Una limpieza necesaria
Vuelvo con lo de la sociedad del espectáculo: la burguesía dice que miremos lo que le interesa, no lo que nos interesa a nosotros. Esto ni siquiera lo dijo Guy Debord en 1967, sino el emperador romano Augusto en el siglo I antes de nuestra era: panem et circenses, pan y circo. Ahora tenemos circo, pero no tenemos pan. Pese a ello, la plebe está entretenida y no se dedica a enredar. Y los psicópatas que nos gobiernan, tan tranquilos.
Toda la atención está centrada en estos momentos en Irán, y toda la atención que tenemos es la que nos dice el estercolero mediático que tenemos que tener. Puede que EEUU, con la colaboración de Occidente (y aquí incluso la reciente decisión de varios países europeos, entre ellos el Estado español -España, para otras latitudes- de considerar "organización terrorista" al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, allana un poco más el camino para la agresión), ataque y hay bastantes papeletas para ello. Pero puede que no y lo que no se debe hacer es seguir el juego a toda esta peña un día sí y otro también.
Una de las cosas que se están haciendo es comparar Venezuela con Irán, y fuera de la quinta, sexta o séptima columna hay pocas comparaciones posibles. Sobre todo porque Irán lo está teniendo muy en cuenta. Seguro. Y ha preparado alternativas. Seguro.
Quien también está teniendo muy en cuenta la agresión de EEUU contra Venezuela ha sido China. Fuera de los elogios, bastantes veces infundados, de los chinófilos sobre lo mucho que hay hecho China por y con Venezuela, hay algo que no se tiene en cuenta: la purga al más alto nivel que está haciendo China con los militares. China no va a dejar ni un resquicio a que los pro-occidentales, denominados "Konsomol", tengan la mínima posibilidad de vender, y venderse, a EEUU como lo han hecho los militares en Venezuela. Esto es lo que hay detrás del caso del general Zhang Youxia, recientemente destituido de su cargo en la Comisión Militar Central (el máximo órgano militar de China, que incluye no solo a líderes de la industria militar y de defensa, sino también a funcionarios y líderes del partido) y que orgánicamente solo estaba por debajo de Xi Jinping.
En China hay desde hace mucho tiempo una masiva campaña anticorrupción que ha servido para investigar y sancionar a 1'5 millones de militantes, cuadros y dirigentes del Partido Comunista, de los que 200.000 han sido expulsados, un ínfimo porcentaje si se tiene en cuenta que el PCCh tiene 100 millones de militantes, pero significativo de que la corrupción era un problema importante. Se inició a gran escala tras la llegada a la secretaría general de Xi Jinping en 2012 en lo que se considera la llegada al poder en China de la "quinta generación de líderes" desde la creación del PCCh.
Pero esta campaña ha arreciado desde noviembre del año pasado, cuando la Comisión Central de Control Disciplinario del PCCh anunció que había iniciado una investigación contra Liu Xiwen, subsecretario del Comité Municipal de Pekín del PCCh y jefe del Departamento de Trabajo Organizativo bajo la acusación de "graves infracciones disciplinarias", una expresión que suele implicar cargos de corrupción. Luego le tocó el turno a un miembro del Comité Municipal de Shanghái del PCCh y, a partir de ahí, se ha ido subiendo a todos los estamentos del Partido.
Es lo que en China se llama "Los grandes tigres que cayeron de sus caballos" u "Operación Manos Limpias". En eso es en lo que se está y en lo que hay que enmarcar la investigación y destitución de muchos de militares, alcanzando a la cabeza del Ejército Popular de Liberación. El estercolero mediático occidental (y, curiosamente, en Rusia) está dando pábulo a la teoría de que este general ha filtrado información sobre armas nucleares a EEUU. Es una forma de echar mierda, por supuesto, porque nada de lo que he leído en China (y la siempre eficaz Meili está tras ello desde hace días) hace suponer que sea cierto. Hasta el momento no es más que una suposición del estercolero mediático porque el ex director ejecutivo de la Corporación Nacional Nuclear de China testificó en su contra. Y a esto hay que añadir que también se está diciendo que es consecuencia de un intento de golpe de Estado contra Xi el pasado día 18 de enero. Contra los adversarios de Occidente todo vale. Como la historia que está apareciendo ahora en el estercolero de que son 30.000 los muertos en Irán tras las protestas. Quienes tenían tantos reparos en dar por buenas las cifras del Ministerio de Salud de Gaza sobre los asesinatos sionistas ahora lanzan cifras alegremente sin ningún tipo de rubor.
Lo que hay de cierto es que los cargos contra el general son "aceptar sobornos para ascensos, crear camarillas políticas, intentar construir redes de influencia que socavan la unidad del partido y abuso de poder en el máximo órgano militar del Partido Comunista". Y que lo declarado oficialmente de "graves violaciones de la disciplina y la ley" implica acusaciones de corrupción. Y que altos oficiales militares fueron informados de los cargos durante una sesión informativa especial.
El general en cuestión era miembro del "Konsomol", los pro-occidentales dentro del PCCh que comenzaron a ser purgados en el verano de 2022 de forma pública y notoria. Os dije no hace mucho que este sector no ha desaparecido, pero que tiene menos poder del que tenía. El golpe que acaba de recibir ahora refuerza el de hace cuatro años. El "Konsomol" sigue defendiendo que se debe restablecer la interacción con EEUU y que el "aislamiento" de China perjudica la economía china. Es un sector que vive en el pasado, integrado por quienes han mantenido contactos prolongados con EEUU o estudiado allá y que no tienen en cuenta cómo ha evolucionado el mundo desde 2022, cuando Rusia dio el puñetazo encima de la mesa con el país 404, antes conocido como Ucrania.
Aquí tengo que hacer una aclaración para mentes calenturientas, sobre todo las occidentales. Cuando se acusa a este general de "crear camarillas políticas" no se está refiriendo a una actividad fraccional dentro del PCCh, sino a la formación de una clientela en torno a una figura política, es decir, un círculo personal de influencia compuesto por subordinados, camaradas de armas, personas de la misma provincia o incluso familiares aliados o en deuda con ellos.
El principal periódico militar de China, "Jiefangjun Bao" ("Diario del Ejército Popular de Liberación") acaba de publicar un artículo titulado "Ganando resueltamente la larga y difícil batalla integral contra la corrupción en el ejército" en el que dice que el general en cuestión violó gravemente la confianza del Comité Central del PCCh y de la Comisión Militar Central, "socavando el sistema de rendición de cuentas del Presidente de la Comisión Militar Central" (es decir, Xi Jinping). También ha causado enormes daños a la "construcción política del ejército, el ecosistema político y el desarrollo de la capacidad de combate" y "ha ejercido una influencia extremadamente perjudicial en el Partido, el Estado y el ejército" (una acusación muy grave). Alcanzar estándares más altos en China es esencial, especialmente dado que el Ejército Popular de Liberación cumplirá 100 años en 2027 y se insta a las fuerzas armadas a unirse aún más en torno al Comité Central del PCCh, con Xi como su núcleo. Además, el XXI Congreso Nacional del PCCh se celebrará en 2027.
Recuerda este periódico del ejército chino que el Departamento de Desarrollo de Equipos de la Comisión Militar Central instó a denunciar prácticas corruptas de adquisición de equipos militares ya en 2017, renovado el llamamiento en julio de 2023, y que como consecuencia de ello se produjeron ceses que llegaron hasta el propio ministro de Defensa. Y que justo detrás del ministro estaba el general ahora cesado e investigado. Entonces se salvó, pero tras el secuestro de Maduro y la traición militar que lo facilitó, su cabeza pendía de un hilo. Y ha caído. No era muy lógico que se destituyese al ministro por corrupción y que su segundo siguiese en el cargo, fuese cómplice o no. Ese momento ha llegado tras Venezuela.
También hay que reseñar que desde que en noviembre del año pasado arreció la campaña anti-corrupción, otro general, aunque no tan alto en el escalafón del PCCh como este del que hablo, fue destituido por cargos de corrupción. No son los primeros y no serán los últimos, desde luego. Pero todo el mundo debe tener claro que el ejemplo de Venezuela está siendo cortado de raíz.
Además, y para mí es una razón relevante, este caso es impactante porque se está llegando a una coyuntura crítica, como lo ponen de relieve Venezuela e Irán, dos países con importantes reservas de petróleo y fuentes de suministro (Venezuela poca, Irán bastante) a China: o China se rinde, como plantea el "Konsomol" pro-occidental, o se va a la guerra. China está mostrando sus cartas y que está estudiando con todo detalle los movimientos de EEUU. Sobre todo, en Venezuela. La limpieza que se está haciendo en el Ejército es no solo necesaria, sino un contragolpe y un golpe de efecto en el escenario venezolano.
Para relajar un poco la cosa, o no, la multinacional alemana Puma ha sido comprada por una empresa china. Puma se seguirá llamando así porque, muy al estilo chino, ellos no buscan crear una nueva marca y gastar miles de millones en publicidad, como hace EEUU con su famoso "Consejo de Paz" como una nueva ONU, sino que compran una marca ya conocida por la gente. Y hablando del engendro del "Consejo de Paz", EEUU anunció ayer con orgullo que se habían sumado al mismo Bulgaria y El Salvador.
Ahora sí. Esto es la China de hoy. Nada que ver con Occidente. Ni en niños ni en adultos.
El Lince
Gracias Lince por abordar este tema. Era necesario.
ResponderEliminarPubliqué una pregunta al respecto en tu artículo pasado, pero luego la borré convencido que el tema era demasiado polémico para ser abordado en el chat.