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domingo, 4 de enero de 2026

Sigue la fábula

Emulando a Esopo, y no es fácil, sigue la fábula. En este caso los toros (en una fábula los animales tienen el papel central) son Rusia y China. Y con quien ya está hablando el león naranja es con el toro negro. No olvidéis esto. El Kremlin está lleno de euroatlánticos que babean por reestructurar las relaciones económicas con EEUU. Sus intereses, y sus bolsillos, están en juego. Por lo tanto, Rusia nunca, jamás, acaso, ni se enfrentará a EEUU si no hay un ataque directo de EEUU contra Rusia. Todo lo que está pasando en el país 404, antes conocido como Ucrania, corrobora letra por letra este discurso. De nada vale que los putinistas (por cierto, vuelvo a lo mismo: "putinistas del mundo, uníos") intenten justificar lo que tiene poca justificación. Y no me refiero a Venezuela (donde los rusos están repitiendo, palabra por palabra la misma disculpa que en Siria), sino al país 404 y a la estrategia rusa allí.

Dicho esto, hay algunas cosas sobre las que pensar. El secuestro de Maduro significa que EEUU ataca principalmente el sistema de mando y de control, siguiendo la estrategia del IV Reich sionista, antes conocido como Israel. En eso tiene toda la razón Delcy Rodríguez cuando habla del "matiz sionista" del ataque. Y EEUU lo hace porque no tiene recursos para librar una guerra de desgaste como la está haciendo Rusia en el país 404. Todo lo que puede hacer es lo que ha hecho (a parte de bombardear, pero sin tropas), con la finalidad no tanto de cambiar el gobierno como de hacerlo más dócil. Eso es lo que subyace de la patada que ha dado Trump a la payasa del Nobel.

Así que la cuestión es si el toro negro está comprendiendo o no las amenazas del bufón Zelenski contra Putin en su discurso de fin de año o el ataque con drones contra la residencia de Putin. Que Rusia haya ido corriendo a la embajada de EEUU en Moscú para presentar las pruebas de dicho ataque al agregado militar de EEUU solo puede arrancar una sonrisa a los estadounidenses. 

Trump se ha reído de Rusia abiertamente comparando su "brillante y rápida" operación con la de Rusia en el país 404. Con risa o no, el daño a la imagen del liderazgo político ruso es innegable. Rusia tiene ahora todas las cartas en la mano, como diría Trump, para actuar igual con Zelenski y compañía, pero no lo va a hacer. Cuanto más lo retrase, peor. 

Rusia es pasiva y hace todo esto por lo del principio: los euroatlánticos. Pero lo más grave es que la pasividad rusa, aunque Venezuela está a muchos kilómetros de distancia, no hace más que poner la mosca detrás de la oreja de sus aliados. Y los irá perdiendo de uno en uno si sigue actuando así. 

La lógica de todo lo que está pasando es que Rusia tiene que desarrollar una cooperación no solo política y económica con sus aliados, sino también militar. Y aquí insisto en algo: está por ver si esa cooperación se desarrolla o no con Irán, y no solo en la venta de armas, de esas que había proporcionado a Venezuela y que no han servido para nada. El por qué es otra cuestión. 

En este contexto, los euroasiáticos en Rusia tienen una buena razón para impulsar un acuerdo de este tipo con China. La lucha de poder en Rusia después de lo de Venezuela va a ser apasionante. 

Porque ahora tanto Rusia como China tienen problemas. Si EEUU se hace finalmente, por las buenas o por las malas, con el petróleo de Venezuela, tendrá en sus manos una fenomenal palanca con la que meter en cintura a los dos países. Por mucho que se diga, EEUU no necesita el petróleo de Venezuela. Pero su control supondrá un enorme porcentaje del suministro mundial. Eso pone en manos de EEUU el mercado petrolero y deja fuera de juego a la OPEP y, por lo tanto, a Rusia.

Alguien ha dicho por aquí que EEUU intenta volver a los años 80. Y es cierto, pero no como se apunta sino como referencia para ver cómo el petróleo remodeló el mundo. Entonces Reagan logró desplomar los precios, y si ya Rusia está vendiendo con descuento por las sanciones, entonces prácticamente será comido por servido. La ganancia, si es que hay, será mínima. Entonces sí que estará en problemas. Y, por cierto, la deuda de Venezuela con Rusia en estos momentos está en los 6.000 millones de dólares solo en materia petrolera. Si hay un cambio de gobierno, esa deuda será cancelada sin la menor duda.

Con China puede que no pase lo mismo. EEUU ya ha ofrecido a China una parte en el pastel aunque no tiene por qué hacerlo porque le basta con cortar el suministro venezolano a China directamente, como ya intentaba hacer antes del secuestro de Maduro. Sin embargo eso reforzaría a los euroasiáticos en Rusia y, consiguientemente, habría un acercamiento mucho mayor entre Rusia y China. Resulta bastante significativo que EEUU haya actuado un día después de la visita de un alto cargo chino a Venezuela, con reunión con Maduro incluida.

En lo anterior hay un hecho que definirá si es una hipótesis que se queda en eso, hipótesis, o adquiere rasgos de certeza: el pueblo venezolano. Por el momento hay una aparente tranquilidad que es difícil de analizar, por lo que no queda más que esperar y ver. Y especular con la trascendencia de lo acaecido poniendo la vista en otros lugares. 

El Lince

lunes, 27 de octubre de 2025

¿Cuánta tinta roja queda para dibujar líneas? 

Lo prometido es deuda: Rusia y sus líneas rojas. Mantengo la pregunta que ponía el otro día como titular de algo que va a levantar ampollas. Pero antes, comenzar a lo clásico: "Putinistas del mundo, uníos".

Estos días me está llamando gente para actos y entrevistas de radios libres. Sigo observando con una malévola sonrisa que hay una especie de fascinación con Rusia e incluso hay quien habla de eje antiimperialista Rusia/China/Irán. Así que en vez de meterme en el charco, como hago habitualmente, voy a echar un poco de agua encima a ver si se enfrían los ánimos porque, de lo contrario, habrá mucha gente con fiebre. 

Una de las cosas que digo es que en Rusia siempre ha habido dos sectores: el pro-occidental, llamados euroatlánticos, y el pro-asiático, llamados euroasiáticos. Esto ha sido así desde los zares, con un claro predominio de los pro-occidentales excepto en un período muy concreto de la Unión Soviética. Eso no ha desaparecido en absoluto. Si en estos momentos es el sector euroasiático el que está prevaleciendo no es por una cuestión estratégica, sino táctica: Rusia se ha visto obligada a ello, pero no le gusta en absoluto. De hecho, los euroatlánticos siguen teniendo un poder casi ilimitado en el Kremlin y sus estructuras. En concreto, dominan los ministerios económicos y el todo poderoso Banco Central. Putin, como todos sus colegas en cualquier parte del mundo occidental, promete pero no cumple. Una de las cosas que prometió en su última reelección como presidente (mayo 2024) fue precisamente meter mano en este sector, muy criticado por la población rusa al menos desde 2021. Por ejemplo, en estos momentos, y como consecuencia de las sanciones anunciadas por EEUU, Rusia va a incrementar el IVA del 20% al 22% a partir del 1 de enero de 2026. Se puede discutir a quién beneficia, pero lo que está claro es que en Rusia se verá un aumento en los precios de todos los bienes y servicios, ya que las empresas harán lo que hacen siempre: repercutir en los consumidores el aumento de su carga fiscal. 

El borrador de los presupuestos para 2026 no es alentador precisamente: política monetaria restrictiva, lo que significa que se espera un aumento considerable de la inflación (ahora cerca del 9%). Sin entrar en detalles, va a haber menos inversión, menor consumo, aumento del desempleo (2'2% oficial) y de la desigualdad social.

No es para hablar ahora, pero sí para que os situéis un poco más allá de las fantasías. Todo esto va acompañado, como pasa siempre en cualquier país capitalista, de encuestas, gubernamentales o no, en las que se dice que el 69% de la ciudadanía aprueba este plan presupuestario restrictivo, algo así como que está dispuesta a "apretarse el cinturón"... mientras dure el conflicto en el país 404, antes conocido como Ucrania. A partir de ahí, ya veremos.

Aquí ya entro en harina. Afortunadamente para el Kremlin, el niño Trump, en otro de sus arrebatos caprichosos, decidió que no se reunía con Putin en Budapest. Bien, eso da una baza considerable a China en el previsto encuentro Trump-Xi de esta semana que entra. Trump quería demostrar con la reunión, por el momento fallida, con Putin su capacidad para ganarse el apoyo ruso contra China. No funcionó. Ahora la situación es al revés, Rusia está en una posición un poco más fuerte porque sigue avanzando sobre el terreno del país 404. Por eso se habla del cese de la compra de petróleo a Rusia por parte de China, que, dicen, es lo que planteará Trump a Xi como forma de presionar a Rusia. Ya no estamos en un EEUU-Rusia contra China, como quería Trump, sino en un EEUU-China contra Rusia, como quiere Tump. Esta tampoco va a funcionar. 

El encuentro Trump-Putin se "postpone", en lenguaje diplomático, pero sin embargo Rusia lo busca casi con impaciencia. Nada más postponerse, con el añadido de nuevas sanciones de EEUU a Rusia, un sector del Kremlin, el dominado por los euroatlánticos, corrió hacia Washington para "mantener el diálogo". Hasta ahora, el monolitismo del Kremlin era total frente al cada vez mayor malestar del ejército por lo que consideran "inacción" frente a las constantes provocaciones occidentales. Releed esto porque ya entonces os decía que había una cierta división, de la que el ministro de Exteriores es la cabeza. Es por eso que ahora mismo, cuando estáis leyendo esto, quien está en Washington no es el ministro sino el enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, cuyo rango es Representante Especial del Presidente para la Inversión y la Cooperación Económica con el Extranjero y director del Fondo Ruso de Inversión Directa. Supongo que no hacen falta más explicaciones sobre lo que se está ofreciendo, algo ya sabido pero ahora con mayor énfasis. Ya no acude a una cita de un día, de unas horas. Lleva desde el 24 en Washington y tiene facultades para hablar de todo. También del país 404. 

Siendo bien pensado, para no cortocircuitar a los putinistas, esto se puede interpretar como un intento más de no romper lazos. Oficialmente, todas las reuniones que está manteniendo serán privadas y solo en una ocasión habrá o una entrevista o un comunicado. De forma oficial se ha justificado este viaje diciendo que Rusia no tiene ningún interés en que la administración Trump adopte las políticas de Biden y se alinee con Europa en el conflicto de Ucrania. Por lo que "es necesario responder de forma constructiva y moderada a las acciones de Trump, incluso las negativas". 

Dmitriev es en estos momentos la cara más visible del sector euroatlántico en Rusia. Pero no es el único ni mucho menos. Otra es Elvira Nabiulina, gobernadora del Banco Central, que lleva tres años largos, desde que comenzó el conflicto en el país 404, hablando de "riesgos geopolíticos proinflacionarios" como consecuencia de ello y está echando leña al fuego hablando de que el crecimiento de Rusia no va a sobrepasar el 1% y que estos riesgos proinflacionarios son los que obligan a hacer esos presupuestos tan restringidos. Echad un vistazo a esto para dejar de idealizar. Nabiulina viene a decir que para reducir la tasa de inflación hay que plegarse a EEUU. Y añade: "Los riesgos para los precios del petróleo han aumentado. El mercado petrolero mundial ha registrado un superávit. Esto podría tener un impacto significativo en los precios. Para Rusia, la situación se complicará aún más por las sanciones. Existe una persistente incertidumbre geopolítica. Todo dependerá de cómo evolucione la situación". Es decir, mantiene justo lo opuesto de Putin, como luego veréis.

He dicho que el Kremlin es muchas cosas, pero no estúpido. Sabe que no se trata de Trump y sus caprichos infantiles, sino de todo un entramado político estadounidense que no es fácil de cambiar. Por eso esta es la última posibilidad que tiene de arreglar las cosas de forma pacífica. El Kremlin, Putin en particular, cada vez está más presionado desde dentro. Si antes hablada de encuestas, también las hay sobre la popularidad del gobierno (59%), de Putin (77'8%)... y sobre el ejército, que por primera vez sobrepasa a Putin con el 80%. 

Aunque sigue siendo alta, la popularidad del gobierno sigue disminuyendo y lo hará más a partir de enero de 2026 por lo que os he contado antes de los presupuestos. Lo novedoso, lo muy novedoso, es ese apoyo abrumador del ejército por encima de Putin. A lo mejor os ayuda a entender el por qué en el lapso de un mes, Putin se ha reunido en dos ocasiones con el Estado Mayor, la penúltima el sábado pasado y en uniforme militar. Y lo que dijo entre la cancelación de la reunión de Budapest, la imposición de sanciones y este nuevo encuentro. Os lo pongo íntegro:

"Pregunta: Ayer escuchamos otra declaración del presidente de Estados Unidos sobre reunirse o no con usted, y también sobre la crisis de Ucrania. Casi al mismo tiempo, Estados Unidos impuso sanciones a las compañías petroleras rusas. Hoy, la UE impuso otra ronda de sanciones contra Rusia, esta vez prohibiendo los inodoros, los juguetes motorizados, los rompecabezas y los triciclos. ¿Qué opina sobre esto?

Presidente de Rusia, Vladímir Putin: La cancelación de las importaciones de nuestros inodoros les costará muy caro. Creo que los necesitarán si mantienen las mismas políticas con respecto a la Federación Rusa.
 ¿Qué puedo decir sobre la declaración del presidente de Estados Unidos? En la última conversación telefónica, la idea de una reunión y el lugar fueron propuestos por la parte estadounidense. Estuve de acuerdo con la idea y expresé mi opinión al respecto, señalando que, sin duda, tales reuniones deben estar bien preparadas. Sería un error que el presidente de Estados Unidos y yo lo tomáramos a la ligera y saliéramos de esta reunión sin lograr el resultado esperado.

Es cierto que el presidente de Estados Unidos estuvo totalmente de acuerdo y afirmó que varios funcionarios de la actual administración trabajarían en la preparación de esta reunión. Nombró a algunos de ellos, y yo dije que, una vez que la parte estadounidense finalice la lista de quiénes prepararán la reunión, también anunciaremos quiénes participarán por parte rusa. Pero, en la etapa inicial, sin duda, los primeros pasos hacia este fin deberían ser dados por el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, Rubio. Eso es lo que decidimos. Ahora veo —he leído la declaración— que el presidente de Estados Unidos decidió cancelar o, mejor dicho, posponer esta reunión. ¿Qué puedo decir? El diálogo siempre es mejor que la confrontación, las disputas o, aún más, la guerra. Por lo tanto, siempre hemos apoyado el diálogo y seguimos haciéndolo.


En cuanto a las nuevas sanciones, en primer lugar, no son nada nuevo. Es evidente que tendrán graves consecuencias para nosotros, pero no afectarán significativamente nuestro bienestar económico. Es bien sabido que, durante su primer mandato presidencial, el presidente Trump impuso el mayor número de sanciones jamás impuestas a la Federación Rusa. Hoy en día, estas tienen dos vertientes: política y económica. ¿De qué hablamos en términos políticos? Implica un intento de presionar a Rusia. Pero ningún país ni pueblo que se precie toma decisiones bajo presión. Sin duda, Rusia tiene el privilegio de considerarse uno de esos países y pueblos que se respetan. Ese es el primer punto. El segundo punto es puramente económico.

Hablando del aspecto político, esto, por supuesto, representa una medida hostil hacia Rusia. Eso es evidente, y no contribuye a fortalecer las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, que apenas comienzan a recuperarse. Por supuesto, acciones como esta por parte de la administración estadounidense perjudican las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.


En cuanto al aspecto económico, reitero una vez más que ciertamente no hay nada bueno ni agradable aquí. Sin embargo, si examinamos el aspecto económico de estas sanciones de forma objetiva y profesional, ¿qué observamos? Actualmente, Estados Unidos, en mi opinión, produce aproximadamente 13'5 millones de barriles diarios, ocupando el primer lugar. Arabia Saudita ocupa el segundo lugar con alrededor de 10 millones de barriles, y la Federación Rusa el tercero con aproximadamente 9'5 millones de barriles diarios. Sin embargo, Estados Unidos consume 20 millones de barriles. Venden una parte y compran aún más, principalmente a Canadá. Por lo tanto, producen 13'5 millones, pero consumen 20 millones.

Mientras tanto, la Federación Rusa y Arabia Saudita venden más petróleo y productos derivados del petróleo. Puede que me equivoque en algunos detalles, quizás confunda algo en el momento, pero el orden general se ajusta a la realidad. ¿Y cuál es esa realidad? Arabia Saudita exporta aproximadamente 9 millones de toneladas de petróleo y productos derivados del petróleo a los mercados externos, mientras que la Federación Rusa exporta 7'5 millones. Es decir, nuestra contribución al equilibrio energético mundial es muy significativa. Actualmente, este equilibrio beneficia tanto a los consumidores como a los productores. Alterar este equilibrio es una tarea sumamente ingrata, incluso para quienes intentan hacerlo. ¿Por qué? En primer lugar, cabe señalar que la producción global se encuentra actualmente estancada. Por supuesto, una parte —aunque ciertamente no la totalidad, ya que eso sería imposible— del petróleo y los productos derivados del petróleo rusos podría sustituirse en el mercado global. Pero, en primer lugar, esto requiere tiempo. En segundo lugar, exige una inversión sustancial.

Recientemente, por primera vez, escuchamos de la Agencia Internacional de Energía que está instando y alentando a los actores económicos a invertir en energía de hidrocarburos. Hasta ahora, se había defendido lo contrario, incluso en el marco de la Agencia Internacional de la Energía, con llamamientos a invertir en fuentes de energía alternativas. De hecho, es necesario. Sin embargo, ha quedado claro que los hidrocarburos seguirán siendo indispensables al menos durante los próximos años, si no décadas. Esto es evidente dado el aumento del consumo. La economía mundial está creciendo y el consumo de recursos energéticos está aumentando.

Por lo tanto, no es factible aumentar drásticamente la producción a corto plazo. Sin embargo, si la cantidad de nuestro petróleo y productos derivados en el mercado mundial disminuyera abruptamente, los precios subirían, y también lo he discutido con mi homólogo estadounidense. ¿A qué se traduciría esto? Resultaría en un fuerte aumento del costo del petróleo y los productos derivados, incluso en las gasolineras, y Estados Unidos no es la excepción. Si consideramos el calendario político interno de Estados Unidos, es evidente lo sensibles que podrían volverse ciertos procesos en este contexto. Quienes asesoran a la actual administración [estadounidense] en tales decisiones deberían considerar a quién sirven realmente.

Sin embargo, ese no es el punto principal. Lo importante para nosotros es algo más: nos sentimos confiados y estables, y a pesar de ciertas pérdidas (que inevitablemente ocurrirán, ya que esto está ligado a muchas circunstancias), nuestro sector energético mantiene la suficiente confianza.

Espero que esto no provoque cambios significativos en el mercado global, aunque ahora todos debemos reflexionar —coincido con la Agencia Internacional de la Energía— sobre la necesidad de invertir en energías tradicionales, en fuentes de energía convencionales. Lo estamos haciendo y tenemos la intención de seguir haciéndolo.

Si, finalmente, nos alejamos de la presión y, en cambio, entablamos conversaciones serias sobre el futuro, incluyendo el ámbito económico, tendremos muchas áreas de trabajo conjunto. En general, estamos preparados para ello, pero, como vemos, depende no solo de la Federación Rusa, sino también de nuestros socios, en este caso, los estadounidenses.


Pregunta : Respecto al uso de armas occidentales de largo alcance, ¿cómo evalúa personalmente las señales evidentemente contradictorias que llegan de Washington? Recientemente, The Washington Post y The Wall Street Journal informaron que Estados Unidos había levantado una restricción clave sobre el uso de dichas armas. Trump declaró entonces que, después de todo, no se suministrarían Tomahawks. Hace apenas una hora, Zelenski volvió a afirmar que Ucrania recibirá armas capaces de alcanzar objetivos a una distancia de hasta 3.000 kilómetros. En su opinión, ¿sigue siendo una escalada?

Vladimir Putin : Esto es un intento de escalada. Sin embargo, si se utilizan tales armas para atacar territorio ruso,
la respuesta será muy severa, por no decir abrumadora. Que lo piensen".

Sin la menor duda, el nivel dialéctico de Putin está a años luz de distancia de cualquier descerebrado occidental, especialmente de Trump. Interpretad como queráis lo que dijo. Para mí lo interesante está en el final, y el subrayado os ayudará a intuir que esta vez no se está amenazando en vano. De hecho, así hay que interpretar la prueba realizada el día 21, dada a conocer cuando se reunió por segunda vez con el Estado Mayor, de un misil con propulsión nuclear "con alcance casi ilimitado". Es algo más que una advertencia para Occidente.

En estos momentos, tanto Dmitriev como Nabiulina y todos los euroatlánticos son vistos poco menos que como traidores por el grueso de la población. Pero, aún así, ahí está Putin de cortafuegos. Es un conocido euroatlántico, aunque con el tiempo su entusiasmo por esto ha ido decayendo, como él mismo ha reconocido. Es curioso cómo al conocerse el sentimiento de la población rusa y del apoyo masivo al ejército, desde el Kremlin se haya salido en tromba a decir que la confianza en Putin y en el ejército son "indicadores que se miden por separado". Es decir, que no hay que comparar y que no se pregunta en la misma encuesta por la preferencia por uno u otro. Por decir que no quede, pero los datos ahí están.

Las cosas están así, con el ejército preguntándose lo mismo que yo os pregunto: ¿cuánta tinta roja queda para dibujar líneas? Occidente se las ha pasado por el forro una y otra vez (tanques, aviones, misiles enviados al país 404) aunque no hayan servido para nada porque todo ha sido quemado y está ardiendo igual que lo hicieron sus antecesoras nazis, las wunderwaffen, las armas maravillosas que no solucionaron nada hace 80 años y no lo están solucionando ahora. Pero el hartazgo está ahí, cada vez más evidente porque el ejército sabe que el Pentágono y la CIA están totalmente comprometidos en el país 404, como lo están los británicos, la OTAN y todo bicho viviente europeo. Es esta gente, de la que los neonazis del país 404 no son más que marionetas, la que ataca refinerías y todo tipo de objetivos civiles, como ahora acaba de pasar con la presa hidráulica de Belgorod, una ciudad en territorio ruso. E irán a más si no se les para de forma contundente. Esta es una diferencia sustancial y abismal con la postura oficial del Kremlin, que sigue insistiendo en que la culpa del estancamiento diplomático está en "las autoridades de Kiev, a petición de británicos y europeos", dejando en un segundo plano, muy segundo plano, a EEUU.

Tal como están las cosas ya no basta con trazar otra línea roja, como ha hecho Putin con sus declaraciones. No se puede hacer entrar en razón por las buenas a los neonazis ni a sus patrocinadores europeos (y estadounidenses) porque siguen empeñados en la "derrota estratégica" de Rusia. Pensar que se puede llegar a algún acuerdo con EEUU, ofreciendo las ingentes reservas de materias primas que tiene Rusia (porque eso, y no otra cosa es lo que se está haciendo al enviar a Dmitriev), es un cuento de hadas. Solo con la derrota política, diplomática, económica y/o militar se logrará. 

Un Occidente moribundo no puede morir pacíficamente. Todas las acciones de moderación que ha venido realizando Rusia no han servido para nada. Occidente es sordo a la racionalidad. Por eso esta es la última posibilidad de llegar a un acuerdo pacífico que tiene Rusia. Está vendiendo una parte de su riqueza para ello, y eso afectará a su relación con China. Cómo, cuánta y de qué modo es otra cuestión, que dependerá de la reacción de los euroasiáticos en el Kremlin. Porque la alianza ruso-china es más táctica que estratégica. Rusia se ha visto obligada a ello. No es una opción estratégica que haya tomado de motu propio. Ahora la relación es estrecha, muy estrecha, aunque lo será menos si Rusia llega a un acuerdo con EEUU. No se romperá, pero sí será menor que lo que hay ahora si los euroatlánticos del Kremlin consideran que su estrategia es la ganadora.

Lo que se ve es que Rusia está ofreciendo a EEUU una negociación a la baja. En Rusia lo califican como "defender la medalla de plata". Pese a todo lo que Putin ha venido manifestando, presionado por el Estado Mayor, el logro total de los objetivos declarados al inicio de la llamada Operación Militar Especial ya no están sobre la mesa en este momento. No los veo, al menos. Lo único, tal vez, acaso, sea lo de la no integración en la OTAN. Puede que lo estén dentro de medio año otra vez, pero ahora no. En cambio, lo que sí veo como postura inamovible es lo poco que se acordó en Alaska, si es que se acordó algo: intercambio de territorios hasta las fronteras estipuladas en la Constitución rusa, levantamiento de las sanciones, devolución de las reservas de oro y divisas, restauración del comercio, acuerdo sobre los límites a la carrera armamentística, garantías para el idioma ruso, fin de la persecución a la Iglesia Ortodoxa Ucraniana y establecimiento de partidos de oposición para que haya elecciones en el país 404 y valga de algo el hipotético acuerdo. Si esto se acepta, Rusia lo llevará al Consejo de Seguridad de la ONU porque piensa que solo así se garantizará la irreversibilidad del acuerdo. Como buen abogado que es, Putin insiste mucho en un resultado jurídicamente vinculante.

¿La alternativa a esto es la guerra nuclear? La razón y la lógica dicen que no, y más desde la exhibición del nuevo misil ruso de propulsión nuclear, aunque con los psicópatas y drogadictos que nos gobiernan (porque nos dejamos, véase el caso argentino como parangón) nunca se sabe. Como he dicho, no se distinguen por su racionalidad. 

Además hay un precedente que no gustará: Stalin. Cuando los nazis alemanes se rindieron a los británicos y estadounidenses, no quisieron rendirse a los soviéticos. Los "aliados" presionaron a los soviéticos para que acudiera una delegación al acto de rendición con ellos. Pero Stalin dijo que no, que los nazis tenían que rendirse "expresamente" a los soviéticos. Eso es lo que dice el Estado Mayor del ejército ruso ahora. Rendición total del país 404 (y, por consiguiente, de la OTAN).

Por cierto, un apunte histórico: el 26 de octubre de 1957 (ayer) el artífice de la "desestalinización", Nikita Jrushchov, destituyó al ministro de Defensa y vencedor de los nazis Georgy Zhúkov, ese que organizó la defensa de Leningrado, de Moscú y de Stalingrado, quien fue uno de los planificadores de la"Operación Bagratión", la que rompió la espina dorsal de los nazis, y quien liberó Berlín y el autor de una frase lapidaria y premonitoria: "Liberamos a Europa del fascismo, pero nunca nos perdonarán por ello". Era considerado por Jrushchov y su camarilla como "un peligroso rival político" dentro del Partido Comunista por su popularidad.

Mientras tanto, los militares rusos están acelerando todo y pronto tomarán una serie de ciudades claves en el país 404. A partir de ahí se sabrá por qué apuestan los occidentales, EEUU en particular.  

En la Unión Soviética los ingenieros militares misilísticos tenían una "Canción de cuna" que decía así: 

"Los ratones duermen, los erizos duermen,
el país duerme, los Estados duermen.
Todos duermen hasta el amanecer.
Solo un misil de crucero
se precipita, se precipita en el cielo
en un silencio plateado.
Cinco senadores enfurecidos,
con el presidente furioso ,
sentados en fila en la Casa Blanca,
presionando cada tecla en fila...
Desde Nueva York hasta Alaska,
los dedos bailan en una danza salvaje.
¡El aullido furioso de los globalistas
se cierne sobre el país! 

Y en Moscú, todos estos Estados 
ya están divididos en cuadrados,

Un botón rojo, presiónalo una vez,
¡y todos están jodidos!
Estas son medidas de defensa.
Estos son nuestros ingenieros que lo intentaron
por los niños, por los erizos y por los animalitos".

Puede que algún militar se la recordase a Putin en su reunión con el Estado Mayor y por eso dijo lo de la nueva línea roja: "la respuesta será muy severa, por no decir abrumadora".

P.D.- Por si sirve de algo, Rusia ha mostrado un poco la patita a EEUU, lo que indica que los esfuerzos del euroatlántico Dmitriev en Washington no van bien: acaba de denunciar el acuerdo entre Rusia y Estados Unidos sobre la eliminación del plutonio, que ya no es necesario para fines de defensa. Era un acuerdo del año 2000 que preveía la eliminación por cada una de 34 toneladas de plutonio apto para armas, declarado excedente para programas militares. Este acuerdo estaba suspendido por parte de Rusia desde 2016 por las sanciones, el apoyo al país 404 y la expansión de la OTAN. Ahora se deshecha del todo. 

No obstante, Rusia sigue siendo el principal proveedor de plutonio a EEUU, que lo utiliza básicamente para sus centrales nucleares. Aunque no solo.

Al mismo tiempo, hoy Putin ha firmado la ley que establece una asociación estratégica entre Rusia y Venezuela. Por este acuerdo se prevé la ampliación de la interacción y la cooperación entre ambos países en política y economía, incluida la energía, la minería, el transporte, las comunicaciones, así como en las áreas de seguridad y la lucha contra el terrorismo y el extremismo. Venezuela lo hizo el 8 de octubre. Según están las cosas en Venezuela, es un apoyo importante aunque tardío y queda por ver cómo se aplica en la esfera militar, de la que no se habla en el acuerdo.

El Lince

viernes, 18 de julio de 2025

Putin se cae del burro

Al menos un poco, porque la pregunta es si es imbécil o está rodeado de imbéciles. Incluso puede que las dos cosas. Vuelvo después de unos días de descanso y lo hago metiéndome de cabeza, otra vez, en el charco. Mejor. Estos días de calor solo hay dos opciones: o achicharrarse o remojarse. Opto por lo segundo, que es lo que ya está pasando en Rusia. Ya no gusta mucho lo de achicharrarse cuando desde todas partes dan bofetadas a quienes llevan años cortando cables, poniendo la otra mejilla o el símil que prefiráis. 

Durante todo el mandato de Putin, que es muy largo, las estrategias de defensa de Rusia han consistido en no utilizar medidas militares disuasorias o preventivas, se ha dado tiempo a los diplomáticos (lo que es equivalente a permitir que los oligarcas asienten su poder) y de forma especial cuando EEUU estaba por medio. La obsesión de este sector oligárquico de no reconocer que EEUU nunca aceptará nada más que la sumisión está llegando a su fin. En Rusia, se tiene cada vez más claro que EEUU es una amenaza permanente para Rusia.

Para mi sorpresa, el mismísimo Putin lo acaba de reconocer así, o se le parece mucho, en una entrevista televisada el pasado 14 de julio. Textual: "Pensé que las contradicciones con Occidente eran principalmente ideológicas. Parecía lógico en aquel momento: la inercia de la Guerra Fría, las diferentes visiones del mundo, los valores, la organización de la sociedad. Pero incluso cuando la ideología desapareció, cuando la Unión Soviética dejó de existir, la misma desviación, casi rutinaria, de los intereses de Rusia continuó. Y no se debía a ideas, sino a la búsqueda de ventajas geopolíticas, económicas y estratégicas. El mundo solo respeta a quienes pueden protegerse. Hasta que no demostremos que somos una potencia independiente y soberana que defiende sus intereses, no habrá margen para que nadie nos trate como iguales". 

Si no fuese porque Putin es un anti-marxista convencido, me parece estar oyendo al Ché Guevara cuando dijo eso de "no es mi culpa si la realidad es marxista". 

¿De verdad ha tenido que llegar la nueva pataleta del niño Trump (convertido en "papi" por los lameculos de la OTAN) con eso del ultimátum a Rusia de 50 días para que se rinda en el país 404, antes conocido como Ucrania, para llegar a esta conclusión?  

Tal vez sea una esperanza vana el pensar que Putin ha llegado a esta conclusión porque dos días después de esa entrevista, su portavoz volvió a evitar la crítica a EEUU y la centró en la UE: "Lo que observamos hasta ahora es que los europeos están mostrando una postura militarista completamente agresiva, declarando su intención de gastar enormes cantidades de dinero en la compra de armas para provocar aún más la continuación de la guerra. Por supuesto, es muy difícil predecir nada en medio de un estado emocional tan irracional, que roza la irracionalidad, como el que reina en el continente europeo". 

A ver si yo me entero: ¿EEUU es racional en todo esto? ¿de verdad? ¿Trump sabe lo que está diciendo? Es más, ¿sabe atarse los zapatos? Que un análisis como ese salga del Kremlin indica que todo este sector sigue intentando la cuadratura del círculo.   

Este sector, el político, sigue pensando, o quiere seguir pensando, que Trump es un niño voluble que no va a cumplir sus amenazas porque, dicen, EEUU será el principal perjudicado. Y se apoyan en que los precios del petróleo no han sufrido grandes sobresaltos con el ultimátum pese a que la amenaza no solo es contra Rusia, sino contra China, India y Turquía, los tres principales compradores del petróleo ruso. Pero no solo es el petróleo el amenazado, sino sus derivados, el gas, el carbón... La venta del petróleo ruso (69 dólares por barril como precio mundial actual) está en estos momentos en una media de 58 dólares por barril, dos por debajo del tope impuesto por Occidente en octubre de 2022. Lleva cuatro meses así, por debajo del tope de los 60, por lo que es ahora cuando se da una vuelta de tuerca más y se propone, como ha hecho el zombi europeo, que no sobrepase los 47 dólares barril. Esto ha coincidido, curiosamente, y aquí no hay casualidades, con el ultimátum de Trump.

Este sector, muy vinculado a los oligarcas, confía en que la OPEP va a hacer inviable la amenaza porque eso supondría la retirada de entre 5 y 7 millones de barriles de petróleo diarios, algo que nadie puede reemplazar ni a corto ni a medio plazo. Ni siquiera si la OPEP decidiese apoyar la amenaza incrementando la cuota de producción de los países que la componen. 

En cualquier caso, de lo que se habla no es tanto de sanciones como de nuevos aranceles si China, India y Turquía (por mencionar solo a los más afectados) deciden seguir comprando petróleo ruso. Está por ver si estos tres países van a la guerra, aunque es de suponer que China sí. En cualquier caso, los políticos rusos, muy vinculados a los oligarcas, consideran que EEUU entraría en una "inflación descomunal" y en una subida del tipo de interés que destrozaría definitivamente el famoso MAGA trumpiano.

Si aciertan en sus predicciones, habrá que comerse el sombrero (expresión típica castellana que significa que algo no va a pasar y si pasa se hace algo estrambótico como comerse el sombrero). En cualquier caso, este sector de los políticos no habla para nada del efecto que tendría en Rusia, donde el 25% del presupuesto se basa en el petróleo, sus derivados y el gas. Que la economía rusa no se va a derrumbar es evidente visto lo que ha ocurrido con las "sanciones del infierno" impuestas hace tres años largos, pero que habrá consecuencias mucho más duras que entonces, también. Y eso va a pasar factura tanto a Putin como a los políticos de los que se rodea.

Si Putin no habla por hablar, la única opción que le queda a Rusia es la que llevan defendiendo los militares hace meses: "el momento Oreshnik". Es el punto clave. O el momento clave.

Ahora bien, dicho esto, hoy ha ocurrido una cosa curiosa y a tener en cuenta: China lleva meses organizando la conmemoración del 80 aniversario de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Mundial Antifascista para el próximo 3 de septiembre y acaba de anunciar que habrá "representación de EEUU en el desfile de Beijing" ese día. No se ha informado de qué tipo de representación, si civil, si militar, si ambas. Nada de nada. Pero se está especulando mucho con una cumbre a tres Xi-Putin-Trump porque Putin aceptó hace mucho tiempo la invitación a asistir a esa conmemoración en persona. Se da la casualidad que ese día es justo el final del ultimátum de Trump. A especular tocan. Y por soñar, que no quede.

El Lince 

viernes, 12 de mayo de 2023

Los corderos ni siquiera balan

Entretenidos con las tonterías habituales de los occidentales, perdemos de vista lo importante. Y lo importante es que los ingresos en los hogares del mundo (occidental, con alguna incorporación latinoamericana y asiática) se están derrumbando. 

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dice que "a pesar del crecimiento moderado" que se está produciendo en el mundo en lo que llevamos de 2023, "el ingreso real interanual de los hogares en los países de la OCDE disminuyó un 3'8% entre 2021-2022". De media, porque hay países y países. Por ejemplo:

Lo que dice es que los salarios medios y los ingresos reales han caído en 35 de los 38 países que componen la OCDE (Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza, Turquía, Japón, Finlandia, Australia, Nueva Zelanda, México, República Checa, Corea, Hungría, Polonia, República Eslovaca, Chile, Israel, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, Colombia, Costa Rica​), con el cuadro de honor que recoge y entre los que está el Estado español. 

Esta semana empresarios y sindicatos se felicitaban porque habían alcanzado un acuerdo de aumento salarial el 4% para este año. Plas, plas, plas. Aplausos. Porque se garantiza, como bien dicen los empresarios, "la paz social" pese a que la pérdida del poder adquisitivo es evidente, dado que la OCDE dice que esa pérdida en el caso español es del 5'3%. Que yo sepa, y nunca he sido muy bueno en matemáticas, 4 es menos que 5'3. Pero igual me equivoco y como estamos en eso de "orden basado en reglas", igual ahora las reglas dicen que ya no es así para justificar el orden y que 4 es más que 5'3.

La pérdida de poder adquisitivo, la reducción de salarios es constante y no hay reacción alguna. La hay en Gran Bretaña, en Francia, en Alemania. Y poco más. En el resto, silencio. El silencio de los corderos. Hay dinero para armas a los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, pero no para la ciudadanía. Normal, nos hemos convertido en corderos que ya ni balan.

Al hilo de esto, Setsugen pidió el enlace del aumento salarial en Alemania (10'5%), que es mucho mayor que en cualquier otro sitio -producto de las luchas-, así que aquí está en parte. Hay que tener en cuenta las diferentes ramas de la producción.

P.D.- Desde la Organización de Cooperación de Shanghái y desde los BRICS se reconoce oficialmente que se está estudiando "el uso de las monedas nacionales en la liquidación mutua", en el primer caso, y "la introducción de una moneda única dentro de la asociación" en el segundo. Lo primero lo ha dicho el secretario general de la OCS, lo segundo la ministra de Relaciones Exteriores de Sudáfrica, el país que este año preside los BRICS. Por lo tanto, y como os comenté, la cumbre de agosto será determinante para saber si se avanza realmente en este sentido.

Como por casualidad, al día siguiente de que Sudáfrica dijese esto, EEUU acusó al país africano de enviar armas a Rusia. Eso ha provocado una caída de la moneda sudafricana, el rand, por temor al bloqueo y las sanciones occidentales (ilegales, según el derecho internacional). Como he repetido, y repetiré, en la política internacional no hay casualidades.

Y, entre medias, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Maldivas y Myanmar han sido admitidos este mes como "socios de diálogo" de la OCS. En marzo lo fue Arabia Saudita. El mapa actual de los países que se acercan a la OCS es este.

Súmese a los cambios tectónicos en el mundo, o sea, la progresiva pérdida de la hegemonía neocolonial de Occidente, el regreso de Siria a la Liga Árabe -como era previsible tras la reconciliación entre Arabia Saudita e Irán, patrocinada por China- y que ha sido calificada como "fortalecimiento del bloque iliberal que desafía la agenda democrática de Occidente" (sic). No hay nada que hablar con locos, y eso es Occidente. Supongo que por "agenda democrática" entienden lo de Francia, aprobando leyes en contra de la inmensa mayoría de la población, como es el caso del aumento de la edad de jubilación. Ya lo dijo Macron, "el pueblo no tiene legitimidad, la tiene el Parlamento". Por eso Occidente ha dicho que no levantará las sanciones a Assad, porque "no es legítimo". Estos son los pastores de nosotros, los corderos.

Una "legitimidad" que se otorga a Israel, pero no a los palestinos. La resistencia palestina no cede y está respondiendo a los ataques israelíes. Por primera vez sus misiles caseros han llegado a una profundidad de 73 km. Todavía son artesanales, pero el impacto que están teniendo es mucho mayor que lo visto hasta ahora. Al igual que en el país 404, antes conocido como Ucrania, la censura israelí impide que se publiquen las imágenes de la destrucción causada. Y la ONU no investiga los crímenes israelíes por el bloqueo de EEUU y Occidente, como pretendía una resolución china de condena contra estos ataques a Gaza presentada el día 10. Supongo que no hace falta recordar que los palestinos están respondiendo a estos ataques israelíes.

Y en Pakistán, después de un golpe contra un anti-occidental, contra alguien que quería rebelarse contra el dominio neocolonial, la revuelta ciudadana se extiende sin que Occidente la apoye, como es natural. Va en su contra. Occidente está actuando igual que lo hizo con Perú. O sea, callando. Es que no hay nada como "los valores democráticos", ya sabéis.

Y después del portazo en las narices que China había dado a EEUU, ahora se han reunido en Viena los dos países ni más ni menos que durante ocho horas. EEUU mendigaba esa reunión, al igual que otra que quiere entre los ministros de Defensa, a lo que China se sigue negando. El movimiento se produce después de que China haya intensificado su ofensiva para lograr la paz, mientras que Occidente sigue alimentando la guerra. Es un intento de no parecer como belicista. Inútil. Mientras que EEUU lo ha dado mucha importancia, la reacción de China ha sido casi lacónica: "el diálogo fue sincero, completo, sustancial y constructivo". Si hay algún resultado, será según las condiciones chinas.

Atención a las elecciones turcas: Occidente ha puesto toda la carne en el asador para que Erdogan sea derrotado.

El Lince

viernes, 21 de abril de 2023

El portazo en las narices

La peregrinación de políticos a China para hablar con quien pita en el mundo, que no es Occidente precisamente, tiene su parte cómica: EEUU protesta porque se recibe a todo el mundo menos a ellos. ¡Vaya, el país más poderoso suplicando una entrevista!

EEUU está viendo qué es lo que pasa y está pasando de la indignación a la irritación. Y eso es bueno. Primero, habló de "descuido"; luego de "falta de interés", y ahora de "intento de asustar a EEUU para que huya del Pacífico". Nunca en la historia reciente de la diplomacia se había visto con tanta intensidad lo que duele un portazo en las narices.

El bufón del país 404, antes concido como Ucrania, también está llamando y llamando sin contestación. ¿Os acordáis de cuando tras la visita de Xi a Rusia se hablaba y hablaba de que Xi llamaría a Zelensky? Pues no, no lo ha hecho. Y ya ha pasado un mes desde esa histórica visita. China está muy ocupada y no tiene tiempo para "los insinceros" (sic) y "con intenciones maliciosas" (sic).

La cosa viene a cuento porque EEUU lleva 5 meses intentándolo, y nada. Ni se recibe a Blinken, Secretario de Estado, que pidió una reunión tras la reunión de ministros de Exteriores del G-7 de esta semana, ni al ministro de Defensa, que ha llamado ya dos veces, la última con motivo de urgencia tras la visita del ministro de Defensa chino a Rusia también esta semana.

De estos dos intentos, el más importante es el portazo en las narices que ha dado China al que hace de ministro de Defensa de EEUU porque, como digo, lo que pretendía era "poner condiciones" a la colaboración entre China y Rusia. Una colaboración que va a más cada vez. 

Lo que se ha publicado en China sobre las dos visitas, la de Xi y la del ministro de Defensa, a Rusia es más que esclarecedor de algo que va hacia adelante. Resumo:

- "En marzo de este año, el presidente Xi Jinping realizó una exitosa visita de Estado a Rusia. Este camino de amistad, cooperación y paz ha dado un nuevo impulso al desarrollo de la asociación estratégica integral chino-rusa en la nueva era, agregó más estabilidad a la compleja situación internacional y desempeñó un papel vital en la promoción de la multipolaridad del mundo y democracia.

(...)

- "Del 16 al 19 de abril, el Consejero de Estado y Ministro de Defensa Li Shangfu fue invitado a Rusia  (...) Los ministros de defensa de los dos países acordaron implementar plenamente el importante consenso alcanzado por los dos jefes de estado, continuar para intensificar la comunicación de alto nivel, mejorar el mecanismo de intercambio entre las dos fuerzas armadas y ampliar el teatro de operaciones. La cooperación entre las fuerzas armadas y las academias ha enriquecido el nuevo significado de la asociación estratégica integral chino-rusa. (...) Rusia y China desarrollarán el comercio militar, así como la cooperación militar y técnico-militar: la asociación de los países en estas áreas alcanzará un nuevo nivel. (...) Las partes mantuvieron un profundo intercambio de opiniones sobre la situación en el campo de la seguridad internacional y regional y confirmaron que continuarían apoyándose mutuamente en asuntos que afectan los intereses fundamentales de cada uno y resistirían conjuntamente los intentos de las fuerzas externas de interferir en los asuntos internos".


Hay dos menciones que hay que tener en cuenta, las que he subrayado: ampliar el teatro de operaciones y el nuevo nivel de la cooperación militar y técnico-militar. Eso es lo que ha debido encender todas las alarmas en EEUU. Porque en el primer caso significa, lisa y llanamente, que Rusia apoyará a China en el contencioso con Taiwán. En el segundo, que Rusia compartirá con China todo el material, de EEUU y de la OTAN, que caiga en sus manos en el país 404, antes conocido como Ucrania. De ahí la llamada urgente, no aceptada, de EEUU, que ahora lo sigue intentando a través de su embajador en Beijing. A pesar de los portazos, los chinos son diplomáticos y, por cortesía, celebrarán alguna reunión sin importancia con el representante de los "insinceros". Pero no tengáis la menor duda: es China quien decide cuándo y con quién se ve y habla. Los tiempos de todo ya no los marca el Occidente colectivo. Eso pasó. Ahora son otros. Y Occidente tiene que mendigar esos contactos.

Al hilo de todo esto, y mientras el fantasmagórico y congelado G-7 amenaza con sanciones totales a Rusia, o sea, que ninguno de los países de ese fantasmagórico grupo (EEUU, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia) va a exportar nada a Rusia, en el zombi europeo -más conocido como UE- se reconoce que ya no se pueden imponer más sanciones (ilegales, según el derecho internacional). 

Y es que ni una les sale bien. El caso del petróleo, por ejemplo, y el intento de que Rusia no lo venda por encima de 60 dólares. Pues bien, ayer se reconoció que los recortes de la OPEP+ están haciendo que Rusia supere ese tope impuesto por Occidente. Se llega a decir, con temor, que "es probable que las cargas de petróleo de los puertos del oeste de Rusia en abril alcancen su nivel más alto desde 2019" y que el precio medio al que lo vende es de 65 dólares por barril. O sea, ni boicot ni sanciones. El comercio petrolero ruso goza de buena salud.

El precio actual del barril es de 81 dólares. Rusia lo vende con descuento a los países "amigos" (India y China, por ejemplo) de 14-17 dólares por lo que queda esa cifra que tiene que reconocer con pesadumbre Occidente. Os recuerdo que toda esta historia del "tope del precio" viene desde primeros de diciembre del año pasado; seis meses ya han transcurrido y nadie lo ha practicado. Y, por si fuese poco, Rusia se garantiza nuevos "amigos", como Pakistán. Acaba de cerrar un trato para vender a este país petróleo a 50 dólares, con la finalidad de "ayudar a que Pakistán salga de la crisis". O sea, le acaba de decir a Occidente: "no quieres caldo, pues toma dos tazas". Traducido: es Rusia quien decide a quién y en cuánto vende el petróleo, pasando olímpicamente de Occidente. Otro portazo en las narices al Occidente colectivo y otro amigo más para los rusos.

Y los dos que dan portazos en las narices a Occidente han dado otro conjunto: los suministros de petróleo ruso a China en enero-marzo aumentaron un 32'7% interanual, superando los 25'2 millones de toneladas. Solo en marzo las ventas subieron un 67'7% respecto a febrero, según los datos de las aduanas chinas. ¿Boicot, tope, sanciones? Los congelados occidentales cada vez se congelan más mientras el mundo avanza por otro lado, hacia el este. Y Rusia no está aislada como día tras día dicen los "analistas" (de anal, o sea, que piensan con el culo) occidentales. Por el contrario, el declive histórico de Occidente es cada vez mayor.

Por ejemplo: ya tenemos el primer resultado del viaje del ministro de Exteriores ruso a América Latina. Aunque no ha visitado Bolivia, este país ha llegado a un acuerdo sorprendente con Rusia: el comercio bilateral se hará en las monedas nacionales. La desdolarización continúa. Esto es muy relevante porque Occidente quiere hacerse con el control del litio latinoamericano (principalmente en Bolivia, Argentina y Chile), y Bolivia es el principal exportador del continente sur y uno de los principales del mundo. Hay que recordar que el golpe fascista de Bolivia de noviembre de 2019 tenía como objetivo reconocido el establecer el control occidental sobre los recursos naturales bolivianos. También hay que recordar que el golpe fascista fue respaldado por Occidente.

El presidente boliviano, Luis Arce, ha dicho públicamente que EEUU lleva tiempo amenazando a Bolivia por ello: “Es importante reflexionar, decía yo que hay amenazas externas y, más aún, aquí en Potosí, porque el Comando Sur de Estados Unidos, tres veces ya, nos ha mandado un mensaje que a ellos les interesa el litio boliviano, nuestras reservas de litio”. El pasado 8 de marzo, en una reunión en el Congreso de EEUU, la jefa del Comando Sur dijo textualmente: "El litio es asunto de seguridad nacional para EEUU. Esta región está llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios, que se aprovechan de ello aparentando que están invirtiendo cuando, en realidad, están extrayendo”.

Es más que probable que los países que está visitando Lavrov (Brasil, Cuba, Nicaragua y Venezuela) hagan lo mismo que Bolivia y comiencen a comerciar con Rusia en sus monedas. Por cierto, el ministro ruso se ha reunido en Caracas con los embajadores en Venezuela de Bolivia y San Vicente y Las Granadinas. Ha invitado a Arce a visitar Rusia.

Y en Francia sigue la rebelión contra la subida de la edad de jubilación: ayer ocuparon el edificio de la bolsa. 

El Lince

martes, 28 de febrero de 2023

El oro de los tontos

Occidente hace tiempo que no es nadie en nada excepto dos cosas: la propaganda y el dinero. Por eso insiste, una y otra vez, en la propaganda (su propaganda, su libertad de expresión, su orden basado en reglas...) y por eso insiste una y otra vez en las sanciones (ilegales, según el derecho internacional como muy bien acaban de decir los chinos en su plan de paz para la crisis del país 404, antes conocido como Ucrania). Y en las dos cosas está haciendo agua desde hace tiempo, sobre todo desde el inicio de esa crisis del país 404. Por cierto, en China ya se ha publicado que "al rechazar el plan de paz propuesto por China para Ucrania, Estados Unidos y la Unión Europea han demostrado quién dirige realmente Kiev". De Perogrullo (expresión típica castellana que significa que una cosa es tan sabida y conocida que resulta tonto decirla).

Y como en Occidente solo hay gente inculta y atrasada, las dos cosas se creen una y otra vez. Es como si se les dijese a los incultos e ignorantes occidentales -y quienes piensan como occidentales en otras partes del mundo- que el mayor yacimiento de oro del mundo está en España, entre La Rioja y Soria (metáfora de EEUU). Y ahí van todos los occidentales y quienes piensan como ellos, a pensar que en ese lugar y con ese patrón van hacerse ricos con el oro. Pero no es oro, es pirita, el oro de los tontos. La pirita tiene una apariencia de oro, pero con un poco de práctica, o sea, de estudio y de cultura, hay muchas pruebas muy fáciles que cualquiera puede usar para saber diferenciar la pirita y el oro. Por eso en Occidente y sus secuaces en otras partes del mundo siguen fascinados con la pirita, porque son incapaces de distinguirla del oro. O sea, que se creen todas y cada una de las tonterías de Occidente, incluyendo eso de los "valores" (entre los que está la "información", que no es otra cosa que propaganda) cuando lo que hay no es más que fachada. De Perogrullo, también.

Este fin de semana pasado ha tenido lugar en India otra reunión de los ministros de finanzas del G-lo que sea, antes conocido como G-20 (este fin de semana que viene tendrá lugar la reunión de ministros de Exteriores). Como en la anterior reunión de julio en Indonesia, Occidente solo va con una finalidad: la condena de Rusia. Y otra vez ha salido con el rabo entre las piernas. Otra vez.

Lo poco que se ha dicho en los medios de propaganda sobre la declaración final del G-lo que sea, antes conocido como G-20, es que "una declaración del G20 que condenaba la guerra incluía una nota a pie de página que decía que todos los países miembros excepto Rusia y China estaban de acuerdo". Es cierto.

En sentido estricto, no se puede decir que sea una "declaración conjunta", y está por ver que la haya en la reunión de este fin de semana si los occidentales siguen en la misma postura de condena a Rusia. No les importa otra cosa. Por el contrario, al resto del mundo le interesa la crisis energética y la alimentaria, y no la del país 404. No en vano, cada vez hay más acusaciones, y más fuertes, de que lo que pretende Occidente con este comportamiento es "utilizar la crisis de Ucrania para frenar el desarrollo de nuevas economías emergentes". 

Por eso lo acordado finalmente habla de "Documento de resultados y resumen del presidente del G20. Primera Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20.  Bangalore, 24 y 25 de febrero de 2023", especificando que "Todos los Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20 acordaron los párrafos 1, 2 y párrafos 5 a 17 junto con los Anexos 1 y 2". Es decir, se deja fuera del acuerdo colectivo los párrafos 3 y 4, la obsesión de Occidente, y se menciona así de forma expresa. Esto es inaudito en la práctica internacional. El documento lo tenéis aquí.

Los occidentales adoran la pirita, el oro de los tontos. Es decir, adoran su pretendida superioridad sobre otros pueblos y culturas -véase como muestra lo que está recogido en el punto 8 del "Acuerdo de colaboración entre la OTAN y la UE" de mediados de enero en el que se habla de "perseguir por medios militares, políticos y económicos nuestros objetivos comunes en beneficio de nuestros mil millones de ciudadanos", los autoproclamados "mil millones de oro"- y para ello mienten y mienten sin pudor y sin vergüenza. Además de neocolonialistas, son zafios y banales. Porque lo que se aprobó en esta cumbre del G-lo que sea de la India, y lo podéis leer en el documento, párrafos 3 y 4, dice "la mayoría de los miembros condenaron enérgicamente la guerra en Ucrania" y que "hubo una discusión sobre el tema". Estos dos párrafos son tomados tal cual del documento de Indonesia, y por eso no los asumieron Rusia y China. Sobre todo porque China adujo que habría que añadir el rechazo occidental a su propuesta de paz.

El resto del planeta, o sea, lo que no es Occidente, está en otra onda. La Universidad de Cambridge ya lo reconoció en octubre del año pasado, y ahora lo vuelve a hacer. Partiendo de lo de siempre, de la pirita, del oro de los tontos, insiste en eso de "democracias y autocracias" y tras alabar a los occidentales que se fascinan con la pirita no tiene más remedio que reconocer lo siguiente: "Sin embargo, en una amplia gama de países que se extienden desde Eurasia continental hasta el norte y el oeste de África, encontramos lo contrario: sociedades que se han acercado más a China y Rusia en el transcurso de la última década. Como resultado, China y Rusia están ahora muy por delante de Estados Unidos en popularidad entre los países en desarrollo".

O sea, que de los 6.300 millones de personas que viven fuera de Occidente y quienes piensan como Occidente (casos de Japón, Corea del Sur, Australia y así), el 66 % tiene un sentimiento positivo hacia Rusia y el 70 % hacia China según ese estudio. 

Diréis que eso es de octubre del año pasado. Bien, vamos al día de hoy: el 18 de febrero se celebró en Addis Abeba (Etiopía) la Cumbre de la Unión Africana y el representante de Uganda, Jeje Odongo, hablando en nombre del resto de países, dijo: “Fuimos colonizados y perdonamos a quienes nos colonizaron. Ahora los colonizadores nos piden que seamos enemigos de Rusia, que nunca nos colonizó. ¿Es eso justo? No para nosotros. Sus enemigos son sus enemigos. Nuestros amigos son nuestros amigos”. O sea, que los africanos ponen en su boca lo que piensan muchos pueblos del mundo, que no se dejan engañar por la pirita como los occidentales.

¿Hay alguien ahí, escuchando al menos en Occidente? Ni por asomo.Ya ocurrió hace un año y el inefable Borrell tuvo que reconocerlo. Pero Occidente sigue igual, como se vio en la Conferencia de Seguridad de Munich, donde no se fue más allá de cuatro palabras en papel porque nadie, salvo China, dijo una palabra sobre ese otro mundo que es el real, el del oro, y no el de la pirita occidental.

Occidente carece de credibilidad y está en declive, pero su gente, nosotros (y otros en otras partes), seguimos fascinados por la pirita, por el oro de los tontos. Porque en esta reunión del G-lo que sea, los ministros de finanzas han repetido, y acordado, que "antes del 15 de diciembre" el FMI tiene que haber revisado el sistema de cuotas por el que se rige y que otorga la mayoría absoluta de Occidente, especialmente a EEUU. Puede que la siga manteniendo, pero China subirá muy notablemente y las decisiones del FMI tendrán que tener en cuenta, a partir de entonces, lo que diga China. Y otros países, como India.

Mientras tanto, y para que os entretengáis, lo penúltimo de China, algo que no han hecho ni los rusos: en el programa estrella de la televisión, en lo que en Occidente se dice que es "horario de máxima audiencia", apareció una recreación de cómo EEUU y sus vasallos sabotearon el gasoducto Corriente del Norte 2. Más claro, agua. Un agua que no hay en Occidente, donde lo que hay es lodo. E ignorancia.

P.D.- Hungría acaba de pedir formalmente a la ONU que investigue el sabotaje. Textualmente: "Hungría quiere saber quién lo cometió y por qué, por lo que solicita una investigación comprehensiva, profunda, estructurada y detallada realizada bajo los auspicios de la ONU". El resto de países europeos siguen callando y arropando a su patrón, EEUU.

El Lince

viernes, 24 de febrero de 2023

El tercer documento

Los chinos cumplen y ya han presentado su plan de paz para la crisis de ucrania. Es el tercer documento que presentan esta semana, después de "La hegemonía estadounidense y sus peligros" y del "Documento Conceptual de la Iniciativa de Seguridad Global". Este tercero complementa ambos.

 

Tal vez os parezca ingenuo porque la viabilidad del plan a corto plazo es más que dudosa, dada la locura de Occidente. Tal vez parezca un conjunto de propuestas generales, pero diseccionándolo se ve que tiene dos partes: una interior, es decir, dirigida al pueblo chino, y otra exterior. 

China muestra a su ciudadanía que es una potencia global capaz de tomar posiciones ante una crisis internacional y, al mismo tiempo, da un paso adelante en medio de la locura occidental posicionándose como el adalid de la gran mayoría del planeta  que viene rechazando con insistencia la postura occidental.

Resumiendo e interpretando el plan chino:

1.- Necesidad de respetar la soberanía y la integridad territorial de todos los países. El documento establece que todos los países son iguales, independientemente de su tamaño, fuerza o riqueza. Esto, en sí mismo, es la antítesis de Occidente.

2.- Abandonar la mentalidad de Guerra Fría, ya que la seguridad regional no puede lograrse mediante el fortalecimiento y expansión de bloques militares. Se explica por sí solo: claramente anti-OTAN.

3.- Insiste en que las partes no echen leña al fuego y no permitan que la crisis ucraniana se salga de control. Una de las partes, Occidente, es la que está echando leña al fuego.

4..- Mantener conversaciones de paz. Imposible con la actual dirigencia de EEUU.

5.- Apoyo para cualquier medida que ayude a mitigar las consecuencias de las crisis humanitarias. Loable.

6.- Apoyo para el intercambio de prisioneros de guerra entre Kiev y Moscú. Loable.

7.- Seguridad en las centrales nucleares. Apoya el papel de la Agencia de Energía Atómica, hegemonizada por Occidente -véase el caso de Irán-, pero dentro de lo que subyace en todo el documento, que enlaza con el presentado el 21 sobre seguridad, y es que lo enmarca dentro del derecho internacional y no del "orden basado en reglas".

8.- Considera inaceptable el uso de armas nucleares y la proliferación nuclear. No está muy lejos que China, que está siendo cortejada por EEUU para la firma de un tratado nuclear, pida la inclusión en el mismo no solo de Rusia, sino de Francia y de Gran Bretaña. Este es un primer paso para ello.

9.- Implementación del acuerdo de granos, enmarcada la propuesta china que ya se presentó a la ONU de seguridad alimentaria del mundo.

10.- Levantamiento de las sanciones. De nuevo el rechazo a Occidente porque apunta lo cierto: son ilegales según el derecho internacional, y así lo recoge expresamente.

11.- Garantizar la producción estable y las cadenas de suministro. El añadido a la crítica de las sanciones, porque también es perjudicada con ello (el caso de los aranceles impuestos por EEUU).

12.- Disposición a ayudar en la reconstrucción de posguerra de la zona de conflicto. Lógico.

Es bastante obvio que este plan no se implementará por la oposición occidental: EEUU, Alemania, Gran Bretaña y la OTAN ya lo han rechazado. También el país 404, antes conocido como Ucrania. Para Occidente, el plan chino es la implementación práctica del fin de la hegemonía occidental. China lo sabe, pero le da una clara posición moral y de superioridad frente a Occidente. Esta es una disputa clara sobre el futuro orden mundial, y ahora China lleva ventaja. Además, China está apuntando hacia la postura estadounidense sobre Taiwán.

China no hubiese dado el paso sin tener en cuenta la reacción occidental, por eso ayer, 23, (la secuencia de documentos es 20, 21 y 24) el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, recordó varias salvedades que no gustan en Occidente (ni a sus mentirosos patológicos como la condesa de la UE, cuando dice que EEUU siempre ha respetado el derecho internacional): EEUU es el mayor productor de guerra; no ha estado en guerra en solo 16 años de su historia de 240 años; ha iniciado alrededor del 80% de los conflictos armados del mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial; viola la soberanía de otros países e interfiere en los asuntos internos de otros países; desde el final de la Segunda Guerra Mundial, EEUU ha intentado derrocar a más de 50 gobiernos extranjeros; ha interferido brutalmente en las elecciones en al menos 30 países e intentó asesinar a más de 50 líderes extranjeros; las guerras de la OTAN contra Afganistán, Irak y Siria bajo los EEUU han resultado en más de 900.000 muertes y 37 millones de refugiados.

Con este plan de paz China se ha desatado las manos. Ha fijado su posición de forma oficial y es el resto quien lo tiene que hacer ahora. El Sur Global tiene ahora un camino marcado, fuera de Occidente.

El Lince

viernes, 17 de febrero de 2023

Aquelarre de psicópatas

Hoy comienza la 59 Conferencia de Seguridad de Munich, que ya he abordado en otras ocasiones y ya entonces les trataba de psicópatas. Voy a estar fuera unos días y no podré recogerla en condiciones hasta finales de la semana que viene, supongo, por lo que os adelanto lo que va a tratar este aquelarre de psicópatas.

Primero, voy a partir de lo que ha dicho la condesa de la UE sobre el sabotaje estadounidense al gasoducto "Corriente del Norte 2" denunciado hace unos días por Seymour Hersh: “La versión de la participación de Estados Unidos en el sabotaje de gasoductos nos parece absurda. En todos los años de existencia de Estados Unidos, no se ha establecido y confirmado un solo hecho de violación del derecho internacional o acciones fuera del marco del derecho internacional. La reputación impecable del estado estadounidense nos permite no considerar esta versión".

Lo dicho: estamos en manos de locos y de mentirosos patológicos. Y les dejamos hacer, aportando nuestro granito a la locura general, y nos creemos sus mentiras democráticas. 

Así que en este ambiente de locos y mentirosos patológicos se va a celebrar esa conferencia. Y junto a los locos y mentirosos, aquí asistiremos a un aquelarre de psicópatas. Un psicópata es alguien que se comporta de forma desinhibida -como estos mentirosos patológicos-, con un carácter marcadamente antisocial -véase la actitud gubernamental en Gran Bretaña, Francia o el Estado español con las huelgas y movilizaciones- y con una empatía y remordimientos muy limitados, cuando los hay, y ahí están ahora acordándose de su comportamiento con el Sur global.

Lo primero, lo de siempre: ni una sola mención al derecho internacional del que ahora se acuerda la condesa de la UE, sino al nuevo mantra "democrático": "Se necesita un orden internacional liberal y basado en reglas rediseñado para fortalecer la resiliencia democrática en una era de feroz competencia sistémica con regímenes autocráticos". No solo es Rusia, por supuesto, sino China, el nuevo objetivo: "El apoyo tácito de China a la guerra de Rusia, su postura militar para afirmar su propia esfera de influencia en el este de Asia y sus esfuerzos integrales para promover una alternativa autocrática al orden internacional liberal basado en reglas personifican el desafío autocrático más amplio". 

Su orden y sus reglas. Esto es lo que quiere Occidente y por lo que lucha. Así ha sido durante los últimos 500 años y le cuesta hacerse a la idea de que ya ha perdido su hegemonía. Y como buenos psicópatas, muestran muy limitados remordimientos reconociendo lo obvio: "El mero hecho de que muchos gobiernos de África, América Latina y Asia no hayan querido hablar en contra de la agresión de Rusia demuestra que los autócratas poderosos no están solos en su profunda insatisfacción con las normas e instituciones internacionales existentes, y que simplemente defender el statu quo es no es suficiente para hacer retroceder efectivamente a los revisionistas autocráticos".

¿Qué hacer tras este reconocimiento de las patadas en la boca que ha estado recibiendo Occidente todo este último año con el tema del país 404, antes conocido como Ucrania? Curiosamente, los locos y mentirosos del aquelarre occidental no se enfocan en Rusia, el objetivo inmediato, sino en China, el gran objetivo final para el Occidente colectivo"La visión que persigue Beijing, preocupan los observadores occidentales, es nada menos que crear un mundo seguro para la autocracia. Entre otros, China busca garantizar que los derechos colectivos, tal como los define y defiende el estado, tengan prioridad sobre las libertades civiles y políticas individuales. Pero el desacuerdo sobre los derechos humanos también es evidente dentro y entre los estados democráticos del mundo. Ciertamente influenciadas por la experiencia del colonialismo y el imperialismo occidentales, muchas democracias no occidentales muestran una mayor preocupación por la soberanía y la no injerencia que sus contrapartes occidentales". Negro sobre blanco: Occidente no tiene soberanía y no le preocupa la injerencia, por ejemplo, de EEUU. Buenos vasallos, sí señor.

Esto, que es el germen del ius cogens, del mínimo jurídico internacional al que deben estar sujetos todos los Estados, el conjunto de los derechos y libertades fundamentales (o sea, el ejercicio de los derechos civiles y políticos con el goce y disfrute de los económicos, sociales y culturales, y esto es textual según el derecho internacional relativo a los derechos humanos; es más, se dice expresamente que sin estos tres últimos los otros no sirven de nada, pero esto siempre ha sido ignorado por la burguesía y por Occidente) es lo que preocupa a Occidente: ¿Derechos colectivos? Eso es comunismo o peor, aunque la palabra comunismo no aparece en el aquelarre sino sustituida por lo de "autocráticos".

¿Habéis visto el golpe de pecho con esa referencia al colonialismo e imperialismo occidentales? Desde luego, no sirve para mucho a tenor de lo que han hecho y siguen haciendo en África, por ejemplo. El caso de Malí es evidente. 500 años actuando como les ha dado la gana no se cambian de la noche a la mañana. Que se lo digan a los 32 países que Occidente mantiene sancionados en estos momentos -en contra del derecho internacional, que no del "orden basado en reglas", su orden y sus reglas- o a quienes malviven porque tienen que pagar una deuda externa que Occidente se niega a condonar.

Por cierto, lo penúltimo de este aquelarre: el zombi de la UE va a aprobar el décimo "paquete de sanciones" contra Rusia. En la lista está la prohibición de exportación a Rusia de: hilo de cáñamo, ladrillos, neumáticos, plumillas para escribir, equipo antidisturbios, inodoros, bidés, cisternas y artículos sanitarios similares. Los rusos y las rusas van a tener que cagar y mear en la calle, y limpiarse el culo con papel de periódico o piedras. Buena sanción. Lo ridículo de todo ello, del comportamiento occidental, habla por sí solo del nivel de locura de esta peña. Pero Rusia está perdiendo, está acabada y a fin de cuentas no son más que un montón de bárbaros con el culo sucio.

Volviendo al aquelarre que comienza hoy, reconocen que se les está segando la hierba bajo sus pies coloniales, pero creen encontrar una salida: "La salud y la seguridad alimentaria, así como la financiación climática, se han convertido en campos políticos clave en los que se están desarrollando narrativas contrapuestas de un orden de desarrollo deseable. Beijing está promoviendo su propio modelo de cooperación para el desarrollo, supuestamente libre de condicionalidades, como una alternativa distinta a los modelos estadounidense y europeo, que enfatizan la importancia de la democracia, el buen gobierno, los mercados libres, la rendición de cuentas y la transparencia. Pero si bien el creciente compromiso de China cae en terreno fértil en muchos países en desarrollo, a menudo se trata menos de una cuestión de convicción que de falta de alternativas y de profundos agravios con el orden de desarrollo existente que no ha producido suficientes beneficios".

Así todo. Los locos y mentirosos que se van a reunir en este aquelarre saben que "el mundo está entrando en una década crítica en la competencia por el futuro orden internacional" y lo fían todo a la derrota de Rusia en el país 404, antes conocido como Ucrania. Si Rusia gana, y está ganando, es el fin definitivo de la hegemonía occidental. Por eso Occidente está poniendo toda la carne en el asador, literalmente.

Esta conferencia, para el Occidente colectivo, es el equivalente al Foro Económico de Davos. O sea, irrelevante excepto para ellos mismos porque Rusia, queramos o no, nos ha metido a todos en otra dimensión. Una dimensión en la que Occidente desaparece, afortunadamente. Porque, como dijo Catón el Viejo, Occidente debe desaparecer.

Sin embargo, y es lo que subyace de todo lo anterior, se constata cómo los aparatos políticos, militares e ideológicos de Occidente son conscientes de su pérdida de hegemonía a nivel geopolítico y su fragilidad a nivel interno. Porque una de las cosas que van a estar presentes es el Índice de Seguridad de Munich, que mide "la percepción del riesgo público en los países" dado que "la seguridad global está intrínsecamente vinculada a la prosperidad económica, el cambio climático, los intereses nacionales en conflicto y la sensación de que las desigualdades están arraigadas en un orden mundial cuyas 'reglas' no siempre se aplican por igual a todos".

China asistirá a esta conferencia en la presencia de su ex ministro de Asuntos Exteriores pero en calidad de miembro del Buró Político del Comité Central del PCCh. ¿No hablan de autócratas? pues toma, uno que representa al Partido Comunista de forma abierta. Los chinos no se esconden, desde luego.

Significativo es que después de estar en este aquelarre de psicópatas occidentales el representante chino vaya a Moscú. Y es que no habrá ningún ruso en el aquelarre, ya que está´montado contra ellos (además de contra China). 

Los chinos, aunque acudan a esta conferencia, hablan de esta ella como "reunión familiar transatlántica". No es mucho más, aunque este año los occidentales han invitado a participar a varios países del Sur Global -8, en concreto: 5 árabes, 2 africanos y Azerbaiyán; es decir, busca sustitutos energéticos a Rusia- con la cobertura de "contribuir a la resolución pacífica de conflictos". No ha sido su norma hasta ahora, pero la necesidad obliga. Al menos a enarbolar palabras bonitas. Aunque teniendo en cuenta la mentira patológica de la condesa que os he puesto más arriba, sería de locos creer a Occidente.

Por cierto, y va para esos del "ni OTAN ni Putin", objetivos defensores y mantenedores de la hegemonía occidental: el perro faldero que hace de secretario general de la OTAN acaba de reconocer lo evidente, que Rusia no tuvo más remedio que hacer lo que hizo al decir esta semana que "la guerra no comenzó en febrero del año pasado. La guerra comenzó en 2014. Y desde 2014, los aliados de la OTAN han brindado apoyo a Ucrania, con entrenamiento, con equipo, por lo que las Fuerzas Armadas de Ucrania estaban mucho más fuertes en 2022 que en 2020 y 2014. Y, por supuesto, eso marcó una gran diferencia cuando el presidente Putin decidió atacar Ucrania”. Lo podéis leer en la página oficial de la OTAN. Y tiene fecha del 14 de febrero. 

Como dijo Ferdinand Lasalle, luego retomado por Gramsci y por Lenin, "la verdad es siempre revolucionaria".

El Lince

jueves, 14 de julio de 2022

¿Tanto para nada?

Leer a los amigos sirve porque nos reafirmamos, pero lo interesante es leer a los enemigos. Uno de ellos, mío y de cualquiera que tenga dos dedos de frente, es Josep Borrell, pomposamente llamado Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y, además, vicepresidente de la Comisión Europea. Por encima de él solo estaría la condesa de la UE.

Es un chulo, un prepotente y, como todos los de su calaña, un rusófobo empedernido que cada vez que se enfrenta con ese gigante de las relaciones internacionales que es el ministro ruso de Exteriores sale escaldado y con el rabo entre las piernas. Ocurrió cuando el prepotente fue a Rusia enarbolando la bandera de los "derechos humanos" por el bufón Navalni y el ruso le contestó con los presos del proces catalán. Desde entonces el motivo central de su gestión es darle duro a Rusia.

Fue uno de los primeros en decir, con la crisis de Ucrania, que "hay que ganar a Rusia en el campo de batalla", que "no se puede consentir que Rusia gane" y cosas así. Pues bien, en la reciente cumbre de ministros de exteriores de los países del G-20, preparatoria de la cumbre en la que estarán los jefes de estado después del verano, Borrell fue a lo mismo: a saco contra Rusia. Y volvió a salir con el rabo entre las piernas.

No lo digo yo, lo dice él mismo en un sorprendente ejercicio de honestidad (a su manera, por supuesto, justificándose). "La batalla mundial de las narrativas está en pleno apogeo, y por ahora, no la estamos ganado". ¿Cómo? Tantos meses, antes y durante la crisis de Ucrania, es decir, desde hace más o menos medio año insistiendo en que Rusia no solo es mala, sino de lo peor, ¿y aún no se ha ganado? Observad el lenguaje y veréis de qué trata todo esto.

¿Cómo es posible que controlando todos los medios de propaganda, que machacando días tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, segundo tras segundo lo de que Rusia es culpable -consigna franquista, por cierto- y suprimiendo todos los medios rusos, es decir, difundiendo un único mensaje, el correcto, para las poblaciones occidentales y resaltando los "valores occidentales" como la "libertad de expresión" al prohibir esos medios rusos, Occidente haya perdido "la guerra de la información", por utilizar sus palabras? 

Borrell sabe dónde está el problema (para Occidente): en el Sur Global. También lo dice él mismo: "Pero otros países, y podemos hablar aquí de la mayoría del “Sur Global”, a menudo adoptan una perspectiva diferente" que la de culpabilizar a Rusia por todo. ¡Diablos, a ver si es que eso de "comunidad internacional" ni es comunidad -fuera de Occidente- ni es internacional porque solo recoge a Occidente! Porque, de nuevo lo dice el prepotente, estos países del Sur Global "se quejan del doble rasero". 

Vaya, va a resultar que eso de la hipocresía occidental es tan evidente que hasta el país más remoto y pequeño lo ha notado. A ver si va a resultar que Rusia no va a ser la culpable de todos los problemas del mundo y que Occidente tiene la mayor parte de culpa en ellos.

Siempre he dicho que en lo único que es bueno Occidente es en la propaganda, pero va a ser que no tanto si el propio Borrell lo reconoce. A ver si solo son ellos quienes se la creen -y nosotros, los occidentales- y que el resto de la humanidad solo ve lo que hay: neocolonialismo occidental. Así, la narrativa se construye en función de una realidad que solo ellos ven, y solo ellos se la creen. Pero ¿qué pasa cuando esa narrativa occidental, que llega a todo el mundo a través de los medios de propaganda, no es creída? Que la hegemonía de Occidente desaparece. Y eso es lo que está ocurriendo. 

Puede que como consecuencia de la narrativa occidental, acompañada de las consabidas presiones y amenazas, se haya empujado directamente a muchos gobernantes de países del Sur Global (África, América Latina, Asia) a votar en contra de Rusia, por ejemplo en la ONU, como dice Borrell, pero no han ido más allá. Es un voto que no compromete a nada porque las resoluciones de la Asamblea General no son más que recomendaciones. Y lo que cuenta es lo que estos países están haciendo desde entonces, y es de lo que se queja Borrell: que no siguen a Occidente, a los nuevos cruzados.

Voy a ponerme en plan abogado del diablo: si la narrativa occidental no logra "derrotar" a Rusia eso no significa que Rusia gane. 

Me respondo a mí mismo: pero si es así, aunque Rusia no gane, ciertamente no pierde; por lo tanto, gana porque la presión propagandística occidental no ha podido ocultar la realidad. 

¿Tanto esfuerzo y dinero occidental para nada? Pues sí, así es. Toda la mierda de la propaganda occidental es recibida por el Sur Global como lo que es, mierda. 

Occidente controla toda la "esfera de la información", pero ya empieza la gente a ser impermeable a ella porque el "doble rasero" que le espetan a Borrell en su cara es una realidad inocultable. Mientras que la "comunidad internacional" solo existe en la mente occidental, la comunidad real, el mundo real ya no compra el discurso occidental, eso de "orden internacional basado en reglas" del que habla la OTAN, su orden y sus reglas. 

Occidente inició la destrucción del derecho internacional en 1999 con la guerra contra Yugoslavia (y, que yo sepa -aunque soy un ignorante-, eso es Europa, y no como dicen ahora que "Ucrania es la primera guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial") y se completó con la guerra contra Irak en 2003. Desde entonces viene insistiendo en eso de "orden internacional basado en reglas". Pero el mundo ve que no son las mismas reglas para todos. De ahí eso de la acusación a Occidente del doble rasero. Porque ve que cuando le interesa a Occidente apela a la ONU (como con la votación mencionada antes) y cuando no le interesa se salta la ONU (como con Yugoslavia e Irak, pero también con Libia y Siria o Kosovo, o Venezuela, o Irán).

El Sur Global se está plantando y ve que eso del "orden internacional basado en reglas" oculta la hegemonía occidental. Y ya no más esa hegemonía. Para que el mundo sea libre de elegir su propio sistema político, económico, social y cultural esa hegemonía occidental tiene que desaparecer. Eso es lo que hay en juego en Ucrania.

También es importante constatar que Borrell responsabiliza a Rusia de la crisis alimentaria, otra de las batallas perdidas por Occidente porque la gente del Sur Global tampoco acepta ese discurso. Porque no es Rusia, son las sanciones occidentales a Rusia quienes han provocado el colapso.

PD 1.- Hablando de propaganda, que han repetido todos como loros (o sea, sin saber lo que dicen) ¿alguien ha notado que las historietas de que EEUU ha matado a otro "líder del ISIS" y que Irán sumistra drones a Rusia se producen cuando el gagá Biden visita Arabia Saudita en busca de petróleo? 

Y ya que el gagá está en Oriente Próximo (lo de Medio es solo una denominación de los anglos ignorantes de la geografía, y ya se sabe que mucha gente lo repite como loros) hay una sorprendente noticia de esa zona: Arabia Saudita, Egipto y Turquía han mostrado su disposición a trabajar en la versión ampliada de los BRICS conocida como BRICS+ con la pretensión de pedir su plena incorporación en un futuro próximo. Recuerdo que Irán y Argentina han pedido ser miembros de los BRICS, por lo que el proceso de descomposición de la hegemonía occidental es evidente. No hay que exagerar el caso porque aún quedan unos años para que fructifique esta ampliación de los BRICS, pero se evidencia que muchos países, cada vez más, buscan alejarse del cáncer occidental. Mi impresión es que esto es una ruptura evidente del G-20, en ciernes, porque sus integrantes no quieren seguir el carro occidental y Occidente ha pretendido utilizar el G-20 desde siempre, pero más ahora con la crisis de Ucrania. Véase lo que dice Borrell como ejemplo.

PD 2.- El comercio entre Rusia y China creció un 27'2% en estos primeros seis meses de 2022. Bien, Occidente, bien, lo estás haciendo muy bien.

PD 3.- Bielorrusia es el primer país del mundo que especifica con porcentajes la nueva distribución de sus reservas monetarias: 50% en rublos, 30% en dólares, 10% en euros y 10% en renminbis.  El equiparar el euro con la moneda china es un importante indicador de por dónde corren los nuevos aires, aunque Bielorrusia sea un país pequeño en cuestiones monetarias. El movimiento se suma al de otros países que han anunciado el aumento de sus monedas de reserva en renminbis.

PD 4.- Putin va a viajar a Irán el día 19. Allí se va a ver también con el turco Erdogan. Interesante: el gagá en un sitio, Putin en otro. Los dos en la misma zona.

El Lince

lunes, 19 de octubre de 2020

El gran golpe

A las puertas del crucial Comité Central del Partido Comunista, China acaba de dar el paso definitivo para acabar con el imperialismo estadounidense. El martes pasado, 13 de octubre, ha dado dos grandes golpes para ello: aprobar una ley de control de exportaciones y autorizar al gobierno a "tomar contramedidas" contra cualquier país que "abuse de las medidas de control de exportaciones" y represente una amenaza para la seguridad nacional y los intereses de China. Es decir, se prohíbe la exportación de sustancias estratégicas (especialmente las tierras raras) y tecnología a empresas extranjeras que podrían representar una amenaza para su seguridad nacional

Hasta este momento estábamos acostumbrados a oír esa cantinela en EEUU, pero el que ahora China la asuma también indica cómo están las cosas y cómo China ha decidido que le da igual quién gane las elecciones estadounidenses el mes que viene.

Se dice por ahí que China apuesta por Biden (insisto, le da igual) pero como confucionistas que son saben que el tiempo juega a su favor y si gana le darán unos meses para que revierta la política contra China impulsada abiertamente por Trump (aunque Obama también dio pasos en esa línea de enfrentamiento que Trump ha acelerado), eso es lo que conlleva el "abuso de las medidas de control de exportaciones" de la ley aprobada. En caso de que gane Trump el tiempo será muy limitado puesto que en la primera sesión del Congreso Nacional del Pueblo del año que viene (hay que tener en cuenta cuándo comienza el año chino, que no es el nuestro) se dará la luz verde definitiva al cumplimiento completo de esta ley que rompe de forma definitiva la costumbre de EEUU de imponer fuera su jurisdicción nacional. Si además digo que China exporta el 70% de todas las tierras raras que se comercializan en el mundo (y se supone que el 95% del total está en su territorio, aunque permenantemente se descubren nuevos yacimientos como en Corea del Norte, por ejemplo, o en Vietnam) entenderéis lo que esta medida supone: unos materiales imprescindibles para todo, desde móviles a misiles. Para ayudar a los ignorantes estadounidenses a comprender lo que conlleva esta ley, es algo así como "sin tierras raras no hay chips".

La importancia de esta ley es que es la primera de toda la historia de China desde que ingresó en la Organización Mundial de Comercio (2001). Mientras que EEUU ha estado elaborando leyes y leyes a su antojo en este aspecto, y en contra del mantra liberal de "libre comercio", China se ha mantenido siempre dentro de lo estricto y abogando por "el libre comercio". Hasta ahora. Con esta ley China aplica el "ojo por ojo", es decir devuelve a EEUU sus golpes más duros; solo que con este golpe EEUU queda fuera de la circulación directamente. China le dice a EEUU que ya no va a establecer reglas de comercio internacional de forma unilateral y cuando le plazca y que ya no puede sustentar eso en la capacidad militar, ni en sus bases, ni en sus alianzas. 

Desde que EEUU inició la guerra económica contra China con los aranceles, en 2018, hemos venido asistiendo a un intercambio de represalias de unos y otros hasta dejar la cosa en algo parecido a un empate en el que los dos pueden presumir de victoria (un poco más, China). Pero esta ley, si se aplica del todo -y va a depender de lo que haga EEUU de aquí a febrero o marzo de 2021-, trastocará toda la geopolítica tal como la conocemos de forma irreversible.  

China ha esperado muy pacientemente su momento y este lo ha proporcionado el COVID-19: antes de la pandemia Occidente estaba muy tocado, perdiendo hegemonía cada segundo que pasa; ahora está hundido y las perspectivas son de un hundimiento aún mayor. Solo hay que echar un vistazo al último informe del FMI cuando habla de que la crisis producida por la pandemia va a durar mucho más de lo esperado y que sólo un país se salva, China.

Es evidente que el llamado "orden mundial" cambia en momentos de crisis, solo hay que hacer un repaso a la historia. Si hasta ahora estaba despedazándose el hegemonizado por Occidente, la pandemia lo ha destrozado del todo. Vivimos un momento histórico, viendo cómo el dominio de EEUU decae exactamente igual que el imperio británico se deshizo tras la Segunda Guerra Mundial. 

Lenin hablaba en su "Imperialismo, fase superior del capitalismo" de cómo la feroz competencia por el control de los recursos y del comercio entre los estados capitalistas europeos desembocó en la I Guerra Mundial. Y de cómo el imperialismo, directa o indirectamente, siempre impone las reglas del comercio internacional para asegurar que el excedente económico fluya hacia el poder imperialista. Supongo que no hace falta decir qué ha hecho EEUU desde la decadencia británica tras la II Guerra Mundial y en qué se ha basado su control del mundo, de forma especial tras la desaparición de la URSS.

Y EEUU lo ha hecho incluso avasallando y humillando a sus "aliados", como por ejemplo en la llamada "crisis asiática" de la década de 1990 aunque ya antes había hundido a Japón, que había superado a EEUU en exportaciones manufactureras. ¿Y a que no sabéis cuál fue la gran amenaza de EEUU? Su presencia militar en el archipiélago. Pero Japón era y es un país vasallo, esa es la diferencia con China en estos momentos. Japón tuvo que tragar, los países asíaticos vieron lo que había ocurrido y también agacharon la cabeza, pero China no. China acepta la guerra y la lleva al mismo terreno de EEUU.

Estos días habréis visto la pompa que ha dado China a la celebración de los 40 años de la Zona Económica Especial de Shenzhen (y os hablaré de ello porque esta es la ciudad que será el "modelo socialista" de China a corto plazo, sin perder de vista que al día siguiente Xi Jinping visitó a la formación de élite del Ejército Popular de Liberación y le instó a "estar listo para la guerra"), la ciudad donde comenzó todo el cambio de lo que yo llamo "capitalismo sui géneris" chino y que ha puesto a China donde está ahora. Pues hay quien dice que EEUU está reviviendo la difícil situación que tuvo con Japón y que o hay un acuerdo con China o EEUU será "el perdedor de la globalización económica" (sic). 

Pero tal y como están las cosas ahora ese hipotético acuerdo ni está ni se le espera y por eso los chinos han dado su último gran paso. Porque saben que EEUU no puede intimidar a China como hizo con Japón, que no puede establecer las reglas comerciales y prohibir las empresas tecnológicas que le superan, y, por el contrario, China sí puede mandar a EEUU al baúl de la historia y no será más que otro imperio que ha caído. 

De ahí los desesperados intentos de EEUU de presionar a sus vasallos contra China como el que acaba de protagonizar el 12 de octubre intentando revitalizar el Diálogo Cuadrilateral de Seguridad con Japón, Australia e India. Una semana antes había hecho un intento de ampliar este foro con Malasia, Vietnam, Mongolia y Corea del Sur y fracasó. China es mucha China (y tomad nota de las fechas de los movimientos de unos y otros).

Os he dicho que miréis la historia, donde el patrón se repite una y otra vez. Por no ir muy atrás, el imperio español se desmoronó a principios del siglo XIX aunque no fue hasta finales del mismo cuando se adaptó al hecho tras la pérdida de Cuba, Filipinas, Puerto Rico y otras islas de la Micronesia. Lo mismo pasó con el británico, que no fue hasta la pérdida del canal de Suez en 1956, pese a que India -la joya de la corona y cuyo comercio hacia la metrópoli pasaba por Suez- se independizó diez años antes, cuando aceptó la decadencia de su imperio. Españoles y británicos se negaron desesperadamente a ver su declive y tardaron unos años en aceptar la nueva realidad geopolítica. Es la misma situación de EEUU. Asistimos, por lo tanto, a su fin y China ha enseñado cuál es el gran golpe.

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Hablando de golpes, ayer se terminó de forma oficial el embargo de armas de la ONU contra Irán. EEUU ha recibido otro gran golpe y está en un espléndido aislamiento a pesar de toda su verborrea porque pronto veremos tanto a Rusia como a China vendiendo armas modernas a los iraníes. Sobre todo a Rusia porque Irán ha manifestado su disposición a comprar el S-400 de defensa aérea. Y precisamente ayer Irán dijo algo que EEUU debería tener en cuenta, ahora mucho más que antes: "nunca olvidaremos el asesinato de Soleimani". Ya Irán respondió con el derribo del avión (quince días después del asesinato de Soleimani) en el que iba uno de los psicópatas estadounidenses, Michael D'Andrea, jefe de la CIA en la zona. Oficialmente se dice que fueron los talibanes afganos, EEUU lo achacó a un fallo técnico. Lo cierto es que los talibanes nunca han derribado aviones de ese tipo y con tanta efectividad, que la huella iraní es evidente y que desde enero D'Andrea no ha aparecido y no se sabe nada de él. Lógico por las fotos de cómo quedó el avión.

Pero con ser esto importante, lo es tanto o más el hecho de que Irán ya puede exportar armas de forma legal. Los sauditas tendrán ahora un motivo abierto para preocuparse por la guerra que iniciaron en Yemen hace cinco años. Si sin esas armas o llegando de forma "ilegal" -según la ONU- les ha ido mal, ahora que llegarán de manera legal les va a ir mucho peor.

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A la espera de los resultados definitivos de las elecciones de Bolivia, veo una euforia desmedida en América Latina. Aunque parece que la victoria del Movimiento Al Socialismo es clara, el hecho de que se apure el plazo para dar esos resultados (que no llegarán al menos hasta dentro de tres días o más) ya en sí es un indicativo que no alienta esa euforia. Sobre todo cuando Arce habla de "reconducir el proceso de cambio". Es, ya, una clara marcha atrás respecto a lo (poco) que había con Evo Morales.

El Lince