El camino de baldosas amarillas
El referéndum sobre la permanencia o salida de Gran Bretaña de la Unión Europea está desatando tal pánico en los capitalistas que ahora no saben muy bien qué camino tomar. Salvo uno: el de las baldosas amarillas.
Os recomiendo de manera muy encarecida un excelente libro y una no menos excelente película: "El mago de Oz". Es una de las muy raras veces en las que la película se equipara con el cuento porque, por lo general, las películas suelen destrozar a los libros en los que se basan. El cuento -hay quien lo considera una novela- se escribió en 1900, la película es de 1939. Dicen que el cuento es una alegoría entre quienes peleaban por vincular la moneda al patrón oro y quienes no. Por eso la protagonista inicia su camino hacia el mundo de Oz (oz, onza, es la medida del peso del oro en inglés) "siguiendo el camino de baldosas amarillas".
El mundo tal y como lo conocemos se está cayendo a pedazos. El capitalismo ya no se sostiene si no es con muy altas dosis de represión, cada vez menos sofisticada, y busca desesperadamente una nueva guerra con la que relanzarse. La expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas y el enorme despliegue de la marina estadounidense en el Mar del Sur de China -que si se llama así, será por algo- son claros indicativos de cómo un Occidente moribundo se está resistiendo a morir y cree que lo podrá evitar si dispara primero.
No sé lo que ocurrirá el 23, cuando se celebre el referéndum en Gran Bretaña -y aunque las encuestas dicen que ganarán quienes quieren la salida de la Unión Europea (Brexit), recuerdo que también decían que ganarían los partidarios de la independencia de Escocia y al final la gente, aunque por muy poco, se asustó y decidió mantener el status quo-, pero lo que sí sé es que hay un pánico generalizado entre quienes tienen la pasta y que ya están siguiendo el camino de baldosas amarillas. Es decir, se están refugiando en el oro, cuyo precio va en paralelo a cómo evolucionan las encuestas sobre el famoso Brexit.
Este pánico está reforzando, aunque sea de forma indirecta, a Rusia y China, los dos países que llevan años comprando oro porque tienen la intención nada disimulada de volver a vincular a la moneda al patrón oro, como estaba hasta que EEUU decidió unilateralmetne en la década de 1970 dejar de hacerlo y convertir al dólar en la moneda de referencia a nivel mundial. Eso está empezando a ser ya historia, y a eso es a lo que también se opone EEUU. De ahí su agresividad y beligerancia porque, recuerdo, Rusia tiene decidido abrir su propia bolsa petrolera en rublos y China ya ha abierto su propia Bolsa del oro de Shangai.
La subida del precio del oro indica, además, que la idea de "otra Europa es posible" ya no la cree nadie y que hay una especie de "sálvese quien pueda" ante un barco que no solo va a la deriva sino que hace aguas por todos los lados.
Y cuando las ratas van abandonando el barco, como son unas ratas exquisitas, o sea, con posibles, lo que hacen es ir refugiándose en lo que consideran valores seguros. Y un valor seguro a lo largo de la historia ha sido el oro. En ello andan, por el camino de baldosas amarillas. Dicen que si gana el Brexit, ni el dólar ni el euro aguantarán mucho más tiempo y que el oro "será la moneda más fuerte del mundo".
En el caso de que el Brexit sea derrotado y Gran Bretaña permanezca en la UE, el roto será de tal calibre que habrá "una reacción populista en casi toda Europa e, incluso, en EEUU". De ahí que los capitalistas, grandes y pequeños, se estén refugiando en el oro porque pronostican "volatilidad de los mercados financieros, con efectos potencialmente adversos sobre la economía de la zona euro y el sector financiero". Y añaden otros dos puntos de incertidumbre: el más importante es Francia, con la posibilidad de que el fascista Frente Nacional gane las elecciones en 2017 (que es profundamente anti-UE); el segundo, de mucho menor relieve pero que sí siembra algo de zozobra, es el hipotético triunfo de Unidos Podemos en las elecciones del 26 de junio en el Estado español (España, para otras latitudes) a quien consideran "moderadamente euroescéptico".
A ver si adivináis qué gran especulador financiero está comprando oro a troche y moche. Sí, esta vez habéis adivinado: George Soros. Este tipo, financiador de las mal llamadas "revoluciones de colores", lleva semanas avisando sobre el peligro del Brexit y "las consecuencias absolutamente catastróficas a corto plazo para la economía europea que llevaría a la UE a la antesala del colapso". Y hace lo que siempre han hecho los capitalistas: comprar oro como forma no sólo de sostener un refugio seguro ante la catástrofe, sino de especular con él cuando el temporal amaine, si es que amaina porque otro que está a punto de la quiebra, como ya comenté, es el Deustche Bank (Banco de Alemania). Ayer las acciones del DB cayeron a mínimos históricos desde 2008. Justo el mismo día que el Banco Central Europeo anuncia una nueva remesa de 348 millones de euros para que las empresas privadas puedan comprar "bonos corporativos", es decir, una nueva forma de financiación de una economía que, digan lo que digan, mantiene su crisis.
El Lince
martes, 14 de junio de 2016
domingo, 12 de junio de 2016
La lógica Syriza
El ejemplo de Syriza no deja de crecer. El modelo a seguir por la supuesta "izquierda transformadora" en Europa, encandilada cuando Syriza ganó las elecciones en enero de 2015, sigue siendo el modelo a seguir un año y medio después incluso por la derecha clásica. Sorprendente, ¿verdad? En Francia, por ejemplo, el gobierno supuestamente "progresista" del llamado Partido Socialista, está siguiendo a rajatabla "la lógica Syriza" para destruir el fuerte movimiento sindical que está contestando la Ley del Trabajo que destroza todas y cada una de las conquistas laborales y sociales vigentes desde hace 80 años.
Los medios de propaganda franceses, en especial los partidarios de la otra derecha (antes llamada izquierda, es decir, del gobierno "progresista"), al ver que fracasan una y otra vez todo tipo de acusaciones contra el movimiento de protesta ("terrorismo social", "toma de los ciudadanos como rehenes" y lindezas similares propias de la tan defendida libertad de expresión y de la ética "informativa") ahora apelan al ejemplo de Syriza en Grecia para que el movimiento obrero y estudiantil pasen por el aro. Es lo que llaman "la lógica Syriza". La táctica consiste en dos vías: una, ir extinguiendo el movimiento de protesta haciendo concesiones económicas -que no laborales, que es lo que una gran parte de los sindicatos encabezados por la CGT reclaman- y está comenzando a funcionar parcialmente en el caso de los controladores aéreos y los profesores, no tanto en los ferrocarriles; dos, todos los ministros, intelectuales paniaguados y "sindicalistas" vinculados al poder se pasan un día sí y otro también en los medios de propaganda (antes llamados de comunicación) afirmando que "si no se aprueba esta ley ahora, cuando hay un gobierno progresista, será mucho peor la que se apruebe cuando la derecha llegue al poder" (sic). Y siguen desarrollando el argumento diciendo que la CGT y los sindicatos que secundan el planteamiento de rechazo a la ley "actúan contra los intereses de los trabajadores porque están dejando vía libre a la derecha en este campo" (sic) dado que todas las encuestas dicen que en las elecciones de junio de 2017 las diferentes expresiones de la derecha clásica, incluyendo a los fascistas, arrasarán.
Por ello, en un movimiento sorpresivo, el fascista Frente Nacional acaba de pedir al gobierno "progresista" francés la retirada de la ley "porque significa la obediencia a la dictadura de Bruselas", aunque mantiene su crítica a los sindicatos y a las movilizaciones. El Frente Nacional es consciente del masivo rechazo a la ley, sabe que el movimiento de protesta le ha dejado desnudo, que está perdiendo predicamento y tiene que reconducir su estrategia, y es lo que ha hecho.
A pesar de la resistencia masiva contra la ley, la izquierda está presa de sí misma y en una actitud abiertamente defensiva. En la práctica, actúan igual que los fascistas del Frente Nacional: critican la ley, pero al mismo tiempo se desmarcan de las acciones de rechazo que se están produciendo. Una de las expresiones más coreadas en las manifestaciones es "Tout le monde deteste la police" ("Todo el mundo odia a la policía") porque el "gobierno progresista" francés la ha dotado de un conjunto de prerrogativas que hacen que todas sus acciones queden impunes y eso está provocando un significativo aumento de la violencia policial que cada vez está dejando más víctimas y detenidos sin que haya un solo caso de sanción por brutalidad y abusos policiales. Ni siquiera contra el policía que dejó en coma a un fotógrafo en una manifestación del 26 de mayo. La prensa protestó tímidamente, pero rápida y convenientemente lo ha olvidado aunque el periodista sigue en coma. La consigna: no hay que alimentar la protesta. De nuevo un excelente ejemplo de lo que son los "valores occidentales" y la sacrosanta libertad de expresión.
La "lógica Syriza" está atenazando al Frente de Izquierda de Jean Luc Melenchon (11'10% de votos en las elecciones presidenciales de 2012). La movilización contra la Ley del Trabajo ha llegado en un buen momento para el Frente de Izquierda, que se había atrevido a dar un paso más allá del que dio Syriza hablando con claridad de la necesidad de abandonar el euro, por ejemplo, y comenzar a desmarcarse de Europa, pero la postura frente a la respuesta popular a la violencia policial le está dejando casi paralizado y ahora es casi incapaz de desmarcarse de la policía y criticar sus actuaciones. Eso está pasando factura, tanto entre la militancia, que empieza a quemar carnets, como entre simpatizantes que se ven prácticamente solos en la protesta y sin ser arropados como debiera hacerlo su organización. Incluso hay una tendencia de opinión que considera al cada vez más numeroso "movimiento antifa" (de antifascista) como "un señuelo del que se benefician con claridad las clases dominantes" porque responden a la violencia policial.
La "logica Syriza" es un cáncer que está generalizando la metástasis en el cuerpo social europeo.
Sin embargo, aún hay anticuerpos que combaten esta metástasis de "la lógica Syriza". Al igual que ocurrió con Manolis Glezos, un histórico partisano griego contra los nazis que criticó abiertamente a Syriza por rendirse a los designios de la troika, históricos luchadores de la resistencia contra los nazis en Francia han salido al paso de las acusaciones de "terrorista" que realiza "el gobierno progresista" del llamado Partido Socialista al movimiento sindical y estudiantil que viene combatiendo en las calles desde hace cuatro meses contra la Ley del Trabajo que destruye todo tipo de conquistas sociales.
El manifiesto se encabeza con un sonoro ¡Gloria a los nuevos resistentes de la CGT obrera!
Comienza de una forma demoledora: "Mientras el mundo del trabajo hace frente con honor, con la clase obrera y el sindicato CGT a la cabeza, a la más grave ofensiva antisocial desde los años treinta y cuarenta, una campaña fascistoide de difamación nacida del odio de clase y del espíritu versallesco, véase de Vichy, inunda los grandes medios de comunicación públicos y privados. Lacayos del Estado policial, “periodistas” indignos gritan hasta la muerte contra el primer sindicato de Francia. Particularmente provocadoras son las manifestaciones de la patronal que llega a calificar a los valientes sindicalistas de la CGT de “gamberros” y de “terroristas”.
Dicen que también el régimen nazi llamó "terroristas" a los obreros, a ellos, los y las resistentes mientras que los grandes capitalistas, como Louis Renault, se enriquecían sirviendo a los nazis y destruyendo Francia mediante la reubicación de sus fábricas igual que hacen hoy y añaden una acusación al gobierno "progresista" por cómo trata con guante blanco a estos defraudadores que tienen sus capitales en paraísos fiscales mientras que trata con mano dura al movimiento de protesta. Dicen que no son los sindicalistas quienes están destruyendo el país, como dice el gobierno "progresista", sino que lo que están haciendo es "defender el patrimonio social de Francia de los matones que se han instalado en el gobierno".
Y añaden: "La resistencia comienza ahora. Nosotros, quienes hemos arriesgado nuestras vidas para liberar a Francia de la opresión nazi, que hemos visto morir a nuestros compañeros por una Francia libre, republicana, independiente y social, seguimos siendo fieles a nuestros ideales de juventud. Defendemos a la CGT, a la clase obrera en lucha y criticamos al capitalismo y sus medios de comunicación, comprometidos de forma deshonrosa en un odio de clase que es digno de Versalles y Vichy [el régimen colaboracionista de Petain con los nazis]. Nosotros nos mantenemos firmes en el camino del honor, que conduce a una Francia libre, en el camino del progreso social y defendemos a nuestros compañeros de la CGT y otros sindicatos que están luchando".
Todos los y las firmantes de este manifiesto fueron condecorados por sus acciones dentro de la resistencia contra los nazis, incluso con la Legión de Honor, la máxima condecoración en Francia. Lo encabezan León Landini, Pierre Pranchere, Enriqueta Dubois-Gastaus "Nelly", Arsenio Tchakarian, Hermine Pulvemacher, Lina Girelli, Maurice Fraysse, Elise Mazenoux...
Este es León Landini, el primer firmante.
Y éste es Arsenio Tchakarian, el último superviviente del mítico grupo antifascista conocido por los nazis como "la red Manouchian", compuesta por 60 integrantes de los que 37 eran combatientes: españoles, polacos, armenios, rumanos, húngaros, italianos y franceses. Unos valientes internacionalistas, unos valientes resistentes, liderados por el armenio Missak Manouchian, que durante dos años realizaron acciones audaces y espectaculares -incluyendo ejecuciones de generales- causando a los nazis al menos 150 muertos y más de 600 heridos. Muchos integrantes de "la red Manouchian" fueron muriendo en combates y finalmente fueron capturados casi todos los restantes componentes. Los hombres (22) fueron fusilados y una mujer, Olga Bancic, rumana, decapitada.
¡Estos abuelos siempre dándonos ejemplo!
El Lince
El ejemplo de Syriza no deja de crecer. El modelo a seguir por la supuesta "izquierda transformadora" en Europa, encandilada cuando Syriza ganó las elecciones en enero de 2015, sigue siendo el modelo a seguir un año y medio después incluso por la derecha clásica. Sorprendente, ¿verdad? En Francia, por ejemplo, el gobierno supuestamente "progresista" del llamado Partido Socialista, está siguiendo a rajatabla "la lógica Syriza" para destruir el fuerte movimiento sindical que está contestando la Ley del Trabajo que destroza todas y cada una de las conquistas laborales y sociales vigentes desde hace 80 años.
Los medios de propaganda franceses, en especial los partidarios de la otra derecha (antes llamada izquierda, es decir, del gobierno "progresista"), al ver que fracasan una y otra vez todo tipo de acusaciones contra el movimiento de protesta ("terrorismo social", "toma de los ciudadanos como rehenes" y lindezas similares propias de la tan defendida libertad de expresión y de la ética "informativa") ahora apelan al ejemplo de Syriza en Grecia para que el movimiento obrero y estudiantil pasen por el aro. Es lo que llaman "la lógica Syriza". La táctica consiste en dos vías: una, ir extinguiendo el movimiento de protesta haciendo concesiones económicas -que no laborales, que es lo que una gran parte de los sindicatos encabezados por la CGT reclaman- y está comenzando a funcionar parcialmente en el caso de los controladores aéreos y los profesores, no tanto en los ferrocarriles; dos, todos los ministros, intelectuales paniaguados y "sindicalistas" vinculados al poder se pasan un día sí y otro también en los medios de propaganda (antes llamados de comunicación) afirmando que "si no se aprueba esta ley ahora, cuando hay un gobierno progresista, será mucho peor la que se apruebe cuando la derecha llegue al poder" (sic). Y siguen desarrollando el argumento diciendo que la CGT y los sindicatos que secundan el planteamiento de rechazo a la ley "actúan contra los intereses de los trabajadores porque están dejando vía libre a la derecha en este campo" (sic) dado que todas las encuestas dicen que en las elecciones de junio de 2017 las diferentes expresiones de la derecha clásica, incluyendo a los fascistas, arrasarán.
Por ello, en un movimiento sorpresivo, el fascista Frente Nacional acaba de pedir al gobierno "progresista" francés la retirada de la ley "porque significa la obediencia a la dictadura de Bruselas", aunque mantiene su crítica a los sindicatos y a las movilizaciones. El Frente Nacional es consciente del masivo rechazo a la ley, sabe que el movimiento de protesta le ha dejado desnudo, que está perdiendo predicamento y tiene que reconducir su estrategia, y es lo que ha hecho.
A pesar de la resistencia masiva contra la ley, la izquierda está presa de sí misma y en una actitud abiertamente defensiva. En la práctica, actúan igual que los fascistas del Frente Nacional: critican la ley, pero al mismo tiempo se desmarcan de las acciones de rechazo que se están produciendo. Una de las expresiones más coreadas en las manifestaciones es "Tout le monde deteste la police" ("Todo el mundo odia a la policía") porque el "gobierno progresista" francés la ha dotado de un conjunto de prerrogativas que hacen que todas sus acciones queden impunes y eso está provocando un significativo aumento de la violencia policial que cada vez está dejando más víctimas y detenidos sin que haya un solo caso de sanción por brutalidad y abusos policiales. Ni siquiera contra el policía que dejó en coma a un fotógrafo en una manifestación del 26 de mayo. La prensa protestó tímidamente, pero rápida y convenientemente lo ha olvidado aunque el periodista sigue en coma. La consigna: no hay que alimentar la protesta. De nuevo un excelente ejemplo de lo que son los "valores occidentales" y la sacrosanta libertad de expresión.
La "lógica Syriza" está atenazando al Frente de Izquierda de Jean Luc Melenchon (11'10% de votos en las elecciones presidenciales de 2012). La movilización contra la Ley del Trabajo ha llegado en un buen momento para el Frente de Izquierda, que se había atrevido a dar un paso más allá del que dio Syriza hablando con claridad de la necesidad de abandonar el euro, por ejemplo, y comenzar a desmarcarse de Europa, pero la postura frente a la respuesta popular a la violencia policial le está dejando casi paralizado y ahora es casi incapaz de desmarcarse de la policía y criticar sus actuaciones. Eso está pasando factura, tanto entre la militancia, que empieza a quemar carnets, como entre simpatizantes que se ven prácticamente solos en la protesta y sin ser arropados como debiera hacerlo su organización. Incluso hay una tendencia de opinión que considera al cada vez más numeroso "movimiento antifa" (de antifascista) como "un señuelo del que se benefician con claridad las clases dominantes" porque responden a la violencia policial.
La "logica Syriza" es un cáncer que está generalizando la metástasis en el cuerpo social europeo.
Sin embargo, aún hay anticuerpos que combaten esta metástasis de "la lógica Syriza". Al igual que ocurrió con Manolis Glezos, un histórico partisano griego contra los nazis que criticó abiertamente a Syriza por rendirse a los designios de la troika, históricos luchadores de la resistencia contra los nazis en Francia han salido al paso de las acusaciones de "terrorista" que realiza "el gobierno progresista" del llamado Partido Socialista al movimiento sindical y estudiantil que viene combatiendo en las calles desde hace cuatro meses contra la Ley del Trabajo que destruye todo tipo de conquistas sociales.
El manifiesto se encabeza con un sonoro ¡Gloria a los nuevos resistentes de la CGT obrera!
Comienza de una forma demoledora: "Mientras el mundo del trabajo hace frente con honor, con la clase obrera y el sindicato CGT a la cabeza, a la más grave ofensiva antisocial desde los años treinta y cuarenta, una campaña fascistoide de difamación nacida del odio de clase y del espíritu versallesco, véase de Vichy, inunda los grandes medios de comunicación públicos y privados. Lacayos del Estado policial, “periodistas” indignos gritan hasta la muerte contra el primer sindicato de Francia. Particularmente provocadoras son las manifestaciones de la patronal que llega a calificar a los valientes sindicalistas de la CGT de “gamberros” y de “terroristas”.
Dicen que también el régimen nazi llamó "terroristas" a los obreros, a ellos, los y las resistentes mientras que los grandes capitalistas, como Louis Renault, se enriquecían sirviendo a los nazis y destruyendo Francia mediante la reubicación de sus fábricas igual que hacen hoy y añaden una acusación al gobierno "progresista" por cómo trata con guante blanco a estos defraudadores que tienen sus capitales en paraísos fiscales mientras que trata con mano dura al movimiento de protesta. Dicen que no son los sindicalistas quienes están destruyendo el país, como dice el gobierno "progresista", sino que lo que están haciendo es "defender el patrimonio social de Francia de los matones que se han instalado en el gobierno".
Y añaden: "La resistencia comienza ahora. Nosotros, quienes hemos arriesgado nuestras vidas para liberar a Francia de la opresión nazi, que hemos visto morir a nuestros compañeros por una Francia libre, republicana, independiente y social, seguimos siendo fieles a nuestros ideales de juventud. Defendemos a la CGT, a la clase obrera en lucha y criticamos al capitalismo y sus medios de comunicación, comprometidos de forma deshonrosa en un odio de clase que es digno de Versalles y Vichy [el régimen colaboracionista de Petain con los nazis]. Nosotros nos mantenemos firmes en el camino del honor, que conduce a una Francia libre, en el camino del progreso social y defendemos a nuestros compañeros de la CGT y otros sindicatos que están luchando".
Todos los y las firmantes de este manifiesto fueron condecorados por sus acciones dentro de la resistencia contra los nazis, incluso con la Legión de Honor, la máxima condecoración en Francia. Lo encabezan León Landini, Pierre Pranchere, Enriqueta Dubois-Gastaus "Nelly", Arsenio Tchakarian, Hermine Pulvemacher, Lina Girelli, Maurice Fraysse, Elise Mazenoux...
Este es León Landini, el primer firmante.
Y éste es Arsenio Tchakarian, el último superviviente del mítico grupo antifascista conocido por los nazis como "la red Manouchian", compuesta por 60 integrantes de los que 37 eran combatientes: españoles, polacos, armenios, rumanos, húngaros, italianos y franceses. Unos valientes internacionalistas, unos valientes resistentes, liderados por el armenio Missak Manouchian, que durante dos años realizaron acciones audaces y espectaculares -incluyendo ejecuciones de generales- causando a los nazis al menos 150 muertos y más de 600 heridos. Muchos integrantes de "la red Manouchian" fueron muriendo en combates y finalmente fueron capturados casi todos los restantes componentes. Los hombres (22) fueron fusilados y una mujer, Olga Bancic, rumana, decapitada.
¡Estos abuelos siempre dándonos ejemplo!
El Lince
viernes, 10 de junio de 2016
Max, Marx, Voltaire
Vuelvo con la postura de la única organización del Estado español (España, para otras latitudes) que tiene mis simpatías: la Candidatura d'Unitat Popular. Vengo defendiéndola desde hace tiempo y ahora que estamos entusiasmados con las encuestas que dicen que Unidos Podemos pisa los talones a la derecha (PP) y se merienda a la otra derecha (PSOE) aparecen con fuerza los discursos sobre la realidad, lo posible y lo utópico (o la convicción).
Vuelvo a las discusiones con mis amiguetes entusiasmados y que me recriminan que no vaya a votar "porque hago el juego a la derecha". No lo hago porque no estoy empadronado en Catalunya, porque en ese caso está claro por quién lo haría. Si yo les digo que el votar dentro de este sistema ya es "hacer el juego a la derecha", siempre que se asuma como una cuestión estratégica y no táctica -y aquí les recuerdo que desde que Unidos Podemos está en las instituciones han desaparecido las movilizaciones en la calle-, se ponen de los nervios; y si digo que no basta cualquier cosa y que siempre hay que ir con las cosas claras, me miran como si fuese un marciano. E intento explicarles la diferencia entre la CUP y los demás.
La CUP acaba de rechazar los presupuestos de la Generalitat de Catalunya, al igual que lo ha hecho Catalunya sí que es Pot (la marca de Unidos Podemos allá) aunque por razones diferentes. CSQP lo ha hecho por la cuestión nacional, aceptando la cuestión social. La CUP lo ha hecho por las dos razones, entendiendo que no se va lo suficientemente lejos en ellas.
Aquí entra la disquisición que mantengo con algunos mis amiguetes, conocedores (superficiales) de Marx pero defensores de Max (Weber) -o Zizek, que es lo mismo- y desconocedores de Voltaire. Dicen que frente a "la ética de la convicción" hay que anteponer la "ética de la responsabilidad" porque es la única manera de avanzar en un mundo donde hay que pactar y que, en los pactos, todo el mundo tiene que ceder. Esto es Max (Weber) en estado puro y sería aceptable si fuese una cuestión táctica, pero no en cuanto se convierte en una decisión estratégica. Si les pongo el ejemplo de lo que ocurrió recientemente en el land alemán de Sajonia-Anhalt, simplemente se encogen de hombros. Aquí la estrategia de Die Linke de aproximación a la socialdemocracia (la otra derecha), es decir, moderar todas sus propuestas para conseguir el pacto (el euro, Europa o los refugiados), supuso un claro reforzamiento de los fascistas.
Pero ha historia está llena de este tipo de falacias. Sin ir más lejos, ayer hubo una buena muestra de ello. Esta dicotomía de "la ética de la responsabilidad" frente a "la ética de la convicción" es lo mismo que acaba de aplicar la ONU a Arabia Saudita, a quien ha retirado de la lista negra de violadores de los derecho humanos, en concreto el país árabe era acusado de matanzas de niños en Yemen con sus bombardeos, porque los sauditas amenazaron con dejar de pagar los fondos de programas humanitarios de la ONU como los destinados a los refugiados palestinos. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha dicho textualmente: "Tuve que considerar la perspectiva muy real de que millones de otros niños sufrirían gravemente si, como me fue sugerido, los países cortaban fondos". Eso sí, dice que "fue una de las decisiones más dolorosas y difíciles" que ha tenido que tomar. La ONU se ha plegado al chantaje, pero eso sí: con responsabilidad.
A ver, amiguetes progres, explicadme ésto y seguid justificando a Max (Weber) -o Zizek, que es lo mismo- con lo de la responsabilidad y la convicción. Esta mañana he coincidido con uno en el tren y se lo he dicho. Respuesta: se ha quedado en silencio y ha bajado la cabeza.
Así que voy al meollo: mis amiguetes -aún no siendo independentistas- defienden que la CUP tenía que haber aceptado los presupuestos de la Generalitat "porque son los más sociales en años" (eso es "la ética de la responsabilidad"). Cuando les digo que por eso mismo CSQP tendría que haberlo hecho -aún rechazando la independencia-, se callan. Y aquí entra Voltaire, al que desconocen. Voltaire dijo muchas cosas pero una debería grabarse de forma muy clara en nuestra mente: "la civilización no elimina la barbarie, solo la perfecciona". Eso es lo que está ocurriendo en Catalunya y otros lugares: alguna reforma cosmética que impida cualquier tipo de explosión social. No se plantea la eliminación de la pobreza, por ejemplo, sino su "reducción". Es lo mismo que hizo la ONU, volviendo al ejemplo anterior, cuando con sus famosos Objetivos de Desarrollo del Milenio (¿se acuerda alguien de ellos?) pretendía "erradicar la pobreza" y un tiempo después cambió el objetivo a "erradicar la pobreza extrema". La pobreza es necesaria para el capitalismo. Más que necesaria, imprescindible.
Lo que dijo Voltaire fue hace casi trescientos años y casi cien años antes de que Marx dijese que "el socialismo burgués o conservador lo que pretende es ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida" (esto aparece, textual, en "El manifiesto comunista").
Porque de lo que se trata no es de hacer asistenciacionismo con "las clases más desfavorecidas" (caridad, en la terminología cristiana) como han hecho Venezuela o Brasil y proclaman algunos en Europa. Pregunté a mis amiguetes si se habían molestado en oír a la CUP o sólo hablaban de oídas de lo que alguien decía que había dicho la CUP. Nadie lo había hecho, lo que dice muy poco en su favor. En castellano eso es "hablar por boca de ganso", o sea, repetir lo que otro ha dicho y que, en este caso, es lo que transmiten los medios de propaganda (antes llamados de comunicación).
La CUP dijo que en el proceso de reestructuración del capitalismo que estamos viviendo se están diseñando sociedades donde la emergencia social se cronifica y se convierte en una realidad de miseria para millones de personas, y que los instrumentos de política económica de las instituciones públicas se convierten en parte del problema porque se basan en un modelo de capitalismo que asegura sus beneficios a base de incrementar la pobreza y la desigualdad. Y dijo algo de Perogrullo: "la política pública hoy se ha convertido en la política de la gestión de la miseria dejando cada vez mayorías crecientes de la población a la intemperie, al abrigo de la caridad".
¿Queremos caridad o queremos justicia social y dignidad colectiva, como se proclama? Porque son dos cuestiones incompatibles. No hay que resignarse a ser simples gestores de la miseria. No se puede considerar alguien de izquierda si se acude a pactar políticas públicas que sirven a los intereses de los poderosos y que suponen -aunque sea algo dulcificada- la cronificación de la pobreza y la desigualdad como elementos estructurales de la sociedad. Esto es Voltaire en estado puro.
La CUP no oculta nada, va de cara tanto en sus asambleas como en sus posiciones; no esconde lo que es ni lo que pretende. Es anticapitalista y con un fuerte componente comunista entre sus bases, y eso en unos momentos en los que el comunismo -como el socialismo- dicen que ha desaparecido. La CUP tiene muy claro que utiliza el Parlament para explicarse, "para mostrar con hechos y no palabras ni gestos cuál es nuestra apuesta de país y de cómo avanzar para alcanzarlo; para demostrar que los pasos hacia la independencia son irreversibles y que justamente el ejercicio de nuestro derecho a decidir pasa por no admitir el chantaje de tener que hacer frente a la realidad social de nuestra sociedad con unos recursos castrados por la austeridad. Para nosotros lo que hay que expresar con los presupuestos es que la sociedad catalana no está dispuesta a ver sufrir ni de hambre ni de frío, ni de falta de vivienda y escuela a nadie, y este es el motivo para no aceptar unos presupuestos impuestos que justamente la condenan a todos estos sufrimientos y sólo nos ofrecen las migajas para hacerle frente".
Que los presupuestos tumbados eran menos austeros que los anteriores es cierto, pero también lo es que podían haber sido mucho más sociales y no lo han sido por una cuestión de clase. De nuevo la clase, esa lucha de clases que, dicen, no existe. Mientras la desigualdad crece y se cronifica la respuesta no son más o menos migajas. Mientras no se cuestione a Europa, véase el caso de Grecia con Syriza, la pregunta es ¿cuánta democracia aguanta el capitalismo? La respuesta es sencilla: lo que aguante su bolsillo. Si les tocas el bolsillo, se acabó la democracia. Esto es Marx en estado puro.
El Lince
Vuelvo con la postura de la única organización del Estado español (España, para otras latitudes) que tiene mis simpatías: la Candidatura d'Unitat Popular. Vengo defendiéndola desde hace tiempo y ahora que estamos entusiasmados con las encuestas que dicen que Unidos Podemos pisa los talones a la derecha (PP) y se merienda a la otra derecha (PSOE) aparecen con fuerza los discursos sobre la realidad, lo posible y lo utópico (o la convicción).
Vuelvo a las discusiones con mis amiguetes entusiasmados y que me recriminan que no vaya a votar "porque hago el juego a la derecha". No lo hago porque no estoy empadronado en Catalunya, porque en ese caso está claro por quién lo haría. Si yo les digo que el votar dentro de este sistema ya es "hacer el juego a la derecha", siempre que se asuma como una cuestión estratégica y no táctica -y aquí les recuerdo que desde que Unidos Podemos está en las instituciones han desaparecido las movilizaciones en la calle-, se ponen de los nervios; y si digo que no basta cualquier cosa y que siempre hay que ir con las cosas claras, me miran como si fuese un marciano. E intento explicarles la diferencia entre la CUP y los demás.
La CUP acaba de rechazar los presupuestos de la Generalitat de Catalunya, al igual que lo ha hecho Catalunya sí que es Pot (la marca de Unidos Podemos allá) aunque por razones diferentes. CSQP lo ha hecho por la cuestión nacional, aceptando la cuestión social. La CUP lo ha hecho por las dos razones, entendiendo que no se va lo suficientemente lejos en ellas.
Aquí entra la disquisición que mantengo con algunos mis amiguetes, conocedores (superficiales) de Marx pero defensores de Max (Weber) -o Zizek, que es lo mismo- y desconocedores de Voltaire. Dicen que frente a "la ética de la convicción" hay que anteponer la "ética de la responsabilidad" porque es la única manera de avanzar en un mundo donde hay que pactar y que, en los pactos, todo el mundo tiene que ceder. Esto es Max (Weber) en estado puro y sería aceptable si fuese una cuestión táctica, pero no en cuanto se convierte en una decisión estratégica. Si les pongo el ejemplo de lo que ocurrió recientemente en el land alemán de Sajonia-Anhalt, simplemente se encogen de hombros. Aquí la estrategia de Die Linke de aproximación a la socialdemocracia (la otra derecha), es decir, moderar todas sus propuestas para conseguir el pacto (el euro, Europa o los refugiados), supuso un claro reforzamiento de los fascistas.
Pero ha historia está llena de este tipo de falacias. Sin ir más lejos, ayer hubo una buena muestra de ello. Esta dicotomía de "la ética de la responsabilidad" frente a "la ética de la convicción" es lo mismo que acaba de aplicar la ONU a Arabia Saudita, a quien ha retirado de la lista negra de violadores de los derecho humanos, en concreto el país árabe era acusado de matanzas de niños en Yemen con sus bombardeos, porque los sauditas amenazaron con dejar de pagar los fondos de programas humanitarios de la ONU como los destinados a los refugiados palestinos. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha dicho textualmente: "Tuve que considerar la perspectiva muy real de que millones de otros niños sufrirían gravemente si, como me fue sugerido, los países cortaban fondos". Eso sí, dice que "fue una de las decisiones más dolorosas y difíciles" que ha tenido que tomar. La ONU se ha plegado al chantaje, pero eso sí: con responsabilidad.
A ver, amiguetes progres, explicadme ésto y seguid justificando a Max (Weber) -o Zizek, que es lo mismo- con lo de la responsabilidad y la convicción. Esta mañana he coincidido con uno en el tren y se lo he dicho. Respuesta: se ha quedado en silencio y ha bajado la cabeza.
Así que voy al meollo: mis amiguetes -aún no siendo independentistas- defienden que la CUP tenía que haber aceptado los presupuestos de la Generalitat "porque son los más sociales en años" (eso es "la ética de la responsabilidad"). Cuando les digo que por eso mismo CSQP tendría que haberlo hecho -aún rechazando la independencia-, se callan. Y aquí entra Voltaire, al que desconocen. Voltaire dijo muchas cosas pero una debería grabarse de forma muy clara en nuestra mente: "la civilización no elimina la barbarie, solo la perfecciona". Eso es lo que está ocurriendo en Catalunya y otros lugares: alguna reforma cosmética que impida cualquier tipo de explosión social. No se plantea la eliminación de la pobreza, por ejemplo, sino su "reducción". Es lo mismo que hizo la ONU, volviendo al ejemplo anterior, cuando con sus famosos Objetivos de Desarrollo del Milenio (¿se acuerda alguien de ellos?) pretendía "erradicar la pobreza" y un tiempo después cambió el objetivo a "erradicar la pobreza extrema". La pobreza es necesaria para el capitalismo. Más que necesaria, imprescindible.
Lo que dijo Voltaire fue hace casi trescientos años y casi cien años antes de que Marx dijese que "el socialismo burgués o conservador lo que pretende es ahuyentar a la clase obrera de todo movimiento revolucionario haciéndole ver que lo que a ella le interesa no son tales o cuales cambios políticos, sino simplemente determinadas mejoras en las condiciones materiales, económicas, de su vida" (esto aparece, textual, en "El manifiesto comunista").
Porque de lo que se trata no es de hacer asistenciacionismo con "las clases más desfavorecidas" (caridad, en la terminología cristiana) como han hecho Venezuela o Brasil y proclaman algunos en Europa. Pregunté a mis amiguetes si se habían molestado en oír a la CUP o sólo hablaban de oídas de lo que alguien decía que había dicho la CUP. Nadie lo había hecho, lo que dice muy poco en su favor. En castellano eso es "hablar por boca de ganso", o sea, repetir lo que otro ha dicho y que, en este caso, es lo que transmiten los medios de propaganda (antes llamados de comunicación).
La CUP dijo que en el proceso de reestructuración del capitalismo que estamos viviendo se están diseñando sociedades donde la emergencia social se cronifica y se convierte en una realidad de miseria para millones de personas, y que los instrumentos de política económica de las instituciones públicas se convierten en parte del problema porque se basan en un modelo de capitalismo que asegura sus beneficios a base de incrementar la pobreza y la desigualdad. Y dijo algo de Perogrullo: "la política pública hoy se ha convertido en la política de la gestión de la miseria dejando cada vez mayorías crecientes de la población a la intemperie, al abrigo de la caridad".
¿Queremos caridad o queremos justicia social y dignidad colectiva, como se proclama? Porque son dos cuestiones incompatibles. No hay que resignarse a ser simples gestores de la miseria. No se puede considerar alguien de izquierda si se acude a pactar políticas públicas que sirven a los intereses de los poderosos y que suponen -aunque sea algo dulcificada- la cronificación de la pobreza y la desigualdad como elementos estructurales de la sociedad. Esto es Voltaire en estado puro.
La CUP no oculta nada, va de cara tanto en sus asambleas como en sus posiciones; no esconde lo que es ni lo que pretende. Es anticapitalista y con un fuerte componente comunista entre sus bases, y eso en unos momentos en los que el comunismo -como el socialismo- dicen que ha desaparecido. La CUP tiene muy claro que utiliza el Parlament para explicarse, "para mostrar con hechos y no palabras ni gestos cuál es nuestra apuesta de país y de cómo avanzar para alcanzarlo; para demostrar que los pasos hacia la independencia son irreversibles y que justamente el ejercicio de nuestro derecho a decidir pasa por no admitir el chantaje de tener que hacer frente a la realidad social de nuestra sociedad con unos recursos castrados por la austeridad. Para nosotros lo que hay que expresar con los presupuestos es que la sociedad catalana no está dispuesta a ver sufrir ni de hambre ni de frío, ni de falta de vivienda y escuela a nadie, y este es el motivo para no aceptar unos presupuestos impuestos que justamente la condenan a todos estos sufrimientos y sólo nos ofrecen las migajas para hacerle frente".
Que los presupuestos tumbados eran menos austeros que los anteriores es cierto, pero también lo es que podían haber sido mucho más sociales y no lo han sido por una cuestión de clase. De nuevo la clase, esa lucha de clases que, dicen, no existe. Mientras la desigualdad crece y se cronifica la respuesta no son más o menos migajas. Mientras no se cuestione a Europa, véase el caso de Grecia con Syriza, la pregunta es ¿cuánta democracia aguanta el capitalismo? La respuesta es sencilla: lo que aguante su bolsillo. Si les tocas el bolsillo, se acabó la democracia. Esto es Marx en estado puro.
El Lince
miércoles, 8 de junio de 2016
¿De verdad EEUU es la referencia para el mundo?
No, en absoluto. El mundo no quiere a EEUU. Ni lo que representa, ni sus valores, nada de nada. Por mucho que se sigan viendo las películas de Hollywood.
Gallup, ese instituto que pasa por ser el de mayor fama en las encuestas, ese que se sorprendía porque los jóvenes estadounidenses prefiriesen el socialismo y el comunismo al capitalismo y que decía que no entendía "lo que pasaba por la cabeza de estos jóvenes", acaba de publicar su "Informe global de liderazgo de EEUU-2016" y los resultados son abrumadores: el 55% del planeta no quiere ver a EEUU ni en pintura. Igual va ahora Gallup y dice que no entiende lo que pasa por la cabeza de la mayoría de la población del planeta. Y eso que falta una parte muy importante de la población del planeta que no aparece en su informe: China.
EEUU sólo tiene buena imagen... a ver si adivináis. ¿No? En todos los países de Europa. Única y exclusivamente y también por los pelos. En ningún otro continente hay esa unanimidad. Los porcentajes más altos los tiene Kosovo (85%), como no podía ser de otra manera, seguido por la República del Congo (80%), Albania (74%), Camboya (74%) y el Reino Unido (65%). Fuera de estos porcentajes hay mucha tela que cortar, hasta llegar a ese significativo 45% de países del planeta que, como digo por los pelos, tienen buena imagen de EEUU.
La encuesta se hace pública en unos momentos en que están en marcha las llamadas elecciones presidenciales y se trata de "situar" al sucesor de Obama "ante la realidad" de la política exterior y del papel de EEUU en el mundo. No sorprende, por lo tanto, ver cómo dice Gallup que EEUU ha perdido el 12% de amigos en todo el mundo durante la presidencia de Obama. A tenor de los resultados, parece que famoso Premio Nobel de la Paz con el que inauguró su mandato no le ha servido para mucho. Lógico, no hay más que hacer un repaso a las guerras que ha impulsado directa o indirectamente.
¿Queréis más datos sorprendentes? Pues ahí van. Hay un dato que tengo que reflejar, como he dicho antes, porque por más que lo he buscado en la encuesta no lo he visto: no hay ni una mención a qué opina la población china. Así que solo se me ocurren dos razones: que Gallup no ha indagado por ahí (improbable), o que lo haya hecho y se haya asustado al constatar que el resultado sería superior a ese fantástico 89% de rechazo a EEUU que ofrece Rusia y por eso no aparece ninguna referencia a China. En unos momentos en los que EEUU vuelve a violar -y van...- los principios del llamado "libre mercado" que reclama a nivel mundial imponiendo la prohibición total de importación de acero chino, no creo que los chinos tengan buena imagen de EEUU en absoluto.
Estos son los diez países donde la imagen de EEUU está, literalmente, por los suelos. Como os he dicho, en el 55% de los países del planeta no se soporta a EEUU pero no con estos porcentajes aunque sí con un rechazo superior al 50% de la población:
Con estos porcentajes, preguntaos qué influencia y qué presencia -más allá de los medios de propaganda occidentales- tienen en la población los "demócratas" o los "liberales" prooccidentales en Rusia, por ejemplo. O en Egipto, donde ese también sorprendente 62% de rechazo tal vez sirva para interpretar la famosa revuelta de la Plaza de Tahrir. Significativa es la proporción en Siria (lo que nos lleva a la famosa "contra" extremistamente moderada o moderadamente extremista que apoya EEUU y todo Occidente) y en Irán, aunque con un rechazo menor del que se podría pensar. En el caso de Irán, es notoria la influencia del actual presidente, Rouhani, que no solo aplica una política económica neoliberal con un fuerte respaldo de EEUU, y que está encandilando a la burguesía metropolitana, especialmente de Teherán, sino que hace todo lo posible por "occidentalizar" el país.
Como es lógico nada de todo esto se comentará en los medios de propaganda. Si fuese al revés, que la población del planeta tuviese una imagen negativa de Rusia o de China en esos porcentajes, a buen seguro que estarían semanas dando la murga con ello, pero que el planeta no quiera ver a EEUU ni en pintura hay que ocultarlo. No deja en buen lugar al país que -Obama dixit- "tiene que liderar el mundo".
Ya sabe quien le suceda lo que tiene que hacer para que entren en razón quienes no ven bien a EEUU y aceptar su liderazgo: o lo hacen por las malas o por las malas. A raíz del aniversario del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima se ha preguntado en otra encuesta a los estadounidenses si aprobarían algo similar contra otra ciudad y el 59% ha respondido que sí. Y luego van y se extrañan de que no amen en el planeta a estos "defensores de la libertad". Un ejemplo: la candidatura anti-base de EEUU en Okinawa (Japón) logró ayer 27 de los 48 escaños a la gobernación de la isla. Tanto el gobierno japonés como EEUU van a tener un problema gordo para mantenerla.
Desde luego, si es Clinton nos vamos a enterar con esta asesina de masas como dejó bien probado en Libia. Cada vez cobra más importancia el concepto de guerra híbrida (combinación de la guerra clásica con la financiera y las famosas "revueltas") del que dije que os hablaría y que, visto lo visto, se va a convertir -lo está siendo ya- en la nueva modalidad de agresión de EEUU y sus vasallos para que el mundo vuelva al redil en el que ha estado desde la desaparición de la URSS.
La encuesta de Gallup certifica lo que solo los incautos, los ingenuos y quienes están cómodos en el discurso del "imperio" no ven: la hegemonía occidental, representada por EEUU como cabeza visible, está desapareciendo cada segundo que pasa.
El Lince
No, en absoluto. El mundo no quiere a EEUU. Ni lo que representa, ni sus valores, nada de nada. Por mucho que se sigan viendo las películas de Hollywood.
Gallup, ese instituto que pasa por ser el de mayor fama en las encuestas, ese que se sorprendía porque los jóvenes estadounidenses prefiriesen el socialismo y el comunismo al capitalismo y que decía que no entendía "lo que pasaba por la cabeza de estos jóvenes", acaba de publicar su "Informe global de liderazgo de EEUU-2016" y los resultados son abrumadores: el 55% del planeta no quiere ver a EEUU ni en pintura. Igual va ahora Gallup y dice que no entiende lo que pasa por la cabeza de la mayoría de la población del planeta. Y eso que falta una parte muy importante de la población del planeta que no aparece en su informe: China.
EEUU sólo tiene buena imagen... a ver si adivináis. ¿No? En todos los países de Europa. Única y exclusivamente y también por los pelos. En ningún otro continente hay esa unanimidad. Los porcentajes más altos los tiene Kosovo (85%), como no podía ser de otra manera, seguido por la República del Congo (80%), Albania (74%), Camboya (74%) y el Reino Unido (65%). Fuera de estos porcentajes hay mucha tela que cortar, hasta llegar a ese significativo 45% de países del planeta que, como digo por los pelos, tienen buena imagen de EEUU.
La encuesta se hace pública en unos momentos en que están en marcha las llamadas elecciones presidenciales y se trata de "situar" al sucesor de Obama "ante la realidad" de la política exterior y del papel de EEUU en el mundo. No sorprende, por lo tanto, ver cómo dice Gallup que EEUU ha perdido el 12% de amigos en todo el mundo durante la presidencia de Obama. A tenor de los resultados, parece que famoso Premio Nobel de la Paz con el que inauguró su mandato no le ha servido para mucho. Lógico, no hay más que hacer un repaso a las guerras que ha impulsado directa o indirectamente.
¿Queréis más datos sorprendentes? Pues ahí van. Hay un dato que tengo que reflejar, como he dicho antes, porque por más que lo he buscado en la encuesta no lo he visto: no hay ni una mención a qué opina la población china. Así que solo se me ocurren dos razones: que Gallup no ha indagado por ahí (improbable), o que lo haya hecho y se haya asustado al constatar que el resultado sería superior a ese fantástico 89% de rechazo a EEUU que ofrece Rusia y por eso no aparece ninguna referencia a China. En unos momentos en los que EEUU vuelve a violar -y van...- los principios del llamado "libre mercado" que reclama a nivel mundial imponiendo la prohibición total de importación de acero chino, no creo que los chinos tengan buena imagen de EEUU en absoluto.
Estos son los diez países donde la imagen de EEUU está, literalmente, por los suelos. Como os he dicho, en el 55% de los países del planeta no se soporta a EEUU pero no con estos porcentajes aunque sí con un rechazo superior al 50% de la población:
Con estos porcentajes, preguntaos qué influencia y qué presencia -más allá de los medios de propaganda occidentales- tienen en la población los "demócratas" o los "liberales" prooccidentales en Rusia, por ejemplo. O en Egipto, donde ese también sorprendente 62% de rechazo tal vez sirva para interpretar la famosa revuelta de la Plaza de Tahrir. Significativa es la proporción en Siria (lo que nos lleva a la famosa "contra" extremistamente moderada o moderadamente extremista que apoya EEUU y todo Occidente) y en Irán, aunque con un rechazo menor del que se podría pensar. En el caso de Irán, es notoria la influencia del actual presidente, Rouhani, que no solo aplica una política económica neoliberal con un fuerte respaldo de EEUU, y que está encandilando a la burguesía metropolitana, especialmente de Teherán, sino que hace todo lo posible por "occidentalizar" el país.
Como es lógico nada de todo esto se comentará en los medios de propaganda. Si fuese al revés, que la población del planeta tuviese una imagen negativa de Rusia o de China en esos porcentajes, a buen seguro que estarían semanas dando la murga con ello, pero que el planeta no quiera ver a EEUU ni en pintura hay que ocultarlo. No deja en buen lugar al país que -Obama dixit- "tiene que liderar el mundo".
Ya sabe quien le suceda lo que tiene que hacer para que entren en razón quienes no ven bien a EEUU y aceptar su liderazgo: o lo hacen por las malas o por las malas. A raíz del aniversario del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima se ha preguntado en otra encuesta a los estadounidenses si aprobarían algo similar contra otra ciudad y el 59% ha respondido que sí. Y luego van y se extrañan de que no amen en el planeta a estos "defensores de la libertad". Un ejemplo: la candidatura anti-base de EEUU en Okinawa (Japón) logró ayer 27 de los 48 escaños a la gobernación de la isla. Tanto el gobierno japonés como EEUU van a tener un problema gordo para mantenerla.
Desde luego, si es Clinton nos vamos a enterar con esta asesina de masas como dejó bien probado en Libia. Cada vez cobra más importancia el concepto de guerra híbrida (combinación de la guerra clásica con la financiera y las famosas "revueltas") del que dije que os hablaría y que, visto lo visto, se va a convertir -lo está siendo ya- en la nueva modalidad de agresión de EEUU y sus vasallos para que el mundo vuelva al redil en el que ha estado desde la desaparición de la URSS.
La encuesta de Gallup certifica lo que solo los incautos, los ingenuos y quienes están cómodos en el discurso del "imperio" no ven: la hegemonía occidental, representada por EEUU como cabeza visible, está desapareciendo cada segundo que pasa.
El Lince
lunes, 6 de junio de 2016
La OTAN gana por fin una batalla
En ejército de la OTAN, Turquía, está arrasando ciudades kurdas sin que los muy democráticos occidentales hayan dicho una palabra sobre ello. La OTAN ha ganado ¡por fin! una batalla. Todas aquellas personas que vienen diciendo esa soberana estupidez de que "otra Europa es posible" si no son conscientes que no hay posibilidad alguna de que ésto sea así mientras se forma parte de la OTAN son co-responsables de las muertes y de la destrucción que ha conllevado ganar esta batalla. Todas aquellas personas que siguen manteniendo que "otra Europa es posible" sin plantear la salida de la OTAN son colaboradoras necesarias de la matanza que se ha producido en Nusaybin. Los pocos residentes de la ciudad que pudieron abandonarla antes de la entrada de las tropas de un ejército de la OTAN, el turco, hablan de ejecuciones sumarias de al menos 20 milicianos y milicianas.
Os dije hace poco que tras 74 días de una heroica y ejemplar resistencia un ejército de la OTAN, Turquía, se había hecho con el control de la ciudad kurda de Nusaybin. La supuesta progresía calla, seguro por ignorancia, lo que ya dice mucho de qué tipo de progresía es. Un ejército de la OTAN, Turquía, acaba de hacer públicas las fotografías de Nusaybin. No son fotos hechas por los resistentes. Son fotos oficiales del ejército de la OTAN, el turco.
La destrucción de la ciudad es evidente. Es de tal calado que uno de los medios de propaganda turcos, Cumhuriyet, afín a los "socialdemócratas" del Partido Republicano del Pueblo, avisa al gobierno que tiene que proceder a "una rápida reconstrucción" porque en caso contrario "la derrota de los terroristas del PKK se convertiría en victoria". Pero esta es otra historia, porque el gobierno turco quiere "repoblar" estas ciudades que va arrasando con ciudadanos sirios de los que están refugiados en su territorio para así "deskurdistizar" la población. Este es el plan alternativo turco al envío de refugiados a Europa si hay acuerdo con la Unión Europea sobre cortar el flujo de refugiados.
Con la destrucción de Nusaybin la OTAN ha ganado por fin una batalla. La OTAN, a través de uno de los ejércitos que la componen, ha demostrado que es muy valiente y eficaz contra civiles y milicianos. Otra cosa es cuando se tenga que enfrentar con los rusos o los chinos.
La OTAN es muy democrática y muy defensora de los valores occidentales, como es bien sabido y lo acaba de demostrar a través de uno de sus ejércitos. Lo que ha ocurrido en Nusaybin, lo que está ocurriendo en las ciudades kurdas del sur de Turquía, el llamado Kurdistán Norte, es una muestra fehaciente de que esto es la OTAN. Esto es Europa, esto es EEUU, esto es Canadá y esto son todos los países que están o quieren estar en la OTAN. Luego no hay "otra Europa posible" formando parte en la OTAN. Es una cuestión no ya de sentido común, sino de decencia.
Un ejército de la OTAN, el turco, acaba de decir que en "la operación antiterrorista" que mantiene desde comienzos del año (o sea, la misma denominación que da el gobierno fascista de Ucrania para referirse a la agresión al Donbás) "han muerto cerca de 5.000 terroristas". Por otra parte, y aunque los datos de las pérdidas propias están prohibidas en Turquía, sectores de la izquierda turca han filtrado que "unos 500 policías y militares" han muerto en este tiempo. Desde luego, cada vez son más las acciones de la guerrilla de las Fuerzas de Defensa del Pueblo (HPG), la estructura militar del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y es más que probable que la cifra sea cierta.
Un ejército de la OTAN, el turco, acaba de declarar el estado de sitio en 10 localidades kurdas, lo que supone dejar a las poblaciones sin suministros básicos como la luz, la electricidad y el agua. Un ejército de la OTAN, el turco, tiene absoluta impunidad para hacer y deshacer en estas localidades, de las que la de mayor importancia es Diyarbakir. Pero tranquilidad, la muy democrática OTAN volverá a ganar otra batalla a mayor gloria de Occidente y sus valores.
El Lince
En ejército de la OTAN, Turquía, está arrasando ciudades kurdas sin que los muy democráticos occidentales hayan dicho una palabra sobre ello. La OTAN ha ganado ¡por fin! una batalla. Todas aquellas personas que vienen diciendo esa soberana estupidez de que "otra Europa es posible" si no son conscientes que no hay posibilidad alguna de que ésto sea así mientras se forma parte de la OTAN son co-responsables de las muertes y de la destrucción que ha conllevado ganar esta batalla. Todas aquellas personas que siguen manteniendo que "otra Europa es posible" sin plantear la salida de la OTAN son colaboradoras necesarias de la matanza que se ha producido en Nusaybin. Los pocos residentes de la ciudad que pudieron abandonarla antes de la entrada de las tropas de un ejército de la OTAN, el turco, hablan de ejecuciones sumarias de al menos 20 milicianos y milicianas.
Os dije hace poco que tras 74 días de una heroica y ejemplar resistencia un ejército de la OTAN, Turquía, se había hecho con el control de la ciudad kurda de Nusaybin. La supuesta progresía calla, seguro por ignorancia, lo que ya dice mucho de qué tipo de progresía es. Un ejército de la OTAN, Turquía, acaba de hacer públicas las fotografías de Nusaybin. No son fotos hechas por los resistentes. Son fotos oficiales del ejército de la OTAN, el turco.
La destrucción de la ciudad es evidente. Es de tal calado que uno de los medios de propaganda turcos, Cumhuriyet, afín a los "socialdemócratas" del Partido Republicano del Pueblo, avisa al gobierno que tiene que proceder a "una rápida reconstrucción" porque en caso contrario "la derrota de los terroristas del PKK se convertiría en victoria". Pero esta es otra historia, porque el gobierno turco quiere "repoblar" estas ciudades que va arrasando con ciudadanos sirios de los que están refugiados en su territorio para así "deskurdistizar" la población. Este es el plan alternativo turco al envío de refugiados a Europa si hay acuerdo con la Unión Europea sobre cortar el flujo de refugiados.
Con la destrucción de Nusaybin la OTAN ha ganado por fin una batalla. La OTAN, a través de uno de los ejércitos que la componen, ha demostrado que es muy valiente y eficaz contra civiles y milicianos. Otra cosa es cuando se tenga que enfrentar con los rusos o los chinos.
La OTAN es muy democrática y muy defensora de los valores occidentales, como es bien sabido y lo acaba de demostrar a través de uno de sus ejércitos. Lo que ha ocurrido en Nusaybin, lo que está ocurriendo en las ciudades kurdas del sur de Turquía, el llamado Kurdistán Norte, es una muestra fehaciente de que esto es la OTAN. Esto es Europa, esto es EEUU, esto es Canadá y esto son todos los países que están o quieren estar en la OTAN. Luego no hay "otra Europa posible" formando parte en la OTAN. Es una cuestión no ya de sentido común, sino de decencia.
Un ejército de la OTAN, el turco, acaba de decir que en "la operación antiterrorista" que mantiene desde comienzos del año (o sea, la misma denominación que da el gobierno fascista de Ucrania para referirse a la agresión al Donbás) "han muerto cerca de 5.000 terroristas". Por otra parte, y aunque los datos de las pérdidas propias están prohibidas en Turquía, sectores de la izquierda turca han filtrado que "unos 500 policías y militares" han muerto en este tiempo. Desde luego, cada vez son más las acciones de la guerrilla de las Fuerzas de Defensa del Pueblo (HPG), la estructura militar del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y es más que probable que la cifra sea cierta.
Un ejército de la OTAN, el turco, acaba de declarar el estado de sitio en 10 localidades kurdas, lo que supone dejar a las poblaciones sin suministros básicos como la luz, la electricidad y el agua. Un ejército de la OTAN, el turco, tiene absoluta impunidad para hacer y deshacer en estas localidades, de las que la de mayor importancia es Diyarbakir. Pero tranquilidad, la muy democrática OTAN volverá a ganar otra batalla a mayor gloria de Occidente y sus valores.
El Lince
sábado, 4 de junio de 2016
La extrema izquierda
Ahora es el calificativo que está de moda. En el Estado español (España, para otras latitudes) se dice que los muy modositos de Unidos Podemos son "extrema izquierda". En Francia, donde las movilizaciones contra la destrucción de los derechos laborales de los trabajadores han entrado en su cuarto mes, la dirección del sindicato CGT es "extrema izquierda". Conservadores y socialdemócratas, o sea, la derecha y la otra derecha, comparten el mismo discurso. Y ahora en su auxilio ha salido a relucir la organización fascista Frente Nacional, que se abona al mismo y añade que "la extrema izquierda defiende la obsoleta lucha de clases".
He aquí el quid de la cuestión. Abandonada toda cuestión ideológica en aras de unos cuantos votos, eso del discurso de "ya no hay ni izquierdas y derechas", son los fascistas los que de nuevo hablan claro: sí, los sindicalistas franceses que están poniendo contra las cuerdas a todo el sistema, desde el político hasta el económico y mediático, reivindican la lucha de clases. Ya os dije que siento sana envidia al ver cómo se responde en Francia y cómo aquí no se ha sido capaz de nada más que de levantar unas cuantas manitas. La derogación de los derechos laborales que es combatida en Francia es la misma que se llevó a cabo en España, la misma que se lleva a cabo en Bélgica, la misma que se lleva a cabo en Italia, la misma que está dispuesta a poner en marcha la Grecia del muy "progresista" Syriza...
En toda Europa, en todo el mundo, la lucha de clases está más vigente que nunca. El capitalismo la está ganando de forma abrumadora. En el caso de Francia, con la nueva Ley del Trabajo que es contestada por la CGT y otros sindicatos, se pone fin a los convenios colectivos ¡que están vigentes desde 1936! y que equilibran un poco el poder de trabajadores y empresarios. La idea del capitalismo es clara: volver a los tiempos de la esclavitud, convertir a los trabajadores en simples individuos agradecidos a la bondad del patrón. Todas las medidas previstas en la nueva ley de Francia están orientadas a incrementar más precariedad para los trabajadores, más contratos flexibles para "reducir el costo de la mano de obra" con el fin de engrosar las ganancias financieras y los dividendos de los accionistas de las empresas.
Hoy en Europa, la derecha y la otra derecha (antes llamada izquierda) acatan sin rechistar las famosas "directivas" de la Comisión Europea. Bastaría un simple ejercicio de labor intelectual para darse cuenta de qué poderes forman esta Comisión Europea y a qué intereses sirven: las grandes empresas, esas que no pagan impuestos o lo hacen en cantidades ridículas; a las empresas transnacionales. El objetivo del capital financiero es eliminar todos y cada uno de los derechos sociales que se vio obligado a conceder mientras existía la URSS. La URSS ya no existe y esos derechos son prescindibles, y eso se tiene que traducir en el cambio de legislación en cada país miembro de la Unión Europea. Es lo que ha venido pasando en toda Europa y Francia es ahora la última trinchera. Ya lo dijo muy gráficamente uno de los principales multimillonarios del mundo, el estadounidense Warren Buffet: "la guerra de clases existe; es mi clase, la de los ricos, la que la está haciendo y la estamos ganando".
Durante los cuatro meses de movilizaciones en Francia se ha llamado de todo a los sindicalistas y a quienes siguen combatiendo en las calles. No ha funcionado. Ni siquiera la acusación de "terrorismo social" por haber bloqueado gasolineras y parado centrales nucleares. Ahora surge la acusación de "extrema izquierda". Tampoco va a funcionar, pero sirve para intentar dividir a los timoratos y pusilánimes, esos que sonríen cuando el poder les adula diciendo que son "la izquierda sensata". También se lo dijeron al PT de Brasil durante 10 años, tiempo en el que el PT destruyo y cooptó casi todo el tejido social y cuando ya dejó todo ello de ser una amenaza el poder -que no es lo mismo que el gobierno- se deshizo del PT destituyendo a Dilma Rousseff.
Durante los cuatro meses que se lleva ya de lucha la movilización no se debilita. La magnitud de la ira que hay en Francia va mucho más allá de "la extrema izquierda". ¡Ojalá "la extrema izquierda" tuviese esta fuerza! Todos estos payasos, la derecha y la otra derecha (antes llamada izquierda), hace años que no saben lo que se dice en los talleres, en las oficinas, en los bares. Es hartazgo, un hartazgo que no se ha sabido canalizar desde la pretendida izquierda (el Partido Comunista, integrado en el Frente de Izquierdas, acaba de hacer un llamamiento a la negociación, no a la derogación de la ley que es lo que piden los sindicalistas) y que hasta que ha estallado la calle sí había sabido recoger el fascismo del Frente Nacional.
Pero las máscaras caen y el Frente Nacional se pone del lado en el que siempre ha estado, del lado del capitalismo. Como muy bien dijo Jorge Dimitrov en 1935, el fascismo no es un poder que está situado por encima de las clases, ni de la pequeña burguesía, ni del lumpen proletariado. El fascismo es un poder del propio capital financiero. Ahora es ya la última baza que le queda a la oligarquía financiera francesa para intentar controlar la revuelta.
El fascista Frente Nacional, segunda fuerza electoral y que ha estado muy cerca de hacerse con la presidencia, ha hecho un llamamiento a hacer frente a "la extrema izquierda" porque "no tiene reparos en hacer más difíciles las condiciones de la vida diaria". Unas condiciones que, por supuesto, no son consecuencia del capitalismo sino que han surgido como las setas, por generación espontánea, como es bien sabido.
El gobierno francés, que recuerdo es del llamado Partido Socialista, ha aplaudido al Frente Nacional por su muestra de "responsabilidad". El partido que se ha convertido en un referente del fascismo en Europa, el Frente Nacional, ve ahora cómo se pone en cuestión todo su andamiaje de "defensa de los derechos sociales frente a los designios de Bruselas" -el gran eje sobre el que ha pivotado su ascenso- bajo el impacto de una movilización popular que está comportándose como una gran ola, barriendo todo a su paso. El llamado Partido Socialista está hoy por los suelos, hundido social y políticamente. El Partido Comunista es una caricatura de sí mismo, haciendo llamamientos a la concordia y a la negociación. Sólo quedaba el Frente Nacional y la ola de rabia/cólera popular le ha dejado desnudo.
La "extrema izquierda" de Francia ha vuelto a poner de relieve la experiencia histórica: toda barricada tiene dos lados. Como muy bien dijo Karl Liebknetch, cuando uno se encuentra al lado de un reaccionario lo primero que tiene que hacerse es una autocrítica y preguntarse ¿qué hago yo aquí con éste? En Francia ya se están haciendo la misma pregunta. Tal vez se pierda la lucha, pero el cuestionamiento del fascismo que representa el Frente Nacional es ya de forma clara un triunfo de "la extrema izquierda".
El Lince
Ahora es el calificativo que está de moda. En el Estado español (España, para otras latitudes) se dice que los muy modositos de Unidos Podemos son "extrema izquierda". En Francia, donde las movilizaciones contra la destrucción de los derechos laborales de los trabajadores han entrado en su cuarto mes, la dirección del sindicato CGT es "extrema izquierda". Conservadores y socialdemócratas, o sea, la derecha y la otra derecha, comparten el mismo discurso. Y ahora en su auxilio ha salido a relucir la organización fascista Frente Nacional, que se abona al mismo y añade que "la extrema izquierda defiende la obsoleta lucha de clases".
He aquí el quid de la cuestión. Abandonada toda cuestión ideológica en aras de unos cuantos votos, eso del discurso de "ya no hay ni izquierdas y derechas", son los fascistas los que de nuevo hablan claro: sí, los sindicalistas franceses que están poniendo contra las cuerdas a todo el sistema, desde el político hasta el económico y mediático, reivindican la lucha de clases. Ya os dije que siento sana envidia al ver cómo se responde en Francia y cómo aquí no se ha sido capaz de nada más que de levantar unas cuantas manitas. La derogación de los derechos laborales que es combatida en Francia es la misma que se llevó a cabo en España, la misma que se lleva a cabo en Bélgica, la misma que se lleva a cabo en Italia, la misma que está dispuesta a poner en marcha la Grecia del muy "progresista" Syriza...
En toda Europa, en todo el mundo, la lucha de clases está más vigente que nunca. El capitalismo la está ganando de forma abrumadora. En el caso de Francia, con la nueva Ley del Trabajo que es contestada por la CGT y otros sindicatos, se pone fin a los convenios colectivos ¡que están vigentes desde 1936! y que equilibran un poco el poder de trabajadores y empresarios. La idea del capitalismo es clara: volver a los tiempos de la esclavitud, convertir a los trabajadores en simples individuos agradecidos a la bondad del patrón. Todas las medidas previstas en la nueva ley de Francia están orientadas a incrementar más precariedad para los trabajadores, más contratos flexibles para "reducir el costo de la mano de obra" con el fin de engrosar las ganancias financieras y los dividendos de los accionistas de las empresas.
Hoy en Europa, la derecha y la otra derecha (antes llamada izquierda) acatan sin rechistar las famosas "directivas" de la Comisión Europea. Bastaría un simple ejercicio de labor intelectual para darse cuenta de qué poderes forman esta Comisión Europea y a qué intereses sirven: las grandes empresas, esas que no pagan impuestos o lo hacen en cantidades ridículas; a las empresas transnacionales. El objetivo del capital financiero es eliminar todos y cada uno de los derechos sociales que se vio obligado a conceder mientras existía la URSS. La URSS ya no existe y esos derechos son prescindibles, y eso se tiene que traducir en el cambio de legislación en cada país miembro de la Unión Europea. Es lo que ha venido pasando en toda Europa y Francia es ahora la última trinchera. Ya lo dijo muy gráficamente uno de los principales multimillonarios del mundo, el estadounidense Warren Buffet: "la guerra de clases existe; es mi clase, la de los ricos, la que la está haciendo y la estamos ganando".
Durante los cuatro meses de movilizaciones en Francia se ha llamado de todo a los sindicalistas y a quienes siguen combatiendo en las calles. No ha funcionado. Ni siquiera la acusación de "terrorismo social" por haber bloqueado gasolineras y parado centrales nucleares. Ahora surge la acusación de "extrema izquierda". Tampoco va a funcionar, pero sirve para intentar dividir a los timoratos y pusilánimes, esos que sonríen cuando el poder les adula diciendo que son "la izquierda sensata". También se lo dijeron al PT de Brasil durante 10 años, tiempo en el que el PT destruyo y cooptó casi todo el tejido social y cuando ya dejó todo ello de ser una amenaza el poder -que no es lo mismo que el gobierno- se deshizo del PT destituyendo a Dilma Rousseff.
Durante los cuatro meses que se lleva ya de lucha la movilización no se debilita. La magnitud de la ira que hay en Francia va mucho más allá de "la extrema izquierda". ¡Ojalá "la extrema izquierda" tuviese esta fuerza! Todos estos payasos, la derecha y la otra derecha (antes llamada izquierda), hace años que no saben lo que se dice en los talleres, en las oficinas, en los bares. Es hartazgo, un hartazgo que no se ha sabido canalizar desde la pretendida izquierda (el Partido Comunista, integrado en el Frente de Izquierdas, acaba de hacer un llamamiento a la negociación, no a la derogación de la ley que es lo que piden los sindicalistas) y que hasta que ha estallado la calle sí había sabido recoger el fascismo del Frente Nacional.
Pero las máscaras caen y el Frente Nacional se pone del lado en el que siempre ha estado, del lado del capitalismo. Como muy bien dijo Jorge Dimitrov en 1935, el fascismo no es un poder que está situado por encima de las clases, ni de la pequeña burguesía, ni del lumpen proletariado. El fascismo es un poder del propio capital financiero. Ahora es ya la última baza que le queda a la oligarquía financiera francesa para intentar controlar la revuelta.
El fascista Frente Nacional, segunda fuerza electoral y que ha estado muy cerca de hacerse con la presidencia, ha hecho un llamamiento a hacer frente a "la extrema izquierda" porque "no tiene reparos en hacer más difíciles las condiciones de la vida diaria". Unas condiciones que, por supuesto, no son consecuencia del capitalismo sino que han surgido como las setas, por generación espontánea, como es bien sabido.
El gobierno francés, que recuerdo es del llamado Partido Socialista, ha aplaudido al Frente Nacional por su muestra de "responsabilidad". El partido que se ha convertido en un referente del fascismo en Europa, el Frente Nacional, ve ahora cómo se pone en cuestión todo su andamiaje de "defensa de los derechos sociales frente a los designios de Bruselas" -el gran eje sobre el que ha pivotado su ascenso- bajo el impacto de una movilización popular que está comportándose como una gran ola, barriendo todo a su paso. El llamado Partido Socialista está hoy por los suelos, hundido social y políticamente. El Partido Comunista es una caricatura de sí mismo, haciendo llamamientos a la concordia y a la negociación. Sólo quedaba el Frente Nacional y la ola de rabia/cólera popular le ha dejado desnudo.
La "extrema izquierda" de Francia ha vuelto a poner de relieve la experiencia histórica: toda barricada tiene dos lados. Como muy bien dijo Karl Liebknetch, cuando uno se encuentra al lado de un reaccionario lo primero que tiene que hacerse es una autocrítica y preguntarse ¿qué hago yo aquí con éste? En Francia ya se están haciendo la misma pregunta. Tal vez se pierda la lucha, pero el cuestionamiento del fascismo que representa el Frente Nacional es ya de forma clara un triunfo de "la extrema izquierda".
El Lince
jueves, 2 de junio de 2016
Una carta, un reconocimiento
Hoy no tengo tiempo para mucho más, pero quiero trasladaros una emotiva carta que refleja el sentimiento de una persona comprometida con la Revolución Cubana. Es una vivencia personal que se entronca con la colectiva y refleja, al mismo tiempo, un sentimiento muy mayoritario dentro de la sociedad cubana.
Camagüey 9 de mayo de 2016 “Año 58 de la Revolución”
Camagüey 9 de mayo de 2016 “Año 58 de la Revolución”
Querido Fidel:
En Cuba cuando un ser querido se acerca a su cumpleaños siempre buscamos hacerle el mejor regalo, por eso me siento a escribirle estas
letras en nombre de mi familia, para anunciarle cual será nuestro homenaje por
su 90 aniversario.
Cuando en el horario de la mañana del 18 de mayo escuche a
mi Jorgito discutir su trabajo de Diploma, en opción al título de
Licenciado en Periodismo, seguramente pensaré en cuantas personas han hecho
posible semejante proeza. Pensaré en los médicos que desde el mismo día de su
nacimiento lucharon sin reservas por su vida. En el fisiatra que me recibió en
su consulta con mi bebé de solo 27 días y me dijo que tenía una parálisis
cerebral infantil, es decir, una lesión estática en el sistema nervioso
central. No podía decirme si caminaría en un año, en cinco, o si nunca lo
haría, si podía aprender un oficio o nunca asistiría a una escuela.
No le niego que los grandes sueños de dos jóvenes de origen
humilde, recién formados por la Revolución como licenciados en Derecho y en
Marxismo e Historia, se convirtieron en una pesadilla al saber que teníamos un
niño que no era igual a los demás, pero no por mucho tiempo. Este profesional
también formado por la Revolución nos explicó que a nuestra disposición también
estaba el sistema de salud que contaba con un servicio de rehabilitación, único
tratamiento que necesitaba mi hijo en ese momento.
Así llegamos al Hospital Julito Díaz de la capital que nos
acogió por cuatro años, tiempo en que mi pequeño daba sus primeros pasos y
echaba a andar por la vida.
Al volver a nuestra provincia y ante la preocupación de cómo
podía aprender a leer y escribir llegamos al salón de 5to. año de vida de la
escuela Enrique José Varona para alumnos con trastornos de lenguaje, con
nuestro diamante en bruto, el que recibió educación e instrucción, soñada,
pensada y hecha realidad solo por una obra de infinito amor de la que usted es
su protagonista principal. Por ello, entre tantos recuerdos que vendrán a mi
mente al escucharlo exponer su tesis, habrá una idea constante: GRACIAS FIDEL.
Porque cuando hizo falta una computadora para poder escribir
por las secuelas que dejaba su padecimiento en el control muscular, la tuvo
allí.
Cuando necesitó en más de una ocasión un maestro solo para
él que lo atendiera en las escuelas y le permitiera asistir a ellas igual a los
demás, los tuvo allí.
Cuando después de las operaciones necesitó un medicamento
que costaba 470 dólares el bulbo para mejorar su mano derecha y saludar su
bandera como los demás pioneros de su escuela, se buscaba en Europa porque el
brutal bloqueo impedía adquirirlo más cerca y con mejores precios y siempre
estuvo su medicina allí, sin costarnos un centavo.
Muchos podrán preguntarse ¿por qué tiene tanta voluntad?
¿Por qué su pasión por la Revolución?
Recuerdo una vez que caminábamos de la escuela hasta la casa
y una persona al verlo con sus limitaciones le dijo que tomara el camino de
Dios que eso lo ayudaría. Él, muy pequeño todavía, le respondió, gracias señora,
pero yo tengo un dios que es Fidel Castro y una biblia que veo todos los días,
La Revolución Cubana. Y es que él, mi Comandante, ha crecido viendo su ejemplo.
Por eso con sólo 13 años en aquel 4to. Congreso Pioneril,
donde daba las gracias por lo que había logrado, le prometió a usted, a Raúl y
al Partido formarse como un joven útil e incondicional a su Patria, promesa que
ese día hará realidad desde la Universidad de Camagüey que lo acogió y formó.
Del mismo modo que hizo suya la lucha por el regreso de Los
Cinco desde sus escasos 9 años hasta su liberación, porque de usted aprendió la
entrega sin descanso por las causas justas.
Cuando no pudo patear una pelota de fútbol, o dar un batazo
para impulsar una carrera que pusiera delante a su facultad en los Juegos
Taínos, se sentó en la mesa de Ajedrez y ganó su medalla, porque de usted
aprendió a sortear las dificultades.
Así subió las elevaciones más altas de su provincia, La
Comandancia de la Plata y el Pico Mella, representó a sus compañeros en el
XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Ecuador, defendió el
derecho de Cuba a su autodeterminación en la Cumbre de Las Américas en Panamá,
llevó a Europa, específicamente a 13 ciudades alemanas lo que hace este país
por cada uno de los cubanos, en un documental sobre su vida.
Más recientemente cuando un pequeño grupo de cubanos
esperaba visa para viajar a Estados Unidos a la II Jornada Contra el Bloqueo,
se le otorgó en tiempo solo a él, y de ante manos le ofrezco disculpas por lo
que le voy a contar: frente a la disyuntiva de viajar solo por primera vez y no
en composición de delegación donde recibiría el apoyo de sus compañeros, le
pedí que no viajara, que eran señales tanta demora y contratiempos, ¿y sabe qué
me respondió?: en todo esto hay una clara señal mami, me toca a mí solo ir a
defender a Cuba, y así lo hizo. Claro que no podía esperar otra respuesta de
quien le ha prometido ser incondicional a su Patria.
Hace unos días usted le hablaba a los delegados al Congreso
del Partido que sería de las últimas veces que hablaría en aquella sala, pero
no, mi Comandante, ya usted es inmortal, estará en cada joven, hombre o mujer
que hable desde allí, en cada niño o niña que sienta las manos generosas de la
Revolución, en cada ser humano que sea salvado por los médicos cubanos en nuestra
Patria o en cualquier parte del mundo, en cada hombre o mujer de América latina
u otra latitud que aprenda a leer o escribir, en cada letra que escriba Jorgito
desde su profesión para defender a Cuba.
Porque Fidel es Jorgito, que es la dignidad de la Revolución
en pie, es la prueba palpable y real de que la utopía a la que usted entregó
cuanta riqueza material y espiritual tenía hoy es una inmensa obra de amor que
no deja abandonado a ninguno de sus hijos.
Gracias Fidel. En nombre de toda mi familia le regalamos en
su 90 cumpleaños la formación integral que recibió Jorgito en la primera
Universidad creada por la Revolución, la Ignacio Agramonte Loynaz, representado
por el título en Periodismo.
Martha Julia Belisario Hernández
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