viernes, 29 de mayo de 2020

Los perros ladran, pero la caravana pasa

Es un viejo proverbio árabe que no se sabe de cuándo pero se estima que de allá por los siglos XI-XII. Y es lo que hay que decir cuando el quinto petrolero iraní está a punto de llegar a Venezuela.

Quienes sigáis esta página sabréis que el mundo árabe ha sido relatado y retratado en múltiples ocasiones, producto de varios años de recorrerlo. Así que no me es desconocido, aunque sí últimamente algo aburrido. Pero cuando se conoció la noticia del acuerdo Irán-Venezuela, o Venezuela-Irán, me tomé la molestia de ver qué decían los propagandistas árabes sobre el tema y lo he venido siguiendo hasta ahora.

En todos los países del Golfo Pérsico circuló un único titular: "Washington está decidido a evitar que los petroleros iraníes lleguen a Venezuela". Se hacía con regocijo y al leer esta propaganda la sensación que me quedó es que no era tanto un deseo como una orden, que las monarquías del Golfo estaban diciendo a EEUU lo que tenía que hacer (aunque bien es cierto que ayudó la fanfarronada habitual de Trump de que Venezuela estaba "rodeada").

Mal asunto: los petroleros han llegado. La decepción es enorme, aunque no se desesperan (del todo) y ahora se dice que EEUU tiene la opción de capturar los petroleros cuando regresen de vacío y que de no hacer nada "la reputación de EEUU está en juego" porque "si el desafío iraní termina sin respuesta de EEUU alentará a Teherán a enviar más petroleros y, además, alentará a otras partes sujetas a sanciones a hacer lo mismo".

Los sumisos hacen alarde de una cosa, de su impotencia, y muestran a las claras que sin EEUU no son nadie, que Irán está muy por encima de ellos (lo mismo habría que decir de Venezuela respecto a los países latinoamericanos).

En lo que no había caído yo hasta que lo he leído en estos medios de propaganda es en que Irán y Venezuela, Venezuela e Irán, han cronometrado todo y en fechas emblemáticas para los musulmanes: así, el primer petrolero llegó a aguas venezolanas el 24 de mayo, el día del Eid al-Fitr, el fin del Ramadán. Ayer os hablaba de que los dos países han hecho un acto que trasciende el simbolismo y no me equivoqué porque Irán ha transmitido un mensaje demoledor al mundo musulmán en una de sus fechas sagradas. Y eso se nota ahora, según lo que voy leyendo, porque en los países árabes este hecho no ha pasado desapercibido y ha sido, casi, como una afrenta para ellos: honrar el Ramadán abofeteando a EEUU.

El mundo árabe, especialmente el Golfo Pérsico, está viviendo entre la sorpresa y el enojo. El que los petroleros iraníes "estén haciendo un desafío impresionante y sin precedentes al país más grande del mundo" no entraba en sus cálculos, por lo que se preguntan, perplejos, "¿qué está pasando?".

Pues pasa que hay voluntad política de dos países de reforzar su soberanía y dejar de ser sumisos y vasallos a EEUU. Y pasa que la pandemia ha puesto al desnudo las vergüenzas del Occidente neocolonial y, sobre todo, de EEUU.

Y aunque EEUU responda, seguramente en el lado más débil, Venezuela, vemos la velocidad a la que el mundo está cambiando. Irán y Venezuela, Venezuela e Irán, han puesto en valor la geopolítica de los pequeños, del "sur-sur".

El Lince

miércoles, 27 de mayo de 2020

La apertura de un sueño

Y los sueños, sueños son, decía Calderón de la Barca. Soñamos con un imperio que ya no es imperio aunque nos empeñamos en seguir hablando de ese imperio como si todavía fuese imperio. Estamos cómodos con los sueños cuando no son pesadillas. Así que puestos a hablar de sueños, hablemos de lo que están haciendo Irán y Venezuela, o Venezuela e Irán. Porque no es otra cosa que la apertura de un sueño. Otro sueño.

El sueño del "sur-sur" que rompe definitivamente la hegemonía del "norte-norte". Después de que casi todos abandonasen a Venezuela y la dejasen como "presa fäcil" del bloqueo de EEUU nos encontramos con la sorpresa iraní. Irán ha decidido aceptar el desafío, el demostrar que siempre hay que combatir. Porque quien combate puede perder, pero también ganar. Porque quien no combate, ya está vencido.

Lo hizo cuando la historia del petrolero retenido por Gran Bretaña cuando llevaba petróleo a Siria. Y ganó. Ahora lo ha vuelto a hacer con el acuerdo con Venezuela y en unos momentos en los que Venezuela también ha decidido combatir. Los cinco petroleros enviados, de los que dos ya han llegado, no van solos sino que forman parte de un programa de mayor alcance como la llegada de ingenieros y material para rehabilitar las instalaciones petróliferas de refinación. Eso en unos momentos en los que hay que recordar, también, que la petrolera rusa Rosneft se retiró humillantemente de Venezuela, en marzo, después de las sanciones (ilegales, según el derecho internacional) de EEUU. Y Rosneft, que administraba el 60% de la producción de petróleo de Venezuela y le abastecía con todas las necesidades de su mercado interno de diesel y gasolina, dejó al país caribeño desabastecido.

Si Samir Amin estuviese vivo habría no solo escrito sino teorizado sobre el maravilloso simbolismo de este hecho, de las profunzas promesas estratégicas que hay en este sueño de romper la dominación estadounidense a través no ya de la entente chino-rusa sino de la alianza "sur-sur". De la esperanza de los marginados, en definitiva. De la demostración práctica para naciones y pueblos de que no solo hay que resistir, sino combatir.

Porque el acuerdo Venezuela-Irán, o Irán-Venezuela, se produce en el contexto de una comprensión más amplia que también incluye proporcionar asistencia técnica y equipos para que la refinería más grande de Venezuela, ahora paralizada, vuelva a funcionar. Y porque EEUU está imponiendo a sus vasallos la prohibición de que permitan a los aviones iraníes sobrevolar sus territorios para que los repuestos y materiales lleguen a esa refinería.

No hay que perder de vista que EEUU impuso unilateralmente (de forma ilegal, según el derecho internacional) un bloqueo económico, naval y aéreo a Venezuela en 2017. No hay que perder de vista que EEUU y sus vasallos (europeos y latinoamericanos) lo mantienen incluso tras los intentos golpistas que han incluido no solo el caso más reciente, sino el intento de asesinar a Maduro y sus principales ayudantes durante un desfile militar en 2018.

No hay que perder de vista que EEUU ha militarizado el Caribe hasta unos extremos no vistos desde la invasión de Panamá en 1989. No hay que perder de vista que ni Venezuela ni Irán, ni Irán ni Venezuela, se han asustado y que están jugando sus cartas con confianza y con calma. No hay que perder de vista que Irán, con teatro o sin teatro, ha devuelto dos golpes a EEUU: derribando un avión espía y atacando a dos bases estadounidenses en Irak.

Samir Amin era un leninista y no se hacía ilusiones. Tampoco hay que hacérselas ahora. No hay que hacerse ilusiones sobre la capacidad real de Irán para auxiliar a Venezuela cuando él mismo está en una situación difícil. No hay que hacerse ilusiones sobre Rusia y China que si bien están salvando a Venzuela no están haciendo tampoco que despegue (digamos que no la dejan morir). Pero es indudable el profundo significado, ya más allá del símbolo, que supone la llegada de los petroleros iraníes rompiendo uno de los mitos estadounidenses. Como diría Samir Amin, se ha roto uno de los techos de la hegemonía estadounidense: el discurso.

Los petroleros iraníes han recorrido miles de kilómetros, han atravesado el Canal de Suez, el estrecho de Gibraltar y se han adentrado en el Caribe. Es decir, han pasado por tres centros de influencia y hegemonía estadounidense. Todo un símbolo que ha dado un paso más y ha hecho que estemos un poco más allá de esa fase, del símbolo, y en la apertura de un sueño. Un sueño que permita construir la acumulación cuantitativa entre los países del sur en unos momentos en los que el norte de deshilacha como consecuencia del coronavirus. Con sus especificidades, porque Irán seguirá siendo un país islámico y Venezuela intentará seguir adelante con su bolivarianismo "semisocialista" utópico. Y entre medias hay muchas otras variantes.

No sé cómo se está viendo esto en China y en Rusia, pero seguro que hay mucho interés. ¿Han establecido Irán y Venezuela un precedente? Sin duda, porque se ha puesto de relieve que países pequeños pueden , al menos, perturbar la efectividad del instrumento de guerra preferido por EEUU (dada su debilidad militar): las sanciones, las presiones económicas, comerciales y financieras. ¿Veremos a petroleros chinos y/o rusos seguir el mismo camino? Lo dudo, al menos por ahora. Pero la puerta ahora está abierta. Si lo hiciesen sería la contribución decisiva para paralizar la herramienta de guerra estadounidense. Supongo que China está a la espera de la certificación "oficial" de la guerra fría lanzada por EEUU. Supongo que Rusia está a la espera de ver si la UE afloja algo su dependencia de EEUU. Pero Irán y Venezuela están ayudando sin la menor duda.

Dos petroleros iraníes ya han llegado a Venezuela, otros tres lo harán en breve. La acción, aunque simbólica, trasciende el simbolismo. EEUU está lamiéndose el arañazo y no va a aceptar el establecimiento de un estado de ánimo global que le ponga en ridículo y más en América Latina. Pero los dos países, Irán y Venezuela, Venezuela e Irán, han ganado un poquito más de confianza en sí mismos y nos han elevado un poquito más el nivel de confianza en el "sur-sur".

Mientras el mundo sumiso duerme, dos países díscolos han abierto una pequeña puerta al sueño.

El Lince

lunes, 25 de mayo de 2020

Sonido de ollas y sartenes



Tencere tava havasi, canción popular turca convertida -desde 2013- en icono de la protesta contra Erdogan y los islamistas.



El Lince

sábado, 23 de mayo de 2020

Primero, el pueblo

Ya está claro todo. La reunión del Congreso Nacional del Pueblo de China ha aprobado una serie de cuestiones que deberían poner en cuestión muchos parámetros mentales. ¿China es capitalista? Sin duda, pero un capitalismo "sui géneris" que está subordinado al interés del Estado como ha quedado claro en la pandemia.

Cuando dejemos nuestras fobias internas y nuestros parámetros occidentales veremos que la combinación de elementos del socialismo y del capitalismo es un hecho. Pero es la planificación la determinante. Y ahora lo vuelve a ser. Porque lo que ha aprobado el Congreso Nacional del Pueblo de China está claro: primero, el pueblo. Esta combinación del capitalismo y la planificación es lo que se llama "socialismo con características chinas".

Como de costumbre, todo lo que los propagandistas habituales han publicado no tiene que ver con la realidad, o tangencialmente. Y se hace con tonos alarmistas y catastróficos porque China no ha establecido un porcentaje de crecimiento anual como venía haciendo. Es decir, la visión occidental de políticas fiscales y monetarias expansivas que crean burbujas y que luego algún imbécil utiliza para justificar la destrucción de lo público, mal llamada "recortes", con el infame argumento de que "vivimos por encima de nuestras posibilidades".

China ha actuado justo al contrario de lo que hace Occidente y eso se interpreta como que China está casi en apuros por la pandemia.

Para nada. Lo que ha hecho el Congreso Nacional del Pueblo es centrarse en la gente, en el pueblo. En su lenguaje habitual, se habla de "las seis áreas" en las que se han centrado y que son, y por este orden: seguridad en el empleo, mejora de los medios de vida de las personas, sistema de mercado, suministro de alimentos y energía, cadena de suministro industrial y servicios públicos. Veis que al menos cuatro de ellas tienen que ver con la gente, con el pueblo, no son, digamos, "empresariales".

Pero de todo lo que se ha aprobado a mí lo que me interesa es el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social. Porque lo que se ha decidido es apostar por el empleo, por la atención médica y por el aumento de las pensiones sobre todo. Y esto último no es baladí: en China hay 300 millones de pensionistas, es decir, el 30% de la población. Y en cuanto al empleo, se apuesta por crear 9 millones de puestos de trabajo solo en las ciudades, así como mantener el combate contra la pobreza en el mundo rural y debajarla a la mitad, de los 11 millones que hay ahora a 5'5 exactamente en este año.

¿De donde va a salir el dinero? Pues entre otras cosas, de la reducción de los gastos militares. El año pasado suponía el 7'5% mientras que ahora queda reducido al 6'6%. Comparad lo que hace EEUU y Europa, por ejemplo. En unos momentos en los que la agresividad estadounidense es evidente, China opta por lo que siempre hay que apostar: primero, el pueblo.

Y eso supone que se incremente el déficit público (el miedo de los neoliberales) desde el 2'8% al 3'6%. Eso significa, entre otras cosas, un aumento de salarios.

 No se dejan desamparadas a las pequeñas y medianas empresas, para quienes se establece una reducción de impuestos y se estipula que no tendrán que pagar los préstamos e intereses que les sean concedidos hasta dentro de un año. Pregunta: ¿por cuánto tiempo se hace eso en Occidente? No más de dos meses.

Se establece que el Partido Comunista impulsa a la ciudadanía a que se compren productos de las empresas de exportación chinas para solventar la caída de las exportaciones y eso, en el corto plazo, va a suponer una recuperación notable para ellas.

Y siendo todo lo demás importante, la guinda: China abre la puerta a la reducción de las horas de trabajo para fomentar el empleo. Hasta ahora solo un país, Nueva Zelanda, se ha planteado algo similar.

También se habla de aumentar y mejorar la infraestructura pública de salud, de acelerar la investigación y el desarrollo de vacunas y medicamentos y de mejorar el mecanismo de prevención de enfermedades infecciosas.

No solo se habla de infraestructura pública de la salud, sino de la otra, de forma especial en las nuevas tecnologías (5G) e inteligencia artificial. 

Y otro dato: aumentar en casi 6 millones de hectáreas las tierras de cultivo. Es decir, se apuesta por la soberanía alimentaria aunque este es un objetivo difícil de cumplir ante los casi 1.500 millones de chinos. Aunque China lleva años luchando contra los desiertos.


Es decir, China se sitúa en las antípodas de lo que hizo en 2008, cuando salvó al mundo capitalista impulsando los créditos financieros para las grandes empresas. Ahora lo hace justo al revés.

P.D.- Alguna gente ha considerado que me pasé cuando hablé de la diferencia abismal entre las tasas de contagio y mortalidad por el coronavirus entre Oriente y Occidente. Pues nada, comparad y sacad vuestras propias conclusiones.


El Lince

viernes, 22 de mayo de 2020

Y se ha hecho mayor

Que el siglo XXI ya está pivotando sobre Eurasia no solo es una realidad. Nació en 2008, cuando la otra gran crisis capitalista, y ahora se ha hecho mayor. Si hay alguien que haya estudiado historia entre quienes leéis esto, apuntad que este mes de mayo ha comenzado "el siglo asiático" de forma irreversible.

Occidente sigue sumido en el caos más absoluto por la pandemia del coronavirus, con EEUU no sabiendo cómo reaccionar más que con las habituales amenazas fuera y sin nada dentro, y con la UE mostrando su máscara muerta porque 76 días después de que se extendiese la pandemia no ha tomado ninguna decisión pese a todas las tonterías que se han ido apuntado y con las grietas entre las tres UE, o cuatro si contamos al frente franco-alemán, ensanchándose cada vez más.

Mientras tanto, allá en el lejano Oriente, las cosas van por otro lado y sin mirar solo a China. Así que mientras espero a lo que salga del Congreso Nacional del Pueblo, la gran reunión anual parlamentaria de China, os apunto algunas cosas de allá que tendrían, por lo menos, que haceros pensar que eso de la hegemonía occidental es un cuento de hadas.

No solo China, sino Vietnam, Corea del Sur, Singapur o Taiwan mismamente llevan ya mucho tiempo rehaciéndose de la pandemia, social y económicamente. Si hay que hacer caso a los datos, la recuperación económica asiática es consistente, tanto como su éxito al combatir la pandemia. Los datos frente a Occidente son abrumadores, y no los veréis en ningún medio de propaganda habitual de esos que se llenan la boca con las chorradas habituales: por no abrumaros diré solo que la tasa de mortalidad del COVID-19 en estos países que tomo como referencia es menos de una centésima parte de las de España, Italia, Gran Bretaña o Francia y que en el caso de EEUU es casi de una milésima parte. En este país, y a día de hoy, son ya 1'6 millones los contagiados y 95.000 los muertos.

El desastre está ahí, es visible y si se quiere, cuantificable. Se pueden poner datos uno tras otro, como las caminatas de la oruga procesionaria, y no terminaría nunca.

No solo es el éxito de unos sistemas muy diferentes a los nuestros, culturales sobre todo, sino también en cómo precisamente por lo anterior el continente asiático trabaja en la prevención de enfermedades mientras que Occidente se centra en curar (a mayor gloria de las farmacéuticas, ¡viva el mal, viva el capital!). No hay que perder de vista cómo en Asia tene un importante papel, reconocido oficialmente en China, la medicina tradicional.

Pero no quiero hablaros de eso sino de Eurasia como eje del siglo XXI. Desde 2008, y a iniciativa de China y de Rusia (por este orden), el continente asiático ha dado una vuelta a su sistema económico y ahora actúa como un bloque económico muy cohesionado, tanto o más que la moribunda UE por hablar de algo cercano: en solo 12 años ya el 60% de todo el comercio de los países asiáticos es entre ellos, un porcentaje algo superior al de la UE, por ejemplo. Y la UE lleva ya funcionando 60 años y 20 desde sus ampliaciones.

Ni qué decir que China es el gran motor y que sus iniciativas como la Nueva Ruta de la Seda han dado impulso y puesto los cimientos para ello. Por eso es importante el Congreso Nacional del Pueblo, porque lo que salga de ahí, especialmente en nuevas tecnologías e inteligencia artificial, va a ser determinante. Porque, además, en unos momentos en los que la agresión estadounidense va a ir a más, China tiene que replantearse muchas cosas (como los tratados comerciales) y ahí entra de nuevo Eurasia y cómo se va a canalizar eso en la Nueva Ruta de la Seda.

Hay que añadir que tanto el Congreso Nacional del Pueblo (Parlamento) como la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (órgano de consulta) son en gran parte ceremoniales y lo que hacen es ratificar el trabajo realizado por las comisiones permanentes que trabajan todo el año, por lo que no es probable que haya variaciones a lo que ya se conoce (aunque siempre hay alguna sorpresa), como que no se establece un porcentaje de crecimiento (aunque se estima que puede ser del 3%, superior al 1'2% que pronosticaba el FMI en su "informe de primavera") y que, en cualquier caso, seguiría estando muy por encima de Occidente, este sí sumido en una profunda recesión como también reconoce el FMI en ese informe.

Lo interesante, para mí al menos, es cómo quedará el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social en el que se marcarán los objetivos para "una sociedad socialista moderadamente próspera" y que tendría que ser (utilizo el condicional porque esto es lo que no tengo claro) un plan quinquenal en una situación normal, pero ahora no lo es. Y lo digo porque en 2008, cuando la otra crisis -que no tiene nada que ver con esta- China puso en marcha un plan masivo de inversión pública de casi 450.000 millones de euros con el objetivo de que no afectase ni al empleo ni a la sociedad en general. Y está claro que lo logró.

El Lince

miércoles, 20 de mayo de 2020

Ganador a los puntos

Terminó la Asamblea Mundial de la Salud y si hay que hablar de ganador está claro quién fue: China. Ganador a los puntos, eso sí. Nada lo ejemplifica mejor que la pataleta de Trump de mandar una carta al director general de la OMS (¡nada más terminar la asamblea!) dándole un plazo de 30 días para que se reforme totalmente la OMS por su "sesgo pro-chino" o no solo dejará de pagar totalmente (ahora lo ha suspendido) sino que abandonará la OMS.

No sé si os habéis fijado en que la asamblea no ha despertado mucho interés entre los propagandistas habituales, en contraposición a lo que ha ocurrido antes de su celebración. La razón es muy sencilla: Occidente no ha logrado nada más que mínimamente sus intereses. Porque a su pretensión de "investigación independiente" de cómo se ha originado y gestionado la pandemia se añadió "imparcial y objetiva". Vaya hombre, muchos países tenían, y tienen, la mosca detrás de la oreja sobre lo que se pretendía.

Voy con un poco de historia. La idea de una "investigación independiente" provino de Australia, rápidamente asumida por EEUU y Canadá y algún otro vasallo clásico como Gran Bretaña y, en menor medida, Francia. Como el tufo era evidente -dirijirla ellos y con el objetivo de condenar a China para ocultar sus propias miserias-, y dado que los tres primeros países con conocidos por sus tendencias "chinófobas", se introdujo la Unión Europea por medio con la intención de lograr una "resolución de consenso" al tiempo que se buscaba que un gran número de países la apoyasen.

Y aquí apareció Francia, de nuevo, que si por una parte ha defendido a la OMS frente a EEUU en la etapa más virulenta del ataque estadounidense, por otra está siendo uno de los principales arietes contra China en África. La gran potencia colonial en el continente africano volvió a ejercer su influencia, pero solo lo pudo hacer a medias. La Organización para la Unidad Africana (54 países) se sumó a la propuesta de resolución de la UE pero exigió que se añadiese lo de "imparcial y objetiva", con lo que se desvirtuaba el objetivo inicial de Occidente. Se ganó apoyo, pero a costa de dejar muchos pelos en la gatera. Esta ha sido la razón por la que todo el mundo (Rusia y China, por ejemplo) también han apoyado la resolución y lo que hizo que EEUU se sumase finalmente para no quedar con el culo al aire de forma definitiva.

En total, la resolución ha sido co-patrocinada por 112 de los 194 países que forman parte de la OMS y la mitad exactamente han sido los africanos. Sin duda es a ellos a quienes hay que apuntarles en principal tanto y logro.

Y así ha quedado:

OP9.10 Iniciar lo antes posible, y en consulta con los Estados Miembros, un proceso gradual de evaluación imparcial, independiente y exhaustivo, en particular mediante el uso de mecanismos existentes, según proceda, para examinar la experiencia acumulada y las enseñanzas derivadas de la respuesta sanitaria internacional coordinada por la OMS contra la COVID-19, en particular i) la eficacia de los mecanismos con que cuenta la OMS; ii) el funcionamiento del RSI y la situaciónde la aplicación de las recomendaciones pertinentes de los anteriores Comités de Examen del RSI; iii) la contribución de la OMS a los esfuerzos del conjunto de las NacionesUnidas; y iv)las actuaciones de la OMS y la cronología de estas en relación con la pandemia deCOVID-19, y formular recomendaciones para mejorar la prevención, preparación y capacidad de respuesta ante pandemias mundiales, mediante el fortalecimiento, según proceda, del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.

Os ayudo un poco a que la entendáis y el por qué la pataleta final de EEUU y el triunfo de China.

Cuando se habla de "en consulta con los Estados Miembros" se está reconociendo no solo a países sino a organizaciones de integración regional (reconocido así en los estatutos de la OMS), con lo que se está dando carta de naturaleza a que organizaciones como la OUA, por mencionar la de antes y que ha tenido un papel importante en esta Asamblea Mundial de la Salud, tengan voz y voto. Y  hoy por hoy, y mayoritariamente, la OUA está a favor de China al tiempo que defiende con uñas y dientes al director general de la OMS ante los ataques de que ha sido objeto.

Cuando se habla de "mediante el uso de mecanismos existentes" se está hablando del Comité de Asesoramiento y Supervisión para el Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, al que se vuelve a citar expresamente al final.

Y para terminar de rematar a EEUU, el párrafo anterior de la resolución:

OP9.9 Velar por que la Secretaría cuente con los recursos adecuados para apoyar a los Estados Miembros concediendo las aprobaciones de reglamentación necesarias para hacer posible la aplicación de contramedidas oportunas y adecuadas contra la COVID-19.

El tema de las cuotas y de las aportaciones, con un tirón de orejas implícito a EEUU.

¿Entendéis ahora la pataleta de Trump? EEUU empieza a ser un paria internacional, un país que ante su progresiva pérdida de hegemonía y decadencia en casi todos los parámetros, menos en el económico, solo cuenta o con las sanciones o con las amenazas de impagos o medidas similares. Y a medida que avance la desdolarización será el fin de la historia de la hegemonía estadounidense.

La resolución ha sido consensuada, por lo que casi todo el mundo ha salido contento, aunque unos más que otros. Es evidente que China ha ganado a los puntos porque la resolución tiene dos mensajes clave: "identificar la fuente zoonótica del coronavirus" (fin a la campaña del "laboratorio de Wuhan") y respaldo claro a la OMS.

Si a eso se añade el gesto hecho por el presidente chino Xi Jinping de entregar 2.000 millones de dólares durante dos años para fortalecer las medidas contra el COVID-19 y añadiendo que si China logra la vacuna la pondrá a disposición del mundo ("bien público global") queda aún más clara la cosa.

Por cierto, la chulería de Trump dando un plazo de 30 días a la OMS es la misma que la del presidente español, Pedro Sánchez, cuando el año pasado cuando dio un plazo de una semana para que Maduro convocase elecciones en Venezuela o reconocía a Guaidó como "presidente interino" siguiendo los dictados de EEUU. Son los tufos coloniales y los comportamientos neocoloniales clásicos de Occidente resistiéndose a su caída, pero ya casi sin fuerza.

El Lince

lunes, 18 de mayo de 2020

Una lección de dignidad y dos apuntes

Bélgica, hospital Saint-Pierre de Bruselas. Recibimiento de médicas, enfermeras, ayudantes de logística, personal de limpieza, administrativas y bomberos (representantes elegidos en asamblea) a la primera ministra belga durante su visita el sábado pasado.



 Comienza una semana importante por dos razones:

1.- Hoy y mañana tiene lugar en la Asamblea Mundial de la Salud la reunión anual sobre sanidad en el mundo. Como no va a ser presencial, sino telemática, en vez de la semana larga que suele durar va a circunscribirse a estos dos días y no hace falta ser muy listo para adivinar el monotema: el coronavirus.

Occidente en pleno ha cerrado filas para exigir una "investigación independiente" tanto sobre la OMS como sobre China. Independiente ya sabéis lo que quiere decir: que la dirijan ellos. El objetivo es en lo que desde siempre han insistido: culpabilizar a China -y no a ellos por la destrucción de lo público en beneficio de lo privado- del desastre sanitario que está suponiendo. Y en el caso extremo, y es a lo que apuntan países como EEUU, Australia, Gran Bretaña e, incluso, Francia, según los estatutos de la AMS se podría, condicional, enviar a China a la Corte Internacional de Justicia de La Haya como culpable de la pandemia. No perdáis de vista este asunto. Pero aunque así fuese, improbable porque contaría con la oposición de la propia China y de Rusia (y el tema tiene que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU), supondría un "enganche legal" a la propaganda occidental para desviar sus propias responsabilidades (en estos momentos son 315.000 los muertos, de los que 237.000 son en esos cuatro países junto a algún otro como España, Italia, Brasil o Alemania que también apoyan la "investigación independiente"; es decir, solo en estos 8 países se acumula el 75% de los muertos). Y lo curioso del caso es que todos los países, todos, están violando las normas sanitarias mundiales con la pandemia.

Va a ser interesante lo que ocurra porque pondrá de relieve quién está con quién, dado que la votación es pública.

2.- Esta semana da comienzo el Congreso Nacional del Pueblo en China, previsto inicialmente para febrero y que se pospuso hasta ahora. Mientras que la pandemia ha resaltado las fortalezas y debilidades de China, está mostrando solo las debilidades occidentales, por lo que a medida que se reconoce en todos los estamentos la pérdida de hegemonía occidental se muestra más la agresividad neocolonial de este mismo Occidente, tanto en EEUU como en la moribunda Europa.

Es por lo que en EEUU se está viendo el resurgimiento del macarthismo contra el Partido Comunista chino y la constante reiteración de "China comunista", que está también resonando como el eco en Europa.

En el Congreso Nacional del Pueblo se tiene que conocer el plan económico de China para este año, así como los datos de cómo la pandemia ha afectado al empleo, a la industria y, en general, a la economía china. En cuanto al empleo, aunque ha sido golpeado -ni comparación con lo que está ocurriendo en Occidente- se dice que está en el 6% (cifra oficial) aunque otros lo elevan al 10% (cifra no oficial). Y un dato muy, pero que muy importante: se espera un impulso a la política "Hecho en China 2025", cuyo mascarón de proa es la tecnología de 5ª generación. Esta es la razón por la que ahora Trump ha vuelto a arremeter contra Huawei.

El Lince