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jueves, 27 de noviembre de 2025

El derecho de victoria

En los ámbitos académicos que tienen que ver con la geopolítica y, en concreto, con el Derecho Internacional Público, hay un laaaargo debate sobre si la ONU es una institución obsoleta o no en este nuevo mundo en marcha. Quienes defienden que no son, precisamente, los defensores de las nuevas instituciones como los BRICS, por mucho que aún estén en pañales, y por eso países relevantes en todo este entramado como China y Rusia defienden con ahínco el derecho internacional. Quienes dicen que sí son los que ven cómo desaparece su hegemonía día tras día, hora tras hora, y se encastillan en eso de "orden internacional basado en reglas" aunque de vez en cuando apelen a la ONU para sus intereses (véase el caso de Gaza, por ejemplo).

Viene esto a cuento de lo que está ocurriendo entre China y Japón después que este último país (de hecho un protectorado de EEUU desde 1945) haya entrado en una fase claramente militarista llegando a amenazar directamente a China por el tema de Taiwán. La respuesta de China ha sido espectacular, y me ciño solo a nivel diplomático porque en los otros aspectos no ha hecho más que empezar y Japón ya está sintiendo las consecuencias.

La indignación china por el comportamiento de la primera ministra de Japón, revisionista de la historia, como cualquier occidental, y una reconocida pro-nazi, como lo es la plutocracia de Bruselas, ha llevado al país a realizar una práctica muy, pero que muy inusual pero legal: ha recordado a Japón que China tiene todo el derecho a usar la fuerza aplicando tres artículos de la Carta de la ONU, el 53, el 77 y el 107. Y ha hecho algo más que está poniendo los pelos de punta a todo el Occidente colectivo: ha enviado una carta en este sentido al secretario general de la ONU. Porque lo que China dice es que está dispuesta a aplicar "el derecho de victoria".

Que China haya dado este paso es muy notorio. Nunca en la historia de China como República Popular, es decir, desde 1949, había lanzado una advertencia, porque lo es, de este calibre. Y lo ha hecho amparándose en la Carta de la ONU que es considerada el principal pilar del derecho internacional. Lo explico brevemente.

El artículo 53 establece que se pueden aplicar "medidas coercitivas" sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU contra aquellos estados que hayan sido enemigos durante la II Guerra Mundial. El 77 se refiere a la administración fiduciaria, como fue el caso del Japón sometido a EEUU directamente en la postguerra. El 107 dice que ninguna disposición de la ONU "invalidará o impedirá las acciones ejercidas o autorizadas como resultado de la IIGM contra un estado enemigo", es decir, del llamado Eje que componían Alemania, Italia, Japón y sus respectivos aliados como Tailandia, Rumanía, Finlandia, Hungría, Bulgaria, Croacia o el Estado español con aquello de la "División Azul" y los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia, que también aportaron sus propias "divisiones azules" en apoyo de los nazis).

En virtud de estos artículos de la Carta de la ONU, y es lo que ha hecho China, se pueden realizar legalmente "acciones coercitivas" contra esos países si sus actividades suponen "la realización de políticas agresivas", y esas acciones coercitivas no tienen que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU. 

Se puede discutir si la Carta de la ONU fue redactada por las potencias vencedoras de la IIGM, que sí, y si ello les daba poderes especiales, que también y ahí está el derecho de veto. Pero lo que no se puede discutir es que esto sigue plena y legalmente vigente. He aquí el por qué de ese laaaargo debate del que os hablaba. 

Entre los que dicen que todo esto está obsoleto están no solo los occidentales, por supuesto, sino algunos de otras latitudes. Incluso en Rusia. La pregunta pertinente es por qué Rusia no ha invocado estos mismos artículos contra Alemania, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Japón y todos aquellos que están en guerra indirecta contra ella a través del país 404, antes conocido como Ucrania. La respuesta que escuchas en algunos sectores de Rusia es que no había que alentar "a los belicistas y locos" y que ahora está por medio la OTAN. Lo primero se puede entender, lo segundo no porque la OTAN ya está participando en la guerra contra Rusia. Lo mismo se puede decir del caso japonés porque este país, al ser de hecho un protectorado de EEUU, tiene también acuerdos militares parecidos con EEUU y la propia OTAN.

Hasta aquí todo más o menos correcto. Pero el hecho de que China haya dado este paso nos indica que la siempre comedida China está dejando de serlo y que le están tocando tanto los pies que no está dispuesta a seguir aceptándolo mucho más tiempo. Son cosas como estas las que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en planes de paz para el país 404 y el por qué EEUU tiene, o parece que tiene, tanta prisa por llegar a algún acuerdo. Y no solo es porque los rusos lo tienen todo a favor a nivel militar.

El paso dado por Japón no es solo revisionismo histórico y revanchismo, como lo es en el caso europeo, sino un claro intento de crear otro foco desestabilizador para el nuevo mundo en marcha, en este caso a China. La gran pregunta es si Japón está jugando el mismo papel que Gran Bretaña en marzo de 2022 cuando presionó al país 404 para que no aceptase el acuerdo de paz que estaba casi firmado con Rusia  y que ha llevado al país 404 a la situación de ahora. Si había alguna posibilidad de que el tema de Taiwán se resolviese pacíficamente, eso ahora está a punto de saltar por los aires. 

Todo esto hay que verlo siempre en la perspectiva del retroceso de EEUU. Por ejemplo, en EEUU se está extendiendo -y forma parte también de la oposición a Trump- la idea de que a pesar de las amenazas de Trump de "aplastar" a China con los aranceles y demás, ha sido China quien ha doblegado a EEUU. La conclusión en estos momentos en EEUU es que "China, en todos los sentidos, se encuentra en una posición diplomática, estratégica y tecnológica más ventajosa que nunca". 

Sumad a ello también el tema de Venezuela, uno de los socios preferentes de China en América Latina, y encontraréis cómo los desafíos agónicos de Occidente, hegemonizado por EEUU, se dan en todas partes del mundo para intentar evitar lo inevitable: su pérdida de hegemonía. 

Así tenemos dos "amenazas" claras con las que intentar frenar ese colapso hegemónico occidental: en Europa, la "amenaza rusa"; en Asia, la "amenaza china". Mismo discurso para mismos borregos en estas dos partes del mundo y con el mismo fin: la militarización y el rearme para intentar evitar el declive occidental.  

El Lince

lunes, 26 de agosto de 2024

La culpa es de los rusos (otra vez)

Sí, ya sé, esto es una tontería, pero demuestra el nivel de psicopatía de la plutocracia de Bruselas y de cómo sus estupideces, una y otra vez, atentan contra la población en general. Aunque la culpa es de los rusos, faltaría más.

Si no fuese suficiente el que las exportaciones de carne de cerdo a China están por los suelos, debido a las restricciones draconianas impuestas por China en represalia a las sanciones establecidas por el zombi europeo por los vehículos eléctricos chinos, ahora le llega el turno al pescado. Por esa decisión, Rusia fue la principal beneficiada porque está triplicando sus exportaciones de carne de cerdo a China en detrimento de Europa. Y Algo parecido va a pasar con el pescado. Fijaos en la fecha.

Mal asunto. Al final seremos todos vegetarianos a la fuerza. Al menos en Alemania (y supongo que los fanáticos Verdes estarán contentos). Así que o la culpa es de los rusos, otra vez, o hay que dar las gracias a los rusos por el que será, seguro, un auge del vegetarianismo.

Veréis, en Alemania es muy popular una comida de palitos de pescado (Alaskan saithe), de los que se consumen ni más ni menos que 5'2 millones de unidades diarias, cuya materia prima es el abadejo, una especie de bacalao, que se captura en aguas rusas desde hace mucho tiempo. Como esas aguas están cerca de Alaska, en Alemania decidieron evitar la referencia a Rusia y por eso lleva el nombre que lleva. Pero eso no cambia el origen.

Pues bien, los plutócratas psicópatas han vuelto a tomar psicotrópicos y han decidido incluir el abadejo en el próximo paquete de sanciones (el decimocuarto) contra Rusia. El simple anuncio ha hecho que el precio de esta comida popular haya subido el 42% respecto a 2020. Eso ya de por sí es grave, pero lo es más cómo va a repercutir en la industria pesquera, que se suma a la larga lista de empresas alemanas que están paradas o han quebrado. Algunas os sonarán, desde luego: Agfa, Polaroid, Praktiker, Hertie, Karstadt, Kaufhof, KaDeWe, Body Shop, Woolwort, Varta. Lo siento, si os gusta la fotografía.

La Oficina Federal de Estadísticas ha publicado el informe del primer semestre de este año en el que reconoce que en 2023 quebraron 17.824 empresas. La razón principal, y lo dicen expresamente: "las sanciones contra Rusia en el contexto del conflicto con Ucrania". Esto ha llevado a Alemania a la recesión.

Y como el aleteo de una mariposa cambia el mundo, esto ya está repercutiendo en la industria pesquera de Alaska. Fijaos también en la fecha. Y en el motivo.

Es el golpe de gracia porque el simpático abadejo también va a ser sancionado por el patrón de la mafia occidental, EEUU.

Por supuesto, si todo esto os parece poco, en Japón se dice que una de las razones de la dimisión del primer ministro no es solo el fracaso de las sanciones a Rusia. Entre estas razones está la tremenda crisis pesquera de Japón por las contramedidas de respuesta impuestas por Rusia a las famosas sanciones (ilegales, según el derecho internacional).


Japón es uno de los principales países de producción y comercio de productos pesqueros, su flota pesquera es también una de las mayores del mundo y el pescado ocupa el segundo lugar en importancia en la dieta alimenticia japonesa, por lo que la producción pesquera es una de las más importantes, tanto para el mercado interior como para el exterior. Ha sido la presión de este sector, en crisis por las sanciones impuestas a Rusia, la que ha obligado a la dimisión del primer ministro japonés y este sector es el que encabeza el lobby de presión para que Japón se desvincule de la política occidental de sanciones a Rusia.

Así que lo dicho, a seguir así, valientes.

El Lince

sábado, 15 de julio de 2017

Debéis acostumbraros

Si, ya lo sé. Como europeos, como occidentales, como ombliguistas es imposible ver otra cosa que no sea lo que decimos y hacemos. Todos los demás tienen que seguir a pies juntillas lo que digamos. Esto es algo parecido a la frase por la que comienzan los cuentos infantiles: "Érase una vez..."

Érase una vez occidente gobernando el mundo. De eso hace ya unos años, no muchos. Pero Occidente sigue como si fuese hoy. Debéis acostumbraros a que no, a que hay que romper ese corsé mental que os comprime el cerebro e impide que llegue al mismo el oxígeno salvador. Mientras no lo hagáis estaréis en coma y cuando despertéis os encontraréis otro mundo, el real y no el de los cuentos.

Debéis acostumbraros a que el mundo ya no es el mismo, a que Occidente (entendiendo por tal no sólo la cuestión geográfica, sino a aquellos países que comparten los "valores occidentales" como pueden ser los latinoamericanos o los asiáticos como Japón o Corea del Sur) ya no tiene la hegemonía y la poca que aún tiene se va evaporando como un charco de agua en un día caluroso.

Si en la última entrega os hablaba de que China ha anunciado que a lo largo de este año va a establecer su propio precio de referencia del petróleo y que el precio se podrá pagar en dólares y en yuanes, ahora hay que hablar de que China ha advertido a Japón (y, de rebote, a EEUU y a Taiwán) que debe ir acostumbrándose a las patrullas aéreas chinas sobre el Mar del Japón, el Mar del Sur de China y el Pacífico Occidental.

Y aquí tenemos a los cuentacuentos habituales diciendo eso de "érase una vez en que nuestros aviones sobrevolaban los territorios chinos y no pasaba nada, era nuestro derecho..." y ahora lamentándose por lo que consideran "peligrosa provocación". Cuando ellos lo hacían, China emitía protestas formales que eran sistemáticamente desoídas por los cuentacuentos. Ni siquiera se dignaban a responder a las quejas chinas. Ahora es Japón (y, de rebote, EEUU) quien protesta.

Todo comenzó el jueves por la noche, cuando Japón emitió una declaración de protesta por el paso "inusual" por aguas pretendidamente japonesas de varios aviones bombaderos chinos patrullando la zona.

El Ministerio de Defensa de China respondió de inmediato (nunca lo hicieron los países occidentales, especialmente EEUU, que sobrevolaban las zonas chinas) diciendo que las maniobras eran "legales y apropiadas" y rechazó la queja japonesa diciendo: "el lado pertinente no debe hacer un escándalo por nada o sobre-interpretar esas maniobras; por el contrario, estaría bien que se acostumbrase a ellas". ¡Guau! El tradicional lenguaje chino, sutil y diplomático, ha saltado por los aires, nunca mejor dicho. Eso pone de relieve el hartazgo chino con un Occidente que no asume su decadencia por las buenas y que sólo lo va a hacer por las malas.

Aprovechando la protesta japonesa, EEUU ha dicho que también ellos han sido espiados por China y que un buque espía del país asiático ha sido visto a menos de 150 kilómetros de Alaska cuando estaban realizando pruebas para la interceptación de un misil balístico -se supone que de los que podría lanzar Corea del Norte- y que es la primera vez que un buque chino de estas características se aproxima tanto a las costas estadounidenses. No es la primera vez que los barcos chinos hacen jugarretas a EEUU, pero sí el que se hayan situado tan cerca. Bien es cierto que al estar el barco chino en aguas internacionales EEUU se la ha tenido que envainar.

Ya sabíamos que Rusia es muy mala, ¿pero China? Después del buen rollito que hubo entre Trump y Xi en la visita de éste a EEUU...

Occidente está actuando como un pelele: no se cae del todo, pero da tumbos de un lado a otro intentando encajar los golpes. Porque golpe, lo que se dice golpe, le acaba de proporcionar Rusia al convertirse oficialmente en el primer país que utiliza la bolsa de oro de Shanghai -en la que China pone su propio precio de referencia- para realizar una transacción de 200 kilos de oro. La bolsa lleva un año en funcionamiento y está siendo utilizada por particulares, pero no por estados. Hasta ahora. Rusia ha marcado el camino y que a nadie le quede duda alguna que será seguido por otros países.

Dos bancos rusos, el Sberbank y el VTB ya son socios de la bolsa de Shanghai y el movimiento ruso se produce no sólo después de la cumbre del G-20, que ya os comenté, sino después de una visita a Beijing del jefe adjunto del Banco Central de Rusia de la que salió la firma de un compromiso entre China y Rusia para facilitar las transacciones de oro entre los dos países en lo que supone la aceleración de los planes para utilizar el oro en las transacciones comerciales e ir prescindiendo del dólar y otras monedas occidentales como el euro, el yen o la libra esterlina.

Me encanta el papanatismo occidental y la cara de tontos que se les va a quedar a quienes aún sueñan con los cuentos cuando se den cuenta que son eso, cuentos, y que no es la realidad. Occidente declina a marchas forzadas, tanto que cuando China, siempre tan discreta, se presenta en Siria y anuncia que va a impulsar la reconstrucción del país de la mano del gobierno de Bashar al-Assad y que Siria va a tener un papel importante dentro de la Nueva Ruta de la Seda se está certificando la muerte de toda la estrategia occidental sobre Siria y su futuro.


Como ser agradecidos es de bien nacidos, Siria respondió de inmediato diciendo que "China, Rusia e Irán tendrán preferencia sobre cualquier otro en cuanto a los proyectos de inversión y reconstrucción una vez haya concluido la guerra". Una guerra que cada vez va peor para Occidente y sus patrocinados de la "contra".

El crucial paso dado por China anticipa directamente el final y apunta de forma clara a quién es el vencedor. Eso de "Assad se debe ir" que érase una vez Occidente decía ya no se sostiene y quien se está yendo es el mismo Occidente.

Está claro que Occidente aún puede enredar en Siria algo, pero ni punto de comparación con la fuerza que tenía sólo hace ocho meses, antes de la liberación de Alepo por las fuerzas gubernamentales. En este tiempo la guerra ha dado un vuelco espectacular y la "contra" está retrocediendo en todos los terrenos y esos terrenos que controla son cada vez menos.

Así que debéis acostumbraros a que lo que esta ocurriendo en todo el mundo es tan trascendental que si no lo veis es que necesitáis una revisión de los ojos. Y de la mente, por supuesto.

El Lince

lunes, 22 de mayo de 2017

Y el verdadero enemigo es...

No, no es Corea del Norte. Ya os dije que iba a dejar, por ahora, de hablar de este país porque con toda la parafernalia de los últimos días está pasando desapercibido algo de un gran calado y que es lo que está oculto en el viaje que Donald Trump está realizando por Oriente Próximo. Nadie se ha hecho una pregunta tan sencilla como por qué el primer viaje que realiza al exterior como presidente sea a esa zona del mundo.

Si en verdad es tan peligroso Corea del Norte, lo normal es que hubiese ido a Japón para reforzar la sumisión de este país (un dato: en Okinawa está la base más potente que EEUU tiene en esa zona del mundo, mucho más que las que tiene en Corea del Sur o en Australia; pues bien el 79% de la población de Okinawa no quiere la base, el gobierno local no quiere la base... pero al gobierno de Japón le importa una higa, a EEUU le importa una higa y, por lo tanto, la base no sólo sigue allí sino que hay proyectos de ampliación... "¡por la amenaza de Corea del Norte"! (sic).

Pero no, todo son fuegos de artificio en una superpotencia que está muriendo pero que antes de hacerlo quiere realizar un último favor a sus fieles y leales súbditos: quiere dejar escrito en su testamento que hay que eliminar al gran enemigo y ese no es otro que Irán. Ya os dije que la razón fundamental del ataque contra la base aérea siria con la excusa del ataque con gas era Irán y que se había hecho, entre otras razones, porque ese era uno de los lugares a los que llegaba, decían, las armas que Irán proporciona al movimiento político-militar libanés Hizbula. El otro lugar es, dicen, el aeropuerto de Damasco, pero de ese se encarga Israel con sus ataques.

Pues bien, el viaje de ahora de Trump tiene que ver con todo ésto. Lo que hay en marcha es no sólo un fenomenal contrato armanentístico para los sauditas -y no hay alguien más inútil que ellos porque por muchas armas que tengan, por muy sofisticadas que sean, son incapaces de derrotar a un pueblo como el yemení, así que no digamos a otros- (y, por cierto, con ello se gana definitivamente al complejo militar-industrial y al Pentágono) sino que por encima de ello lo que hay es la aprobación definitiva de los planes sectarios sunníes contra los shííes.

Trump puede que sea muchas cosas, pero es alguien que tiene claras algunas cosas y las ha expresado con rotundidad en su visita a Arabia Saudita. Quiere crear un bloque militar que libre una guerra contra el llamado Estado Islámico (porque no quiere involucrar de forma directa a sus tropas) y que, al mismo tiempo y habiendo cogido experiencia de combate, desafíe "enérgicamente" la "creciente influencia regional" de Irán (esto suena de maravilla en los oídos sauditas). Por lo tanto, no hay que dejar que Irán pueda desarrollar su futuro por sí mismo.

En unos momentos en los que en Irán ha habido elecciones (que no hay en Arabia Saudita, por ejemplo) y en las que ha ganado el actual presidente, Rouhani, Trump ha vuelto a mantener que el gobierno de ese país tiene que seguir aislado "hasta que tenga un régimen diferente". Trump dijo durante toda su campaña electoral que no iba a promulgar el derrocamiento de gobiernos, pero eso no le ha durado ni tres meses. Arabia Saudita aplaude con las orejas.

Trump no ha dicho nada del otro mundo puesto que nada más tomar posesión de la presidencia lo que hizo fue violar el acuerdo nuclear dando la apariencia de que no lo hace. Me explico: dado que no puede enfrentarse a medio mundo (China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania, que fueron los otros firmantes del acuerdo), y como veis algunos son sus vasallos, lo que hace es continuar congelando los fondos iraníes en los bancos estadounidenses con la excusa de que las pruebas de misiles que realiza Irán son contrarias a dicho acuerdo. Así que desde que se firmó el mismo, hace ya casi dos años, de los 140.000 millones de dólares que tiene Irán (¡gran error!) en los bancos de EEUU y que le debían haber sido devueltos sólo ha recibido 14.000 millones.

Pero lo más importante no es esto, con serlo ya de por sí. Es que Trump está impulsando la creación de una especie de OTAN sunní. Hoy va a estar en una reunión a la que asisten "organizaciones y países islámicos" -ocultando que el shíismo también es una rama del Islam, es decir lo mismo que una reunión de países cristianos como si los cristianos fuesen únicamente los católicos y no los protestantes o los ortodoxos- para aislar y atacar a los shiíes. O lo que es lo mismo, una OTAN sectaria en el mundo islámico que está dispuesta a ir a la guerra no contra los infieles (los cristianos) sino contra los herejes (los shiíes). Habréis de saber que el mayor insulto que un musulmán puede lanzar a otro es el de "rafad" (hereje) y que la denominación de "rafaditas" es obligada cuando se menciona a las organizaciones shiíes.

Trump sabe que los países árabes están contra las cuerdas tanto por su discurso contra el terrorismo del llamado Estado Islámico como por la derrota de sus patrocinados en Siria. Es el momento oportuno para realizar una operación encubierta, otra más, y dirigir el camino hacia otros objetivos: Irán (algo que complace sobremanera a los sauditas y sus vasallos menores del Golfo) y, sobre todo, a lo que se conoce como "el eje de la resistencia" contra Israel (el propio Irán, Siria, Hizbulá y alguna que otra organización palestina).

Dado que una guerra contra Irán no es posible hoy por hoy, hay que empezar con los eslabones más débiles. Los palestinos lo son, por supuesto, y en la visita de Trump esta prevista una reunión con el llamado presidente de la Autoridad Palestina -que ahoga siempre que tiene ocasión a la resistencia, y ahí está ahora mismo la huelga de presos palestinos a la que no hace ni caso ni apoya, o la presión para que no haya suministro de electricidad a Gaza- para sancionar definitivamente su sumisión. El otro es Hizbulá, puesto que aunque Siria está debilitada por la guerra aún tiene una cierta capacidad de respuesta y más teniendo como aliado a Rusia.

Hizbulá ha pasado de ser el héroe al villano. De héroe contra el régimen fascista de Israel, al que derrotó en los años 2000 y 2006 -lo que no ha logrado ningún gobierno árabe- ha pasado a villano por su apoyo al gobierno sirio en la guerra. Todos los gobiernos árabes, que tuvieron sudores fríos con la popularidad de Hizbulá, desataron una guerra sectaria -contra esta organización, sobre todo- que ha sido hasta ahora verbal pero muestran que ya están dispuestos a va a dar un paso definitivo: la guerra abierta.

Ya se han dado pasos intermedios como la declaración de "organización terrorista" por la mayor parte de los países árabes (menos Siria, Líbano, Irak y Argelia, y otros dudosos como Egipto y Túnez) y luego la aprobación de sanciones para intentar secar sus recursos financieros. Ahora, con la venta de armamento y la OTAN sunní, el mensaje es mucho más claro. Hizbulá es una formidable fuerza político-militar que ha puesto de rodillas a Israel y que no tardaría en hacer lo mismo, y con mayor contundencia, con otros. Pero eso se revierte, o así creen estos sectarios, con el contrato de armas y la creación de la OTAN sunní. Hay seis países, siete con EEUU, que apuestan por la guerra: Arabia Saudita, Jordania, Kuwait, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Estos países han enviado representantes a Riad para reunirse con Trump durante esta visita. La oferta que le van a presentar es normalizar las relaciones con Israel (relaciones comerciales y permiso para que puedan sobrevolar sus cielos los aviones israelíes como primer paso) a cambio de una reanudación de las conversaciones con los palestinos y de mantener el aislamiento e Irán. Así esperan debilitar, sobre todo, a Hizbulá.

Todos estos países van a cometer el mismo error que el régimen fascista israelí: subestimar, otra vez, a Hizbulá. Y, desde luego, a Irán. Si pese a haber ganado las elecciones el más modosito se habla de "un régimen diferente" no hace falta ser muy listo para saber que Irán continuará, e incrementará, su apoyo a Hizbulá. Y tampoco hace falta ser muy listo para saber que Rusia no se estaría calladita puesto que ya ha firmado varios acuerdos con Hizbulá y ha parado en la ONU dos intentos de lograr que sea considerada "organización terrorista" a nivel mundial.

Los países árabes sunníes están lanzando un mensaje al mundo occidental: Israel ya no es su enemigo, si es que alguna vez lo ha sido, sino que su enemigo ahora es otro: el shiísmo. Y occidente, sobre todo EEUU, ha comprado el discurso con mucho agrado. Pero pronto, de seguir las cosas así, estas sonrisas y los aplausos que dan ahora se convertirán en lágrimas.

El Lince

lunes, 21 de noviembre de 2016

El flanco más débil, pero que pelea

Esta vez me voy lejos, muy lejos. A Japón. ¿Qué sabemos de éste país? Nada de nada. Que si trabajan mucho, que si no tienen apenas vacaciones, que... Tópicos. En julio de este año hubo elecciones al Senado (Cámara de Consejeros) y los resultados, en lo que atañe a la izquierda, fueron muy sorprendentes: el Partido Comunista quedó en cuarto lugar, con el 10'7% de los votos (14 escaños, ganando tres respecto a los que tenía) y logrando 6 millones de votos (el partido ganador, de derecha clásica, tuvo 20 millones de votos). En el Parlamento (Cámara de Representantes), el PCJ tiene 21 escaños.

No es un mal resultado, desde luego, aunque el PCJ no es precisamente un partido revolucionario. Aunque formalmente no reniega del comunismo, su práctica política no va más allá de lograr "cambios democráticos en política y en la economía" aunque su gran baza es su ferviente rechazo a la subordinación respecto a los EEUU y lucha por "la restauración de la soberanía nacional de Japón", así como por el cierre de las 130 bases militares que tiene EEUU en el archipiélago, especialmente la de Okinawa. Eso le ha supuesto un modoso, pero constante, crecimiento en los últimos años hasta el punto de ser casi el principal partido de oposición a nivel municipal. Tiene 136 representantes en las prefecturas, que serían como las autonomías en el Estado español (España, para otras latitudes) y 2.752 concejales.

Tiene una fuerte presencia en las universidades, aunque no son sus militantes quienes desarrollan el mayor trabajo político sino otros situados más a su izquierda. Pero contra todos en los últimos meses se está centrando la represión policial.

Una de las universidades más luchadoras es la de Kyoto, de donde ha salido la mayor cantidad de revolucionarios de Japón a lo largo de toda la historia. Otra es la de Hosei. En Kyoto la organización predominanate es Zengakuren (Federación Japonesa de Asociaciones Estudiantiles), históricamente vinculada al PCJ aunque en la que también participan militantes de otras organizaciones como la Liga de Estudiantes Marxistas o la Liga Comunista Revolucionaria. En Hosei es una fracción de esta última organización, más conocida como Chukaku-ha (Facción del Núcleo Central), quien predomina.

Zengakuren tiene un largo y muy serio trabajo a sus espaldas, siendo muy importante su activismo contra el belicismo en que se está embarcando el nuevo gobierno japonés. Este trabajo se inició en 2003 contra el apoyo de Japón a la guerra contra Irak y se ha ido extendiendo hasta convertirse en el verdadero dolor de cabeza de un gobierno, derechista, que aprobó en 2015 la reforma de la Constitución para que el ejército actúe "en misiones en el exterior" pese al abrumador rechazo popular a tal medida. También en los últimos meses está desarrollando una significativa labor contra la nuclearización del país, denunciando tanto casos como el de Fukusima como el intento de involucrar a Japón en la carrera hacia el arma nuclear supuestamente para protegerse de Corea del Norte.

Dado que reprimir al PCJ tendría enormes costes políticos para el gobierno, está centrando la represión en su flanco más débil, que es el estudiantil. Así que sus militantes, como los de las otras organizaciones que están a su izquierda, son sistemáticamente detenidos por la policía con cualquier excusa y los locales de Zengakuren o de Chukaku-ha allanados sin ton ni son. Eso lleva a que el rectorado tome represalias contra los estudiantes detenidos, que cierre los locales allanados por la policía y que dificulte la labor de estas organizaciones estudiantiles en el campus.

Este es el último intento, por ahora, de la policía por impedir el desarrollo de una asamblea de delegados de Zengakuren los días 1 y 2 de septiembre de este año. Los personajes señalados en el vídeo son policías. Atención a la música final.


¿No os dije que en todas partes se resiste y pelea? Pues aquí tenéis otra prueba de ello.

El Lince