jueves, 21 de mayo de 2026

La piedra en la carretera asfaltada 

Hay una teoría sobre que las piedras elevadas en las calzadas romanas tenían como función moderar la velocidad de las cuádrigas. Hay quienes dicen que esto no es así porque su función no era otra que la de ser unos "pasos de peatones", lugares que utilizaba la gente para pasar y eludir el barro. De hecho, cerca del Alcázar andalusí de Córdoba, debajo de un edificio de la Junta de Andalucía, hay unos restos de calzada romana donde hay una piedra muy grande que si no era para moderar la velocidad de las cuádrigas sí que era como una especie de badén o de semáforo de hoy porque estaba a la entrada a la ciudad. El tamaño de la piedra es sorprendente, lo mismo que su ubicación, por lo que lo más probable es que esa fuese su función. Sea como fuese, el hecho es que siempre hay piedras en el camino, obstáculos que nos impiden ir más rápido. 

Es lo que hay que decir del montón de acuerdos alcanzados entre China y Rusia tras la visita de Putin a Xi de estos días donde todo ha ido de maravilla excepto que ha aparecido una piedra en esa carretera asfaltada. Es evidente que hay que ser optimistas y apuntar que es ahí donde se está decidiendo el futuro del mundo, entre China y Rusia. ¿Pomposo? Para nada. La cumbre de Beijing entre Xi y Putin ha sido, sin duda, la reunión más importante a nivel mundial de lo que llevamos de año, por no decir de los últimos años. Si todo lo acordado se plasma, tendrá importantes implicaciones geopolíticas porque es como la calzada romana, asfalta el camino para un nuevo equilibrio mundial en el que Occidente ya no es nada de nada. Ni siquiera EEUU. Aunque está la piedra.

China ha dicho de esta cumbre lo siguiente: la relación entre China y Rusia es madura, estable y sólida, construida sobre tres pilares, 1) la buena vecindad permanente, 2) la coordinación estratégica integral y 3) la cooperación mutuamente beneficiosa. Nada de esto hemos oído tras la visita de Trump.

Y no lo hemos oído porque, al contrario que con Trump, los acuerdos alcanzados son tangibles y dado que se firmaron documentos y se hicieron declaraciones conjuntas. Repito que no ocurrió con Trump. No son meras frases dichas en un avión, como hizo Trump, son compromisos específicos sobre cuestiones que afectan no solo a los dos países sino a todo el mundo.

Porque, por ejemplo, se mencionó sin nombrarlos a Irán y Venezuela. La declaración conjunta habla de violación del derecho internacional y de grave amenaza para la estabilidad regional. Textualmente: "Las partes señalan que acciones como los ataques militares traicioneros contra otros países, el uso hipócrita de las negociaciones como pretexto para preparar dichos ataques, el asesinato de líderes de Estados soberanos, la desestabilización de la situación política interna en estos Estados y la provocación de cambios de régimen, así como el descarado secuestro de líderes nacionales para ser juzgados, violan gravemente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, las normas del derecho internacional y las relaciones internacionales, y causan un daño irreparable a los fundamentos del orden mundial establecido tras la Segunda Guerra Mundial, así como a los fundamentos civilizatorios de la comunicación interestatal. Las partes rechazan categóricamente y condenan enérgicamente estas acciones, afirmando que la injerencia externa destructiva en los asuntos de Eurasia es actualmente el principal factor desestabilizador de la situación en el continente".

Mírese como se quiera, pero es una acusación directa contra la política exterior de EEUU y de sus acólitos occidentales.

Lo mismo en lo que atañe a toda América Latina, donde manifiestan su apoyo al derecho de los estados latinoamericanos a elegir de forma independiente sus propios caminos de desarrollo y socios, oponiéndose a cualquier injerencia externa en la región. Claramente va contra la nueva estrategia de EEUU de controlar todo el continente, aunque en el caso de Cuba se está quedando en solo palabras (al menos por parte de Rusia). Sobre todo, porque insisten en el rechazo a las sanciones que impone Occidente en contra del derecho internacional (Punto IV). Esto supone "una tendencia hacia una creciente rivalidad en el ámbito internacional y un aumento de las tensiones en las relaciones internacionales, alimentadas por las políticas agresivas de varios Estados que operan bajo la lógica de la hegemonía y el pensamiento neocolonialista. Con este fin, invaden la soberanía de otros Estados, obstaculizan su desarrollo económico, científico y tecnológico, y, por consiguiente, crean obstáculos para el surgimiento de un mundo multipolar".

En cuanto a la cooperación militar, la cosa está clara pese a las mierdas periódicas que esparce el estercolero occidental, como el supuesto "entrenamiento secreto" de rusos por parte de chinos. Los dos países se comprometen a profundizar la confianza mutua, mejorar los mecanismos de cooperación y ampliar los ejercicios conjuntos, incluyendo patrullas aéreas y marítimas. Textual: "Ambas partes continuarán fortaleciendo la amistad tradicional entre las fuerzas armadas de los dos países, profundizando la confianza mutua en el ámbito militar, mejorando los mecanismos de cooperación, ampliando la práctica de ejercicios conjuntos, patrullas aéreas y marítimas, reforzando la coordinación e interacción en formatos bilaterales y multilaterales, respondiendo conjuntamente a diversos desafíos y amenazas, y manteniendo la seguridad y la estabilidad globales y regionales". 

Un aviso en toda regla no solo sobre el país 404, antes conocido como Ucrania, sino sobre Taiwán. Ahora explicaos esa inmensa tontería publicada por el Financial Times, propiedad de un fondo japonés, es decir, marcadamente anti-chino, sobre que Xi le dijo a Trump que Rusia se iba a arrepentir de la guerra en el país 404. 

Aquí hay que hablar de la visión de los dos países sobre el fascismo y neonazismo que crece en Occidente. China y Rusia se comprometen a defender conjuntamente lo que definen como la visión correcta de la II Guerra Mundial, oponiéndose a cualquier intento de reescribir o distorsionar su historia, al tiempo que condenan la glorificación de quienes lucharon junto a las fuerzas nazis y fascistas. Textual: "Las partes tienen la intención de fortalecer aún más la cooperación en la lucha contra la glorificación del nazismo, el fascismo y el militarismo, así como contra los intentos de revivir estas ideologías destructivas y la negación del genocidio. Las partes destacan la importancia de una educación histórica adecuada, la preservación y la inadmisibilidad de profanar o destruir monumentos erigidos en honor de los pueblos de ambos países y de los héroes caídos que lucharon codo con codo en la Segunda Guerra Mundial. Las partes condenan enérgicamente la glorificación de quienes lucharon del lado de los nazis, fascistas y militaristas, colaboraron con ellos y cometieron crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad".

Por no extenderme más, y os remito al documento con el enlace de más abajo, los dos países reconocen, por una parte, el principio de "una sola China", y, por otra, los esfuerzos rusos para "garantizar la seguridad, la soberanía y la integridad territorial". Una fórmula que, en el contexto de la operación militar especial en el país 404, adquiere un peso específico difícil de ignorar.

No solo eso, hay más. Mucho más. No hay más que las versiones en chino y ruso de la declaración, pero si tenéis interés, aquí está en ruso.

Pero, con todo, lo que para mí es más completo y ambicioso es la "Declaración Conjunta sobre el Nuevo Orden Internacional". En ella, China y Rusia proclaman abiertamente que los intentos de gestionar unilateralmente los asuntos globales, imponiendo intereses particulares al resto del mundo al estilo de la era colonial, están condenados al fracaso y son cosa del pasado. El sistema internacional del siglo XXI, argumentan, se encuentra en plena transformación hacia una estructura policéntrica y multipolar, y la mayoría de los Estados ya lo han reconocido. Textualmente: "Los intentos de algunos Estados por gestionar unilateralmente los asuntos globales, imponer sus intereses al mundo entero y limitar el desarrollo soberano de otros países, al estilo de la era colonial, han fracasado. El sistema de relaciones internacionales del siglo XXI está experimentando una profunda transformación, evolucionando hacia un estado de policentrismo a largo plazo y la formación de un nuevo tipo de relaciones internacionales".

Una vez más se habla de EEUU y sus lacayos, pero el mensaje está directamente dirigido al Sur global. Textualmente: "No existe un camino universal hacia el desarrollo en el mundo, ni países o pueblos de 'primera clase'. Las diferencias naturales entre los Estados en un mundo tan diverso y complejo no deben ser un obstáculo para el desarrollo de relaciones equitativas, respetuosas y mutuamente beneficiosas entre ellos. Es fundamental respetar las decisiones y los modelos de desarrollo de cada Estado soberano. La democratización de las relaciones políticas internacionales y la construcción de una economía global más abierta redundan en el interés fundamental de todos los países. Los enfoques unilaterales para resolver problemas comunes, la hegemonía y las políticas coercitivas de cualquier tipo son inaceptables".

Llegado aquí, con esta exposición de una carretera asfaltada hacia la multipolaridad, hay que hablar de la piedra para reducir la velocidad: el gasoducto Poder de Siberia 2, del que se viene hablando desde hace tres años y que es el único escollo real de la relación entre Rusia y China. Pese a todos los logros de esta visita, en esto se ha avanzado muy poco. Hay, sí, un "entendimiento general", pero no un cronograma para su desarrollo. Eso es grave porque indica profundas divergencias sobre el mismo. Putin lo ha dicho claramente: "no es un proyecto de caridad, por ninguna de las partes". China necesita el gas, y Rusia no quiere precios de risa. En unos momentos en los que Ormuz está rediseñando las rutas de las materias primas, y China importaba mucho gas de Qatar, esto es una baza que claramente está jugando Rusia. Cabe aquí hacer una reflexión sobre si esto es una resistencia de los euroatlánticos, que propugnan un acuerdo con EEUU, o una cuestión puramente comercial. Bajo mi punto de vista, esto último no es tan creíble como lo primero.

Sin embargo, es China quien tiene más probabilidades de ceder porque con la agresión a Irán, tras el éxito de EEUU en Venezuela, está claro para todo el mundo que el objetivo final de EEUU es privar a China de sus proveedores de energía más fiables. Y Rusia se está aprovechando de ello.

El Lince

lunes, 18 de mayo de 2026

Que cien años no son nada

Hace casi diez años que utilicé este mismo titular para hablar de los 100 años de la Revolución de Octubre en Rusia. Entonces era para recordar una esperanza.

Ahora lo vuelvo a hacer para hablar de una realidad, de los algo más de cien años transcurridos desde la operación neocolonial occidental contra China que se conoce en la historia como el "Protocolo Bóxer". Seguro que no mucha gente ha oído hablar de él (tal vez los cinéfilos si recuerdan una película titulada "55 días en Pekín" que lo relata a la manera occidental, por supuesto). 

Entonces, allá por 1901, unos 52.000 soldados occidentales de Alemania, Austria-Hungría, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y la Rusia zarista marcharon hacia la capital china, saquearon la Ciudad Prohibida y el Antiguo Palacio de Verano, destruyeron volúmenes del Yongle Dadian (en esa época la mayor enciclopedia del mundo que recopilaba todo lo escrito hasta entonces sobre el canon confuciano, agricultura, artes, religión, tecnología, filosofía, astronomía, ciencias naturales, historia, literatura, incluso acontecimientos extraños de la naturaleza en unos 12.000 volúmenes, de los que solo quedaron unos 400) y el Siku Quanshu (en esa época la mayor colección de libros antiguos del mundo, con casi 37.000 volúmenes, muchos de ellos copiados a mano de entre los años 1400 y 1780) e impusieron el punitivo y humillante "Protocolo Bóxer" a China que incluía indemnizaciones masivas a los invasores, zonas exclusivas para los occidentales en Beijing, desmilitarización de China y prohibición de compra de armas y municiones a lo que quedaba del ejército chino.

Cien años después, los occidentales siguen destruyendo culturas (en Irak, en Gaza, en Irán y en todas partes cuando bombardean librerías, escuelas, universidades, museos, monumentos), pero cien años después los colonialistas y neocolonialistas hacen cola para visitar China y rendir pleitesía al nuevo poder del mundo. Menos Austria y Japón, todos los demás han estado en China en los últimos 7 meses. En cien años China ha puesto de rodillas a todos los neocolonialistas occidentales. 

El caso de Rusia es aparte, dado el papel que tuvo la URSS en el apoyo a la China revolucionaria y al nuevo país tras el triunfo de Mao. Esto lo vamos a ver con claridad en la nueva visita de Putin de mañana y pasado.

La historia viene a cuento no solo como un necesario ejercicio de memoria de lo que fue y es Occidente respecto a otros pueblos, sino a que estos días se están publicando cifras y más cifras no solo sobre la deuda de EEUU (450.000 millones más desde que comenzó la agresión a Irán) sino sobre el papel del petrodólar en la economía mundial. Pues bien, ahora ya se considera que el 20% de todo el comercio petrolífero mundial no se realiza en dólares sino en otras monedas, especialmente en yuanes

P.D.- Bolivia parece que despierta y hay una importante movilización sindical e indígena contra las políticas del gobierno. Es la tercera semana de lucha y los bloqueos no ceden. 

Solo para los cretinos de siempre y de quién apoya a quién.

Lo mismo hace el pirata EEUU: "Expresamos nuestra preocupación por la crisis social y humanitaria que atraviesa Bolivia a causa de los bloqueos y enfrentamientos registrados en distintas regiones del país. Las protestas y cortes de ruta provocaron escasez de medicamentos, alimentos y combustible, principalmente en La Paz y El Alto. Los bloqueos y disturbios han creado una crisis humanitaria. Condenamos todas las acciones dirigidas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz y expresamos respaldo a las acciones impulsadas por el Ejecutivo boliviano para recuperar el control de las rutas y restablecer el abastecimiento de productos esenciales. Apoyamos sus esfuerzos por restablecer el orden para la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano".

Comparad a estos dos psicópatas con lo que dijeron y mantienen sobre Irán. 

 El Lince

jueves, 14 de mayo de 2026

El significado de la historia

China no se anda por las ramas. El discurso de recepción de Xi Jinping, quién sabe si también de bienvenida, a Trump no ha podido ser más claro: "Si China y Estados Unidos pueden superar la llamada 'Trampa de Tucídides' e inaugurar un nuevo paradigma en las relaciones entre grandes potencias; si podemos unir fuerzas para afrontar los desafíos globales y brindar mayor estabilidad al mundo; si podemos velar por el bienestar de nuestros dos pueblos y el futuro y destino de la humanidad, y crear conjuntamente un futuro brillante para las relaciones bilaterales: estas son, podría decirse, cuestiones de la historia, cuestiones del mundo y cuestiones de los pueblos. Son también las respuestas de nuestra época, a las que usted y yo, como líderes de grandes naciones, debemos responder juntos". 

Claro que hay que hacer una reflexión: ¿un país de ignorantes, como es EEUU, sabe algo de historia? Para nada. Si alguien se molesta en saber quién es quién en las delegaciones que se han reunido no saldrá de su asombro: estadistas frente a empresarios. Unos saben de lo que hablan, otros solo entienden de beneficios para sí mismos. 

Xi dijo que su país "está comprometido con el desarrollo estable, saludable y sostenible de las relaciones con EEUU", que se ha acordado "establecer una relación estratégica constructiva y estable como un nuevo enfoque para las relaciones bilaterales, que proporcionará una guía estratégica para los próximos tres años y más allá" y que esta "estabilidad estratégica constructiva debe ser una estabilidad positiva basada en la cooperación, una estabilidad benigna con competencia moderada, una estabilidad normalizada con diferencias manejables y una estabilidad duradera con un futuro prometedor de paz". 

Hay que ver si esto se traduce en algo concreto o no, dada la trayectoria pirata de EEUU. Sobre todo porque Xi insistió en lo de siempre, en Taiwán. "Es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja adecuadamente, las relaciones bilaterales pueden mantener la estabilidad general. Si se maneja mal, los dos países chocarán, o incluso se producirán enfrentamientos, llevando a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa. La 'independencia de Taiwán' y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles; mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el principal denominador común entre China y Estados Unidos, y Estados Unidos debe manejar la cuestión de Taiwán con la máxima cautela".

Trump no se ha salido del guión de tópicos sin sustancia a los que es tan aficionado porque es a lo más que llegan los estadounidenses: "La relación entre Estados Unidos y China es excelente, he cultivado una relación larga y sólida con el presidente Xi Jinping y numerosos asuntos importantes se han resuelto. La reunión de hoy es significativa y de gran trascendencia mundial. Estoy dispuesto a trabajar con el presidente Xi para fortalecer la comunicación y la cooperación, resolver adecuadamente las diferencias, forjar la mejor relación entre Estados Unidos y China de la historia y crear un futuro más brillante para ambos países. Estados Unidos y China son los países más importantes y poderosos del mundo, y la cooperación entre ambos puede lograr grandes beneficios para ambos países y para el mundo". Y no faltó lo de estadistas (los chinos) frente a empresarios (los estadonidenses). "He traído conmigo a distinguidos representantes de la comunidad empresarial estadounidense que respetan y valoran profundamente a China, y los animo activamente a ampliar su cooperación con China".

Y de todo esto ¿qué? El estercolero sigue la estela de EEUU y dice que ambos países quieren Ormuz abierto, que Irán no tenga armas nucleares y tonterías semejantes. Aparentemente es lo que dice EEUU, pero los dos países parten de postulados diferentes. Eso no se refleja. Hay que dar una sensación de que EEUU no está en posición débil. Pero lo está. El que no haya comentarios públicos desde China, que es a lo que hay que hacer caso, indica que las negociaciones, si las ha habido, han sido extramadamente difíciles para EEUU. Puede haber conseguido unos cuantos contratos de aviones Boeing y unas cuentas toneladas de soja, pero poco más. Oficialmente los aranceles a China está congelados porque China reaccionó de la misma manera, y no se ha dicho nada sobre ello. Tampoco sobre las sanciones impuestas a más de mil empresas chinas por el supuesto apoyo a Rusia y el supuesto apoyo a Irán.

China está en posición de fuerza, EEUU de debilidad. Los chinos reconocen que se habló de Irán y del país 404, antes conocido como Ucrania, y de la península coreana, pero poco más. Eso significa que no hay acuerdo alguno entre EEUU y China más allá de lo clásico de Ormuz. 

Siempre habrá quien hable de "moderación china". Pero esa "moderación" no debe interpretarse como un signo de debilidad. Al contrario, está esperando el momento oportuno, posicionándose como el candidato ideal para llenar el vacío dejado por EEUU cuando el resto del mundo vea, como está viendo con Irán, que no es lo que nos venden y que ya no es una superpotencia. China trabaja para forjar un mundo donde su dominio se establezca no como una victoria decisiva sobre los intereses occidentales, sino como una realidad tangible. Porque los chinos, desde hace unos años, vienen hablando de EEUU como "potencia en declive", lo que la hace más peligrosa "y propensa a estallidos de agresión con la esperanza de frenar su caída". Es lo que está detrás de la agresión a Venezuela, que salió bien, y a Irán, que le está saliendo mal.

Por eso China cree que el camino más seguro hacia el poder internacional no reside en la confrontación directa, sino en la paciencia. ¿Por qué se arriesgaría a entrar en un conflicto armado o a desafiar el liderazgo estadounidense en cualquier otro lugar, cuando EEUU se está debilitado claramente en los ámbitos militar, financiero y político? Ya lo he dicho antes: la estrategia china es no interrumpir al enemigo cuando comete errores.

Esto implica fortalecer al Partido Comunista reduciendo la vulnerabilidad del país ante las presiones externas. La autosuficiencia es el principio rector del último plan quinquenal del PCCh. China se esfuerza por disminuir su dependencia del mundo y aumentar la dependencia del mundo respecto a ella. Mediante importantes inversiones y subsidios estatales, las empresas chinas están ascendiendo en la cadena de valor industrial en diversos sectores, como los vehículos eléctricos, las energías limpias y la infraestructura de telecomunicaciones. El Estado también apoya el desarrollo de alternativas nacionales a las tecnologías extranjeras, como los semiconductores, el software y la industria aeroespacial. China no quiere tanto ganar cuota de mercado como contrarrestar los esfuerzos extranjeros por frenar su ascenso restringiendo su acceso a recursos y materias primas esenciales. Es justo lo contrario de lo que piensan los EEUU, y de ahí que su delegación esté compuesta por empresarios y no por estadistas. Y porque en la China de hoy, capitalista o no, es el Estado quien dirige y planifica la economía.

Como datos que van más allá de la curiosidad, dos: en EEUU se está publicando que la delegación estadounidense trabaja en condiciones de "aislamiento digital", por "temor a la vigilancia y los ciberataques", que los asesores de Trump y numerosos funcionarios han dejado sus teléfonos móviles y ordenadores portátiles en casa y que en China "utilizan dispositivos más sencillos y seguros, ordenadores portátiles temporales y sistemas de comunicación estrictamente controlados, diseñados para minimizar el riesgo de vigilancia, ciberataques o recopilación de datos en lo que los funcionarios estadounidenses consideran uno de los entornos cibernéticos más hostiles del mundo". Así que más allá de los discursos, este es el clima. 

Pero los chinos no se quedan atrás, aunque sin tantas alharacas. Han restringido el ámbito de actuación de los agentes del servicio secreto de EEUU que supuestamente "protegen" a Trump. Por ejemplo, les han impedido llevar armas en varios lugares, como el Templo del Cielo ( 天坛, Tiantán, literalmente "altar del cielo"). Es lo que se ha conocido, pero los chinos han dejado claro hasta dónde pueden llegar los estadounidenses. 

P.D.- Cuba vuelve a estar a oscuras. El petróleo ruso se acabó. Dije, y mantengo, que tanto Rusia como EEUU salieron con la cabeza alta con este petrolero enviado: los primeros, por haber desafiado "el cerco estratégico" impuesto por los piratas estadounidenses, los segundos por haber actuado "con benevolencia" al haber aceptado su paso porque era "ayuda humanitaria". Así los dos han salvado la cara. Y que pese a haber anunciado Rusia otro envío, no había fecha para ello. Pues no la hay. Y que si el ritmo es el de uno al mes o cada dos meses no será más que un parche. Y es un parche. En cualquier caso, es más de lo que han hecho los "progres" latinoamericanos.

El Lince 

lunes, 11 de mayo de 2026

La ansiedad del majara

Ya es oficial: China ha anunciado la visita de Trump para los días 13-15. Casualidad, o no, y en relaciones internacionales no hay casualidades, el anuncio coincide con la respuesta de Irán a EEUU en donde se dicen cuatro verdades y sobre todo una: no habrá paz alguna sin que cese la agresión del IV Reich sionista, antes conocido como Israel, a Líbano. Y no es porque las cosas le vayan bien, precisamente, al IVRS. Este vídeo de una operación militar de Hizbulá lo demuestra.

El IVRS tiene una censura que es muy difícil de sortear, pero algo se cuela. Por ejemplo, el comentario del jefe del Estado Mayor del ejército diciendo ayer en el Comité de Asuntos Exteriores y de Defensa del parlamento del IVRS que "estamos sufriendo numerosas bajas debido a los continuos combates en múltiples frentes y que deben enviarse refuerzos de tropas de inmediato". Esos frentes ahora solo son dos: Gaza, poco, y Líbano, mucho. El IVRS, al igual que todos los ejércitos occidentales, solo sabe matar niños y bombardear zonas civiles. En eso son insuperables.

Desde que en 1972 se restablecieron las relaciones políticas entre China y EEUU, el único presidente que no ha visitado China ha sido Biden. Trump lo hizo en su primera presidencia. Era el año 2017. Pero el mundo de hoy no tiene nada que ver con el de entonces, donde EEUU aún mantenía su actitud hegemónica y condescendiente con China. Eso ya no es así. Irán ha desnudado al "país omnipotente". 

Bueno, Irán no. Ya lo hizo China con la primera guerra arancelaria desatada por Trump en su primera presidencia y lo ha vuelto a hacer en la segunda, siendo el único país del mundo que plantó cara y ganó. Pero desde 2017 a ahora han pasado muchas más cosas: los retrocesos arancelarios, las crecientes divisiones entre sus vasallos, la elevada deuda e inflación, las repercusiones del conflicto en Oriente Próximo -tanto en Gaza como en Irán y Líbano- y la profundización de las divisiones políticas internas han generado múltiples crisis para el gobierno de Trump. Mientras tanto, al otro lado del Pacífico, China continúa acumulando influencia estratégica en áreas como las energías renovables, la inteligencia artificial, la manufactura de alta tecnología y las cadenas de suministro de tierras raras. Esto último, las tierras raras, no solo en Asia sino en todo el mundo.

Los panegiristas occidentales, esos que se niegan a reconocer que la hegemonía que representa EEUU está diluyéndose cada segundo que pasa, insisten en que Trump quiere que China ceda en todo, en Irán, en las tierras raras, en el comercio, en la inteligencia artificial y, a cambio, habrá una menor presión de EEUU sobre Taiwán. Mucho arroz para un pollo tan pequeño como Trump. Desde que China endureció los controles a la exportación de tierras raras el año pasado, la presión sobre la cadena de suministro estadounidense se ha hecho cada vez más evidente. Desde vehículos de nueva energía hasta equipos militares, desde la fabricación de chips hasta la generación de energía eólica, muchas industrias clave dependen en gran medida del suministro chino de tierras raras, e incluso algunas fábricas de EEUU se han enfrentado al riesgo de cierre. Y algo parecido ocurre con la inteligencia artificial.

Aunque como las excepciones confirman las reglas, aquí hay alguien que tiene algo de lucidez mental. Y no es alguien cualquiera, precisamente. Lo pongo traducido para mejor comprensión. 

Básicamente, son tres las conclusiones que ofrece: 1) Trump no solo va a negociar, sino que busca ayuda. Estados Unidos sigue dependiendo críticamente de la capacidad de producción y los materiales de tierras raras chinos, y China ha aprendido a utilizar esta dependencia como palanca política; 2) EEUU ya ha perdido la capacidad de librar una confrontación global simultánea en múltiples frentes sin aumentar su propia dependencia de socios y rivales mientras China, por el contrario, ha aprendido a convertir la sobrecarga estadounidense en una ventaja negociadora, y 3) China no necesita grandes batallas geopolíticas, solo necesita esperar a que la sobrecarga del sistema estadounidense comience a reducir la capacidad de EEUU para imponer reglas en Europa, Oriente Próximo y Asia simultáneamente.

Lo que hay detrás de todo no es más que una cosa: el majara no tenía más remedio que visitar China porque se está viendo, como nunca tras la desaparición de la URSS, una demostración clara de las limitaciones del poder del majara y del país que supuestamente dirige. En pocas palabras: Trump necesita urgentemente la ayuda de China para estabilizar la situación en Oriente Próximo porque la situación energética, ya convertida en crisis mundial, va a ir a más cuanto más se prolongue la agresión a Irán.

Esto se llama ansiedad porque si Irán bloquea permanentemente Ormuz los precios mundiales de la energía se verán afectados, y los precios internos de la gasolina y la inflación en EEUU están hundiendo a Trump y a su partido republicano. Porque las cosas, a día 1 de mayo, están así:

Así que a lo que vamos a asistir es a un viaje producto de la ansiedad. Muy lejos del entrañable Nat King Cole, a quien supongo que recordáis desde que lo puse en 2021. Tal vez es lo que pretende Trump, pero...

P.D.- El discurso de Putin en el desfile, para consumo interno y poco más. Lo relevante no está ahí, sino en lo que dijo en la rueda de prensa posterior. Respondía a una pregunta sobre las opciones de negociación con Irán en ese momento respecto a las salvaguardias para su uranio altamente enriquecido. La respuesta es para enmarcar: "Rusia ofreció en su momento su propia plataforma de exportación, Estados Unidos se niega. Los iraníes dicen que también quieren conservar el uranio. ¿Ve usted alguna salida a esta situación? Todos estuvieron de acuerdo, los representantes de Estados Unidos estuvieron de acuerdo, Irán estuvo de acuerdo, Israel estuvo de acuerdo. Pero luego Estados Unidos endureció su postura y exigió la exportación solo a Estados Unidos. Después de eso, Irán endureció la suya, según me dijeron, y entonces apareció el Sr. Larijani, quien lamentablemente falleció. Es una pena, era una persona con la que se podía mantener un diálogo constructivo, capaz de escuchar, comprender y responder a todo. Pero luego vino y dijo: "No, saben, nosotros también hemos cambiado de postura. Ahora no estamos dispuestos a extraer este uranio enriquecido en ningún lugar. Le ofrecemos a Rusia un nuevo formato de cooperación: crear una empresa conjunta, pero en territorio iraní, y diluir el uranio allí juntos". Dije: "No me importa. Lo principal es que esto debería calmar la situación. Pero me parece que nadie estará de acuerdo: ni Estados Unidos ni Israel. Esto ha sucedido, y en este sentido la situación se ha estancado, francamente". Eso lo tenéis aquí.

No está mal del todo lo que dice sobre Irán y otras cuestiones, pero ¿Larijani murió de gripe? ¿de un infarto? No. Lo mataron. EEUU y el IVRS. Ocultar la responsabilidad de EEUU en la agresión es lo que vienen haciendo los euroatlánticos que controlan el Kremlin desde el principio. Putin sigue en esa estela. Pero si el creer que una, dos (o trescientas) manzanas podridas no terminan echando a perder el cesto os ayuda a dormir mejor, vosotros mismos.

El Lince 

viernes, 8 de mayo de 2026

El mensaje del abrazo

Estamos a un día de ver el desfile del 9 de mayo en Moscú y si a los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, les queda menos que un telediario si le atacan, tal y como ha prometido Rusia que respondería en tal caso. Por cierto que el portavoz del Kremlin ha dicho que el discurso de Putin con el que se inicia tradicionalmente el desfile será muy importante. Veremos si es así. En cualquier caso, ha sido Lavrov quien, de nuevo, pone el punto sobre las íes a los neonazis: "Quiero decirlo con toda franqueza y plena responsabilidad: si los nazis, que están resurgiendo en Occidente, están haciendo lo que están haciendo a través de Ucrania, no habrá piedad para ellos". 

Es en lo que vienen insistiendo desde hace al menos un año tanto los militares como los euroasiáticos. Para reforzar el mensaje, los neonazis atacaron ayer el edificio de Navegación Aérea del Sur de Rusia en Rostov. Como consecuencia, 13 aeropuertos de la zona están ahora cerrados y lo estarán al menos hasta el día 11. La profundidad de los ataques neonazis, así como su precisión, no son posibles sin la cobertura y la información de EEUU, ese país que sigue fascinando a los euroatlánticos del Kremlin. Y no me paso: simplemente, no llego a la estulticia de esta peña. El texto define a todo este sector, y no hay que olvidar que este tipo fue nombrado por Putin para las conversaciones con EEUU sobre el país 404. Dice: "Con políticas progresistas, socialistas y favorables a la inmigración, y mediante el control de la narrativa, los burócratas izquierdistas de la UE han creado una versión disfuncional de la URSS". 

Mientras, el ministro de Exteriores iraní ha ido a Beijing, donde han pasado algunas cosas. La visita ha seguido a la realizada a Moscú. Que se sepa, aquí no ha habido llamada a Trump posterior. Lo primero que hay que decir es que el ministro chino de Exteriores es algo más que eso: es miembro del Politburó del Partido Comunista, es decir, una de las 7 personas que dirigen China en estos momentos. Eso por si alguien está tentado de hacer comparaciones con que si le recibió Putin y no Xi. 

Lo segundo, que lo que aparenta es una visualización más clara de postura de China respecto a la agresión contra Irán. La reunión fue el día 6. La última comunicación conocida entre EEUU y China fue el día 30 de abril y la mantuvieron el ministro de Exteriores chino y el secretario de Estado, Rubio. Unos la interpretan como una presión de Rubio para que a su vez China presionase a Irán y otros como la confirmación de la visita de Trump a China la semana que viene, el día 14. Entonces el ministerio de Exteriores chino dijo que apenas habían hablado de Irán y que todo se centró en Taiwán. La versión china de eso está aquí.

Entre el día 30 de abril y el 6 de mayo han pasado muchas cosas. Como que EEUU sancionó a varias empresas chinas por el comercio petrolífero con Irán y China respondió mandando a la mierda a EEUU y utilizando, por primera vez, su "Ley de Bloqueo" antibloqueo occidental. Eso fue el día 2. La respuesta de EEUU a esto, a través de su secretario del Tesoro ha sido que "China ayuda a financiar el terrorismo global". Eso fue el día 4. En este contexto hay que situar la visita del ministro iraní, a petición de China, que ha sido el día 6.

Lo que está recogido en la página oficial del ministerio de Exteriores chino tras la visita del iraní está aquí. Pero lo que dijo su portavoz posteriormente es importante: "La situación regional actual se encuentra en una etapa crítica en cuanto a la posibilidad de que el conflicto termine o no. China considera que lograr el cese total de las hostilidades es de suma urgencia, que debe evitarse una recaída en los combates y que es fundamental mantener las negociaciones. China apoya a Irán en la salvaguarda de su soberanía y seguridad nacional y elogia la voluntad de Irán de buscar una solución política por la vía diplomática. En cuanto a los asuntos relacionados con el Estrecho, la reanudación del tránsito normal y seguro por el Estrecho es una preocupación compartida por la comunidad internacional. China espera que las partes involucradas respondan al enérgico llamado de la comunidad internacional lo antes posible. China aboga por que los países del Golfo y Oriente Medio tomen las riendas de su propio destino. Alentamos a Irán a dialogar con más estados del Golfo para fomentar la buena vecindad y la amistad, y a apoyar una arquitectura regional para la paz y la seguridad, establecida por los países de la región con participación común para intereses y desarrollo comunes".

Aquí hay un par de cosas muy llamativas: "China considera que lograr el cese total de las hostilidades es de suma urgencia, que debe evitarse una reanudación de los combates y que es fundamental mantener las negociaciones. China apoya a Irán en la salvaguarda de su soberanía y seguridad nacional". Esto es lenguaje diplomático, refleja la visión tradicional de China, pero incorpora una llamada de atención: es un llamado claro a EEUU para que no vuelva a atacar y que se ciña a las negociaciones. Es decir, que la visita de Trump del 14 aún está en el aire porque China no va a permitir que se repita la historia de India cuando Modi visitó el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, dos días antes del inicio de la agresión. En pocas palabras: Xi no va a ser la tapadera de otra agresión. Sobre todo, porque el ministro chino condenó expresamente la agresión calificándola de "ilegítima". Si os fijáis en lo que dijo el portavoz del ministerio chino de Exteriores, en varias ocasiones responde a las preguntas de los occidentales con un "manténganse informados" cada vez que le solicitaron una confirmación de la fecha de la visita de Trump, como digo inicialmente prevista para el 14. Algo está pasando cuando se dice que la delegación empresarial de EEUU en esta visita, si se produce, será "muy reducida": Nvidia, Apple, Qualcomm, Citigroup y Boeing. Esto solo indica dos cosas: unas expectativas limitadas para la cumbre y un esfuerzo deliberado por evitar comprometerse en exceso con los resultados económicos, lo que augura una nueva guerra comercial por parte de EEUU.

Esto es lo que se presume desde lejos y sin ser chino, teniendo en cuenta también que ahora mismo la relación entre EEUU y China es la relación bilateral más importante del mundo porque tiene implicaciones globales, por lo que puede, o no, que se vea significativamente afectada por una guerra iniciada por EEUU o que no se haya resuelto adecuadamente. Las señales indican más bien lo primero, que sí se verá afectada. Y está por ver si China acepta una humillación como la que supondría la visita de Trump con el reinicio de la agresión a Irán, por pequeña que sea. En cualquier caso, no perdáis de vista otra visita de Putin, para equilibrar si hay algún tipo de acuerdo o para reforzar los vínculos si no lo hay entre EEUU-China.

El llamado a los países del Golfo y al resto de países musulmanes, sobre todo los de Oriente Próximo, para que se despeguen de EEUU y del IVRS es evidente y también a que hagan lo mismo que hace un par de años hizo Arabia Saudita: restablecer las relaciones con Irán. Eso indica una mayor disposición china a trabajar en Oriente Próximo, donde tendrá todo el apoyo iraní. Esto es lo que dice el ministro iraní de Exteriores tras la visita:

Observad el comentario: "Irán confía en China, espera que China continúe desempeñando un papel positivo en la promoción de la paz y la resolución de conflictos, y apoya el establecimiento de una nueva arquitectura regional de posguerra que permita coordinar el desarrollo y la seguridad". 

¿Ha tenido esto que ver con lo que se dice que ha ocurrido para que Trump haya dado marcha atrás con otra de sus bravuconadas por presión de Arabia Saudita? Seguro. ¿Es por eso que los Emiratos Árabes Unidos acusan ahora a Arabia Saudita del ataque contra una de sus refinerías del otro día y que pomposamente se achacó a Irán? Seguro. Y lo mismo hay que decir del ataque de ayer de EEUU a Irán y al ataque estadounidense a un petrolero chino: es la reacción a todo lo anterior porque Irán busca establecer contactos diplomáticos con Arabia Saudita, Qatar y Kuwait para restablecer la exportación de los productos básicos al mundo bajo el Acuerdo de Suministro de Productos Básicos del Golfo Pérsico; es un intento por parte de EEUU de mantener prietas las filas dentro de los países del Golfo y que no se le desmadren más de lo que ya están. Tomad nota de la secuencia: días 2, 4, 6 y 7: acción-reacción-acción-reacción... 

Por eso hay que seguir con lo del otro día del teatro, la escena y las bambalinas aunque aquí no se ha actuado fuera de la escena sino dentro de ella. Y ha sido un abrazo. Un abrazo que no se ha recogido en el estercolero mediático occidental pero sí en los medios chinos y del que, además, hay imágenes porque se retransmitió en directo en televisión. 

¿Es un mensaje directo o indirecto a Trump? que había dicho que Xi le "daría un gran abrazo" por haber abierto el estrecho de Ormuz. China se lo ha dado primero a Irán. Sea directo o indirecto, el mensaje es claro. 

China tiene un papel muy importante en todo esto. Ha mantenido a flote la economía iraní en todo lo que se lleva de agresión y ha ayudado a Irán a sortear las sanciones a través del Banco Kunlun, como os decía en la entrega anterior. Tuvo un papel importante en el alto el fuego de abril. Y no quiere que se reproduzca la agresión. Pero tampoco la teme porque el debilitamiento de EEUU la beneficia claramente.

En estos dos meses largos desde el inicio de la agresión, Australia, Bangladés, Camboya, Filipinas, Laos, Myanmar, Tailandia y Vietnam han solicitado ayuda a China en diferentes ramos, desde el combustible para aviación hasta las energías renovables, por lo que su influencia no deja de crecer. El mensaje es siempre el mismo: no ha sido China quien inició todo el desastre, no quiere que se bloquee el estrecho de Ormuz, pero al mismo tiempo, puede proporcionar una solución energética alternativa más allá de los combustibles fósiles. Cada día que pasa es un día más en que su influencia crece; cada día que pasa es un día más que la influencia de EEUU decae. 

Además, buques con destino a China, India, Japón y Corea del Sur ya han realizado pagos en yuanes (Irán también admite criptomonedas) por el paso de petroleros y otros buques por Ormuz, lo que refuerza la moneda china y erosiona al dólar. Otro día para nuestra cuenta, un día que faltaba: el 5. Es cuando Irán creó un nuevo organismo llamado Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico que exige a todos los buques que deseen cruzar Ormuz registrarse, completar formularios y pagar un peaje antes de recibir un permiso de tránsito. Lo que era casual, ahora será la norma legal. Si cuaja, esto va a reforzar la narrativa de China de ser la única fuerza económica fiable y más estable del mundo en estos momentos, teniendo en cuenta, además, que ya su moneda recibió un gran impulso cuando Rusia decidió el año pasado recibir el pago de su petróleo no solo en rublos sino en yuanes.

Y por si fuese poco, en medio de todo este tinglao Arabia Saudita acaba de abrir una oficina en Shanghái "para ampliar las operaciones comerciales y atraer más inversión china al reino". Ni que decir tiene que el dólar aquí va a tener poco recorrido.

El Lince 

martes, 5 de mayo de 2026

Intimidad estratégica sin confianza

Hay gente que lee esta página que no tiene remedio: si se habla de ejemplos de niños, contesta con submarinos; si se habla de la admirable resistencia de Cuba, responde con lo buena buenísima que es Rusia. Así que para aclarar algo las cosas para algunos, aquí van un par de cuestiones. La primera es buscar una explicación, a ser posible con algo de lógica, de esta cosa publicada por el principal negociador ruso, nombrado directamente por Putin, con EEUU para el país 404, antes conocido como Ucrania, cuando el supuesto atentado contra Trump del otro día. 

"La promoción izquierdista de la violencia política es malvada". Así habla este tipo, uno de los principales exponentes del sector euroatlántico existentes en el Kremlin. Ni siquiera se molesta en recoger lo que publicó la prensa rusa, lo hace con una occidental. ¿Extraño? Para nada. Este tipo, al igual que todos los euroatlánticos, no han expresado ni una sola crítica a EEUU, a Trump en concreto y para ser más preciso, por la agresión a Irán. Sencillamente han pasado por ella como la luz por el cristal, sin tocarla ni mancharla. Siguen anclados en el "espíritu de Anchorage", en los supuestos acuerdos alcanzados entre Putin y Trump en agosto del año pasado y que aún no se han cumplido. Eso sí, las críticas al zombi conocido como Unión Europea, son recurrentes, como si fuese el único elemento que distorsiona o dificulta el "espíritu de Anchorage". 

De nuevo el tipo este euroatlántico y uno de los diseñadores de la política actual exterior de Rusia.

Os podría poner decenas de cosas de estas de un tipo, el principal negociador sobre el país 404 y la futura inversión de EEUU en Rusia si se cumple el "espíritu de Anchorage", que no ha escrito ni una sola cosa contra EEUU ni contra Trump en estos más de dos meses de agresión contra Irán. 

Pero las cosas de este sector euroatlántico empiezan a cansar, y mucho, no solo a la gente común y corriente sino al otro sector, el euroasiático, del que, por ahora, su cabeza más visible es el ministro de Exteriores, Lavrov. Como en todas partes, también hay encuestas en Rusia y esta es la del CIS de allá, el instituto demoscópico oficial hablando sobre el nivel de confianza en los políticos.

No son solo las cuestiones internas las que están haciendo que la popularidad de Putin esté a la baja, aunque supere con mucho a cualquier otro, sino la cuestión del país 404 y la cuestión de la política exterior. Mishustin es el primer ministro, Medvedev fue presidente cuando la invasión a Libia pero hoy juega el papel de malo dentro del Consejo de Seguridad y Zyuganov es el secretario general del Partido Comunista. No os entusiasméis con el apoyo a Zyuganov y al PC. El Kremlin, ese que acusa a los "izquierdistas" de todo, está realizando una campaña de descrédito hacia el PC brutal, con detenciones incluidas. Mucha estatua de Lenin, alguna de Stalin, pero lo que representaron no se puede ni mencionar. Hay gente que está en la cárcel por ello. Por ejemplo, en el Distrito de los Urales


se ha detenido a toda una célula del PC del "Círculo Marxista de Ufá" alegando que planeaban una "toma violenta del poder y el establecimiento de un régimen comunista en Rusia y Baskortostán". Como prueba de sus "intenciones terroristas", el tribunal citó el hecho de que los marxistas de Ufá estudiaban la "Declaración de los Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado", texto escrito por Lenin que sirvió de base para la primera Constitución Soviética de 1918. Esto es solo para que os situéis de cómo están las cosas dentro de Rusia y de lo que representa este sector euroatlántico, muy peligroso tanto a nivel interno como externo. Y para este 9 de mayo volveremos a ver el Mausoleo de Lenin tapado con cartón, como desde hace mucho tiempo.

A lo que vamos. En la visita del ministro de Exteriores iraní a Moscú (27 de abril), Putin dijo lo siguiente: "Vemos con qué valentía y heroísmo el pueblo iraní lucha por su independencia y soberanía… Por nuestra parte, haremos todo lo que convenga a sus intereses". A primera vista esto es una declaración inequívoca del apoyo de Rusia a Irán, pero entonces a qué viene lo que de inmediato añadió el portavoz de Putin y asesor de política exterior al decir: "Analizaremos lo que ha dicho y, a la luz de la conversación de hoy, las señales que hemos recibido tanto de los estadounidenses como de los israelíes. Y luego veremos qué hacer". ¿Cómo que a la luz de las señales que se han recibido de EEUU y del IV Reich sionista, antes conocido como Israel? Rusia está jugando a tres bandas claramente, y os recuerdo lo que dijo Putin hace un año con respecto a la relación Rusia-IVRS.

En otras palabras, Rusia sopesará a Irán como defensor frente a EEUU-IVRS como atacantes, medirá sus respectivas fortalezas y luego elegirá de qué lado ponerse en la lucha. Así hay que interpretar la visita del ministro iraní, que no es la primera porque también se produjo hace un año tras la anterior agresión. Y así hay que interpretar que al día siguiente de esta visita, Putin y Trump hablasen por teléfono. La versión rusa de esa conversación está aquí.

A lo que asistimos en estos momentos es a una "intimidad estratégica sin confianza" entre Rusia e Irán. Es una asociación pragmática dentro de un marco mucho más amplio que la relación bilateral, el euroasiático, para resistir la coerción occidental y evitar el aislamiento estratégico. Eso no es malo ni mucho menos: cada uno sabe dónde está el otro y hasta dónde va a llegar. Esto es importante porque no hay que interpretarlo como una señal de aislamiento o de dependencia, sino que Irán está diversificando su alcance estratégico y Rusia sí es un nodo fundamental, junto a China, de ello. Especialmente si se fortalecen los BRICS+.

Irán sabe que Rusia apoyó, al igual que China, las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el programa nuclear, incluyendo las sanciones, y que en función de ello bloqueó la entrega de los misiles de defensa aérea S-300 ya en 2010. También es verdad que tuvo un papel importante en el acuerdo nuclear de 2018 y que mantuvo su compromiso con la construcción del reactor nuclear de Bushehr. Por lo tanto, la relación entre Rusia e Irán es de cal y arena y esto explica el por qué no hay una alineación digamos "ideológica". Es un compromiso pragmático forjado por la necesidad, en el que los dos países confían uno en otro en ámbitos específicos y se mantienen muy cautelosos, sobre todo Irán, ante una excesiva dependencia. La cooperación es real, pero la confianza es condicional. 

Porque hay espinas clavadas que aún no se han sacado. Una de ellas es Siria. Según la versión iraní, Rusia dejó en la estacada a Al-Assad; según la versión rusa, no merecía la pena luchar cuando la otra parte no quería hacerlo. Sea como fuese, es algo que aún anda coleando.

Por lo tanto, lo que hay por parte de Rusia es no salvar a Irán militarmente, sino garantizar que no pueda ser aislado, debilitado ni derrotado estratégicamente. Esto, en sí, ya es mucho. Olvidaos de la ayuda militar. No es tan importante como la diplomática y la que funcione por otros canales. Por eso es importante el veto ruso-chino en el Consejo de Seguridad de la ONU, porque no aísla a Irán y obliga a retratarse al resto de países. Y porque ambos países, junto con China, han ampliado sus mecanismos para sortear las sanciones, incluyendo intercambios de divisas, cooperación energética (como Bushehr) y sistemas de pago alternativos. Insisto en la importancia de los BRICS+. Su fortalecimiento, en estos momentos, es vital para todo lo que está pasando y para el nuevo mundo que está en marcha y al que quiere ahogar un Occidente moribundo que ve cómo su hegemonía de desvanece.

Suponed por un momento que estoy en lo cierto cuando digo que asistimos a una arquitectura nueva, más amplia, donde los roles se cumplen a la perfección. Rusia, por ejemplo, aporta profundidad estratégica, tecnología militar y protección diplomática. Irán contribuye con capacidades asimétricas y redes regionales. China ofrece escala económica y alternativas financieras. Plataformas como BRICS+ y la OCS brindan coordinación y legitimidad, pero no solidaridad. No obligan a sus miembros a alinear posiciones, a prestarse ayuda mutua en situaciones de crisis ni a subordinar las prioridades nacionales a la disciplina del bloque. Un buen ejemplo de lo que digo es que los Emiratos Árabes Unidos han abandonado la OPEP, pero no los BRICS+.

Hay que ser optimistas. Todo esto es la respuesta lógica a la prepotencia neocolonial occidental, a las sanciones, a las agresiones militares, al aislamiento del diferente. Occidente no lo ha logrado, pero sí ha hecho que los estados agredidos se adapten y se coordinen en bloques que no son rígidos, que conservan sus autonomías como países al tiempo que se benefician del agrupamiento anti-presión occidental. El mérito de Rusia es que fue quien empezó todo esto por necesidad, no por convicción como lo demuestra la resistencia suicida de los euroatlánticos. El demérito es que es incapaz de terminar de romper el cordón umbilical con el que su élite euroatlántica, que es quien controla el Kremlin, quiere aún vincularse con Occidente. 

Aquí hay que hablar algo del otro actor en la sombra: China. En las conversaciones en Pakistán de los días 10 y 11 de abril entre Irán y EEUU hubo un elemento no presente pero determinante. Reproduzco: "En esta sala no hay Israel. Ni Arabia Saudí. Ni Emiratos Árabes Unidos. Ni UE. Ni Naciones Unidas. Ni OIEA. Pero hay dos figuras ausentes que determinaron cada detalle de esta reunión. La primera es Asim Munir, Jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán. Durante las últimas seis semanas ha sido el único canal de comunicación extraoficial que ha funcionado de forma fiable entre Islamabad y Teherán, y entre Islamabad y Pekín. La ubicación, la agenda y la distribución de los asientos de esta reunión pasaron por sus manos. No está en la sala de conferencias. Pero no hay nada que ocurra en esa sala de conferencias que él no supiera de antemano. La segunda es el embajador chino en Pakistán. Simplemente tiene que estar disponible cuando Asim Munir necesita hacer una llamada telefónica. Su presencia no es la de un participante en la negociación. Es la de ser 'la razón por la que esta reunión se celebra en Islamabad en lugar de en Ginebra'. Hace unos días, Bahréin presentó una resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU para reabrir el estrecho de Ormuz. Once votos a favor. China y Rusia, un veto. A partir de ese momento, ningún acuerdo internacional sobre Ormuz que no cuente con el consentimiento de China podrá salir del Consejo de Seguridad. Vance está en Islamabad porque no tiene otro lugar adonde ir. Reúna estos cinco hechos: Ghalibaf representa a la Guardia Revolucionaria Islámica, no al Ministerio de Asuntos Exteriores iraní. Vance se encuentra en un país donde Estados Unidos no tiene embajador. Israel, Arabia Saudita y la UE están ausentes de la sala. Asim Munir es el coordinador invisible. El embajador chino es el veto invisible".

Quedaos con lo que queráis pero, como en el teatro, tan importante es la escena como lo que hay entre las bambalinas. Y a lo mejor os ayuda a entender el por qué China está respondiendo a EEUU como lo está haciendo, lo penúltimo con la prohibición a las refinerías de que hagan caso de las estupideces y amenazas de Trump. Lo hizo el día 2: "Las sanciones estadounidenses que incluyen a las cinco empresas petroquímicas chinas en la lista de Nacionales Especialmente Designados, junto con la congelación de activos y la prohibición de transacciones, no serán reconocidas, aplicadas ni acatadas en China".

China lo ha hecho teniendo en cuenta cuatro factores principales: 1) si la medida a la que responde viola el derecho internacional o las normas básicas de las relaciones internacionales; 2) el impacto potencial en la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de China; 3) el impacto potencial en los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos chinos, las personas jurídicas y otras organizaciones, y 4) otros factores relevantes.

Pero es que, además de las refinerías, EEUU apuntaba al Banco de Kunlun. Este banco es, tras la expulsión de Rusia y de Irán del sistema occidental de transacciones financieras internacionales SWIFT, el que utilizan estos dos países para comerciar con China y romper las sanciones a través del CIPS chino

Así que os recuerdo que en relaciones internacionales no hay casualidades. Y que lo que ocurre nunca hay que verlo como una historia aislada. Y que hay que tener siempre un mapa a mano.

El Lince 

miércoles, 29 de abril de 2026

Entre el ingenio y la solidaridad

Dejando por un momento a Irán, hay que mirar a Cuba. Y no por las amenazas del majara, sino porque está en un proceso de aceleración de la transición energética con el apoyo de China y de Rusia, aunque hay que insistir en que el bloqueo estadounidense sigue complicando, y mucho, la existencia de Cuba como país independiente.

Cuba lleva meses viviendo entre colapsos totales a nivel económico, apagones no solo intermitentes sino casi totales también, con fábricas paralizadas, con campos sin riego, con... Y eso en una isla con un clima caluroso por definición. La culpa, casi totalmente, se debe al bloqueo energético impuesto por EEUU. Ahora que el zombi conocido como Unión Europea está hablando del "derecho de navegación", refiriéndose a Ormuz, no estaría demás que apelase al derecho de navegación para los propios cubanos y apelase a levantar el bloqueo organizando una "coalición de dispuestos" como dice que quiere hacer con Ormuz (es broma, los vasallos europeos nunca, jamás, acaso, ni, se enfrentarán a su amo y señor; quien diga que lo han hecho en Irán no tiene ni idea: los europeos fueron imprescindibles en el prólogo de la agresión porque extendieron a través de sus embajadas los satélites Starlink para la coordinación de las protestas de enero y su "inactividad" de debió a que creyeron, y apoyaron, que Irán caería "en tres días"). O Venezuela, que está más cerca y también se está comportando como una buena vasalla de su señor.

Pero Cuba es mucha Cuba. En Cuba se resumen las dificultades con un dicho: "no es fácil". Y no lo es. Por eso su ministro de Energía da la cara una vez sí y otra también y explica a la población qué se está haciendo, qué es lo que pasa, qué se puede esperar para el futuro y el por qué es importante otra característica cubana, el ingenio. Por ejemplo, diciendo que a pesar de todos los pesares, Cuba ha logrado un hito: frenar el descenso de producción nacional de petróleo y aumentar un poco su extracción, un rubro que estaba de capa caída por la falta de recursos tanto financieros como de repuestos. Poco a poco se ha ido recuperando hasta llegar a la mitad (2'2 millones de toneladas) de lo que se extraía antes de la nueva agresión de EEUU. 

 
Con la ayuda de China y de Rusia, la previsión es que se termine el año 2026 con una producción de 3'3 millones de toneladas, con lo que se habrá recuperado dos terceras partes de la producción total (4'2 millones de toneladas) que había en situación normal, antes del secuestro de Maduro a primeros de este año. Pero eso, como veis, no soluciona los problemas porque la producción no es suficiente para el consumo de los hogares y de las fábricas. Sigue necesitando combustible importado. Aquí es donde entra Rusia.

A finales de marzo envió un petrolero con 100.000 toneladas de petróleo. No es la solución porque Cuba necesita casi 1'5 millones de toneladas más para mantener el mismo nivel que antes de la agresión de EEUU, pero es una ayuda concreta. Eso son 10 barcos al mes, y no solo de petróleo sino de diésel, gasolina y gas. Pero Cuba se las ingenia y dado que tiene un alto nivel científico, ha logrado por sus propios medios refinar su petróleo -muy viscoso, con mucho azufre y otros contaminantes- en diésel y fuel oil para reducir la dependencia externa. Lo del petrolero ruso es una ayuda, sin duda, pero se necesita aún más y Rusia ha dicho que enviará otro (aunque en el momento de escribir esto aún no hay nada confirmado con fecha), pero si el ritmo es el de uno al mes o cada dos meses no será más que un parche. Importante, pero parche. E insuficiente. 

Aquí hay que hacer una puntualización: Rusia no quiere, bajo ningún concepto, enfrentarse a EEUU porque todavía sigue anclado en lo que los euroatlánticos del Kremlin llaman "espíritu de Anchorage", los acuerdos alcanzados entre Putin y Trump en agosto de 2025 sobre el país 404, -antes conocido como Ucrania- y que no se han cumplido por parte estadounidense. Por eso tanto Rusia como EEUU han salido con la cabeza alta con este petrolero enviado: los primeros, por haber desafiado "el cerco estratégico" impuesto por los piratas estadounidenses, los segundos por haber actuado "con benevolencia" al haber aceptado su paso porque era "ayuda humanitaria". Así los dos han salvado la cara. Siempre habrá quien diga ¿y lo del apoyo a Irán? No es un enfrentamiento con EEUU, el apoyo a Irán es más diplomático que otra cosa, y Rusia se está aprovechando, y mucho, del precio del petróleo (hoy está a 114'6 dólares, casi el triple de lo que pretendía la UE -44'10 dólares- en su paquete de sanciones aprobado en enero).

Además, ha habido un problema con este petrolero enviado: no pudo entrar en la bahía de Cienfuegos, donde se encuentra la principal refinería de Cuba, por lo que hubo que transportar el petróleo a otros barcos que sí podían entrar, y eso alargó el tiempo para que pudiese ser usado. Y luego está la distribución una vez refinado. Una distribución que no llega a todos los sitios porque hay que priorizar. En estos momentos, según dice el ministro de Energía, Cuba distribuye 800 toneladas diarias, la mitad más o menos de lo que se necesita, por dos razones: para evitar apagones inmediatos por el rápido consumo y para tener un margen de maniobra ante la situación.

¿Y cuál es el papel de China? Pues como es un país que necesita el petróleo para su propio consumo, una parte importante de él importado, solo puede ayudar a Cuba de una manera: con las energías renovables. En 2025 se calculaba que la energía renovable suponía en Cuba el 3%, ahora se estima que es del 10% de la generación de energía. Esto se debe a China, que ha enviado instalaciones solares y sistemas de almacenamiento. Su principal función es, como dice el ministro, "estabilizar la frecuencia de una red debilitada por el envejecimiento de las centrales termoeléctricas". Para que os hagáis una idea, una de las ganancias de China por la agresión a Irán es que está vendiendo tecnología limpia, paneles solares, vehículos eléctricos y baterías, como churros. Las ventas en los dos meses de agresión a Irán se han incrementado un 30%. A Cuba se la están suministrando gratis, por solidaridad e internacionalismo.

También aquí Cuba está haciendo lo mismo que con el petróleo: priorizar. Priorizar la agricultura (arroz, maíz, soja, tabaco) y a las industrias que producen para la exportación. ¿Doloroso para la gente? Seguro, pero necesario para evitar una quiebra de la producción.

También prioriza con el gas licuado, del que importa el 80% y que se está destinando únicamente a hospitales, comedores y producción estratégica.  

¿Difícil, verdad? El "no es fácil". Pero de nuevo el ingenio cubano: se ha puesto en marcha lo que llaman "transición cultural" y en la que los molinos de viento y las plantas de biogás están cumpliendo una importante función. Muchos de ellos y de esas plantas se habían abandonado y ahora vuelven a estar activos porque es más fácil su conexión a la red eléctrica y esto ayuda a los paneles solares portátiles que se destinan a profesores, a médicos y a los niños. 

Esto es Cuba, haciendo malabares con el ingenio y la solidaridad. Poco o mucho, dos países muy lejanos están ayudando o intentando ayudar. Y lo hacen en mayor medida que México, Brasil y Colombia, los países supuestamente "progresistas" de América Latina y que podrían, si quisieran, romper el bloqueo enfrentándose a EEUU. Porque de Venezuela mejor no hablar. Como lo cortés no quita lo valiente, México sí ha hecho pequeños gestos de "ayuda humanitaria", pero lo que necesita Cuba es petróleo, y ahí se ha echado para atrás. Recuerdo lo que dijo su presidenta a principios de este mes. Son países que protestan "enérgicamente" contra este nuevo bloqueo, contra esta piratería marítima, contra esta violación de la libertad de navegación y del derecho internacional, contra esta ley del más fuerte y la selva, pero que se cuidan, sin embargo, de no quebrantarla ellos mismos.

El ingenio no es solo en estos casos. Hay ciencia detrás. Como en el innovador fármaco cubano para el tratamiento del Alzheimer que se está produciendo en Cuba y que pone de manifiesto la resiliencia de una nación que se esfuerza por innovar bajo las limitaciones del bloqueo estadounidense y las amenazas de una invasión. Se llama NeuroEPO, de producción nacional y una lucha pionera contra la progresión de la enfermedad de Alzheimer. NeuroEPO, también conocido como NeuralCIM, es un aerosol nasal que revierte o ralentiza los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. 

Se ataca a Cuba por su sistema político. Un medicamento que combate la pérdida de memoria y afecciones de salud relacionadas es algo más que un mensaje sorprendente: un proyecto socialista financiado con fondos públicos que, lamentablemente, no puede ayudar a millones de personas que lo necesitan en todo el mundo debido a las agresiones de EEUU y a la inacción de (casi) todo el mundo. 

Para endulzar algo más la cosa, en Cuba hay un grupo infantil que es un fenómeno, "La Colmenita". Os dejo con él y una canción de Silvio Rodríguez. También es una nuestra del ingenio y creatividad cubana.

El Lince