viernes, 8 de febrero de 2019

Primer balance

Ya han pasado quince días desde el intento de golpe de Estado en Venezuela. Ya se puede hacer un primer balance.

1.- El gobierno legal, el de Maduro, sigue sin reaccionar. Su estrategia, por ahora, es resistir porque el paso del tiempo claramente le refuerza. Cuando más tarde EEUU en imponer a su títere y en derribar al gobierno más posibilidades de supervivencia hay. Estamos en unos tiempos casi decisivos porque si EEUU no consigue lo que quiere a muy corto plazo nunca lo obtendrá. Occidente ha reconocido al títere, y no todo (Eslovenia acaba de decir hoy que no, que el gobierno legal es el de Maduro; Grecia, Italia y Austria ya habían dicho lo mismo hace días), pero el resto del mundo reconoce al gobierno legal.

2.- La producción de petróleo se vuelve vital. La "contra" ya ha presentado su plan de privatización de todo el sector y le corresponde al gobierno recuperar una producción en caída libre puesto que en estos momentos es del 70% de su capacidad. No creo que lo consiga porque para eso hay que dar los pasos que tanto miedo tiene a dar, pero parece que los rusos -que tienen grandes intereses, por valor de 5.000 millones de dólares- van a jugar un papel clave en ello. La producción de barriles "normal" era de 2'1 millones diarios pero en todo el año 2018 apenas llegó al millón y medio. En diciembre, y por impulso ruso, se superó esa cifra y no hay que descartar que esto estuviese, también o además, en el trasfondo del intento de golpe dado por EEUU. Si se lograba normalizar algo la producción, y la venta, se desmontaba bastante el sabotaje económico impulsado por la reacción y favorecido por las sanciones impuestas por EEUU.

3.- El petro vuelve a jugar un papel primordial en ello. Rusia y China aún no han dado el paso de aceptar esta moneda venezolana porque la situación financiera de Venezuela "no es estable". Pero si se normaliza la producción lo será y ambos países ya han dicho que aceptarán esa moneda en su transacciones petrolíferas.

4.- Es por eso que el títere de EEUU se acaba de mover pidiendo al FMI "fondos para financiar su gobierno interino". Recuerdo que Chávez rompió relaciones con el FMI y el Banco Mundial en 2007. O sea, que además de privatizar los sectores estratégicos -y el petróleo lo es- la "contra" tiene como meta volver a atar al país a la máquina de deuda que son las instituciones controladas por EEUU.

5.- Al contrario de lo que se dice, no veo posible una invasión militar por parte de EEUU. Aunque está necesitado de una victoria después del fiasco en Siria, todo el mundo -incluyendo a sus vasallos- se horrorizaría, por no hablar si hay resistencia popular, que la habrá. Las sanciones son más peligrosas que los aviones o los soldados en estos momentos, y es aquí donde se está jugando la partida. Salvo, claro está, que opte por la locura total que expongo a partir del punto 8.

6.- El mal llamado "chavismo crítico" se ha reunido con el títere impuesto por EEUU. Los ni-nis habituales siempre terminan quitándose la careta más pronto o más tarde y esta vez lo han hecho muy rápido. Quienes se opusieron a la Asamblea Nacional Constituyente han corrido ahora a reunirse con el títere aunque lo disfracen de "en su calidad de presidente de la Asamblea Nacional". Lo hicieron el día 5 y con ello han dado un barniz "progre" al títere del intento de golpe de Estado. Es evidente que están buscando un hueco al sol si el golpe triunfa, porque lo han hecho después de todo lo demás, o sea, de que sea conocido el "programa" de privatizaciones y sumisión a las políticas de ajuste del FMI y del BM. Luego su argumentario justificativo, si es que lo tienen, se cae por su propio peso.

7.- Las leyes y el derecho que tanto les gusta a los muy democráticos occidentales (véase el caso de Catalunya, sin ir más lejos) acaban de hacerse notar en Venezuela. El presidente de la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ha declarado que la "ley de transición" a que aludía antes proclamada por el títere no es válida y es de una "nulidad legal absoluta". Ni qué decir tiene que los valedores del títere no lo reconocerán, pero con ello se quiere decir que todo lo que haga el títere y su "poder dual" se describen ahora como una violación de la Constitución. Aquí, en el Estado canalla (más conocido como España) se ha encarcelado a varios dirigentes políticos por ello -acusados de rebelión y sedición- mientras que este mismo Estado canalla reconoce al títere que, aquí sí, ha violado la Constitución.

8.- El Ejército se mantiene fiel a la legalidad que representa Maduro. Los llamados de EEUU a la deserción están siendo desoídos con una valentía y una firmeza impresionante. Todo el mundo debería mirar el ejemplo de Siria y cómo el Ejército se mantuvo en su inmensa mayoría fiel al presidente Assad, aunque fue el apoyo ruso  e iraní el que finalmente dio la vuelta a la situación. Pero durante cuatro años el Ejército se mantuvo fiel a costa de grandes bajas.

9.- Ayer llegó a la ciudad de Cúcuta (Colombia) un convoy de unos cuantos camiones con la "ayuda humanitaria". Esta es la segunda fase de la campaña. Dado que el títere no controla nada de nada del país, se centrará aquí la campaña intoxicadora y el espectáculo está servido.

10.- Un amigo venezolano en Canadá me manda un jugoso extracto de la razón por la que Canadá ha reconocido al títere: Chávez expropió en 2008 a la minera canadiense Crystallex, que reclamó una compensación de 1.400 millones de dólares. O sea, que eso de libertad, democracia y demás pamplinas tienen, como siempre, el trasfondo del dinero.

El Lince

miércoles, 6 de febrero de 2019

Algo va apareciendo

Un alijo de armas estadounidenses capturado a la "contra" venezolana, a la reacción apoyada y reconocida -como siempre- por el muy democrático Occidente. Supongo que este es el primer envío de la "ayuda humanitaria" tan proclamada.


La captura del alijo de armas, provenientes de Miami, pone de manifiesto que a la reacción le está costando romper la disciplina militar y que el ejército sigue apoyando la legalidad que representa Maduro. Esto supone un pasito más para la guerra civil que alentará la reacción a medida que pase el tiempo y que el gobierno resista, una guerra civil -como la de Siria- alentada por las potencias injerencistas (Estado español incluido).

Tal vez ha sido lo que estaba esperando el gobierno para lanzar las primeras imágenes de las milicias. No es que el armamento sea muy moderno, pero algo es algo. Y, sobre todo, tomad nota del color de piel de quienes las componen, nada que ver con los blanquitos y niños-bien de la reacción. Servirá para entender que es el pueblo, los de abajo, quien tiene en sus manos no sólo la defensa de Venezuela sino la potestad para tomar en sus propias manos su destino y empujar al gobierno para que dé los pasos que tiene tanto miedo a dar. 










El Lince

lunes, 4 de febrero de 2019

Lógico, pero muy tardío (y atención al petro)

El gobierno venezolano, el bueno, el de Maduro, está noqueado. Está actuando con la cuenta de protección, como los boxeadores cuando caen por un golpe y se espera que se levanten. La estúpida inacción que ha mantenido durante año y medio, permitiendo el "poder dual", apenas le deja margen de maniobra. La cuenta sigue, 1, 2, 3...

Parece que se levanta algo, esperando, quizá, otro golpe. Y procura asestar unos cuantos puñetazos a la reacción, como el anuncio de que la Asamblea Nacional Constituyente esté estudiando la posibilidad de adelantar las elecciones parlamentarias. Un movimiento lógico, pero muy tardío. El parlamento tuvo que ser disuelto entonces, inmediatamente después de la constitución de la ANC y teniendo como referencia los reiterados intentos -con ataque armado incluido- de acabar con él y su gobierno. ¿Hay que recordar que el Tribunal Supremo de Justicia habló de "violaciones directas de la ley" por la mal llamada oposición y que el gobierno no hizo nada al respecto?

Eso se hace ahora, cuando la situación es totalmente desfavorable. Bueno, totalmente no. La reacción se ha dado cuenta del error cometido al decir que "revisaría" los contratos con Rusia y está dando marcha atrás. Lo que puede, que tampoco es mucho por la presión de EEUU. El reaccionario "presidente paralelo" dice ahora que "estudiará" los contratos firmados con Rusia y China y que si son "legales", o sea, que si el parlamento que controla dice que lo son, "serán honrados". Aquí está el quid de la cuestión puesto que puede utilizar el argumento, que ya ha sugerido EEUU, de "protección de los intereses nacionales" para desconocer esos acuerdos o pagar las deudas con esos países.

Eso está provocando que los chinos miren con mucho recelo al "gobierno paralelo" y sigan mostrando su apoyo a Maduro. Al igual que Rusia (que, por cierto, tiene el 49'9% del capital de la petrolera PDVSA). Y algunos países decentes en la moribunda Europa que han tenido un rasgo de valentía, como Grecia, Austria o Italia, manteniendo el reconocimiento del gobierno legal.

Cuando se inició todo, comenté que los sucesores de Chávez sólo han hecho dos cosas bien: la retirada de la OEA y el petro. Y es aquí, en el petro, donde hay que detenerse porque estamos en la misma situación que con el Irak de Saddam Husein (que renunció al dólar en el comercio petrolero), con la Libia de Gadafi (que intentó hacer lo mismo y utilizar el dinar oro) e, incluso, con el Irán de ahora, que también renunció el año pasado al dólar en el comercio petrolero (y de ahí las sanciones y la retirada de EEUU del acuerdo nuclear).

Venezuela se convierte en vital para impedir la desdolarización del petróleo. A EEUU ya le está haciendo mucho daño el petroyuan, la desdolarización de la economía rusa está muy adelantada e Irán acaba de anunciar que pronto dispondrá de su propia criptomoneda para evitar no sólo las sanciones sino el dólar de forma definitiva. Si Venezuela asienta el petro el fin de la hegemonía del dólar es inminente, a muy corto plazo.

Tal vez haya sido casualidad, pero el movimiento de EEUU con su títere venezolano se ha producido dos días después de que Irán anunciase el "cripto-rial" que esta semana va a comenzar a operar en "pruebas" en Teherán para bancos nacionales únicamente. Si esto sale bien, el siguiente paso es el comercio exterior.

Luego había que atajar de raíz todos estos movimientos y, de nuevo, el eslabón más débil es Venezuela. Por eso Bolton, al que se ridiculiza pero que tiene la virtud de hablar claro, dijo enfáticamente que "existirá una gran diferencia económica para EEUU si podemos hacer que las compañías petroleras estadounidenses inviertan y produzcan las capacidades petroleras de Venezuela". Todo eso de libertad, democracia, ayuda humanitaria son cuentos que ni los niños más niños se creen (aunque sí los imbéciles más imbéciles).

Y aunque estemos asistiendo a una tragedia, un poco de comicidad no vendría mal: Venezuela debería reconocer de inmediato la independencia de Catalunya, Escocia y Córcega. Sería divertido oír a británicos, españoles y franceses hablar de legalidades y derechos.

El Lince

jueves, 31 de enero de 2019

Lecciones de historia

La primera es de López Obrador frente a Pedro Sánchez, un neocolonialista ignorante. La historia es sobre México, el discurso es sobre Venezuela. Y lo dice mirando a su ignorante interlocutor. Bien.


La reacción venezolana tiene que tentarse la ropa. Hará manifestaciones "pacíficas", alejadas de las guarimbas violentas de los últimos años, pero su margen de maniobra no es tan grande como hace unos días. Rusia se está despertando y, aunque lejos geográficamente, avisa que va a defender sus intereses. Y lo ha hecho cuando los reaccionarios han cometido el mismo error que los neonazis ucranianos y que los jihadistas sirios: decir que van a "revisar" los contratos firmados con el gobierno de Maduro. En Ucrania los neonazis quisieron terminar con el acuerdo que mantenía la base naval de Sebastopol hasta el año 2047, y el resultado fue que Crimea está incorporada a Rusia tras un referéndum de autodeterminación en ese sentido. En Siria, los jihadistas quisieron terminar con la base naval de Tartus y el gobierno sirio pidió ayuda a Rusia para ganar la guerra.

En Venezuela Rusia tiene miles de millones invertidos, sobre todo en el petróleo, claramente el botín que quiere EEUU y que dejará alguna migaja para su vasalla Europa. La reacción ya tiene su programa privatizador de todo y de todos, y el anuncio de que "revisará" los contratos firmados con Rusia ha puesto el engranaje en marcha. Ya solo falta China (que tiene invertidos 50.000 millones de dólares desde un poco después de que Chávez iniciase su presidencia) para que la cosa adquiera otro carácter.

La reacción venezolana tiene un programa de privatización masiva de los bienes del Estado, es lo que denomina "leyes de transición" y que incluye cosas como "eliminar el modelo centralizado de controles de la economía y ser reemplazado por un modelo de libertad y mercado bajo las garantías de los derechos de propiedad y la libertad de empresa" (sic). Es decir, la devolución a los antiguos propietarios de las pocas empresas que se hayan expropiado y el no reconocimiento del pacto que Chávez firmó con los terratenientes agrícolas y ganaderos conocido como "Acuerdo Cha-az" (Chávez-Aizpurúa, un gran terrateniente de Barinas). Eso fue el origen de la "política de conciliación de clases" que puso en marcha Chávez y cuya cosecha se ve ahora.

O sea, que estamos ante la segunda lección de historia, de cómo la reacción se ensaña cuando retorna triunfante. Ya lo cantaba hace mucho el cubano Carlos Puebla, "si tú no acabas con ellos, ellos acaban contigo". Porque se habla abiertamente de "reestructuración de empresas", es decir, de su desmantelamiento si son consideradas deficitarias, lo que va a conllevar despidos masivos de trabajadores de las empresas estatales (y ya se ha anunciado la contratación "prioritaria" en su puesto de los saboteadores de PDVSA despedidos por Chávez por apoyar el golpe contra él de 2002).

Pese a todo, y pese a todas las señales, aún está pendiente la acción del gobierno, que todavía no da los pasos necesarios y valientes para adelantarse a la reacción y asfixiarla. Ha habido un tímido intento, cuando Diosdado Cabello, uno de la camarilla, ha dicho que 2 millones de milicianos están preparados para actuar. El otro día os dije que se había publicado no hace mucho que sus integrantes eran entre 8 y 9 millones. Puede que la cifra se hubiese inflado y que la que se da ahora sea más cercana a la realidad. Está bien, lo interesante es que ¡por fin! parece que se han enseñado un poco los dientes aunque aún no se ha hecho nada contundente más que, otra vez, amenazar un poquito.


El Lince

lunes, 28 de enero de 2019

8.000 millones

De dólares. Ese es el dinero que Venezuela tiene en bancos occidentales. Ese es el dinero que la reacción mundial va a dar ahora a la mal llamada "oposición", al "gobierno paralelo" que han permitido en su estulticia Maduro y su camarilla. Era algo anunciado y os lo dije. No hacía falta ser muy avispado para verlo. Y si lo vi yo, que soy un don nadie, ¿cómo es que no lo vieron Maduro y su camarilla? Es a lo que lleva el haber permitido durante un año y medio el "poder dual", el hablar y no hacer. Ahora están con las manos atadas. Desde luego, Fidel Castro estará revolviéndose en su tumba.

Si no todos, una buen parte de esos 8.000 millones de dólares van a servir para financiar el golpe. EEUU ya ha dicho que va a entregar a su títere los fondos que tiene Venezuela allí y que ha estado reteniendo durante años. Lo mismo que va a hacer con las compras de petróleo, un dinero que va a irá a "cuentas bloqueadas para la oposición", además de imponer sanciones. Y Venezuela seguirá vendiendo petróleo a EEUU, como si no pasara nada.

El gobierno venezolano está noqueado, pese al apoyo del Ejército y de buena parte de la calle. Cada día de inacción se aprieta un poco más la soga a sí mismo. Y los estúpidos intentos de Maduro de lograr algo de cordura en sus agresores externos -como el dar un plazo de 30 días a EEUU para negociar una "oficina de intereses"- no son otra cosa que una buena muestra del miedo con que está actuando. Y el miedo es siempre reaccionario y conservador.

La reacción interna tiene ahora dinero a espuertas para manejar, para fortalecer el "gobierno paralelo". Lo principal ya está hecho, con independencia de quién sea el títere al que se apoye desde el exterior.

Sólo la acción decidida -que no veo por ninguna parte- puede paralizar los esfuerzos occidentales, para detener el golpe de Estado. Porque ahora ya no hay una Rusia que salga en apoyo del gobierno legal y legítimo, como en el caso de Siria. Rusia está muy lejos geográficamente y eso la excluye de cualquier papel protagonista para defender a Venezuela. Sólo en el ámbito diplomático, y eso ahora es poco y de recorrido muy corto.

Por lo tanto, todo depende del Ejército y de las milicias que, por cierto, no han aparecido todavía. No hace mucho se publicaba que entre 8 y 9 millones de personas estaban integradas en ellas y que eso, por sí mismo, era una garantía de defensa de la "revolución bolivariana". Recuerdo que el PCUS tenía 20 millones de militantes cuando un sector del ejército intentó, en agosto de 1991, parar la descomposición de la URSS, 20 millones que se quedaron en sus casas con sólo muy honrosas excepciones. 20 millones que no defendieron ni a la URSS ni el socialismo en el que supuestamente creían, con todos sus fallos. Y con sus aciertos.

Si el ejército y las milicias dejan patente, no sólo con declaraciones, que están dispuestos a hacer que la agresión contra Venezuela sea costosa (interviniendo los bancos, como primer paso) se podrá parar el golpe. Sólo si Rusia y China encuentran una forma de responder a la agresión de Occidente contra un país soberano -y tampoco están pasando de las palabras- se podrá parar el golpe.

El Lince

jueves, 24 de enero de 2019

¿Y de quién es la culpa?

Intento de golpe de Estado en Venezuela. Normal. La estupidez congénita de la dirigencia "chavista" al permitir el "poder dual" ha llevado a esto. Se debió disolver el parlamento cuando se aprobó la Asamblea Constituyente, hace un año y medio, y no se hizo. Se dejó a la reacción seguir trabajando, erosionando y cimentando relaciones. Ahora toca lamentarse, otra vez.

Desde de la muerte de Chávez, que también tuvo su parte de culpa en la situación que vive Venezuela, sus sucesores sólo han hecho dos cosas bien: abandonar la OEA y poner en marcha el petro. Pero lo han hecho a su ritmo y dejando siempre formas de respirar a la burguesía. Hasta que se llega a esto. Ahora el "poder dual", el "gobierno paralelo" tiene apoyo formal del extranjero (con reconocimiento de "presidente" incluido), y el camino se hace mucho más pedregoso.

Toda la derecha internacional, la vieja y la nueva, apoya el golpe. ¿Derecho internacional? A la mierda otro de los "valores democráticos". Está bastante claro el interés de EEUU de expulsar a Rusia y a China de América Latina -y de Venezuela en particular, de forma especial tras los apoyos recientes recibidos de estos países- y de ahí su movimiento, que ha sido seguido por todos sus vasallos, de reconocer al "gobierno paralelo". Hay una forma fácil de constatar cómo está el mundo: la de quienes apoyan el intento de golpe dirigido por EEUU y la de quienes no. El sarcasmo y el esperpento lo pone Macron al apoyar las protestas contra Maduro mientras reprime a los "chalecos amarillos" en casa.

El gobierno venezolano dice que tiene el suficiente apoyo para parar el golpe. Cierto. Tiene apoyo interno, de una gran parte del pueblo, y externo. Y aquí hay un país crucial: México. López Obrador ha actuado bien, como hay que actuar, al respaldar la legitimidad del gobierno pero... Ha utilizado una expresión conocida: "por ahora". Este "por ahora" es un toque de atención muy serio a Maduro y su camarilla, que están obligados, sí o si, a dar los pasos que han estado evitando con tanta ineptitud.

El Ejército venezolano ha dicho que no reconoce al "presidente" nombrado por EEUU y aceptado por sus vasallos. Lo mismo han dicho las Regiones de Defensa Integral. Maduro es el presidente constitucional y eso lo han dicho y lo defienden. Es decir, los militares lo ven como lo que es: un intento de golpe de Estado.

Eso va a frenar durante un tiempo la fuerza de la ofensiva, pero no la va a parar del todo. Se volverá a las guarimbas, se intentarán nuevos levantamientos policiales y/o militares y arreciará la agresión externa a nivel diplomático.

Dije, y mantengo, que no tengo ninguna esperanza en la dirigencia pero sí en el pueblo. Dije hace año y medio que era entonces el momento y entonces decía que era "ahora" cuando había que dar el salto definitivo. Eso fue hace año y medio. Volved a leerlo porque no ha perdido nada de actualidad.

Dije, y mantengo, que había que retirar el capital de los bancos occidentales -y no se hizo, como ha tenido que comprobar el personal con la negativa de Gran Bretaña a repatriar el oro venezolano-, que había que nacionalizar todas las industrias de los instigadores del desabastecimiento alimenticio, dejar de pagar la deuda externa y amenazar con romper relaciones diplomáticas con todos los países que dan sustento a los golpistas. Todo ello es más urgente que nunca. Imaginaos sólo un momento si Fidel Castro hubiese perdido tanto tiempo desde las agresiones imperialistas en dar los pasos necesarios para romper con EEUU y nacionalizar todos los sectores productivos vinculados al imperialismo.

Hay gente que está comparando esto con el golpe de Estado contra Chávez en 2002. Error. Con lo que hay que compararlo es con la Libia de 2011. Entonces, igual que ahora, los "mercados", es decir, el capital internacional, apostó por el "cambio de régimen" y lo hizo provocando las revueltas internas y, sobre todo, provocando el desabastecimiento del país para alimentar esas revueltas. Al igual que hizo Gadafi, Maduro todavía mantiene irresponsablemente miles de millones de dólares fuera del país, muchos de ellos en EEUU, que los tiene retenidos ilegalmente. Entonces, al no poder disponer de todo ese dinero que estaba fuera del país, los bonos libios perdieron casi todo su valor y Gadafi fue derrocado, aunque tuvo que haber una intervención exterior, una guerra impuesta. Al desaparecer Gadafi, esos bonos subieron somo la espuma y el capital internacional fue bastante más rico mientras Libia se sumía en el caos. Venezuela lleva el mismo recorrido pero con una diferencia: EEUU no necesita ahora la agresión pura y dura, le basta con las sanciones y el descongelar esos miles de millones de dólares que tiene retenidos y dárselos a su "presidente". El "poder dual" tendría dinero para repartir y eso erosionaría mucho más al gobierno legal y legítimo. A esto es a lo que ha abocado la inacción de Maduro y su camarilla.

Se ha perdido un tiempo precioso en Venezuela y se ha complicado mucho más la situación. Pero no hay que buscar las culpas fuera. Están dentro. En Maduro y su camarilla. Cómo reaccionen será determinante para el futuro y la ruptura de relaciones con EEUU es incompleta si no va acompañada de medidas similares con el resto de países vasallos (Brasil, Colombia, Argentina, Ecuador, Perú, Costa Rica...) y un combate total contra el "poder dual", la corrupción, la acaparación de bienes y el sabotaje económico. Y de la nacionalización de los bienes de estos países. Por ejemplo, EEUU acaba de prometer 20 millones de dólares en "ayuda humanitaria" a la "oposición". Es el primer paso para lo que os decía más arriba. ¿Maduro y su camarilla necesitan alguna excusa más para las nacionalizaciones y para dar fuerte a la oligarquía o van a seguir tonteando como hasta ahora? Porque su tiempo puede acabarse muy rápidamente.

El Lince

lunes, 21 de enero de 2019

Zig-zag sindical

Sábado 19, Acto X de los "chalecos amarillos" de Francia. Nada reseñable. Más o menos la misma gente, más o menos los mismos policías, más o menos los mismos heridos, más o menos los medios de propaganda más comedidos y más ecuánimes...

Pero...

1.- A un día de la firma del tratado franco-alemán, la sucesora de Merkel dice que está "muy preocupada por lo que ocurre en Francia", por un movimiento que no cede y que se está extendiendo por toda Europa (en Bélgica, por ejemplo, donde ya están en su quinta semana) aunque "en Alemania hay otra tradición política para plantear la desigualdad entre ricos y pobres". Mira tú por dónde, ahora todo el mundo reconoce lo obvio y lo que está en el origen de la revuelta de los "chalecos amarillos".

2.- Los "chalecos amarillos" han decidido dejar en paz a los paniaguados de los medios de propaganda, por ahora, y centrar su ataques en los mismos medios y en sus propietarios. Esto se debe a que 25 representantes de otros tantos comités de empresa de esos medios de propaganda han hecho pública una autocrítica por cómo han venido tratando al movimiento y reconociendo el "distanciamiento de la realidad social". Ahora dicen, en un golpe de pecho, que "los medios de comunicación no han estado a la altura y han fallado en su cobertura". Pero claro, piden no convertirse en el "chivo expiatorio" del cabreo contra el gobierno y en que "no se ataque a la libertad de prensa". Por primera vez se retransmitió en directo -en la localidad de Rennes- una movilización de los "chalecos amarillos" por parte de una televisión, la BMF, y se vieron imágenes de la violencia policial.

3.- El gobierno, después de negar y amparar la violencia policial, dice ahora que "nadie puede estar satisfecho por esta situación" y da luz verde para "investigar 80 actuaciones policiales por si no se ha respetado la norma de uso de las armas" que han producido las heridas graves a casi 100 manifestantes.

Y a todo esto, lo que se ve es el zig-zag de los sindicatos, de forma especial la principal central que es la CGT. Sí pero no, no pero sí. El caso es que todavía, y salvo una muy modosita movilización el 14 de diciembre, no han dicho esta boca es mía. Bueno, decir sí dicen, lo que no hacen es hacer. Acuciada por varias secciones sindicales, por varios sindicatos de rama, la dirección de la CGT ha tenido que responder y dice que no puede haber una conjunción de luchas con los "chalecos amarillos" porque "es un movimiento que no tiene coordinación nacional" y que en su seno hay gente que "exige la eliminación de las contribuciones sociales" (en referencia a los simpatizantes del neofascista Frente Nacional que sí estuvieron pero que ahora no lo están). Eso choca frontalmente con la reivindicación que esgrime ahora el movimiento y que habla del mantenimiento y fortaleza de los servicios públicos pidiendo la desprivatización de los privatizados incluyendo la compañía telefónica France Telecom.

La dirección del sindicato quiere justificar su zig-zag diciendo que el gobierno es "un incendiario social" pero que está dispuesto a negociar con él como lo demostró el 10 de diciembre yendo a una reunión en la que el gobierno reconoció haber cometido errores, "pero que no ha rectificado en nada". Es una actitud miserable, puesto que muchos de los heridos, incluidos los heridos graves, pertenecen al sindicato y los está dejando abandonados.

Dos meses después es ya claro qué es el movimiento de los "chalecos amarillos" y es, también, un rechazo del inmovilismo que caractetiza a las direcciones políticas y sindicales "de izquierda", domesticadas por el capitalismo al que no combaten más que de palabra y eso en el mejor de los casos. No son anticapitalistas y su discurso en ese sentido es absolutamente vacío, superficial e inofensivo para el poder.

La CGT continúa con su zig-zag, sin atreverse a dar el paso definitivo. Y el movimiento de los "chalecos amarillos" no está esperando a esta central sindical, ni a ninguna. Continúa su camino en solitario. Eso hace que la preocupación del sistema siga porque la estrategia del miedo ya no funciona, porque la gente ya no teme a la violencia policial y porque los miles de heridos y/o mutilados ya han comenzado a golpear las conciencias a escala masiva. Ya no se puede ocultar la barbarie, la estrategia represiva comienza a ser contraproducente y la radicalización de la gente es evidente. Se dice que el Estado tiene el monopolio de la violencia y que esta es legítima, pero cuando el Estado recurre a la violencia es que es débil, que no puede ser obedecido de otra manera. Y eso es, ahora mismo en Francia, muy buena señal. Con o sin los sindicatos, los "chalecos amarillos" lo tienen claro: "la lucha continúa".


Este Acto X ha tenido un lema central: "En memoria de los muertos y heridos desde que comenzó el movimiento". La mayoría de las convocatorias también denunciaban la violencia policial, que sigue.






Y uno de los emblemas de la revuelta: el ataque a los negocios de lujo.


El Lince