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jueves, 4 de junio de 2026

El mapa que tiene importancia

Solo los neocolonialistas, los occidentales, los defensores del jardín, los ignorantes y los pusilánimes no son conscientes de un hecho: Eurasia es el eje sobre el que pivota el siglo XXI. Esto es así desde que en 2008 dos países, Rusia y China, cada uno por su lado y por diferentes motivos, aprovecharon el momento de la gran crisis capitalista -de la que todavía no se ha salido- para impulsar el nuevo mundo que ya está en marcha. Un mundo que tiene su eje en Eurasia. Y todo lo que estamos viendo, y la agudización del declive de la hegemonía occidental, se sustenta en este hecho: Eurasia es el presente y, por supuestísimo, es el futuro.

En unos momentos en los que la ONU es una institución muerta, en los que el derecho internacional es inexistente, hay algunas cosas que adquieren tal relieve que no se las puede, ni debe, dejar pasar. Es el caso de la elección ayer para el Consejo de Seguridad de la ONU de los cinco nuevos miembros no permamentes. Porque lo que ha ocurrido ahí es significativo de la decadencia occidental hasta extremos poco vistos en los últimos años.

La teoría dice que el Consejo de Seguridad de la ONU tiene la responsabilidad principal del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales porque, a diferencia de las resoluciones de la Asamblea General, que en general no son vinculantes, sus decisiones tienen fuerza legal para todos los Estados miembros. En teoría. Así mismo, tiene autoridad para imponer sanciones, autorizar misiones de mantenimiento de la paz, establecer tribunales internacionales y, en circunstancias excepcionales, autorizar el uso de la fuerza. En teoría, cuando impone sanciones son legales, al contrario de lo que estamos acostumbrados en el lenguaje occidental y, sobre todo, de EEUU y sus vasallos europeos. Las sanciones del CS son las únicas legales. Todas las demás son ilegales según el derecho internacional. Por eso Occidente no hace más que hablar de "orden internacional basado en reglas". Su orden y sus reglas.

Al menos desde 2001, existen crecientes llamados a la reforma del CS porque es más que evidente que su composición ya no refleja las realidades geopolíticas actuales. Es una institución atrapada en el mundo de 1945. Desde entonces, son los países africanos quienes con más ahínco defienden esa postura. Sin éxito, por supuesto. 

El CS está compuesto por 15 países, cinco miembros permanentes, con derecho de veto (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia) y 10 miembros no permanentes elegidos por mandatos escalonados de dos años y que representan zonas geográficas. Junto a esos cinco, Baréin, Colombia, Congo, Letonia y Liberia tienen su puesto hasta 2027. La historia de la que hablo tiene que ver con esos otros cinco que faltan, y que ahora han sido elegidos porque la elección de los no permanentes es cada dos años, luego los que ahora están dentro de dos años serán reemplazados.

La votación para elegirlos es secreta entre los países que forman la Asamblea General. Y aquí es donde ha saltado una doble sorpresa: Alemania no ha sido elegida, como tampoco Filipinas. Estos dos países contaban con todo a su favor, sobre todo la presión occidental -sobre todo europea- en el primer caso, y estadounidense y japonesa en el segundo. La votación ha sido épica, eligiendo a los rivales no patrocinados por Occidente. En el caso de Alemania, la AG se decantó por Austria (el otro representante de Europa elegido ha sido Portugal) por 131 votos frente a los 104 de Alemania, mientras que en el caso de Asia la AG aceptó a Kirguistán y rechazó a Filipinas (142-49).

Por lo tanto, los nuevos países miembros del CS son Austria (131 votos), Kirguistán (142 votos), Portugal (134 votos), Trinidad y Tobago (181 votos) y Zimbabwe (182 votos). Lo serán hasta 2028.

Os explico el caso de Portugal, apoyado no solo por los occidentales sino por los países africanos que mantienen el portugués como una de sus lenguas y Brasil. El caso de Austria es mucho más claro en cuestión geopolítica. Que tres países europeos presenten su candidatura al CS de la ONU es normal, lo que no es normal es que ninguno se achante cuando aparece un "grande", bien sea Italia, o España o, como en este caso, Alemania. Aquí Austria ha mantenido el tipo con una simpleza sorprendente: "somos un pequeño país, neutral y ajeno a la OTAN". Y añadiendo: "y no somos alemanes". Eso ha sido el factor que ha derrotado a Alemania, pese a que este país tiene a la psicópata Annalena Baerbock, ex ministra de Exteriores y supuesta ecologista, presidiendo la Asamblea General hasta septiembre de este año y su poder de intimidación hacia otros países es grande. De hecho, en la ONU se comenta que "Alemania ejerció una presión directa sobre 80 países del denominado Sur Global en busca de apoyo". Pues ni así.

El rechazo a Alemania y a Filipinas indica cómo está el mundo y cuál es el nivel del declive de la hegemonía occidental. Aunque no sirva para nada, es una clara señal de los cambios geopolíticos que estamos viviendo. 

En Alemania, el ministro de Exteriores ha dicho que "la amarga derrota se debe al apoyo a Ucrania y a Israel". Es la primera vez en la historia de la ONU en que Alemania queda fuera del CS como miembro no permanente cuando presentaba su candidatura. Pero claro, hay un culpable: Rusia. "El duro revés es consecuencia de la campaña adversa de Rusia por nuestro decidido apoyo a Ucrania. Apoyamos firmemente a Ucrania; Rusia no quiere ver una voz así en el Consejo de Seguridad". La pataleta ha sido esperpéntica, pero demuestra el nivel de psicopatía de los drogadictos que nos gobiernan, porque este tipo ha añadido: "Esta amarga derrota no nos impedirá seguir cumpliendo con nuestra responsabilidad histórica para con Israel". Y en la línea occidental, neocolonial y basada, como no podía ser de otra forma, en la "democracia" y en los "valores", ha añadido: "Como resultado, una de las mayores economías del mundo dejará de participar en la toma de decisiones importantes. Además, somos uno de los mayores donantes a la ONU. Si en el futuro no tendremos la influencia que merecemos, cabe preguntarse: ¿por qué deberíamos seguir invirtiendo tanto dinero en la ONU?". ¿Democracia, valores y todas esas tonterías occidentales supremacistas neocoloniales? No me hagáis reír. Esta es Alemania. Esta es Europa. Esto es Occidente.

Que un país de Asia Central, claramente identificado con Rusia y con China, gane por abrumadora mayoría a uno del famoso Indo-Pacífico, ese engendro creado por EEUU, muestra cómo están las cosas. Muestra cómo el Sur Global se está distanciando cada vez más de Occidente, sobre todo cuando en lo que respecta a Filipinas todo Occidente -de forma especial EEUU y Japón- había defendido su candidatura como "el apoyo al lado correcto de la historia porque Rusia y China apoyan a Kirguistán". Sobre todo, porque Filipinas es un bastión de la estrategia de EEUU de enfrentamiento con China. Pues a lo que se ve, el lado correcto de la historia no está con Occidente.

Es cierto el apoyo ruso y chino, por razones diferentes. Rusia, por el pasado soviético; China, porque considera a los países "stán" de Asia Central como elementos importantes para reducir su vulnerabilidad respecto a sus importaciones en caso de conflicto con EEUU.

En cualquier caso, y como he dicho más de una vez, siempre que abordéis cuestiones de geopolítica tened un mapa a mano. Y veréis entonces cuál es el mapa, o la zona del mapa, que realmente tiene importancia. Y no es la occidental.

El Lince

lunes, 27 de abril de 2026

Respuesta a mis detractores

Los ataques contra la Relatora Especial de la ONU sobre la situación en los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, se están intensificando por su inestimable labor de denuncia del genocidio que el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, comete contra los palestinos con la connivencia y beneplácito del muy "democrático" Occidente y sus "valores". Ahora llega el turno de Francia, desde donde su ministro de Exteriores exige su dimisión tras su nuevo informe, de finales de marzo, sobre el mismo tema: el genocidio. Solo que en este informe, añade un dato más: la tortura. 

En él se dice que la tortura sistemática se utiliza contra todos los palestinos, incluyendo menores, y que es un "patrón deliberado" como coerción. Esto es lo que ha molestado a los "demócratas" occidentales, de quienes Francia es ahora su vanguardia pidiendo la dimisión de Francesca. Esta ha respondido así:

"Anatomía de una difamación: Respuesta a mis detractores"

Durante más de dos años, mi mandato ha sido objeto de controversias cuidadosamente orquestadas y de creciente virulencia. El 8 de febrero, un miembro del parlamento francés me atacó personalmente basándose en declaraciones truncadas que me atribuían que Israel "es el enemigo común de la humanidad", cuando mi discurso iba dirigido a los países que han armado a Israel, así como a los medios de comunicación y los algoritmos de las redes sociales que han amplificado el discurso genocida (1).

Sin molestarse en verificar el contenido exacto de mis declaraciones ni examinar los hechos, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, se hizo eco inmediatamente de estos ataques a nivel internacional, condenando como «indignantes y reprobables» declaraciones que nunca hice y anunciando que Francia remitiría el asunto al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para exigir mi dimisión.

Sus homólogos italiano, alemán y checo hicieron lo mismo, sin siquiera realizar la verificación básica de los hechos que exigían sus cargos. El 19 de febrero, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reiteró públicamente la misma exigencia.

Si bien la crítica es inherente a cualquier función pública, y más aún cuando se trata de derechos humanos, este caso revela un aspecto preocupante: la implacabilidad con la que algunos Estados prefieren atacar al mensajero en lugar de intentar refutar el mensaje.

La naturaleza sin precedentes y corrosiva de este ataque contra un experto independiente designado por las Naciones Unidas no solo radica en la violencia de las acusaciones y la deliberada invención de mentiras, sino también, y sobre todo, en el hecho de que los más altos niveles del gobierno dirigen y avalan esta maniobra. Por lo tanto, ya no se trata de una simple controversia, sino de un síntoma de la bancarrota de un sistema construido sobre promesas solemnes y tratados internacionales que se invocan en tiempos de paz, pero que se olvidan en cuanto su aplicación resulta inconveniente.

Designada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, soy Relatora Especial desde el 1 de mayo de 2022 y desempeñaré mis funciones hasta 2028. Soy la octava persona en ocupar este mandato —y la primera mujer en este cargo— y asumí este compromiso voluntario tras una trayectoria profesional dedicada a la defensa de los derechos humanos, principalmente en las Naciones Unidas —en particular en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y en el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (ONURP) en Jerusalén— y a la investigación académica sobre Palestina.

La atención prestada a Israel no es ni una elección personal ni un sesgo: proviene de la resolución 1993/2A del Consejo de Derechos Humanos, adoptada el 19 de febrero de 1993 en respuesta a casi treinta años de ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

Acusarme de «falta de neutralidad» equivale a una distorsión deliberada de este mandato. Ninguno de los otros catorce relatores especiales de la ONU con mandatos sobre países es objeto de tales ataques; nadie acusa a los relatores responsables de Afganistán, Rusia o Irán de «obsesión» en el cumplimiento de su misión. Pero en cuanto Israel se ve involucrado, el cumplimiento ordinario de un mandato se convierte, a ojos de algunos, incluso dentro de los gobiernos, en una falta que justificar en lugar de un deber que cumplir.

Mi trabajo consiste en establecer y clasificar jurídicamente los hechos en los territorios ocupados, donde impera un dualismo jurídico institucionalizado: la ley civil se aplica a los colonos israelíes y la ley militar a los palestinos, incluidos los niños.

En efecto, Israel es el único país del mundo donde los niños son procesados ​​sistemáticamente en tribunales militares. Describir este sistema como apartheid ejercido contra los palestinos en forma de dictadura militar no es una provocación, sino una aclaración jurídica. Mis informes iniciales presentados a la ONU en 2022-2023 documentaron la obstrucción sistemática del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, la privación arbitraria y sistemática de libertad y el impacto estructural de la ocupación en los niños (2).

Un panóptico al aire libre

El derecho a vivir libremente como pueblo, a decidir su propia voz política, a gestionar sus recursos, a forjar su propio futuro: la autodeterminación es un requisito indispensable para el ejercicio de todos los demás derechos. Su negación constituye la base de todo proyecto de asentamiento colonial. 

Durante décadas, la fragmentación territorial, la expansión de los asentamientos, las restricciones a la libertad de movimiento, al trabajo, a la educación y al acceso a la justicia, la confiscación de tierras, la demolición de decenas de miles de viviendas, el aislamiento de Gaza y las casi 6.000 muertes, entre ellas aproximadamente 1.200 niños, causadas por los ataques israelíes entre 2008 y 2022, han hecho improbable cualquier posibilidad de una vida libre e independiente.

En todo el territorio palestino ocupado, Israel ha establecido un régimen carcelario —de intensidad y métodos variables— que restringe todas las dimensiones de la vida cotidiana. Constantemente vigilados, con sus movimientos obstaculizados por puestos de control, muros y una opresiva red burocrática, y expuestos perpetuamente a arrestos y detenciones arbitrarias, torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, los palestinos viven en lo que equivale a un panóptico al aire libre (3).

Mi informe sobre la infancia, finalizado justo antes y presentado inmediatamente después de los atentados del 7 de octubre de 2023, es a la vez el más contundente y el menos comentado. Aborda el proceso de «desnudamiento infantil», término acuñado por la académica israelí-palestina Nadera Shalhoub-Kevorkian (4), para describir la vida cotidiana de niños privados de protección e inocencia, que crecen en medio de una violencia generalizada: asesinados, mutilados, huérfanos, testigos de la muerte o la humillación perpetua de sus seres queridos y de la destrucción de sus hogares. Ignorar su desesperación es renunciar a una parte de nuestra humanidad y violar la obligación más sagrada del mundo y del derecho internacional: proteger a la infancia.

Mi informe de marzo de 2024 sigue este mismo enfoque; también se centra en las víctimas de un sistema estructurado. Titulado "Anatomía de un genocidio (5)", documenta los primeros cinco meses de ataques israelíes contra Gaza tras las masacres cometidas por Hamás el 7 de octubre de 2023: asesinatos, graves daños físicos y mentales, y sometimiento a condiciones de vida destinadas a la destrucción del grupo, todo ello en un contexto de retórica deshumanizadora por parte de funcionarios estatales.

Durante este período, Israel disfrazó sus acciones con un "camuflaje humanitario", expresado en un lenguaje tranquilizador —"conflicto", "daños colaterales", "zonas seguras", "órdenes de evacuación"— para justificar la progresiva desaparición de Gaza y su identidad, la supresión de la capacidad de los palestinos para existir como comunidad, para habitar su tierra, para transmitir su memoria.

En el siguiente informe, "El borrado colonial a través del genocidio (6)", mostré cómo este genocidio se extiende a Cisjordania y Jerusalén Este a través de la limpieza étnica, todo lo cual constituye el resultado lógico de una empresa colonial de asentamiento: borrar para reemplazar, destruir para apropiarse.

No soy el único que ha llegado a estas conclusiones. Ya en enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que existía un riesgo plausible de violación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y ordenó medidas provisionales. En julio de 2024, la Corte también dictaminó que la presencia de Israel en el territorio palestino ocupado era ilegal y exigió su cese inmediato e incondicional. Finalmente, la Corte halló pruebas de discriminación sistémica, violaciones de la prohibición de la segregación racial y el apartheid, así como de políticas de anexión.

Innumerables instituciones y organizaciones han llegado a la conclusión de que Israel está cometiendo genocidio contra el pueblo palestino en el pequeño territorio que queda de Palestina.

El historiador israelí Raz Segal dio la voz de alarma en octubre de 2023. En 2024, historiadores israelíes especializados en el Holocausto, como Amos Goldberg y Omer Bartov, también creían que su país estaba cometiendo genocidio (7).

Unos meses más tarde, Amnistía Internacional llegó a la misma conclusión y, en julio de 2025 (8), la organización israelí B'Tselem publicó un informe en ese sentido bajo un título condenatorio, aún más impactante cuando uno lo imagina en hebreo: "Nuestro genocidio" (9).

Finalmente, y entre muchos otros, en septiembre de 2025, la comisión internacional independiente de investigación, con mandato de la ONU, también declaró que se estaba produciendo un genocidio en Gaza (10).

A pesar de la meticulosa documentación de los crímenes cometidos, estos informes recibieron escasa o nula atención de los medios de comunicación y los gobiernos occidentales. Ante la ausencia de una decisión judicial formal, la comisión de investigación representa lo más cercano a una conclusión cuasi judicial basada en el establecimiento de los hechos y un análisis del derecho.

En cualquier caso, la obligación de prevenir el genocidio surge en cuanto se identifica un riesgo grave. En enero de 2024, cuando la CIJ reconoció un riesgo plausible en Gaza, los Estados tuvieron que actuar, empezando por suspender las transferencias de armas.

Mi análisis sobre la complicidad de ciertas empresas, publicado en julio de 2025, provocó las reacciones más virulentas. En él, describo la «economía del genocidio (11)»: una red de actores privados que, mediante sus inversiones, tecnologías, servicios y cadenas de suministro, sustentan materialmente la realidad descrita en informes anteriores.

Dicha implicación conlleva una responsabilidad. Poner fin al genocidio también significa desmantelar las estructuras económicas que lo hacen posible y rentable.

Este informe llevó a Estados Unidos a imponerme sanciones draconianas a partir de agosto de 2025, una práctica que ya se aplica a jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) y a varias organizaciones palestinas.

Me encuentro aislada económicamente del mundo. Cualquier persona con vínculos conmigo, incluidos miembros de mi familia (soy madre de una hija que es ciudadana estadounidense), se enfrenta a multas de un millón de dólares y veinte años de prisión. Mi capacidad para desempeñar mis funciones y, sencillamente, para vivir mi vida, se ve gravemente obstaculizada.

Aunque estos ataques cuentan con el apoyo de mi país, Italia, y ante la falta de apoyo concreto de otros Estados, he continuado mi misión. Mi informe más reciente describe el genocidio en Gaza como un «crimen colectivo (12)», porque fue posible y financiado por el apoyo político y militar inquebrantable de varios Estados, incluidos aquellos que ahora me atacan con mayor virulencia.

Estados Unidos sigue siendo, con diferencia, el mayor proveedor de armas a Israel, mientras que varios estados miembros de la Unión Europea continúan impulsando estas transferencias; la Unión también sigue siendo el mayor socio comercial de Tel Aviv.

Salvo algunas excepciones, como España o Eslovenia, los estados del Viejo Continente han optado por la inacción o la complicidad.

Francia, por ejemplo, ha permitido repetidamente que Benjamin Netanyahu sobrevuele su espacio aéreo a pesar de la orden de arresto emitida por la CPI en su contra. París ha continuado comerciando con equipo militar, ha facilitado el tránsito por sus puertos y aeropuertos y ha mantenido intensas relaciones comerciales con Israel.

Los principales bancos franceses financian empresas vinculadas a la industria militar israelí y a los asentamientos, mientras que varios miles de franco-israelíes sirven en el ejército israelí.

Criminalizar la solidaridad

Al mismo tiempo, se intensifica la represión de las protestas: se prohíben las manifestaciones, se censuran las conferencias académicas, se acusa a activistas y periodistas de "apología del terrorismo" y las intervenciones policiales son violentas.

Alemania, Italia, Francia y el Reino Unido encabezan esta represión, bajo el pretexto de una lucha legítima contra el antisemitismo.

Los proyectos de ley proponen equiparar la lucha esencial contra el antisemitismo y todas las formas de racismo con la prohibición de cualquier crítica a Israel como Estado. Presentada como algo evidente, esta equiparación de nuestros hermanos y hermanas judíos con la política israelí forma parte de una ofensiva política: instrumentalizar la lucha contra el antisemitismo para criminalizar las expresiones de solidaridad con el pueblo palestino y justificar campañas de desprestigio.

Debido a que critican las políticas de Tel Aviv, los ciudadanos israelíes y los judíos de todo el mundo son objeto de las mismas campañas de desprestigio. Sus voces son silenciadas y su lealtad puesta en duda.

El antisemitismo, horrible y odioso, es odio hacia los judíos: no tiene nada que ver con la labor de quienes defienden los derechos humanos, que se centra en el análisis de las acciones de un Estado.

Todo el sistema de derecho internacional se fundamenta en el principio de responsabilidad estatal. Los Estados asumen obligaciones jurídicas y son quienes deben responder, ante todo, por sus violaciones. Israel no es una excepción: las críticas al Estado de Israel no se dirigen a lo que es ni a la religión que profesa, sino a sus acciones, en particular con respecto al derecho internacional, que viola gravemente, reiteradamente y con persistente impunidad.

La cuestión que se plantea no es ideológica, sino jurídica: ¿está Francia respetando sus obligaciones internacionales al adoptar tales medidas? Mi mandato como Relatora Especial me enseñó algo fundamental: cuando se desafía al poder, este no debate, sino que ataca. Difamar para desacreditar, intimidar para silenciar; la violencia denota nerviosismo, no fortaleza.

Mi trabajo sigue la estela de mis predecesores: John Dugard, Richard Falk y Michael Lynk. Ellos también fueron acusados ​​de antisemitismo o complicidad con el terrorismo. Contra ellos también se empleó la táctica de sustituir los hechos documentados por polémicas y el análisis jurídico por ataques personales. Este mecanismo está ya bien establecido.

Grupos proisraelíes, liderados por UN Watch, con sede en Ginebra, llevan años publicando informes difamatorios contra cualquiera, especialmente dentro de las Naciones Unidas, que documente violaciones del derecho internacional cometidas por Tel Aviv. Con el pretexto de contrarrestar el “trato desproporcionado a Israel”, estos grupos aíslan y fragmentan las declaraciones para distorsionar su significado, y luego amplifican y repiten su desinformación hasta que parece cierta.

Tras un análisis más detenido, los supuestos informes de estos grupos resultan poco creíbles. Dentro de las Naciones Unidas, su naturaleza mendaz y difamatoria es de sobra conocida. Las acusaciones de que justifiqué las atrocidades del 7 de octubre de 2023, negué la violencia sexual o minimicé el sufrimiento de los rehenes se basan en esta invención, a pesar de que he condenado de forma inequívoca e implacable los ataques contra civiles israelíes del 7 de octubre y los crímenes de Hamás en general.

Los he condenado inequívocamente como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, cuyos autores deben ser llevados ante la justicia mediante procedimientos internacionales. He condenado la violencia sexual cometida contra víctimas israelíes, tal como lo documentó la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas (13), y, de conformidad con el derecho internacional, considero que la violación utilizada en un contexto de hostilidad es un arma de guerra que puede constituir un crimen de guerra y, según las circunstancias, un crimen de lesa humanidad.

La justicia internacional no opera mediante la indignación selectiva ni la manipulación política. Se basa en la clasificación jurídica de los hechos, el establecimiento de responsabilidades individuales y el respeto al debido proceso para todos, sin excepción.

Aunque mi condena de las masacres y otros crímenes contra civiles israelíes ha sido inequívoca, he cuestionado la afirmación generalizada, especialmente en Francia por alguna razón que se me escapa, de que fueron motivados principalmente por el antisemitismo (14): como han señalado eminentes especialistas del Holocausto y el antisemitismo, esta lectura es errónea y peligrosa, porque oscurece las causas estructurales de la violencia y distorsiona su análisis (15).

Si bien el antisemitismo puede haber desempeñado un papel a nivel individual para algunos de los atacantes, estas masacres, como afirmó el Secretario General de las Naciones Unidas, el Sr. António Guterres, tuvieron lugar en el contexto de cincuenta y seis años de ocupación asfixiante (16).

Ningún delito justifica otro. Pero ignorar el contexto perpetúa una interpretación distorsionada que corre el riesgo de alimentar el ciclo de violencia en lugar de resolverlo, poniendo en peligro tanto a palestinos como a israelíes.

Debemos señalar lo que revela esta campaña: la energía desplegada para difamarme contrasta fuertemente con el silencio que rodea los crímenes que se siguen cometiendo en Gaza y la inacción respecto a las personas sujetas a órdenes de arresto internacionales ante la CPI. Bajo el pretexto de "exigir responsabilidades a la ONU", el verdadero objetivo es redefinir la defensa de los derechos humanos como una postura partidista.

La ironía es evidente. En septiembre de 2025, Francia reconoció al Estado de Palestina, un gesto aclamado como una señal contundente, un punto de inflexión simbólico. Pero reconocer a un Estado cuyo ocupante se apoya activamente, sin ejercer presión para garantizar que el ocupante respete el derecho internacional y proceda con la retirada incondicional de los territorios ocupados exigida por la CIJ, es más una cuestión de postura diplomática que de compromiso jurídico y político.

Reconocer un Estado sin territorio, sin soberanía, sin que se ponga fin a la ocupación, no es más que mera retórica vacía, sobre todo cuando se pretende intimidar a los expertos encargados de documentar con precisión las violaciones que imposibilitan la creación efectiva de dicho Estado. No se puede reconocer a Palestina el lunes y luego intentar silenciar a sus defensores el resto de la semana.
Los líderes que participan en este juego no solo me atacan personalmente. Están sacrificando el orden jurídico internacional y acelerando el desmantelamiento del derecho internacional humanitario y las instituciones que lo garantizan, justo en el momento en que su supervivencia está en juego.

Es posible huir de la verdad, pero mucho más difícil ocultarla. Es solo cuestión de tiempo antes de que la justicia llame a la puerta de los responsables de los crímenes en Gaza y sus cómplices.

La destrucción de Gaza ha despertado conciencias que se creían anestesiadas y ha puesto de manifiesto lo que muchos se negaban a ver: no solo la brutalidad de la ocupación, sino también la complicidad activa de nuestras democracias occidentales en su perpetuación.

Porque Israel no es una anomalía en el orden mundial; en muchos aspectos, es su espejo, en el que descubrimos lógicas de excepción, jerarquías coloniales entre vidas dignas de duelo y vidas que deben ser sacrificadas, una retórica de seguridad que garantiza la impunidad.

La mayoría de los gobiernos occidentales no se enfrentan a Israel, porque hacerlo pondría en entredicho su propia imagen.

¿Patria de los derechos humanos?

Por eso resulta a la vez instructivo y triste que Francia, la autoproclamada patria de los derechos humanos, se encuentre en primera línea, no para defender un principio, sino para proteger un statu quo; no para promover el derecho internacional, sino para neutralizar a sus guardianes.

Sin embargo, algo ha cambiado. Ha surgido un movimiento —en los campus universitarios, en las redes sociales, en las calles, en los tribunales— que exige verdadera justicia social, respeto efectivo por los derechos humanos, multilateralismo decolonial y la universalidad de sus principios sin excepción.

Una universalidad que rechaza el apartheid, incluso cuando lo practica un Estado aliado con las capitales occidentales.

Este movimiento no será silenciado por campañas de desprestigio. No se dejará amedrentar por sanciones ni represión.

Crece y se fortalece a medida que se revelan las mentiras y distorsiones que buscan desacreditarlo.

(1) Véase el texto completo de mi declaración en el Foro de Al-Jazeera (Foro AJ), X (ex-Twitter), 9 de febrero de 2026.

(2) Véanse los informes del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 (A/77/356), la privación arbitraria de libertad en el territorio palestino ocupado: la experiencia de los palestinos en prisión y en libertad (A/HRC/53/59) y la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 (A/78/545), del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, de 21 de septiembre de 2022, 28 de agosto de 2023 y 20 de octubre de 2023, respectivamente.

(3) Cf. Michel Foucault, Vigilar y castigar: El nacimiento de la prisión, Gallimard, París, 1975.

(4) Nadera Shalhoub-Kevorkian, Infancia encarcelada y la política de la deschildización, Cambridge University Press, 2019.

(5)  “Anatomía de un genocidio” (A/HRC/55/73), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 1 de julio de 2004.

(6)  “El borrado colonial mediante el genocidio” (A/79/384), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 1 de octubre de 2024.

(7) Cf. Raz Segal, “Un caso de libro de texto de genocidio” , JewishCurrents, 13 de octubre de 2023; Amos Goldberg, “Lo que está sucediendo en Gaza es un genocidio, porque Gaza ya no existe” , Le Monde, 29 de octubre de 2024; Omer Bartov, “Un historiador del genocidio frente a Israel” , Orient XXI, 5 de septiembre de 2024.

(8)  “Israel y el territorio palestino ocupado. La investigación de Amnistía Internacional concluye que Israel está cometiendo genocidio contra los palestinos en Gaza” , Amnistía Internacional, 5 de diciembre de 2024.

(9)  “Nuestro genocidio” , B’Tselem, julio de 2025.

(10) Véase el Boletín Informativo de la ONU , 16 de septiembre de 2025.

(11)  “De una economía de ocupación a una economía de genocidio” (A/HRC/59/23), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 2 de julio de 2025.

(12)  “Genocidio de Gaza: un crimen colectivo” (PDF), informe del Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Naciones Unidas, 20 de octubre de 2025, www.ohchr.org

(13) Cf. “Conclusiones detalladas sobre los ataques perpetrados a partir del 7 de octubre de 2023 en Israel” (PDF), Naciones Unidas, 10 de junio de 2024.

(14) Cf. “La “prohibición” simbólica de Israel no debe desviar la atención de los crímenes atroces en Gaza: UN experto” , Derechos Humanos de las Naciones Unidas, 15 de febrero de 2024.

(15) Cf. Omer Bartov, Christopher R. Browning, Jane Caplan, Debórah Dwork, David Feldman et al., “Una carta abierta sobre el mal uso de la memoria del Holocausto” , The New York Review of Books, 20 de noviembre de 2023.

(16) Véase “Observaciones del Secretario General ante el Consejo de Seguridad — sobre el Medio Oriente” , 24 de octubre de 2023.

Francesca Albanese

jueves, 27 de noviembre de 2025

El derecho de victoria

En los ámbitos académicos que tienen que ver con la geopolítica y, en concreto, con el Derecho Internacional Público, hay un laaaargo debate sobre si la ONU es una institución obsoleta o no en este nuevo mundo en marcha. Quienes defienden que no son, precisamente, los defensores de las nuevas instituciones como los BRICS, por mucho que aún estén en pañales, y por eso países relevantes en todo este entramado como China y Rusia defienden con ahínco el derecho internacional. Quienes dicen que sí son los que ven cómo desaparece su hegemonía día tras día, hora tras hora, y se encastillan en eso de "orden internacional basado en reglas" aunque de vez en cuando apelen a la ONU para sus intereses (véase el caso de Gaza, por ejemplo).

Viene esto a cuento de lo que está ocurriendo entre China y Japón después que este último país (de hecho un protectorado de EEUU desde 1945) haya entrado en una fase claramente militarista llegando a amenazar directamente a China por el tema de Taiwán. La respuesta de China ha sido espectacular, y me ciño solo a nivel diplomático porque en los otros aspectos no ha hecho más que empezar y Japón ya está sintiendo las consecuencias.

La indignación china por el comportamiento de la primera ministra de Japón, revisionista de la historia, como cualquier occidental, y una reconocida pro-nazi, como lo es la plutocracia de Bruselas, ha llevado al país a realizar una práctica muy, pero que muy inusual pero legal: ha recordado a Japón que China tiene todo el derecho a usar la fuerza aplicando tres artículos de la Carta de la ONU, el 53, el 77 y el 107. Y ha hecho algo más que está poniendo los pelos de punta a todo el Occidente colectivo: ha enviado una carta en este sentido al secretario general de la ONU. Porque lo que China dice es que está dispuesta a aplicar "el derecho de victoria".

Que China haya dado este paso es muy notorio. Nunca en la historia de China como República Popular, es decir, desde 1949, había lanzado una advertencia, porque lo es, de este calibre. Y lo ha hecho amparándose en la Carta de la ONU que es considerada el principal pilar del derecho internacional. Lo explico brevemente.

El artículo 53 establece que se pueden aplicar "medidas coercitivas" sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU contra aquellos estados que hayan sido enemigos durante la II Guerra Mundial. El 77 se refiere a la administración fiduciaria, como fue el caso del Japón sometido a EEUU directamente en la postguerra. El 107 dice que ninguna disposición de la ONU "invalidará o impedirá las acciones ejercidas o autorizadas como resultado de la IIGM contra un estado enemigo", es decir, del llamado Eje que componían Alemania, Italia, Japón y sus respectivos aliados como Tailandia, Rumanía, Finlandia, Hungría, Bulgaria, Croacia o el Estado español con aquello de la "División Azul" y los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia, que también aportaron sus propias "divisiones azules" en apoyo de los nazis).

En virtud de estos artículos de la Carta de la ONU, y es lo que ha hecho China, se pueden realizar legalmente "acciones coercitivas" contra esos países si sus actividades suponen "la realización de políticas agresivas", y esas acciones coercitivas no tienen que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU. 

Se puede discutir si la Carta de la ONU fue redactada por las potencias vencedoras de la IIGM, que sí, y si ello les daba poderes especiales, que también y ahí está el derecho de veto. Pero lo que no se puede discutir es que esto sigue plena y legalmente vigente. He aquí el por qué de ese laaaargo debate del que os hablaba. 

Entre los que dicen que todo esto está obsoleto están no solo los occidentales, por supuesto, sino algunos de otras latitudes. Incluso en Rusia. La pregunta pertinente es por qué Rusia no ha invocado estos mismos artículos contra Alemania, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Japón y todos aquellos que están en guerra indirecta contra ella a través del país 404, antes conocido como Ucrania. La respuesta que escuchas en algunos sectores de Rusia es que no había que alentar "a los belicistas y locos" y que ahora está por medio la OTAN. Lo primero se puede entender, lo segundo no porque la OTAN ya está participando en la guerra contra Rusia. Lo mismo se puede decir del caso japonés porque este país, al ser de hecho un protectorado de EEUU, tiene también acuerdos militares parecidos con EEUU y la propia OTAN.

Hasta aquí todo más o menos correcto. Pero el hecho de que China haya dado este paso nos indica que la siempre comedida China está dejando de serlo y que le están tocando tanto los pies que no está dispuesta a seguir aceptándolo mucho más tiempo. Son cosas como estas las que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en planes de paz para el país 404 y el por qué EEUU tiene, o parece que tiene, tanta prisa por llegar a algún acuerdo. Y no solo es porque los rusos lo tienen todo a favor a nivel militar.

El paso dado por Japón no es solo revisionismo histórico y revanchismo, como lo es en el caso europeo, sino un claro intento de crear otro foco desestabilizador para el nuevo mundo en marcha, en este caso a China. La gran pregunta es si Japón está jugando el mismo papel que Gran Bretaña en marzo de 2022 cuando presionó al país 404 para que no aceptase el acuerdo de paz que estaba casi firmado con Rusia  y que ha llevado al país 404 a la situación de ahora. Si había alguna posibilidad de que el tema de Taiwán se resolviese pacíficamente, eso ahora está a punto de saltar por los aires. 

Todo esto hay que verlo siempre en la perspectiva del retroceso de EEUU. Por ejemplo, en EEUU se está extendiendo -y forma parte también de la oposición a Trump- la idea de que a pesar de las amenazas de Trump de "aplastar" a China con los aranceles y demás, ha sido China quien ha doblegado a EEUU. La conclusión en estos momentos en EEUU es que "China, en todos los sentidos, se encuentra en una posición diplomática, estratégica y tecnológica más ventajosa que nunca". 

Sumad a ello también el tema de Venezuela, uno de los socios preferentes de China en América Latina, y encontraréis cómo los desafíos agónicos de Occidente, hegemonizado por EEUU, se dan en todas partes del mundo para intentar evitar lo inevitable: su pérdida de hegemonía. 

Así tenemos dos "amenazas" claras con las que intentar frenar ese colapso hegemónico occidental: en Europa, la "amenaza rusa"; en Asia, la "amenaza china". Mismo discurso para mismos borregos en estas dos partes del mundo y con el mismo fin: la militarización y el rearme para intentar evitar el declive occidental.  

El Lince

jueves, 20 de noviembre de 2025

El desconocimiento como norma

Es entendible que la gente no tenga mucha idea de lo que son las relaciones internacionales y, dentro de ellas, el Derecho Internacional Público. Esto viene a cuento del "escándalo" que para las mentes puristas ha supuesto la abstención de China y de Rusia en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Gaza. Como pasa siempre, las críticas a China, sobre todo, y a Rusia no se han hecho esperar, basadas en un desconocimiento absoluto, de quienes dicen que "ni Putin, ni Xi, ni Trump, ni OTAN" no es ser un "nini" sino que lo que se hace es "apoyar el bando de los pueblos". Bonito, ¿no? Es lo mismo, exactamente lo mismo, que con las críticas que toda esta peña hace a los BRICS, por ejemplo.

Así que no, no es bonito. Es desconocer todo, desde su inicio. Estamos instalados en el desconocimiento como norma. Es desconocer, por ejemplo, el tenso debate que hubo dentro de la II Internacional sobre la autodeterminación de los pueblos y cómo el mismísimo Lenin tuvo que rectificar en determinados supuestos. Pero Lenin no tuvo ningún reparo en rectificar cuanto lo tenía que hacer, lo que no es el caso de ninguno de quienes mantienen la postura anterior y critican, por desconocimiento, la postura de China y la de Rusia. Estudiad un poco, que no es malo. Todo lo contrario.

No voy a hablar de Rusia porque ya lo dejó claro Putin en la agresión a Irán cuando dijo que su prioridad son los dos millones de israelíes de origen ruso. Recordadlo. Es más que conveniente.

El caso de China es bastante parecido: China viene insistiendo en el tema de Taiwán una y otra vez. ¿Alguien cree que China va a ofrecer un solo resquicio para que sus enemigos en todo el mundo utilicen el tema diciendo que ha apoyado en tal o cual sitio la autodeterminación de tal o cual pueblo? No. Por eso China nunca se mete en lo que llama cuestiones internas de tal o cual país y se limita a ofrecer apoyo político y/o declarativo. Si algo se puede decir de China al respecto es que su postura es ambivalente y ambigua en este campo, como lo demuestra el hecho de que no ha reconocido aún la autodeterminación de Crimea, Donestk o Luganks y que solo ha sido a finales de septiembre de este año cuando un buque chino, por primera vez, ha recalado en un puerto de Crimea desde 2014. También os lo recuerdo. 

Pero dicho esto, los ninis y los críticos olvidan un hecho fundamental ocurrido en esa votación de la ONU sobre Gaza: todos los países árabes ya lo habían apoyado. Argelia, único país árabe en el Consejo de Seguridad de la ONU, que, se supone, es la mayor amiga de Palestina dentro del mundo árabe, votó a favor. Por lo tanto, visto todo esto: ¿dónde quedaban Rusia y China? ¿De verdad son chinos y rusos quienes tienen que sacar las castañas del fuego a todo el mundo? Pensadlo otra vez. Y molestaos en investigar algo. Como lo que se dice en el mundo árabe y hacia dónde van las críticas, que no son precisamente hacia China y Rusia. Pero eso no vende, si es que se conoce, claro, y doy por hecho que no. Somos occidentales, pensamos como occidentales y nunca, jamás, acaso, ni, nos molestamos en saber qué dicen los otros pueblos. No nos interesa porque nos pueden romper el relato.

Sí sabemos lo que dicen las organizaciones palestinas de la resistencia. Os lo recuerdo:

Hamás:  "En respuesta a la adopción por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del proyecto de resolución estadounidense sobre Gaza, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) declara que la decisión del Consejo de Seguridad no satisface las aspiraciones ni los derechos políticos y humanitarios de nuestro pueblo palestino, particularmente en la Franja de Gaza.

Esta decisión aísla la Franja de Gaza del resto del territorio palestino y busca imponer nuevas realidades que rompen con las constantes de nuestro pueblo y sus legítimos derechos nacionales.

Establece un mecanismo de tutela internacional sobre la Franja de Gaza, que nuestro pueblo, nuestras fuerzas y nuestras facciones rechazan.

El armamento de la Resistencia es inseparable de la presencia de la ocupación, y resistir esta ocupación por todos los medios constituye un derecho legítimo garantizado por las leyes y cartas internacionales.

Cualquier fuerza internacional debe desplegarse en la frontera para separar a las fuerzas y vigilar el alto el fuego, y debe estar bajo la supervisión de las Naciones Unidas".

Yihad Islámica: "El Movimiento Yihad Islámica rechaza la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Gaza, respaldada por Estados Unidos, alegando que impone una tutela internacional e intenta separar la Franja de Gaza de otros territorios palestinos.

La Yihad Islámica afirma que la resolución criminaliza el derecho a la resistencia, un derecho garantizado por el derecho internacional, y que ignora la responsabilidad de los criminales de guerra de la ocupación.

La Yihad Islámica advierte que cualquier fuerza internacional encargada de desarmar a la Resistencia se convertiría en cómplice en la implementación de la agenda de la ocupación".

Frente Popular para la Liberación de Palestina: "El FPLP rechaza la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Gaza. El FPLP considera que esta decisión establece una nueva forma de tutela a través de un "Consejo de Paz" y subraya que condiciona la retirada de la ocupación y el fin de la guerra a las exigencias de la propia potencia ocupante.

El FPLP insiste en que cualquier acuerdo que ignore la voluntad nacional o que otorgue poderes a "Israel" carece de fuerza vinculante. Asimismo, condena las cláusulas relativas al desarme de la Resistencia".

También os recuerdo que el Derecho Internacional Público es mi especialidad académica y que instituciones como la ONU las conozco bastante bien. Por lo tanto, sé dónde recurrir y entiendo que la gente normal no lo sepa. Pero eso no es óbice para decir las chorradas que se dicen. Pero antes de ello, un apunte: la resistencia palestina había hecho llamamientos a que se votase en contra de este texto "a los hermanos árabes". Textual. A pesar de ello, como he dicho, Argelia votó a favor. Y no solo eso: fue otro de los países árabes que colmó de elogios a Trump y arropando a los otros estados árabes en sus alabanzas.

Ahora preguntaos por qué la resistencia palestina no menciona a ningún país en sus valoraciones a esta votación. Os adelanto un por qué: porque de hacerlo tendría que haber mencionado expresamente a Argelia. Un país fortalecido por su guerra de independencia, por su lucha anticolonial contra los franceses, por su historia revolucionaria y con una larga tradición de apoyo a Palestina pero que no forma parte del Eje de la Resistencia. Argelia ha fallado a los palestinos, cierto. Mucho más que China y que Rusia. Pero nadie, todavía, dentro del mundo árabe de resistencia considera a Argelia como un traidor, calificativo que sí se da a Arabia Saudita, Egipto, Marruecos, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Turquía y otros árabes y musulmanes. 

Argelia se ha defendido -por eso digo que hay que leer no las mierdas occidentales, sino lo que se dice en el mundo árabe- argumentando que si la mal llamada Autoridad Palestina había capitulado ellos no podían hacer otra cosa. Bien, sí podían haberlo hecho haciendo como Rusia y China, absteniéndose. Pero no lo hicieron. Votaron a favor. China y Rusia no podían, insisto, no podían asumir una responsabilidad que principalmente recae en el mundo árabe y musulmán. 

Aquí entro en lo que pasó en la ONU. El 12 de noviembre China y Rusia se opusieron al borrador que presentaba EEUU sobre Gaza. El 13, Rusia presentó un borrador alternativo y solicitó comentarios por escrito a los integrantes del CS. EEUU contraatacó presentando un segundo borrador, también criticado por China y Rusia pero en esta ocasión se sumó a ellos Argelia. Criticaban la "persistente ambigüedad respecto a las facultades, la composición y el mandato de la Junta de Palestina y la Fuerza Internacional de Estabilización, así como la falta de un papel relevante para la Autoridad Palestina y de referencias a la solución de dos Estados". Esto obligó a EEUU a añadir lo siguiente: "finalmente podrían darse las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la condición de Estado palestinos". 

Pero EEUU volvió a contraatacar de nuevo presentando una "declaración conjunta" con Egipto, Indonesia, Jordania, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos, expresando su apoyo al borrador estadounidense. El cerco árabe-musulmán se estrechaba sobre Argelia, dejando a este país con poco margen de maniobra. 

Si alguien tiene interés, aquí está un resumen de la propia ONU sobre el proceso. 

Os recomiendo encarecidamente que antes de poneros en tal o cual posición estudiéis un poquito, solo un poquito. Porque, si no lo hacéis, bien se puede aplicar el dicho castellano de "en todas las casas cuecen habas y en la mía a calderadas". O dicho con otras palabras: ahora que estamos con Venezuela (y de eso quería haber hablado en esta entrega) o con Irán ¿diremos que estos dos países han traicionado a los antinazis porque se han abstenido en la declaración de condena al nazismo de la ONU?

Lo dicho: estudiad un poco, solo un poco. No es malo. De verdad que no es malo.

Visto lo visto, no me he podido resistir a uno de mis clásicos: Son Asfalto y su mítico "Capitán Trueno".


El Lince 

jueves, 23 de octubre de 2025

63 infames

Tenía previsto que esta entrega hablase de Rusia y de sus famosas línea rojas, saltadas una y otra vez por Occidente, pero lo voy a posponer porque la indomable Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados, ha vuelto a poner el dedo en la llaga y a señalar a quien hay que señalar, además del IV Reich sionista, antes conocido como Israel: a quienes han sostenido, y sostienen, el genocidio contra los palestinos.

El informe no es aún definitivo, como podéis ver aquí, y lleva fecha del día 20 de este mes. Pero lo que dice es de cajón: el genocidio es imposible sin la complicidad global. Especialmente, de los 63 países, en su mayoría europeos, que lo han sostenido mientras que los estados árabes no solo han mirado para otro lado sino que no han tomado "medidas decisivas".

 


El informe no se anda por las ramas, como siempre ha hecho, y ya su comienzo da una idea del contenido: "el genocidio es un crimen colectivo, sostenido por la complicidad de terceros Estados influyentes que han permitido violaciones sistémicas y de larga data del derecho internacional por parte de Israel”. Este comportamiento, acompañado de una "deshumanización de los palestinos", se enmarca en la narrativa colonial occidental que se ha visto facilitada "por el apoyo directo, la ayuda material, la protección diplomática y, en algunos casos, la participación activa de terceros Estados".

Este apoyo al IVRS y sus acciones genocidas se ha dado en los aspectos diplomático, militar, económico y humanitario, lo que ha permitido al IVRS violar todas las leyes internacionales.

Por supuesto que no se salva de las críticas el estercolero mediático occidental, por "repetir las narrativas israelíes, sin distinguir a Hamás de los civiles palestinos" y por "recurrir a tropos coloniales" como el derecho del IVRS a defenderse como nación "civilizada" frente a los "salvajes".

El informe recoge que son o han sido 63 los países que, de una u otra forma, han colaborado con el genocidio de forma consciente y en menor o mayor grado. Entre esos 63 infames, el informe menciona expresamente no solo a EEUU, sino a Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Alemania y Países Bajos (por su actitud obstruccionista en la ONU a la condena al IVRS), y a China (incluido Taiwán), India, Italia, Austria, España, Chequia, Rumania y Francia por enviar armas y municiones al menos en 10 ocasiones (punto 39 del informe). Pero de estos países, carga las tintas contra Australia, Bélgica, Canadá, la República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Grecia, Italia, Japón, los Países Bajos, Noruega, Polonia, Corea del Sur, Rumania, Singapur, Suiza, el Reino Unido y los Estados Unidos por su sistemática campaña de envío de armas y componentes para, por ejemplo, los aviones F-35 con los que el IVRS ha arrasado Gaza (punto 40). El papel principal y la crítica más dura que hace el informe es para EEUU, Alemania e Italia por su relevante papel en el rearme del IVRS, a quienes identifica como "algunos de sus mayores proveedores de armas", y reconoce que España y Eslovenia cancelaron y/o embargaron algunos contratos militares. Dice que muchos de estos 63 infames se escudan en que el Tratado sobre el Comercio de Armas internacional, del que son firmantes, no reconoce una distinción entre ventas de armas “defensivas” o “no letales”.

Al mismo tiempo, destaca "el papel clave que ha desempeñado el Reino Unido en la cooperación militar con Israel", como lo atestiguan los más de 600 vuelos de vigilancia que ha realizado con el IVRS y el intercambio de inteligencia, lo que da muestra de su cooperación en la destrucción de Gaza. 

Tal proliferación de infames occidentales hace notoria su postura ante los fallos de los tribunales internacionales que han condenado al IVRS, como la Corte Internacional de Justicia, y por eso, en su mayoría, no apoyaron a Sudáfrica o a Nicaragua ante esta instancia, al tiempo que "continúan negando el genocidio o la ilegalidad de la ocupación de Palestina por parte de Israel". Por eso, entre otras cosas, "miles de ciudadanos estadounidenses, rusos, franceses, ucranianos y británicos que han servido en el ejército israelí han gozado de inmunidad y no han sido investigados ni procesados ​​por crímenes de guerra en Gaza".

Tampoco se salvan de la infamia los países árabes e islámicos que como firmantes de los Acuerdos de Abraham (Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Sudán) han seguido comprando armas con tecnología israelí, provenientes de Europa, en un porcentaje que oscila entre el 12% y el 23% del total de las ventas europeas de armamento. Ni aquellos, aunque no los menciona, que "facilitaron rutas terrestres hacia Israel, evitando el Mar Rojo" donde, como se sabe, mis amigos en zapatillas, los hutíes de Ansarolá, han impedido todo tránsito hacia los puertos del IVRS.  Si tenéis un mapa a mano no os resultará difícil identificar al menos a dos: Jordania y Arabia Saudita. Además de Egipto, por supuesto.

En este apartado, el comercial, es donde el informe de la relatora especial vuelve a meter el dedo en el ojo europeo: Alemania, Polonia, Grecia, Italia, Dinamarca, Francia y Serbia aumentaron su comercio con el IVRS en estos dos años de genocidio. Pero no solo ellos: Egipto, Emiratos, Jordania y Marruecos hicieron lo mismo.

En cuanto a la ayuda a los palestinos, el informe es también demoledor: cuando el IVRS dijo que la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados, estaba plagada de militantes de Hamás y que staba involucrada en la acción del 7 de octubre de 2023, "18 estados suspendieron inmediatamente la financiación sin investigar las afirmaciones de Israel". Muchos de ellos tardaron meses en reanudarla cuando se comprobó que lo que decía el IVRS era falso y apenas ninguno "solicitó una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia". Países como Canadá, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca y Jordania "se distrajeron del tema clave al lanzar ayuda en paracaídas, una medida que fue peligrosa e ineficaz".

Estos estados señalados, de forma especial los europeos, "perpetúan prácticas coloniales y raciales-capitalistas que deberían haber sido relegadas hace mucho tiempo a la historia". 

Os pongo íntegro el punto 67 de su informe: "El genocidio en Gaza no se cometió de forma aislada, sino como parte de un sistema de complicidad global. En lugar de garantizar que Israel respete los derechos humanos fundamentales y la autodeterminación del pueblo palestino, poderosos terceros Estados —que perpetúan prácticas coloniales y raciales-capitalistas que deberían haber quedado relegadas a la historia hace tiempo— han permitido que las prácticas violentas se conviertan en una realidad cotidiana. Incluso cuando la violencia genocida se hizo visible, los Estados, principalmente occidentales, han brindado y continúan brindando a Israel apoyo militar, diplomático, económico e ideológico, incluso mientras este utilizaba la hambruna y la ayuda humanitaria como arma. Los horrores de los últimos dos años no son una aberración, sino la culminación de una larga historia de complicidad".

Como siempre, estos informes y recomendaciones caerán en el vacío, pero aquí quedan (puntos 72 y 73):

"Dada la persistente emergencia que no se aborda en los actuales debates y planes de paz, el Relator Especial insta a los Estados a no causar más daño al pueblo palestino y a:
(a) Ejercer presión para un alto el fuego completo y permanente y la retirada total de las tropas israelíes;
(b) Adoptar medidas inmediatas para poner fin al asedio en Gaza, incluido el despliegue de convoyes navales y terrestres para garantizar el acceso humanitario seguro y la instalación de alojamiento móvil antes del invierno;
(c) Apoyar la reapertura del aeropuerto y el puerto internacionales de Gaza para facilitar la entrega de ayuda.

 Más allá de la emergencia, los Estados deben reconocer la autodeterminación y la justicia palestinas como esenciales para una paz y seguridad duraderas y, por lo tanto:
(a) Suspender todas las relaciones militares, comerciales y diplomáticas con Israel;
(b) Investigar y enjuiciar a todos los funcionarios, empresas y personas involucradas o que faciliten el genocidio, la incitación, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario;
(c) Garantizar reparaciones, incluyendo la reconstrucción completa y el retorno;
(d) Cooperar plenamente con la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia;
(e) Reafirmar y fortalecer el apoyo al OOPS y al sistema de las Naciones Unidas en su conjunto;
(f) Suspender a Israel de las Naciones Unidas en virtud del Artículo 6 de la Carta de las Naciones Unidas;
(g) Actuar en virtud de la iniciativa “Unidos por la Paz”, de conformidad con la resolución 377(V) de la Asamblea General, para garantizar que Israel desmantele su ocupación."


Francesca Albanese es insobornable. Sus informes molestan, y mucho, a la propia estructura de la ONU de la que forma parte, en especial al secretario general que la ha llegado a calificar de "irritante". Pero ahí sigue. Es la luz que siempre encuentra su camino.

El Lince 

 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

La cumbre de la nada

Al hilo de Palestina, de Gaza, del ataque a Qatar supongo que sabréis que hace tres días hubo una "cumbre islámica de urgencia" en Qatar. Lo que allí se acordó fue la nada más absoluta que, además, pierde toda vigencia, si es que tenía alguna, tras la entrada de los tanques del IV Reich sionista en la ciudad de Gaza.

El IV Reich sionista, antes conocido como Israel, ha acelerado el acto final por dos razones: la primera, porque se le acaba el tiempo dado que cada vez hay más resistencia internacional ante el genocidio (el éxito en parar la vuelta ciclista a España no hay que perderlo de vista); la segunda, porque ha visto que nada revolucionario iba a ocurrir en esta "cumbre islámica de urgencia", como así ha sido. Las contradicciones árabes son evidentes, así como la imposibilidad de alcanzar cualquier acuerdo sobre medidas concretas.

A priori, que 57 países se reuniesen parecía que daba la impresión de fuerza porque asistían tanto quienes están apoyando al IV Reich sionista en su genocidio (Egipto, Jordania, Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Siria) como quienes le hacen frente (Irán). En la práctica, otra burbuja sin fuerza alguna. Más allá de las palabras habituales de que el IVRS es "un peligro para la humanidad" y "el principal factor de desestabilización regional" no se fue más allá. Alguien me tiene que explicar cómo después de todo lo que ha ocurrido se sigue insistiendo en "apoyar los esfuerzos de mediación de Qatar, Egipto y Estados Unidos" en la cuestión de Palestina. A la vista está. Los árabes son tan impresentables como los europeos o los estadounidenses, no van a levantar un dedo contra el IVRS. El IVRS lo sabe y actúa en consecuencia.

Eso sí, la "cumbre de la nada" "destaca la importancia de reconstruir la Franja de Gaza lo antes posible" y piden a "la comunidad internacional" que lo apoye. 

Otra de las cosas que aparecen en el documento de la "cumbre de la nada" es el apoyo a la iniciativa conjunta de Francia y Arabia Saudita que se votó hace una semana en la Asamblea General de la ONU sobre los dos estados. Esto lo están aprovechando los occidentales para lavarse la cara porque no es otra cosa que un reconocimiento de un fantasma porque Palestina nunca será un estado. Es más que curioso que los gobiernos que llevan décadas alentando el genocidio, la guerra de aniquilación del IVRS contra los palestinos, ahora se den golpes de pecho hablando de reconocer a un fantasma, a un estado ficticio que, si se da, no será otra cosa que un cortijo diseñado para apuntalar a la mal llamada Autoridad Palestina y su colaboracionismo.

Se pone de relieve la inercia histórica, la división interna, la influencia de Occidente: nada de lo que hagan o discutan los árabes creará ningún problema (a excepción de un bloqueo del petróleo, pero eso ya pasó a la historia). A lo que hemos asistido es a una diplomacia simbólica, que es lo que identifica siempre a los árabes: parece que hacen pero nunca van más allá. Esa denominación, diplomacia simbólica, es muy utilizada en las relaciones internacionales. Yo voy más allá y hablo de diplomacia reaccionaria: no salen de los discursos, son rituales diseñados para la solidaridad interna y para sus gentes y son incapaces de generar cambios significativos en la dinámica de poder de la región. Es decir, son gestos que refuerzan el status quo. 

Alguno de los ingenuos habituales estará preguntándose ¿Y eso de la OTAN árabe que ha propuesto Egipto en esta cumbre? Vuelvo a lo de siempre, a nuestra ignorancia tradicional. La idea es... de Trump. La propuso en su primera presidencia e iba dirigida contra Irán. El habló de "un pacto defensivo en Oriente Medio que brindase un apoyo regional a la OTAN". Y tenía un nombre: Alianza Estratégica para Oriente Medio. Ya entonces se la llamó oficiosamente "OTAN árabe". Por lo tanto ni es nuevo ni rompe el status quo. 

Los biempensados de siempre dirán que los tiempos han cambiado, que la presencia de Irán en la cumbre indica que ya no hay una animadversión entre sunnitas y shíitas y que hay buenas relaciones. Puede que sea así, pero lo que sí entra en el ámbito de la certeza es que esto, si se crea, no va a romper de ninguna manera ningún acuerdo de seguridad con EEUU.

Así que no, no hay nada que rascar de los árabes. Nunca lo ha habido en el caso de Palestina.

Si alguien tiene interés en el informe íntegro de la comisión de la ONU que certifica el genocidio, está aquí. 

Solo uno de los puntos ya es suficiente para comprender el resto: " I. 3.- En sus informes anteriores al Consejo de Derechos Humanos y a la Asamblea General, la Comisión concluyó que las fuerzas de seguridad israelíes han cometido crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Gaza , incluyendo exterminio, tortura, violación, violencia sexual y otros actos inhumanos, tratos inhumanos, traslados forzosos, persecución por razón de género y hambre como método de guerra. Además, la Comisión concluyó que las autoridades israelíes (i) han destruido parcialmente la capacidad reproductiva de los palestinos en Gaza como grupo, incluso mediante la imposición de medidas destinadas a impedir los nacimientos; y (ii) han impuesto deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física de los palestinos como grupo, ambos actos tipificados como actos de genocidio en el Estatuto de Roma y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio («Convención sobre el Genocidio»)".

El Lince

jueves, 31 de julio de 2025

La respuesta de las hormigas, y de la más grande

Ejercicio de agudeza visual. ¿Qué estáis viendo? El contexto de la foto os puede dar una pista. Pero como siempre hay quien se despista mirando el dedo cuando lo que señala es el sol, os diré que no, no son hormigas aunque lo parezcan. Entonces ¿qué es eso? Palestinos. Palestinos intentando obtener algo de comida de ese punto alargado blanco que aparece entre la masa negra, el camión. Una imagen, otra, del sufrimiento y desesperación que se vive (?) en Gaza.

La ONU, siempre tan ineficaz y tan pacata, reconoce que el 39% de la población lleva varios días consecutivos sin comer, y el resto se encuentra en estado de emergencia alimentaria, que el número de niños menores de cinco años que sufren desnutrición se ha cuadriplicado en los últimos dos meses, alcanzando el 16'5%, lo que indica un grave deterioro del estado nutricional y un marcado aumento del riesgo de muerte por hambre y desnutrición.

Nada nuevo. Entonces ¿qué es lo nuevo? Lo que nos quiere vender el muy "democrático" Occidente, en este caso algunos países europeos, anunciando el reconocimiento del estado palestino en la próxima asamblea general de la ONU, que comienza en septiembre. Ya está. La conciencia "tranquila" de los asesinos natos. 

Esto se produce cuando estos días (28 y 29) se ha llevado a cabo en la ONU una reunión de 17 países, en la pomposa "Conferencia Internacional para la solución de dos estados en Oriente Medio " -patrocinada por Francia y Arabia Saudita- (entre otros, han acudido Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Reino Unido, Francia, Portugal, Islandia, Brasil, España y Jordania), exigiendo a Hamás la entrega de armas a la mal llamada Autoridad Palestina. Una vieja historia para derrotar a quien no ha sido derrotado. ¿Y luego? No hay garantía alguna de nada, así que la respuesta de la resistencia palestina, que es más que Hamás, no ha tardado en llegar y es la siguiente:

"Los frentes palestinos observamos con profunda preocupación y plena movilización popular el crimen sistemático de genocidio que sufre nuestro pueblo en la Franja de Gaza, que se enmarca en la guerra de hambre, los bombardeos a gran escala y el asedio total, llevados a cabo por el criminal gobierno de ocupación sionista de Netanyahu, con el apoyo inmediato y escandaloso de la administración estadounidense, y la vergonzosa participación internacional y el sospechoso silencio de la Unión Europea y de los organismos institucionales de la comunidad internacional.

Nuestro pueblo está entrando en su vigésimo segundo mes de guerra abierta y total, que ha ido más allá de los bombardeos, el asesinato y la destrucción, para incluir el uso del hambre y el asedio médico y humanitario a través de la retención deliberada de alimentos y de ayuda médica preventiva, en un intento desesperado por someterlos y quebrar su voluntad.

Lo que se está sufriendo en la Franja se considera un crimen de guerra según las leyes y normas internacionales y un crimen contra la humanidad según todos los estándares, superando en violencia, criminalidad y sadismo los crímenes del nazismo y el fascismo.

Ante estos crímenes que continúan, confirmamos lo siguiente:

1. Consideramos al criminal de guerra Netanyahu y a su gobierno fascista plenamente responsables de las políticas genocidas y de guerra de hambre que están llevando a cabo contra más de dos millones de palestinos, un crimen organizado que constituye una flagrante violación del derecho internacional humanitario y de las Convenciones de Ginebra.

2. Consideramos al gobierno de Estados Unidos, como principal socio y partidario del gobierno criminal de Netanyahu, plenamente responsable de la continuación de esta brutal agresión y del fracaso del proceso de negociación debido a la falta de presión seria sobre el gobierno ocupante para que ponga fin a sus crímenes.

3. Denunciamos el sospechoso silencio internacional, en particular el de la Unión Europea, y creemos que la debilidad de las Naciones Unidas y la inercia de la comunidad internacional alientan a la ocupación a continuar sus crímenes contra nuestro pueblo asediado en la Franja de Gaza.

4. Afirmamos que estos crímenes revelan claramente las intenciones del gobierno ocupante, que no busca la paz ni el acuerdo, sino vaciar el territorio e imponer un plan de exterminio y desplazamiento forzado.

5. Advertimos que continuar con este enfoque podría afectar negativamente el proceso de negociación y abrir la puerta a la posibilidad de una escalada, obligando al gobierno israelí y a los países que lo apoyan a rendir cuentas.

6. Llamamos a las masas de nuestro pueblo palestino dondequiera que se encuentren, a nuestra nación árabe e islámica y a los pueblos libres del mundo a intensificar los esfuerzos populares, políticos, mediáticos y de masas, presionando a los movimientos para detener este crimen continuo, poner fin al asedio injusto y frustrar el plan de exterminio implementado por el estado ocupante con el apoyo de Estados Unidos y la inercia internacional.

7. Hacemos un llamamiento a todos los activistas solidarios con nuestro pueblo palestino en todo el mundo a intensificar sus acciones y unir fuerzas para presionar a sus gobiernos para que pongan fin a su apoyo y complicidad con el gobierno fascista de Netanyahu y trabajen para poner fin a las políticas de exterminio y hambruna que se están implementando contra nuestro pueblo y para lograr justicia y libertad para Palestina.

8. Ante esta trágica situación, renovamos nuestro compromiso con las masas de nuestro pueblo: compartiendo su dolor y sufrimiento, continuaremos nuestros esfuerzos para ponerle fin y llevar adelante la opción de resistencia total hasta que se rompa el asedio, se detenga nuestra agresión y se alcancen los objetivos de nuestro pueblo: la liberación, el retorno y la independencia.

Movimiento de Resistencia Islámica Hamás

Movimiento de la Yihad Islámica Palestina

Frente Popular para la Liberación de Palestina

Frente Democrático para la Liberación de Palestina

Iniciativa Nacional Palestina

Frente Popular para la Liberación de Palestina – Comando General".

La resistencia palestina no ha sido derrotada y su voluntad de lucha sigue firme. Algo más: la unidad y coordinación se mantienen.

Poco más que decir. Sobre lo otro, no es más que un intento, un desesperado intento del zombi conocido como Unión Europea y de la desacreditada e inexistente Liga Árabe de lavarse la cara ante la inacción, el apoyo y la aquiescencia con el genocidio del que dicen, sin nombrarlo, que se avergüenzan y condenan. Todo con la boca pequeña, por supuesto.

Junto a esta respuesta de la resistencia palestina hay otra tanto más clarificadora porque proviene de la única persona que desde su cargo y desde el primer minuto ha dado la cara defendiendo no solo al pueblo palestino sino al derecho internacional, pisoteado tanto por el zombi europeo como por los países árabes: Francesca Albanese, la Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados. Es, en estos momentos, la más grande defensora de las "hormigas" palestinas.

Ha vuelto a poner algo de luz en la oscuridad occidental, y árabe, diciendo lo siguiente al referirse al anuncio de Francia, y otros estados, de reconocer a Palestina como Estado en septiembre, y en referencia velada a este nuevo encuentro "lava caras" en la ONU del que hablo: 

"Reconocer el Estado de Palestina, en el punto álgido del genocidio, es un acto tardío de coherencia que, SIN EMBARGO, si no se respalda con acciones concretas para poner fin al apartheid y sus crímenes asociados, corre el riesgo de desviar la atención de la amenaza existencial que enfrenta el pueblo palestino en este momento.

Ninguna vida está a salvo bajo el apartheid y la impunidad estructural e institucionalizada. Mientras los Estados miembros de la ONU siguen debatiendo soluciones políticas para Palestina —como lo han hecho sin éxito desde 1945—, las consecuencias de que nunca consideren la vida palestina como una prioridad son absolutamente evidentes.

- La absoluta incapacidad de los líderes occidentales para hacer cumplir la ley internacional cuando se trata de Israel es ÉPICA.

Ministros, Primeros Ministros, Presidentes de la República: No hacer nada, desviar la atención y sancionar a ministros individuales NO ES aplicar la legislación internacional desarrollada tras el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial para prevenir otro Holocausto y una Segunda Guerra Mundial. En este momento crítico, sus estados tienen la clara obligación de:

1. Sancionar a Israel.

2. Imponer un embargo total de armas (no comprar, no vender, no transferir, directa o indirectamente).

3. Romper el asedio (enviar armadas en lugar de arrojar comida sobre las cabezas de los hambrientos supervivientes del genocidio).

4. Suspender todos los acuerdos comerciales con Israel hasta el fin del genocidio, la ocupación y el apartheid.

5. Investigar y procesar a personas y organizaciones que hayan cometido delitos en los Territorios Palestinos Ocupados".

Inapelable, clara y concisa. Como siempre. 

La única manera de valorar si lo que dicen los vasallos europeos y árabes de EEUU (y del IV Reich sionista, antes conocido como Israel) es creíble es tomando en cuenta todos y cada uno de los puntos que enumera Francesca. Lo demás no es otra cosa que humo con el que tapar la miseria ética, personal, política y "democrática" de toda esta peña. ¿Alguna prueba más? El que el zombi europeo ni siquiera ha sido capaz (y esto fue ayer) de "suspender parcialmente" el programa científico que tiene con el IVRS.

De los "hermanos árabes", mejor no hablar. Solo Hizbulá, que ha pagado un alto precio aunque ya se está comenzando a recuperar, y mis amigos en zapatillas, Ansarolá, son los únicos que merecen tan nombre. Los demás, como los occidentales, son corresponsables del genocidio.

Por ejemplo: la respuesta de la colaboracionista y mal llamada Autoridad Palestina a la respuesta de la resistencia palestina es la celebración de elecciones para el Consejo Nacional de la OLP, del que no forman parte los islamistas, con la finalidad de deslegitimar a la resistencia y centrar en una OLP controlada por los colaboracionistas la toma de decisiones políticas y sometiéndola a las presiones y dictados árabes e internacionales. Esto es coherente con la reunión de la ONU de la que os hablaba, del movimiento árabe, regional e internacional para poner fin a la resistencia en Gaza y deslegitimarla. Pretende privar a la resistencia palestina de cualquier legitimidad política que pudiera obtener mediante elecciones libres e inclusivas. En pocas palabras, se enmarca en el asedio político impuesto a las facciones de la resistencia. 

P.D.- Mientras los "progres" siguen discutiendo sobre los BRICS, si son galgos o podencos, EEUU lo tiene claro: son una amenaza para su hegemonía en decadencia. Los últimos aranceles contra India y Brasil y la enésima declaración de Trump de que no va a permitir que nadie ataque al dólar deberían ser prueba más que suficiente de lo que significan. 

EEUU ha sido derrotado por China, otra vez, en las conversaciones por los aranceles con lo de no comprar petróleo ruso y descarga su ira contra dos de los países BRICS. Al mismo tiempo, ha ido contra el supuesto débil de los BRICS, Irán, imponiendo más sanciones que, dicen, son mucho más duras que las de 2018. Como respuesta, Irán ha dado portazo a las conversaciones que mantenía con Francia, Gran Bretaña y Alemania ante su incapacidad de enfrentarse a EEUU, como ha quedado claro con la humillación con los aranceles. Tras esto, dudo que muchos otros países hagan caso al zombi europeo. Otra prueba más que suficiente de cómo desaparece la hegemonía occidental. 

El Lince 

sábado, 21 de junio de 2025

¿El entuerto está deshecho?

El Kremlin sigue con la fantasía de que se puede jugar con el niño Trump. La cuestión aquí no es sino si es todo el Kremlin o Putin en particular. En una sesión con jefes de agencias de noticias de diferentes partes del mundo presentes en Moscú, incluidas las occidentales, ha dicho cosas cuando menos cuestionables. Ya os adelanto mi impresión: no está jugando limpio con Irán. Nada limpio.

Putin ha dicho que Rusia se opone firmemente a "cualquier escalada adicional entre Irán e Israel". Cuando se le preguntó qué haría Moscú en caso del asesinato del ayatolá Jamenei, se negó siquiera a considerar la premisa, calificándola de  "escenario que ni siquiera discutiré". Agregó que no se le ha solicitado a Rusia que intervenga militarmente en el conflicto y no ve motivos para alterar su postura actual que, además, es algo que no está recogido en el tratado firmado con Irán en enero de este año. Ha dicho que si bien Rusia ha entregado previamente sistemas de defensa aérea a Irán, han sido los iraníes quienes han mostrado "poco interés" en una cooperación más amplia. Textual: "Sabe, una vez les ofrecimos a nuestros amigos iraníes trabajar en el campo de los sistemas de defensa aérea. Los socios no mostraron mucho interés en ese momento, eso es todo. En cuanto al Tratado Estratégico, sobre la asociación que usted mencionó, no hay artículos relacionados con el ámbito de la defensa. Ese es el segundo punto. En tercer lugar, nuestros amigos iraníes no lo piden. Así que no hay prácticamente nada que discutir". Ha reiterado que tiene que haber garantías de seguridad mutua que protejan tanto el derecho de Irán a la tecnología nuclear con fines pacíficos como el derecho del IVRS a la seguridad y que, en ese ámbito, Rusia ha presentado varios marcos de compromiso a todas las partes interesadas, incluidos EEUU, IVRS e Irán, y mantuvo la esperanza de que la diplomacia pudiera prevalecer. 

Sin embargo, sí hay cosas que discutir. Putin es abogado y sabe que el derecho es interpretable y que depende de la posición de cada cual el interpretarlo de una manera u otra. El Tratado de Asociación Estratégica Integral entre Rusia e Irán establece en su artículo 3, apartado 4, lo siguiente: "En caso de agresión contra cualquiera de las Partes Contratantes, la otra Parte Contratante no proporcionará asistencia militar ni de otro tipo al agresor que contribuya a la continuación de la agresión y contribuirá a garantizar que las diferencias surgidas se resuelvan con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas y otras normas aplicables del derecho internacional". Aquí es donde está el meollo de la cuestión y el por qué digo que Putin no está jugando limpio con Irán.

En esa reunión con las agencias internacionales, entre las que estaba la española Efe, entre otras occidentales, dijo que había discutido con Netanyahu el ataque a los reactores nucleares y las plantas de combustible nuclear de Irán. Pero no dijo nada de haberle pedido, o sugerido, o lo que sea, que no atacara. En cambio, dijo que "más de 200" rusos trabajan en el reactor de Bushehr, en el sur de Irán, y que "hemos acordado con los líderes de Israel que garantizarán su seguridad". ¿Es eso colaboración con el agresor? Para mí, y para los iraníes, sin duda. Hablar con el agresor de que no ataque una parte muy concreta no es otra cosa que colaboración. Ni más ni menos.

Ahora bien. Una parte de los iraníes -y estamos en lo que ya os he comentado, en la división entre políticos y militares, la misma que en Rusia- dice que han trasladado a sus "amigos rusos" que son perfectamente capaces de resistir sin ayuda. Y que Putin está actuando según eso. 

Hay quien dice también que China está mosca con todo esto y que por eso fue la llamada de Putin a Xi del otro día, para deshacer el entuerto. ¿Lo hizo? No se sabe. Pero mientras que Rusia está callada, China ha hecho público un "plan de cuatro puntos" supuestamente coordinado con Rusia: "el alto el fuego debe ser una prioridad urgente, garantizar la seguridad civil debe ser una prioridad absoluta, el diálogo y la negociación son las soluciones fundamentales, y los esfuerzos de paz de la comunidad internacional son indispensables". 

La versión china de esa llamada de teléfono de Putin a Xi dice que "esta conversación tuvo lugar en un momento crítico, con el conflicto entre Israel e Irán en constante escalada. La coordinación de posiciones entre los líderes chino y ruso no solo refleja la profunda cooperación estratégica entre ambos países, sino que también envía un mensaje claro a la comunidad internacional: un llamado a reducir las tensiones y salvaguardar la paz regional". 

Puede que sea así, pero hay un hecho que sigue sin respuesta: Rusia no ha criticado públicamente a EEUU por su apoyo al IV Reich sionista, más conocido como Israel, lo que sí ha hecho China diciendo que "no ha desempeñado un papel constructivo como gran potencia con especial influencia sobre Israel". 

Igual soy un tiquismiquis, igual soy un experto en derecho internacional que ve cosas que otros no ven. Pero el lenguaje diplomático siempre oculta algo. En este caso, un evidente malestar (pequeño o grande está por ver) de China con Rusia a pesar de las apariencias.

Mientras tanto, los iraníes han dado una lección de realidad tanto a rusos como a chinos: "Dijeron: Si negociamos, no habrá guerra. Negociamos, y la guerra comenzó. Ahora, incluso si firmamos una tregua, en dos meses Israel volverá a atacar". Curiosamente lo han dicho un día después del plan de cuatro puntos. En las relaciones internacionales no hay casualidades. Y menos en esta situación.

Como anunció, Irán ha denunciado formalmente al jefe del Organismo Internacional de la Energía Atómica por "inacción" e incumplimiento de su función para evitar el ataque a instalaciones nucleares iraníes. Ya hay respuesta de la ONU: "nada que objetar a su comportamiento". Lo previsible. El OIEA es un instrumento de Occidente contra los pueblos. Pero hay más. El tipo que preside el OIEA, un argentino superamigo de Milei, se postula como nuevo secretario general de la ONU como "cuota latinoamericana para el cargo". La elección será a finales de este año.

Está por ver si esta denuncia sirve para que este payaso no continúe adelante con su candidatura pero, como esta página se lee bastante en América Latina, id difundiendo este asunto a ver si hay algo más que afinidad latina, o sea, dignidad, cuando llegue el momento.

En teoría, según las normas de la ONU, la denuncia iraní contra este tipo tiene que discutirse en el Consejo de Seguridad. Ahí veremos cómo se posiciona todo el mundo.

Justo antes del ataque occidental contra Irán, del que el IVRS es su vanguardia, como reconoció el canciller alemán, Irán había publicado una serie de documentos en los que se demuestra que este tipo mantuvo contactos secretos con funcionarios del gobierno del IVRS y les transmitió una gran cantidad de material, a pesar de que el IVRS no es parte del Tratado de No Proliferación Nuclear y se considera que viola muchos de sus artículos. Muchos de los científicos asesinados por el IVRS habían colaborado con el OIEA, por lo que eran conocidos para este engendro occidental y es más que probable que sus datos fuesen transmitidos a los sionistas. Los documentos prueban que se transmitieron a las agencias de espionaje sionistas cartas oficiales y confidenciales de Irán al OIEA con información clasificada.

El Lince 

martes, 17 de junio de 2025

Errores, solo errores

Veo que hay varios que intentan "salvar a Putin" justificando su nadar entre dos aguas, como está haciendo entre Irán y el IV Reich Sionista, antes conocido como Israel. Es un error porque esto le va a pasar factura a Rusia sin duda. Ya se la está pasando en algunos países, y no solo en Irán. Putin sigue queriendo jugar con el niño cuando el niño no quiere jugar con nadie si no es como él dice que hay que hacerlo. Véase lo que está diciendo ahora sobre la "capitulación de Irán" y, como él dice, "sin condiciones".

Todo lo que he venido diciendo en estos días se confirma. No soy un visionario, sino un analítico sin gafas de madera. Estamos en una guerra global lanzada por Occidente, del que el IVRS no es más que su vanguardia, para evitar su derrumbe definitivo.

Para los pacatos, para los pusilánimes de siempre, para los "progres" de lo políticamente correcto, esta guerra trasciende el ámbito local, regional y está redefiniendo el equilibrio de poder en la política, en el estercolero mediático y en la geopolítica. Lo que está escribiendo el niño Trump lo está definiendo de forma muy clara, al igual que cuando el fantasmagórico G-7 sale en defensa de su vanguardia, el IVRS, diciendo que "tiene derecho a defenderse", que "Irán es la principal fuente de inestabilidad y terrorismo en Oriente Medio" y que "no debe, bajo ninguna circunstancia, adquirir un arma nuclear" como aparece en el documento final de la reunión que acaban de tener.

Un Occidente aterrorizado ante la perspectiva de dejar de ser el amo del mundo ha dado el paso definitivo. No verlo así es otro error.

Es una guerra de Occidente contra el resto del mundo. De forma abierta y sin tapujo alguno.

Pero esto es así, ya, de forma clara, porque cuando el IVRS, como vanguardia de este Occidente loco, lanzó los ataques contra Irán y mató a varios altos mandos militares y científicos, como el neocolonialismo clásico occidental, pensó que el país se sumiría en el caos, en una profunda angustia psicológica y que se rendiría sin más. Esta suposición claramente colonial resultó ser completamente errónea. 

Bien sea porque el neocolonialismo siempre subestima a los pueblos o porque Irán está contando con apoyos externos, bien por las dos cosas al mismo tiempo, Irán se ha recuperado rápidamente y está devolviendo los golpes con una magnitud que Occidente no esperaba. Por eso ahora el niño está cabreado y escribe lo que escribe y sus criados dicen lo que dicen. Si la cosa fuese bien estarían diciendo otras cosas. Pero no. La magnitud de los daños que Irán está causando al IVRS ha invertido los papeles y son ahora los agresores quienes se enfrentan a una profunda ruptura del equilibrio psicológico y político que les lleva a pedir ayuda a sus patronos y a que estos se desenmascaren, si es que todavía algún crédulo se cree que no están detrás de todo esto.

Nos enfrentamos a una gran pérdida para el IVRS, ya que no puede soportar este nivel de guerra. Es muy bueno destruyendo hospitales y casas, como en Gaza, pero muy malo cuando recibe algo de su propia medicina. Por eso hay una censura draconiana para ocultar la magnitud de las pérdidas. Incluso Youtube e Instagram están censurando y eliminando grabaciones de los ataques iraníes y sus resultados.

Es una guerra contra el nuevo mundo en marcha y solo se puede parar con la derrota de quienes la han iniciado. De lo contrario el retroceso será irreparable. Asistimos al choque entre dos visiones opuestas del nuevo orden mundial (a mí me gusta decir multipolar), el viejo que representa Occidente con su "orden internacional basado en reglas", su orden y sus reglas, y que se caracteriza por el intervencionismo, las ambiciones hegemónicas y las estructuras de poder asimétricas, y el nuevo que es justo lo contrario.

Por si hubiese alguna duda sobre lo que digo, ayer la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución para proclamar el 4 de diciembre de cada año como el Día Internacional contra las Medidas Coercitivas Unilaterales, en la que se insta a los Estados a abstenerse de adoptar, promulgar y aplicar medidas económicas, financieras o comerciales unilaterales que no se ajusten al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas y que impidan o menoscaben el pleno logro del desarrollo económico y social, en particular en los países en desarrollo. Fue adoptada por 116 votos a favor, 51 en contra y 6 abstenciones. 

Os dejo que adivinéis quiénes se han opuesto a ello aunque os daré una pista sobre unos cuantos: todo el zombi conocido como Unión Europea. No es nuevo, es una iniciativa que venía desde 2023 y ya entonces hubo una primera votación que condenaba las medidas coercitivas unilaterales, las famosas "sanciones", que son contrarias al derecho internacional y a que tan aficionado es Occidente, por violar los derechos humanos de los civiles en los países atacados. El resultado de esa votación fue muy similar al de ahora, solo que ahora ya hay un día internacional dedicado a ello del que Occidente no hará el menor caso, por supuesto. Pensar que en Occidente hay algún rastro de ética, de "valores" o, simplemente, de "democracia" es otro error.

Si el IVRS es la punta de lanza de Occidente en la guerra lanzada contra el nuevo mundo, un mundo más igualitario y equitativo, Irán es la nuestra porque, en caso de derrota de Irán, no estaremos en un paso adelante de la historia sino en un paso atrás. O apoyamos el momento definitivo para ese Nuevo Orden Multipolar y transformador de las relaciones internacionales de dominación neocolonial o nos veremos sometidos a una dominación y sumisión por largo tiempo, mucho más que estos 40 años tras la desaparición de la URSS.

Ayer os ponía un mapa elaborado por Irán sobre cómo la OTAN ya está intentando proteger a su vanguardia, el IVRS, en esta guerra. Hoy hay otro gráfico que indica el papel de Europa, de las bases de EEUU en Europa, en lo que se avecina y en ellas las bases en territorio español juegan un papel destacado.

 

Es la ruta que están siguiendo los aviones de carga militares estadounidenses, aviones cisterna de reabastecimiento, aviones C-130 e incluso Super Galaxies C-5M que EEUU está trasladando en apoyo del IVRS. Los "progres" del "gobierno español más progresista de la historia" no solo siguen como locos aferrándose al sillón sino que son cómplices de todo lo que venga. Confiar en ellos en estas circunstancias es otro error que nos costará caro. 

Adenda.- Se anuncia para esta semana una conversación telefónica entre Xi Jinping y Putin. No hace falta ser muy sagaz para saber el tema principal de la misma. 

Otro gráfico en que abunda más de lo mismo y que refleja el papel que están adquiriendo las bases estadounidenses en el Estado español.

Alguien debería aprender del presidente chino, Xi Jinping, tal vez adelantándose a lo que venga: 

"El mundo puede seguir adelante sin Estados Unidos.

Hace 100 años, el Imperio Británico dominaba el comercio mundial, controlando más del 20% de la riqueza mundial. Muchos creían que su sol nunca se pondría.

Hace 200 años, Francia gobernaba Europa; sus ejércitos eran temidos y su cultura envidiada. Napoleón se declaró inmortal.

Hace 400 años, la corona española gobernaba desde Manila hasta México, con sus flotas cargadas de plata y seda. Los reyes creían que su gloria duraría para siempre.

Todos los imperios se proclamaron indispensables. Pero al final, todos fueron eclipsados. El poder se desvanece, la influencia cambia y la legitimidad muere en el momento en que se abraza, no se gana.

Si Estados Unidos pierde el respeto del mundo, descubrirá lo que todos los imperios caídos aprendieron demasiado tarde: el mundo sigue adelante.

Siempre".


El Lince