martes, 20 de enero de 2026

Tonterías psicológicas

Mañana es el día en el que se verá si las tonterías psicológicas de los vasallos de EEUU se convierten en realidad o no. Se está celebrando el Foro de Davos (irrelevante desde 2022, cuando predijo la derrota de Rusia en el país 404, antes llamado Ucrania) y en él mañana y pasado mañana está prevista la constitución de la llamada "Junta de Paz" para Gaza, que será seguida de la del llamado "Consejo de Paz" impulsado por Trump y al que se ha invitado a Albania, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Austria, Baréin, Bielorrusia, Brasil, Canadá, China, Chipre, Comisión Europea, Corea del Sur, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, India, Indonesia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Jordania, Kazajistán, Marruecos, Noruega, Nueva Zelanda, Omán, Países Bajos, Pakistán, Paraguay, Polonia, Portugal, Qatar, Reino Unido, Rumanía, Rusia, Singapur, Suecia, Suiza, Tailandia, Turquía, Ucrania, Uzbekistán y Vietnam hasta el momento de escribir esto. 

Albania, Argentina, Hungría, Kazajistán, Paraguay y Vietnam han aceptado formar parte del mismo. Emiratos Árabes Unidos, Marruecos (estos dos estarán casi seguro), Turquía, Egipto y Catar están en un sí condicional. Mañana y pasado lo veremos.

En cualquier caso hay que empezar poniendo los puntos sobre las íes: no hay que olvidar que detrás de Trump está un montón de gente que es quien le ha votado. Al igual que en Argentina, o en Paraguay, o en Hungría. O en cualquier otra parte. Lo de Vietnam es para estudiar; se arrastró con los aranceles y ahora es el primero en dar este paso. Y eso cuando se celebra el XIV Congreso del Partido Comunista, en el gobierno.

Que no haya reacción alguna en casi ningún país a este esperpento indica que la plutocracia que nos gobierna (aunque cada vez me decanto más por una caquistocracia, el gobierno de los peores) no tiene otras cartas que jugar, por utilizar el lenguaje de Trump. Solo si hubiese contestación en las calles, que no hay, se podría parar algo de todo este desaguisado loco que vemos y vivimos. 

Ya no hay norma alguna, ni derecho internacional alguno. Ya no hay "valores democráticos". Ya no hay nada de nada. Si mañana acuden a esa cita más países de los citados, o más países de los que ya se han arrodillado aceptan también arrodillarse (y eso incluye a Rusia y a China, aunque en buena lógica habría que pensar que ellos no) indicará que se está actuando como los psiquiatras aconsejan con los considerados locos: consentir para evitar que hagan demasiado daño.

Aquí hay que hacer un aparte: si os fijáis, están invitados casi todos los países que componen los BRICS, miembros o socios, con lo que la intención de dividir a los BRICS es evidente y pone a esta organización en un brete. La intención es demasiado obvia y si mindundis como yo se dan cuenta de ello, es de suponer que los países concernidos también. En el caso del zombi conocido como Unión Europea es otro cantar. Acostumbrados a arrodillarse ante "papi", ahora están mosqueados por el tema de Groenlandia. Va a ser curioso observar cómo se comporta esta panda de psicópatas y drogadictos. Porque si van, a ver qué hacen con "apestados" como Rusia o Bielorrusia, por ejemplo. Y el país 404 por medio. No me digáis que no va a ser divertido, al tiempo que patético.

Y, como en casi todo, hay muchos peros por delante. El primero, que pese a que se utiliza el tema de Gaza como excusa apenas hay referencias a la Franja y lo que subyace es una especie de "nueva ONU" que se parece más bien a un consejo de ancianos gobernando la tribu que a otra cosa.  

Gaza ya no está en nuestra mente. Pasó la moda. Quienes hasta hace muy poco llenábamos las calles de indignación, parábamos una vuelta ciclista, aceptábamos que un gobierno nos alabase (antes de freírnos a multas con la "Ley Mordaza" por haber protestado en esa vuelta ciclista) ahora vemos todo esto desde el escenario del teatro. Lo que fue una ola emocional dejó bien claro que no hay sustancia política detrás. Nada. Menos mal que no ha pasado lo mismo con Irán y que no se ha favorecido, al menos en las calles, el discurso imperialista

En Gaza nada ha cambiado. Sí ha cambiado el discurso. Ya casi nadie habla de genocidio, se da como cosa del pasado. Este silencio es el que se está aprovechando con iniciativas como esta que está en marcha, una medida claramente neocolonial y que ensalza el capitalismo más depredador. Curioso que esto se vaya a escenificar (como digo, estamos en un teatro) en Davos y ahora se diga desde aquí que el capitalismo se tiene que reformar. Nuevas cortinas de humo con las que engañar a los de siempre. 

No es un tema de Gaza, ni de Palestina. Es el intento de redefinir la gobernanza mundial en unos momentos de grave crisis para un Occidente putrefacto del que sobresale Trump. 

Formalmente, el Consejo de Paz es un organismo global aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre pasado y creado para supervisar el alto el fuego entre Israel y Hamás (donde se abstuvieron tanto Rusia como China porque se quedaron solos sin el paraguas de los árabes dado que Argelia, el único miembro árabe en el Consejo de Seguridad, votó a favor del mismo). Pero se decía que este organismo creado para "gestionar la reconstrucción de Gaza "en una "fase de transición" que no se definía con nitidez hacia una "paz estable" en Oriente Próximo tenía una fecha de caducidad: finales de 2027 (al menos la llamada Junta de Paz).

Pero todo eso ha ido evolucionando hasta lo de ahora, con lo del Consejo de Paz donde no se menciona a Gaza ni a Oriente Próximo (para los puristas, los países mediterráneos llamamos así a la zona desde Marco Polo, los anglos, que no tienen ni idea de casi nada y menos de geografía se limitan a ver un mapa, ven una cosa en el medio y lo llaman Oriente Medio; si esto no os parece adecuado, lo más lógico sería que utilizásemos los nombres árabes, Magreb (Poniente) y Mashrek (Levante), pero eso ayudaría muy poco a entender la zona). Queda claro que ni Gaza ni Oriente Próximo son el foco, sino el mundo entero. 

He dicho más arriba que lo que subyace es una especie de "nueva ONU" que se parece más bien a un consejo de ancianos gobernando la tribu que a otra cosa. Países que formalmente son soberanos e independientes corren a cualquier ladrido de "papi". Y, encima, pagando. 

Molestaos en leer lo que se conoce de este engendro y, aunque no salga, es lo suficientemente expresivo como para saber en qué punto nos encontramos y por qué es más necesaria que nunca la derrota de Occidente y su pérdida de hegemonía.

ESTATUTO DEL CONSEJO DE PAZ
Preámbulo
Declarando que una paz duradera requiere un juicio pragmático, soluciones de sentido común y el coraje de abandonar enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado;

Reconociendo que la paz duradera se arraiga cuando las personas están facultadas para tomar el control y la responsabilidad de su propio futuro;

Afirmando que sólo una asociación sostenida y orientada a la obtención de resultados, basada en el reparto de cargas y compromisos, puede garantizar la paz en lugares donde durante demasiado tiempo ha resultado inalcanzable;

Deplorando que demasiados enfoques de la consolidación de la paz fomenten la dependencia perpetua e institucionalicen las crisis en lugar de ayudar a la gente a superarlas;

Destacando la necesidad de un órgano internacional de consolidación de la paz más ágil y eficaz; y

Decidiendo establecer una coalición de Estados dispuestos, comprometidos con la cooperación práctica y la acción eficaz,

Guiadas por el juicio y de acuerdo con la justicia, las Partes adoptan el presente Estatuto del Consejo de Paz.

Artículo 1: Misión
CAPÍTULO I – OBJETO Y FUNCIONES
El Consejo de Paz es una organización internacional cuyo objetivo es promover la estabilidad, restablecer una gobernanza responsable y respetuosa del derecho, y garantizar una paz duradera en zonas afectadas o amenazadas por conflictos.
El Consejo de Paz desempeñará estas funciones de consolidación de la paz de conformidad con el derecho internacional y según lo aprobado en esta Carta, incluyendo el desarrollo y la difusión de las mejores prácticas aplicables a todas las naciones y comunidades que buscan la paz.

CAPÍTULO II – MEMBRESÍA
Artículo 2.1: Estados miembros
La composición del Consejo de Paz se limitará a los Estados invitados a participar por el Presidente y comenzará a serlo a partir de la notificación del consentimiento del Estado en obligarse por esta Carta, de conformidad con el Capítulo XI.

Artículo 2.2: Responsabilidades de los Estados miembros
a) Cada Estado Miembro estará representado en el Consejo de Paz por su Jefe de Estado o de Gobierno.

b) Cada Estado Miembro apoyará y asistirá las operaciones del Consejo de Paz de conformidad con sus respectivas jurisdicciones. Nada de lo dispuesto en esta Carta se interpretará en el sentido de que confiere jurisdicción al Consejo de Paz dentro del territorio de los Estados Miembros ni de que obliga a los Estados Miembros a participar en una misión específica de consolidación de la paz sin su consentimiento.

c) Cada Estado miembro ejercerá su mandato por un período no mayor de tres años a partir de la entrada en vigor de la presente Carta, sujeto a renovación por el Presidente. El período de tres años no se aplicará a los Estados miembros que aporten más de US$1.000.000.000 en efectivo al Consejo de Paz durante el primer año a partir de la entrada en vigor de la presente Carta.

Artículo 2.3: Terminación de la membresía
La membresía terminará cuando ocurra la primera de las siguientes situaciones:
(i) expiración del mandato de tres años, sujeto al Artículo 2.2(c) y renovación por el Presidente;
(ii) retiro, de conformidad con el Artículo 2.4;
(iii) decisión de destitución por parte del Presidente, sujeta al veto de una mayoría de dos tercios de los Estados Miembros; o
(iv) disolución del Consejo de Paz de conformidad con el Capítulo X.

Un Estado cuya membresía termina también deja de ser Parte del Estatuto, pero puede ser invitado nuevamente a convertirse en Estado Miembro de conformidad con el Artículo 2.1.

Artículo 2.4: Desistimiento
Cualquier Estado Miembro podrá retirarse del Consejo de Paz con efecto inmediato mediante notificación escrita al Presidente.

CAPÍTULO III – GOBERNANZA
Artículo 3.1: El Consejo de Paz
a) El Consejo de Paz estará integrado por sus Estados miembros.

b) El Consejo de Paz vota sobre todas las propuestas de la agenda, incluidas las relativas a los presupuestos anuales, el establecimiento de entidades subsidiarias, el nombramiento de altos funcionarios ejecutivos y decisiones políticas importantes, como la aprobación de acuerdos internacionales y el inicio de nuevas iniciativas de consolidación de la paz.

c) El Consejo de Paz se reúne en sesiones deliberativas al menos una vez al año y en otras ocasiones y lugares que el Presidente considere apropiados.

d) Cada Estado miembro tendrá un voto.

e) Las decisiones se adoptarán por mayoría de los Estados Miembros presentes y votantes, previa aprobación del Presidente, quien también podrá emitir voto en caso de empate.

f) El Consejo de Paz también celebrará reuniones periódicas no deliberativas con el Consejo Ejecutivo.

g) Los Estados miembros podrán estar representados por un funcionario superior alternativo, previa aprobación del Presidente.

h) El Presidente podrá invitar a organizaciones de integración económica regional a participar en los trabajos.

Artículo 3.2: Presidente
(a) Donald J. Trump actuará como presidente inaugural del Consejo de Paz y, por separado, como representante inaugural de los Estados Unidos de América.

(b) El Presidente tendrá autoridad exclusiva para crear, alterar o disolver entidades subsidiarias.

Artículo 3.3: Sucesión y sustitución
El Presidente designará a un sucesor en cualquier momento. La sustitución solo podrá producirse tras renuncia voluntaria o incapacidad, determinada por unanimidad del Consejo Ejecutivo.

Artículo 3.4: Subcomités
El Presidente podrá crear subcomisiones y definir su mandato, estructura y reglamento.

CAPÍTULO 4. Consejo Ejecutivo
Artículo 4.1: Composición y representación del Consejo Ejecutivo
(a) El Consejo Ejecutivo es seleccionado por el Presidente y está compuesto por líderes de talla mundial.

b) Los miembros del Consejo Ejecutivo durarán en sus cargos dos años, podrán ser removidos por el Presidente y podrán ser reelegidos a su discreción.

(c) El Consejo Ejecutivo estará encabezado por un Director Ejecutivo designado por el Presidente y confirmado por mayoría de votos del Consejo Ejecutivo.

d) El Director Ejecutivo convocará al Consejo Ejecutivo cada dos semanas durante los tres primeros meses siguientes a su creación y, posteriormente, mensualmente y en cualquier otra ocasión que considere apropiada.

e) Las decisiones del Consejo Ejecutivo se adoptan por mayoría de los miembros presentes y votantes, incluido el Director Ejecutivo. Dichas decisiones surten efecto inmediatamente, sin perjuicio del derecho del Presidente a vetarlas posteriormente.

f) El Consejo Ejecutivo determinará su propio reglamento interno.

Artículo 4.2: Mandato del Consejo Ejecutivo
El Consejo Ejecutivo:
a) ejercer los poderes que sean necesarios y apropiados para llevar a cabo la misión del Consejo de Paz, de conformidad con el presente Estatuto;

b) informar al Consejo de Paz sobre sus actividades y decisiones trimestralmente, de conformidad con el Artículo 3.1(f), y en cualquier otra ocasión que determine el Presidente.

CAPÍTULO V – DISPOSICIONES FINANCIERAS
Artículo 5.1: Gastos
Los gastos del Consejo de Paz se financian mediante contribuciones voluntarias de los Estados Miembros, otros Estados, organizaciones u otras fuentes.

Artículo 5.2: Cuentas
El Consejo de Paz podrá autorizar el establecimiento de cuentas en la medida necesaria para el cumplimiento de su misión. El Consejo Ejecutivo autorizará la adopción de sistemas de control y mecanismos de supervisión de presupuestos, cuentas financieras y desembolsos, en la medida necesaria o apropiada para garantizar su integridad.

Artículo 6
a) El Consejo de Paz y sus entidades subsidiarias gozarán de personalidad jurídica internacional. Tendrán la capacidad jurídica necesaria para el desempeño de su misión (incluida, entre otras, la facultad de celebrar contratos, adquirir y enajenar bienes muebles e inmuebles, iniciar procedimientos judiciales, abrir cuentas bancarias, recibir y desembolsar fondos públicos y privados, y contratar personal).

Prácticas orientadas a resultados(b) El Consejo de Paz garantizará el otorgamiento de los privilegios e inmunidades necesarios para el ejercicio de sus funciones, sus órganos subsidiarios y su personal, que se establecerán mediante acuerdos con los Estados en los que el Consejo de Paz y sus órganos subsidiarios operen, o mediante otras medidas adoptadas por dichos Estados de conformidad con sus respectivos ordenamientos jurídicos internos. El Consejo podrá delegar la facultad de negociar y concertar dichos acuerdos o arreglos en funcionarios designados del Consejo de Paz o de sus órganos subsidiarios.

Artículo 7
CAPÍTULO VII – INTERPRETACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS
Las controversias internas entre los miembros, entidades y personal del Consejo de Paz, relativas a asuntos propios del Consejo de Paz, deberán resolverse mediante cooperación amistosa, de conformidad con las autoridades organizativas establecidas por este Estatuto; a tal efecto, el Presidente será la autoridad final sobre el significado, interpretación y aplicación de este Estatuto.

CAPÍTULO VIII – MODIFICACIONES AL ESTATUTO
Artículo 8
El Consejo Ejecutivo o al menos un tercio de los Estados Miembros del Consejo de Paz, actuando conjuntamente, podrán proponer enmiendas a los Estatutos. Las enmiendas propuestas se distribuirán a todos los Estados Miembros al menos treinta (30) días antes de su votación. Dichas enmiendas se adoptarán tras la aprobación por una mayoría de dos tercios del Consejo de Paz y la confirmación del Presidente. Las enmiendas a los Capítulos II, III, IV, V, VIII y X requieren la aprobación unánime del Consejo de Paz y la confirmación del Presidente. Una vez cumplidos los requisitos pertinentes, las enmiendas entrarán en vigor en la fecha especificada en la resolución de enmienda o, en su defecto, inmediatamente.

CAPÍTULO IX – RESOLUCIONES U OTRAS DIRECTIVAS
Artículo 9
El Presidente, actuando en nombre del Consejo de Paz, está autorizado a adoptar resoluciones u otras directivas, de conformidad con esta Carta, para llevar a cabo la misión del Consejo de Paz.

CAPÍTULO X – DURACIÓN, DISOLUCIÓN Y TRANSICIÓN
Artículo 10.1: Duración
El Consejo de Paz continuará existiendo hasta su disolución conforme a este Capítulo, en cuyo momento también dejará de tener efecto este Estatuto.

Artículo 10.2: Condiciones para la disolución
El Consejo de Paz se disolverá cuando el Presidente lo considere necesario o apropiado, o al final de cada año impar, a menos que el Presidente lo renueve a más tardar el 21 de noviembre de dicho año. El Consejo Ejecutivo establecerá las normas y procedimientos para la determinación de todos los activos, pasivos y obligaciones en caso de disolución.

CAPÍTULO XI – ENTRADA EN VIGOR
Artículo 11.1: Entrada en vigor y aplicación provisional
a) El presente Estatuto entrará en vigor cuando tres Estados manifiesten su consentimiento en obligarse por él.

b) Los Estados que deban ratificar, aceptar o aprobar el presente Estatuto mediante procedimientos internos acuerdan aplicar sus disposiciones provisionalmente, a menos que hayan informado al Presidente, en el momento de la firma, de su imposibilidad de hacerlo. Los Estados que no apliquen el presente Estatuto provisionalmente podrán participar en la labor del Consejo de Paz como miembros sin derecho a voto, en espera de la ratificación, aceptación o aprobación del Estatuto, de conformidad con sus respectivos ordenamientos jurídicos internos, con sujeción a la aprobación del Presidente.

Artículo 11.2: Depositario
El texto original de estos Estatutos, así como cualquier modificación a los mismos, se depositará en los Estados Unidos de América, país designado como Depositario de estos Estatutos. El Depositario proporcionará sin demora a todos los signatarios de estos Estatutos una copia certificada del texto original, así como de cualquier modificación o protocolo adicional a los mismos.

CAPÍTULO XII – RESERVAS
Artículo 12
No se podrán hacer reservas al presente Estatuto.

CAPÍTULO XIII – DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 13.1: Idioma oficial
El idioma oficial del Consejo de Paz es el inglés.

Artículo 13.2: Sede
El Consejo de Paz y sus órganos subsidiarios podrán, de conformidad con esta Carta, establecer una sede y oficinas sobre el terreno. El Consejo de Paz negociará, cuando sea necesario, un acuerdo de sede y acuerdos que rijan las oficinas sobre el terreno con el Estado o los Estados anfitriones.

Artículo 13.3: Sello
El Consejo de Paz tiene un sello oficial, el cual debe ser aprobado por el Presidente.

EN TESTIMONIO DE LO CUAL , los abajo firmantes, debidamente autorizados, han firmado el presente Estatuto.
 

Si habéis tenido estómago para llegar hasta aquí, os habréis dado cuenta de que en el preámbulo se dice que esto es necesario para "abandonar enfoques e instituciones que han fracasado con demasiada frecuencia" (y no hace falta ser un lince para saber que se está hablando de la ONU) y que cuando se habla de "coalición de estados dispuestos, comprometidos con la cooperación práctica y la acción eficaz" está hablando de Venezuela, por ejemplo. 

Pues de esto es de lo que va el mundo ahora y mañana y pasado veremos su recorrido. Igual terminamos todos en el diván del psicoanalista.

El Lince 

viernes, 16 de enero de 2026

La trampa estratégica

Lo primero: nunca he estado en Irán, por lo que lo que escribo no proviene de un conocimiento directo de la situación sino de mis propios análisis. Unos análisis que, como ya he dicho en alguna ocasión, suelo que vengan precedidos de una declaración de honestidad: hasta quien se considere el más objetivo especialista está prisionero de sus experiencias, de los valores dominantes de su sociedad, de las tradiciones, de los estereotipos de su entorno (como somos europeos tendemos a aportar a todo una visión eurocéntrica, casi me atrevería a decir etnocéntrica). Cualquier teórico y/o académico que se aproxima a las relaciones internacionales lo hace desde la perspectiva de su ámbito cultural, nacional o ideológico y establece una elaboración teórica según esos valores. Por lo tanto, nadie es independiente; el teórico y/o académico se puede aproximar más o menos a la objetividad, pero nunca a la independencia. 

Si no tenéis esto claro es que no tenéis claro nada de nada.

Lo primero que hay que decir es que Irán tiene 90 millones de habitantes y que, como muchas otras naciones, ha vivido durante décadas en un contexto geopolítico marcado por la injerencia imperialista, golpes de estado, bloqueos y sanciones occidentales, con EEUU como primer ejecutor de todas estas modalidades injerencistas. El punto de inflexión en esta presión injerencista creciente se produjo en 2018, cuando EEUU se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear e inició una nueva ronda de sanciones económicas, posteriormente reforzadas por el zombi conocido como Unión Europea. Desde entonces, el régimen de sanciones se ha ampliado y endurecido progresivamente. 

Como dijo Eduardo Galeano, de cuya muerte pronto se van a cumplir 10 años, siempre que oigamos hablar de que EEUU interviene por el bien de las naciones siempre vemos masacres y locuras. Esto no solo es aplicable a EEUU, sino a todo un Occidente putrefacto que está dispuesto a conservar su menguada hegemonía matando a todo lo que se mueva en contra. Pero, como digo, Galeano murió hace 10 años y en este tiempo las condiciones geopolíticas han cambiado, especialmente desde que Rusia se plantó en 2022 con el inicio de su "operación militar especial" en el país 404, antes conocido como Ucrania. Y así, vemos cómo hoy no todo es un camino de rosas para los injerencistas sino que hay muchos riesgos a la hora de abordar las potenciales ganancias. Esto vale para Venezuela, pero también para Irán. 

Entre otras cosas, porque ni Venezuela ni Irán son problemas periféricos, sino que hay muchos otros parámetros detrás (Rusia, China, BRICS...) y Occidente, EEUU en particular, ya no es capaz de gestionar todas las consecuencias de su injerencismo y su margen de maniobra es cada vez más estrecho. 

Dicho esto, que se suma a esa declaración de honestidad anterior, hay que tener muy en cuenta que todo lo que leemos está muy sesgado. Si es desde supuestas posiciones de izquierda, lo que hay que preguntarse es cuál es la presencia local que se tiene dentro de Irán y cuál es su base de apoyo. Nos podemos encontrar con antiimperialistas baratos que con unas pocas ideas superficiales repiten como loros (es decir, que hablan, pero no saben lo que dicen) toda la propaganda imperialista. 

En el mundo de hoy, las condiciones de batalla no son tan lineales para pensar solo en la cuestión interna. Existe la necesidad de contener a un Occidente que ha entrado en su fase destructiva más que nunca y ahí Irán juega un papel central: se ha convertido en un gran obstáculo para el control de las rutas energéticas por parte de Occidente, de EEUU en particular. Pero esto no significa que los conflictos que estallan por todas partes sean únicamente producto del injerencismo occidental. Cuando la sociedad, o una parte de ella, reclama cambios es por algo y el poder tiene que estar atento a ello... manteniendo la conciencia de cuál es el enemigo principal. Y aquí hay que evitar romper una lanza por una generación joven que piensa más en el consumo que en la pertenencia a una clase. 

Jamás se me ocurriría reemplazar a quienes están sobre el terreno, aunque sí comparto la idea de que lo peor es que el imperialismo, Occidente, controle la situación. Por eso hay que partir de un análisis lo sufientemente sosegado para acercarse a lo que está pasando. Y lo que está pasando ese que desde hace casi 50 años se nos está anunciando que la caída de Irán, de la República Islámica de Irán, es inminente. Hemos visto protestas y revueltas, pero en contra de lo que nos ha transmitido el estercolero mediático occidental, han sido dispersas desde el punto de vista geográfico o social. Esto es muy importante y lo que hay que tener en cuenta porque unos nos cuentan que ha habido consignas contra el islamismo, otros que a favor de la monarquía, otros que a favor de la mujer, otros que en contra de la ayuda a Gaza o Líbano (y esto último es una cuestión que influyó en una medida importante en la elección de los pro-occidentales actualmente en el gobierno, el que se criticaba la "excesiva" aportación que se daba a los movimientos de resistencia en detrimento de los asuntos económicos internos). Y así casi hasta el infinito. Cada uno ve lo que quiere ver. 

Lo cierto es que hay un común denominador: las reivindicaciones económicas. Esto es importante porque están directamente asociadas al funcionamiento y a la estructura política existente en Irán. Y tiene que ver con el rechazo de las facciones más conservadoras al presupuesto que presentó el gobierno el 23 de diciembre y con el que se intentaba atacar en cierta medida, solo en cierta medida, la acaparación de la riqueza en pocas manos. En síntesis, se proponía terminar con las múltiples tasas de cambio y, por lo tanto, con la entrega de divisas a una tasa de cambio preferencial: la tasa de cambio oficial es de 280.000 riales por dólar, contra 1.400.000 en el mercado "libre". Esa tasa preferencial se aplicaba para las compras prioritarias, pero esas compras están en gran parte monopolizadas por personalidades e instituciones cercanas al poder que, a su vez, desde hace décadas alimentaban una economía paralela y una fuga masiva de capitales. Junto a esta medida, había otras que endurecían el control de las importaciones por canales poco claros, el control de cuentas bancarias vinculadas a estos chanchullos y medidas similares. Pero esto tuvo un efecto contrario al buscado: la revuelta de los comerciantes medios y grandes, pero no demasiado grandes, que se beneficiaban también de la corrupción de las élites al actuar de esa manera. 

Este es el origen de las protestas: una revuelta corporativa de los comerciantes del bazar de Teherán que se extendió como una mancha de aceite a otros bazares de las pequeñas ciudades. Y aquí es donde empezaron a pescar otros sectores, básicamente monárquicos y asociados a los pro-occidentales Mujaidín del Pueblo. Que ha habido otros actores realmente izquierdistas, como el Partido Tudeh (comunista), y la Organización de Fedajines del Pueblo (comunista) tampoco es cuestionable, aunque su fuerza, muy mermada por la represión islamista, es cuestionable.

Fue precisamente por este factor, el del bazar, por el que Jamenei dijo que "comprendía" las causas de las protestas y que había que aislar esta demanda de las de los "alborotadores". La referencia no era tanto a las fuerzas comunistas como a las otras, apoyadas claramente desde el exterior. Por eso es por lo que las protestas han sido, en contra de lo que nos ha transmitido el estercolero mediático, dispersas, porque no ha habido, y no hay fuera de lo que se propugna desde el exterior, ninguna fuerza o dirigente con una perspectiva política clara y realmente arraigada en las masas.

No hay que perder de vista que las denominadas sanciones no son medidas simbólicas ni limitadas a los sectores militar o gubernamental, sino un conjunto de restricciones que afectan el funcionamiento general de la economía iraní. Afectan al sistema bancario y de pagos internacional, a las importaciones de bienes esenciales y el acceso a medicamentos, equipos médicos y repuestos industriales. El resultado ha sido un aumento de los costos de producción, el bloqueo de las cadenas de suministro y una presión inflacionaria persistente. También en los salarios. Desde el 2018, cuando se incrementan las sanciones, los trabajadores han perdido el 50% de su poder adquisitivo porque, aunque los salarios han ido aumentándose cada año, la inflación ha crecido mucho más rápidamente que ellos hasta hacer ineficaz esos aumentos. Para eso, y no para otra cosa, están diseñadas las famosas sanciones occidentales.

Es evidente que el gobierno, formalmente pro-occidental pero cada vez más dividido sobre cuánto hay que ofrecer a Occidente y cuánto hay que hacer para fortalecer los acuerdos con Rusia y China, no tiene ni recursos ni voluntad para ir a por los oligarcas que acumulan poder y privilegios. Si bien el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica es intocable, no lo es un clero encerrado en un islam tradicional y patriarcal, con cada vez menos base social e intelectual aunque todavía una gran parte de la población, sobre todo fuera de Teherán, está apegada, muy apegada, al islam. Aquí está el quid de la cuestión.

No se puede dejar que Occidente, EEUU de forma especial, controle el país y por eso el CGRI es intocable, porque es el único que puede impedirlo. Es necesario ser consciente de lo que representa Irán en el equilibrio o desequilibrio global, en el reforzamiento y expansión del nuevo orden multipolar que ya estamos viviendo o en el regreso a una hegemonía occidental que está desapareciendo.

No se puede perder de vista que durante casi 50 años EEUU ha considerado a Irán un obstáculo importante para su dominio en Oriente Próximo. Se han multiplicado las sanciones, las operaciones encubiertas, los ciberataques y las amenazas militares, pero sin resultados decisivos. Es lo que yo llamo una trampa estratégica para EEUU, para Occidente. Porque hay una convergencia de factores, de fuentes de tensión que hacen que sea muy complicado acertar: el malestar interno en Irán, la creciente hostilidad regional hacia la presencia estadounidense, la creciente influencia de China y el deterioro de la situación en Venezuela, donde el Departamento de Estado ha emitido una alerta de Nivel 4, instando a los estadounidenses a abandonar el país "debido a secuestros, disturbios civiles y grupos armados" lo que se junta a que las principales compañías energéticas estadounidenses consideran a Venezuela un país "sin inversión", alegando riesgos de seguridad e inestabilidad política.

Todo esto hay que verlo junto y no separado.

Atacar a Jamenei como se hizo con Maduro, o matarlo, es abrir la caja de Pandora porque Jamenei no es solo una figura política; es una importante autoridad religiosa chiita. Puede que el llamado Eje de la Resistencia esté debilitado, pero no está muerto y una situación así supondrá una guerra asimétrica, pero total, en Irak,  Líbano y Yemen cuando menos, además del propio Irán. Las repercusiones de esto destruirán a las monarquías del Golfo, además de afectar en donde más le duele a Occidente: los mercados energéticos. Eso sin contar con la baza que tiene y tendrá siempre Irán: el cierre del estrecho de Ormuz.

Lo mismo se puede decir de cualquier ataque a la infraestructura civil y económica iraní (refinerías de petróleo, redes eléctricas, puertos, oleoductos y redes de transporte) y, al mismo tiempo, fomentar la inestabilidad interna. Esta estrategia busca el colapso social pero aquí sí las fuerzas de izquierda, por muy débiles que estén, tienen un campo amplio para crecer y desarrollarse poniendo en riesgo el hipotético triunfo de los colaboracionistas monárquicos y de los mujaidines pro-occidentales. Eso si no hay ataques de represalia a bases, embajadas, centros logísticos y demás occidentales en la zona y más allá.

Queda el factor sirio, el apoyo a los grupos armados (tipo kurdos y/o separatistas de matiz sectario, es decir, no chíitas), pero eso es a largo plazo y no es tiempo lo que tienen ni EEUU ni sus vasallos occidentales. En cualquier caso no hay más que ver cómo está la Siria de hoy: en el caos.

Y, sobre todo, queda el que Irán no es Venezuela. Ha dejado muy claro que cualquier acción militar de EEUU tendrá represalias. Y no solo será el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, el que las reciba.

Ante todo esto ¿cómo van a actuar Rusia y China? Está por ver y no tengo muchas esperanzas en Rusia. Ya no estamos ante la Unión Soviética, que actuaba por ideología además de por intereses. Aunque hay quien dice que la ayuda rusa para descubrir y destruir la red satelital Starlink distribuida por Occidente a los llamados "disidentes" fue decisiva para parar y controlar las protestas. 

Pero sí en China, puesto que Irán es un eslabón crucial para la seguridad energética, la estabilidad regional y los corredores terrestres y marítimos que conectan Oriente Próximo con Asia Central y Europa. Perder Irán es un riesgo sistémico para China porque consolidaría , y mucho, la influencia estadounidense sobre centros estratégicos de energía y tránsito además de suponer un plus añadido a la presión sobre China. 

Por eso hablo de trampa estratégica, porque si EEUU ataca a Irán lo hace también a una red interconectada que no puede ser sometida mediante bombardeos sin incendiar todo el sistema. Si lo hace la pregunta es si EEUU puede sobrevivir a la reacción en cadena que desencadenaría tal ataque. Apuesto a que no. Y con él cae todo Occidente.

Conviene siempre tener un mapa a mano cuando nos enfrentamos a situaciones tan complejas. Por eso digo, y repito, que todo hay que verlo en su conjunto y no son fenómenos separados. Aunque la decisión de China de poner en marcha el Renminbi Digital el 1 de enero se había tomado mucho antes de ese día, EEUU lo sabía y de ahí que no haya que perder de vista que las protestas en Irán comenzasen el 28 de diciembre (aún teniendo la versión interna muy presente) ni que el secuestro de Maduro fuese el 3 de enero (suponiendo también que se hiciese para hacerlo coincidir con el de Noriega en 1989). Las dos situaciones, Venezuela e Irán, están interconectadas. Fijaos en este gráfico del Informe Estadístico de la Energía Mundial 2025 del Instituto de Energía que he encontrado en una página china (y repito: a quien hay que hacer caso es a los chinos).

Transcribo: "El panel izquierdo refleja el consumo global de energía primaria. A pesar de dos décadas de transición energética en curso y la ardua batalla para reducir las emisiones de carbono, con decenas de billones de dólares invertidos en la economía verde, la humanidad aún obtiene el 86% de su energía primaria de combustibles fósiles (el negro es carbón, el rojo petróleo, el morado gas natural, el rosa la energía nuclear, el azul la hídrica y el verde la de energías renovables, esto lo digo yo).

El punto clave de este gráfico es que el petróleo es la fuente más importante de energía primaria humana: una de cada tres unidades de energía a nivel mundial se genera mediante la quema de productos derivados del petróleo. Y ningún país ha dejado aún de depender del petróleo. Para todas las economías, sin excepción, el petróleo es un recurso fundamental. Sin petróleo, todo se paralizaría en cuestión de días.

El gráfico derecho muestra el consumo agregado de energía primaria por macrorregión. Y lo más importante, más de la mitad de la energía primaria mundial se consume en el Sudeste Asiático y la región de Asia-Pacífico. China es particularmente rica, pero los países de la región, en crecimiento y densamente poblados, también se están atiborrando de petróleo, gas y carbón.

Mientras tanto, el derecho internacional establecido en las últimas décadas, la libre navegación comercial y el suministro estable "a demanda" han creado un sistema de suministro energético muy delicado y frágil. ¿Para qué mantener enormes almacenes de petróleo, gas y carbón cuando miles de petroleros y graneleros están listos para entregarlos a los consumidores de inmediato?

Los intentos de controlar Venezuela e Irán son un deseo de apoderarse de dos productos petroleros enlatados, o del petróleo de mediados de este siglo. Sin el petróleo iraní y venezolano, el delicado equilibrio energético de Asia se volverá extremadamente escaso hoy, y aún más en el futuro. En otras palabras, al controlar Irán y Venezuela, todos los países asiáticos que son importadores netos de petróleo están bajo un estricto control. ¿Venden tierras raras? ¡Aquí tienen un embargo petrolero! ¿No quieren comprar productos farmacéuticos estadounidenses? ¡Les cortaremos el suministro de combustible!

Básicamente, las aventuras de Trump no tienen como objetivo luchar contra socialistas y ayatolás, sino tratar de obligar a la China comunista a recurrir a la buena y vieja Quimérica: ustedes nos dan bienes de consumo, tierras raras y cobre, y nosotros les daremos dólares a cambio".

El Lince

martes, 13 de enero de 2026

Lo que no sale en televisión es lo importante

Cuando yo vivía en el popular barrio de Vallecas, en Madrid (ahora vivo en una localidad que no llega a los 50.000 habitantes) alguien hizo una pintada sublime: "La televisión miente". Al día siguiente de que apareciese, otra mano, con otra letra, añadió la palabra definitiva: "bastante". A esta segunda mano no le había parecido suficiente la primera pintada, o le había parecido que era poco clarificadora, por lo que se dio a la labor de añadir la otra. Nada de sutilezas ni de grandes ensayos. Directa al grano. Esa pintada, "La televisión miente bastante", estuvo en una pared cerca de un año. 

Eso era mucho antes de Trump, casi en el paleolítico. Porque toda la política de Trump se reduce a la televisión: secuestrar a Maduro, decir esto y lo otro. Y el estercolero mediático esperando cualquier excremento de Trump para lanzarlo a un mundo aborregado. Si no es Venezuela es Irán, y si no cualquier otro. La cuestión es tener entretenida a la plebe.

Sin embargo, lo importante no es lo que sale en la televisión. Ahora tenemos centenares, miles de analistas hablando de Venezuela, de Irán y de todo lo que nos muestran porque Occidente, EEUU en concreto, necesita desesperadamente alguna victoria que mostrar al populacho. Nada de explicar lo que hay detrás, por supuesto. Nada de analizar el por qué del mantenimiento y escalada de las agresiones de Occidente al resto del mundo. Nada de decir que los conflictos en curso se deben, en gran parte, a que los dueños del dinero están haciendo todo lo posible para evitar el declive del dólar apelando a la fuerza militar. 

Y, a pesar de ello, el fin del patrón del dólar es inevitable. El oro está resurgiendo. Su precio sube y sube sin parar hasta el punto de convertirse en el segundo activo de reserva del mundo, después del dólar. Se dice que en estos momentos el dólar representa el 46% de todas las reservas monetarias del mundo. Si eso es cierto, y hay que esperar a los datos oficiales, aún no disponibles, es la primera vez en medio siglo que el dólar baja del 50%. Por el contrario, el oro se sitúa en las cotas más altas en medio siglo con el 24% del valor del mercado, según acaba de reconocer el Banco Central Europeo. El euro, que sigue de capa caída, apenas alcanza el 15% y el resto, otro 15% aproximadamente, se lo reparten otras monedas como el yuan chino, el yen japonés o la libra esterlina británica, por ejemplo.

Pero esto, siendo cierto, es poco real porque China ha hecho en poco tiempo dos movimientos tectónicos: aumentar significativamente sus reservas de oro, siendo muy posible que superen ya las de EEUU (aunque son datos que China mantiene en secreto) con la finalidad de vincular el yuan al oro, y poner en marcha el yuan digital a nivel internacional.

El Banco Central de China ha lanzado oficialmente el Renminbi Digital este 1 de enero. Renminbi, popularmente conocido como yuan, significa "moneda del pueblo". El RD se utiliza en el comercio internacional y la logística para pagar bienes, servicios, fletes y aranceles. Prácticamente al minuto de estar operativo el RD un total de 19 países y dos entidades autónomas de China se han sumado al mismo (Rusia, Kazajistán, Bielorrusia, Turquía, Hungría, Arabia Saudita, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos, Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia, Timor Oriental, Vietnam, más Hong Kong y Macao). Estos países ya suponen el 33% del comercio mundial y el Banco Central de China considera que este primer trimestre del año se llegue a la cifra de 30 países que se incorporen a esta estructura claramente competidora del SWIFT occidental. Las miradas de China están, como es lógico, en los países BRICS y en los que componen la Nueva Ruta de la Seda. Si se llega a esta cifra de países que se suman al RD eso va a suponer el 40% del comercio mundial. Y esto está empezando.

Tomad nota de este dato para que entendáis mejor las protestas en Irán (28 de diciembre) y el secuestro de Maduro (3 de enero), dos países muy activos en la desdolarización.

El RD no nace en el vacío. Ya hace dos años que el yuan supera al dólar en el comercio chino transfronterizo (53% en yuanes y 47% en dólares en 2024, aún no hay datos del año pasado pero todo el mundo da por hecho que la proporción del uso del yuan en este comercio estará cercano al 60%). Es la forma más palmaria que tiene China de demostrar al mundo cómo se reducen los riesgos de usar el SWIFT occidental. Así China demuestra cómo se protege un país de las agresiones, llamadas sanciones, de EEUU y del resto de países occidentales.

Porque China no es un país cualquiera. Es, desde hace 10 años, la mayor economía del mundo si medimos los datos económicos como los hay que medir, utilizando el Producto Interior Bruto basándose en la paridad del poder adquisitivo de la moneda nacional con el dólar estadounidense. Los occidentales se refugian en el PIB clásico para decir que esto no es así, que EEUU sigue dominando con mucho. Pero entonces no se entiende cómo el Fondo Monetario Internacional tiene que admitir que la participación de China en el PIB mundial es del 19'31% (datos de 2024) y la de EEUU es del 14'80%. Las estimaciones del FMI para el año que acaba de pasar, el 2025, son que la ventaja de China aún será mayor: 19'63% de China frente al 14'65% de EEUU.

Os recuerdo cómo estaban las cosas en noviembre, teniendo en cuenta que China ya comercia con 28 países en sus propias monedas y que ese comercio no pasa por el sistema SWIFT occidental. 

Estos datos se explican por lo comentado anteriormente y que se refuerza en el hecho de que cada vez más países fuera del mundo occidental han comenzado a realizar sus transacciones de pago eludiendo el sistema occidental. Y esto es así desde 2022 cuando se robaron los fondos rusos y se prohibió a los bancos de este país cualquier tipo de transacción por este sistema. Cada vez más países se han vuelto cautelosos, por ser suave en el calificativo, con Occidente tanto por las agresiones directas como las indirectas (por ejemplo, las que se imponen a las empresas de terceros países que no cumplen con las prohibiciones occidentales).

Por esta razón, cada vez hay más países con sus propios sistemas de pago: el Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros ruso, el Sistema para Mensajes Financieros Seguros Estandarizados indio, el Sistema de Mensajería Financiera iraní o el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos chino (CIPS). Este año el CIPS chino comienza con 1.200 instituciones financieras de 103 países, con lo que los datos del SWIFT con los que juega Occidente para embrutecer a sus gentes no son reales. 

Junto a ello, China participa en el Proyecto MBridge con otros países (Arabia Saudita, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos) en el que los bancos centrales de estos países realizan transacciones financieras en monedas digitales respaldadas por sus bancos centrales y reduciendo significativamente tanto el tiempo como las comisiones, con lo que se producen dos cosas: se eliminan los riesgos y se incentiva la desdolarización. El 95% de todos los flujos monetarios que se mueven en el Proyecto MBridge son en yuanes. Rusia y Brasil han mostrado su interés en participar en esta plataforma y la están utilizando de forma limitada.

El RD pone de relieve que los mecanismos tradicionales controlados por Occidente para las transacciones comerciales internacionales son cosa del pasado. El RD es ya el futuro porque la velocidad de las transacciones es de 7 segundos, mientras que en el caso del SWIFT tarda 5 días, y las comisiones se han reducido en un 98%. Estamos ante una revolución silenciosa de una envergadura mucho mayor que las agresiones mediáticas a Venezuela o Irán. Pero esto no lo veréis en la televisión.

El Lince

viernes, 9 de enero de 2026

La respuesta

O no. Todavía no lo tengo claro. Ayer Rusia desempolvó el misil del minuto final, el Oreshnik, para atacar el mayor almacenamiento de gas de Europa en la localidad de Lvov (utilizo esta grafía conscientemente, y no la que se ha puesto de moda de Lviv como dicen los habitantes del país 404, antes conocido como Ucrania; todo el mundo lo ha acogido con simpatía porque hay simpatía con los neonazis, pero es una estupidez tremenda porque puestos así hay que escribir Kalaallit Nunaat para referirse a Groenlandia porque así es como se llama en el idioma inuktun si es que hay simpatía con los groenlandeses tras la amenaza de Trump de anexión, pero el cerebro occidental no llega a tanto). 

Oficialmente el Oreshnik es la respuesta rusa a tres cosas: el ataque a la residencia de Putin, los planes de Europa sobre tropas en el país 404 y la captura del petrolero. Me parece mucho, pero lo que sí es cierto es que la presión sobre el Kremlin para que respondiese a EEUU de forma contundente era de tal calibre que tenía que hacer algo. Porque es una respuesta a EEUU, que se había reído del ataque a la residencia de Putin, que acaba de enviar un supuesto plan de paz a Rusia negociado con los europeos y los neonazis del país 404 donde echa por tierra el "espíritu de Anchorage" que tanto gusta a los euroatlánticos del Kremlin y que ha secuestrado un petrolero con bandera rusa aunque fuese con permiso temporal para hacerlo. Tres agresiones en una respuesta.

Antes de conocer su uso por segunda vez, y Rusia lo está haciendo con cuentagotas, la Duma estatal, el Parlamento ruso, había comenzado a discutir cómo proteger sus propios buques en aguas internacionales porque el secuestro del petrolero ha sido el primero a un buque "casi ruso", pero no ha sido el único intento: ya ha habido otros dos en el Mar Báltico que, estos sí, fueron impedidos por la marina rusa. En el comienzo del debate sobre esta protección, desde Rusia Unida, el partido de Putin, se justificaba la inacción con un argumento: "Todo se va a complicar aún más. Porque sin una respuesta clara, Trump se sentirá impune. Si la recibe, la usará como pretexto para imponer sanciones o medidas más duras".

Si el Oreshnik ha sido la respuesta clara rusa, hay que esperar a la próxima semana cuando el Comité de Sanciones del congreso de EEUU discuta la Ley de Sanciones a Rusia en la que se otorga a Trump la autoridad para imponer sanciones contra Rusia y los países que compran su petróleo, incluyendo aranceles de hasta el 500%. Una medida que está dirigida a China e India en primer lugar. Entonces lo tendremos todo más claro.

Así que, a especular de nuevo. Una parte cada vez mayor de la población rusa quiere ataques y respuestas de mayor envergadura a Occidente que las que se están produciendo, y no solo en el país 404. El Kremlin está en una encrucijada, y lo sabe. El uso del Oreshnik puede, tal vez, acaso, que sea interpretado por Occidente, especialmente por EEUU, como una acción simbólica de lo que está por venir y que no es otro "ataque rutinario" porque el objetivo de ayer está muy cerca de la base polaca desde donde se surte de armamento al gobierno neonazi del país 404.

Pero también puede, tal vez, acaso, que se haya utilizado solo con un objetivo bélico concreto: destruir ese almacenamiento de gas porque es soviético, está a una profundidad que no se hubiese podido alcanzar con un misil convencional.

Lo dicho, puede que haya sido la respuesta. O no.

P.D.- Este año la presidencia de los BRICS la tiene India. Ya hay un país, Tailandia, que ha pedido formalmente incorporarse a esta asociación comercial. En estos momentos, Tailandia tiene el estatus de "país socio" de los BRICS. Rusia y China ya han manifestado su apoyo. India lo está estudiando aunque, a priori, no se opone y es este país quien tiene que llevar adelante la iniciativa de dicha incorporación. 

Formalmente, los países miembros son Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, e Indonesia. Como países socios están Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Uganda, Uzbekistán y Vietnam, además de Tailandia. 

El Lince 

jueves, 8 de enero de 2026

El derecho y lo que se tuerce

Ayer me equivoqué cuando dije que Rusia había enviado un submarino y dos fragatas a proteger al petrolero "Marinera" que estaba en riesgo de ser capturado por EEUU con la ayuda de Gran Bretaña, como así fue. Rusia no envió buque alguno en su defensa, como queda claro en el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y a ello se añade el comunicado del Ministerio de Transporte ruso donde ambos insisten en que el barco tenía un "permiso temporal para navegar bajo la bandera estatal de la Federación Rusa, emitido de conformidad con la legislación rusa y el derecho internacional". 

Este es el talón de Aquiles de todo el proceso. Así que he ido a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (aunque la apelación al derecho internacional ya no sirve de nada) para ver qué se dice al respecto y lo que se encuentra es esto: 

 
Por lo tanto, hay que hacer una apreciación que tiene mucho que ver con la (no) respuesta de Rusia: con esto de bandera temporal Rusia quería enviar una señal a EEUU (otra tontería, como la escenificada cuando entregó al agregado militar las pruebas del ataque a la residencia de Putin, rápidamente desestimadas por Trump) pero descafeinada, sin fuerza. Algo así como os avisamos, pero no interferimos. Apelamos al derecho del mar, al derecho internacional, a la libertad de navegación pero no pasamos de ahí.

En lo referente a que cada vez hay más buques que adoptan la bandera rusa es cierto y que en la actualidad ya lo han hecho 11 en aplicación de ese art. 92 de la Convención del Mar. 

Es lo que ha pasado y de ahí la tibia reacción rusa ante este acto de piratería. Los euroatlánticos del Kremlin siguen intentando no molestar a EEUU para que se reanuden las relaciones y se hagan negocios, que tanto desean para su estatus y bolsillo, aunque cada vez lo tienen más crudo porque cada vez se les tuercen más los planes.

Aún es prematuro decir cualquier cosa sobre cómo está moviéndose todo el entramado interno dentro del poder en Rusia, pero lo que sí se puede aventurar, y es lo que me llega, es que el tan alabado por los eurotlánticos "espíritu de Anchorage" (por aquello de la reunión en agosto entre Trump y Putin en Alaska) "es cada vez más desilusionante" (sic). Y más cuando se habla de una nueva andanada de sanciones impuestas por EEUU con el tema del petróleo por medio.

Esta desilusión de los euroatlánticos del Kremlin no es aún definitiva, pero ahora mismo están en horas bajas, con críticas por todos los lados -desde Dugin hasta el Partido Comunista- y con los euroasiáticos frotándose las manos. "No son más que sueños infantiles de los que cuando la URSS soñaban con un McDonald's y hoy con una gorra de béisbol como la de Trump", como dice Dugin. O "es bofetada a una oligarquía rusa cuya idea de un pacto que no es más que la aceptación de la subyugación", como dicen los comunistas. En cualquier caso, ambos sectores coinciden: "La reacción inicial de Moscú ante la humillación pública de nuestro país por parte de Trump con la incautación del petrolero parece sorprendentemente impotente".

La confluencia entre estos dos sectores se da en la conclusión: "los sueños infantiles de una reconciliación con EEUU están chocando con la realidad del presente". En lo que difieren es hacia dónde ir. Unos, hacia en repliegue interno diciendo "Rusia no tiene padre en Washington ni en Beijing, solo en Moscú". Otros, "hacia la construcción de un complejo militar-industrial, relaciones estrechas con China y una ideología de salvación del Estado". Sin embargo, ambos sectores se reafirman en la importancia del fortalecimiento de los BRICS y de la Organización de Cooperación de Shanghái.

En la entrega del pasado domingo os dije que la lucha de poder en Rusia entre los euroatlánticos y los euroasiáticos después de lo de Venezuela va a ser apasionante. Ya lo está siendo.

Sobre Venezuela, ahora todo el mundo es un experto. Pero nadie hace lo que hay que hacer: ver qué dicen los propios venezolanos. Os recomiendo una página impecable, Misión Verdad, donde hay artículos y reflexiones que se acercan mucho más de lo que lo hacemos nosotros a lo que está pasando. Por ejemplo, con gráficos como este para entender el tema del petróleo.

El Lince 

miércoles, 7 de enero de 2026

Visión china del secuestro de Maduro: el poder del dólar y la ciberguerra es mayor que la guerra clásica

Sigo con lo que se dice por los otros dos países que son algo en política exterior. Ayer fue el turno de Rusia, hoy de China. En esta ocasión son dos aportaciones. Ahí van, cortesía, como siempre, de Meili Yueguang.

"El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses secuestraron al presidente venezolano Nicolás Maduro y lo transfirieron a su jurisdicción. Anteriormente, las discusiones en los medios se centraron principalmente en dos temas clave: la confiscación ilegal de activos petroleros venezolanos por parte de Estados Unidos y la legitimidad del secuestro por parte de Estados Unidos de un jefe de Estado en funciones sin trámite ni consentimiento de extradición. Estos temas dominaron los titulares y las respuestas diplomáticas, pero no lograron esclarecer lo sucedido.

La operación en sí parecía precisa, rápida y fluida, como una escena de película. Parecía una incursión de una unidad de fuerzas especiales como la Delta Force, más que una operación policial tradicional. Para muchos observadores, las imágenes evocaban momentos de años pasados, como la operación de 1993 en Mogadiscio (posteriormente conocida como "Black Hawk Down"), cuando las fuerzas estadounidenses operaban en un entorno urbano hostil. Sin embargo, esta analogía rápidamente perdió relevancia, ya que la operación en Somalia finalmente degeneró en un conflicto prolongado, con repercusiones políticas y ambigüedad legal, mientras que la operación contra Maduro estuvo meticulosamente controlada y legalmente estructurada desde el principio. Estaba prediseñada para terminar en los tribunales, no en el campo de batalla.

Maduro enfrenta ahora un largo proceso federal en el sistema legal estadounidense, cuyo juicio probablemente se celebrará en Nueva York, donde se establecieron las pruebas financieras y la base legal del caso años antes de su secuestro. Si bien el debate en torno al petróleo, la extradición y la legalidad es comprensible, se centra únicamente en los resultados, sin desviarse nunca hacia una discusión sobre el sistema en sí.

La pregunta más crucial es: ¿sobre qué base Estados Unidos tiene la facultad de arrestar a jefes de Estado extranjeros y juzgarlos en sus propios tribunales? Esta pregunta desplaza el enfoque del debate de la política ideológica y de recursos al funcionamiento y ejercicio del poder en el sistema internacional actual.

Durante décadas, la aplicación transfronteriza del derecho penal se ha basado en la cooperación internacional. Mediante tratados de extradición, transferencias negociadas y la cooperación entre gobiernos locales, se han mantenido las normas procesales legales, incluso en casos relacionados con drogas, terrorismo o crimen organizado. Sin embargo, el caso venezolano ha alterado este modelo convencional.

Esta acción no constituyó una extradición ni una acción legal multilateral. Consistió en la aplicación directa de la ley estadounidense a través de las fronteras sin el consentimiento de los países involucrados. Esto, por sí solo, sitúa el caso de Maduro en un contexto histórico distinto al de la mayoría de las demandas internacionales iniciadas por Washington después de la Guerra Fría.

Para comprender por qué Estados Unidos cree tener el derecho a hacerlo, es necesario ir más allá del marco habitual de la dicotomía socialista versus capitalista. La base legal de la postura estadounidense reside en las leyes de sanciones, la jurisdicción financiera y el control del sistema global del dólar, no en la ideología ni en la situación política interna de Venezuela. En este marco, el poder deriva no solo de los territorios controlados por Estados Unidos, sino también de su control sobre los sistemas de los que dependen otros países.

Por lo tanto, las cualidades cinematográficas de esta operación no deben interpretarse simplemente como un elemento dramático, sino como una señal. Refleja la creciente convergencia de la autoridad legal, el dominio financiero y la capacidad militar en esta era, revela cómo opera el poder moderno y aclara por qué el impacto de este arresto se extiende mucho más allá de la propia Venezuela.

Una breve historia de la detención transfronteriza en Estados Unidos

Estados Unidos ha recurrido a la fuerza en el extranjero en numerosas ocasiones, pero los casos que combinan la acción militar con litigios civiles son poco frecuentes. Estos casos suelen indicar un cambio en la percepción de Washington sobre su propio poder.

Un caso de estudio frecuentemente citado es la operación estadounidense de 1993 en Mogadiscio, posteriormente conocida como "Black Hawk Down". La misión tenía como objetivo a Mohammed Farah Aidid, un líder miliciano que operaba en un estado prácticamente desmoronado. La operación fue de alto riesgo, se llevó a cabo bajo la autorización de la ONU, pero careció de una conclusión jurídica clara. Aidid nunca fue capturado, extraditado ni llevado ante un tribunal estadounidense. Toda la operación concluyó con la retirada estadounidense en lugar de su procesamiento, lo que demuestra que incluso cuando Estados Unidos está dispuesto a asumir riesgos significativos, la eficacia de la fuerza es limitada sin un debido proceso.

Un precedente histórico más similar es la captura de Manuel Noriega por parte del ejército estadounidense en Panamá en diciembre de 1989. Noriega había sido acusado formalmente en un tribunal federal estadounidense por narcotráfico antes de que comenzara la operación. Fue trasladado a Estados Unidos tras su arresto, donde posteriormente fue juzgado y condenado. Este caso sentó un precedente para que Estados Unidos usara la fuerza para arrestar a líderes extranjeros y llevarlos a juicio civil, pero ocurrió durante una intervención militar masiva que condujo al colapso del entonces gobierno de ese país.

En comparación con el caso somalí, la crisis de Maduro se asemeja más al caso panameño, pero también difiere en algunos aspectos clave. Venezuela en 2026 no es un estado fallido ni ha sido declarada invadida u ocupada. El país goza de estabilidad general y el presidente goza de una sólida protección, lo que hace que la operación militar en sí misma sea altamente riesgosa. Sin embargo, la escala de la operación es estrictamente limitada y su objetivo es claro: ejecutar una demanda existente, más que controlar el territorio del país o derrocar al régimen.

Estas distinciones son cruciales. El caso de Somalia demuestra que, incluso con acciones audaces, el uso de la fuerza por sí solo no puede producir resultados duraderos sin autorización legal; el caso de Panamá muestra cómo los procedimientos legales pueden seguir a una fuerza abrumadora. La situación en Venezuela refleja una evolución adicional: Estados Unidos sigue dispuesto a asumir riesgos significativos, pero lo hace de forma más selectiva: utiliza la fuerza para activar la jurisdicción legal y financiera en lugar de ocupar territorio directamente.

Desde esta perspectiva, el arresto de Maduro no es una medida inusual, sino un avance en la estrategia estadounidense. Refleja un patrón de combinación de capacidades militares, derecho penal y control financiero para lograr objetivos que antes requerían una guerra total. Este cambio explica por qué, si bien tiene raíces históricas, este evento parece inédito.

De lo militar a lo financiero

El hilo conductor que conecta la campaña panameña de 1989 y la campaña venezolana de 2026 no es la ideología, sino el procedimiento legal. En ambos casos, Estados Unidos se basó en cargos penales preexistentes como fundamento para la acción militar. Esto garantizó que sus operaciones militares no se presentaran como invasiones, sino como el ejercicio de la autoridad legal. Desde el fin de la Guerra Fría, la novedad reside en la significativa ampliación del alcance de esta autoridad.

Hoy en día, la influencia de Estados Unidos ya no se basa principalmente en el control territorial, sino en el control de diversos sistemas. Uno de los más importantes es el sistema financiero global, que aún se basa en gran medida en el dólar estadounidense.

Un componente clave de este sistema es la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Las sanciones de la OFAC no se implementan controlando territorio, sino decidiendo a quién se le permite o se le prohíbe usar el sistema financiero basado en dólares. Estar excluido de este sistema dificulta enormemente el comercio, la transferencia de fondos o la realización de negocios a gran escala.

 Esto es crucial porque el dólar estadounidense sigue siendo la moneda por defecto en el comercio global. Los contratos de petróleo, transporte marítimo, seguros y materias primas suelen estar denominados en dólares estadounidenses, incluso si ni el comprador ni el vendedor son estadounidenses. Esto es particularmente evidente en el caso de Venezuela. Incluso los compradores dispuestos a adquirir crudo venezolano sancionado suelen exigir el pago en dólares estadounidenses. Esto no se debe a lealtad a Estados Unidos, sino a que la fijación de precios en dólares reduce el riesgo, simplifica los contratos y se ajusta a las normas del mercado global.

Esto plantea la pregunta: ¿Por qué utilizar el dólar estadounidense?

La respuesta es pragmática, no política. Rechazar el dólar podría significar perder a todos los compradores o tener que aceptar importantes descuentos. Usar otras monedas suele provocar retrasos en las transacciones, mayores costos y menos socios dispuestos. Para los vendedores venezolanos bajo presión, aceptar el dólar suele ser la opción menos perjudicial, incluso si aumenta los riesgos legales a largo plazo.

La mayoría de los pagos en dólares no se realizan completamente fuera de Estados Unidos. Por lo general, se completan solo después de pasar por un banco regulado en EE. UU. Este último paso implica la verificación, aprobación y formalización del pago. Las autoridades estadounidenses consideran que, dado que este paso se realiza dentro del sistema financiero estadounidense, la transacción debería regirse por la legislación estadounidense, incluso si el comprador, el vendedor y los bienes se encuentran en otro lugar.

Muchas entidades sancionadas creen que pueden controlar este riesgo creando distancia entre ellas y la actividad de pago. Venden a través de intermediarios, utilizan empresas extranjeras o recurren a bancos fuera de EE. UU., creyendo que esto proporciona suficiente segregación para eludir la jurisdicción estadounidense. Sin embargo, a menudo pasan por alto que los pagos en dólares rara vez permanecen completamente fuera del sistema financiero estadounidense de principio a fin. Incluso si una transacción parece ser extranjera en el papel, el pago a menudo pasa por un banco estadounidense antes de completarse.

Cada transacción deja un registro. Con el tiempo, estos registros forman patrones fijos. Los riesgos legales se acumulan en la sombra, mientras que las acciones policiales se llevan a cabo en silencio antes de ser lanzadas repentinamente.

Por eso la jurisdicción financiera es más importante que los factores geopolíticos. Estados Unidos no necesita demostrar que los delitos que alega ocurrieron en su territorio. Argumenta que el uso de un sistema que controla es suficiente para demostrar su jurisdicción. En el caso de Maduro, la fiscalía estadounidense alegó que los fondos relacionados con el narcotráfico, la corrupción y la evasión de sanciones fluyeron a través de un sistema basado en dólares, lo que hace que la actividad caiga bajo jurisdicción estadounidense mucho antes de que se produjera la acción militar.

Desde esta perspectiva, el uso de la fuerza parece ser el último paso de todo el proceso, más que el punto de partida. La vigilancia financiera, la aplicación de sanciones y las acusaciones constituyen el marco legal, mientras que la acción militar se utiliza para imponer la autoridad ya establecida en el papel.

Esto plantea otra pregunta: si Venezuela puede ser puesta bajo la jurisdicción de Estados Unidos basándose en el flujo de fondos en lugar de la afiliación territorial, ¿quién más enfrenta el mismo riesgo?

¿De quién son las alarmas?

Irán es la respuesta más obvia.

Al igual que Venezuela, Irán ha estado bajo severas sanciones estadounidenses durante años. Al igual que Venezuela, a pesar de estas restricciones, Irán continúa vendiendo petróleo y transfiriendo fondos, a menudo en mercados globales, mercados donde los compradores aún prefieren cotizar en dólares porque son moneda conocida, confiable y fácil de asegurar y revender. Esto genera el mismo dilema: rechazar dólares podría significar perder compradores o aceptar descuentos significativos; si bien aceptar dólares puede mantener el comercio, aumenta los riesgos legales a largo plazo.

Esto plantea una pregunta: cuando la lógica es tan clara, ¿por qué Irán correría este riesgo?

Parte de la razón es que los riesgos de las sanciones a menudo parecen lejanos hasta que afectan directamente a las personas. Los riesgos financieros pueden permanecer latentes en los registros durante años, pareciendo abstractos y manejables mientras la actividad cotidiana continúa con normalidad. El caso de Maduro demuestra cómo estos riesgos pueden resurgir repentinamente en forma de cargos penales y procedimientos judiciales cuando la política y la oportunidad se combinan. Este momento es notable porque es probable que casi nadie, incluido el propio Maduro, anticipara tal acción, incluso después de meses de visible actividad militar estadounidense en el Caribe. Parecía que la presión ejercida se mantendría en el plano económico o diplomático. Sin embargo, la actividad policial pasó abruptamente del papeleo a la acción real.

Otra parte de la respuesta es que a Irán le preocupa no solo la lógica legal, sino también las capacidades de Estados Unidos. Según declaraciones e informes estadounidenses de la época, en junio de 2025, Estados Unidos utilizó bombarderos furtivos B-2 y munición pesada para atacar las instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahán. Esto es significativo porque demuestra que Washington está dispuesto y es capaz de operar en territorio iraní cuando considera que hay mucho en juego.

En resumen, estos dos factores explican por qué Teherán presta tanta atención a la situación. El sistema del dólar otorga legitimidad a Estados Unidos en su jurisdicción, y cuando Estados Unidos decide pasar del papel a la acción real, la fuerza militar puede reforzar dicha legitimidad.

Lecciones del evento

El secuestro de Maduro por parte de Estados Unidos no es una acción aislada ni una escalada repentina. Refleja un cambio a largo plazo en la forma en que Estados Unidos ejerce el poder. La fuerza militar sigue siendo importante, pero se utiliza cada vez más para hacer cumplir la autoridad legal establecida mediante acusaciones, sanciones y seguimiento financiero.

Este enfoque aporta a Washington algo que a menudo ha faltado en sus estrategias anteriores: primero crea un marco legal y luego actúa dentro de él. Con el tiempo, se recopilan discretamente acusaciones penales, registros financieros y reclamaciones jurisdiccionales. Cuando se utiliza la fuerza, ya no se describe como un acto político, sino como la aplicación de las leyes vigentes. Este marco es importante porque limita el margen para la represalia diplomática y convierte el conflicto en un ejercicio de aplicación de la ley.

El caso Maduro demuestra que esta estrategia ha madurado. Se utilizó el sistema financiero para establecer la jurisdicción; se dejó que los procedimientos legales evolucionaran y se consolidaran con el tiempo; las capacidades militares permanecieron en segundo plano hasta que se necesitaron. El resultado final fue que, si bien la operación pareció repentina, fue en realidad la culminación de una larga preparación legal.

Por eso, el impacto de este incidente se extiende mucho más allá de Venezuela. Para Irán, la advertencia no reside en la ideología ni en el tipo de régimen, sino en la exposición a riesgos. Participar en un sistema global dependiente del dólar conlleva riesgos legales a largo plazo, incluso aquellos cuya aplicación pueda parecer lejana o improbable. Estos riesgos pueden permanecer latentes durante años antes de volverse relevantes para todos.

Estados Unidos ha demostrado ahora una doble capacidad: poseer tanto los fundamentos jurídicos para ejercer su jurisdicción como la capacidad de actuar cuando sea necesario. Esta combinación confiere al caso una mayor relevancia: revela un modelo de poder que se basa menos en la presión sostenida y más en la paciencia, el registro de hechos y la capacidad de aprovechar las oportunidades.

Al analizar el impacto del secuestro de Maduro desde esta perspectiva, el evento se centra menos en un líder específico y más en cómo se ejerce el poder moderno. La ley proporciona la estructura; las finanzas amplían la esfera de influencia; y la fuerza impone lo ya establecido en la ley. Este equilibrio es cada vez más difícil de ignorar para los países que operan en la periferia del sistema estadounidense".

Xi Shou 

"Recientemente, Estados Unidos lanzó un ataque militar contra Venezuela y capturó por la fuerza al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa. Según informes de medios estadounidenses, la operación comenzó con una ciberguerra. La firma china de ciberseguridad Antiy publicó un informe el martes en el que afirma que Estados Unidos probablemente realizó ciberataques para causar cortes de energía generalizados, abriendo así canales operativos para posteriores ataques aéreos y operaciones especiales.

Con sus capacidades de ciberataque, Estados Unidos normalmente busca obtener un control profundo sobre los sistemas de información de otros países y realizar continuamente una recopilación de información encubierta; durante tiempos de guerra, estas capacidades pueden convertirse en ventajas de inteligencia en el campo de batalla, lo que permite ataques a infraestructura crítica como sistemas financieros y militares en cualquier momento, lo que podría conducir aún más al colapso y la desintegración de las operaciones sociales.

Según informes de medios estadounidenses, la parte estadounidense sugirió haber utilizado ciberataques u otras capacidades técnicas para cortar el suministro eléctrico en Caracas durante los ataques a la capital venezolana. La parte estadounidense también confirmó la participación del Comando Cibernético de EEUU en la operación.

El apagón en Caracas tuvo como objetivo principal brindar mayor apoyo encubierto para la entrada y las operaciones a baja altitud de la flota de helicópteros estadounidense, lo que requiere precisión, certeza y control. La probabilidad de que la infraestructura eléctrica se vea comprometida por ataques con gran potencia de fuego o daños físicos es relativamente baja, mientras que los ciberataques tienen mayor probabilidad de causar apagones, abriendo así canales operativos para posteriores ataques aéreos y operaciones especiales estadounidenses. No se puede descartar que Estados Unidos haya intentado desactivar los sistemas de armas de defensa aérea de su oponente mediante ciberataques durante la operación.

En la ciberguerra de Estados Unidos contra Venezuela, los posibles movimientos tácticos pueden incluir violar la infraestructura crítica y los sistemas de información clave de Venezuela para obtener documentos internos, materiales, inteligencia y otra información; violar y controlar los teléfonos móviles o las computadoras terminales de personal venezolano clave para acceder directamente a la información, convirtiendo estos dispositivos en herramientas de escucha móvil o peldaños para futuros ataques; violar los dispositivos de seguridad de Venezuela y los sistemas de hogares inteligentes en edificios clave para lograr fines de reconocimiento y vigilancia interna; y violar la infraestructura crítica para obtener el control, monitorear continuamente el estado operativo y prepararse para la transición a ataques ciberespaciales.

Durante mucho tiempo ha sido un secreto a voces que Estados Unidos lleva a cabo ciberataques e infiltraciones extensas e indiscriminadas contra numerosos países, incluidos sus aliados, y la reciente operación contra Venezuela es otro ejemplo de ello.

Se han producido profundos cambios en la tecnología militar. En la era de la guerra informatizada e inteligente, ahora existen métodos más efectivos, como ataques, infiltración e interrupción en el ciberespacio, que podrían emplearse para lograr el objetivo de degradar o neutralizar los sistemas de armas enemigos.

Ante los crecientes desafíos de ciberataques provenientes de fuerzas externas, los países deben fortalecer la concienciación sobre ciberseguridad y construir sistemas robustos de defensa contra esta amenaza. Por un lado, cada organización y empresa debe asumir la responsabilidad principal de la planificación, construcción y operación de la seguridad de sus sistemas de información. Por otro lado, y aún más importante, es esencial fortalecer la capacidad de confrontación sistemática y la defensa nacional integral". 

Li Baisong

P.D.- Xi Jinping no ha vacilado a la hora de criticar y condenar el secuestro de Maduro. En un movimiento diplomático de alto impacto ha roto su habitual reserva en asuntos operativos internacionales para condenar personalmente el ataque de EEUU en Venezuela y el secuestro de Maduro. Por el contrario, Putin delegó la condena a su ministro de Exteriores. En honor a la verdad, tanto Rusia como China han considerado el ataque a Venezuela y el secuestro de Maduro como "acto de agresión armada". Por lo tanto, apoyan la declaración de Maduro de considerarse prisionero de guerra.

Los petroleros que aún se encuentran en Venezuela intentan escapar en masa y en convoy. Tras el éxito del "Bella 1", ahora bajo bandera rusa, al escapar del bloqueo y cerco estadounidense, otros 20 petroleros de la llamada, por Occidente, "flota en la sombra" cambiaron la bandera de Gambia a otras. De estos, 8 cambiaron a la rusa. El número total de petroleros que han cambiado a la bandera rusa desde el inicio de estos cambios es de 11 y sigue creciendo.

Rusia, además, ha enviado un submarino y dos fragatas a proteger al "Bella 1", ahora renombrado "Marinera" tras adoptar la bandera rusa y que se dirige a un puerto ruso. Puede que no lleguen a tiempo porque EEUU está alcanzando al petrolero cerca de Gran Bretaña, y el apoyo de este país a los piratas es total. Vuelvo a lo mismo de siempre: si EEUU secuestra a un petrolero ahora formalmente ruso, ¿cuál va a ser la reacción del Kremlin?

Rusia no es el único país que está creando su propio sistema de registro y seguro de barcos. China también lo está haciendo. Con ello las sanciones occidentales, ilegales según el derecho internacional que está siendo destrozado por el muy "democrático" Occidente, pierden su efecto, por mínimo que sea. 

Por cierto, Petro se está haciendo el gallito pero mantiene todas las bases de EEUU en Colombia. Ni las menciona. 

El Lince

martes, 6 de enero de 2026

Visión rusa del secuestro de Maduro: el operativo y lecciones a extraer

De todo lo que he leído publicado allá, evitando las perogrulladas, frases hechas y retórica vacía, esto es lo que me parece más reseñable. Lo hago porque Rusia es hoy uno de los tres países que son algo en política exterior y lo que allí se dice es algo a tener en cuenta. Ahí va.

"Estados Unidos afirma no haber sufrido bajas en la operación relámpago para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro. ¿Cómo se preparó y ejecutó este ataque? ¿Por qué ni el ejército venezolano ni el equipo de seguridad del líder venezolano pudieron contrarrestarlo? ¿Cuáles serán las consecuencias técnico-militares y políticas de este crimen para el mundo entero? Desde el principio, Estados Unidos tuvo un objetivo limitado: capturar a Maduro (si su objetivo incluía matarlo si fracasaba es una pregunta interesante). Pero asignaron enormes recursos a este fin: prácticamente todas las fuerzas estadounidenses en la región participaron en la Operación Resolución Absoluta.

A las 23:46, hora de Venezuela, del 2 de enero, Trump dio la orden de iniciar la operación, y a las 2:00, aviones estadounidenses lanzaron el primer ataque aéreo sobre Caracas. Los principales ataques se dirigieron al aeropuerto, las posiciones de defensa aérea, los centros de comunicaciones militares venezolanos y Fuerte Tiuna, una base militar que albergaba un búnker destinado a servir de escondite a Nicolás Maduro durante un intento de toma de poder. Sin embargo, el búnker fue destruido previamente.

El ataque involucró a 150 aeronaves de la Fuerza Aérea y la Armada de EEUU y un número aún desconocido de helicópteros de ataque de la Fuerza Aérea, la Armada, la Infantería de Marina y el 160.º Ala de Operaciones Especiales. Además de las aeronaves tácticas, que realizaron ataques terrestres y protegieron a los aviones de ataque de los cazas, también participaron bombarderos B-1B Lancer. Las operaciones del grupo contaron con el apoyo de un gran número de vehículos aéreos no tripulados.

El ataque a las defensas aéreas, las comunicaciones y los sistemas de mando y control permitió la entrada de helicópteros de ataque al espacio aéreo de Caracas, con la misión de paralizar la resistencia restante de las fuerzas terrestres venezolanas. Caracas se encuentra en una llanura entre montañas y está densamente urbanizada con rascacielos. Además, si bien los estadounidenses llevaron a cabo un ciberataque contra la red eléctrica de la ciudad y dejaron sin suministro eléctrico algunas zonas, no lo cortaron por completo.

Como resultado, los soldados venezolanos sobrevivientes se encontraron en una situación en la que el eco de los helicópteros rebotaba en los edificios y las montañas (en las afueras de la ciudad) varias veces, lo que imposibilitaba determinar la dirección del helicóptero. La luz impide la detección visual de un helicóptero o aeronave en el cielo nocturno. En consecuencia, era imposible usar ametralladoras o sistemas portátiles de defensa aérea contra ellos; era simplemente imposible saber dónde disparar. Sin embargo, los estadounidenses, con un conocimiento perfecto de la situación, detectaron con precisión los movimientos de las unidades venezolanas y, gracias a los sistemas de puntería de sus aeronaves, las atacaron fácilmente.

Mientras todo esto sucedía, un grupo de helicópteros del Ala de Transporte Aéreo 160, con unidades de la Fuerza Delta, sobrevoló la ciudad a través de la cordillera al sur de Caracas. Allí, fueron atacados con misiles antiaéreos portátiles (ya se ha publicado un video), pero sus sistemas de defensa a bordo los protegieron.

La aproximación de Delta a la residencia de Maduro estuvo sincronizada con los ataques de apoyo.

El personal de seguridad que sobrevivió al ataque aéreo fue sometido a intenso fuego de cañones automáticos, cohetes y ametralladoras pesadas disparadas desde helicópteros estadounidenses. Debido a las tácticas de las Fuerzas de Operaciones Especiales de EEUU, no se puede descartar el uso de humo y gas lacrimógeno. Como resultado, la Fuerza Delta aterrizó en las instalaciones según el plan de la operación.

A continuación, entró en juego el entrenamiento y el equipo técnico de las fuerzas especiales estadounidenses. Previamente, los estadounidenses, utilizando información de ciberinteligencia, fuentes de inteligencia y analistas de fuentes abiertas, habían logrado construir una réplica exacta del edificio donde se encontraba Nicolás Maduro. Ensayar la operación en estas instalaciones les permitió ejecutarla prácticamente por reflejo, logrando lo que habían estado practicando durante cientos de horas. El equipo de seguridad, compuesto por venezolanos y cubanos, fue rápidamente abatido, Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados, y las fuerzas especiales fueron evacuadas en helicóptero con cobertura aérea. Todo terminó en menos de dos horas.

Se están aclarando las bajas venezolanas; inicialmente se dijo que fueron cuarenta, luego más de ochenta. El gobierno cubano anunció la muerte de 32 de sus soldados, presuntamente muertos en un enfrentamiento con la Fuerza Delta en la residencia de Maduro.

Estados Unidos alegó daños en un helicóptero y, según algunos medios, en una aeronave, y también declaró heridos en su costado. Si el informe de la aeronave es correcto, algunos sistemas de misiles antiaéreos venezolanos también pudieron lanzar misiles.

Se desconocen actualmente las pérdidas de defensa aérea de Venezuela. Han aparecido en línea videos de dos lanzadores Buk-M2E dañados, y videos nocturnos muestran la distintiva explosión de una gran carga de combustible sólido en el motor de un misil; aparentemente, un misil antiaéreo detonó al impactar. En general, la magnitud de las pérdidas de defensa aérea de Venezuela se aclarará más adelante.

Incluso si Estados Unidos logró ocultar algunas pérdidas (como, por ejemplo, ocultó durante más de 20 años el segundo F-117, que fue dado de baja por las defensas aéreas yugoslavas, pero logró regresar a su base), no cambia nada. Ganaron. Maduro enfrenta un juicio farsa, al igual que su esposa, y la vicepresidenta venezolana Rodríguez ya ha declarado su disposición a cooperar con Estados Unidos.

En Rusia se predijo recientemente que los estadounidenses podrían matar o capturar a Maduro, pero entonces surgió la pregunta: ¿qué hacer a continuación? Desestabilizar Venezuela claramente no forma parte de sus planes. Ahora es evidente que han encontrado una solución a la vez criminal y efectiva: en lugar de derrocar al régimen gobernante, lo están subyugando, dejando todo lo demás como está. Y si los venezolanos no les dan a los estadounidenses "su" petróleo, las incursiones continuarán.

Si Estados Unidos no repite su postura (y no lo hará), Venezuela no podrá contrarrestarla. Y, al parecer, es precisamente esta comprensión la que subyace a la obediencia de Delcy Rodríguez.

Lo sucedido tiene dos aspectos: técnico-militar y político. Desde una perspectiva técnico-militar, no hay nada extraordinario en las acciones estadounidenses: simplemente una preparación meticulosa para una guerra que se ha librado durante décadas, sin interrupción, sin ostentación, con un control implacable de la efectividad real de cada decisión, una competencia genuina y justa dentro de la industria militar y el despido de oficiales y personal con bajo rendimiento.

Por ejemplo, un ejército que desee que sus aeronaves sean igualmente invulnerables a los misiles antiaéreos debería hacer lo mismo. En concreto, debería equipar sus aeronaves con estaciones de interferencia, señuelos remolcados con liberación automática y un sistema digital que integre estos sistemas con diversos tipos de sensores de radiación.

Destruir las defensas aéreas requiere tripulaciones especialmente entrenadas y aeronaves dedicadas y armadas. Además, se requiere entrenamiento continuo en situaciones de combate realistas. Esto aplica a todo, desde las comunicaciones hasta el entrenamiento de infantería. Por ejemplo, en el Ejército de los EE. UU., no se contabiliza el número de disparos utilizados para el entrenamiento de familiarización de un nuevo soldado de infantería; se disparan los necesarios, pero el soldado será un buen tirador.

La segunda conclusión puramente militar es que las tropas convencionales son fundamentalmente incapaces de luchar contra Estados Unidos. Esto no significa que los estadounidenses sean invulnerables, pero sí significa que enfrentarse a Estados Unidos requiere la maquinaria militar más moderna, incluyendo la mentalidad de los oficiales.

Aún más valioso es el resultado político para el mundo. Estados Unidos se ha apropiado del legado del predecesor del Imperio Romano, la República Romana. Y en su política exterior, sin darse cuenta, sigue el ejemplo de Roma. Roma, sin embargo, tuvo un período en el que comenzó a destruir a sus antiguos aliados, aplastando a todos a su paso.

Y justo después de Venezuela, Trump está redistribuyendo la 160.ª Ala de Operaciones Especiales a Alemania y empieza a insinuar a Groenlandia, que en realidad pertenece a Dinamarca, el "títere" de Estados Unidos. Y también a México, que tampoco es enemigo de Estados Unidos. Maduro desfila encadenado por Nueva York, y Roma hizo lo mismo.

Existe la posibilidad de que Estados Unidos siga el ejemplo de Roma y se lance a la conquista directa del planeta por la fuerza, apoderándose de todo lo que desee, incluyendo los territorios de sus aliados. Vale la pena estar preparados para esta posibilidad: para evitar ser víctimas y para aprovechar el caos inminente".

Alexander Timojin

P.D.- Ayer hubo una reunión de urgencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para condenar el secuestro de Maduro. Fue convocada a instancia de Colombia con el apoyo de Brasil y México, pero no se llegó a acuerdo alguno.

Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago se opusieron a la condena y a cualquier crítica a EEUU.

El Lince