lunes, 18 de marzo de 2019

Código de conducta juvenil

En un mundo de banalización absoluta, donde aparentemente tenemos información pero en la práctica consumimos ignorancia, aquí viene el moribundo Occidente para establecer qué tenemos que decir, cómo tenemos que comportarnos, cómo pensar, qué comer, cómo vestir e, incluso, cómo hay que manifestarse si es que hay que hacerlo. Lo ha hecho siempre, pero ahora vuelve a hacerlo de una forma más "democrática".

Hay por ahí una jovencita nórdica peleando contra el cambio climático y eso se ha convertido en un fenómeno que habría que analizar. Porque hay por ahí otros jovencitos que terminan dando golpes de Estado, como en Venezuela, y otros jovencitos están recibiendo dinero a espuertas para fomentar las democracias donde hay dictaduras y esas cosas. Los casos de Cuba y de Venezuela son conocidos, pero no tanto, o no recordamos, lo que ocurrió en la ex Yugoslavia. ¿Recordáis CANVAS? 

Sus manuales son todo un método actualizado de conducta y de comportamiento como en los años 80 lo fueron los manuales de la CIA contra la experiencia sandinista, por ejemplo. Métodos de conducta de cómo trabajar, con quién, qué lenguaje utilizar para socavar sistemas políticos enfrentados a Occidente. Esto se está poniendo ahora mismo de nuevo en práctica tanto en Venezuela como en Cuba. Pero lo abordaré otro día. 

Ahora sólo hacer mención a algo que me he perdido y que, seguro, será sabroso a medida que se pueda ir escarbando un poco. Resulta que la moribunda UE acaba de hacer una semana "de alfabetización mediática" (12-19 de marzo). Como suena. Una semana dirigida a la juventud porque la UE constata que hay un despego hacia los "valores que representa la UE". Tal vez por desinterés, tal vez por ignorancia, tal vez porque la UE es un barco -como Occidente- que se hunde y hay que recurrir a la fuerza joven para que reme procurando salvarlo.

Si habéis pinchado habréis visto la preocupación por las elecciones como motivo de esa semana "de alfabetización mediática" (¿a qué os recuerda?), pero si seguís pinchado en la etiqueta veréis que es algo que se ha venido realizando en todos los países: Grecia, Croacia, Austria, Bélgica, Alemania, Eslovenia, España... Todos ellos, con excepciones, claro está, dirigidos a la juventud. El más claro, y como muestra vale un botón, es este

Se puede pensar que no está mal. Pero como ocurre siempre, hay que ver lo que hay detrás. Y lo que hay detrás es la paranoia anti-rusa que se remonta a 2015 cuando la UE decidió "desafiar las campañas de desinformación de Rusia" (sic). Entonces se decidió crear la Fuerza de Tarea East StratCom que depende directamente del Servicio Europeo de Acción Exterior y que, como la propia Fuerza de Tarea dice, "se concentra en comunicar de manera efectiva las políticas de la UE hacia su vecindario oriental (…) mejorando la capacidad de la UE para pronosticar, abordar y crear conciencia de las actividades de desinformación pro-Kremlin". Esta Fuerza de Tarea se constituyó finalmente en mayo del año pasado y está muy vinculada con una operación de intoxicación a gran escala de la que ya os hablé en su primera parte.

Al hacer la referencia de las elecciones (que son europeas ahora, en poco tiempo) y en este año y el que viene en varios países europeos, la historia está bien clara: qué código de conducta es el que hay que inculcar en quienes más colgados están de las "redes sociales". Como dice la UE, "han estado en línea toda su vida y tienen una perspectiva única sobre muchos temas, pero aún necesitan orientación para hacer las preguntas correctas y encontrar las respuestas" (sic).

Dado que soy muy mal pensado, esto sólo es producto del fracaso que ha supuesto esa Fuerza de Tarea y hay que dar un paso más intentando involucrar a la juventud en esta paranoia. Hoy es anti-rusa, pero mañana será anti-china porque Rusia y China son los dos países que están poniendo en cuestión la hegemonía occidental.

Por cierto, a finales de esta semana la UE discutirá cómo tiene que ser la relación con China, a quien se califica de forma abierta de "rival sistémico que promueve modelos alternativos de gobierno". En unos momentos en los que China es el líder en inteligencia artificial, en que Huawei supera a todas las marcas occidentales (estadounidenses, europeas, japonesas y surcoreanas) y cuestiones similares -es decir, es algo que puede visualizar la juventud de forma más fácil- este tipo de iniciativas de la UE no hay que dejarlas pasar porque suponen una pauta de comportamiento, marcan un código de conducta que quiere imponer a la población más joven de cara al futuro. Es decir, quiere imponer lo que siempre ha querido imponer la burguesía: qué pensar, cómo comportarse, qué decir.

El problema de la comunicación conecta directamente con la ideología. Nos han convertido en objetos-mercancías que creemos que dominamos los códigos cuando lo que hacemos no es otra cosa que contribuir a la construcción de un sistema encaminado a falsear y ocultar lo real. Supongo que no hace falta irse a Venezuela y el apoyo de la UE a su títere para corroborarlo. Y supongo que no hace falta ser muy mal pensado, como yo, para considerar qué es lo que hay detrás de esta semana de "alfabetización mediática" de la UE.

El Lince

jueves, 14 de marzo de 2019

Diez minicrónicas de resistencia en medio del apagón

Gustavo Borges


1. "Nos sentamos a hacer mecheros en la sala de la casa para alumbrarnos. Yo ya sabía que la vaina era pa' largo. Era alrededor de las ocho de la noche. Mis dos hijos y mi hija, menores los tres, observaban casi sin respirar mientras su mamá nos ayudaba tratando de localizar una tela, algodón o cabuya en la oscuridad que nos sirviera de mecha. Cuando ésta ya estaba lista, en su lugar, la expectación de todos, coño, adrenalina familiar, porque no eran solo los carajitos que estaban hipnotizados con la vaina, era de película esperando a que en la oscuridad yo encendiera la mecha. Fue increíble, no podría describir la euforia de la familia. Los niños y la niña aplaudían riendo, hasta una lágrima creo que vi en la mejilla de Aurora, su mamá. Esa noche supimos que no podrían con nosotros." José Antonio Tovar. Habitante de Petare.

2. "Cenamos esas noches sin luz. Los carajitos jugaron a echarse cuentos sin luz, le bajamos la fiebre a nuestra niña en la oscuridad. Nos bañamos sin luz. En la oscuridad, amamantamos al menor, se guió por el olor de la teta de su mamá, no necesitó luz. Resistimos sin luz. Sin luz, nos fuimos durmiendo, ese sueño del que está alerta, con las botas puestas, pues. Sin luz, nos despertó el cuerpo caliente de la niña; sin luz le pusimos sus trapitos y sin luz fue bajando la fiebre. En la oscuridad se hizo más firme nuestra resolución terca, intransigente, caribe, de resistir." Julia Méndez. Barrio Bolívar, La Pastora.

3. "En mi barrio, en Charallave, hicimos una sopa con todo aquello que pensábamos se nos iba dañar por falta de luz. Hicimos un cruzado de cabeza de bagre, caparazones de pollo, tres pedazos de costillas de res, un poquito de verdura y bastante cariño. Para la noche volvimos a aprender a hacer mecheros. Escuchamos hasta música desde los teléfonos de los muchachos y hubo hasta quien se animó a bailar. Lo que ayer era una propuesta de ellos para la guerra, se convirtió para nosotros con esa sencilla resistencia, en la celebración de una pequeña gigante victoria." Oktyabrina Hernández. Charallave, estado Miranda.

4. "El grupo familiar era de ocho personas. Todos alrededor de la fogata en el patio. Echábamos cuentos, discutíamos la situación política. Un radiecito a pilas nos mantenía informados. Los carajitos jugaban a lanzar ramas al candelero. Pendiente nosotros de que no fueran a arrojar al perro o al gato o fueran a incendiar el rancho. Hasta se armó un dominó trancaíto. La suegra comandando el grupo de cocina en el fogón, al fondo del patio, hablaba con una de las mujeres. Cómo estará haciendo esa gente en Caracas, carajo, que no tienen ni pa' una leña o hacé un fogoncito. Tenemos un pozo, pero sin luz el motor no nos sirve de nada. Pero una de las ventajas de vivir en el campo es que siempre tenemos mucha agua almacenada en los pipotes. Me alegré de no estar en Caracas". Mauro Parra. Estado Trujillo.

5. "Los vi y escuché desde el balcón. Estaban en la placita de enfrente. No lo podía creer. Yo, coño, con una angustia y pa' más vaina, solo en el apartamento y aquel grupo de gente, después de casi veinte horas sin electricidad, tocando tambor a rabiar y bailando entre risas y gritos. Tenían era la mega rumba encendía. Entendí algo, compadre: en estos momentos es que se nos sale el caribe primitivo, y además otra cosa: no se puede andar solo, mano. Que si no hubiese sido porque tenía que bajar como siete pisos me lanzo a drenarla con ellos". Armando Belisario. Urbanización Chacao.

6. "El primer día fue sorpresivo y todo el mundo en sus apartamentos encerrado, pues no se sabía qué pasaba. Ese día dos amigas de Petare se quedaron en mi casa porque llegaron al Metro de Coche y estaba cerrado. Y pues, nada, en el apartamento hicimos cena, cotufas, prendimos el radio para ver qué pasaba y echando cuento. El segundo día, decidimos hacer mecheros para la noche, la gente se activó a buscar y cargar agua desde temprano, los chamos y niños jugando en el parque. Había como 100 carajitos y carajitas jugando pelota, bicicletas, futbol, aquí hay un parque infantil y de ejercicios. La gente compartiendo con los vecinos, siempre en calma. Fue bueno, con las panas cercanas, tomando café, y nos reunimos para hablar de la vida, en fin, esperando que todo se solucionara. Al tercer día, todo el mundo activado buscando agua conseguimos varias tomas, llegó el camión cisterna en la madrugada y, pues, ayudando a la gente. La verdad, como dicen todos, se tornó en un ambiente de solidaridad y apoyo vecinal. En esta situación en muchas personas afloró la solidaridad, la unión, el apoyo y no las miserias." Belinda Aranguren. Urbanismo de Ciudad Tiuna.

7. "Cocinar con leña o a gas debido a la cantidad de personas. Pudimos unirnos varias familias y comer, estar juntos 11 adultos y 5 niños. Nos dimos cuenta que solos no íbamos a resistir y puse mi casa aquí en Cabimas a la orden. Recolectábamos entre todos y hacíamos comida para un gentío. Comprábamos entre todos agua, medicinas. Pero no era fácil tampoco. Tratamos de mantener la calma ante un abuelo de casi ochenta años desesperado por el calor, un niño recién nacido llorando; los opositores algunos se unieron a la solidaridad, otros solo se burlaban. Ludo, damas, dominó, barajas, la conversación sobre la situación política o chistes familiares. Todo en las noches, bajo la luz de las lámparas de querosén que hicimos cuando nos dimos cuenta que no sería una sola noche sin luz. Yo pienso que esto ha sido una enseñanza para prepararnos para lo que sea, inclusive para demostrar que no han podido quebrar lo más importantes de nosotros: la solidaridad en las chiquitas." Rosanna. Barrio de Cabimas, estado Zulia.

8. "Dos días de pesadilla y no vi a nadie quebrado en las calles del centro de Caracas. La rapidez de los hechos, a veces, no permite darse cuenta de cómo resistimos. Con el apagón uno se dio cuenta de que tenía libros, personas para conversar a su alrededor, historias para contar, vecinos solidarios, comidas hechas como por arte de magia y, claro, que la radio se puede escuchar desde el celular. No tener luz lo lleva a uno a conversar más, a sentir la cercanía de quienes comparten la misma incertidumbre, a dedicarle más de una mirada al cielo. 24 horas sin noticias y el mundo, al parecer, sigue. Esa fue mi experiencia y aprendizaje." Nathali Gómez. La Candelaria, Caracas.

9. "Todo el edificio, tenemos alrededor de 20 familias aquí, se reunió para hacer mecheros para que hubiese alguna luz durante la falla eléctrica. Que a ninguno le faltara. Aquí son 20 familias y se puede decir que de 20, 17 se armaron sus mecheros. Nos había llegado el CLAP el día anterior. A todas las familias. El que no tenía gas le cocinó la comida al otro. No tenemos gas directo, solo por bombonas. El edificio entero estaba como vivo, activo como si no hubiese oscuridad. Se activó una solidaridad de guerra, de contingencia al saber que el apagón era nacional y producto de un ataque. Habilitamos una radio para enterarnos de cómo iba la cosa. Solo un día hubo guarimba que se esfumó rápidamente, porque la gente prendió los equipos de los carros y salieron de sus casas y armaron sus rumbas, con música y guagancó. A los guarimberos no les quedó más remedio que recogerse. Los menores agarraron en el día la calle y era su cancha de juegos. De noche, junto a los vecinos del edificio, nos reuníamos y además de hacer recorridos de seguridad compartíamos con el ejército de chamos, juegos, cuentos. Aquí resistimos todos juntos o nos jodemos." Andy Franco. Caracas.

10. "Una de mis hijas fue sorprendida por el primer ataque al sistema eléctrico saliendo de la Unearte con destino a Palo Verde. Caminando llegó a Los Palos Grandes donde una pareja de conserjes muy humildes le dieron acogida durante la noche solidariamente. Los que menos tienen, dan más." Willians Moreno. Palo Verde, Caracas.


lunes, 11 de marzo de 2019



Venezuela bajo ataque: 7 apuntes sobre el shock eléctrico (informe especial)


1. La preparación del shock. Previo al sabotaje que estremeció al conjunto del Sistema Eléctrico Nacional, dejando sin luz a gran parte del país durante los últimos dos días, varios movimientos y pronunciamientos anunciaban que recurrirían a una acción de fuerza bruta.
El retorno falsamente épico de Guaidó duró menos de lo esperado en cartelera, ante la llegada del "presidente interino" no hubo deserciones críticas en la FANB que mezcladas con una revuelta social generalizada lo instalara en Miraflores para ejercer el poder. Ese round de recuperación (su gloriosa llegada a Maiquetía), tras la derrota del 23 de febrero, día en que dio por sentado el ingreso de la "ayuda humanitaria", no surtió efecto más allá del frenesí temporal de los medios. En consecuencia, Guaidó volvió al incómodo punto de partida de hace dos meses. Desgastado por la derrota del 23 de febrero y sin acciones concretas de mando presidencial que lo catapulten a lo interno, la orquestación de las siguientes operaciones correría a totalidad por cuenta de Estados Unidos.
Un excitado como de costumbre Marco Rubio, anunciaba horas antes del apagón que los "Venezolanos vivirán la más severa escasez de alimentos y gasolina", dejando ver que tenía conocimiento de que algún tipo de shock se suscitaría en las próximas horas. Por su parte, el gobierno ruso emitió un comunicado alertando que "Estados Unidos está elaborando un plan de respaldo que trata de introducir en Venezuela grupos armados ilegales entrenados con el fin de llevar a cabo sabotajes y actividades subversivas". La guerra sucia en curso fue alertada por ambos bandos del conflicto geopolítico sobre Venezuela.
La profecía autocumplida de Rubio se hizo realidad en un apagón generalizado que tuvo un impacto ampliado en la red bancaria, de telecomunicaciones y de servicios públicos vitales del país (hospitales, provisión de agua, transporte, etc.), obstaculizando de forma prolongada su funcionamiento y paralizando las actividades rutinarias de la población. En resumen, un ataque encubierto al centro de gravitación del sistema eléctrico venezolano, planificado para agudizar el malestar social y económico, reflotar la narrativa de "crisis humanitaria" y "Estado fallido", con la cual esperan reactivar el alicaído liderazgo de Guaidó.
Pero esta tendencia de apelar a las opciones antipolíticas y de guerra no convencional cuando los recursos políticos no dan resultados, no es nueva ni reciente (basta recordar los ataques eléctricos continuados cuando las revoluciones de color de 2014 y 2017 entraron en reflujo). A su modo Bloomberg lo insinuó en su último reportaje. El desgaste de Guaidó, su incapacidad para encabezar un proceso de transición más o menos serio, despeja el terreno para que los ataques como los del Guri, la violencia armada, la guerra irregular al estilo Contra nicaragüense, se conviertan en alternativas "legítimas" y "urgentes" para confrontar al chavismo. De esas formas de guerra tiene amplio conocimiento el delegado de Trump hacia Venezuela, Elliott Abrams, el papá de la guerra mercenaria contra Nicaragua en los 80.

2. Embargo y sanciones: las armas de destrucción masiva. A las vulnerabilidades históricas de un sistema eléctrico dependiente de los ingresos de la renta petrolera, se ha sumado una feroz política de sanciones financieras que ha mermado la capacidad de inversión pública en ramas estratégicas del Estado. Se contabilizan en 30 mil millones de dólares el dinero venezolano embargado por Estados Unidos, que utilizando como herramienta el "gobierno paralelo" de Guaidó, ha dejado al país sin recursos líquidos para atender las dificultades que estimulan las sanciones. Mientras tanto, Guaidó usa el dinero embargado, según él, para cancelar opacamente algunos intereses de la deuda externa.
El sistema eléctrico nacional ha estado bajo ataque por una mezcla explosiva entre desinversión potenciada por el bloqueo financiero, pérdida de personal técnico especializado por la depreciación del salario y operaciones de sabotaje sistemático, las últimas puestas siempre en vigor cuando la ofensiva política la recupera el chavismo. Razón tenía Chris Floyd, autor del libro The Empire Burlesque en designar las sanciones financieras como un "holocausto": el empleo de esta arma de destrucción masiva en países como Irak, Irán y Siria, da cuenta de que el daño a la infraestructura crítica es similar a una intensa campaña de bombardeos con misiles crucero.
En tal sentido, el apagón es una extensión del embargo contra Venezuela, de la política estadounidense de restringir importaciones, bloquear cuentas y obstaculizar el acceso a dinero líquido en el mercado financiero internacional y en su propio mercado petrolero, prohibiendo el pago de las exportaciones a Venezuela. El apagón también es una metáfora del estado de sitio en el cual se mantiene al país y cómo el bloqueo financiero, que obstaculiza el uso de dinero para recuperar un ya debilitado sistema eléctrico nacional que sostiene la actividad petrolera y económica del país, es el sustituto de las armas bélicas.

3. La modalidad del golpe cibernético y crimen de lesa humanidad. En un primer momento, y así lo haría saber Guaidó con su llamado a un "paro nacional" el pasado martes frente a algunos sindicatos de la administración pública, una acción de fuerza vendría a precipitar esa parálisis anunciada. La modalidad de fabricar una situación de colapso, como cuando la plataforma de pagos Credicard, en 2016, anuló su sistema para interrumpir todas las actividades comerciales y económicas del país, esta vez fue ejecutada ampliando su radio de afectación.
Y es que la carga de estrés y descontento que se busca inducir en la población, a modo de combustible para estimular una situación de anarquía generalizada, que de alguna manera pudiera ser canalizada en protestas violentas a favor de Guaidó, indica que la estrategia de caos (mediante sabotaje cibernético y artesanal focalizado hacia infraestructuras críticas que hacen funcionar al país) es utilizada como herramienta de shock masivo con el objetivo de desgastar a la población. La operación no es solo de guerra eléctrica, pues sus consecuencias cubren todas las actividades rutinarias de la sociedad venezolana, a la cual se le obstaculiza el acceso a los alimentos, al servicio hospitalario y a las comunicaciones básicas.  Los focos violentos que buscaron prender se extinguieron rápido ante un clima de agotamiento colectivo que esperaba la llegada de la electricidad.
Un crimen de lesa humanidad visto a la luz del Estatuto de Roma y de la legislación internacional, en tanto se busca la destrucción física de un grupo poblacional utilizando como armas de guerra los elementos básicos de su subsistencia.
Marco Rubio y Mike Pompeo reaccionaron de forma jocosa ante el apagón imprimiéndole una carga de humillación y sadismo que refleja con exactitud las motivaciones y la estrategia de fondo del golpe contra Venezuela: a medida que el "plan Guaidó" falla en sus objetivos de alcanzar la fractura de la FANB que deponga a Maduro, la población civil (sin discriminación ideológica) asciende a víctima de primer orden de las continuas agresiones militares encubiertas que encabeza Estados Unidos.
Este golpe cibernético contra el sistema eléctrico nacional implica una agresión militar de facto, una extensión de la ocurrida en la frontera colombo-venezolana el 23 de febrero.

4. No es un fin en sí mismo: condiciones para la guerra irregular. Desde el regreso de Guaidó su proyección en medios se ha vuelto marginal. Esta premeditada reducción de su visibilidad, contrasta con el peso cada vez mayor que tiene en cuanto a la orientación del cambio de régimen el Comando Sur, John Bolton, Marco Rubio y Mike Pompeo. En tal sentido, los efectos nocivos del apagón encajan a la perfección con la narrativa de "crisis humanitaria", bajo la cual el Comando Sur y la ultra derecha venezolana, desde 2016, movilizan la "urgencia" de activar un dispositivo de "intervención humanitaria" que neutralice la prohibición del Congreso estadounidense, del Consejo de Seguridad de la ONU y del consenso pragmático por la no intervención que se ha gestado en Latinoamérica.
Sin embargo, el apagón como tal no es un fin en sí mismo. En un nivel operativo, pareciera más bien, sobre todo por el blackout que generó la interrupción del sistema eléctrico, que se trata de una maniobra para agudizar las vulnerabilidades del país y medir la capacidad de respuesta militar de los sistemas defensivos de la República de cara a una acción militar irregular y mercenaria, que aprovecharía el contexto de bloqueo informativo para encubrir incursiones armadas, su mapa operacional y a los responsables directos en el terreno.
Por ende, a nivel del teatro de operaciones de la guerra contra Venezuela, el apagón se traduce en la generación de un panorama difuso y de confusión que favorecería la ejecución de operaciones de bandera falsa, incursiones paramilitares y otras acciones violentas que precipiten un estado de conmoción generalizado, que pueda ser presentado como el hecho desencadenante de una intervención militar preventiva, sea para "estabilizar al país por la crisis humanitaria" o para "salvar a los venezolanos de una situación de Estado fallido" en "crisis humanitaria". En ese marco narrativo, Julio Borges, Antonio Ledezma, Juan Guaidó y el gabinete de la guerra contra Venezuela en Washington, se dan la mano y trabajan en conjunto amparados bajo la doctrina del caos controlado de factura estadounidense.
Con el apagón buscan darle concreción física a la "crisis humanitaria", ya no sólo a nivel propagandístico, sino aprovechando las bajas humanas y complicaciones de distinto orden que ha generado la operación de sabotaje.

5. Características de la agresión. Esta vez no hubo un ataque a subestaciones o a líneas de transmisión eléctrica, como se había ensayado en distintas ocasiones, según manuales de sabotaje de la CIA contra la Nicaragua sandinista de los 80, ya desclasificados.
Cabe acotar que el software usado (llamado Scada) en el Sistema de Control Automatizado (SCA) que operativiza el funcionamiento de los motores es el creado por la empresa ABB, que desde hace años no trabaja en el país. Esta empresa ABB, que en Venezuela trabajó como Consorcio Trilateral ABB (ABB Venezuela, ABB Canadá, ABB Suiza), diseñó un proyecto de modernización del Guri a finales de la década pasada, durante el gobierno de Hugo Chávez, en el que describe a profundidad tanto el sistema atacado como la organización básica del Guri.
El analista geopolítico Vladimir Adrianza Salas, en entrevista con TeleSur, relaciona el ataque con el consorcio. Explicó que el embalse del Guri "requiere un sistema de control que técnicamente se llama 'sistema scada', el cual no es otra cosa que un sistema de supervisión, control y requisición de datos que permite, desde la perspectiva informática, controlar todos los elementos de generación de energía. Si saboteas esto, saboteas el funcionamiento. Pero para sabotear esto necesitas dos cosas: o debes tener acceso desde afuera o debes tener complicidad interna para modificar los procesos".
Precedentes de este tipo se encuentran en países atacados o presionados directamente por Estados Unidos, como Irak y el Líbano, donde los apagones han sido sistemáticos y de forma consecutiva, uno tras otro durante decenas de horas. Las "réplicas" en la interrupción del suministro de energía responderían a estas secuencias de ofensivas que ya han sido experimentadas en otros contextos de guerra asimétrica e irregular.
La creación de ejércitos de hackers y de materiales de ciberguerra por parte de la CIA y la NSA ha sido documentado por esta tribuna: reseñamos un documental en el que explicaba el origen del virus Stuxnet, por el que se debe señalar los pasillos de estas agencias de inteligencia estadounidenses. Aquel instrumento de ciberataque tuvo como objetivo tanto el sabotaje en las instalaciones de investigación nuclear en Irán como el fin de instalar un cuadro circunstancial que pudiera concluir en un ataque a la red nacional automatizada iraní de electricidad (sistema análogo al del Guri), en caso de guerra declarada entre Washington y la República Islámica.
El presidente Nicolás Maduro, en horas de la tarde noche del 9 de marzo, aseguró que este el más grande ataque contra Venezuela en los últimos 200 años republicanos, luego de que se extendiera, de manera intermitente, el ataque al sistema eléctrico nacional a las 60 horas.
6. Frenar las tendencias de recuperación. El apagón ocurre en medio de tendencias en la recuperación a distinta escalas, a nivel económico, una baja de los precios en alimentos sensibles ha reducido la crispación de principios de año, mientras que a nivel financiero la reestructuración del mercado cambiario ha logrado contener una de las variables de la inflación inducida: el aumento del precio de las divisas en el mercado negro. Estas tendencias han favorecido a la estabilidad política del país, en medio de agresiones no convencionales y amenazas de intervención militar, quitándole a Guaidó no sólo poder de convocatoria, sino capacidad de maniobra para capitalizar el malestar generalizado provocado por las sanciones.
Así, el apagón busca frenar estas tendencias de recuperación social, política y económica, agravando mediante un boicot generalizado los medios de pago, el acceso a los alimentos y a los hospitales y el desenvolvimiento normal de la sociedad venezolana. De igual forma, la agresividad del ataque tiene como objetivo debilitar la producción petrolera e industrial del país.

7. La conciencia del país (recordar 2002-2003) y el pulseo de la intervención. Así como en 2002, la población venezolana ha vivido una prueba de fuego generalizada. Una operación de sabotaje dirigida a precipitar un caos generalizado, que ponga en riesgo la salud y la alimentación de la gente, la actividad económica del país, sus telecomunicaciones y nuestras rutinas más básicas, nos retrotrae al paisaje del sabotaje petrolero de los años 2002-2003, donde la oposición de ese momento, los mismos que gestionan una intervención junto a Estados Unidos y Colombia, ejecutaron un estado de sitio paralizando la industria petrolera.
La reacción de la población, atacada psicológicamente durante los últimos años con el fin de estimularla a una guerra civil que posibilite una intervención, ha sido adversa al cálculo del sabotaje. Se ha impuesto la calma, el empleo de reverberos en los edificios y barrios para cocinar, la movilización de los recursos físicos del país para atender las emergencias más apremiantes; pero sobre todo la vocación generalizada del país de no caer en una provocación que busca desembocar en una confrontación civil y armada. La violencia fue derrotada como en 2002-2003, ese paisaje que marca nuestra historia contemporánea hoy ofrece la lección de que tras una prueba de fuego superada, donde la brutalidad del golpe es de impacto masivo, la cohesión del pueblo se reafirma.
Al cierre de esta publicación, Juan Guaidó intenta canalizar el impacto del apagón para "declarar una emergencia extraordinaria" en la Asamblea Nacional, porque según él "llegó el momento de dar el paso", coqueteando con la idea de usar la Constitución para legitimar una intervención. Justamente en esa orientación a modo de cierre del ciclo del sabotaje, puede verse que el fin del apagón intenta fabricar las condiciones de anarquía, caos y ausencia de servicios vitales, para presionar por una "intervención humanitaria" en suelo venezolano, con el beneplácito de la Asamblea Nacional y la "coalición de países" latinoamericanos, prestos a una acción de fuerza, que está armando John Bolton.
Esa presión, sin embargo, es específica y escalonada. Ante la llegada de la misión técnica de la Alta Comisionada de DDHH, el apagón buscará ser canalizado hacia un engorde del expediente de la "crisis humanitaria" en Venezuela, que bien agenciado y promovido en los medios, pueda resultar en un cambio de posturas a nivel de la región, de la misma ONU, del Congreso estadounidense, sobre la "urgencia" de una acción de "socorro humanitario" solicitada por el "gobierno paralelo".
Una maniobra que baja el telón para Guaidó, quien preso de un plan mal concebido y dependiente de la cadena de mando del gabinete de la guerra contra Venezuela en Washington, debe ser sacrificado en función de abrirle a la guerra. Imagen lo suficientemente convincente del sacrificio, es que un política use una palanca del poder del Estado, en este caso la Asamblea Nacional, para legitimar una intervención militar extranjera. Un suicidio acompañado por sectores de la ultra caraqueña, hijos directos de los primeros colonizadores españoles, que claman por que se active la Responsabilidad de Proteger (R2P) que destruyó Libia, Kosovo, Irak, y otras regiones que Estados Unidos ha saqueado para mantener su estatus de potencia.
Pero el apagón debe ser otra lección, y debe obligarnos a mirar en los códigos sociales y hábitos colectivos y de solidaridad que emergieron en 2002-2003, nuestras armas como comunidad histórica y espiritual a disposición para mantener el hilo de vida de la historia patria.

jueves, 7 de marzo de 2019

La tormenta perfecta

Hace dos años que la moribunda Unión Europea se dio cuenta de que el mundo ya no es como era y en el que tan bien se sentía. Entonces decía que estábamos en un mundo "aliberal" que estaba a punto de hacer saltar por los aires todo el entramado occidental. Dos años después certifica que "el orden internacional liberal ha sido dañado hasta tal punto que es difícil que se pueda volver al status quo anterior". Esta es una de las afirmaciones, de los reconocimientos geopolíticos, que se recogen en el documento de la 55 Conferencia Europea de Seguridad que se celebró a mediados de febrero en Múnich (Alemania).

Hay un refrán castellano que dice: "dime de lo que presumes, y te diré de lo que careces". La palabra más repetida en el documento, tanto que aburre el leerlo, es "liberal", "democracia liberal", "orden liberal", "orden mundial liberal", etc. Todo eso ha saltado por los aires y no por sus propios actos, como se puede poner de manifiesto en Francia con la represión de los "chalecos amarillos" o en Venezuela con el reconocimiento de un títere impuesto por EEUU en violación de todos los derechos habidos y por haber, sino por el ya no "surgimiento", como la moribunda UE constató hace dos años, sino por el "afianzamiento de grandes potencias autoritarias" (sic) que han provocado que "el mundo esté entrando en una nueva era de competencia de poder".


Supongo que es fácil adivinar a quién se está refiriendo la moribunda Europa: a China y a Rusia. El afianzamiento geoestratégico de estas "dos grandes potencias autoritarias" (contraponiéndolas al "mundo occidental liberal"), junto a "la acumulación de varias crisis que se suceden simultáneamente", es lo que hace que para la moribunda Unión Europea estemos asistiendo a "la tormenta perfecta que ha dado al traste con el viejo orden internacional".

Y ¿cuáles son estas crisis simultáneas? Pues, por este orden, Yemen -donde se da "la peor crisis humanitaria del mundo" pero donde no hay ni atisbo de autocrítica por la venta de armas a Arabia Saudita o se monta un numerito como el de Venezuela con la histeria humanitaria, o no se sanciona a ministros como en Siria, o...-; Afganistán -se reconoce que "los talibanes controlan ahora de forma efectiva la mitad del país" luego es un fracaso colectivo de Occidente después de 17 años de ocupación-; Irán -donde no hay la menor autocrítica por la postura timorata de la UE sobre las sanciones impuestas por EEUU al margen del derecho internacional-; Siria -y aquí carga contra Turquía si actúa contra los kurdos si se retira EEUU-; Nigeria -cuya gran riqueza es el petróleo, otra vez este factor como en Venezuela pero sin la histeria que ha desatado la UE contra Venezuela-; Sudán del Sur -donde se reconoce que "han muerto 400.000 personas desde que estalló la guerra civil hace cinco años" pero tampoco hay la misma reacción histérica que con Siria, por ejemplo-; Camerún -país clave entre las ex colonias francesas en África y donde Francia tiene grandes intereses-; Ucrania -foco de inestabilidad debido no a los neonazis sino a Rusia por lo que "se sigue avivando el enfrentamiento geopolítico más amplio entre Rusia y las potencias occidentales", y Venezuela -"hogar de enormes reservas de petróleo" y donde "el desmantelamiento de las instituciones por parte del gobierno (tómese nota que se habla del de Maduro y no hay mención al títere que ha sido reconocido por casi toda la UE; recuerdo que esta conferencia se ha realizado a mediados de febrero y que casi toda la UE reconoció al títere como "presidente interino" a mediados de enero) amenaza con provocar una crisis regional"-.

Desde luego, hay que tener estómago para leer a este gente sin vergüenza alguna, tanto que no tienen reparo en recurrir al "filósofo italiano Antonio Gramsci" para hablar de lo viejo que no termina de morir, lo nuevo que no termina de nacer y los monstruos del interregno. Esta gentuza que recoge una histórica frase del "filósofo italiano" ni menciona que era comunista, que estuvo encarcelado por comunista, que quienes le encarcelaron fueron los liberales (es decir, sus padres y abuelos) y que cuando escribió esa frase lo hizo en sus "Cuadernos de la cárcel", para hacer más sangrante el sarcasmo.

Esta gentuza recurre a Gramsci para aferrarse, todavía, al viejo orden que, para la UE, aún no ha muerto del todo mientras que no da por constituido al sustituto por mucho que lo intenten China y Rusia. Y no lo da porque dice que lo que les falla a estas potencias es "su política de alianzas" y que es precisamente esta política de alianzas occidental entre EEUU y sus vasallos lo que garantiza, todavía, ese viejo orden y esa primacía aunque esté claramente en disputa.

De China se dice que "ha desafiado las expectativas de EEUU y se ha convertido en el más formidable competidor de EEUU en la historia moderna" (sic), que las acciones de China se basan "en el supuesto de que EEUU es una superpotencia en declive" y que como "el Partido Comunista se ve en el lado ganador de la historia" no es previsible que China cambie de rumbo en su política exterior (que se vertebra alrededor del eje del multilateralismo, esto lo digo yo) por lo que el rumbo a la colisión con EEUU es cada vez mayor, una colisión que es, por ahora, económica.

Porque aun reconociendo que esta es la realidad, diciendo que "si bien China es, sin duda, el desafío a largo plazo más importante para EEUU" (y para Occidente, esto lo digo yo), sigue manteniendo la histeria de que "Rusia es la preocupación de seguridad más inmediata". Y aquí aparece tópico tras tópico de los últimos años: Ucrania, Siria, Skripal, ataques cibernéticos, intromisión en elecciones, etc. Nada nuevo bajo el sol rusófobo. No obstante, aún queda algo de lucidez en la moribunda Europa cuando se reconoce que "Rusia obtuvo algunas victorias impresionantes a corto plazo, tomando por sorpresa al mundo en Ucrania y Siria" (sic). Tomando al mundo por sorpresa, curioso. Eso significa que Occidente no levantaba la vista de su ombligo y no veía lo que se estaba fraguando en geopolítica y que ahora que lo ve no sabe muy bien cómo hacerle frente.

O sí, con más de lo mismo: más OTAN, más acusaciones de que es Rusia y no EEUU quien viola e incumple tratados de armas internacionales y cosas así. Eso imbuido de un tímido reconocimiento de que tal vez es el momento en que Europa, sin dejar de pertenecer al "eje euroatlántico", es decir, de su alianza de subordinación con EEUU, comience a pensar en su propio camino geoestratégico en unos momentos en que "la lógica bipolar se está desmoronando y aún no ha surgido un nuevo marco multilateral".

En esta tesitura hay una muy tímida crítica a EEUU cuando afirma, preguntándose, si estamos asistiendo al fin de la "hegemonía benigna" de EEUU dado que desde que llegó Trump a la presidencia "da la impresión de que EEUU está jugando su propia liga". Y recuerda las regañinas de Trump por lo poco que aporta Europa a la OTAN o el enfrentamiento de los aranceles o con las sanciones a Irán. En este sentido, la moribunda Europa hace una cierta autocrítica al reconocer que sólo el 14% de la población de la UE tiene una "confianza plena" en EEUU. Esto es consecuencia, entre otras cosas, del "desprecio por las instituciones y acuerdos internacionales que ha enfrentado a EEUU y a sus aliados en los últimos años".

Así las cosas, envuelta en "la tormenta perfecta", la UE se pregunta: "¿cómo recoger las piezas de lo que queda del liderazgo occidental?" (sic), que es el título del informe del que hago referencia como habréis visto más arriba en la foto. No se sabe, pero se menciona a "varios líderes de las principales potencias medias liberal-democráticas" (sic) que han pedido un mayor poder. Está claro que se está refiriendo Alemania y Francia y su historia de un ejército europeo y su reciente alianza político-económica-militar. Pero una cosa es la teoría y otra la práctica porque resulta que "sólo un 20% de la población europea está de acuerdo con unas Fuerzas Armadas (europeas) plenamente integradas y operadas bajo un mando europeo" mientras, por el contrario, "el 73% apoya los ejércitos nacionales aunque puedan actuar el coordinación con otros". Es decir, que sí al modelo OTAN mientras que el ejército europeo va para largo.

No obstante, se da la bienvenida a "las numerosas decisiones tomadas por los estados miembros de la UE para mejorar la cooperación en materia de defensa, incluida la introducción del Fondo Europeo de Defensa, la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO) y el Comité Coordinado de Revisión Anual en Defensa (CARD)".

Os he dicho que esta gente no tiene el menor complejo en utilizar a Gramsci. Pues bien, tras volver a reconocer que "el optimismo general asociado con el período posterior a la Guerra Fría ha llegado a su fin" y que "muchas certezas que la mayoría de la gente occidental ha dado por sentado han sido cuestionadas o incluso socavadas" dice que pese a ello "no está claro qué tipo de nuevo orden surgirá, si los principios del viejo orden pueden ser preservados, si habrá un nuevo orden o si el período de transición será pacífico". Lo único que la UE tiene claro es que "el interregno será una fase prolongada de inestabilidad e incertidumbre" en la que tanto EEUU como China y Rusia tienen que ser conscientes de que "en una nueva era de competencia entre grandes potencias, si todos se preparan para un entorno hostil terminarán autocumpliendo la profecía destructiva". Pero ni un atisbo de autocrítica por el vasallaje a EEUU en casos como las sanciones a Rusia, el veto a la alta tecnología china o a la simple presencia china en todos los ámbitos económicos. Eso por no mencionar otras cuestiones.

La moribunda UE sabe que su tiempo ha pasado, como el de Occidente, aunque intenta hacer un último esfuerzo, como el estertor del agónico, para aferrarse a algo de vida en el último momento. Porque es lo que tiene la tormenta perfecta, un oxímoron en el que se ve lo terrible, lo aterrador que es una tormenta que no se puede parar y que se lleva todo por delante. O sea, a la hegemonía occidental. Al utilizar esta expresión de "la tormenta perfecta", la UE reconoce que ese final es inevitable.

El Lince

lunes, 4 de marzo de 2019

El museo de la calle

Decía con acierto Rafael Alberti que los museos con cuevas de ladrones y se refería, en concreto, a los afamados museos de las metrópolis que exhiben sin pudor muchas muestras culturales robadas a los pueblos que estuvieron bajo su colonización, los "civilizados" frente al salvajismo de los bárbaros. Muchas de esas obras aún siguen robadas, sin devolver a sus pueblos.

Así que vamos de museos, pero de museos de la calle al calor del Acto XVI de los "chalecos amarillos" de Francia. Dieciséis semanas de movilización que no decae pese a que aumenta sábado tras sábado el número de mutilados -otro sin cara, literalmente, por el impacto de una pelota de goma- de ojos y manos, pese a que aumenta el número de detenidos, pese al irritante zig-zag de los sindicatos, pese a que la pretendida izquierda ni está ni se la espera, pese a...









Las fotos son de Serge D'ignazio y me las envía mi amiga Danielle, gracias a quien os comencé a hablar de los "chalecos amarillos" en el mes de noviembre del año pasado.

Sí, lo sé, todo el mundo está pendiente de Venezuela pero a mí me parece relevante volver a Francia porque se está entrando en el cuarto mes de movilizaciones y porque el nivel de represión que se está utilizando contra los "chalecos amarillos" está siendo ocultado en la muy "democrática" Europa. Sí, esa que se permite el lujo de acusar al gobierno legal de Maduro. Mirad el uso "proporcional" que se hace de la "munición no letal" en dos meses, más que en todos los años precedentes juntos, y eso sin contar con los 8.400 detenidos en este tiempo. Y si tenéis un poco de dignidad, contad los detenidos que ha habido en estos casi cuatro meses en Venezuela y luego comparad niveles de "democracia".


Pero ya se sabe, la dictadura está en Venezuela y el gobierno de Maduro es rechazado por todo el pueblo. Vamos, nada que ver con Macron en Francia, como se ve.


Macron dice que los "chalecos amarillos" son "cuarenta o cincuenta mil violentos que quieren destruir las instituciones". Pero el títere venezolano, que pide de forma abierta la guerra contra su país, es reconocido como un demócrata ejemplar y no sólo por Francia. Y es que no me cansaré de repetirlo: no hay nada como los valores democráticos occidentales.

Y dos añadidos más: el nivel de violencia policial y la represión, por una parte, y tal vez haya sido casual pero tal vez indique lo que está defendiendo la muy democrática y ejemplar policía, por otra.



No me digáis que no es buena.

El Lince


jueves, 28 de febrero de 2019

Lento, pero imparable

Mientras en Venezuela el gobierno sigue ganando tiempo, mientras el títere pierde presencia cada día que pasa, mientras los títeres latinoamericanos se lamen las heridas han pasado algunas otras cosas dignas de reseña.

Una de ellas es lo que está ocurriendo en Rusia en unos momentos en los que Putin habla de que si EEUU quiere guerra la va a tener -eso que dijo la semana pasada de que podría haber otra "crisis de los misiles" como la de 1962-, que si Europa sigue haciendo el tonto los misiles rusos va a estar dirigidos directamente a los sitios donde haya armas estadounidenses, que...

Pues eso, que cuenta con la aprobación casi unánime de los rusos, esconde otra gran historia: el lento, pero imparable, descenso de la popularidad de Putin en lo que respecta a la política interna. Un descenso que comenzó con la subida de la edad de jubilación, rompiendo los parámetros soviéticos, hace casi un año y que desde entonces es, como digo, imparable.

Putin es un neoliberal en lo interno aunque un nacionalista casi soviético en lo externo. Muy poca gente critica su política exterior, pero en lo que respecta al interior cada vez hace más aguas su imagen. En Rusia, como en otras partes, hay una gran encuestadora oficial (tipo CIS en el Estado español) que procura tener al tanto al gobierno de lo que opina la gente. Y los datos que se acaban de conocer no son nada alentadores ni para el gobierno ni para Putin.


A 17 de febrero, la confianza en Putin sólo era del 33'5%, casi la misma que hay en su partido (33'2%). Aunque el resto de dirigentes de otros partidos políticos están muy por debajo de él, las reformas económicas neoliberales que está impulsando el gobierno, con su consentimiento, están calando hondo en lo que hasta ahora era su gran fuerza: su popularidad. Ya no es así ni mucho menos, aunque todavía descarga gran parte de los efectos de este descenso de su popularidad en el primer ministro Medvedev cuyo índice de apoyos es del 7'6%. Según esta encuesta, son el ministro de Defensa y el Exteriores los únicos que pueden hacer sombra a Putin, también bastante alejados de él.

Rusia Unida, el partido de Putin, está claramente estancado y con evidentes signos de agotamiento. El Partido Comunista, que logró importantes avances en las elecciones municipales y a gobernadores hace medio año, parece que no sabe beneficiarse de este declive de Rusia Unida (RU)y también aparece como estancado (15'8%). Lo mismo que el resto. Es como si el país se hubiese paralizado y no supiese cómo reaccionar. Sólo un 35'5% estaría dispuesto a asistir a alguna manifestación de protesta "contra la caída de los estándares de vida". Este porcentaje tampoco es muy sorprendente visto cómo está Europa.


Sí es sorprendente, sin embargo, que después de que la ex ministra de Trabajo y Empleo de la región de Sarátov se burlase de los jubilados diciendo que tenían que comer macarrones (sic) para ahorrar dinero con sus pensiones y así poder sobrevivir "con un mínimo de subsistencia puesto que es un menú equilibrado y dietético" (sic) y que no haya sido reprendida por RU, el PCFR no haya lanzado ninguna campaña ni contra ella ni contra RU ni contra el gobierno.

Al igual que Trump ha sido fagocitado por el "estado profundo", Putin es incapaz de soltarse de las redes de los oligarcas corruptos. Tal vez por ello ha lanzado un último órdago: una campaña anticorrupción a gran escala. Veremos en qué queda.

El Lince

lunes, 25 de febrero de 2019

El rol patético de los títeres

Utilizo el plural de forma consciente. Al títere venezolano hay que sumar el colombiano, el paraguayo, el brasileño, el de la OEA... todos con cara de imbéciles ante el fracaso del tan anunciado día D contra el gobierno legal de Maduro. Y el titiritero mayor alucinando: ¿cómo es posible que el dictador haya resistido? Porque no es eso lo que les contaron sino que iba a caer como fruta madura en poco tiempo. El caso más patético, además del títere venezolano, es el del presidente de Colombia que se la ha tenido que envainar aceptando la decisión de Venezuela de expulsar a los diplomáticos colombianos en 24 horas tras la ruptura de relaciones políticas y diplomáticas. Se justifique como se justifique, el títere colombiano ha tenido que reconocer que Venezuela tiene un gobierno, el de Maduro, y no es el del títere venezolano al que respalda.

El títere venezolano, Juan Guaidó, el "presidente interino" reconocido por EEUU y sus vasallos, puso toda la carne en el asador del 23 de febrero por una razón: porque es el plazo máximo que la constitución de Venezuela otorga a quien asuma el cargo de presidente. Os he dicho en numerosas ocasiones que el derecho internacional le importa una mierda al muy "democrático" Occidente y que sus mismos valores tienen el olor de la mierda. Hay cientos, miles de casos, pero ahora con Venezuela hay otro más.

El títere venezolano apeló al artículo 233 de la Constitución de Venezuela para usurpar el poder y autoproclamarse "presidente interino". Así fue reconocido por los demócratas habituales, por los vasallos de EEUU. Entre otros, por el gobierno español. Pero ¿qué dice ese artículo? Pues esto: "
Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional; el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato. Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional. Si la falta absoluta del Presidente o la Presidenta de la República se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva. En los casos anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período constitucional correspondiente. Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período".

Nada de lo que hay en él es justificado para lo que se ha hecho, pero aún dando por bueno algo de ello no sé si os habéis fijado en algo crucial: "se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes". El títere dio el golpe el 23 de enero, por eso dijo que el 23 de febrero sería el día clave. Y por eso fue el día elegido para el show de la "ayuda humanitaria" que, recuerdo, dijo que "sí o sí" entraría en Venezuela. Si hasta ese día no tenía "mando en plaza", quería tenerla haciendo pasar los camiones y demostrando tener algo de poder dentro de Venezuela. Por eso Maduro le retaba a que convocase elecciones, porque lo dice la constitución. Pero no han pasado los camiones, el títere no ha entrado en Venezuela con ellos y no ah proclamado ningún "territorio liberado" no ha entrado en Venezuela. Nada de nada. No ha sido "sí o sí", ha sido no o no y se ha puesto de manifiesto el rol patético de los títeres.

El títere venezolano ha salido de Venezuela desoyendo al Tribunal Supremo, luego ahora no puede volver a entrar y si lo hace tiene que ser detenido incluso legalmente aunque el gobierno no quisiese. La gran movilización "por la libertad" que se había anunciado dentro y fuera de Venezuela no ha ocurrido y el gobierno legal, el de Maduro, está claramente reforzado. Por el contrario, el títere está claramente desprestigiado aunque siga contando con el apoyo exterior que, tras este fiasco, va verse ahora poco a poco mermado y hasta cuestionado.

Eso obliga a un último intento de derrocar a Maduro, pero utilizando excusas que van mucho más allá de Venezuela. Por ejemplo:

¡Guau! Los cubanos directamente involucrados y atacando a la gente. Hace un par de semanas eran los de Hizbulá, ahora son también los cubanos. ¿Y por qué estos remedos de Goebbels repitiendo una y mil veces la mentira? Responde uno de los medios de propaganda de cabecera de la burguesía, The Economist: "en el extranjero se tiende a minimizar el compromiso ideológico de las FFAA" y, sobre todo, "hay muchas armas en manos de las milicias pro-régimen" que hace que la cosa sea peligrosa porque "Venezuela tiene una tradición de guerra de guerrillas". Por lo tanto, hay que ocultar todo esto, la respuesta del sector más consciente de Venezuela que no dudará en responder a cualquier agresión, externa o interna, aunque "por ahora" están conteniéndose, o están siendo contenidos, para no arremeter contra la reacción.

Está claro que la estrategia del gobierno de dejar pasar el tiempo le está dando resultados, por ahora, y que la invasión se aleja un poco más pero es otro el peligro al que se enfrenta: más sanciones. Frente a ellas tienen que acelerarse las nacionalizaciones. Y siempre está pendiente el factor Trump, si ve que insistir en el tema de Venezuela le refuerza o es indiferente de cara a las elecciones de dentro de un par de años.

La provocación ha fracasado, el títere venezolano llama de forma abierta a una invasión y la campaña de odio vuelve a sus orígenes fascistas y sólo hay que ver cómo han reaccionado tras el fracaso del sábado. Por ello hay que felicitar, por ahora, al gobierno venezolano y alabar la coherencia del Ejército. Ha sido una victoria, si se quiere parcial, pero victoria en una guerra que va a ser larga.

El Lince