miércoles, 12 de agosto de 2020

Los nada

He estado dudando sobre el título porque hablo de los nada, o sea, de los estadounidenses. Para ser más exacto, de esos especímenes que dirigen ese país. Desde Trump a Pompeo, desde Pompeo a Biden, desde Biden a su candidata a vicepresidenta, Kamala Harris, y de esta... a la nada. El círculo está cerrado.

El libro que sustenta el título es "El ser y la nada", de Jean Paul Sartre (que sigue siendo uno de mis filósofos de cabecera), aplicable a los nada estadounidenses, especialmente cuando Sartre dice que "lo que soy es una nada, esto me da a mí y a mi carácter la satisfacción de conservar mi existencia en el punto cero, entre el frío y el calor, entre la sabiduría y la necedad, entre el algo y la nada, como un simple quizás".

Y aquí tenemos a los simples quizás, a ignorantes como pocos (y EEUU es el país más ignorante del planeta: les sacas de su ombligo y se encuentran con un mundo que desconocen totalmente) y por eso tienen a los políticos que tienen, simples e ignorantes (aunque arrogantes). Los nada. Escucharles es sobrecogedor por su simpleza, leerles es aterrador por su ignorancia.

Estos días hay dos nadas de moda, Pompeo, que está recorriendo Europa en su campaña anti-china, y Kamala Harris de flamante segunda en la candidatura de Biden.

Pompeo, ese de "mentimos, engañalos, robamos" y matamos cuando era director de la CIA, en su simpleza, ha acabado por reconocer lo obvio y en su recorrido por Europa está lanzando un nuevo eslógan: "¡unámonos frente al siglo chino!".  Con lo que viene a reconocer una realidad: la hegemonía de EEUU de deshilacha como una bandera al viento ante el auge chino. Esta visitando Chequia, Eslovaquia, Austria y Polonia para meter en cintura a estos países y, sobre todo, acabar con Huawei. Pompeo ha "castigado" (sic) a Hungría al no incluirla en su recorrido porque no ha roto con Huawei y la piedra en el zapato de su gira es Austria, también en buenas relaciones con China y que no reniega de Huawei.

Y me da en la nariz que este país no caerá rendido ante un simple quizás, ante un nada. Entre otras cosas, porque en su arrogancia está detrás el tema del gasoducto "Corriente del Norte 2" y la presión a Alemania. Pero resulta que Austria es el segundo beneficiario del mismo, así que el nada Pompeo se va a encontrar con dos fracasos en Austria en su campaña anti-china y, de rebote, anti-rusa.

La otra nada es Kamala Harris. Elegida por tres razones, dicen que "buenas": mujer, negra y "demócrata de izquierda". Los demócratas, que dudo que venzan a Trump, creen que así consigen el voto femenino, el de los negros y el de los indignados tras los asesinatos policiales. Es, dicen, "de la cuerda de Bernie Sanders". Y entonces, al igual que pasó con Sanders, hay que recordar cuáles con sus planteamientos de política exterior.

1.- Apoya el derrocamiento de Al-Assad en Siria y mantiene el archi famoso discurso de los ataques con armas químicas desmentido por los propios técnicos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas en informes confidenciales y contrarios a la "verdad" occidental.
2.- Quiere mantener las tropas en Afganistán.
3.- Es partidaria de la alianza con Arabia Saudita aunque votó en contra de la venta de armas a este país por la guerra de Yemen.
4.- Dice que Venezuela es una dictadura y que Maduro es un criminal.
5.- Considera que la ONU tiene "un sesgo anti-israelí" y, de hecho, su primera acción como senadora fue presentar una resolución en ese sentido en el Senado.
6.- Critica a Trump por "cruzarse de brazos ante el dictador norcoreano".
7.- Mantiene que Rusia "atacó a nuestro país" en las elecciones de 2016 no solo "en uno de nuestros valores democráticos más sagrados, las elecciones libres y justas, sino en nuestra propia identidad estadounidense".
8.- Dice que retornaría al acuerdo nuclear con Irán.

Es asombrosa la nadería de estos personajes, de uno u otro partido. Buscar algo de racionalidad o de cordura en ellos es misión imposible. Son, como decía Sartre, de una nada anonadadora por sus carencias, por sus vacíos, por creernos que unas nadas como estas pueden tender a alguna realización, cualquiera que sea, que no sea más de lo mismo o peor.

El Lince

lunes, 10 de agosto de 2020

Como pollos sin cabeza

La explosión en el puerto de Beirut ha tenido consecuencias no previstas para los occidentales, además de destruir un sistema basado en un reparto sectario del poder impuesto por el colonialismo francés como condición para aceptar la independencia de Líbano en 1943, aunque no fue efectiva hasta que las tropas coloniales abandonaron el país en 1946.

Aunque las protestas y tomas de edificios oficiales del sábado han sido orquestadas por ellos -y rápidamente terminadas tras el aviso de Hizbulá de contrarrestarlas con su gente- está claro que tiene que haber un nuevo gobierno. El de ahora es de tecnócratas y el primer ministro ha prometido elecciones anticipadas que no van a solucionar nada porque seguirán los mismos parámetros sectarios dado que si no se reforma la Constitución todo lo que se haga será papel mojado. Pero mientras tanto, todo el mundo se está moviendo y el impulso internacional para reconstruir el sistema político tiene que partir de nuevas bases. Y se está muy lejos de todo ello.

En primer lugar, porque tiene que haber un gobierno representativo de todas las partes y el sostenido por la Constitución establece un presidente cristiano, un primer ministro sunnita y un presidente del parlamento shií. Eso era porque entonces, en 1943, los cristianos eran mayoría y los shiíes minoría. Sin embargo, se mantuvo tras los acuerdos de Taif que supusieron el fin de la guerra civil en 1989. Ni en 1989 era así la correlación de fuerzas, sino al revés, por lo que la Constitución seguirá igual para defender los privilegios de los de siempre. Por ejemplo, los cristianos, en sus diversas variantes, y los musulmanes, en sus diversas variantes, tienen 64 escaños cada uno aunque se reparten por religiones (maronitas 34, ortodoxos 14, católicos orientales 8, sunníes 27, shíies 27, etc). Eso se vendió como un logro pese a que los musulmanes, en sus diversas variantes, son mayoría social. Por eso, para evitar que se extienda la necesidad de una reforma constitucional es por la que una parte de los parlamentarios cristianos, los críticos con Hizbulá, y los sunnitas están dimitiendo, para evitar el quorum parlamentario y evitar esa reforma.

El gobierno libanés, o lo que sea, ha terminado sin duda. Y con él el sistema político sectario. Pero...

Aquí está el quebradero de cabeza de Occidente. Tras las elecciones de 2018 Hizbulá y sus aliados, incluidos algunas formaciones cristianas y una pequeña minoría de sunnitas, consiguieron una cómoda mayoría y por eso se dice que el gobierno "está controlado por Hizbulá". El simplismo propagandístico occidental de siempre, pero no es así. Es, básicamente, un gobierno de tecnócratas aunque Hizbulá suele dar el visto bueno casi siempre.

Lo que no se dice, como en el caso de Venezuela, por ejemplo, es que Líbano está prácticamente bloqueado desde ese momento, cuando Occidente negó ayudas y créditos o los condicionó a que no fuesen a los "ministros de Hizbulá", que solo tiene dos y menores. El objetivo era, como en Venezuela, estrangular al Líbano "rebelde" que se había atrevido a rechazar las presiones occidentales eligiendo esa coalición. Pero aquí hay una diferencia: si en Venezuela no solo se trata de estrangular un gobierno, sino de matarlo, aquí solo se pretendía estrangular para reforzar de esta forma a los pro-occidentales.

No ha salido bien. La explosión se ha llevado por delante los planes occidentales, y por eso la rápida llegada de Macron, para galvanizar a los pro-occidentales y garantizar su apoyo a un cambio de gobierno que rompa los vínculos, incipientes, que comenzaba a haber con China (además de Irán). Macron ha actuado como el presidente de una metrópoli colonial, y así lo han recibido sectores cristianos en Beirut. Por que lo que no se dice es que hay una campaña abierta para que Líbano vuelva a estar bajo dominio francés. Vamos, igual que las colonias de Martinica, Guadalupe o Nueva Caledonia. No es broma, es lo que hay.

Lo que estamos viendo es un intento de internacionalizar la crisis, y ya se han comenzado a dar los primeros pasos en forma, supuestamente, humanitaria. Como siempre. Y se ha empezado por el puerto, distribuyendo a ciertos países el trabajo de las tareas de rescate en el mismo. Echad un vistazo.


Aquí lo importante es el papel de Francia y de Rusia (China está ausente, pero no hay que desdeñar el papel de Rusia). Los dos países están en el epicentro de la explosión, por lo que a priori son quienes encontrarán más pruebas de lo que pasó, si fue una explosión accidental o provocada. Francia quiere una "investigación internacional", el presidente de Líbano lo ha rechazado. De ahí la presencia rusa, para contrarrestar a Francia. Junto a ellos están la República Checa, Grecia, Qatar, Países Bajos, EEUU y Polonia (el papel vasallo de Polonia es de primera, no se puede negar).

Es decir, Occidente sabe que está a punto de perder otro país y que sus herramientas para mantenerlo son limitadas porque la idea de un "gobierno neutral" (es decir, sin Hizbulá) está fuera de toda discusión por el reparto sectario, y más con las elecciones anticipadas sobrevolando el escenario. Por cierto, Macron no mencionó en ningún momento las elecciones anticipadas; quería, simple y llanamente, la renuncia del gobierno y su sustitución por los pro-occidentales. Por eso presiona con la calle, porque quienes estaban saliendo eran los pro-occidentales. Esta es una de las pancartas exhibidas que sirve como ejemplo de lo que hay detrás. Por si quedan dudas.


El enojo popular es evidente con la situación, pero va mucho más allá de lo que nos venden y los cambios, que se darán, aún no están claros. Occidente apuesta por una recomposición del sector cristiano, especialmente que los ortodoxos y un sector de los maronitas abandonen a Hizbulá. Y eso, por el momento, no se está produciendo. Ahora mismo, los pro-occidentales son como pollos sin cabeza: se mueven, sí, pero dando bandazos y sin coordinación alguna. Solo esperan que la gallina (pongamos, francesa) les guíe y acoja bajo sus alas.

 El Lince

jueves, 6 de agosto de 2020

Lo simple, lo de siempre y lo complejo

Bueno, ya está aquí la histeria y la manipulación. Otra vez. La explosión de Beirut es la de un sistema que se resiste a morir, o se resistía. Y como no se pueden poner puertas al campo, hay que hacer dos cosas: mentir, de nuevo, y correr, otra vez. Son dos movimientos paralelos y que se complementan.

Ayer os hablé de la pelea entre pro-occidentales y pro-asiáticos en Líbano. Los primeros no pueden ayudar, los segundos ya se han puesto en movimiento. Y como los primeros no pueden ayudar, tienen que aparentar que lo hacen. Así, la ex potencia colonial, Francia, envió tres aviones (dos menos que Rusia) pero su presidente, Macron, corrió hacia Beirut para galvanizar a los pro-occidentales. Y lo que ha dicho no tiene desperdicio: "esta visita tiene como objetivo discutir cómo se puede ayudar porque este hecho [la explosión] representa una amenaza para la estabilidad interna del Líbano y las consecuencias que pueden tener para la seguridad europea". O sea, lo que os dije: la explosión ha derrumbado repentinamente todo el entramado político-económico establecido tras la guerra civil y la división sectaria impuesta por el colonialismo francés que se mantuvo inalterable tras la guerra civil que terminó hace casi 40 años. Pero al añadir lo de "seguridad europea" se está insistiendo en lo de siempre: el terrorismo, que, en el caso libanés, se circunscribe al movimiento político-militar Hizbulá, considerado "organización terrorista" por la UE a instancias de EEUU e Israel.

Y aquí entran los de siempre: los medios de propaganda, que no de comunicación, de la burguesía. Al unísono, desde Gran Bretaña a Francia, pasando por EEUU, se está acusando a Hizbulá de utilizar nitrato de amonio, la causa de la explosión, en sus bombas. No han tardado mucho, por cierto. Si se tiene en cuenta que el payaso de Trump habló de "algún tipo de bomba" como origen de la explosión, se cierra el círculo de la estupidez.

Al hecho se añade lo que os comenté, que uno de los muertos es el secretario general del partido Kataeb, la Falange Libanesa -integrada por cristianos maronitas- de la que hay que recordar algunas cosas. La primera, que se llama así porque se inspiró en la Falange Española de 1930, es decir, es una organización fascista. La segunda, que siempre ha actuado como aliada de Israel y de EEUU y, de hecho, sus integrantes perpetraron las matanzas de palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila, en 1982, colaborando con las fuerzas invasoras sionistas durante la invasión de ese año y a las órdenes de Ariel Sharon. La tercera, que es un furibundo detractor de Hizbulá.

Por lo tanto, los medios de propaganda hacen una ecuación simple: si Hizbulá utiliza nitrato de amonio y uno de los muertos no es un cualquiera, Hizbulá es responsable. Y tan panchos.

Ni se les pasa por la cabeza hacerse preguntas tan simples como por qué Hizbulá, con la infraestructura que tiene, actuaría en "terreno hostil", puesto que el puerto de Beirut está en zona cristiana, y no lo trasladó hacia sus zonas. La segunda, que los cristianos están tan divididos como los musulmanes y que una parte muy significativa, el Movimiento Patriótico Libre, es aliada de Hizbulá. La historia viene de lejos, de 2004 y se concretó en el 2006, cuando al bombardear Israel el barrio del Dahiye, en el sur de Beirut, casi en su totalidad poblado por shiíes, los militantes del MPL abrieron sus casas en el barrio colindante de Ain Al-Rumaneh para acoger a los shiíes, en su mayioría militantes de Hizbulá.

Para saber estas cosas no hace falta conocer al país, ni a sus gentes, sino investigar un poco. Y, por ejemplo, y dentro de la pelea que os llevo citando entre pro-occidentales y pro-asiáticos hay una historia a tener en cuenta: el puerto de Beirut.

Cuando apareció en escena China, una de las cosas de las que se habló fue del puerto de Beirut, de su ampliación para incrementar el comercio marítimo. Y varias facciones cristianas, entre ellas el Kataeb, se negaron con los argumentos de EEUU sobre el control por el Estado chino, del Partido Comunista, y bla, bla, bla. La entrada de China suponía el fin de la influencia histórica de los cristianos -establecida por el colonialismo francés, no hay que olvidarlo- en el comercio marítimo. Y eso era, simplemente, inaceptable. Así que los medios de propaganda ya tienen otra historia para sus neuras.

La explosión ha destrozado el puerto, por lo que Líbano se queda sin uno de envergadura dado que los que hay, sobre todo el de Trípoli (bajo influencia sunnita), no cubre ni de lejos lo que ofrecía el de Beirut (por el que pasa el 82% de todas las exportaciones e importaciones).

Y, curiosamente, cobra mayor relieve el puerto de Tartus en Siria (y una parte de este puerto es una base naval rusa), el único que podría, condicional, utilizar indirectamente Líbano. Pero EEUU aprobó la "Ley César" para dificultar todo tipo de comercio hacia Líbano por vía siria. Ahora Líbano está hundido y EEUU no puede acudir a socorrerlo.

¿Entendéis un poco más la carrera de Macron por aparecer? China observa en silencio, pero muy de cerca. Si alguien tiene dinero hoy, es China.

La explosión ha hundido el sistema libanés, lo repito, el sistema sectario y de reparto de poder establecido por el colonialismo francés y respaldado por Occidente. Pero la explosión también ha puesto al desnudo los intereses que estaban detrás de él y que no eran, precisamente, populares.

Las preguntas son, también, muy simples. Dado que Occidente no está en condiciones de acudir en apoyo de Líbano, que la reconstrucción del puerto requiere tiempo e inversiones multimillonarias ¿serán capaces los políticos libaneses de desafiar a EEUU y la "Ley César" para mantener su capacidad de exportación e importación marítima o se hundirán aún más en la miseria por el seguidismo servil hacia EEUU? Porque resulta que desde 2002 Líbano y Siria tienen un acuerdo de cooperación para utilizar sus puertos "en casos excepcionales". Ahora es uno de esos casos.

Os comenté antes de estas vacaciones que iba a ser divertido seguir las vicisitudes del gobierno libanés, si se somete a las presiones de EEUU mientras pierde las opciones chinas e iraníes (y siguen los cortes de electricidad, el hambre y demás) o muestra una valentía de la que hasta ahora carece. La explosión ha hecho que ya no sea divertido, sino trágico. O apuesta por la soberanía y la supervivencia o por la sumisión. No hay camino intermedio.

El Lince

miércoles, 5 de agosto de 2020

La explosión de un sistema

Han pasado bastantes cosas estos días de asueto que intentaré retomar, perola explosión en Beirut de ayer merece un pequeño apunte porque es la explosión de un sistema y tendrá consecuencias devastadoras en el futuro socioeconómico del Líbano. La lucha entre los prooccidentales y los proasiáticos se va a recrudecer, pero el margen de maniobra de los primeros se ha reducido sustancialmente.

Occidente no tiene dinero y Líbano lo necesita desesperadamente. EEUU impone sanciones y más sanciones (ilegales según el derecho internacional) y ha hundido, literalmente, la economía libanesa. Se había instaurado un gobierno de tecnócratas que negociaba con el FMI créditos y préstamos condicionados, como siempre, a privatizaciones y destrucción de lo poco público que hay en Líbano. Eso ya no será posible. La explosión ha derrumbado repentinamente todo el entramado político-económico establecido tras la guerra civil y la división sectaria impuesta por el colonialismo francés que se mantuvo inalterable tras esa guerra, terminada hace ya casi 40 años.

Además, la parte más castigada de la ciudad es el barrio cristiano, el más prooccidental, y uno de los muertos es el secretario general del Kataeb, el Partido Falangista responsable de las matanzas contra refugiados palestinos en esa guerra civil y fuerte detractor no solo de Hizbulá sino de todo lo que no sea Occidente. Si la solidaridad occidental no llega pronto, y no llegará, el shock irá mucho más allá de los efectos de la explosión.

Las palabras de condolencia de Occidente están bien, pero son insuficientes. Mientras tanto, Hizbulá ha desplazado a su personal sanitario y de protección civil hacia las zonas afectadas y Rusia ya ha anunciado el envío de cinco aviones con técnicos, médicos y equipos sanitarios. Han sido los más rápidos. Francia, Irán, Túnez, Qatar e Irak también anuncian envíos, aunque menores. Y la Unión Europea se conforma con enviar cien bomberos porque no puede hacer más, está exhausta con el coronavirus. Desde luego, en Líbano se toma nota.

El Lince

jueves, 23 de julio de 2020

Los pies en la tierra (y un poco más allá)

Algunas cosas relevantes han pasado estos días que merecen comentario, pero lo relevante está donde estaba antes de este descanso: en Asia. Lo del acuerdo de la moribunda UE hay que desmenuzarlo bastante porque solo los ilusionistas pueden cantar victoria porque cuando a las patronales o al FMI les parece fantástico es que no solo hay gato encerrado, sino que se está en más de lo mismo aunque revestido de una cierta "solidaridad".

Porque, en síntesis, la moribunda UE confirma la política neoliberal de reducción del gasto de pensiones, de los costos laborales, de la administración pública, de la salud y de la educación. Ni una palabra de reducción en policía o ejército. No. A pesar de que todo ello se aplace algunos meses es inevitable y será, como estaba cantado, estrictamente monitoreado por instituciones supranacionales plutócratas que no tienen nada que ver con los países.

Un solo artículo del acuerdo basta para deshacer todo el ilusionismo. Art 69 del anexo del documento principal que establece la "buena gobernanza económica": "el desembolso de recursos podría suspenderse si un país no toma las medidas recomendadas; por ejemplo, un país que se sometió a un procedimiento de déficit excesivo y que no llevó a cabo las acciones correctivas requeridas no recibiría fondos".

Pero a la vuelta, porque esto es otra pausa de otros días de asueto, os lo desmenuzaré un poco más. Solo hay que tener los pies en la tierra. O volver a buscar la respuesta en el viento. O hacer preguntas al cielo.

Porque hay quien tiene los pies en la tierra, aferrado a ella con fuerza al tiempo que hace preguntas al cielo y no en busca de un dios precisamente.

Os dejé con el histórico acuerdo entre China e Irán y vuelvo con el tema porque ahora Irán está buscado un acuerdo similar con Rusia. El acuerdo de China e Irán fue el 9 de este mes, el 16 los presidentes de Rusia e Irán hablaron sobre el tema y el ministro de exteriores iraní presentó a su colega ruso algunos aspectos de ese acuerdo. Es un proceso normal, casi rutinario en estos momentos porque el triángulo Rusia-China-Irán se refuerza gracias a la agresividad de EEUU. Rusia e Irán tienen un acuerdo desde 2011 que se renueva cada cinco años, es decir, se tiene que renovar el año que viene. Pero tras el acuerdo chino-iraní Rusia tiene que subir la apuesta para no perder el tren. De eso se tratan las conversaciones, sobre todo el buscar que el acuerdo se renueve y sea a largo plazo como el chino.

Hay, además, un hecho adyacente o complementario: en octubre expiran las sanciones que la ONU impuso a Irán no solo por el asunto nuclear sino por la investigación en misiles. Las sanciones se levantaron cuando se firmó el acuerdo nuclear, pero no así las armamentísticas que, ahora sí, expirarán en octubre. Irán tiene su propia investigación y desarrollo de armas, pero depende de la tecnología rusa y recuerdo que ha comprado el sistema misilístico S-300 a los rusos. Si se tiene en cuenta que Rusia y China vetaron la pretensión de EEUU de ampliar las sanciones a Irán por las armas, que incluso la UE se opuso a EEUU y que en el acuerdo chino-iraní aparece la mejora de las capacidades aéreas de Irán, incluyendo las militares, la cosa está clara: Irán buscará un acuerdo con Rusia en ese sentido y no es descartable que solicite la compra del S-400 igual que hizo Turquía. El camino está abierto y solo las propias consideraciones de Rusia sobre lo que debe y no debe proporcionar a Irán (no hay que perder de vista sus buenas relaciones con Israel) serán los límites que nos mostrará qué nivel de alianza hay entre ellos en este sentido.

Así están las cosas y así hay que contarlas. Porque el nerviosismo de EEUU le hace cometer cada vez más estupideces, si es que eso es posible, como el cierre del consulado chino en Houston. Razones: ninguna. Pero hay un hecho que ha trastocado todo en muy poco tiempo. Ese hecho se llama coronavirus COVID-19 y la desastrosa imagen que ha ofrecido EEUU y está ofreciendo cada día que pasa. Todo el mundo lo está viendo y todo el mundo está actuando en consecuencia, incluso la moribunda Europa (con la excepción de los vasallos tradicionales como Gran Bretaña o Polonia o algunos países bálticos).

¿Cómo actúa todo el mundo? Pues de la única manera que puede hacer efectivo el desapego de EEUU: reduciendo la dependencia del dólar. En estos momentos hay una desdolarización acelerada de la economía mundial, aunque falta por ver si es provisional, producto del coronavirus, o definitiva. El hecho es que en tres meses se ha reducido el uso de dólares en los acuerdos comerciales mundiales hasta cifras nunca vistas. Según la información de la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales, el famoso SWIFT con que amenaza siempre EEUU con sancionar a todo quisque, el dólar ha caído en el mundo de esas transacciones desde el 44'1% en marzo al 40'88% a primeros de julio. En este sentido no hay que dejar de mencionar el acuerdo chino-iraní y la desdolarización del mismo, es decir, el no uso de la moneda americana en los acuerdos de un equivalente a los 500.000 millones de dólares.

Como digo, falta por ver si esto es provisional o definitivo, pero es una señal fortísima de por dónde van los tiros y el por qué de las estupideces estadounidenses. Cuando la cifra baje al 35% la tendencia ya será irreversible porque aunque se recupere ya nada será igual: EEUU está mostrando su fragilidad y eso el mundo lo ve. A pesar de la fanfarria y de las fanfarronadas. Porque, por si fuera poco, a eso hay que añadir que la participación de EEUU en las reservas mundiales de oro ha desdendido desde el 23'64% en 2019 al 15'5% actual.

Quienes siguen viendo a EEUU como "el imperio" no es que sean ilusionistas como los que ven una UE fuerte, es que simplemente no tienen los pies sobre la tierra. Es cierto que aún hay un largo camino por recorrer hasta el definitivo debilitamiento de EEUU, o hasta la definitiva desdolarización de la economía mundial, pero son dos caminos que van en paralelo y cada vez es más fácil recorrerlos. Y no perdáis de vista el proceso de digitalización del yuan y su internacionalización.

Y por si fuese poco, ayer China hizo una muestra más de poderío: el envío de una misión exploradora a Marte. El mundo metido en la pandemia y los chinos de vuelta de ella y jugando a los marcianos. O, como dicen ellos, haciendo preguntas al cielo. Después del éxito del envío de la sonda lunar en enero de 2019 (que sigue allí haciendo trabajos científicos aunque ya no se hable de ella) ahora llega el turno de Marte. Han llamado a la nave "Tianwen-1", que significa eso, preguntas al cielo, y llegará a Marte en febrero de 2021. Me apuesto otra cerveza a que pronto veremos a la NASA haciendo algo en Marte.

El Lince

viernes, 10 de julio de 2020

Sembrando vientos

Los movimientos de EEUU son cada vez más desesperados en casi todo el mundo. Consciente de su pérdida de poder y de su declive hegemónico ha decidido arremeter con todo lo que tiene contra China, ya verdadera superpotencia mundial y factor geopolítico.

Si hay un pueblo ignorante en el mundo, ese es el estadounidense. Normal, y no es algo achacable a Trump, que no es sino la consecuencia de lo anterior. Pero sí hay algo que se puede achacar directamente a Trump: su absoluto desconocimiento de la evolución del mundo desde 2008 y de la realidad de los pueblos que no son EEUU. También es consecuencia de lo anterior.

Hay sobre todo dos situaciones en las que esto es evidente: Irán y, por supuesto, China. Con Irán la "campaña de máxima presión" está teniendo el efecto contrario de lo que se pretendía, y no será porque no se conoce la idiosincrasia iraní de que preferirán "comer tierra" antes de ceder a las presiones. Pueden atacar sus instalaciones, matar a sus generales, a sus científicos (y todo gratis, sin que la maravillosa y democrática "comunidad internacional" mueva una pestaña) pero Irán seguirá firme en lo que considera sus tres grandes patas de política exterior: Siria, Irak y Hizbulá. Por no hablar de su derecho a la energía nuclear.

EEUU va de fracaso en fracaso. Por no recordar lo que está ocurriendo el Líbano (y a donde ha descatado a sus principales representantes políticos y militares para presionar al gobierno), ahí está su reciente fracaso, de la semana pasada, intentando que la ONU extendiese el embargo de armas contra Irán. Como era lógico, China y Rusia se opusieron y los vasallos europeos se atrevieron a criticar a EEUU, aunque poniendo más énfasis en Irán, por haber roto el acuerdo nuclear y haber provocado esta situación.

Una situación que se resume en que China e Irán acaban de firmar un acuerdo estratégico (sic) de 25 años de duración. Curiosamente, quien lo hizo público fue el ex presidente Ahmadineyad criticando el oscurantismo con que se había firmado. Pero ni el gobierno iraní ni el chino lo han desmentido y, por el contrario, se hará público dentro de poco. Un acuerdo que rompe toda la estrategia estadounidense porque incluye desde ventas de petróleo a contratos de infraestructuras y mejoras de las capacidades aéreas de Irán, incluyendo las militares.

En acuerdo establece inversiones de casi 500.000 millones de dólares, más de la mitad (280.000) en petróleo, gas y productos petroquímicos. Y esta cantidad se satisfará en los primeros cinco años de vigor del acuerdo. Es decir, la política de sanciones (ilegales, según el derecho internacional) se debilita sobre manera porque los dos países tienen unas excelentes relaciones con Pakistán, la principal frontera de ambos.

China e Irán se garantizan un rico comercio de petróleo, gas y productos petroquimicos y lo más importante es que no se hará en dólares. Y, además, China consigue un descuento de entre el 12 y el 20% en petróleo y gas, sobre todo, por lo que miel sobre hojuelas.

Eso repercute, además, en Arabia Saudita, que si ya no es el principal proveedor petrolero de China (lo es Rusia) con este acuerdo pasará a ser el tercero, detrás de Irán. Supongo que se puede visibilizar cómo Trump y Pompeo se tiran de los pelos y el saudita Bin Salman de la barba.

Y hay más. China va a acelerar que su bolsa de petróleo tenga un papel mucho más activo del de ahora en el mercado global de petróleo. Si ahora maneja alrededor del 14% de todo el comercio petrolífero tras el acuerdo con Irán el salto será espectacular. Sobre todo, porque al no utillizar el dólar se refuerza el renminbi y el que se utilize esta moneda.

Esto es lo que hay detrás de los intentos de EEUU de prohibir a China el uso del dólar (aunque por el momento solo sean bravatas) y para eso Hong Kong juega un papel. A medida que HK sea sancionado por EEUU en cuestión del uso del dólar se moverá mucho más rápido la internacionalización del yuan o renminbi vinculada a los contratos de petróleo.

Las tácticas gansteriles de EEUU no están dando resultado, todo lo contrario. Siembran vientos y recogen tempestades. Si alguna mente (?) hubo en EEUU que teorizó sobre que Rusia y China no se atreverían a desafiar a EEUU y no acudirían en ayuda de Irán se equivocó sin duda. No solo han acudido en su ayuda, sino que lo han reforzado. Se refuerzan mutuamente. Es más, me atrevo a decir que sin EEUU el acuerdo chino-iraní no habría sido tan fácil ni tan rápido.

El viento estadounidense ha provocado la tempestad de la consolidación de la alianza Rusia-China-Irán.

Porque, en paralelo, China y Rusia están negociando un nuevo gasoducto, el segundo, atravesando Mongolia. Una de las cláusulas de la tregua en la guerra de aranceles impulsada por EEUU contra China era que los chinos tenían que seguir comprando petróleo y gas a EEUU. Pero a medida que EEUU aumenta su beligerancia, China reduce sus compromisos. No es sensato seguir con ellos cuando te insultan una y otra vez.

Así que nada, que EEUU siga sembrando vientos porque lo que está haciendo, en realidad, es acelerar el viento de la historia. Pero para saber de qué va esto hay que saber quien era Eric Hobsbawm y oirle contar, al oído, que cuando era niño y su niñera le negó una moneda a un niño chino que pedía, este dijo a modo de maldición: "ojalá te toquen vivir tiempos interesantes". En EEUU no saben historia, aunque ahora hay un cursillo acelerado con las estatuas. Así que cuando hayan derribado todas las estatuas tal vez haya un segundo cursillo acelerado sobre cómo EEUU pierde su hegemonía sembrando vientos y recogiendo tempestades.

El Lince


martes, 7 de julio de 2020

Capital: Beirut

Una gente que suele trabajar el mundo árabe me dijo hace un tiempo que "lo de Líbano" estaba interesante. Pues sí, pero no como lo interpretaban. Las revueltas comenzaron a finales de octubre del año pasado, se reprodujeron en enero y han resurgido otra vez, con timidez, tras el primer relajamiento de la pandemia. Al principio fueron impulsadas por el Partido Comunista contra el robo, la explotación y la corrupción. Luego se fueron extendiendo y se planteó como un desafío a un sistema (sancionado por la Constitución, impuesta por el colonialismo francés en 1943 antes de conceder la independencia) de reparto religioso y confesional, con los cristianos en posición dominante, los sunnitas como segundos y los chiítas como los parias. Pero de eso han pasado 80 años y aunque se ha reformado en algunos aspectos sigue sancionando la división de poder como entonces.

Se decía que quienes protestaban iban más allá de la división religiosa y que por primer vez se protestaba también contra Hizbulá, que es la principal fuerza que sostiene al gobierno aunque solo tiene dos ministros y no en carteras importantes. Pero cometieron un error: apoyar un gobierno de tecnócratas para, supuestamente, eludir el reparto de poder sectario y religioso. Y resultó que los tecnócratas son lo que son: gentes afines, o a sueldo, del FMI y/o Banco Mundial y/o grandes multinacionales occidentales.

Y en esas se está, resumiendo mucho el tiempo transcurrido desde entonces. La última movilización de más o menos importancia fue a finales de abril. Hasta ahora. Y ahora resurge de nuevo. La pregunta es por qué.

Pues porque Beirut se va a convertir en la capital del mundo y los dos mundos en puja, el occidental y el oriental, están peleando por ella. Me explico.

Los tecnócratas que reclamaban los manifestantes, tan alabados por los medios de propaganda occidentales, hacen lo único que saben hacer: dirigirse al FMI y/o al BM para pedir dinero, préstamos que hay que devolver en condiciones leoninas como es conocido. Pero el FMI y/o el BM exigen una serie de condiciones para conceder tales préstamos, sobre todo privatizaciones (más aún) y destrucción de lo poco público que hay en Líbano. Supongo que la canción os suena.

Y entonces surge la reacción donde no se esperaba: en Hizbulá. Porque este partido, o este movimiento político-militar, como prefiráis, sin el que nada es posible en Líbano, hizo un anuncio que trastocó todo (y lo aceleró): dijo que había que dejar de mirar hacia Occidente y sus instrumentos y que había otras posibilidades, como China.

Shock total. ¿Hizbulá pidiendo ayuda a China? Pues sí. Simplificando, así es.

Si en Oriente Próximo hay alguien que no habla por hablar es Hizbulá. Y cuando su secretario general dijo eso el pasado 16 de junio todo el mundo entendió. Por lo tanto, hay que darse prisa. Y una forma de darse prisa es recuperar las movilizaciones para que así, presionando al gobierno de tecnócratas, se llegue a un acuerdo en las condiciones que pretenden el FMI y/o el BM. Hay que parar como sea a China.

Tanto lo entendió todo el mundo que EEUU aceleró la aprobación de la llamada "Ley César" para apretar aún más las tuercas a Siria y a Líbano, país que depende comercialmente de su vecino tanto para importar como para exportar. Cerrar la puerta siria es cerrar la puerta libanesa. Es decir, de nuevo un tanto para que los tecnócratas hagan lo que tienen que hacer, y rápido. Entre otras cosas, porque el FMI y/o el BM ya han dicho que van a añadir cláusulas a sus préstamos para que los ministerios que controla Hizbulá no puedan acceder a ellos.

Lo que dijo Nasralá fue muy sencillo: "hay que buscar un realineamiento con China para poner fin a la dependencia de Líbano de Occidente". Y dijo algo más: "tengo información que es absolutamente definitiva, si no estoy seguro de ello no lo diría, de que las compañías chinas están listas para traer dinero para infraestructuras".

Porque China se ha dirigido formalmente al gobierno libanés para invertir en electricidad, gas, puertos, carreteras y ferrocarriles. Vamos, la Nueva Ruta de la Seda.

Eso ha provocado una gran conmoción al gobierno (y a la sociedad). Por una parte, teme a EEUU; por otra, tiene la oferta china en la mano. La exclusividad del FMI y/o BM ya no son las únicas cartas de la baraja. Pero las manifestaciones tienen como función precisamente romper esa ecuación porque, ¡oh sorpresa!, se dice que no a China. Y se dice con un anticomunismo primario dado que es la compañía Sinohydro, estatal, la que encabeza la oferta (aunque hay otras que son privadas). Al ser Sinohydro estatal se añade la coletilla que ahora es habitual, "el propietario es el Partido Comunista de China", y se sataniza la oferta. Aunque eso, precisamente, es una garantía en sí porque es inmune a las sanciones (ilegales, según el derecho internacional) de EEUU y que se impondrían sin duda alguna.

Si el gobierno fuese sensato aceptaría la propuesta china porque, además, China ofrece negociar una parte del pago en moneda local, o sea, la libra libanesa, algo totalmente impensable para el FMI y/o BM. Pero no se habla de sensatez, sino de vasallaje.

En esas está la cosa cuando aparece otro jugador: Irán. De nuevo de la mano de Hizbulá, aunque Irán nunca ha estado fuera de Líbano. E Irán hace la misma oferta que hizo a Venezuela: combustible. Y a pagar en libras libanesas.

Supongo que pilláis que en los dos casos el dólar desaparece como moneda de las transacciones financieras. Y supongo que pilláis lo que eso significa en un país que una vez fue llamado "la Suiza del mundo árabe".

Va a ser divertido seguir las vicisitudes del gobierno libanés, si se somete a las presiones de EEUU mientras pierde estas opciones chinas e iraníes (y siguen los cortes de electricidad, el hambre y demás, o sea, por lo que protestaban los manifestantes que consiguieron la aparición de los tecnócratas) o muestra una valentía de la que hasta ahora carece. Y eso vale, también, para quienes participaron y/o participan en las revueltas.

La aparición de Irán tiene otro componente: en unos momentos en los que muy probablemente ha sido atacado de nuevo (las explosiones recientes en sitios de investigación nuclear), el ofrecer combustible a Líbano supone presionar tanto a Egipto, porque los petroleros tienen que pasar por el Canal de Suez, como a EEUU que se ve en una tesitura muy similar a la de Venezuela. Y con el estrecho de Ormuz como fondo recordando que esa es la gran baza iraní. Incluso siendo mal pensado, sería más que probable que Irán y Egipto llegasen a un acuerdo para que los barcos no llegasen a Líbano pero sí a Siria y desde allí transferirlo a Líbano rompiendo la famosa "Ley César".

El Lince