martes, 25 de agosto de 2026

No se dan puntadas sin hilo

Es un refrán típico castellano que significa que nada de lo que se hace es por casualidad. Perdidos entre la histeria de EEUU por Ormuz, el alza del precio del petróleo, las amenazas económicas contra Irán, las nuevas "líneas rojas" de Rusia (y van..., aunque hay quien dice que hoy a llegado a Moscú el director de la CIA, por si esto vale para algo en el futuro cercano) y alguna que otra cosa más aparece como de la nada una encuesta sobre lo que piensan los palestinos. Una encuesta financiada por Alemania (sostenedor del genocidio en Gaza), por lo que está claro cuáles son los intereses que hay detrás. 

En ella, como no puede ser de otra forma dado quién financia a la gente que la hace, se ofrecen porcentajes que refuerzan la idea de que Hamás es malo y los colaboracionistas de Fatah, buenos; el apoyo a la lucha armada dicen que decae y aumenta el apoyo a las "negociaciones". Cosas así. Más que curioso, aunque no pueden poner puertas al campo y apuntar otros datos como el rechazo al desarme mientras no haya una retirada de Gaza del IV Reich sionista, antes conocido como Israel, o el rechazo al "liderazgo fallido" de los corruptos y colaboracionistas de la mal llamada Autoridad Nacional. 

La mencionada encuesta se realizó a primeros de agosto, justo un poco después de que la mal llamada AN publicase un decreto convocando elecciones para el Consejo Legislativo Palestino -el parlamento que la AP disolvió en 2018 cuando todas las encuestas daban un apoyo abrumador a Hamás y otras organizaciones de la resistencia- el próximo 28 de noviembre. 

No es un movimiento propio, es forzado por la "Junta de Paz" de Trump y la necesidad de "reformar la AP" con dos objetivos: revivir a un muerto (eso de los dos estados) y poder poner en funcionamiento el plan de la "Junta de Paz" para Gaza.

No hay elecciones en Palestina (Jerusalén Este, Cisjordania y Gaza) desde hace 20 años, cuando Hamás arrolló consiguiendo 74 escaños y el IVRS, EEUU, Europa y la propia AN, controlada por Fatah, se negaron a reconocer los resultados y dieron el golpe contra los ganadores. Esta es la razón por la que Hamás se refugió en Gaza.

Sin embargo no está aquí el quid de la cuestión, sino en el cómo se van a celebrar. Porque los colaboracionistas han marcado el terreno de juego de tal manera que es imposible que de allí salga algo decente. Por ejemplo, cuando los colaboracionistas de la mal llamada AN establecen en las reglas que "las listas electorales tienen que comprometerse con el programa de la OLP y sus obligaciones internacionales". Es decir, aceptar los límites nacionales de los fracasados Acuerdos de Oslo de 1993, reconocer al IVRS y abandonar la lucha armada. Las elecciones salen con las cartas marcadas.

A priori, ni Hamás ni el resto de las organizaciones de la resistencia aceptan esta imposición, por lo que está por ver si se presentan a las elecciones o no. En previsión de que esto pase, los colaboracionistas se han asegurado también el control del 20% de los escaños con la argucia de "elección por consenso" de sus integrantes, no por voto directo. Y si finalmente hay una candidatura de la resistencia, unida o por facciones, ese 20% será determinante.

En eso se está ahora. Las organizaciones de la resistencia están discutiendo la formación de una alianza que englobaría a Hamás, Yihad Islámica, Frente Popular de Liberación de Palestina, los Comités de Resistencia Popular, la corriente reformista de Fatah y otras fuerzas políticas y personalidades independientes como Nasser Al-Qudwa, sobrino de Arafat y ex representante de la OLP en la ONU. Si se logra será un hito histórico no solo por lo que supone de enfrentamiento directo con los colaboracionistas, sino para fortalecer el concepto de "unidad nacional" más allá de la dicotomía Hamás-Fatah y, sobre todo, para reforzar la legitimidad de la resistencia por todos los medios, incluida la lucha armada.

Es un desafío abierto a los colaboracionistas, muy debilitados -si hay que hacer caso a esa encuesta citada- por la corrupción y el rechazo popular.

P.D.- Para los incautos que todavía piensan que hay algo salvable en Venezuela: EEUU "abre el sector de telecomunicaciones" (es decir, privatiza aún más internet, telefonía, televisión, radio, servicios satelitales y mantenimiento de cables submarinos). Los contratos deberán acogerse a leyes de EEUU y resolver disputas en tribunales de ese país, Reino Unido, Francia o Singapur, no en Venezuela. Pero no pueden optar al mismo las empresas y/o capitales de China, Rusia, Irán, Cuba y Corea del Norte. ¿Has protestado tú por ello? Los colaboracionistas de Venezuela tampoco. Son exactamente iguales que los de la mal llamada AN palestina y así hay que calificarlos.

P.D. 2- Como curiosidad, ha habido elecciones en Kazajistán. El resultado es lo de menos (ha ganado por abrumadora mayoría el partido gobernante), pero el 2'5% ha optado por la papeleta de "En contra de todos", que es la forma "abstencionista activa" que hay en Kazajistán. Por si vale como idea para quienes apuestan por la "abstención activa" en sus países. 

El Lince

4 comentarios:

  1. Que sería de occidente sin las elecciones "libres y justas" que el parlamentarismo burgués graciosamente otorga a pueblo ... Todo vale con tal de engañar a los palestinos a deponer las armas.

    ResponderEliminar
  2. Mal momento para llamar a la abstención con los nazis afilando los cuchillos

    ResponderEliminar
  3. El director de la CIA vuela de emergencia a Moscú sin previo aviso mientras los rusos mandan a paseo la nueva propuesta de alto el fuego del pulgón verde de Kiev, que ve cómo su salida al Mar Negro sigue cerrada (al estilo del Estrecho de Ormuz) y amaga con llamar a filas a las mujeres. Y esa misma noche se retiran las banderas de la embajada yanqui en la capital rusa. Dicen que por la muerte de Dolly Parton. Curioso, no las quitaron por la muerte de Graham.

    Hace un par de días fallecía otro alto mando francés escalando por los Alpes. Cosas que pasan.

    El queroseno para aviación bajando por debajo de los límites de emergencia y las reservas de EEUU en mínimos históricos, con la deuda en 40 billones, eso sí que sube siempre.

    Todo lo que sea malo para la OTAN es bueno para la Humanidad. Y para Palestina, aunque les quede para salir del túnel.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. PD: El "voto contra todos" era una norma común en la URSS y la Europa del Este. Tras la restauración del capitalismo desapareció de la mayor parte de los estados, una pena.

    Saludos.

    ResponderEliminar