poner de manifiesto que no se puede parar una historia que ya no es occidental. 

Es evidente, también, que el paso dado por EEUU es táctico, para lograr una tregua que permita reforzar posiciones, aunque también lo hará China y en mayor medida. Pero es un indicativo muy claro de por dónde van las cosas.

Y por si todo ello no estuviese claro aún, el presidente chino, Xi Jinping, acaba de tener una intervención crucial en un seminario especial de la Quinta Sesión Plenaria del XIX Comité Central del Partido Comunista en el que el título lo dice todo: "Oriente está aumentando y Occidente está disminuyendo". Pues eso, una gran verdad.

El Lince

sábado, 27 de febrero de 2021

La caja de herramientas de los mil millones de oro

Entre la "democracia consolidada" del Estado canalla (más conocido como España) y las "democracias plenas" del resto del "mundo libre" que se contraponen a los "modelos autoritarios" que disputan la hegemonía a Occidente hemos estado entretenidos unos cuantos días. Para estas "democracias" el bufón Navalny es importante pero no Assange, se sanciona a Rusia pero no a Gran Bretaña y volvemos a oír el mantra, repetido y aburrido, de los "derechos humanos".

Esta es la caja de herramientas recurrente de los mil millones de oro cuando se constatan las grietas de un edificio que se derrumba sin remisión. Es un regreso al pasado, un aferrarse a una verborrea que ya no cuela ni entre esos mil millones de oro que se están dando cuenta que lo que son, en realidad, es mil millones de plomo que durante años, hasta 2008, han estado recubiertos de una fina capa de oro que daba brillo pero ocultaba la realidad. 

Durante mucho tiempo a Occidente se le ha denominado "los mil millones de oro" en referencia a su población y a su nivel adquisitivo. Es un concepto racista, por supuesto, y supremacista al tiempo que neocolonialista pero ¿qué más da? Occidente tenía el control del relato y lo demás no existe. Que existiese ese referente cuando en el mundo hay cerca de 8.000 millones de habitantes indica de qué estoy hablando y del comportamiento "democrático" occidental.

El mismo comportamiento "democrático" que se está viendo ahora con las vacunas anti-COVID y cómo Occidente las está acaparando. La revista médica de referencia, The Lancet, lo ha dicho claramente: "los gobiernos de los países de altos ingresos, que representan el 16% de la población mundial, han realizado pedidos anticipados que cubren al menos 4.200 millones de dosis de vacunas COVID-19, lo que significa que han logrado asegurar al menos el 70% de las dosis disponibles en 2021". Es un ejemplo, pero habría miles de este "democrático" comportamiento.

La historia viene a cuento de la penúltima gracia de EEUU (y de sus vasallos). Esta semana EEUU ha emitido una declaración solemne sobre el "regreso" al Consejo de Derechos Humanos de la ONU afirmando que "la nueva Administración (Biden) coloca la democracia y los derechos humanos en el centro de la política exterior". Estamos de regreso al pasado, a cuando en 1948 los países que sometían a control colonial a los pueblos africanos y asiáticos aprobaron la pomposa Declaración Universal de los Derechos del Hombre bajo una estrecha concepción individualista sin tener en cuenta los derechos colectivos ni de los pueblos. Lo mismo, exactamente lo mismo, que en el siglo XVIII cuando en Haití se creyeron eso de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" de la Revolución Francesa y pretendieron que se les aplicase también a ellos, los esclavos. Y no, fueron masacrados. Los probos revolucionarios franceses consideron una "insolente aspiración" las pretensiones de los esclavos haitianos y los pasaron a cuchillo, literalmente.

Hubo que esperar a la revuelta y rebelión anticolonial de los años 60 del siglo pasado para que el muy "democrático" Occidente aceptase una ampliación de los derechos humanos que recogiese el sentir de los pueblos. Es lo que se conoce como derechos de segunda generación. Estos derechos son los económicos, sociales y culturales y en la Proclamación de Teherán de 1968 queda recogida en el derecho internacional público de forma tajante: 

- "Los actos de agresión acarrean la denegación general de los derechos humanos" (párrafo 10)

- "Como los derechos y libertades fundamentales son indivisibles, la realización de los derechos civiles y políticos sin el goce y disfrute de los económicos, sociales y culturales resulta imposible" (párrafo 13)

Este es el andamiaje del derecho internacional público que el Occidente de los "mil millones de oro" reconoce de boquilla pero no de derecho. Investigad por ahí y veréis el por qué desde entonces sólo se hace hincapié en los de primera generación, de 1948. Y lo mismo ahora.

Ante esta respuesta y actitud occidental, el resto de pueblos del planeta reaccionaron, como no podía ser de otra manera y desarrollaron su propia perspectiva de los derechos humanos, quedando así patente, también, en el derecho internacional público: no existe una concepción única respecto a ellos a escala planetaria, es decir, adaptada a todas las naciones y pueblos, por toda la comunidad jurídica internacional. Quien diga lo contrario, miente. Pero eso también ha sido ocultado por el Occidente de los "mil millones de oro": ha tratado de imponer sus propias reglas como las únicas en discusión en esta esfera.

No voy a entrar aquí en el derecho a la autodeterminación de los pueblos que, por cierto, consagra de manera generalizadora el artículo 1 de la Carta de la ONU, sino en los económicos, sociales y culturales. 

La pandemia ha dejado a los "mil millones de oro" occidentales desnudos, como en el cuento de Hans Christian Andersen. Si os tomáis la molestia de ver cómo van los datos, veréis que de los 2'5 millones largos de muertos que van 1'5 millones se han producido solo en 7 países, por este orden: EEUU, Brasil, México, India, Gran Bretaña, Italia y Francia. O sea, la crem de la crem. Coged los datos y cruzadlos, veréis que los países "autoritarios" o "dictaduras" avergüenzan a todos y cada uno de los países occidentales: Cuba (2'2 casos por cada millón de habitantes), Venezuela (1 caso por cada millón) o Siria (59 por millón) son solo una pequeña muestra y pongo tres que están siendo acribillados a sanciones y críticas por los "derechos humanos" porque en EEUU son 239 por millón, en Francia 67 por millón y en Gran Bretaña 67 por millón.

Occidente está en declive social, político, económico y militar. Especialmente, EEUU. Si hay un sitio donde el racismo y la desigualdad es evidente es allí y supongo que no hará falta recordar eso del Black Lives Matter. Pero ahora viene con eso de los derechos humanos, que no tiene nada que ver con lo interno y sí con sus objetivos geopolíticos. 

El descrédito de Occidente es irreparable, aunque vuelvan a coger su gastada caja de herramientas para pavonearse, ocultar sus propias miserias y volver a someter y sojuzgar a pueblos y naciones a sus intereses. El caso de Bielorrusia no está lejano. Quienes han gobernado el mundo durante los últimos 500 años son incapaces de entender lo que está pasando, pero con su bonita caja de herramientas siguen pensando que son los "mil millones de oro" y, por lo tanto, que pueden dar lecciones y chantajear y presionar a los "autoritarios" que, además, han optado por su propio camino.

EEUU no da este paso porque sí, porque quiera "revertir el legado de Trump". En absoluto. Sabe que es el único instrumento que tiene para volver a aglutinar a sus vasallos europeos y porque las posturas propias sobre derechos humanos tienen cada vez más resonancia y predicamento entre los países viendo, como ven, en qué consiste eso de los "valores occidentales" centrados en las elecciones, o en la religión pero no en que para la inmensa mayoría de la humanidad (7.000 millones frente a los "mil millones de oro") existe el derecho básico de la vida y del desarrollo y que estos dos derechos no tienen por qué seguir el camino occidental y dicen ya abiertamente que ese camino occidental ni siquiera es el mejor ni el más adecuado.

Así que volvemos a los orígenes, ya anunciados por Biden hace poco y que acaba de visualizar con el ataque a las milicias pro-iraníes en Siria: los "derechos humanos" occidentales son una herramienta para intentar perpetuar los intereses occidentales aunque, tal y como está el mundo ahora, es una batalla perdida. Se lo creerán los "mil millones de oro", pero no el resto. El mundo va ya decididamente en otra dirección, hay otro orden mundial, multilateral, y en él Occidente no tiene mucha cabida porque el resto del mundo ya ha visto que lo que hay no es oro, sino simples barras de plomo.

El Lince