lunes, 20 de abril de 2026

Invertir los términos de la prosperidad

A la espera de una nueva andanada en la agresión de EEUU y el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, las consecuencias que están sufriendo sus vasallos con épicas. Tal vez lo estén haciendo público ahora para evitar otro ataque, pero los psicópatas estadounidenses y sionistas no están por la labor de escuchar. Mejor. Cuanto más resista y contraataque Irán, mejor porque es otro ladrillo más que se derrumba de la famosa "normalización" de los estados árabes con el IVRS. Estamos asistiendo a la demolición no controlada de los famosos "Acuerdos de Abraham". Los palestinos pueden hoy respirar un poco más tranquilos.

La historia viene a cuento porque la cuestión del colapso de las economías del Golfo es más que una hipótesis: es ya una realidad, y la situación es grave. Ellos se van a derretir este verano, nosotros nos vamos a congelar en invierno.

Qatar ha hecho público que fuera del petróleo y del gas, su índice de compras y ventas de su sector no energético ha caído un 38'7% en estos 51 días transcurridos desde el inicio de la agresión contra Irán. Ahora mismo, el país se sitúa en estos parámetros en los niveles que tenía en 2017. Junto a esta cifra demoledora, otras: el aumento de precios, que están en su nivel más alto de los últimos 15 meses; la pérdida de nivel adquisitivo de los salarios, prácticamente congelados y con perspectivas que ni una cosa, precios, ni otra, salarios, se van a normalizar en lo que queda de año. Y eso que Qatar no ha sido uno de los países que más han recibido de los ataques de represalia iraníes contra intereses estadounidenses y sionistas en el Golfo.

Pero hay que hablar de ello porque el modelo de gobierno de Qatar es el mismo que el del resto de países de la zona: tomar capital y tecnología occidentales, desarrollar yacimientos de petróleo y gas, vender energía a Asia y distribuir las rentas de los recursos naturales. Tan pronto como Irán cerró el estrecho de Ormuz, todo se paralizó. Estas economías del Golfo son frágiles, pese a que nadan en dinero como consecuencia del petróleo. Menos de dos meses después de la agresión a Irán las sociedades de estos países tienen claro que las casas con aire acondicionado no se sostienen si los drones iraníes cumplen su función, como lo han hecho hasta ahora, y si no hay un suministro fiable de agua y alimentos. Y no lo habrá si los psicópatas estadounidenses bombardean la infraestructura civil, como han amenazado, porque la respuesta iraní será simétrica sin duda alguna.

Y los alimentos, el agua y los coches no aparecen por arte de magia; todos tienen que transportarse por mar y pagarse en moneda extranjera. Una moneda que está dejando de ser el dólar. Si lo anterior hace referencia a Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, los más pro-estadounidenses y pro-sionistas de la zona, amenazan ahora abiertamente con abandonar el dólar en el comercio de petróleo si EEUU no otorga a este pequeño país "apoyo financiero si hay una crisis prolongada". Los EAU ya están muy tocados como centro financiero global, están agotando sus reservas de divisas y lo que hasta hace 51 días era un "refugio seguro" para el capital mundial ya no lo es. Es por eso que ya en los EAU se dice que "es hora de plantearse el cierre de las bases estadounidenses, ya que representan una carga y no un activo estratégico".

La cosa no es baladí y es algo más que una amenaza. En 2025 el comercio multilateral entre China y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) alcanzó los 300.000 millones de dólares (una parte de ellos en yuanes), lo que subraya la posición de China como principal socio comercial de la región. Si bien históricamente estas inversiones se limitaban al sector energético y a proyectos portuarios, el contexto de la posguerra está impulsando a ambas partes a explorar una integración mucho más profunda. Por ejemplo, en dos sectores donde China es clave porque los controla: los coches eléctricos y la energía verde. En esta última, China representa más del 80% de la capacidad mundial de fabricación de paneles solares. En los coches eléctricos, el 70%.

Ya os comenté que los estados del Golfo han demostrado hasta ahora ser leales a EEUU, pero siguen siendo oportunistas como siempre lo han sido. La situación ahora para ellos es mala, muy mala, y saben que tienen que diversificar su dependencia. No van a abandonar la dependencia de EEUU, pero sí la van a reducir si quieren mantener su supervivencia a medio y largo plazo. El giro al Este va a ser evidente.

El hecho es que Qatar y Emiratos ya están reconociendo de forma abierta que están en problemas, en muchos problemas. Por lo tanto no es descabellado pensar que Arabia Saudita, Kuwait y Bahrein están en la misma situación, pese a que no lo digan abiertamente. Lo van diciendo poco a poco. Por ejemplo, la Kuwait Petroleum Corporation ha declarado fuerza mayor para todos los envíos de petróleo crudo y productos refinados después de que el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz hiciera imposibles las exportaciones. La situación en Kuwait es "más que catastrófica" en este aspecto y claramente, si se mantiene, desencadenará un efecto dominó en la economía.

Sumad a eso que Occidente en general (EEUU y sus vasallos europeos y asiáticos) también está mostrando signos de inestabilidad económica y financiera y tendréis un diagnóstico muy aproximado de lo que está pasando realmente. Mantener la obsesión en la superioridad occidental y en su hegemonía del mundo es suicida. Y ya hay quien lo está viendo entre los países del Golfo.

Así que estamos en que llega el invierno en plena primavera para unos cuantos. El invierno para los vasallos occidentales de EEUU, y para el propio EEUU. El decadente EEUU ha pretendido utilizar la agresión contra Irán para confrontar el auge de China. El tiro le está saliendo por la culata. En China es habitual dar la vuelta a un caracter, 福 (Fú), que significa felicidad y fortuna. Al colocarlo del revés se considera que la felicidad y la fortuna ya han llegado. Al poner patas arriba la zona con la agresión a Irán, EEUU y el IVRS han invertido los términos de la prosperidad, acercándola aún más a China.

Mientras tanto, propaganda por propaganda. Me quedo con esta. Dicen que es la situación en Teherán este fin de semana.

El Lince

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