domingo, 28 de mayo de 2017

Y entre los otros, los dos grandes

Para terminar con el análisis de la gira de Trump solo hay que ver que las cañas se han tornado en lanzas. Es decir, que los elogios que ha recibido en Arabia Saudita e Israel por las amenazas a Irán, Hizbulá y Hamás se han tornado en críticas por los desplantes que ha realizado en la cumbre de la OTAN y en la del G7. Si los primeros han tenido un carácter claramente para consumo interno, las segundas han puesto de relieve tanto el disgusto mutuo EEUU-vasallos como la irritación de estos últimos porque el patrón no está satisfecho con lo que gastan en armamento militar (gastos de defensa, en la neolengua habitual). Porque si una cosa está clara es que no es armamento defensivo, sino ofensivo y que la OTAN no es una institución filantrópica sino el brazo armado de un neoliberalismo perfectamente definido en lo estratégico y en lo ideológico.

Hay un dicho periodístico: la redundancia ayuda a comprender los mensajes. Eso es lo que hacen constantemente los medios de propaganda machacando con la amenaza rusa, el peligro norcoreano, la dictadura venezolana y cualquier otro ejemplo que se os venga a la cabeza. Pues yo lo voy a hacer también: Occidente está colapsando, pierde hegemonía cada minuto que pasa y son otros actores los que ya tienen todos los papeles protagonistas en la geopolítica de un futuro que ya está aquí.

Nadie se ha molestado en echar un vistazo a lo que han dicho los dos grandes (China y Rusia) -puesto que EEUU ya es un ex-grande y sus vasallos son cada vez más vasallitos- a lo que se ha dicho y hecho en esta gira. De haberlo hecho llevarían días sin dormir. Recuerdo una tira de Mafalda en la que sus padres la regañan por algo y ella acude a su dormitorio diciendo "¿sabéis que mientras dormís mil millones de chinos están despiertos?". La imagen es sólo el bocadillo de la niña y el resto es todo negro. La siguiente viñeta muestra sólo los ojos abiertos de los padres, y en la viñeta final esos ojos son mucho más grandes y el reloj ha avanzado varias horas. Es una tira muy actual.

Porque resulta que mientras Trump y sus vasallos se daban empujones físicos y verbales, China y Rusia cimentaban aún más su alianza estratégica, Irán hacía lo mismo en una doble vertiente (con Rusia y con Turquía) y Corea del Norte iniciaba la producción oficial del nuevo misil probado recientemente. Aunque en esta gira no se ha mencionado a Corea del Norte, merece la pena reseñarlo para no olvidar todo lo acontecido hasta ahora y lo que se ha dicho de este país.

Si ya os comenté el acuerdo comercial entre Irán y Turquía, que este país considera que llegará a los 30.000 millones de dólares en seis años (ahora está en algo más de 4.000 millones), hay que sumar que ayer Irán llamó a Rusia (es decir, Rohuani a Putin) para "fortalecer la cooperación comercial y económica, incluyendo la ejecución de proyectos conjuntos en gas, petróleo y energía nuclear". Teniendo en cuenta que los días 27 y 28 de marzo Rouhani visitó Moscú y que Putin le felicitó tras su victoria en las elecciones del pasado día 19, esta nueva llamada deja muy clarito lo que os decía sobre que toda la parafernalia de amenazar a Irán, que es cierto que es el gran enemigo de EEUU y sus vasallos árabes (la mayoría, en la que no están Irak, Argelia y Líbano), se queda en nada de nada y que los intentos de aislar a unos y otros son pompas de jabón. Basta que Occidente diga una gilipollez de las suyas para que el resto de países haga justo lo contrario y refuerce aún más sus alianzas.

Por ejemplo, entre China y Rusia ya hay algo más que flirteos, ya hay amor profundo. El viernes los ministros de Asuntos Exteriores de los dos países se reunieron en Moscú (otra vez, y ya son seis los encuentros que han mantenido en lo que va de año, es decir, uno cada tres semanas) "para profundizar la cooperación bilateral en diversos ámbitos y ampliar los esfuerzos conjuntos para hacer frente a los asuntos de interés común en la agenda internacional". La novedad en esta reunión es que también acudió Putin.

El comunicado oficial no puede ser más claro, lo que hace falta es que en Occidente se quite alguien la cera de los oídos: "los dos países han decidido trabajar juntos en los marcos multilaterales, incluyendo los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghai y el G20", como dijo Putin ,"para resolver los asuntos conflictivos y mantener la estabilidad estratégica mundial". No es cosa solo de Putin. El ministro chino, Wang Yi, remató diciendo que "China y Rusia concuerdan en sus respectivas estrategias de desarrollo y comparten amplias posibilidades de cooperación bilateral al tiempo que los dos países también deben consolidar su cooperación estratégica en asuntos internacionales y deben promover juntos la solución pacífica de asuntos regionales e internacionales".

Otra reiteración y redundancia: la alianza estratégica entre China y Rusia va a más con cada movimiento que hace Occidente. No hace mucho, hablando de Corea del Norte, os dije que tenía la impresión de que tal vez hubiese un reparto de papeles entre los dos países y ahora digo que hay una división estratégica del trabajo entre ambos para asegurar la estabilidad de Eurasia en su conjunto, así como de Oriente Próximo y, por qué no, de Europa. En esta división estratégica del trabajo, Rusia asume la parte militar (en Oriente Próximo con Irán y hasta cierto punto con Turquía) y China la económica (Nueva Ruta de la Seda).

Esta alianza estratégica es el corazón sobre el que late ahora mismo el nuevo mundo multipolar que está surgiendo y en el que Occidente no tendrá ningún papel relevante. Ni EEUU ni Europa pueden oponerse a China en el ámbito económico (tal y como reconoce el mismísimo FMI) y tampoco pueden hacer lo propio con Rusia en el ámbito militar. Siempre que esta alianza siga fortaleciéndose y no se resquebraje y ahora todos los movimientos de Occidente sólo consiguen su fortalecimiento. Así que habrá que darles efusivamente las gracias a los occidentales por este buen manual de ayuda a su suicidio que ofrecen día a día.

El Lince

viernes, 26 de mayo de 2017

Y a todo esto, ¿qué dicen los otros?

Con los medios de propaganda haciendo el imbécil, como es habitual, la realidad va por otro camino. Las amenazas de EEUU, Arabia Saudita e Israel caen en sacos rotos cuando se dan de bruces con lo que ocurre sobre el terreno. Constatar que lo que han contado de la gira de Trump es lo mismo que hablar del aire en una botella vacía; constatar que todo eso que han dicho de la OTAN árabe (que no es así, es sunní) no son más que manipulaciones sin sentido envueltas con el papel del engaño; constatar que una y otra vez a los occidentales les cuesta sobremanera levantar la vista de su ombligo, es cada vez más cansado. Incluso aburrido. Intentar encontrar algo de luz en toda esta mierda occidental y sus famosos valores es imposible.

Nadie ha tenido la decencia de girar la cabeza y ver qué están haciendo los demás. Sobre todo los malos malísimos (Rusia, Irán, Siria y Hizbulá). Dice otro refrán castellano que el mayor desprecio es no hacer aprecio, y eso es lo que han hecho los malos malísimos con toda la parafernalia saudita, israelí y estadounidense (jaleada por sus vasallos europeos). Pero no sólo es que haya habido desprecio, sino que está habiendo movimientos que indican que vienen a decir: no sólo os equivocáis de cabo a rabo, sino que aquí os esperamos.

1.- Resulta que no sólo Irak, Argelia, Líbano, Senegal y Pakistán afirman que no se sienten representados con lo de las amenazas a Irán y al resto de fuerzas del "eje de la resistencia" contra Israel, sino que incluso dentro de los "aliados" de la famosa OTAN sunní hay tales enfrentamientos y desavenencias que hacen que todo el relato no es que sea un enorme engaño sino que es una enorme fantasía a corto, medio y largo plazo en el mejor de los casos. Ahora va y dice Qatar que no comparte la criminalización de Hamás, entre otras cosas, y hay tal bronca dentro del Consejo de Cooperación del Golfo (una de las instituciones casi fantasmas de las que os hablé) que puede que se retiren los embajadores de Qatar en todos los países integrantes del CCG y de Egipto. Es una amenaza que todavía no se ha concretado, pero anticipándose a ello Bahrein, Arabia Saudita, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos han bloqueado las transmisiones de Al Yazira, la principal cadena de televisión qatarí. Qatar dice que no, que nada de esto es verdad, que no hay ningún tipo de amenaza y que ellos "no quieren romper filas" (sic) ni "ponerse del lado de los enemigos" (sic). Pero la desconfianza se mantiene y la ira sigue creciendo entre supuestos "aliados" a cuatro días de la gira de Trump y del famoso documento. Un buen resultado de esta gira, sí señor.

Pregunta: ¿Trump sabe de lo que está hablando? Respuesta: no. Ni siquiera quienes le escriben los discursos tienen ni idea de cómo está evolucionando el mundo árabe e islámico, ni siquiera sus pretendidos "aliados". Qatar alberga la sede del Comando Central de EEUU en el Golfo y Trump ha dicho en varias ocasiones que Qatar es "un socio estratégico" de EEUU. Pues el "socio estratégico" se está saliendo por la tangente porque no puede aceptar ni la criminalización de los Hermanos Musulmanes que propugna Arabia Saudita (y Egipto) ni el que se diga de ellos y no de otros (de nuevo en referencia a Arabia Saudita) que amparan y financian el terrorismo en la zona, como ha dicho EEUU (eso sí, no en este viaje de Trump sino en Washington, y esto fue dicho el mismo día 23 por parte dos tipos de peso).

La justificación de Qatar es muy de tener en cuenta de lo que supone que a uno le consideren "terrorista". Atención al lenguaje, que nunca es inocente: "Qatar no va a etiquetar como organización terrorista a los Hermanos Musulmanes porque no representa ninguna amenaza para la seguridad de Qatar, es una oposición política y sólo se les prohíbe que utilicen nuestro territorio como plataforma para atacar a sus propios países" (sic).

Este es el discurso de todo Occidente, no sólo de países como Qatar. Las FARC fueron consideradas una organización terrorista sólo porque amenazaban los intereses económicos y políticos occidentales y estadounidenses (como el ALCA, por ejemplo, que si no salió adelante fue entre una de sus principales razones por las FARC). Lo mismo vale para Hizbulá (que es quien ha hecho que Israel haya salido con el rabo entre las piernas en dos ocasiones, y es sabido que Israel es el gran protegido por Occidente), o para las organizaciones palestinas que se oponen a la ocupación (sancionada y avalada por el muy democrático Occidente). Así que por una vez hemos oído con claridad y rotundidad cuáles son los baremos sobre los que miden todas las cosas esta gentuza (y sus valores).

2.- El gobierno sirio está ganando terreno cada día que pasa no sólo a la "contra" amparada y financiada por el muy democrático Occidente y las monarquías del Golfo, sino contra la organización llamada Estado Islámico. Su posición se refuerza en todos los aspectos, políticos, económicos y militares. Todo eso de que la OTAN se suma a la lucha contra el llamado Estado Islámico y demás se va a quedar en lo mismo que en lo de la OTAN sunní: en nada más que unas cuantas declaraciones y un papel sin valor alguno.

3.- Sobre todo porque Rusia ha escenificado que no va a consentir ningún ataque más a las tropas del gobierno sirio ni a sus aliados militares como el ocurrido no hace ni dos semanas. Ayer aviones rusos "escoltaron" a cazas estadounidenses impidiéndoles realizar ningún tipo de aproximaciones o ataques en la zona en la que el gobierno sirio está haciendo importantes progresos (ha recuperado 5.000 kilómetros cuadrados en solo una semana) en un intento por controlar casi toda la frontera con Jordania, especialmente en la zona desértica y por donde entran grandes cantidades de armas y suministros para la "contra".


4.- Los puntos 2 y 3 se superponen porque una de las fuerzas que está siendo determinante en el avance del gobierno sirio en toda esa zona semidesértica es Hizbulá. Tras haber logrado eliminar casi por completo la presencia de la "contra" y del llamado Estado Islámico en Qalamún, haber sido determinante en la derrota de la "contra" en Alepo, y en la nueva derrota de la "contra" en Homs (aunque aquí su papel fue relativamente secundario) ahora está operando de nuevo con toda su capacidad militar y eso se está notando. Su unidad de élite, la Fuerza Radwan, está operando junto a las fuerzas especiales rusas y sirias para detener el proyecto británico-estadounidense-jordano de crear una especie de "zona tampón" junto a la frontera jordana e iraquí, lo que dificultaría (por parte de esta triada invasora) el avance gubernamental -ya claramente lanzado- para ayudar a la ciudad situada de Deir ez-Zor.

La presencia de Hizbulá, otra vez, es interpretada por Jordania como una "amenaza" potencial para sus tropas y hay quien dice, aunque nadie lo ha confirmado, que el ataque de EEUU contra el ejército sirio y sus aliados de hace dos semanas, justificado porque era un avance que "ponía en peligro a las tropas de EEUU" en la zona, se dirigió contra la fuerza de Hizbulá, que haría sufrido 4 de las 6 bajas que se contabilizaron en el mismo. No sólo eran tropas estadounidenses, también las había jordanas que rápidamente abandonaron Siria para evitar un conflicto mayor. Ahora Jordania está en una posición muy incómoda y con un margen de maniobra mucho más reducido.

5.- Irán, el malo malísimo, está diciendo que muy bien, que les espera comiendo un huevo, una tortilla y un caramelo. No sólo reconoce que tiene sus misiles a buen recaudo en sitios subterráneos, sino que acaba de acordar con Turquía un plan para profundizar la cooperación bilateral, especialmente el comercio y el sector bancario. Eso fue ayer. Turquía dijo que espera que con este acuerdo el comercio bilateral alcance los 30.000 millones de dólares en un plazo de seis años.

Así que hala, Occidente y vasallos, a seguir soñando (y engañando).

El Lince







miércoles, 24 de mayo de 2017

El engaño que oculta el miedo

Hay un refrán castellano que dice que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, lo que en román paladino significa que la mentira tiene las patas cortas y en seguida se la pilla. Trump sigue de gira por ahí y sigue diciendo eso de que Irán es el malo malísimo, que el país no tiene el gobierno que se merece (y va el tío y lo dice en Arabia Saudita y en Ramala, donde se asienta el tipo más corrupto que existe casi en el planeta: el que dicen presidente palestino Mahmoud Abbas). Como os dije, el discursito contra Irán está sonando a música celestial en los oídos sauditas y también en los israelíes. No obstante, sí ha habido una diferencia entre la música que ha sonado en Riad y en Tel Aviv, puesto que aquí Trump a colocado en el mismo nivel a Irán que a Hizbulá y a Hamás como las grandes amenazas a combatir.

Es decir, que lo que temen (porque eso es lo que hay detrás de todo) es el fortalecimiento del "eje de la resistencia" contra Israel -Irán, Siria, Hizbulá y organizaciones palestinas como Hamás, la Yihad Islámica o el Frente Popular para la Liberación de Palestina- que se está viendo muy fortalecido con la guerra de Siria y con la tenaz resistencia del gobierno sirio en la guerra que se lanzó contra este país hace ya seis años. Pero esta guerra la están perdiendo sus patrocinadores (empezando por Arabia Saudita) y por eso ahora todo el "eje de la resistencia" está pasando a ser de forma abierta y pública el gran enemigo común de sauditas e israelíes, mucho más cercanos de lo que nos creemos (y de sus grandes señores y de sus pequeños vasallos).

El fortalecimiento del "eje de la resistencia" es una amenaza directa no sólo contra el régimen fascista de Israel sino contra la satrapía de Arabia Saudita. Por eso están haciendo causa común: por el miedo. Y eso pone de relieve con toda su crudeza que aquello de que los países árabes son solidarios con Palestina es ya más viejo que el pleistoceno. Llevan años en otra onda y ahora con la excusa de Irán están visibilizándolo de forma clara: su enemigo, si es que alguna vez lo ha sido, no es Israel.

El colocar al mismo nivel a organizaciones no estatales (Hizbulá, Hamás, Yijad Islámica, FLPL) que a estados (Irán, Siria) indica que sus propios estados son débiles (sobre todo el saudita) y por eso tienen que buscar alianzas, arropar sus intereses con discursos sectarios (el apartheid judío contra los árabes en el caso israelí, el sectarismo religioso wahabita en el caso saudita) y realizar movimientos bélicos. No son actos de fuerza, lo son de debilidad. Como he dicho muchas veces, EEUU sólo es valiente con los pequeños -y aún así salió con el rabo entre las piernas de Vietnam- pero no tendría mucho que hacer en un enfrentamiento directo con Rusia o con China, ni siquiera dando el primer golpe nuclear. Israel salió triunfante en tres guerras contra los estados árabes pero salió con el rabo entre las piernas en dos ocasiones contra Hizbulá. Arabia Saudita sale siempre con el rabo entre las piernas cuando se mete en una guerra directa. Si hay un inútil total guerreando es él, por eso siempre utiliza la compra de mercenarios para sus guerras (ahora mismo en Yemen hay más soldados sudaneses, del Golfo o pakistaníes que saudíes y son los primeros quienes están muriendo como moscas con el uniforme y la bandera saudita como mortaja). En el penúltimo golpe recibido sufrieron 130 bajas, de ellas muchas sudanesas. Estas son algunas de las decenas de fotos que lo prueban.



Dudo mucho que los estadounidenses de a pie sepan quién es Hizbulá, algo saben de los malos malísimos que son los palestinos (que tienen la desfachatez de no irse de una tierra históricamente suya) y algo saben de Siria y de Irán, aunque a buen seguro que no mucho. Si hay un pueblo ignorante en el planeta, ese es EEUU. Y no es algo que diga yo de oídas. Ya os conté que hace unos años, yendo hacia Guatemala, hacía escala en Atlanta y una simpática funcionaria de aduanas, al verme blanquito entre tanto indio, me preguntó que dónde estaba España y yo contesté que "en el sur de América Latina, entre Argentina y Chile". "¡Ah, no lo sabía!", respondió con una sonrisa. Por supuesto que yo también sonreí y le dí las gracias muy efusivamente. A lo que voy, que son unos ignorantes de cartel. Uno de sus principales medios de propaganda, The New York Times, suele hacer una encuesta sobre dónde está tal o cual país, sobre todo cuando hay un conflicto en el que se involucra EEUU. Comenzó a hacerlo en 2014 con Ucrania, lo volvió a hacer en 2015 con Siria y ahora lo ha vuelto a hacer con Corea del Norte. Una de las preguntas es muy fácil: ¿dónde está Corea del Norte? Esta es la respuesta.


Como veis, son muy pocos quienes saben de qué se está hablando. Dice este medio de propaganda que sólo el 36% situó bien el país en el mapa, pero casi el 80% respondió que era una amenaza para EEUU. Pues con estos mimbres se está tejiendo ahora la gira de Trump y su histrionismo antiiraní (y antishií o antichiita).

Entre la ignorancia y la mentira solo hay una parada, el miedo. Y eso es lo que hay en Arabia Saudita, que lo intenta ocultar diciendo que está muy contenta porque tiene un documento oficial, en el que aparecen los nombres de 35 países musulmanes en los que se considera enemigos a Irán y al resto de mencionados. Pero resulta que varios de los países que acudieron a Riad al llamado de Arabia Saudita dicen ahora que fueron engañados puesto que nunca se les dijo que de allí saldría un documento y que para lo único que se les convocó fue para tratar el tema y no para rubricar documentos definitivos. Irak, Argelia, Líbano, Senegal y Pakistán han expresado su malestar por el engaño (sic), dicen que la declaración se hizo después de que las delegaciones hubiesen abandonado la sala y que ellos no se adhieren a la misma a pesar de estar señalados en ella como firmantes. Tres de esos países, Irak, Argelia y Libano han considerado el hecho como "vergonzoso" puesto que el primer ministro saudí, Adel al-Jubeir, les había asegurado que no habría documento alguno.

Sobre todo, porque una cosa es el documento que dicen se aprobó y otra el que ha sido publicado. En el primero se decía que la OTAN sunní (o sunita, para que lo entendáis mejor) se desplegaría "allá donde fuera necesario", pero en el que se puede leer se mencionan países concretos, como Siria e Irak, Una vieja aspiración saudita, reiterada justo antes de este viaje de Trump y que indica cuál es el verdadero carácter de estos simpáticos muchachos con la decapitación como principal deporte: su primer ministro, ese que engaña a países, dice que ha sido siempre "evitar que las zonas liberadas caigan bajo el control de Hizbulá, Irán o el régimen".

Modos y maneras que indican en manos de quién estamos. Porque la pregunta que os haréis es si es EEUU quien manda o es Arabia Saudita. Pues es Arabia Saudita, que utiliza sus millones para ser elegido, si rubor alguno por parte de los países que defienden los "valores occidentales", para la Comisión de los Derechos de la Mujer de la ONU (en un país donde no son nadie, ni siquiera para conducir), que controla los medios de propaganda como pocos (como reveló WikiLeaks) y que amenazó a EEUU con sacar todos los fondos de este país si se le vinculaba con los atentados del 11 de septiembre. Como os dije la última entrega, EEUU está colapsando y está haciendo el testamento para que sus más fieles vasallos se vean recompensados.

No obstante, insisto: los sauditas tienen miedo pese a toda su fanfarria y su bravuconada. Frente a Hizbulá, y no digamos Irán, no tienen nada que hacer. Son incapaces de derrotar a los yemeníes, que combaten, literalmente, en sandalias cuanto más cuando se enfrenten a alguien de la talla de Hizbulá o de Irán. Son como los estadounidenses, valientes con los débiles y cobardes con los fuertes.

Por eso toda esta historia es más parafernalia que realidad. Cuando se tiene miedo, como lo tienen los sauditas, todos los demás lo huelen. Por lo tanto, todos los planes, por muchos documentos que se muestren, por mucho que se hable de la OTAN sunní y demás, tienen muy difícil aplicación. Desde hace muchísimos años ha habido intentos similares: Pacto Conjunto de la Defensa de la Liga Árabe, Organización de Defensa del Oriente Medio, Consejo de Cooperación del Golfo... y todos han sido un desastre y han acabado en los libros de historia. Alguno aún sigue vivo, pero ¿a que nunca habéis oído hablar de ellos? De una u otra manera todos hacían referencia a lo mismo: unos a Israel y otros a Irán. Con Israel no sirvieron para nada, fueron derrotados y ahora son ccasi amigos. Con Irán pasó lo mismo, puesto que todos los países árabes (con la excepción de Siria, y eso a lo mejor nos lleva a entender en por qué del apoyo iraní a Siria ahora) apoyaron a Irak en su guerra de ocho años contra Irán y también perdieron. Es decir, todos los pactos y acuerdos suscritos hasta ahora han sido inútiles. También lo serán en esta ocasión.

El Lince

lunes, 22 de mayo de 2017

Y el verdadero enemigo es...

No, no es Corea del Norte. Ya os dije que iba a dejar, por ahora, de hablar de este país porque con toda la parafernalia de los últimos días está pasando desapercibido algo de un gran calado y que es lo que está oculto en el viaje que Donald Trump está realizando por Oriente Próximo. Nadie se ha hecho una pregunta tan sencilla como por qué el primer viaje que realiza al exterior como presidente sea a esa zona del mundo.

Si en verdad es tan peligroso Corea del Norte, lo normal es que hubiese ido a Japón para reforzar la sumisión de este país (un dato: en Okinawa está la base más potente que EEUU tiene en esa zona del mundo, mucho más que las que tiene en Corea del Sur o en Australia; pues bien el 79% de la población de Okinawa no quiere la base, el gobierno local no quiere la base... pero al gobierno de Japón le importa una higa, a EEUU le importa una higa y, por lo tanto, la base no sólo sigue allí sino que hay proyectos de ampliación... "¡por la amenaza de Corea del Norte"! (sic).

Pero no, todo son fuegos de artificio en una superpotencia que está muriendo pero que antes de hacerlo quiere realizar un último favor a sus fieles y leales súbditos: quiere dejar escrito en su testamento que hay que eliminar al gran enemigo y ese no es otro que Irán. Ya os dije que la razón fundamental del ataque contra la base aérea siria con la excusa del ataque con gas era Irán y que se había hecho, entre otras razones, porque ese era uno de los lugares a los que llegaba, decían, las armas que Irán proporciona al movimiento político-militar libanés Hizbula. El otro lugar es, dicen, el aeropuerto de Damasco, pero de ese se encarga Israel con sus ataques.

Pues bien, el viaje de ahora de Trump tiene que ver con todo ésto. Lo que hay en marcha es no sólo un fenomenal contrato armanentístico para los sauditas -y no hay alguien más inútil que ellos porque por muchas armas que tengan, por muy sofisticadas que sean, son incapaces de derrotar a un pueblo como el yemení, así que no digamos a otros- (y, por cierto, con ello se gana definitivamente al complejo militar-industrial y al Pentágono) sino que por encima de ello lo que hay es la aprobación definitiva de los planes sectarios sunníes contra los shííes.

Trump puede que sea muchas cosas, pero es alguien que tiene claras algunas cosas y las ha expresado con rotundidad en su visita a Arabia Saudita. Quiere crear un bloque militar que libre una guerra contra el llamado Estado Islámico (porque no quiere involucrar de forma directa a sus tropas) y que, al mismo tiempo y habiendo cogido experiencia de combate, desafíe "enérgicamente" la "creciente influencia regional" de Irán (esto suena de maravilla en los oídos sauditas). Por lo tanto, no hay que dejar que Irán pueda desarrollar su futuro por sí mismo.

En unos momentos en los que en Irán ha habido elecciones (que no hay en Arabia Saudita, por ejemplo) y en las que ha ganado el actual presidente, Rouhani, Trump ha vuelto a mantener que el gobierno de ese país tiene que seguir aislado "hasta que tenga un régimen diferente". Trump dijo durante toda su campaña electoral que no iba a promulgar el derrocamiento de gobiernos, pero eso no le ha durado ni tres meses. Arabia Saudita aplaude con las orejas.

Trump no ha dicho nada del otro mundo puesto que nada más tomar posesión de la presidencia lo que hizo fue violar el acuerdo nuclear dando la apariencia de que no lo hace. Me explico: dado que no puede enfrentarse a medio mundo (China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania, que fueron los otros firmantes del acuerdo), y como veis algunos son sus vasallos, lo que hace es continuar congelando los fondos iraníes en los bancos estadounidenses con la excusa de que las pruebas de misiles que realiza Irán son contrarias a dicho acuerdo. Así que desde que se firmó el mismo, hace ya casi dos años, de los 140.000 millones de dólares que tiene Irán (¡gran error!) en los bancos de EEUU y que le debían haber sido devueltos sólo ha recibido 14.000 millones.

Pero lo más importante no es esto, con serlo ya de por sí. Es que Trump está impulsando la creación de una especie de OTAN sunní. Hoy va a estar en una reunión a la que asisten "organizaciones y países islámicos" -ocultando que el shíismo también es una rama del Islam, es decir lo mismo que una reunión de países cristianos como si los cristianos fuesen únicamente los católicos y no los protestantes o los ortodoxos- para aislar y atacar a los shiíes. O lo que es lo mismo, una OTAN sectaria en el mundo islámico que está dispuesta a ir a la guerra no contra los infieles (los cristianos) sino contra los herejes (los shiíes). Habréis de saber que el mayor insulto que un musulmán puede lanzar a otro es el de "rafad" (hereje) y que la denominación de "rafaditas" es obligada cuando se menciona a las organizaciones shiíes.

Trump sabe que los países árabes están contra las cuerdas tanto por su discurso contra el terrorismo del llamado Estado Islámico como por la derrota de sus patrocinados en Siria. Es el momento oportuno para realizar una operación encubierta, otra más, y dirigir el camino hacia otros objetivos: Irán (algo que complace sobremanera a los sauditas y sus vasallos menores del Golfo) y, sobre todo, a lo que se conoce como "el eje de la resistencia" contra Israel (el propio Irán, Siria, Hizbulá y alguna que otra organización palestina).

Dado que una guerra contra Irán no es posible hoy por hoy, hay que empezar con los eslabones más débiles. Los palestinos lo son, por supuesto, y en la visita de Trump esta prevista una reunión con el llamado presidente de la Autoridad Palestina -que ahoga siempre que tiene ocasión a la resistencia, y ahí está ahora mismo la huelga de presos palestinos a la que no hace ni caso ni apoya, o la presión para que no haya suministro de electricidad a Gaza- para sancionar definitivamente su sumisión. El otro es Hizbulá, puesto que aunque Siria está debilitada por la guerra aún tiene una cierta capacidad de respuesta y más teniendo como aliado a Rusia.

Hizbulá ha pasado de ser el héroe al villano. De héroe contra el régimen fascista de Israel, al que derrotó en los años 2000 y 2006 -lo que no ha logrado ningún gobierno árabe- ha pasado a villano por su apoyo al gobierno sirio en la guerra. Todos los gobiernos árabes, que tuvieron sudores fríos con la popularidad de Hizbulá, desataron una guerra sectaria -contra esta organización, sobre todo- que ha sido hasta ahora verbal pero muestran que ya están dispuestos a va a dar un paso definitivo: la guerra abierta.

Ya se han dado pasos intermedios como la declaración de "organización terrorista" por la mayor parte de los países árabes (menos Siria, Líbano, Irak y Argelia, y otros dudosos como Egipto y Túnez) y luego la aprobación de sanciones para intentar secar sus recursos financieros. Ahora, con la venta de armamento y la OTAN sunní, el mensaje es mucho más claro. Hizbulá es una formidable fuerza político-militar que ha puesto de rodillas a Israel y que no tardaría en hacer lo mismo, y con mayor contundencia, con otros. Pero eso se revierte, o así creen estos sectarios, con el contrato de armas y la creación de la OTAN sunní. Hay seis países, siete con EEUU, que apuestan por la guerra: Arabia Saudita, Jordania, Kuwait, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Estos países han enviado representantes a Riad para reunirse con Trump durante esta visita. La oferta que le van a presentar es normalizar las relaciones con Israel (relaciones comerciales y permiso para que puedan sobrevolar sus cielos los aviones israelíes como primer paso) a cambio de una reanudación de las conversaciones con los palestinos y de mantener el aislamiento e Irán. Así esperan debilitar, sobre todo, a Hizbulá.

Todos estos países van a cometer el mismo error que el régimen fascista israelí: subestimar, otra vez, a Hizbulá. Y, desde luego, a Irán. Si pese a haber ganado las elecciones el más modosito se habla de "un régimen diferente" no hace falta ser muy listo para saber que Irán continuará, e incrementará, su apoyo a Hizbulá. Y tampoco hace falta ser muy listo para saber que Rusia no se estaría calladita puesto que ya ha firmado varios acuerdos con Hizbulá y ha parado en la ONU dos intentos de lograr que sea considerada "organización terrorista" a nivel mundial.

Los países árabes sunníes están lanzando un mensaje al mundo occidental: Israel ya no es su enemigo, si es que alguna vez lo ha sido, sino que su enemigo ahora es otro: el shiísmo. Y occidente, sobre todo EEUU, ha comprado el discurso con mucho agrado. Pero pronto, de seguir las cosas así, estas sonrisas y los aplausos que dan ahora se convertirán en lágrimas.

El Lince

viernes, 19 de mayo de 2017

Una ayuda inesperada

¿O tal vez un reparto de papeles? Porque resulta que mientras China sigue callada después de la prueba del misil que realizó Corea del Norte el pasado domingo -y con toda la tabarra que ha dado hasta ese momento, criticando y amenazando a Pyongyang para que no lo hiciera- es Rusia quien ha salido en defensa de Corea del Norte, con lo que la ficha vuelve a la casilla de salida y deja a todo el mundo, de forma especial a EEUU y a Japón, en una situación muy incómoda porque Rusia es mucha Rusia.

La relación entre China y Rusia es más estrecha que nunca. Putin ha sido, después de Xi Jinping, el gran protagonista del Foro Internacional sobre la Nueva Ruta de la Seda que se ha celebrado este fin de semana pasado. Esta reunión ha servido no sólo para lanzar definitivamente a Eurasia como el gran eje sobre el que va a pivotar todo el siglo XXI sino que ha cimentado una relación que es ya estratégica. Cuando Putin dijo en ese foro que Rusia "participará activamente en su ejecución porque es un proyecto geopolítico" está diciendo que es algo más que un simple megaproyecto económico: es el adiós definitivo a la hegemonía occidental en todos los aspectos.

Ni siquiera Xi lo dijo con tanta claridad, tal vez porque con la presencia de EEUU allí, con esa rendición en toda regla, no quería hacer más sangre. Pero eso no es algo que le preocupe mucho a Putin ¿o tal vez era el reparto de papeles, otra vez? Porque China ve la Nueva Ruta de la Seda como un eje económico en un "entorno internacional pacífico" mientras que Rusia, que también lo ve así, no tiene ningún miedo aunque hará todo lo posible por evitar cualquier conflicto directo porque si hay un país en el mundo que no quiere la guerra porque sabe lo que significa (sus casi 30 millones de muertos en la II Guerra Mundial lo atestiguan) es ella. Así que tengo la impresión de que los papeles de China y de Rusia en política exterior se superponen.

Una vez más se pone de relieve que todas las estupideces de los propagandistas habituales (antes llamados periodistas) sobre discordia o distanciamiento entre China y Rusia son eso, estupideces. Y lo mismo vale para los gobiernos que alimentan de mentiras a los propagandistas habituales. El fracaso para ellos es total porque la alquimia entre China y Rusia nunca ha llegado hasta el extremo de ahora. Lo dijo de forma diáfana el propio Xi: "China y Rusia juegan un papel primordial en la salvaguarda de la paz y la estabilidad regional y global".

Esto es lo que me lleva al principio, a la postura de Rusia sobre Corea del Norte y el reparto de papeles. China está, o puede que lo esté porque ya digo que sigue callada, enredando en la ONU para más sanciones a Corea del Norte y Rusia seguirá el camino que marque China. Pero es ahora Rusia quien está apretando a los demás para que esas sanciones, si es que las hay, vayan sólo en la línea que decida China y sin añadidos ni conservantes de EEUU. De nuevo EEUU se tendrá que plegar, otra muestra más de su colapso.

Que Rusia haya salido en defensa de Corea del Norte no es baladí. EEUU se relamía diciendo que el misil que disparó Corea el Norte en su prueba del domingo cayó a menos de 100 kilómetros de la ciudad rusa de Vladivoskok y que eso ponía de manifiesto "la peligrosidad del régimen norcoreano", por lo que "EEUU no puede imaginar que Rusia está contenta" (sic). Este fue el comunicado oficial de la Casa Blanca tras la prueba del misil. Se pretendía buscar una reacción airada de Moscú, pero lo que ha provocado es justo lo contrario. Putin dijo que no estaba de acuerdo con esas pruebas, pero que había que volver al diálogo con Corea del Norte "y dejar de intimidar" al país puesto que solo así se pueden encontrar formas pacíficas para resolver los problemas.

La expresión "dejar de intimidar" a Corea del Norte no la ha utilizado China en estas semanas, por lo que Rusia pone el centro del debate donde debe estar: en EEUU y sus provocaciones (maniobras militares y despliegue de misiles en Corea del Sur, envío de portaaviones y amenazas de ataque a Corea del Norte).

Así que solo hay dos respuestas posibles a esta postura rusa: o bien es el acuerdo con China para lo que antes os he dicho o bien está anunciando a Pyongyang que puede contar con él para lo que sea. Esta no es una postura vana puesto que la Unión Soviética era el principal sostenedor de Corea del Norte hasta su desaparición: el 53% de todo el comercio, importación y exportación, de Corea del Norte se hacía con la URSS. Al desaparecer la URSS, Corea del Norte -al igual que Cuba- se encontró en una situación muy difícil económicamente (la famosa hambruna es su trágica consecuencia) y sólo la vuelta hacia China hizo posible su sostenimiento. En la última Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte se estableció que Rusia tenía que jugar un papel importante en el comercio exterior con el objetivo, a todas luces utópico hoy por hoy, de llegar los 1.000 millones de dólares de intercambio comercial entre los dos países para el 2020.

El camino está allanado por las dos partes. Primero, porque Rusia ha condonado el 90% de la deuda que Corea del Norte tenía con la URSS y el 10% restante se utilizará para proyectos conjuntos. Segundo, porque Rusia está enviando anualmente, desde 2014, 50.000 toneladas de trigo como ayuda humanitaria. Tercero, se firmó un convenio entre los dos países para un tráfico de transbordadores desde Vladivostok (de ahí la nota de la Casa Blanca para intentar molestar a Rusia) y el puerto norcoreano de Rason que entró en funcionamiento el pasado día 15 de este mes. Cuarto, se está discutiendo un contrato con Rusia para la renovación de la línea ferroviaria entre los dos países.

Como es habitual, nada de todo esto veréis por ahí, ni en los llamados medios alternativos -donde apenas hay análisis y se sigue la estela de los medios de propaganda- ni en los medios de propaganda habituales. Os lo he dicho muchas veces: pensad. Esta es nuestra gran arma, por ahora. Y esta va a ser también, por ahora, la última entrega sobre Corea del Norte. Por cierto, se me olvidó decir que no es sólo la educación y la sanidad lo que es totalmente gratuita y que asume el Estado, sino la vivienda: todas las casas las proporciona el Estado. Pueden ser pobres, pero no veréis chabolas. Me he extendido en este país más que en otros tanto por el desconocimiento como por la manipulación que se suele hacer sobre el mismo. Me había quedado en cómo se vive y en la gente.


















 










El Lince

miércoles, 17 de mayo de 2017

¿Y cómo se vive?

No hay novedades. China sigue calladita -aunque me temo que enredando en el Consejo de Seguridad de la ONU- y en Corea del Norte la vida sigue igual que ayer y algo mejor que mañana (¡ojalá!). Os decía que desde la llegada al poder de Kim Jong-un el crecimiento económico es notable y eso se debe, entre otras cosas, a un mayor y mejor sistema de distribución al tiempo que a la aparición de un cierto sector privado.

En la última sesión de la Asamblea Popular Suprema, que tuvo lugar en abril, no sólo se eligió a un mayor número de civiles que de militares sino que se dijo algo de relieve: "la disuasión nuclear de la RPDC para la autodefensa, su ejército y el pueblo se ha construido apretando el cinturón para defender la soberanía y el derecho a la existencia de la nación de ninguna manera es una moneda de cambio para conseguir algo". Prestad atención a eso de "apretando el cinturón". Una de las obsesiones de Kim Jong-un es precisamente esa, el ir aflojando ese cinturón y que no apriete más a la gente.

Dado que Corea del Norte no tiene una moneda convertible, el won, tiene que realizar su comercio internacional en divisas extranjeras, bien sea el dólar, el euro o el yuan. Preferentemente utiliza el yuan -y también el rublo- aunque no ha logrado acuerdos con ningún país para realizar el comercio en sus respectivas monedas (al estilo de lo que hacen, entre otros Rusia y China). Por lo tanto, para que no haya más "apreturas del cinturón" tiene que abrir su economía hacia sectores de rápido crecimiento y uno de ellos es el turismo. El modelo que está siguiendo en este aspecto es el cubano de forma clara. De ahí la inversión en este sector y el crecimiento que se está viendo de sectores relacionados con el turismo (como el comercio) sobre todo en la capital, Pyongyang. Al mismo tiempo, está relajando los controles en este área y, por ejemplo, ahora ya son 42 los países con los que ha firmado convenios que no hacen necesario el visado si se va a visitar el país.

Otro modelo es el chino, con las Zonas Económicas Especiales, de las que hay 3 en el país: una con Corea del Sur (parada en la actualidad) otra con China y otra con Rusia. Es por aquí por donde entran la mayoría de compras y donde se están estableciendo empresas que han dado un auge al país en estos seis años que lleva Kim Jong-un en el poder.

Sin embargo, el talón de Aquiles es la absoluta dependencia de las importaciones de petróleo que tiene el país, algo que ahora está en cuestión puesto que la amenaza china contra su díscolo "aliado" es, precisamente, imponer sanciones en la ONU a estas importaciones en la línea de lo que hizo EEUU con el Irak de Saddam Hussein al impedir el comercio normal de petróleo con el programa "Petróleo por alimentos" que, en realidad, supuso la muerte de más de un millón de niños menores de cinco años como tuvo que reconocer la ONU años más tarde.

Así que no tenéis que ver sólo las fotos, sino interpretar lo que hay detrás de ellas. Por eso no hay mucha maquinaria en el campo (tractores, cosechadoras), por ejemplo, aunque este es uno de los principales polos de desarrollo en el que está ahora mismo metido el país, como os dije en la última entrega. La autosuficiencia alimentaria es vital y el terreno es poco propicio para ello tanto por las consecuencias de la guerra de la década de 1950 (que provocó una deforestación masiva) como por el abuso de fertilizantes en un desesperado intento por hacer esa tierra fértil. Eso hace que sólo el 20% de las tierras de Corea del Norte sea cultivable, y ese es su gran hándicap.

Por el contrario, Corea del Norte es un país donde no se paga ningún impuesto (fueron abolidos en 1970) y es el Estado quien se hace cargo de toda la educación, desde la primaria hasta la universitaria, y de toda la sanidad (incluidos los medicamentos, hasta una simple tirita). El papel del dinero se reduce en la medida en que hay más y más servicios gratuitos. Por eso en el mundo capitalista, donde el único dios es el dinero, la tendencia es a la reducción y/o supresión de lo público y, sobre todo, de lo gratuito. En un entorno hostil, como es el que rodea a Corea del Norte, lo conseguido es todo un logro y el avance del país aún más. Si le dejan, será un referente mucho más atractivo de lo que lo han sido otros países que se han proclamado o se siguen proclamando socialistas.

De ahí, también, la irracional postura de China sumándose a las sanciones y colocándose en el mismo nivel que EEUU en otras fases históricas. Porque en China lo de socialismo es más bien de boquilla, aunque gobierne un partido que se proclama comunista y aunque haya una importante contestación interna, dentro y fuera del partido, por la deriva capitalista del país. Porque aunque Corea del Norte haya dado un salto espectacular en su autosuficiencia, incluida la alimentaria, sin comercio exterior no se puede sobrevivir mucho tiempo.

Pero basta de charla y vamos con otras fotografías. ¿Os acordáis de esos cretinos que hablaban de "fotos prohibidas", de esas que "el régimen no quiere que veas" y tonterías semejantes? Pues aquí va otra tanda, sobre todo de la gente y de sus formas de vida en la ciudad y en el campo.




























El Lince