lunes, 1 de mayo de 2017

Primer intento de ofrecer algo de luz

Recordaréis que el otro día me hacía una serie de preguntas sobre cómo se había llegado a una situación en la que China amenazaba a Corea del Norte. Dos de esas preguntas se referían a cuándo se ha llegado al momento de ruptura y si no es así, cuánto de cerca se está de ella. Así que he decidido hacer algunos intentos de ofrecer algo de luz. He aquí el primero.

A finales de febrero China anunció que iba a poner en marcha el bloqueo a las importaciones de carbón provenientes de Corea del Norte según las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque dicho bloqueo no ha sido efectivo hasta el mes de abril -o mejor dicho, ha sido toreado hasta este mes- el anuncio sentó a cuerno quemado en Corea del Norte. Todos los medios norcoreanos salieron al unísono a criticar a China con un lenguaje inusual por lo muy duro que era porque se decían cosas como que "un país vecino, que a menudo dice de sí mismo que es amigo, ha tomado medidas inhumanas como el bloqueo total del comercio exterior" y se añadía que "labrándose el camino como gran potencia, está bailando con la música de los EEUU". Aunque nunca se mencionó a China por su nombre se le acusaba de "afectar el nivel de vida" de la población norcoreana por haber tomado esa medida.

Junto con las diatribas que os podéis imaginar, había una que ha terminado haciendo mella en los chinos ahora mismo: cómo se ha pasado de una posición "implacable" de rechazo al despliegue de misiles de EEUU en Corea del Sur a una "cooperación de vis-à-vis con EEUU" contra Corea del Norte.

China ni siquiera se dignó responder y actuó con desprecio afirmando "no tener el menor interés" en participar en ese debate iniciado por los norcoreanos. Eso fue interpretado como un cambio cualitativo en las prioridades geopolíticas de China, mientras que en Beijing se soltaba cuerda en el convencimiento que Corea del Norte no tendría otra opción que adaptarse a lo que dijese China.

Craso error. Tal vez China pensó que iba a ser fácil encontrar otros socios (ha estado coqueteando con Corea del Sur, incluso con Japón, e intentando mostrar una imagen moderada con los países de la ASEAN), pero ha resultado que no. En Corea del Sur manda EEUU, como lo demuestra el despliegue de los misiles a unos días de las elecciones tras la dimisión de la presidenta por corrupción, mientras que resulta que en Corea del Norte mandan los norcoreanos. Para bien o para mal. 

Para que esos coqueteos chinos con surcoreanos y japoneses, dos enemigos históricos, diesen sus frutos, Corea del Norte tenía que estar quieto y sin enredar. Eso fue así un tiempo, más o menos entre los años 2011 y 2015, pero Corea del Norte terminó preguntándose ¿a cambio de qué? Porque su situación no cambiaba, sus reclamaciones no eran atendidas y los EEUU seguían haciendo maniobras y desplegando armamento en Corea del Sur e incrementando sus bases en Japón. Luego su existencia seguía siendo, nominalmente, amenazada. Fue entonces cuando desde Pyongyang se dio un toque a China con el impulso de las pruebas de misiles y nucleares y eso fue interpretado por China como un intento deliberado de los norcoreanos de torpedear su acercamiento a Corea del Sur y crear unas condiciones más favorables para el despliegue de los misiles de EEUU, con lo que se debilitaría ese acercamiento Beijing-Seúl. Pero tuvieron que ceder y fue cuando China propuso, con la aceptación norcoreana, su famoso plan "de doble suspensión", las pruebas nucleares y de misiles por Corea del Norte y las maniobras a gran escala de EEUU y Corea del Sur, rápidamente rechazado por Washington.

Sin embargo y pese a ese rechazo, la ira china no fue dirigida con tanta fuerza contra EEUU (ni contra Corea del Sur) como contra Corea del Norte. ¿Cuál es la razón? Por una parte, porque China se consideraba poco menos que obligada a hacerlo por alguien que debería estar agradecido por el apoyo con que siempre ha contado desde Beijing. Por otra, porque China decía que tenía que mantener,  o cuidar, su imagen como "superpotencia responsable" y como un actor de peso en el escenario geopolítico nuevo que se está abriendo con el colapso del imperialismo clásico occidental.

Es decir, China está actuando más por cuestiones de imagen que por convicciones y estas consideraciones han influido en la política exterior de China en los últimos meses, especialmente durante la etapa final de las elecciones presidenciales de EEUU dadas las promesas de Trump, como sí ha cumplido luego, de retirar a EEUU de la Asociación Trans Pacífico que deja el campo libre a China en toda Asia. Para ayudar a todo ello, Corea del Norte era el gran caramelo que tenía que ofrecer y nada mejor que apostar con fuerza por las sanciones, como el bloqueo del carbón antes mencionado. 

Y si hace dos años Corea del Norte tensó un poco la cuerda por esos coqueteos de China con Corea del Sur y Japón, ahora lo ha vuelto a hacer por el coqueteo chino con EEUU. Sólo que ahora ya sí parece que hay un mosqueo colosal en Pyongyang con China, que duda claramente con el compromiso chino de seguridad respecto a Corea del Norte. Ya no quieren palabras, quieren actitudes. En esas estamos.

Eso está provocando también mucho malestar en Beijing, que ve cómo se extiende la rebelión interna por el conflicto que se ha creado, que ha sido amplificado por EEUU con sus amenazas, envíos de barcos y despliegues de misiles. El núcleo duro del gobierno chino se enfrenta ahora a una situación muy delicada a nivel interno puesto que dentro de poco tiempo, en otoño, se tiene que celebrar el XIX Congreso del Partido Comunista y Corea del Norte se va a convertir en una de las banderas de enfrentamiento entre los dos sectores en liza, el pro-occidental y el más ideológico. De ahí los movimientos con un cierto retroceso que está realizando China en estos últimos días después de casi haberse alineado directamente con EEUU, repartiendo críticas a norcoreanos (más) y a estadounidenses (menos), pero haciendo hincapié en la necesidad de negociar para evitar el desastre.

Uno de esos retrocesos consiste en que China ha tenido que anunciar la reanudación de los vuelos entre Pyongyang y Beijing a partir del 5 de mayo. Los había suspendido cuando se comenzó a hablar de que se iban a hacer pruebas nucleares o misilísticas (16 de abril). Otro consiste en reconocer que no se está cumpliendo a rajatabla el bloqueo a las importaciones de carbón provenientes de Corea del Norte "por razones humanitarias" y que cuatro buques con este mineral han llegado recientemente al puerto de Hebei mientras que otros dos fueron rechazados y obligados a volver a su puerto de origen en Corea del Norte. Una de cal y otra de arena, en lo que parece -a vueltas con el parece- que va a ser la tónica del comportamiento chino a partir de ahora.

Está claro que EEUU está moviéndose para dificultar una celebración normal de ese crucial congreso, en el que puede salir no muy bien parado (es decir, teme como a un nublado un reforzamiento de la ya reforzada asociación estratégica con Rusia y el reforzamiento de Eurasia como contrapeso de Occidente). También está claro que Corea del Norte, al menos por el momento, no se está dejando impresionar por las presiones chinas y está diciendo que tiene su propia política. Así que la ecuación que hay que resolver es cuánto de cal y cuánto de arena está dispuesta a utilizar, o que puede utilizar, China en su trato con uno y con otro.

El Lince


sábado, 29 de abril de 2017

¡Eres muy malo!

Trump lo ha dicho en su último tuit. Corea del Norte es un país muy malo, que no hace caso del gran y "muy respetado presidente" chino (sic) y continúa con sus amenazas y probando misiles. Porque coincidiendo con el inicio de una nueva sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la que se abordaba, monográficamente, el tema de Corea del Norte, dicen que este país ha realizado un nuevo lanzamiento de un misil, aunque habría resultado fallido porque estalló al poco tiempo de ser disparado. Sea como fuera, verdad o no, lo cierto es que Corea del Norte vuelve a demostrar que no se achanta ante las amenazas ni de EEUU ni de China.

Como EEUU preside este mes de abril el CSONU, ahí ha estado el Secretario de Defensa diciendo lo de siempre, que ellos son los buenos y que los demás son los malos. Sobre todo Corea del Norte. Y ahí han estado Gran Bretaña y Japón haciendo de sus principales lameculos. Tillerson ha vuelto a amenazar, pero sus amenazas caen cada vez más en el vacío y esta vez ni siquiera han sido tan tajantes como hace unos días. EEUU está comenzando a tener un problema de credibilidad porque si amenaza y no da, la amenaza pierde cada vez más fuerza.

Pero no es de EEUU de quien quiero hablar, sino de China. Os dije que había que estar atentos a lo que dijese y si tenía algo nuevo que decir a su disposición no sólo a aceptar un ataque de EEUU, sino a imponer nuevas sanciones. Pues bien, la lucha dentro del PCCh es de tal calibre que el ministro de Asuntos Exteriores, que acudió también a la apertura de la sesión del CSONU, ha tenido que insistir públicamente en lo de las dos vías, en "la doble suspensión" de acciones tanto por Corea del Norte como por EEUU y Corea del Sur. Pero ha puesto más énfasis en que quien tiene que dar los primeros pasos es Corea del Norte cuando, en buena lógica y constando la historia, debería ser al revés. No obstante, y por vez primera -tiene el valor de haberlo dicho en la ONU- añade que "la realización de ejercicios militares alrededor de la península de Corea claramente no está en línea con el espíritu de las resoluciones del Consejo" [de Seguridad de la ONU]. Es decir, que si Corea del Norte las estaría incumpliendo con las pruebas de misiles, también EEUU y otros.

Aunque esta apreciación no había aparecido hasta ahora, indica el amplio malestar existente dentro del país puesto que hay un sector importante no sólo de la población, sino del Partido y, sobre todo, los académicos, que considera que se está cediendo demasiado ante EEUU en unos momentos en los que se está impulsando el despliegue de misiles en Corea del Sur, como también os dije. El que se insista en que Corea del Norte dé el primer paso sin hacer el mismo énfasis en EEUU es una equivocación que ha cometido el gobierno y que le está pasando factura. Ya comienzan a aparecer las primeras rebeliones significativas, como la de Yang Chengun, un reputado militar y especialista en misiles y defensa cuántica (este es un concepto aún por precisar plenamente, pero si se aplica a la lógica significa que hay que cambiar las reglas para ajustarlas a los hechos experimentales y esto viene al pelo de lo que está pasando). Es decir, que este hombre es un experto, entre otras cosas, en cuestiones como encriptación segura de comunicaciones en unos momentos en los que el ciberespionaje está cada vez más extendido y considera que si China no responde militarmente al desafío estadounidense con el despliegue de misiles en Corea del Sur -al que califica, simple y llanamente de "provocación"- cometería un error que podría perjudicar toda la estrategia de expansión comercial en Asia y en otros lugares, además de demostrar su debilidad militar.

¿Significa eso la guerra? No, pero dejaría muy claras las cosas porque, siempre según Yang, "China, además de seguir insistiendo en las medidas políticas y diplomáticas, debe realizar un despliegue militar que disuada a EEUU y a Corea del Sur de realizar cualquier acción".

Si se tiene en cuenta que todos los medios chinos están controlados por el Partido Comunista, que aparezcan este tipo de testimonios, claramente enfrentados al gobierno, ponen de relieve el alto nivel de discusión que hay ahora mismo en China sobre este tema y cómo no todos están de acuerdo con el carácter contemporizador y sumiso que parece que estaba llevando adelante el gobierno respecto a las amenazas de EEUU.

Significa, además, que la postura de complacer a EEUU es percibida de forma muy evidente como una muestra de debilidad.

Así que vuelvo a Trump y su adulación a Jinping con lo de "muy respetado presidente". Este tipo de elogios producen el efecto contrario. Así habría que interpretar la respuesta indirecta dada por China hace no muchas horas y que, también, parece una contradicción con lo que ha venido diciendo hasta ahora y un cambio evidente: "la clave para resolver el problema nuclear de la península no está en manos de la parte china. Es necesario dejar a un lado el debate sobre quién debe dar el primer paso y dejar de discutir sobre quién tiene razón y quién está equivocado. Ahora es el momento de considerar seriamente reanudar las conversaciones".

¿La firmeza de Corea del Norte está obligando a China a dar un paso atrás? Tampoco tengo una respuesta, pero es lo que parece. También lo que sí parece -sigo con el parece- es que los chinos no están ahora cómodos con las constantes alabanzas de EEUU y quieren distanciarse algo.

Y tengo la sensación de que casi todo el mundo considera que ahora es Corea del Norte, el que es muy malo, quien tiene una pequeña ventaja.

El Lince

jueves, 27 de abril de 2017

Tarde, pero por fin Venezuela hace algo bien

Venezuela se va de la OEA. Es un proceso que todavía va a durar un año y un año es hoy en Venezuela mucho, mucho tiempo. Pero por fin Venezuela hace algo bien.

Estaba yo en Venezuela el año 2005 y estaba en el Palacio de Miraflores. Mantenía conversaciones con algunos de los más allegados a Chávez, algunos de ellos españoles, y discutíamos sobre las votaciones que se iban a celebrar para elegir al Secretario General de la Organización de Estados Americanos. Yo mantenía, junto con algún que otro venezolano como mi entrañable amigo Luis Villafaña, "el Negro", ex guerrillero en la década de 1970, uno de los protagonistas civiles del levantamiento cívico-militar fallido de 1992, ese en el que Chávez dijo asumir las responsabilidades de un levantamiento fracasado "por ahora", que era el momento idóneo para abandonar la OEA que no aportaba nada a Venezuela sino que se había convertido, ya entonces, en uno de los principales instrumentos de la agresión imperialista contra Venezuela.

El argumento de "el Negro" Villafaña era que la Organización de Estados Americanos fue el principal aval, a parte de gobiernos como EEUU y España, con que contaban los golpistas comandados por Pedro Carmona en el golpe que apartó a Chávez de la presidencia del país durante tres días en 2002. Eso lo ha reconocido varias veces el propio Carmona.

El Negro Villafaña murió en 2009 y su papel histórico fue reconocido por el propio Chávez, a quien estaba muy cercano: "Villafaña estuvo muy activo en aquellos días de rebelión cívico militar el 12 y 13 de abril junto a Carlos Lanz, movilizando al pueblo y uniéndose a los soldados. ¡Pueblo y soldados unidos siempre! ¡Viva para siempre el Negro Villafaña!"


Entonces Venezuela estaba mucho más fuerte que ahora y la OEA estaba muy debilitada, casi disminuida por su papel en el golpe que nadie negaba. El mismo papel que ha jugado en otros golpes posteriores como el de Paraguay contra Lugo o el de Honduras contra Zelaya, diciendo no pero sí y avalando a posteriori a los golpistas. Entonces algunos en Venezuela proponían que era el momento idóneo para dar el portazo y mandar a la OEA definitivamente al basurero de la Historia, como había hecho Cuba en 1962, pero en Miraflores se consideró que había que apostar por el chileno Insulza sólo porque EEUU había mostrado sus preferencias por el mejicano Dérbez. Ese era el gran argumento. Ni uno ni otro, decían esos pocos, como "el Negro", porque ni con uno ni con otro la OEA va a cambiar de carácter.

Venezuela apoyó a Insulza y pronto comenzó su diatriba contra Venezuela, contra las leyes Habilitantes de Chávez, promoviendo cambios en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o mirando hacia otro lado ante las denuncias de desapariciones en Colombia, por ejemplo. Por lo tanto, el tiempo ha dado la razón a los críticos con esa decisión.

Pero como el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, Venezuela volvió a cometer el mismo error en 2015, cuando se eligió al uruguayo Almagro como nuevo Secretario General de la OEA. Venezuela le apoyó, aunque para entonces los críticos ya no contaban con alguien como "el Negro" para intentar hacer frente al desastre que se avecinaba.

Almagro, un "progresista", ex ministro de Asuntos Exteriores con el tan alabado por los "progres" José Mújica, el ex-tupamaro delator de sus antiguos camaradas, fue el defensor de la presencia en Haití de tropas de Uruguay que han causado infinitos daños, incluyendo violaciones (aunque ahora están el proceso de retirada del país, eso sí, dejando en su lugar policías), y ha dejado un Haití incendiado sin remedio. Era ya entonces un personaje siniestro. Sin embargo, Venezuela volvió a apoyar a este candidato con el argumento de que podía "recuperar la credibilidad de la OEA".

Dos años después se ve el resultado, y la conclusión es que o bien no había nadie en Venezuela con la suficiente capacidad de análisis o bien eran muy timoratos para decidirse a dar el paso que ahora han dado, tarde, muy tarde, pero por fin haciendo algo bien.

El Lince

miércoles, 26 de abril de 2017

¿Cómo hemos llegado a ésto?

Os decía que no hay nadie capaz hoy día de revitalizar el Movimiento de Países No Alineados, que está de capa caída, y que el mundo ya va a girar sin remisión sobre China, Rusia y lo que quede de Occidente tras el colapso que está viviendo. De todo ello tenéis información más que de sobra en lo que he venido publicando sobre China, Rusia y el llamado Nuevo Orden Mundial.

Si alguien piensa que China iba a anteponer cuestiones ideológicas a cualquier otra en el tema de Corea del Norte se equivoca de cabo a rabo. El Partido Comunista de China tiene dos sectores, como casi todos, el pro-occidental, neoliberal hasta la naúsea, y el más ideológico. Los dos sectores midieron sus fuerzas en las últimas reuniones internas y, sobre todo, en la Asamblea Nacional Popular que tuvo lugar el pasado mes de marzo. Ganó el aparato que controla el gobierno, pero tuvo que hacer alguna concesión en cuestiones ideológicas aunque, visto lo visto ahora, parece que fue de forma clara una concesión a la galería, un salvar las apariencias para evitar que los cauces de la rebeldía se desborden. Una rebeldía que lleva cada vez más el sello maoísta, como también he dicho en más de una ocasión, como ésta última.

Con las amenazas de EEUU a Corea del Norte, ilegales según el derecho internacional, China ha quedado más que retratada: aunque no parece que vaya a haber ataque alguno dado que Corea del Norte se ha mantenido firme en no achantarse y todo el mundo evalúa que en caso de tal ataque respondería a los objetivos de EEUU en Corea del Sur y Japón, sí ha dejado al descubierto que China hubiese aceptado el mismo.

El debate dentro del PCCh es muy duro al respecto, pero han ganado los pro-occidentales y quienes no quieren un enfrentamiento directo con EEUU. Incluso el lenguaje utilizado es pro-occidental al afirmar cosas como "ataque quirúrgico", que es habitualmente utilizado por EEUU para justificar sus ataques, y plantear que China "no respondería al mismo".

Es cierto que China lleva años intentando hacer de intermediario entre EEUU y Corea del Norte y que ha sido el muñidor de la estrategia de "doble suspensión". Pero también es cierto que quien únicamente se ha opuesto a esta estrategia es EEUU, por lo que acentuar la presión sobre Corea del Norte, como está haciendo China, dice muy poco en favor de quien se presenta cada vez con más fuerza como la nueva superpotencia. Así que cuando se oyen cosas como que China "debe limitar drásticamente el suministro de petróleo" a Corea del Norte si lleva adelante una nueva prueba nuclear o como que "no debe responder militarmente en el caso de que EEUU lleve a cabo un ataque quirúrgico contra las instalaciones nucleares" de Corea del Norte la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo hemos llegado a ésto?

Si bien es cierto que Corea del Norte no es un aliado dócil de China, también lo es que China ha sostenido al país desde hace muchos años. Entonces ¿dónde se sitúa el momento de la ruptura? Y si no la hay, ¿cuánto de cerca se está de la misma?

El presidente chino, Xi Jinping, es mucho más proclive a los lazos con EEUU (y con Rusia) que su antecesor, Hu Jintao. Aunque por la actitud que EEUU ha mantenido durante la presidencia de Obama se ha ido distanciando de EEUU (y acercándose a Rusia), eso no es óbice para que permanentemente actué siempre dejando una salida digna para EEUU en el nuevo mundo que se está forjando y en el que el colapso del imperialismo es rápido e inevitable. Por ejemplo, ayer volvió a ofrecer a EEUU su incorporación a la Nueva Ruta de la Seda "para que no se quede fuera de la nueva red de asociaciones mundiales que se está formando" y porque "permitiría a China y a EEUU trabajar más estrechamente para cumplir mejor sus responsabilidades internacionales".

Jinping mira más a la cartera que a otra cosa, y eso es lo que ha llevado a China a seguir la estrategia de EEUU en el Consejo de Seguridad de la ONU de ir incrementando progresivamente las sanciones contra Corea del Norte aunque, también es verdad, las torea cuando lo considera oportuno como ha venido haciendo hasta ahora. Lo novedoso es que es ahora China quien amenaza con nuevas sanciones contra Corea del Norte, por lo que pone en bandeja esta baza a EEUU a cambio de nada puesto que, también ayer, EEUU decidió acelerar el proceso de instalación en Corea del Sur de los misiles THAAD cuyo radio de acción incluye China y no se limita sólo a Corea del Norte. China siempre se ha opuesto a este despliegue por considerarlo una amenaza, pero ahora lo entrega gratis a EEUU.

EEUU acelera este despliegue de misiles porque el día 9 de mayo hay elecciones en Corea del Sur y el candidato que se proclama más reticente con este despliegue va ganando las encuestas, pero el que sea finalmente elegido no quiere decir nada de nada al respecto. Tal vez China haya maniobrado con el conflicto de Corea del Norte esperando esta fecha, pero por el momento ha sido todo un fiasco y nada garantiza que finalmente quien salga retire los misiles.

El movimiento de China con Corea del Norte es no sólo erróneo, sino errático porque si China está determinada a disminuir la influencia estadounidense en Asia ahora mismo está actuando de forma conjunta, en el papel de policía bueno mientras EEUU es el policía malo. Es un revés estratégico de China sin duda alguna.

China considera que Corea del Norte "actúa de forma temeraria" pero no dice nada de qué ganaría Corea del Norte actuando de otra manera. Por ejemplo, si renuncia a las pruebas nucleares y misilísticas ¿se van a levantar las sanciones o se van a eliminar los misiles de Corea del Sur? China no dice nada de ello. Ahora mismo está dejando todo el peso en su vecino, en el pequeño. Eso dice muy poco de qué modelo geopolítico quiere poner en marcha en cuanto el colapso imperialista sea total.

China sabe, como lo sabe todo el mundo algo informado al respecto, que es EEUU quien ha violado al menos en dos ocasiones sus promesas respecto a Corea del Norte, como también os comenté con el acuerdo firmado por Clinton y que no reconoció Bush. Por lo tanto ¿qué confianza va a tener Corea del Norte en algo que diga EEUU?

Son un montón de preguntas para las que no hay respuesta fácil o al menos yo no la encuentro. Pasado mañana se reúne el Consejo de Seguridad de la ONU para hablar del tema. Será interesante oír a China, si es que tiene algo nuevo que proponer y distinto de lo que está diciendo ahora mismo.

El Lince


lunes, 24 de abril de 2017

Extrañar a Fidel Castro

No han pasado ni seis meses desde su muerte y ya se le echa de menos. Mucho más que antes. El imperialismo está en su fase final, pero eso no significa que el mundo que está surgiendo y en el que China y Rusia aparecen como los grandes ejes sobre los que va a pivotar sean mucho mejores para los pueblos. Serán algo mejores, pero hasta ahí. Al igual que Occidente, China y Rusia tienen sus oligarquías y aunque busquen superar a la oligarquía occidental no buscan su aniquilación total. Ambas se necesitan mutuamente, aunque en diferentes grados.

Una vez, dando una conferencia, alguien del público me preguntó "dónde quedan los pueblos" y le dije que en ningún lugar mientras los pueblos no apuesten por la rebelión, la desobediencia y la disidencia frente al sistema, tanto actual como el que se está construyendo ante la debilidad occidental. El orden de esos elementos le pone cada cual, pero son imprescindibles. Y no hay rebelión, desobediencia y disidencia sin ruptura. La reforma sólo palía algo todo ello y no es suficiente, ni mucho menos, la simple participación electoral. No gustó lo que dije, en plena euforia electoral de algunos, pero creo que no me equivoqué lo más mínimo.

A nivel internacional el mundo gira ahora mismo alrededor de EEUU, China y Rusia. No es descartable que estos dos últimos países ofrezcan a un debilitado Occidente mantener alguna esfera de influencia en el futuro. Por lo tanto, es más necesario que nunca la revitalización del Movimiento de Países No Alineados, ahora mismo de capa caída. Tras la desaparición de Nasser y Tito, sólo un personaje era capaz de hacerlo: Fidel Castro.


El NOAL todavía existe formalmente, pero no es ni la sombra de lo que fue y se está deshilachando como un tejido viejo al que no se le hacen unas puntadas de refuerzo. Fidel Castro siempre fue uno de sus grandes animadores, siempre fue el pilar sobre el que se sustentaba un discurso capaz de hacer frente a los poderes económicos dominantes y a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Fidel Castro era el gran sostenedor del movimiento de los NOAL. Pero Fidel Castro ya no está tampoco.

Echo mucho de menos qué hubiese dicho tras el ataque de EEUU a Siria y las amenazas a Corea del Norte. Incluso sobre el papel de China en Corea del Norte y su apuesta por las sanciones que, no hay que olvidarlo, siempre ahogan a los pueblos. Hay mucha gente que se proclama antiglobalista, pero para serlo de verdad hay que ser anticapitalista porque hay exponentes de la derecha, la clásica y la antes llamada izquierda, que también se proclaman antiglobalistas y no son anticapitalistas. Diferentes sectores del Partido Comunista Chino y del sector euroasiático del Kremlin hablan de vez en cuando de las dos cosas, pero son una minoría dentro de los respectivos aparatos de poder, así que no hay que hacerse ilusiones.

Cuba siempre pretendió que el movimiento de los NOAL respondiese a los matones de la época, especialmente al imperialismo. Cuba siempre entendió que los matones tienen miedo a la más mínima resistencia (y hay que estar atentos al conflicto ahora con Corea del Norte por lo que pueda suponer de ejemplo, en uno u otro sentido) y que la opresión puede y debe ser combatida y, por qué no, vencida. Pero los NOAL están casi desaparecidos. Estaría bien que alguien parecido a Fidel Castro -es imposible ser como él-, con decencia, autorrespeto y firmeza de ideas surgiese de entre esos países para hacer frente, o intentarlo al menos, a un nuevo orden mundial que ya no estará basado en el imperialismo clásico, pero que no alienta esperanzas de grandes cambios -grandes cambios- en favor de los pueblos.

El tiempo no vuelve atrás, es evidente. Pero a veces uno se siente con la necesidad de recordar. Porque hoy no queda casi nadie de los de antes y los que hay han cambiado.


El Lince

sábado, 22 de abril de 2017

 El juego de los barquitos (y 3)

Para terminar con esta serie sobre cómo estamos asistiendo a la fase final del colapso del imperialismo voy a recurrir a un símil de nuestra infancia, el juego de los barquitos, que ahora se conoce como "hundir la flota". A mí me gusta más la denominación vieja porque se acerca más a lo que es, un juego, y no tiene tantas connotaciones belicistas. Es un juego de lógica y de estrategia que es lo que ahora mismo está teniendo lugar con el tema de Corea del Norte.

En el juego de los barquitos hay que elegir dos casillas, marcadas con letras y números y al decirlas estamos indicando dónde dirigimos el tiro. Si no hay ningún barco enemigo, diremos "agua", pero si hay alguno habrá que decir "tocado" si es una parte del mismo o "hundido" si es la totalidad. El barco más grande tiene cuatro casillas, así que sería como el portaaviones, y va acompañado de otros de tres casillas, de dos y de una.

Comienza el juego.

G2.- En la famosa reunión entre Trump y Jinping, que todavía sigue coleando y ya han pasado dos semanas, dicen los propagandistas habituales (antes llamados medios de comunicación) que Trump "sedujo" a China con una reedición de la famosa propuesta de Clinton (Hillary) -que fue aplaudida por Obama- de crear un G2, la dupla de países, EEUU y China, que gobernarían el mundo. Pero Trump volvió a cometer el error de Clinton (Hillary) al considerar que China debe estar supeditada a EEUU al ser "la segunda economía del mundo". Es decir, EEUU, como he venido repitiendo en esta serie, no entiende nada de nada y se niega a reconocer la realidad actuando como si todo siguiese igual que hace muchos años, desde 2008 en concreto, cuando Rusia y China dieron el acelerón y se comenzaron a cobrar todas las vejaciones a que habían sido sometidos por el mundo "unipolar" de EEUU. Mirad lo que dice el FMI, una institución que está bajo el control de EEUU, sobre el presente y el futuro.


Luego G2, agua. Es una propuesta que no va a ninguna parte porque considera que es China quien que ir de la mano de EEUU pero siendo éste país quien dirige el camino y el otro solo acompaña. Trump habló de "una relación de ganar-ganar" pero China tiene mucho más que perder que ganar porque se convertiría en un seguidor fiel de los intereses de EEUU en política internacional. EEUU, en su estertor como superpotencia hegemónica, es incapaz de ver que si bien China basa su postura en la estabilidad global y la apertura comercial no va a colocar a Rusia como su enemigo -como sí hace EEUU- porque la alianza con Moscú es vital para la modernización de su ejército y la eliminación del único talón de Aquiles que tiene en estos momentos, que es el desarrollo militar y, especialmente, el marítimo.

G3.- Sólo con la aceptación por parte de EEUU de un G3 (EEUU, Rusia y China) sería posible una normalización de todo, pero es imposible ante la cerrazón de EEUU y la visualización de la alianza estratégica entre rusos y chinos que cada vez va a más. La Nueva Ruta de la Seda, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (del que Rusia es el segundo en cuanto a poder), el acercamiento de China a la Unión Económica Euroasiática (donde tiene el estatus de observador) y la constante ampliación de la Organización para la Cooperación de Shangai dejan muy claro a EEUU que tampoco va a haber otro G3. Por lo tanto, G3 también agua.

O12.- Porque con todo lo que os dije en la entrega 2 de esta serie sobre el Foro de la Nueva Ruta de la Seda que se va a celebrar en mayo, en el mes de julio se va a celebrar la reunión anual de la Organización para la Cooperación de Shangai en la que India y Pakistán se convertirán en miembros de pleno derecho. Fueron admitidos el año pasado, pero la norma es que no adquieran la condición plena como tales miembros hasta el año siguiente.


Observad bien el mapa porque es de lo más ilustrativo: Siria, Egipto y Turquía quieren unirse al carro, así como Mongolia, Afganistán, Camboya, Nepal, Armenia, Azerbaiyán, Sri Lanka y Bielorrusia, que ya lo son en diferentes grados. Pero lo más importante es que Irán este año 2017 va a ser aceptado como miembro de pleno derecho, por lo que su incorporación efectiva será en el verano del año que viene. ¿Dónde quedan las bravatas de EEUU y sus vasallos tradicionales, incluyendo a Israel, una vez se produzca? Tillerson, tras salir con el rabo entre las piernas de Moscú, ahora va y dice que "Irán se comporta igual que Corea del Norte". ¿Se puede ser más cretino? Sí, mientras seas estadounidense y sus lameculos. Porque resulta que una guerra contra un país de la OCS es una guerra contra todos. ¿No lo aplica la OTAN? Así que EEUU y el régimen fascista de Israel sólo tienen de tiempo hasta julio de este año y, a lo sumo, hasta julio del año que viene para ese hipotético ataque. Las puertas se van cerrando una tras otra y el colapso imperial es cada vez más acentuado. Por lo tanto, O12 tocado cuando no hundido.

A25.- Supongo que no caísteis en algo que os dije el otro día, que los días 25 al 27 de abril estará en Moscú el jefe del Consejo Nacional de Seguridad chino. A ver, de Seguridad Nacional, por si aún no caéis. ¿Y qué creéis que representa? Pues que con toda la parafernalia de fechas, que si el 15 se iba a celebrar una prueba nuclear de Corea del Norte, que si ahora va a ser el día 25, que...; pues que China tiene al corriente de forma permanente a Rusia de lo que va a hacer y que si ese día hay esa prueba (o no) cualquier acto de China contará con el apoyo ruso. Es lo que en China llaman "apagar todos los puntos calientes" (me encantan los chinos y su lenguaje, no lo puedo remediar). "La República Popular de China, en cooperación con el gobierno ruso, tiene la intención de apagar todos los "puntos calientes" del planeta, incluyendo la guerra civil de Siria y las tensiones en torno al proyecto nuclear de la República Popular Democrática de Corea", ha dicho Wang Yi, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, añadiendo que "toda la política exterior de China y de la Federación Rusa es lógica y razonable". Tomad nota: China y Rusia hacen cosas razonables en política exterior, EEUU no. Más aún: "China y Rusia reforzarán su cooperación estratégica en aras de mejorar la estabilidad internacional". ¿Y Trump pretende que China le siga el juego con el G2? ¿De verdad? Los chinos cada vez se parecen más a los rusos, ya no hablan con tanta sutileza como antaño y su lenguaje es cada vez más inteligible. Luego A25, hundido.

Y en todo ésto ¿qué dice Corea del Norte? Pues una sola cosa, que para bien o para mal no se deja amedrentar. Pero antes hay que hacer varias aclaraciones de qué y por qué pasa lo que pasa.

E25.- China propuso en 2015 una solución al conflicto, lo que llamó "la doble suspensión", es decir, que Corea del Norte renunciase a sus pruebas nucleares y misilísticas a cambio de que EEUU y Corea del Sur suspendieran sus ejercicios militares a gran escala. Eso fue el 25 de enero de 2015 y Obama, el flamante Premio Nobel de la Paz que tanto añoran los mal llamados progres, rechazó la propuesta pese a que Corea del Norte dijo que la apoyaba. Luego E25, tocado.

A26.- Un año después, el 26 de abril, Corea del Norte volvió a decir lo  mismo, es decir hace justo un año. Y Obama volvió a decir lo mismo, que no. Luego A26, tocado.

M27:- Lo mismo, sólo que el mes de marzo de este año, el día 27 para ser exactos, y con Trump en el papel de Obama. ¿Y es Corea del Norte quien amenaza? ¡Venga ya! Ya está bien de hacer caso a este atajo de cretinos que se creen el ombligo del mundo cuando el mundo ya va caminando otro camino. El colapso del imperialismo está aquí, ya, ahora mismo. Luego M27, tocado.

Toda la letra M y toda la letra A, con todos los números de ambas.- Porque da la casualidad de que los meses de marzo y de abril y de mayo son los elegidos siempre por EEUU y Corea del Sur (es decir, por EEUU) para realizar sus maniobras militares y da la casualidad de que estos son los meses en los que hay que recoger las cosechas de arroz y sembrar para otra cosecha, lo que supone que Corea del Norte tiene que dedicarse a movilizar su ejército en esas fechas en detrimento de las tareas agrícolas. Es decir, que conscientemente, con alevosía, tanto EEUU como Corea del Sur intentan empujar un año tras otro a Corea del Norte a la hambruna, a eso tan repetido y que tanto gusta en Occidente (¡siempre tan ignorante!) de "la hambruna en Corea del Norte", etc., etc. La temporada de cultivo es corta y el ejército de Corea del Norte suele participar para asegurar la cosecha. Si hay maniobras del enemigo en esas fechas, el ejército no puede destinar muchos efectivos a esa tarea. Si a ello se suma la falta de fertilizantes por las sanciones y los problemas climáticos, como la sequía, tenemos el panorama más completo. 

La mentira, la hipocresía y la irracionalidad del Occidente "democrático" son sus principales valores que esconden detrás de la falacia de la propaganda sobre otras cuestiones. La principal y en la que se encuadran todas es que aún sigue mandando en el mundo cuando a lo que asistimos es, pese a las bravatas, a su completo colapso.

El Lince

jueves, 20 de abril de 2017

La fase final del colapso del imperialismo (2)

De nuevo remando contra corriente, que es lo difícil. Mientras todo el mundo está pensando en una guerra nuclear con la crisis de Corea del Norte, yo defiendo que estamos asistiendo a la fase final del colapso del imperialismo, que sólo hay que molestarse en analizar los hechos que se están sucediendo y ver cómo todas las actuaciones de EEUU van en la misma dirección: retrasar lo inevitable. Os dije que hay elementos suficientes para llegar a esta conclusión y que son, básicamente, Rusia y China.

Se han dicho muchas tonterías, y no sólo son los propagandistas habituales (antes llamados periodistas) quienes lo hacen, sobre la reunión entre Trump y Jinping, sobre los ataques a Siria y Afganistán, que si son señales hacia China y Rusia, que si bla, bla, bla. Todos estos propagandistas habituales y quienes pierden el tiempo en hacerles caso (con lo que les siguen el juego, una y otra vez) evitan mencionar que si hay señales de alguien hacia alguien es de Rusia y China a EEUU. Y todas las señales van en una dirección: chaval, ya ha llegado tu tiempo; se acabó ir de matón de barrio.

Os hablé de la reunión de Trump y Jinping y de la de Tillerson y Putin. Hay más, mucho más. Os dije que Rusia no tiene un papel en Corea del Norte, al igual que no lo tiene China en Siria, pero que ambos siguen la estela del otro en esos países. Pues bien, mirad la secuencia.

1.- Tillerson se reúne con Lavrov (el 11 de abril) y con Putin (el 12 de abril). Los dos le leyeron la cartilla, especialmente Putin. No ha pasado una semana y eso ha desaparecido desde el mismo día de la reprimenda en los medios de propaganda,no así la cena de Trump y Jinping, que todavía sigue coleando y fue anterior, el 7 de abril, y que está siendo vendida por los propagandistas habituales como la certificación de que "EEUU ha roto la alianza entre China y Rusia" porque Jinping utilizó una frase ambigua para aprobar el bombardeo contra Siria puesto que dijo "si ha habido un ataque químico..." y luego se abstuvo en la ONU y no vetó la resolución occidental como sí hizo Rusia. No obstante, la condena de China al bombardeo fue clara y contundente.

Por eso el relato de los medios de propaganda occidentales, especialmente los estadounidenses, no es más que ficción, como siempre. El día 13 de abril, el primer viceministro chino, Zhang Gaoli, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China, fue recibido tanto por Lavrov como por Putin. Es decir, que China tiene información de primera mano de lo que se le dijo a Tillerson y de la postura de Rusia no sólo en Siria sino en lo relativo al derecho internacional y a los ataques "preventivos". Y Rusia tiene información de primera mano de lo que hace o va a hacer China. Por lo tanto, China actúa sabiendo que cuenta con el respaldo ruso en lo que decida sobre Corea del Norte. Y viceversa.

2.- EEUU vierte sus amenazas contra Corea del Norte, China le para los pies y de inmediato vuelve a recurrir a Rusia para fortalecer la alianza. Entre el 25 y el 27 de abril, Li Zhanshu, jefe de la Comisión Nacional de Seguridad, va a volver a estar en Moscú para hablar de cuestiones "previamente acordadas por los líderes de los dos países", según la nota oficial de China. Que cada quien interprete esto como quiera, pero sólo significa una cosa: la comunicación entre China y Rusia es de muy alto nivel y la coordinación entre ambos es casi total en política internacional. Sobre todo porque Zhanshu es considerado como "el ayudante clave de Jinping" en estas cuestiones. Es decir, en su principal asesor. Si hay alguna duda de la "profundidad estratégica" de las relaciones entre Rusia y China, deberían ir abandonándose.

3.- Los días 13 y 14 de mayo se van a convertir en los nuevos marcadores de la nueva etapa que está desarrollándose ante nuestros ojos y a la que no vemos porque seguimos cegados por el brillo de los espejos, ese brillo que todavía nos hace decir que EEUU es un "imperio" sin percatarnos que estamos en la fase final de su colapso. Esos días en China se va a celebrar el acontecimiento político que lo va a marcar sin remisión: el Foro Internacional de "Un cinturón, una carretera", la nueva estrategia comercial china. Dicho así no dice nada, pero si añado que al mismo van a acudir 28 jefes de Estado y presidentes de Gobierno de Rusia, Bielorrusia, Indonesia, Turquía, Vietnam, Filipinas, Kazajstán, Pakistán, Uzbequistán, Malasia, Myanmar, Laos, Sri Lanka, Kenia, Etiopía... e incluso occidentales como Italia, Hungría, Grecia, Serbia, Chile, Argentina y puede que hasta España tal vez entendáis algo mejor la importancia de ello. Traducido: cada vez hay más vasallos de EEUU que se están buscando otro señor a quien servir. Suena a algo muy parecido a que las ratas son las primeras en abandonar el barco cuando ven que se está hundiendo. Hay un titular de la agencia británica Reuters que lo define a la perfección: "Dirigentes de todo el mundo están ansiosos por codearse con China".

5.- No es una apuesta vana, sobre todo porque en paralelo con esta celebración hay un reposicionamiento general de todos los países del mundo hacia el nuevo eje sobre el que ya está girando el planeta: 13 países han solicitado su incorporación al Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), que ya tiene un año de funcionamiento. Si son aceptados, que lo serán y tal vez antes de esa reunión crucial de mayo, un total de 70 países de todo el mundo formará parte del BAII, dejando cada vez menos espacio hacia las instituciones más claramente imperialistas como el FMI o el Banco Mundial. Entre los aspirantes están Canadá, Bélgica, Perú, Venezuela, Hungría e Irlanda.

6.- La irrupción del yuan (o renminbi, nombre oficial de la moneda china) como moneda de reserva internacional desde que ha sido incorporada a la canasta de reservas de divisas del FMI sigue dando que hablar y no sólo por su resultado (en el año que lleva se ha hecho con el 1'07% del total de las reservas del mundo) sino porque es un fenómeno ascendente: Goldman Sachs afirma que la tendencia del dólar este año -en lo que respecta a moneda de reserva internacional- será de contracción frente al euro, la libre esterlina y el yuan. El fenómeno es imparable. Si se tiene en cuenta que el yen japonés o la libra esterlina han supuesto el 4% de las reservas de divisas del mundo, el porcentaje del yuan, aparentemente pequeño, es muy grande en solo un año.

7.- El nuevo poder político, militar y económico se está desplazando muy deprisa hacia el este, hacia Asia y ya hay quien está haciendo movimientos para que Occidente no esté en ese futuro. Rusia y China están haciendo los preparativos adecuados para que sea así. La redistribución del equilibrio de poder global ha pillado a contrapié a los viejos señores del mundo, que se resisten a aceptar su ocaso, quieren seguir dictando la política del mundo y ya sólo tienen una baza que jugar y ni siquiera es segura: el poder militar. Si hay ataque contra Corea del Norte, se va a poner a prueba de forma muy palpable.

El "imperio", ese que tantas pesadillas desata en América Latina, está viviendo en el mundo de hace muchos años, en el mundo anterior a 2008, cuando todos quienes ahora le están arrastrando hacia su colapso estaban de rodillas. Ya no es así. EEUU y sus vasallos mantienen la ficción, pero no debemos hacerlo nosotros.

El Lince