Entre el ingenio y la solidaridad
Dejando por un momento a Irán, hay que mirar a Cuba. Y no por las amenazas del majara, sino porque está en un proceso de aceleración de la transición energética con el apoyo de China y de Rusia, aunque hay que insistir en que el bloqueo estadounidense sigue complicando, y mucho, la existencia de Cuba como país independiente.
Cuba lleva meses viviendo entre colapsos totales a nivel económico, apagones no solo intermitentes sino casi totales también, con fábricas paralizadas, con campos sin riego, con... Y eso en una isla con un clima caluroso por definición. La culpa, casi totalmente, se debe al bloqueo energético impuesto por EEUU. Ahora que el zombi conocido como Unión Europea está hablando del "derecho de navegación", refiriéndose a Ormuz, no estaría demás que apelase al derecho de navegación para los propios cubanos y apelase a levantar el bloqueo organizando una "coalición de dispuestos" como dice que quiere hacer con Ormuz (es broma, los vasallos europeos nunca, jamás, acaso, ni, se enfrentarán a su amo y señor; quien diga que lo han hecho en Irán no tiene ni idea: los europeos fueron imprescindibles en el prólogo de la agresión porque extendieron a través de sus embajadas los satélites Starlink para la coordinación de las protestas de enero y su "inactividad" de debió a que creyeron, y apoyaron, que Irán caería "en tres días"). O Venezuela, que está más cerca y también se está comportando como una buena vasalla de su señor.
Pero Cuba es mucha Cuba. En Cuba se resumen las dificultades con un dicho: "no es fácil". Y no lo es. Por eso su ministro de Energía da la cara una vez sí y otra también y explica a la población qué se está haciendo, qué es lo que pasa, qué se puede esperar para el futuro y el por qué es importante otra característica cubana, el ingenio. Por ejemplo, diciendo que a pesar de todos los pesares, Cuba ha logrado un hito: frenar el descenso de producción nacional de petróleo y aumentar un poco su extracción, un rubro que estaba de capa caída por la falta de recursos tanto financieros como de repuestos. Poco a poco se ha ido recuperando hasta llegar a la mitad (2'2 millones de toneladas) de lo que se extraía antes de la nueva agresión de EEUU.
A finales de marzo envió un petrolero con 100.000 toneladas de petróleo. No es la solución porque Cuba necesita casi 1'5 millones de toneladas más para mantener el mismo nivel que antes de la agresión de EEUU, pero es una ayuda concreta. Eso son 10 barcos al mes, y no solo de petróleo sino de diésel, gasolina y gas. Pero Cuba se las ingenia y dado que tiene un alto nivel científico, ha logrado por sus propios medios refinar su petróleo -muy viscoso, con mucho azufre y otros contaminantes- en diésel y fuel oil para reducir la dependencia externa. Lo del petrolero ruso es una ayuda, sin duda, pero se necesita aún más y Rusia ha dicho que enviará otro (aunque en el momento de escribir esto aún no hay nada confirmado con fecha), pero si el ritmo es el de uno al mes o cada dos meses no será más que un parche. Importante, pero parche. E insuficiente.
Aquí hay que hacer una puntualización: Rusia no quiere, bajo ningún concepto, enfrentarse a EEUU porque todavía sigue anclado en lo que los euroatlánticos del Kremlin llaman "espíritu de Anchorage", los acuerdos alcanzados entre Putin y Trump en agosto de 2025 sobre el país 404, -antes conocido como Ucrania- y que no se han cumplido por parte estadounidense. Por eso tanto Rusia como EEUU han salido con la cabeza alta con este petrolero enviado: los primeros, por haber desafiado "el cerco estratégico" impuesto por los piratas estadounidenses, los segundos por haber actuado "con benevolencia" al haber aceptado su paso porque era "ayuda humanitaria". Así los dos han salvado la cara. Siempre habrá quien diga ¿y lo del apoyo a Irán? No es un enfrentamiento con EEUU, el apoyo a Irán es más diplomático que otra cosa, y Rusia se está aprovechando, y mucho, del precio del petróleo (hoy está a 114'6 dólares, casi el triple de lo que pretendía la UE -44'10 dólares- en su paquete de sanciones aprobado en enero).
Además, ha habido un problema con este petrolero enviado: no pudo entrar en la bahía de Cienfuegos, donde se encuentra la principal refinería de Cuba, por lo que hubo que transportar el petróleo a otros barcos que sí podían entrar, y eso alargó el tiempo para que pudiese ser usado. Y luego está la distribución una vez refinado. Una distribución que no llega a todos los sitios porque hay que priorizar. En estos momentos, según dice el ministro de Energía, Cuba distribuye 800 toneladas diarias, la mitad más o menos de lo que se necesita, por dos razones: para evitar apagones inmediatos por el rápido consumo y para tener un margen de maniobra ante la situación.
¿Y cuál es el papel de China? Pues como es un país que necesita el petróleo para su propio consumo, una parte importante de él importado, solo puede ayudar a Cuba de una manera: con las energías renovables. En 2025 se calculaba que la energía renovable suponía en Cuba el 3%, ahora se estima que es del 10% de la generación de energía. Esto se debe a China, que ha enviado instalaciones solares y sistemas de almacenamiento. Su principal función es, como dice el ministro, "estabilizar la frecuencia de una red debilitada por el envejecimiento de las centrales termoeléctricas". Para que os hagáis una idea, una de las ganancias de China por la agresión a Irán es que está vendiendo tecnología limpia, paneles solares, vehículos eléctricos y baterías, como churros. Las ventas en los dos meses de agresión a Irán se han incrementado un 30%. A Cuba se la están suministrando gratis, por solidaridad e internacionalismo.
También aquí Cuba está haciendo lo mismo que con el petróleo: priorizar. Priorizar la agricultura (arroz, maíz, soja, tabaco) y a las industrias que producen para la exportación. ¿Doloroso para la gente? Seguro, pero necesario para evitar una quiebra de la producción.
También prioriza con el gas licuado, del que importa el 80% y que se está destinando únicamente a hospitales, comedores y producción estratégica.
¿Difícil, verdad? El "no es fácil". Pero de nuevo el ingenio cubano: se ha puesto en marcha lo que llaman "transición cultural" y en la que los molinos de viento y las plantas de biogás están cumpliendo una importante función. Muchos de ellos y de esas plantas se habían abandonado y ahora vuelven a estar activos porque es más fácil su conexión a la red eléctrica y esto ayuda a los paneles solares portátiles que se destinan a profesores, a médicos y a los niños.
Esto es Cuba, haciendo malabares con el ingenio y la solidaridad. Poco o mucho, dos países muy lejanos están ayudando o intentando ayudar. Y lo hacen en mayor medida que México, Brasil y Colombia, los países supuestamente "progresistas" de América Latina y que podrían, si quisieran, romper el bloqueo enfrentándose a EEUU. Porque de Venezuela mejor no hablar. Como lo cortés no quita lo valiente, México sí ha hecho pequeños gestos de "ayuda humanitaria", pero lo que necesita Cuba es petróleo, y ahí se ha echado para atrás. Recuerdo lo que dijo su presidenta a principios de este mes. Son países que protestan "enérgicamente" contra este nuevo bloqueo, contra esta piratería marítima, contra esta violación de la libertad de navegación y del derecho internacional, contra esta ley del más fuerte y la selva, pero que se cuidan, sin embargo, de no quebrantarla ellos mismos.
El ingenio no es solo en estos casos. Hay ciencia detrás. Como en el innovador fármaco cubano para el tratamiento del Alzheimer que se está produciendo en Cuba y que pone de manifiesto la resiliencia de una nación que se esfuerza por innovar bajo las limitaciones del bloqueo estadounidense y las amenazas de una invasión. Se llama NeuroEPO, de producción nacional y una lucha pionera contra la progresión de la enfermedad de Alzheimer. NeuroEPO, también conocido como NeuralCIM, es un aerosol nasal que revierte o ralentiza los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
Se ataca a Cuba por su sistema político. Un medicamento que combate la pérdida de memoria y afecciones de salud relacionadas es algo más que un mensaje sorprendente: un proyecto socialista financiado con fondos públicos que, lamentablemente, no puede ayudar a millones de personas que lo necesitan en todo el mundo debido a las agresiones de EEUU y a la inacción de (casi) todo el mundo.
Para endulzar algo más la cosa, en Cuba hay un grupo infantil que es un fenómeno, "La Colmenita". Os dejo con él y una canción de Silvio Rodríguez. También es una nuestra del ingenio y creatividad cubana.El Lince
Cuba es absolutamente admirable. Si todos los países tuvieran un ápice de su dignidad y resistencia, el imperialismo hubiera muerto desde hace ya mucho.
ResponderEliminarSi Rusia no quiere enfrentarse con EEUU, que Santa Lucía nos conserve la vista. ¿Alguien se ha molestado en ver como sigue la operación militar especial en Ucrania? Porque ahí se está enfrentando desde hace cuatro años con la OTAN, es decir, con Estados Unidos (los ucranianos solo ponen la carne de cañón, cada vez más escasa y más envejecida), y el resultado es, recordémoslo una vez más, la total desmilitarización de Occidente (con EEUU a la cabeza). Lo cual le ha venido de perlas a Irán. Casualmente Araghchi a acudido a Rusia (por China no ha pasado) a entrevistarse con Putin y sospecho que tampoco esta vez se trata de un apoyo "más diplomático que otra cosa". Las armas y la inteligencia rusa son palabras mayores.
ResponderEliminarRusia ni quiere enfrentarse a los EEUU ni lo hará, de hecho, ahí tenemos la operación especial congelada, y mientras tanto los ucranazis, destruyéndoles las refinerías, con la ayuda de los europerros y los satélites de los EEUU, y eso lo saben muy bien Putin, y los euroatlantistas del Kremlin, pero ahí queda todo guardado en el cajón, hasta que pasen más de 30 años (para después lamentarse, a base de comentarios, y tertulias sin beneficio) de hecho, tenemos la intentona de asesinato por parte del trompas, y siguen con su juego...
EliminarY en lo que concierne a Irán, que no va a visitar a China, es bien sencillo, con ellos tienen plena confianza, más que con Rusia (pero no les queda otra) por eso van, para tantear psicológicamente a los rusos (Putin) por que saben muy bien, que su comportamiento, es como el del perro del hortelano, ni come, ni deja comer. Llevan muchos años sentados en dos sillas a la vez, y así, no se puede salir adelante, y mucho menos ganar una guerra. Si las capacidades que tiene Rusia, las tuviese Irán, Israel no existiría en estos momentos, y no hubiesen muerto tantísimos miles de palestinos bajo los escombros, y fuera de sus casas. La determinación de sus mandatarios, es muy importante, para defender su propio país... Las armas están para utilizarlas, bien que sean tus amigos, como uno mismo, no para tenerlas en los museos, de exposición, y más sabiendo, que los iraníes, son personas nobles, no como a los que quieren hacer ver a sus ciudadanos, que los EEUU son amigos, y los europerros también, pero ellos siguen con esa retorica, a pesar de haber sido engañados tantas veces, siguen, R que R...
Los Estados Unidos (en especial Patton) derrotaron al Tercer Reich, Rusia robó la tecnología hipersónica a los Estados Unidos, el principal sector económico de Rusia son los hidrocarburos, Israel es una gran potencia militar.... ¿te gusta más así? Sería mejor que revises tus fuentes, aunque solo sea por sentido del ridículo (incluyendo un vistazo al diccionario para entender el concepto "congelada").
EliminarA mi juicio es correcto decir que Rusia no quiere enfrentarse con Occidente. De hecho, las aspiraciones de Putin eran (posiblemente aún son) integrar Occidente de alguna manera.
EliminarEl problema es que Occidente no ve las cosas de igual forma. Es Occidente quien obligó a Rusia a la confrontación tratándola como subdito de baja escala y rechazando categóricamente su integración al bloque. Error estratégico garrafal: Occidente tenía un amigo leal y convencido y lo convirtió en adversario (que no en enemigo).
En la actualidad, Rusia está jugando al juego que se le impuso y lo está haciendo a su manera, en un tire y afloje geopolítico, militar y diplomático, que poco a poco le va abriendo puertas.
Hace apenas 15 años, Rusia hubiera despreciado con cierto asco algunas de las opciones victoriosas que se le presentan en la actualidad.
Para los países en vía de liberación (je je), el rechazo a la integración de Rusia en el campo occidental fue como ganarse la lotería. De buenas a primeras, pudieron contar con un aliado forzado, pero poderosísimo: con industria militar de primer nivel, armas nucleares y derecho a veto en el CSNU.
Gracias Occidente por tu miopía estratégica, todo el mérito es tuyo.
La realidad es la que es (sobre el congelamiento en el frente) solo hay que ver, y detenerse a pensar, quien está haciendo más daño en esta operación especial (guerra) desde mediados del año pasado, el Niéper sigue haciendo de frontera, sí, muchos muertos por parte de los ucranazis, pero, en realidad, hoy día no se ganan las guerras con soldados, como carne de cañón, las guerras se ganan, destruyendo por completo todas las infraestructuras de producción, y más teniendo armamento muy sofisticado, como lo tiene Rusia. Ahí están los europerros y los otanazis, que con dar a los ucranazis drones, misiles de todo tipo, los lanzan, y con los satélites los dirigen, y a Rusia la destruyen refinerías, fabricas de armamento, y hasta intentar destruir la lanzadera espacial, como ocurrió, cuando subió los satélites de baja orbita, y que ha hecho Rusia? Nada, apoderarse de una aldea en Sumy, u otra zona, no tiene Rusia armamento suficiente para destruir todas las infraestructuras de los ucranazis? Sí, al igual que las vías de suministros, de comunicación férrea, y de carreteras? Pues yo creo que sí, para que están los satélites, para ver el tiempo que va hacer, o para controlar al enemigo? A lo mejor no quieren hacer daño a sus hermanos rebeldes? Pero a estos no les importa nada asesinar a civiles, ancianos ,niños en las guarderías, hospitales, destruir supermercados llenos de gente, y así puedo seguir... Es a lo que me refiero el frente congelado, que hoy día, las guerras no se ganan con muertos en el campo de batalla, se ganan destruyendo todas las capacidades del enemigo (ahí tenemos a Irán, demostrando al mundo entero, como se puede doblegar al imperio, y sin la capacidad que tiene Rusia) por eso hay muchos conceptos de entender una guerra hoy día, hay que reconocer, que no estamos a principios del siglo XX, donde esta tecnología, ni pasaba por nuestras cabezas, todo ha cambiado tanto, y lo que es peor, muy deprisa, y lo que está cambiando...
EliminarUna última llamada a la racionalidad, porque no tengo ninguna intención de debatir sobre universos alternativos. Primer punto, el diccionario: ¿Qué significa "querer"? Si se pretende afirmar que los rusos no se despiertan cada mañana con irrefrenables deseos de matar a occidentales y apoderados anexos como mero entretenimiento, entonces no quieren el enfrentamiento, es decir, la guerra; hay que ser un psicópata para querer eso. Pero si se pretende afirmar que Rusia no está dispuesta a aplicar la fuerza militar con toda la contundencia necesaria para conseguir sus objetivos, entonces tenemos que atender al segundo punto: los datos objetivos. ¿Qué sabemos sobre el desempeño de las tropas y el equipo de cada bando y la proporción de bajas humanas (ahí tenemos como pistas las cifras de intercambio de muertos y prisioneros) y materiales (item más, véase la actuación de los sistemas de armas), sobre la capacidad de controlar la escalada, sobre la calidad de los mandos y la planificación...?
EliminarMe temo que la respuesta es obvia, por eso el bando occidental lleva desde el principio intentando conseguir una tregua como sea. Pero la respuesta rusa es continuar sus planes como si nada. Esto me recuerda mucho a como ante los intentos desesperados de Trump & Cia para lograr una tregua en el Golfo Pérsico la respuesta iraní es el equivalente a un "niet". ¡Caramba, que coinsidensia!, que dirían Les Luthiers.
Un par de reflexiones para ayudar a interpretar algunos datos. Si yo destruyo con un dron un quiosco de prensa de Montevideo (es un simple ejemplo) ¿he destruido la ciudad? Como doy por sentada la respuesta, aplíquese el cuento a la hora de valorar esas informaciones de refinerías y fábricas "destruidas" y otras fantasmadas del mismo calibre regurgitadas por los medios occidentales, para que no nos pase como con la "destruida" flota del Mar Negro que sigue lanzando sus proyectiles contra Ucrania como el conejito de Duracell. La segunda reflexión corresponde a un teórico militar soviético de entreguerras, que definía la captura de territorio al enemigo como "un mal necesario" de la guerra, en el entendimiento de que el fin primero es la destrucción física de ese enemigo, y en eso los rusos tienen mucha escuela.
Si alguien aporta datos contrastados con gusto los valoraré, pero no me interesa intercambiar meras opiniones subjetivas que van en contra de unas evidencias que ya empiezan a ser reconocidas públicamente incluso en el bando guerrerista occidental.
Oyendo el llamado a la racionalidad y recurriendo al diccionario, cuando digo "Rusia no quiere enfrentarse con Occidente" significa que Rusia buscó un entendimiento para colaborar con Occidente, para ser parte del bloque occidental. Incluso se puede afirmar que los intentos de colaboración y de acercamiento a Occidente perduraron, por lo menos, hasta la reunión de Alaska el año pasado.
EliminarDesgraciadamente para Rusia, el bloque occidental no sólo le dio un portazo en la nariz, sino que además la agredió de varias maneras (sanciones, propaganda, revoluciones de color y finalmente guerra).
Rusia no tuvo más remedio que enfrentar a Occidente.
Entiendo el planteamiento y hasta puedo compartirlo, al margen de detalles temporales, pero hay una expresión, aparentemente indiscutible, que puede llevarnos al autoengaño: "Desgraciadamente para Rusia". Es evidente que la agresión occidental causa perjuicios a Rusia, pero en el balance final (y solo llevamos cuatro años de operación militar especial) ¿quién gana y quién pierde? Rusia ha aniquilado lo mejor del poder militar occidental, se ha fortalecido económicamente hasta el punto de que un meme ruso es ¡más sanciones, por favor! y su peso y autoridad internacional han subido como la espuma. Por el contrario, los Estados Unidos (ni siquiera merece la pena hablar del decadente geriátrico europeo) están agotando sus reservas militares, los problemas económicos crecen, su imagen internacional está hecha unos zorros y su administración es un circo disfuncional. Curiosamente, vemos un gran paralelismo con el dúo Israel-Irán. Con un agravante: Estados Unidos es una nación continental, con acceso a dos océanos, grandes recursos naturales, y que todavía es una potencia industrial y militar (nuclear), por lo que tienen opciones para seguir siendo un país a tener en cuenta. Pero Israel, un manicomio disfrazado de estado (diminuto), seguramente no va a sobrevivir al desastre autoinfligido al que ha conducido a su (único) apoyo imprescindible que es USA. Parece que la maldición de los 80 años va a repetirse ante nuestros ojos.
EliminarLa situación actual de Cuba es el lamentable resultado del fracaso estrepitoso de nosotros, la izquierda latinoamericana.
ResponderEliminarCuba resistió las agresiones, los sabotajes, los bloqueos y las campañas de difamación. Paralelamente, no escatimó esfuerzos ni recursos para ayudarnos de todas las maneras posibles y a un precio terrible.
Mientras tanto los izquierdistas latinoamericanos nos dedicamos a engordar, a rifar los principios, a luchar por un escaño que nos asegurara una cómoda pensión al retirarnos y por supuesto nos dedicamos a distanciarnos de Cuba, a criticarla y condenarla.
Los primeros culpables de la situación en Cuba somos nosotros, los latinoamericanos de "izquierda" por nuestra incapacidad y nuestra comodísima incoherencia.