jueves, 10 de septiembre de 2026

Los acuerdos, los desacuerdos, los deseos 

Este fin de semana, días 12 y 13, se va a celebrar la XVIII cumbre de los BRICS y antes de saber siquiera qué se ha hecho durante todo este año, bajo la presidencia de India, cada uno lo interpreta como le da la gana, como siempre. Unos se centran en los acuerdos, otros en los desacuerdos, otros en los deseos y otros hacen gala de su ignorancia, muchas veces mezclando esta ignorancia con los deseos.

Comenzaré por esto último. Básicamente desde América Latina se está haciendo una curiosa campaña contra los BRICS diciendo que esta organización "se juega su futuro" si no acude presurosa en ayuda de Cuba. También desde ciertos sectores europeos, en concreto en el Estado español y en Italia, se echa leña al fuego anti BRICS diciendo que "se enfrentan a la prueba de la historia" porque "hoy ya no basta con proclamar la multipolaridad: debemos demostrar su capacidad para defender a los pueblos atacados por el imperialismo". Bueno, muy bien. Pero en vez de arremeter contra los BRICS, que son absolutamente diversos, deberían arremeter contra Rusia, que habló (mucho) de la solidaridad con Cuba y se limitó a enviar un petrolero pese a haber prometido, por activa y por pasiva, que enviaría más. O mejor aún: contra Venezuela, que ha arrojado a Cuba a las fauces de EEUU -con todo lo que ha hecho Cuba por Venezuela- y todavía hay quien piensa que este país es recuperable para algo sensato. O incluso contra Brasil, que presume de valentía frente a Trump.

Pero vamos a ver ¿Cuba solo? Para esta gente sí, absolutamente sí. Cuba lo es todo. Y no, Cuba es una parte y no precisamente la más importante de la reconfiguración geopolítica que se está produciendo en el mundo, guste o no a los impacientes y a quienes "analizan" la situación desde un prisma muy, pero que muy sesgado y limitado. Cuba está dando un magnífico ejemplo al mundo con su resistencia al no doblegarse ante el bloqueo y las amenazas de EEUU porque es lo único que puede hacer: resistir. Eso ya es mucho. Pero quien realmente está demostrando con fuerza que hay capacidad para defenderse cuando se es atacado por el imperialismo es Irán. Porque Irán está cerca de proporcionar una derrota militar y económica a EEUU. Y entonces Cuba lo tendrá algo más fácil. Porque Irán hace algo que no puede hacer Cuba: atacar. Irán está demostrando cuál es la verdadera cara del poder estadounidense y sus límites. Esto sirve hoy a todo el Sur Global, incluye a los BRICS y, por supuesto, favorece a Cuba.

No tener en cuenta lo que son los BRICS, ni quiénes los componen, es una muestra absoluta de ignorancia intelectual. Fijarse solo en Cuba y no darse cuenta que es Asia quien realmente está marcando el paso de los BRICS es no saber nada de nada. 

Los BRICS cuentan con países miembros de pleno derecho: Brasil, China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, India, Indonesia, Irán, Rusia y Sudáfrica. Hay quien añade a Arabia Saudí, pero este país no acudió a ninguna reunión de los BRICS el año pasado, ni a nivel de ministros ni a la cumbre, por lo que no hay que considerarle como un miembro de pleno derecho aunque está por ver si acude a esta cumbre dado que la situación ha cambiado, y mucho, desde el año pasado a este tras la agresión sionista y estadounidense contra Irán. Como países socios están Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.

Un simple vistazo a unos y a otros debería bastar para darse cuenta de una cosa: es Asia quien realmente está definiendo lo que significan los BRICS porque de los 20 países que los componen, en una y otra modalidad, 10 son asiáticos. 11 si se añade a Rusia en esta categoría de país asiático. A ello hay que añadir que hay cinco países musulmanes, cuatro sunníes y uno shií, y que precisamente este último ha sido agredido militarmente por EEUU y el IV Reich sionista, antes conocido como Israel. 

Por lo tanto, es aquí donde hay que centrar toda la atención porque vamos a ver un importante desacuerdo político dado que los países sunníes, junto con India, a pesar de que este último país firmó la semana pasada la declaración de la Organización de Cooperación de Shanghái en la que se apoyó a Irán frente a la agresión sufrida, son bastante críticos con Irán. 

Este es el tema más acuciante de la cumbre de los BRICS no solo por ello, sino porque si se juntan estos dos vectores, y hay que juntarlos, vemos que los países asiáticos son los principales consumidores de petróleo y que los países musulmanes son los principales productores de petróleo. Así que sumad dos y dos. Los BRICS son en estos momentos una extraordinaria arquitectura de productores (Emiratos, Irán, Nigeria, Rusia y Arabia Saudí, si finalmente acude, sin perder de vista a Kazajistán y Uzbekistán y, en menor medida, a Malasia) y consumidores de energía (China, India, Indonesia, Vietnam) por lo que la resolución del conflicto provocado por el ataque a Irán es su prioridad. Ya lo han dicho los denominados "sherpas", los técnicos que se encargan de preparar las cumbres anuales: "en estos momentos y, en general, la situación en el Golfo es el problema político más acuciante para los miembros de los BRICS”. Así que este va a ser el núcleo central de la cumbre. Por mucho que nos disguste, no es Cuba. Pero así son las cosas, y no los deseos.

Es más, en el momento de escribir esto no tengo nada claro que haya un documento satisfactorio para todos los países, básicamente por este punto. Sobre todo porque el país que preside es India, y no quiere quedar mal con EEUU de ninguna forma (por no hablar de los Emiratos Árabes Unidos). Tengo que recordar que en mayo no hubo documento conjunto de los ministros de Exteriores de los BRICS porque Emiratos Árabes Unidos se negó a firmar nada que supusiese un apoyo a Irán e India no presionó para ello. No obstante, ahora la situación ha cambiado un poco tras la firma de India en la OCS en apoyo a a Irán, así que veremos.

Por lo tanto, lo mejor que se puede esperar de esta cumbre, y no es poco, es que se continúe con la integración de los sistemas de pago de los BRICS y el uso de sus propias monedas en el comercio. Los de siempre, encabezados por Eric Toussaint, siguen insistiendo en criticar a los BRICS -es un clásico ni ni- por aquello de que no avanza la desdolarización al ritmo que supuestamente desean. Supuestamente. Pero los BRICS nunca han dicho eso. Volvemos a los deseos y a la realidad. Los BRICS son pragmáticos y están expandiendo su comercio en moneda local cada vez más. El año pasado se dijo que el 65% del comercio interno entre los BRICS se hacía en sus propias monedas (básicamente en el yuan chino, la rupia india, el rublo ruso y el real brasileño), para este año ya se ha dicho que el porcentaje es del 67%. Un incremento pequeño, dirán los de siempre, pero cuando ese incremento mueve el equivalente a 1'17 billones de dólares cuando el año pasado fue el equivalente a 670.000 millones, el incremento real es mucho más importante que el porcentual. Además, es probable que se apruebe el aumento del número de estados miembros del Nuevo Banco de Desarrollo. 

Ni que decir tiene que cuando todo Occidente sigue insistiendo en las sanciones, ahora acrecentadas contra Irán y Cuba por parte de EEUU, además de Rusia y Bielorrusia, la estrategia más realista para los BRICS es la de más monedas, más vías de pago, más mecanismos de liquidación y menos puntos de vulnerabilidad. No ver eso es no ver nada de nada. Considerando las amenazas del Occidente colectivo (EEUU y sus vasallos europeos y asíaticos) que está desatando, alimentando y estimulando conflictos internacionales, esto es especialmente importante para los BRICS.

Para que quede claro de una vez para los de siempre: los BRICS no están reemplazando al dólar, pero sí están creando opciones alternativas de igual calado. Están construyendo sistemas financieros y tecnológicos alternativos que ofrecen a los países del Sur Global una mayor libertad de elección, cooperación y autonomía económica. Por eso las amenazas de Trump de imponer aranceles del 100% en respuesta al lanzamiento de una moneda BRICS no van a ninguna parte. Son amenazas que no tienen ningún impacto porque los BRICS avanzan, mucho o poco, pero avanzan, en el debilitamiento del dólar a través de otras medidas. La cifra de antes, ese equivalente a 1'17 billones de dólares que mueve el comercio intra-BRICS al año es poco aún comparado con lo que mueve el mundo (es un 7% del comercio mundial), pero no por ello insignificante y de ahí la importancia de ir paso a paso fortaleciendo nuevos sistemas de liquidación monetaria comercial en las monedas propias. India ha dicho que durante este año ha estado "explorando formas de vincular los sistemas de pago rápido con las monedas digitales de los bancos centrales de los países BRICS, planteando la cuestión en términos prácticos: los pagos transfronterizos son demasiado caros y existen posibilidades de abaratarlos".

Este es el nudo gordiano que los BRICS están desatando. Cuando se comercia entre dos países con monedas distintas al dólar estadounidense, los fondos generalmente deben convertirse primero a monedas internacionales como dólares estadounidenses o euros, liquidarse a través de bancos corresponsales y luego convertirse a la moneda del país de destino. En este proceso, las empresas no solo incurren en múltiples comisiones bancarias intermediarias y costos de mensajería, sino también en costos de cambio de divisas. Los fondos suelen tardar varios días en llegar, lo que afecta la eficiencia del flujo de caja de las pymes y las empresas de comercio electrónico transfronterizo. Este proceso es el que los BRICS ya han reducido en un 67%. Por ello, la moneda común de los BRICS, que en su momento fue un tema candente de debate, ha dado paso a cuestiones más prácticas como la liquidación en moneda local, la interconexión de los sistemas de pago y la compensación transfronteriza. ¿Lo entiendes, Toussaint?

La presidencia de India este año 2026 no ha ido por donde se preveía, una cierta paralización, sino que se ha visto obligada a reaccionar ante los serios desafíos geopolíticos que ha habido este año, sobre todo con la agresión a Irán y al bloqueo del estrecho de Ormuz. Eso ha obligado a India a reaccionar, como dicen ellos, "adoptando una postura moderadamente cautelosa y equilibrada respecto a los intereses de los principales actores globales, abogando por el fortalecimiento del papel no confrontacional de esta asociación, cada vez más influyente y atractiva, en el proceso de formación de un orden mundial policéntrico y promoviendo las posiciones de los Estados de la mayoría global". Obsérvese el lenguaje, nada confrontacional ni antioccidental. Por lo tanto, no es esperable ninguna resolución que agite el avispero occidental, ni mucho menos a EEUU. Ni siquiera por Cuba.

Algunos, los de siempre, seguirán diciendo que los BRICS no sirven para nada o, en el mejor de los casos, que están en "crisis". Bueno, allá ellos. No entenderán nunca, porque no quieren entender nada que no sean sus prejucios, lo que ya comenté el otro día: ni la OCS ni los BRICS tienen voluntad alguna de participar en todos los asuntos de conflictos e inestabilidad que hay en el mundo, todos diseñados por un Occidente que pierde su hegemonía cada segundo que pasa, pero sí son percibidos cada vez más como instrumentos eficaces para salvaguardar los intereses de los estados miembros y defender la justicia internacional. Por mucho que nos duela Cuba.

Además, en un ejemplo de cómo está el patio, Argelia, país aspirante a ser miembro o socio de los BRICS, acaba de romper relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos, país miembro de los BRICS. Aunque en la ruptura no está especificada la causa, más allá de decir "comportamiento lamentable e injustificado", está claro que Argelia acusa directamente a Emiratos de apoyar a fuerzas políticas "desestabilizadoras" en Libia, Chad, Sudán y Níger. Es decir, Argelia ubica a Emiratos como un peón de EEUU, y de Francia, en esta zona africana y teme que el siguiente paso de Emiratos, a instancias de EEUU y de Francia, sea la financiación y apoyo a un hipotético movimiento secesionista en la Cabilia, zona del noroeste argelino con población mayoritaria bereber.

Sin relación con los BRICS, mis amigos en zapatillas, los hutíes de Ansarolá, han propinado otra paliza a Arabia Saudí y sus mercenarios en Yemen ocupando la friolera de 2.600 kilómetros cuadrados de litoral marítimo en el Mar Rojo, así como varias islas, lo que objetivamente refuerza a Irán en su táctica de lucha contra EEUU y sus vasallos. Además, asegura a la parte de Yemen controlada por mis amigos en zapatillas el control territorial casi completo del Mar Rojo, rompiendo el bloqueo naval saudí. Y deja a los pies de los caballos a Emiratos, que pretendía eludir el estrecho de Ormuz con un oleoducto que terminase en el Mar Rojo. Esta es toda la zona liberada hoy.

 

El Lince

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