miércoles, 16 de marzo de 2016

Cumplir la palabra

El anuncio de la salida -me niego a utilizar la palabra retirada- de Siria por parte del grueso de las pequeñas fuerzas rusas que han estado operando allí desde octubre del año pasado ha provocado dos cosas: estupor y especulaciones. Estupor porque se han estado diciendo muchas tonterías como, por ejemplo, que se había metido en "otro Afganistán" y especulaciones como que esta salida se produce sin haber logrado sus objetivos, para paliar la crisis económica interna como consecuencia de las sanciones que el moribundo Occidente impuso hace un año largo y para intentar congraciarse con este Occidente moribundo y que levante las sanciones, que ha tenido miedo de una guerra con Turquía y, pro extensión, con la OTAN, que es una forma de presión para Al-Assad, etc., etc.. Lo más gracioso de todo es lo que publican y transmiten los medios de propaganda árabes que hablan de "derrota" de Rusia. Y algo mucho más gracioso aún es lo que dicen los neonazis ucranianos: "Putin abandona Siria para volver a centrarse en el Donbás". Así, como lo leéis, sin anestesia ni nada. Desde luego, cada tonto con su tema.

Dejando al margen las tonterías árabes y de los neonazis ucranianos, lo cierto es que muy poca gente ha puesto atención a algo que ya dijo Putin al anunciar el traslado del exiguo contingente militar a Siria a petición del gobierno de este país. Entonces dijo que estarían en Siria "cuatro o cinco meses" y puso fecha límite: "no más allá de marzo de 2016". 

Lo que ha hecho Rusia ha sido cumplir con su palabra. Rusia no se ha movido un ápice de la forma de hacer política exterior de la Unión Soviética. Es decir, al igual que la URSS no hacía intercambios, ni siquiera en la crisis de los misiles de Cuba, sino que llegaba a acuerdos y listo -lo más que hacía la URSS era algunos "gestos demostrativos de buena voluntad"- Rusia hace lo que le parece conveniente según sus intereses geopolíticos. Porque chicos, chicas, el tema de Siria es sólo una parte de la batalla geopolítica global rusa del nuevo mundo multipolar que se está poniendo en marcha.

Es insensato y demuestra muy poco conocimiento de la geopolítica pensar, como he visto por ahí, que el gesto de Rusia forma parte de un acuerdo con EEUU para que los neonazis de Kiev reconozcan un estatuto especial para el Donbás y para que se desista de incorporar a Ucrania a la OTAN. Más insensato aún es decir que ayuda al levantamiento de las sanciones. La UE está herida de muerte y en estos momentos hay importantísimas presiones para que se levanten; presiones que no llegan desde los gobiernos sino desde los sectores económicos, especialmente desde los alemanes y más especialmente desde los agrícolas y ganaderos. Todos y cada uno de los gobiernos europeos, vayan o no de "progres", son vasallos de EEUU y no van a hacer nada que no quiera EEUU que se haga aunque he mantenido que hay muchas posibilidades de que si no se levantan al menos se alivien por parte de la UE pese a que a partir de ahora veremos nuevos intentos y excusas para mantenerlo e, incluso, reforzarlo. Después del movimiento en Siria, Rusia no puede quedar como ganadora. Os hablaré de ello en otra ocasión y de cómo eso que se está diciendo de que hay gobiernos que quieren el levantamiento de las sanciones no es más que una ilusión. Quienes quieren que se levanten son otros sectores, como he dicho, no los gobiernos.

Rusia ha demostrado en Siria dos cosas: que es un socio fiable, que no deja de lado a sus aliados, y que en su regreso al escenario geopolítico como actor global no se comporta igual que Occidente y que si hay una posibilidad de arreglar conflictos por medio del diálogo, mejor que una guerra. Para volver a ella siempre hay tiempo. Ni que decir tiene que la posición del gobierno sirio es ahora mucho mejor que hace medio año: no hay menor posibilidad de su derrocamiento, ya no se habla de si Assad tiene que seguir o no y la famosa "oposición" está tan debilitada que es incapaz de imponer nada de nada.

El cese de hostilidades lleva casi un mes en Siria y se anunció justo cuando las fuerzas gubernamentales y sus aliados habían rodeado totalmente Alepo. Recordad la campaña de los medios de propaganda sobre el "asedio de Alepo", la ·tragedia de Alepo" y otras historietas semejantes. La realidad era que se habían cortado todas las líneas de suministro desde Turquía y era evidente que la llamada "oposición" no podía aguantar más. El cese de hostilidades fue un balón de oxígeno proporcionado conscientemente por el enemigo, o sea, por Rusia y el gobierno sirio. Tienen que estar débiles, casi derrotados, pero sin que lo aparezca de cara al diálogo de Ginebra.

Era el momento propicio para cambiar de táctica, pasar de lo militar a lo político. El momento ha sido elegido muy cuidadosamente y demuestra algo que no es usual en Occidente: una forma de gobernar diferente. Occidente actúa siempre de la misma manera, comenzar las guerras y escalarlas sin preocuparse por las consecuencias. Que alguien se atreva a decir que "los objetivos propuestos en su conjunto se han logrado", es decir, reconociendo que no se han logrado por completo, es inaudito en la política internacional. Compárese con la prepotencia de Bush en Irak, por ejemplo. Y lo más sorprendente es que muy probablemente sea verdad.

Rusia nunca dijo que iba a ganar la guerra, y menos con un contingente reducido y aislado, a miles de kilómetros de sus principales bases. Un puñado de aviones y de personal de tierra ha sido suficiente para dar un vuelto radical a la situación y hacer valer el papel de Rusia en Oriente Próximo, al que hace muy poco tiempo hasta despreciaban los sátrapas árabes. Habría que recordar cómo allá por 2014 el príncipe saudita Bandar amenazó a Rusia con llevar a los jihadistas a su territorio si no se doblegaba a las presiones. Y tal vez lo más importante, este puñado de aviones y de personal de tierra ha logrado detener el aislamiento diplomático de Rusia iniciado, también, en 2014 tras el referéndum de Crimea por su autodetermianción y la posterior anexión a Rusia como quiso la población.

Si a eso se le añade que se asegura la estabilidad de Assad y de los intereses rusos, que son de unos 13.000 millones de euros; que ha demostrado a la OTAN y a EEUU (como han tenido que reconocer en un informe del 5 de marzo) el poderío de su armamento, hasta ahora considerado "obsoleto", y que ha logrado el debilitamiento significativo de la organización llamada Estado Islámico el éxito es incuestionable. 

Así que no solo se ha cumplido la palabra, sino que se han logrado todos los objetivos. O una gran parte de ellos. Y en muy poco tiempo.


El Lince

lunes, 14 de marzo de 2016

El alud sigue creciendo

Os lo dije, el fascismo crece en Europa alentado por las políticas, fundamentalmente económicas, de los gobiernos. Volvemos a Alemania, donde las elecciones en tres land (territorios federados) ponen de manifiesto lo evidente: los fascistas crecen y crecen mientras que la izquierda o baja o se mantiene y la derecha (la clásica y la otra derecha, antes llamada izquierda) se acercan al desastre. En este caso, el detonante del alud fascista son los refugiados, que si bien en un primer momento fue un movimiento alentado por el empresariado alemán ahora es visto por gran parte de la población casi como una invasión. El racismo y la xenofobia están a la orden del día, pero no sólo con los refugiados sino contra toda aquella persona que no sea alemana o no hable alemán.

Los datos son elocuentes:

- en Baden Württemberg han ganado los Verdes (el Podemos de allí) con el 30'3% (+6'1), seguidos de los cristianodemócratas con el 27% (-12%), los fascistas de Alternativa para Alemania han sacado el 15'1%, los socialdemócratas se han hundido hasta el 12'7% (-10'4%) y Die Linke ha conseguido un exiguo 2'9% (+0'1%).

- en Sajonia-Anhalt la CDU (29'8%, -2'7%) mantiene el tipo, mientras que los fascistas le pisan los talones con el 24'2% y se descalabran tanto Die Linke (16'3%, -7'4%) como los socialdemócratas del SPD (10'6%, -10'9%) y los Verdes (5'2%, -1'9%). Este land, que conozco bien, pertenece a la antigua Alemania Democrática y tiene un alto nivel de desempleo, por lo que no es descartable que muchos votantes de DL se hayan pasado a los fascistas como forma de protesta. Si es así, DL tendrá que explcicar muy bien cuál ha sido su posición en este land y sus coqueteos con la socialdemocracia aunque aquí funcionaba el gobierno de coalición entre la CDU y el SPD. En los últimos tiempos se había producido un acercamiento entre el SPD y DL.

- en Renania-Palatinado el SPD sube un poco (36'2%, +0'5%), la CDU baja (31'8%, -3'4%) Alternativa para Alemania consigue el 12'6% y los Verdes se hunden (5'3%, -10'1%) mientras que Die Linke sube un pelín (2'8%, +0'2%).

Es una derrota sin paliativos para la izquierda. No sólo, sino una derrota de la solidaridad. Aunque en algunas ciudades grandes, como Friburgo (Baden-Württemberg), Die Linke haya alcanzado el 8'4% el desastre de este partido en Sajonia no tiene ni explicación ni perdón. Y a la espera de que haya alguna explicación razonable de ello, solo hay una que se me ocurre: el abandono de las tesis clásicas y de los programas rupturistas. Ya os he comentado que había un acercamiento a los socialdemócratas. Pues aquí tienen la respuesta. Frente a una apuesta de Die Linke por la reforma, la gente ha apostado por la ruptura y han pensado que quien la representa son los fascistas. Mal, muy mal vamos.

El Lince

sábado, 12 de marzo de 2016

El hundimiento

No, esta vez no va de la Unión Europea (o sí) y tiene que ver más bien con una película de este título que recoge los últimos días de Hitler. Viene al cuento de una encuesta que acaba de hacerse pública en Ucrania y que refleja el sentir de la gente respecto a los dos años transcurridos desde el famoso Maidán.


La pregunta es sobre cómo ha evolucionado la opinión sobre la entrada en la Unión Europea o en la Unión Económica Euro-asiática (Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguizistán y Armenia). El resultado es bastante esclarecedor, como se puede ver. En un año los partidarios de la UE han bajado 7 puntos mientras que quienes apuestan por la UEE bajan el 0'7%. Quienes no quieren ni una cosa ni otra suben hasta el 23'3%. Buen logro para los neonazis, que ven cómo se aleja el sueño europeo igual que se aleja el horizonte.

¿Y qué pasa con la OTAN? Pues las cosas tampoco van nada bien para los neonazis.


Los partidarios han bajado lo mismo que con la UE, el 7%. Ya no llegan a la mitad de la población, que aumenta su rechazo a la OTAN en algo más de dos puntos.

A nivel de la vida cotidiana, Ucrania cerró el año 2015 con una inflación del 43% mientras que los precios aumentaron el 44%. Las cifras son oficiales, tanto del servicio de estadísticas como del Banco de Ucrania. El 2014, cuando se inició la historia neonazi, la inflación fue del 24%.

En estos dos años el salario mínimo ha caído hasta los 1.218 grivnas, la moneda ucraniana, (unos 39 euros) al mes. Tened en cuenta lo que he dicho antes sobre la inflación y el aumento de precios. Por lo tanto, la pobreza en la Ucrania neonazi es masiva. Los pocos ucranianos que se atreven a protestar por todo ello dicen, y tienen razón, que Ucrania está hoy por debajo de Bangladesh, Ghana y Zambia en cuanto a salario mínimo puesto que estos países lo tienen establecido en los 44 euros mensuales.

Siempre hay alguien que está peor. Los pensionistas, por ejemplo. La pensión media está en los 949 grivnas (unos 29 euros) mensuales.

Quienes trabajan no pueden tirar cohetes tampoco. El sueldo medio es de 4.012 grivnas (unos 125 euros) mensuales.

Os he dicho que los precios aumentaron el 44% el año pasado, especialmente en lo más esencial como gas, agua y luz. La electricidad ha subido 3'5 veces el precio que tenía antes del Maidán. El gas ha subido su precio 7 veces desde el Maidán. El gas que necesita una casa para todo el invierno equivale a 7.188 grivnas al mes (unos 230 euros) por lo que ni trabajando toda la familia se llega a cubrir el gasto. Luego la solución es muy fácil, abrigarse bien o meterse en la cama para tener algo de calor. El precio del agua ha subido el 55%.

Nada de todo esto preocupa a la junta neonazi de Kiev ni al Fondo Monetario Internacional, que ha firmado un acuerdo con los neonazis rompiendo sus propias reglas, como ya se comentó aquí. Sólo para pagar los intereses de lo que ha ofrecido el FMI Ucrania tendrá que disponer de 1.200 millones de dólares. Los va a sacar de donde todos: de la población. La prioridad es cumplir escrupulosamente las condiciones del FMI.

Es un claro genocidio social. Mientras los fascistas crecen en Europa, sus homólogos ucranianos -actuando con el visto bueno de la UE y de EEUU- están haciendo bien el trabajo.

Por lo tanto, no son extrañas las conclusiones de la encuesta que os pongo y que ha generado un importante revuelo entre los neonazis de Kiev porque quien la hace tiene un prestigio de pro-occidental y pro-europeo: alaba el proceso de integración en Europa y dice identificarse con "la democracia europea". Pues ¡hala!, aquí están los logros de la "Ucrania democrática" que con tanto tesón defiende el moribundo Occidente.

El Lince


jueves, 10 de marzo de 2016

Y ahora, Italia (el camino hacia el colapso)

Otro país gobernado por los "progres", los antiguos comunistas, luego eurocomunistas y ahora, simplemente, se llaman Partido Democrático. Pues bien, Matteo Renzi, el alcalde de Florencia, quien iba a llevar "nuevos aires" a la "izquierda", es el primer ministro desde hace dos años. Os cuento al historia al hilo de la decisión de hoy del Banco Central Europeo de dejar en el 0% (cero por ciento) los intereses a la banca o lo que es lo mismo, el BCE, ese que puso la soga alrededor del cuello de Syriza porque había que pagar las deudas, ofrece ahora mismo dinero gratis a los bancos privados. Como lo leéis. Os propongo una cosa: id al banco habitual y sugerirle lo mismo, que os preste dinero gratis. Veréis qué risa. Por cierto, ya os anuncié que iba a pasar esto mismo porque la situación es de agonía terminal.

En este tiempo, como otros "progres", el Partido Democrático ha hecho todo lo posible por hacer lo mismo que hace siempre la derecha clásica: salvar a los bancos del colapso con dinero público. Es lo que se llama "rescate bancario". Dicen que los bancos no pueden quebrar porque eso sería el colapso financiero y que hay que hacer lo posible por evitarlo. Italia lo ha hecho como todos, pero no ha servido de nada. Uno de los más grandes de Italia, el Monte dei Paschi, se une a los que ya comenté y ha perdido el 57% del valor de sus acciones desde que comenzó este año. Otros, como Banca Carige (pérdida del 27'4%) y Banco Popolare ( pérdida del 26'2%) se suman al desastre.

El pánico es general y se está extendiendo a todo el mundo. Dicen -otro de los cuentos para niños que nos cuentan cada día- que Italia es la octava economía del mundo (ya os dije que no) así que imaginaos lo que supone una crisis en Italia.

Voy a hacer un símil muy facilito: la Torre Inclinada de Pisa. Lleva así la friolera de casi 900 años, así que los defensores del capitalismo podrán decir que tal vez el capitalismo esté en problemas, pero que aguantará sin caerse todo ese tiempo. Pero no es el caso. Europa no tiene ni remotamente los recursos necesarios para apuntalar el edificio. Por eso el BCE sigue prácticamente cada día la situación del Monte di Paschi y de los otros dos que he mencionado y hace lo que hoy ha hecho: dar créditos gratis a los bancos privados. Y las repercusiones de la caída de Italia, ni os cuento: España, Grecia, Portugal e, incluso, Francia seguirían como fichas del dominó.

Medidas como las de hoy del BCE son a la desesperada. Europa va de forma clara a la recesión y la economía mundial, el capitalismo tal y como lo conocemos, a la implosión.

El Lince

lunes, 7 de marzo de 2016

Europa, a lo suyo

O sea, allanando el camino al fascismo. En Eslovenia se celebraron elecciones la semana pasada y los fascistas consiguieron el 8% de los votos, quedando en tercer lugar. En Hesse, un estado federado de Alemania, se acaban de celebrar elecciones y los fascistas han logrado el 13'2% de los votos, quedando también en tercer lugar. Antes ha habido un crecimiento espectacular de los fascistas en Noruega, en Finlandia, en Austria, en Francia... La buena noticia, si es que la hay, es que la abstención ha sido del 52% y que Die Linke (La izquierda) ha subido un puntito en Hesse, pasando del 2'7% al 3'7%. Insuficiente de todas todas y que pone de manifiesto la crisis existente ahora mismo en la izquierda, más o menos "revolucionaria".

Die Linke, a la quien he defendido, está atravesando una crisis importante porque una formación comunista que se integraba en ella ha abandonado el partido por considerar que dentro de Europa no se hace otra cosa que reforzar el orden de cosas existente y que lo que hay que hacer es romper, sin tapujos. Vamos a ver cómo repercute esta crisis en las elecciones que va a haber en otros land a lo largo de este año (Baden-Wurttemberg, Rheinland-Pfalz, Sajonia, Mecklenburgo, Baja Sajonia y Berlín) pero la situación no pinta precisamente con colores prometedores para la izquierda "revolucionaria".

Si Die Linke no lo tiene fácil, los Verdes (el Podemos alemán) lo tienen todavía peor. En Hesse han perdido la friolera del 6'7% de sus votos, quedándose en el 11`6% y, por lo tanto, por debajo de los fascistas. Por dar todos los datos, socialdemócratas (28%) y cristianodemócratas (28'2%) van a reeditar la famosa "gran coalición" que ahora tienen a nivel federal.

Europa se encamina claramente hacia el fascismo, blando (todavía) en unos casos y duro en otros. Mientras, la pretendida izquierda (o sea, lo que yo llamo la otra derecha) a lo suyo, a las estupideces habituales de que "otra Europa es posible" y demás sandeces. como lo que anda diciendo por ahí Varoufakis y su famoso "plan B" para Europa que con tanto entusiasmo es acogido por algunos restos de Podemos y similares.

Con el pudor de los puritanos, valga la redundancia, se define el ascenso del fascismo en Alemania y otros países europeos como "populismo de derechas", pero es que también hay un partido abiertamente nazi, con parafernalia nazi, que ha conseguido el 14% de los votos en la comuna de Buendingen, 21.000 habitantes, de Hesse. Lo reseñable del caso es que los eufemísticamente llamados "populistas de derechas", Alternativa para Alemania, no presentaron candidaturas para reforzar a los nazis en este pueblo.

Esta es la Europa actual, este es el camino que se está recorriendo. En Honduras matan a dirigentes populares, en Argentina despiden a decenas de miles de trabajadores, en Venezuela se apuesta por un golpe parlamentario al estilo del que se dio en Paraguay contra Lugo... También América Latina sabe de qué se está hablando y tampoco allí hay reacción.

Mientras no se rompa el corsé mental de que sólo se puede hacer algo con "la izquierda posible" y no con la otra izquierda, o sea, la de verdad, la que hace frente a todo ésto, el avance del fascismo seguirá siendo como el alud que lo barre todo.

El Lince

sábado, 5 de marzo de 2016

¿Plan B? Seguid hasta la L

Tras el acuerdo de cese el fuego en Siria EEUU habló de que si fracasaba pondría en marcha un "plan B". EEUU no tiene para Siria ni plan B, ni C, ni nada de nada. Y mucho menos desde que Rusia haya aceptado abrir una casi embajada de los kurdos en Moscú y haya dicho que Siria tiene que convertirse en un estado federal.

Pero EEUU sí tiene un "plan L". L de Líbano. La ecuación es muy sencilla: Siria, apoyada por Rusia e Irán, está ahora mismo en una situación de fuerza inimaginable hace menos de medio año. Cualquier aventura militar, léase envío de tropas y tonterías semejantes, sería una carnicería. Sin paliativos.

Así que EEUU no va a mandar tropas directamente. Pero indirectamente cuenta con los locos, turcos y sauditas. Os recuerdo lo que dice de ellos Europa en su reciente Conferencia de Seguridad.

Turcos y sauditas están lo suficientemente locos como para intentarlo, pero los primeros tienen el patio interno muy alborotado (con los kurdos y la izquierda revolucionaria cada vez más activos). Así que sólo quedan los segundos. El desastre militar que está suponiendo la guerra de Yemen hace que lo que dicen los sauditas no sean otra cosa que baladronadas, bravatas de matón a las que no hay que dar la menor importancia.

Pero sí que hay que darla a lo que los sauditas -y aquí hay que suponer que cuentan con el beneplácito de EEUU- consideran el eslabón más débil de quienes apoyan al gobierno sirio: Hizbulá. Vamos a ver, Siria es un estado, Rusia es un estado e Irán es un estado. Cualquier medida supondría, directamente, la guerra abierta según el derecho internacional. Pero Hizbulá es un actor no estatal. Y aquí es donde los sauditas, y los EEUU, piensan que se puede hacer daño.

Mantengo que cualquier soldadito saudita que se enfrentase a Hizbulá saldría corriendo en menos de dos minutos, así que no va a haber un enfrentamiento directo, sino indirecto. Arabia Saudita va a financiar, a crear, a impulsar una milicia sunní... en Líbano. No es la primera vez que lo intenta. Corría el año 2004 cuando lo intentó financiando una milicia en un campo de refugiados palestinos en Líbano, Naher el Bared. El Ejército libanés tardó la friolera de tres meses en derrotarla, pero lo hizo. Esa milicia estaba compuesta en su gran mayoría por árabes no palestinos, principalmente iraquíes.

El fracaso no arredró a Arabia Saudita, que tras la victoria política y militar de Hizbulá en la guerra de 33 días contra el régimen fascista de Israel, en 2006, lo volvió a intentar y estimuló una revuelta contra Hizbulá -a quien creía débil después de la guerra contra Israel- en la que esta vez dio un paso más e involucró a su formación en Líbano, el Movimiento al Futuro de Saad Hariri, libanés con ciudadanía saudita. Hizbulá no sólo derrotó este nuevo intento sino que en cuatro días -¡cuatro días, del 7 al 11 de mayo de 2008!- se hizo con el control total de Beirut y sólo lo entregó de nuevo al Estado libanés tras conseguir garantías de que los sunníes se iban a estar quietecitos. Es lo que se conoce como Acuerdo de Doha.

Los sauditas se tuvieron que replegar con el rabo entre las piernas, pero aún así intentaron mover sus hilos con sus amiguetes occidentales y junto a Francia y Gran Bretaña presentaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución en la que se pedía que Hizbulá fuese considerada "organización terrorista". Rusia, China, Sudáfrica y Libia -tomad nota, Libia- se opusieron no sólo a ella, sino a que se modificasen resoluciones anteriores que dan legitimidad a que Hizbulá mantenga sus armas mientras el territorio libanés, o sea, las Granjas de la Shebáa, continúen ocupadas por el régimen fascista de Israel.

Ahora, en el 2016, hemos vuelto a la misma situación que entonces. Arabia Saudita va a plantear en el Consejo de Seguridad de la ONU otra resolución pidiendo que Hizbulá sea considerada "organización terrorista" y está preparando el terreno a conciencia: impuso sanciones a cuatro funcionarios de Hizbulá y a varias empresas vinculadas con el movimiento político-militar libanés, llevó el tema a la Organización de la Conferencia Islámica -a la que no se invitó a Irán, por lo que todos los demás integrantes son sunníes- y ha logrado que el martes pasado el Consejo de Cooperación del Golfo aprobase por unanimidad la propuesta saudita de considerar a Hizbulá "organización terrorista".

¿Qué tiene que ver todo esto con el "plan L"? Pues eso significa que a partir de ahora Hizbulá quedaría deslegitimada para las masas árabes, Líbano queda estigmatizado como el país que da respaldo y soporte a una "organización terrorista", que cuenta con diputados en el Parlamento, aliados en el sector cristiano y una gran influencia en la sociedad. Por lo tanto, obliga a los cristianos a posicionarse y alienta a los sunníes a rebelarse contra Hizbulá.

Así pues, no será descartable ver el surgimiento, en un futuro no muy lejano, de una nueva milicia salafista sunní al estilo del Ejército del Islam en Siria -por cierto, el nombre original con el que se fundó, con dinero y a iniciativa saudita, fue Ejército del Levante (Siria, Líbano y Palestina)-. Este es el "plan L".

Eso obligaría a Hizbulá a abandonar Siria para centrarse en la defensa de Líbano y debilitaría de esta forma uno de los principales pilares del gobierno sirio en estos momentos puesto que Hizbulá se ha convertido en la fuerza imprescindible para el avance que se está produciendo en los frentes norte (Latakia) y sur (Homs y Daraa). Os recuerdo que desde marzo del año pasado Hiabulá no pierde una batalla: allá donde se involucra, batalla que se gana.

Por cierto, tanto Argelia como Túnez han dicho públicamente que no van a seguir el ejemplo del Consejo de Cooperación del Golfo y que para ellos Hizbulá no es "organización terrorista", con lo que a los sauditas les ha salido un frente respondón en el mundo árabe que no esperaban. Una muestra más de la locura que hay en estos momentos en Riad.

El Lince


jueves, 3 de marzo de 2016

Los irrepetibles

Las Brigadas Internacionales, Las Brujas de la Noche, El Regimiento Inmortal... los irrepetibles, las irrepetibles. Era junio de 1997 cuando conocí personalmente a varios integrantes de las Brigadas Internacionales que combatieron en defensa de la II República Española en 1936-1939. Estaba en la comisión organizadora del homenaje que se les hizo y a mí me tocó atender a los supervivientes del "Batallón Lincoln". Mi compañera, entonces embarazada, también formaba parte de esa comisión. Eran un total de 9 los brigadistas internacionales que estaban a nuestro cargo, estadounidenses e irlandeses. Entre ellos uno que acaba de morir, Delmer Berg. El último superviviente del "Batallón Lincoln". Murió el martes a los 100 años y nunca dejó de ser quien fue: un antifascista convencido, un combatiente. Un irrepetible.


Los integrantes de la batería de artillería "Dimitrov", englobada en la XV Brigada Internacional, donde se encuadraba el "Batallón Lincoln": Sam Slipyan, Conlon Nancarrow, Ed Loans, Charles Simpson, Delmer Berg, Norman Schmidt y dos españoles no identificados, que son los que están agachados.

Los 9 brigadistas con quienes convivimos varios días están muy presentes en nuestra memoria. Conservamos sus nombres: Delmer Berg, Abraham Osheroff, James Nate Thornton, George Sosenko, Mosess Fishman, Milton Wolff (estadounidenses) Michael Levitas, Michael O'Riordan, Peter O'Connor (irlandeses)... Aún guardamos las fotografías y algún vídeo casero que hicimos por entonces.

Veinte años después no tengo claro qué fue más emocionante, si compartir unos días con unos hombres y mujeres irrepetibles o sentir cómo ellos y ellas se emocionaban al ver a unos jovencitos, a unas jovencitas recuperar un aspecto de la historia revolucionaria española y sentir, decían, que tenían un buen relevo. Nunca llegaremos a ser como ellos, como ellas, pero hacemos lo que está en nuestras manos y desde luego, nunca olvidamos.


El homenaje de otro irrepetible, Peter Seeger.






Y el homenaje de mi admirado Christy Moore a la "Columna Connolly", los irlandeses de la XV Brigada Internacional. El mejor homenaje es el que da el pueblo, que es quien asiste y quien canta y corea.


Las Brigadas Internacionales que combatieron en defensa de la II República Española fueron integradas por 51.000 hombres y mujeres de 54 países y naciones que no dudaron en dejarlo todo para luchar contra el fascismo. Hombres y mujeres irrepetibles que tras el golpe fascista que se produjo el 18 de julio de 1936 contra el experimento emancipador que supuso la II República, con todas sus limitaciones y contradicciones, decidieron dejarlo todo en sus países de origen o de acogida para combatir al fascismo en tierras españolas. 

No sólo tuvimos el privilegio de conocer a esos 9 -curiosamente, "La Nueve" es el nombre de la compañía del Ejército Francés que fue la primera en entrar en París para su liberación de los nazis y que estaba compuesta, en su totalidad, por republicanos españoles-, sino a Irene Strozecka, polaca, que nada más leer lo que hoy sería su tesis doctoral sobre la relación entre la tasa de natalidad y la mortalidad infantil en Polonia se integró en las Brigadas Internacionales y se encargó de dirigir el primer hospital que se abrió para atender a los heridos de las Brigadas. Irene fue de las últimas en abandonar España, saliendo hacia Francia en el éxodo por los Pirineos y no se quedó quieta: se integró en la Resistencia francesa para combatir a los fascistas, como muchos otros, como muchas otras brigadistas internacionales y republicanos españoles. Irene Strozecka murió en 2011 y un dispensario médico de Saint-Denis, muy cerca de París, en la isla de Francia, lleva su nombre.

¡Hasta siempre!

El Lince